Ann: ¡Bom Baby xD!
Ro: xD
Ann: Volvimos °¬°!
Ro: Con un pequeño retraso oO, pero créanme cuando les digo que esto es lo mas rápido que Ann pude actualizar u¬u
Ann: ¡YukioxRin 4Ever °¬°!
Ro: Ha estado así desde que empezó a escribir el Fic xDDD.
Ann: xD, De acuerdo, el Fic tiene una pequeñas menciones del manga oO, pero no es nada particularmente importante n-n.
Ok, Ao No Exorcist no nos pertenece bla, bla, bla, no ganamos ni un peso con esto, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-
Homo fóbicos ¡HUYAN! Advertencia incesto YukioxRin, luego no digan que no se los advertí ¬¬
CAPITULO DOS: HOT MESS (Cobra Starship)
El atardecer caía lentamente; afuera se oía el leve mecer de los arboles, y el silbar del viento entre la naturaleza. Por ello, un castaño de ojos azules pudo relajarse con la agradable sensación, mientras limpiaba las armas antes que la luz se extinguiera.
De reojo, Yukio observó a los demás exorcistas. Los Exwire estaban completamente dormidos, algunos roncaban suavemente, otros se desparramaron en los futones como si al tocarlos se hubieran desmayado. Y aunque su cansancio podía ser algo exagerado, no era menos justificable ya que ese día tuvieron una misión fuera de las instalaciones del colegio. Así que el lugar en el que se encontraban era un pequeño, y descuidado templo; cuya peculiaridad eran los monjes que desaparecieron sin aviso.
Habían llegado en la madrugada del día anterior, por eso estaban cansados de todo el ajetreo de buscar pistas, instalarse y lidiar con el viaje.
—Nhhhh.
Claro que cuando escuchó ese suave suspiro, Yukio giró despacio para ver a su Nii-san dormir entre Shima y Suguro. Su respiración hacia que su pecho subiera y bajara de manera regular, además, como su camisa estaba ligeramente alzada, podía ver parte del abdomen descubierto.
Descuidado, el menor ladeó la cabeza un poco, y en el proceso sus ojos viajaron por su pecho hacia la tranquila expresión de su rostro. Sin embargo, lo que en verdad llamó su atención fueron ese par de labios entreabiertos.
—Nh.
…los cuales desaparecieron de su campo de visión, una vez Shima se acostó de lado. Y no porque Yukio quisiera, o estuviera interesado en verlo, es sólo que…se distrajo. Como cuando se ve fijamente un punto en particular pero en verdad no esta mirando nada.
Aunque, sinceramente buscar explicaciones que lo justificaran no le hacia gracia; eso sin mencionar que estaba convencido que todo seria mejor si Rin no fuera tan imprudente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Estar en una misión de reconocimiento resulta casi tan aburrido como molesto. Podían pasar horas, o días sin encontrar una pista, pero al mismo tiempo el letargo los hacia bajar la guardia. No es como si el menor de los Okumura fuera a hacerlo, pero luego de mirar a los demás exorcistas, supo que luego de dos horas de caminata en las montañas, se estaban aburriendo.
Por ello, intentó no chasquear la lengua ante el descuido, pero como todavía no anochecía podía pasarlo por alto. No obstante, si para cuando el sol se ocultara no cambiaban de actitud, iban a recibir un sermón.
—Dios, que aburrido es esto.
…Shura definitivamente no ayudaba; el castaño la miró sin aparente interés para después volver su atención al camino. Ella estaba a su lado, con los brazos tras la cabeza, y un deje de apático aburrimiento que la hacia bostezar cada cierto tiempo.
—No se supone que sea divertido- dijo Yukio.
Adelante estaban los otros exorcistas. Los Exwire (casi todos) estaban hablando de algo que no alcanzó a escuchar, y en realidad tampoco se esmeró mucho en hacerlo, ya que su mirada se desvió un poco hacia la izquierda. Su hermano se estaba riendo, aunque quizás era mejor decir que se estaba burlando, porque la expresión de Suguro así lo indicaba.
—Ohhh- silbó Shura en cuanto vio lo que le llamaba la atención al otro.
—¿Qué?
—Nada, nada- sonrió con picardía. Ella estuvo tentada a decirle que se adelantara, o intentara integrarse con los demás, pero sabia que no le haría caso. O al menos no cuando estaban en medio de una misión, y él ponía su cara de exorcista responsable.
Yukio por otro lado, la observó con curiosidad durante medio segundo porque en realidad perdió interés en lo que la rubia decía, o hacia. Después de todo, siempre y cuando eso no afectara la misión, ni le fastidiara demasiado la vida, lo tenía sin cuidado.
Así que con eso en mente, repaso de nuevo los acontecimientos. Habían llegado a las montañas, para buscar a los monjes. El pueblo más cercano estaba a dos horas, por lo que nadie sabía exactamente en que momento quedo vacío. El polvo acumulado, y las telarañas en el lugar no sólo establecían una línea de tiempo, si no que disminuía las posibilidades de encontrarlos con vida.
—Hn.
Como si no tuviera suficiente presión, esta era la primera misión luego esos molestos trabajos menores. Aunque no sabia si Shura seguía ahí para vigilarlo a él, o a su hermano, o quizás a los dos, pero no podía asegurarlo.
—Yukio…- dijo Rin al acomodarse a su lado, justo cuando Shura se adelanto para dejarlos solos; eso no era particularmente anormal, pero por un instante al peliazul le pareció curioso.
—¿Qué ocurre Nii-san?- dijo el más alto para llamar su atención.
—¿Qué estamos buscando exactamente?
—Nh- resopló el de gafas- Cualquier cosas que nos explique que pasó con los monjes.
Ya antes, (al salir del colegio) se les indicó los parámetros de la misión, pero entendía lo que quería decir. Porque estar caminando de noche en el bosque, no era lo más brillante del mundo. Por el momento no importaba mucho tener un mapa demográfico de los demonios de la zona, ya que eso no los excluía de un ataque sorpresa.
—Sólo, no bajes la guardia- índico Yukio, antes que el mayor comenzara a quejarse con la descuidada información.
—Suena fácil- comentó Rin y durante un par de minutos, no volvieron a hablar.
Claro que hubo algo inusual, porque ese silencio que debería ser cómodo se había vuelto…raro. Rin no sabia exactamente que era; de echo al principio pensó que lo estaba imaginando, pero había sido una semana extraña desde que Yukio incendio su ropa. Ahora incluso parecía que su hermano lo estaba evitando.
—Oye, Yukio…
BBBOOOOMMMMM
Tal vez el demonio no sabía muy bien que iba a decir, pero tampoco importó cuando un ataque sacudió el lugar. Donde escuchar a Shiemi gritar fue lo único que necesito para salir corriendo. Sus acciones siempre habían sido torpes e imprudentes, y esta vez no fue la excepción ya que una gruesa capa de polvo se levantó, y lo único que lo guío a la chica fue el sonido de su voz.
Afortunadamente Rin tenía buena memoria, por lo que desenvainó sin dudar y se acomodó al frente para protegerla. Luego destruyó un par de demonios, que ni siquiera alcanzó a ver bien.
—¡Son duendes!- gritó Bon desde alguna parte del polvo y los arboles.
—¿Estas bien?- preguntó Rin, al mirar de reojo a la rubia. Mentalmente agradeció haberla encontrado en medio del caos.
—Si, no es nada- dijo Shiemi antes de incorporarse. Se había lastimado un poco la rodilla, pero no era nada con lo que no pudiera lidiar. Así que mientras su amigo cortó a un par de duendes, ella sacó su papel para conjurar- ¡Nii!
Apenas el pequeño hombre verde salió, una nueva explosión sacudió el lugar. El viento les removió el cabello con tanta fuerza, que debieron cerrar los ojos por la tierra que se levantó.
Rin escuchó disparos en alguna parte, así como pudo oír a los demás luchando con lo que parecía un nido. Sin embargo no pudo distraerse demasiado, ya que debió eliminar a un par de las pequeñas bolas; donde las dos explosiones vinieron acompañadas por la aparición de un par de monumentales duende reyes, que apenas vislumbro.
Sin dudar fue por ellos, porque el resto estaban ocupados con los más pequeños. Por el rabillo del ojo vio que Shura lo seguía de cerca, así que no pensó en nada más.
—¿Uh?- masculló una vez algo lo detuvo en la mitad de un salto. Las llamas azules rodeaban su cuerpo, pero eso no evitó que unos tentáculos oscuros lo jalaran.
Fue casi evidente que lo que lo sostenía comenzara a quemarse, principalmente porque él así lo dispuso. Sin embargo, en medio de la nube de polvo, el destello azul le dio algo de luz a la batalla.
—¡Nii-san!
…aunque, lo único que pudieron ver los otros exorcistas, fue como el destello fue lanzado violentamente a un costado. Los tentáculos habían dejado de sostenerlo ya que se habían consumido, pero el impulso fue suficiente como para que no pudiera frenar; por ello, lo siguiente que Rin supo fue que cayó en lo que pudo imaginar, era el rio más cercano. El cual en realidad, no debería de estar tan cerca porque no había oído agua donde estaban. Como fuera, el impacto de la caída bastó para tener un techo liquido sobre la cabeza.
Por dentro agradeció que el rio fuera profundo, o de lo contrario hubiera recibido un golpe más duro de lo que fue ser lanzado desde esa altura, y velocidad. Claro que cuando se hundió, necesito un par de segundos para ponerle orden a la situación.
—…
…sin embargo apenas giró, soltó todo el aire; así que lo primero que hizo fue taparse la boca con una mano. La otra extremidad empuñaba con fuerza el mango de la espada, y su fuego azul aun no se había apagado, por lo que en el agua brillaba con intensidad. Tal vez por eso pudo ver al monstruoso demonio que se ocultaba en las profundidades, y que casi lo mata del susto.
Parecía una planta carnívora con tentáculos; abría las fauces y movía los "brazos" con una fluidez aterradora. El primogénito de los Okumura no sabía que tipo de demonio era, pero tampoco importo mucho cuando el primer ataque lo tomó por sorpresa. Hubiera podido esquivarlo, pero algo lo retuvo; fue como si hubiera sido jalado hacia atrás por unos hilos imaginarios.
Confundido, miró hacia atrás sin encontrar nada que justificara la situación. Aunque, antes de poder distraerse demasiado, unos tentáculos lo apuñalaron en el brazo, el abdomen, y si no movía la cabeza, posiblemente la hubiera perdido. Más, eso no evitó el corte en el cuello fuera menos doloroso, y que soltara todo el aire que le quedaba. Molesto, frunció el ceño, y sus llamas se encendieron con tanta fuera, que pudo moverse de nuevo. De esa manera, se impulsó hacia la planta y la atravesó con un solo golpe.
Ciertamente no fue difícil, pero todo se vuelve más complicado cuando no se puede respirar. Por eso nadó de inmediato hacia la superficie. La sensación de ser retenido despareció tan rápido como el fuego azul creció. Claro que eso no sonaba tan importante como volver a respirar.
—¡Okumura-Kun!
—¡Rin!
—¡Okumura!
Cuando llegó a la superficie, respiro hondo y tosió hasta que se sintió mejor. Vagamente escuchó el llamado de los demás, pero mientras se arrastraba a la orilla, sólo pudo pensar en acostarse boca arriba. Las llamas no se habían apagado porque soltó la funda en algún lugar de la pelea; sin embargo, en realidad el detalle le resulto vago e intrascendente.
—¿Uh?
…además ese parecía el menor de sus problemas, porque había algo que no estaba bien…él se sentía extraño. Algo pesado, y más cansado de lo que debería.
—¡Rin!- exclamó Shiemi con una sonrisa de alivio- ¡Lo encontré!
Le gritó a los demás, así que cuando menos lo pensó, tenía un círculo de cabezas que lo miraban desde arriba. Ahí, la alegría inicial se desvaneció con un parpadeo, y por el momento sus amigos se limitaron a observarlo con curiosidad y asombro entremezclado. Kamiki era la única que lucia como si estuviera punto de sufrir un ataque, ya que se erizó sin aviso.
—¿Q…que?- preguntó el demonio con la respiración entrecortada.
—Eh…Nh… ¡Yuki-chan!- llamó la rubia sin saber que responder.
El menor de los Okumura se acercó corriendo junto a Shura. Terminar con el nido no fue difícil, pero si demorado. No obstante, el pensamiento fue relegado cuando el pequeño grupo lo miró preocupado. Eso hizo que su corazón se encogiera al pensar que algo malo le sucedió a su hermano, así que apresuro el paso hasta que pudo llegar con ellos.
…claro que al final nadie dijo nada. Todos quedaron sumidos en un denso silencio, que venia acompañado por esa repentina estupefacción que los dejó en una pieza.
—¡Que lindo!
La única que rompió la situación fue Shura, cuando se le lanzó encima. Incluso Kamiki se removió incomoda, porque su expresión era como si también quisiera hacer lo mismo. Lo cual en realidad no era tan descabellado como se pensaba, porque ahí estaba Rin Okumura, aun sangrando y algo golpeado, pero con unos bonitos aditamentos animales que obligaron a Yukio a buscar entre los alrededores.
—¿Qué es?- preguntó Bon sin alejarse del peliazul, que ahora luchaba con la voluptuosa mujer.
—Ay, duele, duele- masculló el mayor de los gemelos, mientras el castaño se alejó un poco, hacia esa mancha oscura que estaba a pocos metros de la orilla.
—¿Estas bien?- dijo Shiemi al inclinarse, sin saber muy bien como ayudarlo.
—Alguien intentó sellar su poder- señaló Yukio el suelo. Y con eso, los demás hicieron una mueca. Sin embargo, por ahora lo único que se oía eran las risas de Shura y los reclamos del demonio.
—¡Suéltame!- exigió Rin.
A cambio, el más alto afiló la mirada por ver a la mujer tan cerca de su Nii-san. Ella se apretaba sin descaro, entusiasmada por el par de bonitas orejas gatunas, los bigotes, y los ojos felinos que lo hacían lucir sencillamente llamativo. Claro que ese también era el motivo por el que Kamiki se mordiera los labios; después de todo le encantaban los gatos, y no podía evitarlo. Pero tampoco pretendía que los demás se dieran cuenta de eso, una parte tan vulnerable no podía ser vista, en especial cuando empezaba a hablar con una vocecita mimada que la haría morir de un infarto antes que admitir cualquier cosa.
—¿Y como funciona esto?- preguntó Shima.
—Uh…-masculló Izumo ligeramente distraída, por lo que intentó retomar el asunto y dejar de mirar al peliazul- Alguien intenta sellar su poder para encerrarlo en otro cuerpo.
—Aparentemente iba a tomar la forma de un gato- dijo Shura sin soltarlo.
—¿Quién haría eso?- indagó Konekomaru.
—Quien sea, no sabia lo que hacia- dijo Yukio en cuanto se acomodó las gafas- Obligar a un demonio a adoptar otra forma no es sencillo, si sale mal te puede atacar.
Ni siquiera los Aria más experimentados se arriesgarían, así que ahora el pobre infeliz era una mancha en el suelo. Seguramente consumido por el poder de las llamas azules de Nii-san.
Eso logro que Rin mirara ese punto en particular, y aunque no había querido lastimar a nadie a propósito, eso explicaría porque no pudo moverse cuando estaba en el rio.
—Andando- dijo Yukio al jalar el brazo de su hermano, para que se pudiera de pie. Eso hizo que Shura lo soltara casi de inmediato, pero admitía que no conto con que el peliazul rodeara su cuello con los brazos. De esa manera terminaron tan cerca, que podía verse reflejado en sus ojos.
Su cabello seguía mojado y el agua escurría por las finas hebras, y las orejas felinas. Además, los nuevos apéndices se agacharon mientras el mayor frunció graciosamente el ceño. Quizás por eso Yukio no pudo evitarlo, pero su corazón casi se detuvo un segundo (aunque fuera medicamente imposible), y luego palpitó con tanta fuerza que se asusto. Porque las pálidas mejillas de su gemelo, adquirieron un bonito tono carmín una vez se apoyó descaradamente contra su cuerpo.
—¿Ocurre algo?- preguntó Bon justo cuando Yukio rodeó la estrecha cintura, y lo empujó más cerca para envolverlo en un apretado abrazo.
—Está herido- dijo sin apartar la mirada del enfurruñado semblante del bajito. Él lucia algo incomodo, en especial cuando los demás se acercaron para ayudar.
—Nii- llamó Shiemi, mientras Yuki-chan lo ayudo a sentarse.
—Pero él…-comenzó Bon en cuanto vio la sangre manchar la camisa blanca del colegio, de hecho apenas pareció notar las pequeñas heridas que surcaban la pálida piel.
—Intentaron sellar su poder- dijo Shura tras encogerse de hombros- Por eso ahora tiene esas bonitas orejas de gato, eso quiere decir que aunque no tuvieron éxito, al menos hicieron algo.
—Su poder debió reducirse- apoyó Yukio.
Con cuidado dejó a Rin en el pasto, y se concentro en las heridas. Para ello desabotono lentamente la camisa, aunque sintió algo extraño al hacerlo, porque sus dedos rozaron descuidadamente los tramos de piel sana, y a cambio su Nii-san se estremeció.
—Lo siento ¿Te duele?
—No, estoy bien.
Hasta ahora Rin no se había quejado, pero cuando sus ojos se encontraron, el mayor hizo un mohín de enojo que vino acompañado por esas bonitas orejas agachadas. Era como si alguien lo hubiera regañado…por lo que lucia tan malditamente adorable, que no fue tan extraño que los demás se turbaran.
En repuesta el exorcista de gafas rodó los ojos. Porque el resto desvió la mirada, como si así pudiera evitar cualquier emoción. Así que básicamente…esto iba a ser una larga noche.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Aun faltaba para que el sol se ocultara, pero además del ataque de la noche anterior, no sabían que había pasado con los monjes. Por el momento, no tenían mayor pista que un par de conjeturas sobre tratar con demonios descuidados (en apariencia) Porque enserio, ¿a quien se le ocurre intentar sellar el poder del hijo de satán? A no ser claro, que se tenga el poder suficiente para obligarlo a cambiar de forma.
Shura selló parte del poder de Nii-san con ayuda del anillo que le colocó en la cola, pero eso era diferente. Ella no lo suprimió por completo, y sabia que era lo suficientemente fuerte como para poder hacerlo.
—Hn.
Aunque, Yukio no pudo pensar demasiado en el asunto, porque su mirada recayó en los exorcistas que seguían durmiendo. Habían llegado al medio día luego de haber revisado los alrededores, y reforzar la barrera alrededor del templo. Después se acostaron a dormir.
Salir en la noche es más efectivo, en especial cuando sólo tenían tres días para encontrar algo. Claro que regresar al colegio con las manos vacías no es precisamente agradable. Por lo que con eso en mente se concentro en lo que hacia; dentro de 30 minutos despertaría a los demás. Así no seria ni muy tarde, ni muy temprano. Él se había levantado antes para preparar sus armas y todo lo necesario para lidiar con los nidos del área, sin embargo toda estoicidad se turbo sin aviso. Fue como una corriente eléctrica que lo sacudió, aunque lo máximo que mostró por fuera fue un pequeño tic en la ceja.
Lo cual quizás era estúpido, ya que hace exactamente 10 minutos Suguro giró aun dormido, y abrazó a Rin por la espalda. La habitación no era tan grande, porque a diferencia de las chicas ellos eran más, y ahora prácticamente estaban unos sobre otros.
El castaño no pudo evitar fruncir el ceño, pero no es como si le importara, ¿Por qué habría de hacerlo? Es decir, el monje sólo tenía los brazos alrededor de la estrecha cintura su hermano, y en el proceso le alzó un poco la camisa. Ver como su mano estaba prácticamente sobre el abdomen desnudo no significaba nada, ni siquiera cuando Suguro se agazapo de tal manera que lo estrechó con fuerza y…
…¡Demonios! Se le regó el agua bendita.
—Tks.
Molesto, chasqueó la lengua y comenzó a secar el desastre. Sin embargo, en algún punto del asunto Rin se levanto con un bostezo, y apartó los brazos que lo sujetaban. Luego salió de la habitación tambaleante por el sueño, y regreso pasados unos minutos con un sándwich y un jugo.
—No trabajes tanto- dijo medio dormido, al sentarse frente a su hermano y entregarle la comida.
—Gracias Nii-san.
Esto era normal, Rin hacia ese tipo de cosas (como toda buena madre), sin ser realmente consiente de ello. Mas, hubo algo que se sintió increíblemente mal, ya que su corazón se aceleró tan rápido que fue casi doloroso. Cosa que definitivamente empeoro, una vez lo vio restregarse un ojo con las orejas agachadas, y la cola demoniaca meciéndose lentamente de un lado a otro.
—¿Estas enojado?- preguntó el peliazul de repente, mientras el otro bebió un poco de jugo.
Yukio negó con la cabeza, y sin hablar le pidió una explicación.
—Has estado algo extraño últimamente.
—Estas imaginando cosas- dijo antes de ver el sándwich y dejarlo de lado casi de inmediato - ¿Cómo siguen tus heridas?
—No cambies de tema- se quejo Rin, y sus orejas se fueron hacia atrás en fastidio.
—No lo hago Nii-san, álzate la camisa.
—Hn.
El mas bajito frunció el ceño y entreabrió los labios para seguir discutiendo, pero los cerró tan pronto como alzó la prenda y sintió un amable roce. Ahí surgió un curioso cosquilleo, que aumento conforme el otro demonio colocó las manos sobre su piel.
—Parece que no tienes contusiones, y la mayoría de golpes han desaparecido- informó concentrado en la suave textura. Primero subió por la cintura, hasta que la venda del torso se interpuso en su camino- ¿Te duele?
Rin negó enérgicamente la cabeza, así que el castaño acepto la respuesta para revisarle el brazo. Apenas y presiono la extremidad, para buscar rastros de dolor. Cuando no lo encontró, siguió adelante.
—¿Uh?
Aunque para el primogénito de los Okumura fue difícil no parpadear cuando unas frías manos sujetaron su rostro, y acariciaron sus mejillas. Sonrojarse fue estúpido, pero no pudo evitarlo, especialmente cuando sus ojos se encontraron y… ¿Desde un principio habían estado tan cerca?
—Los bigotes desaparecieron- susurró Yukio.
Rin apenas asintió, porque se veía confundido, cosa que resulta comprensible debido a los suaves roces que más bien parecían caricias, y no que lo estuviera revisando. Pero siendo honesto, esta no era una sensación nueva, es sólo que…nunca se había sentido así. Además, su hermano también se veía algo inquieto, a su estoica e indiferente manera, pero inquieto al fin y al cabo.
—Es…espera.
Oh, eso sonó como un gemido entrecortado. El cual vino acompañado por un sutil temblorcito que surgió, cuando el menor atrapó una de sus orejas y la frotó entre los dedos.
—Yukio…-pidió por lo bajo.
—…
En algún momento, Rin se fue hacia adelante, así que la distancia entre ambos se redujo de manera alarmante. Donde esos suaves temblorcitos comenzaban a representar una seria distracción para Yukio. Claro que eso no evito que siguiera frotando esa suave, y afelpadita oreja felina.
Eso parecía hacer que Nii-san se sintiera débil, porque al final apoyó las manos en sus brazos, y su mirada tuvo un tinte incierto que vino acompañado por un tenue rubor en las mejillas.
—Lo siento- dijo el de gafas sin soltarlo, y durante un par de minutos siguió concentrado en eso que provocaba.
Al final se deslizó a un lado, y le acaricio el cabello hasta que dejó de temblar. Después colocó las manos en sus hombros, y obligó a Rin a irse hacia atrás, porque desde hace un rato mantenía la cabeza oculta entre la curvatura de su cuello y el hombro.
El roce, y la respiración entrecortada sobre su piel lo erizaron, y definitivamente aumentaron los latidos de su corazón. Sin embargo, cuando lo vio a los ojos, una sonrisa divertida curvó sus labios. Porque ahí estaba ese enfurruñado muchacho, con el ceño fruncido y con ese par de apéndices que se agacharon algo mosqueados.
—En verdad lo siento- repitió con ese tono que sonaba como una suave risita- ¿Te sientes adormecido si las toco?
—No fastidies- dijo Rin una vez lo empujó por el pecho, ya que el castaño apenas y rozó la oreja derecha. Eso lo obligó cerrar un ojo como acto reflejo.
—Necesito saber si es un problema cuando pelees, o si es un punto débil como tú cola- señaló Yukio sin soltarlo. Primero sus dedos la delinearon, casi como si no las quisiera tocar del todo, y a cambio su gemelo respiró con fuerza.
—Nadie va a tocarme las orejas- objetó sin lograr que el rubor disminuyera. Por eso lo empujó un poco más fuerte, pero todavía parecía insuficiente para apartarlo. Quizás porque no tenía la fuerza suficiente, y el otro parecía aprovecharse de eso- Para cuando estén tan cerca como para intentarlo, ya los habré acabado.
En eso tenia razón, por lo que Yukio lo dejó en paz algo renuente. No obstante, después volvió a sujetar su rostro, y le acarició otra vez las mejillas.
—Tus ojos volvieron a ser como antes- informó- A este paso, mañana por la tarde volverás a la normalidad. Abre la boca.
—Ahhhh
Si Rin iba a decir algo, sencillamente lo olvido porque terminó obedeciendo. Seguramente por eso el más alto pareció titubear. Yukio no podía explicar porque de repente sentía esa necesidad de tocarlo, ni de lograr que reaccionara como lo había hecho hasta ahora. Porque verlo alterado logro que ese deje demoniaco curvara sus labios, con ese aire oscuro y sexy que estremeció al peliazul.
Sin embargo, Yukio deshizo cualquier pensamiento al ver a su Nii-san con los labios entreabiertos; dispuesto y confiado a que lo revisara. El tenue nacarado, y las bonitas orejas de gato que se movieron, tal vez en respuesta a algún sonido distante, sencillamente lo hicieron carraspear. Por ello, tocó ligeramente los delgados contornos.
Sus labios eran suaves y blanditos; así que fue casi normal que su respiración se cortara de repente. Luego se aceleró un poco más de lo normal, y consiguió que titubeara. Aunque en un intento por concentrarse, retomó lo que estaba haciendo y tocó uno de sus colmillos.
—Recuperaron su tamaño normal, y….
Él mismo se interrumpió cuando tocó su lengua. Obviamente se sentía húmedo y mojado, pero esos intentos ojos azules comenzaron a ponerlo nervioso. Pero al menos cumplió su cometido de "investigar" que ya no se sentía como la de un gato.
—…y...pareces estar bien- comentó.
—eho ehs uehno ¿ho? (eso es bueno, ¿no?)
Que lo mordiera casualmente no podía significar mucho, pero lo sacudió sin aviso. Aunque, en realidad no supo muy bien que ocurrió, porque lo siguiente de lo que se dio cuenta fue que sujetó a su Nii-san por la nuca, y lo jaló hasta que pudo verse reflejado en sus ojos. Por eso ambos terminaron respirando el mismo aire. Donde lo que realmente lo hizo sonrojar, fue apartar el dedo de su boca, y mojar sutilmente sus labios cuando lo colocó en la comisura.
—Nii-san…
Sinceramente no sabía que iba a decir, o hacer, pero Rin espero atento sin apenas parpadear. Porque es difícil saber lo que ocurre cuando el corazón palpitaba con tanta fuerza; seguramente por eso no se movió y aguardo paciente, con esa curiosa mirada que estrujo el pecho contrario. Era como si Yukio le digiera algo sin hablar, pero no podía descifrar el intenso brillo que le cortó la respiración, cuando le pareció que el menor se inclino un poco mas cerca. Ahora podía sentir el sutil roce de sus labios.
—¡A levantarse!- exclamó Shura tras azotar la puerta. Claro que se vio forzada a parpadear curiosa cuando Yukio se incorporo de repente. Ambos gemelos lucían algo tensos, e incomodos, por lo que ella termino recargándose en la puerta como si así pudiera descifrar su comportamiento - ¿Ocurre algo?
—Nada- áspero el castaño antes de pasar por su lado sin mirarla. De esa manera pudo perderse por el pasillo sin decir nada.
Ahí fue fácil notar que había anochecido, y si la exorcista vino a despertarlos, entonces debía ser realmente tarde. Por dentro maldijo, pero al final sencillamente acomodo las cosas que tomó al salir. Casi de inmediato chasqueo la lengua, mientras su cola se balanceó inquieta de un lado a otro.
¿Qué demonios estuvo a punto de hacer? ¿Y porque su corazón parecía a punto de sufrir un infarto? Si no palpitaba mas despacio, definitivamente le daría un ataque. Además, estaba furiosamente sonrojado, por lo que debió respirar hondo y calmarse.
No podía creer que se había acercado tanto, cuando se prometió a si mismo mantener distancia desde el ultimo incidente (donde le incendio la ropa) Esto comenzaba a ser estúpido, porque sinceramente que podría tener su Nii-san para que perdiera el control de esta manera.
—Tks.
Molesto frunció el ceño. No sabía porque su vida tenía que ser tan complicada, pero mientras su mirada tuvo un brillo oscuro, supo que ese imbécil demonio al que llamaba hermano, era el único que podía alterarlo, y eso no le gustaba. Se sentía tenso y torpe por ello…además, enserio ¡¿Qué demonios estuvo a punto de hacer?
CONTINUARA:
Ann: ¡Wiiiiii actualización °¬°!
Ro: xDDD
Ann: Por alguna razón termine encantada con esta serie oO, y esta en pareja en particular me encanta °¬° así que espero les guste el Fic Ne n-n
Ro: Ann intentara no demorarse tanto la próxima vez Ne n—n.
Ann: Hai n0n
Ro: Oks, por ahora nos despedimos n¬n.
Como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.
Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /
Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORAS QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n
NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)
Para dejarme un Reviewer presionan donde dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para hacerlo u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n
Se despiden:
Ann: (Happy Dance part Two xD) ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ ヘ(*¬*ヘ) (ノ*¬*)ノ
Ro: xDDDD
