Capítulo 12.-

Draco estaba sentado frente a la chimenea de su casa solariega en Francia, disfrutando de una taza de té que según su madre había recomendado un millón de veces, calmaba los nervios y el pensamiento. Debía admitir que el consejo le había servido, sin embargo sus ansias no cesaban en comparación con sus nervios. Suponía muy en el fondo que el señor oscuro estaba sospechando de él; y sabía que si era descubierto le esperaría un horrible castigo. Eso le traía muchos nervios; pero el té al menos los apaciguaba, por otro lado sus ansias no se apagaban con nada.

¿Por qué se hallaba ansioso?, la respuesta era muy simple; pero tan difícil de decir a la vez…

Quería ver a Harry Potter.

Genial eso aumentaba sus ansias al parecer. Se encontraba muy ansioso de volver a ver al insufrible cuatro ojos. ¿Cuántas veces llevaba mencionándose la palabra ansia?... Perdía ya la cuenta.

Colocó en la pequeña mesa de cristal la taza de té que se encontraba ya vacía; y se levantó para dirigirse a la ventana a su derecha. El cielo se encontraba un poco nublado y un manto blanco de nieve se expandía afuera con unos cuantos tintes anaranjados, ya estaba atardeciendo.

Sólo habían pasado cuatro días desde la última vez que vió a Harry en el tren. Al llegar a casa de inmediato salió de viaje a Francia y le envió una carta a su madre diciéndole sus excusas; y lo que debía decirle al señor oscuro. Por supuesto arreglar el armario evanescente era una tarea complicada y difícil; pero no era algo imposible para él, sin embargo era la única excusa que podía plantear con tan poco tiempo. Entonces después de tantas divagaciones y recuerdos ¿qué era lo que lo tenía ansioso?

Nunca había tenido ese sentimiento tan frustrante, tal vez sí pero no a tal grado. Llevaba conociendo al ojiverde por seis años ya y durante todo ese tiempo no había querido para nada estar cerca del azabache. Esa sensación solo empezó a hacerse notar cuando pasaba tiempo sin estar cerca de Harry después de hacerse su amigo.

Harry era un total misterio. Tantos años aprendiendo a leer a las personas y sus más mínimas expresiones, a la vez de mantener a raya las emociones propias y ocultarlas bajo una máscara de acero. Sin embargo el azabache era tan fácil de leer en un momento y al otro era una estanqueidad vacía. Su comportamiento fue tan difícil de predecir que era un misterio total lo que haría de un segundo a otro.

Harry había sido el único que pudo ver claramente a Draco sin su máscara, sus emociones se deslizaban a través sin su consentimiento y no paraban de fluir por más que trataba de controlarlas cuando estaba con Harry. Se sentía libre de expresarse con el azabache y cuando se alejaba de él, sentía la pesada máscara de vuelta en su lugar ocultando todo.

El señor oscuro era otra de las personas que podían ver su interior, sin embargo este último no tomaba interés por verle cómo era, así que no había el mismo efecto liberador. No era como si pudieras hablarle de igual a igual en una conversación trivial al temido Lord. Tenía que mantener al mínimo sus expresiones y emociones bajo su máscara y tratar de que sus defensas mentales no desfallezcan. Pero frente al señor oscuro era inútil prácticamente, ni siquiera su padre podía tener todo el control, incluso a su padrino muchas veces le resultaba difícil controlarse en frente de esos ojos escarlata como la sangre que te examinaban el alma sin lugar donde esconderse.

La magia que sentía irradiar de Harry era lo más exquisito que jamás había sentido antes, era adictiva, intoxicante, placentera y tranquilizadora. Parecía una droga que no quería dejar de sentir. Cuando Harry le tocaba se sentía prácticamente estallar, podía sentir su núcleo explotar en su interior y expandirse por todo su cuerpo para llegar a satisfacerse en todo lo que podía con el toque que le otorgaba el azabache. Al parecer Harry podía hacer con su magia lo que quisiera ya que muchas veces lo tranquilizaba con ella, a veces lo animaba u otras veces incluso le exhortaba.

Sin embargo una cosa era hablar de Harry y otra era hablar de Thanatos, la magia de Than era tan parecida a la que irradiaba del Señor Oscuro que no podía evitar estremecerse. Se preguntaba si el Lord podía controlar su magia para que haga sentir a las personas como quisiera al igual que Harry lo hacía. No podía imaginarse al Lord haciéndolo, tal vez si era capaz ya que controlaba su magia para hacer sentir miedo hasta que los mismos huesos tiemblen, pero no podía imaginárselo tranquilizando o calmando a las personas.

Sabía de su padre que el Lord usaba su magia como una droga adictiva también, su magia oscura era muy atrayente y con un toque de él podía hacerte temblar y caer de rodillas del placer intoxicante que recorre cada vena de tu cuerpo. Nunca había experimentado tal sensación con el Lord, más que nada siempre había sentido solo terror. Sin embargo ya lo imaginaba con todos los fallos que se habían cometido por parte de su padre, el señor oscuro desfogaría sus frustraciones en él en su lugar.

La magia de Than era igual de aterrorizante y no podía imaginar sentir esa magia cuando esa personalidad desfogara todo su poder, ya que hasta esos momentos sólo había sentido un poco de lo que tenía reservado.

Los magos oscuros a diferencia de los de luz eran mucho más perceptivos con la magia y por eso tenían un mayor apego a esta. La magia oscura era más prima y más salvaje por lo que era más difícil de controlar, sin embargo su goce para los magos oscuros no tenía límite. Los magos de luz no podían experimentar lo mismo y es por eso que eran pocos los que sentían la magia como los magos oscuros, para ellos solo era una herramienta y un atajo en sus vidas.

Tenía tantas ansias de estar cerca de Harry y sentir la magia de este llamándole y atrayéndole como néctar dulce. Por alguna razón inexplicable de la vida quería estar cerca de Harry, protegerle aunque no necesite su protección, estar ahí para él aunque no sea necesario y sobre todo no defraudarle. Que Harry le mire con decepción se había convertido en su miedo sin darse la menor cuenta, quería que Harry se sienta orgulloso de él y le permita seguir siendo su amigo.

Conocía a Harry lo suficiente para saber que había cambiado, no era el mismo de antes. El Harry que ahora hablaba con él era una persona diferente la cual tenía algunos rasgos del verdadero Harry el cual conoció ese día en Madame Malkin y a la vez tenía rasgos de Thanatos. Rogaba en el interior que el verdadero no desaparezca consumido por completo por la personalidad de Thanatos.

Draco seguía en sus pensamientos desconectado sin darse cuenta de una lechuza acercándose por el cielo ya casi oscuro. Cuando el ave aterrizó en el alfeizar de la ventana, tocó con el pico el vidrio y sacó a Draco de su ensimismamiento. El rubio abrió la ventana dejando entrar al ave reconociéndola al instante como la lechuza nívea de Harry. De inmediato sus ansias se elevaron y su corazón aceleró ¿Esa carta era el llamado que había prometido Harry? ¿Tan rápido había hallado un lugar para quedarse? ¿Ya había solucionado todo?... demasiadas preguntas y sus ansias ya lo carcomían.

Estiró lentamente la mano para que la lechuza le entregara el sobre. Conocía de antemano que el ave era muy inteligente y además se supone que antes había tratado mal a Harry por lo que no debía ser su persona favorita. Hedwig como recordaba se llamaba la lechuza lo miraba detenidamente con sus grandes ojos atentos. Después de un momento la lechuza colocó la carta en su mano y mordió un dedo cariñosamente. El aliento contenido que llevaba se soltó aliviado y correspondió la caricia de la lechuza.

―Eres un misterio total al igual que tu dueño, se ve que le quieres mucho ¿verdad?, estate tranquila que yo no voy a hacer nada para dañarle sino todo lo contrario―

La lechuza asintió con la cabeza y retomó el vuelo de inmediato dejando a Draco sorprendido, no sabía que era lo que le hizo hablar con el ave y no esperaba que esta le entendiese y contestase. Sin poder esperar más abrió el sobre sintiendo la poderosa magia que fluía de él. "Deben ser las medidas que tomó Harry para que nadie rastree la carta" pensó el rubio. En el interior encontró el mensaje y un collar de plata en forma de dragón rodeando con su alargado cuerpo una piedra esferoide de un color esmeralda brillante, era una joya preciosa y detallada perfectamente. Sostuvo en una mano el collar y con la otra comenzó a leer el mensaje escrito con perfecta caligrafía inglesa.

Hola querido Draco.

Espero que estés bien y hayas logrado evitar al señor oscuro estos días. Si tienes la carta en tus manos significa que has logrado pasar la prueba de mi familiar, ella es muy inteligente y protectora por lo que debes haberle incentivado confianza.

Ya he logrado encontrar un lugar donde poder reunirnos y entrenar, déjame decirte también que no pensé que sería tan fácil, os tengo muchas sorpresas para cuando vengáis sin embargo. En cuanto puedas simplemente activa el traslador que te envié.

Es un collar que yo mismo me he encargado de crear. Con él puesto podrás atravesar las defensas del lugar donde me encuentro y tiene otras funciones que os diré más adelante, espero te guste.

La palabra que activa el traslador está inscrita en el collar por lo que tienes que dejar que tu magia active la gema.

PD: Cuando termines de leer la carta esta se autodestruirá.

Harry James Potter.

Dicho y hecho en cuanto terminó de leer la carta está se prendió fuego así misma sin dejar una sola ceniza. Draco suspiró y se concentró en la joya que tenía sujeta en su mano izquierda. La miró detenidamente y se concentró en sentirla, y justó ahí sin mucha dificultad logró encontrar la magia de Harry. Sonrió ante la sensación y dejó libre su magia introducirse en la piedra. De pronto la piedra brilló y en ella se grabó la palabra «Apocalypse».

― ¿Apocalypse?, ¿qué quiere decir con eso?... oh no…―

Sin embargo antes de poder hacer algo la piedra brilló y activó el traslador, Draco sintió el típico tirón en el estómago y todo empezó a dar vueltas hasta que se hallaba de pie en una sala oscura y apenas iluminada por las velas. Siguió caminando y lo que vió fue una gran sala tapizada en color azul acero con decoraciones de plata, habían candelabros de araña colgando del techo con suficientes velas para iluminar el lugar. Sillones de cuero negro y una chimenea grande de ladrillos blancos. Alfombras de un gris claro y muebles de madera oscura, justo en medio de la pared había cortinas de un verde suave con bordados de plata.

Se acercó de pura curiosidad y cuando estuvo al frente, las cortinas se abrieron revelando un cuadro enorme de una mujer bastante adulta con varias canas ya notándose en la cabellera negra, lucía varias arrugas que parecían ser el resultado del ceño fruncido en su frente y sus vestiduras indicaban que era de sangre pura.

Draco sabía de quién se trataba; pero no se explicaba que hacía un cuadro así en el lugar al que supuestamente le había llamado Harry.

― ¿Quién eres tú jovencito? Por tu cabellera y facciones diría que eres un Malfoy; pero tus ojos son idénticos a los de un Black―

― Mi nombre es Draco Malfoy, señora Black, mi madre es Narcissa Black por lo que es normal tener sus ojos―

― ¿Narcissa? Oh no tenía idea de que tenía un hijo, pero era de suponerlo, Kreacher al parecer se olvidó de comentarlo. Eso debe convertirme en tu tía abuela supongo, que gusto de que al fin un sangre pura digno se encuentre en mi casa, hace poco unos infelices sangres sucias y traidores han osado pisar esta honorable casa gracias a mi hijo renegado. Ahora solo está aquí el heredero y su sangre está al menos limpia por lo que le he aceptado―

― ¿heredero? Que yo tenga entendido Sirius Black era el último heredero de la casa y ha muerto―

―Lo sé muchacho, sin embargo al parecer mi hijo se ha encargado de que al menos nuestra familia y sangre no muera. Buscó utilizar un ritual muy poderoso más fuerte aún que el ritual de sangre. Al menos me conformo con que tenga sangre Black corriendo por sus venas además de que la sangre muggle ya casi no está presente en él por haber sido reemplazada. Ahora por sus venas corre la sangre y herencia mágica de dos casas sangres pura muy poderosas. Si no hubiera sucedido de esa manera yo no le hubiera aceptado ―

―Entiendo un poco al menos, ¿pero quién es ahora el heredero?―

―Creo que me gustaría presentarme como el heredero de la familia Black, Draco― dijo una voz conocida a las espaldas del rubio

― ¡¿Harry?! ¿Tú eres el heredero de la familia Black?―

― Así es, soy el heredero de la familia Black y a la vez de la familia Potter―

― ¡¿Pero cómo?!―

― Si, yo también estaba sorprendido cuando me enteré. Mi padrino lo preparó todo y yo no desaproveché la oportunidad, además no dejaría morir esta antigua familia. Sirius era como un padre por lo que me siento honrado de llevar su sangre corriendo por mis venas. Gracias al ritual ahora soy tanto un Black como un Potter y además mi sangre muggle ha disminuido mucho en cantidad porcentual por lo que casi no es notoria. Supongo que Walburga ya te ha informado ―

― Sí, acaba de hacerlo ―

― Es muy habladora cuando se lo propone y gasta energía por las puras, sin embargo hace buena conversación cuando uno está aburrido―

― Sé más respetuoso muchacho, no soy un objeto de entretenimiento. Sirius no te ha enseñado nada al parecer―

― No había mucho tiempo libre como para que me enseñe ya que todos los días habían reuniones y misiones de la Orden, mas no se preocupe que los libros de su biblioteca son buenos maestros también, aprenderé―

―Está bien, por ahora cierra la cortina y déjame descansar―

Harry asintió y cerró las cortinas con un movimiento de mano, luego se dirigió a Draco y le invitó a sentarse junto a la chimenea.

― Sinceramente creía que estarías llegando mañana, ¿qué te hizo venir de inmediato?―

― Pues en realidad fue un descuido, dije la palabra en voz alta sin darme cuenta por lo que no pude detenerlo― dijo Draco con un leve sonrojo

― Entiendo, estaba terminando de arreglar las habitaciones para todos ustedes ya que la casa ha estado descuidada mucho tiempo. Te sentí llegar por lo que de inmediato bajé y te encontré conversando con Walburga―

― ¿Por qué esa palabra clave para el traslador?― dijo Draco sin poder evitar su duda

―Así que eso ocasionó tu "descuido"―dijo Harry con una sonrisa― Usé esa palabra porque significa destrucción, revelación y realidad a la vez. Apocalypse es la palabra en latín para apocalipsis que significa revelación de lo oculto en griego. Nosotros nos encargaremos de revelar la verdad a todos y hacerles ver la realidad de sus actos, tal como pasó conmigo que pasé mi vida entera en un engaño para por fin ver mi realidad. Fue mi salvación y yo quiero otorgarle eso a la magia como ella lo hizo conmigo. Destruiremos todo lo que signifique obstáculo y aniquilaremos el mundo creado por la corrupción en la que se encuentra el mundo mágico. La luz ha sido muy débil y blanda que ha permitido la degeneración en nuestro mundo gracias en su mayoría por la influencia muggle. Nosotros nos encargaremos de redimir nuestro mundo desde las cenizas si es necesario y no permitiremos que esta decadencia vuelva a acontecer, ya nadie vivirá en engaños y podrán disfrutar de una realidad placentera y sin mal en ella, sólo magia―

― Supongo que eso lo explica, ¿ya has pensado qué harás con los sangre sucia?―

― Una persona que lleva la magia en su interior y sabe valorarla es preciada ya que nuestros números no son muchos que digamos. Todos ellos son inmundos y asquerosos sangres sucias por que no se despegan de lo muggle y quieren seguir revolcándose en esa suciedad. Sin embargo aquellos que estén dispuestos y quieran cortar sus lazos con ese podrido mundo tendrán las puertas abiertas y dejarán de ser considerados sangre impura ya que después de todo, el primer mago debe haber nacido de muggles también―

― Eso tiene lógica, no me importaría convivir con ellos siempre y cuando estén dispuestos a actuar como magos y no como asquerosos muggles, que respeten la magia y la valoren por lo que es, que sigan nuestras costumbres y las practiquen para no actuar como unas bestias ignorantes―

― Cuando termine la guerra todos los nacidos de muggles ingresarán más temprano al mundo mágico para que les sea más fácil despegarse de sus lazos muggles como por ejemplo sus padres. Tal vez pueda crear una escuela como Hogwarts que les enseñe todo lo que un sangre pura aprende en su familia, esta puede ser un internado y así no habrá necesidad de colocar tantos orfanatos. Podría colocarse también la opción de adopción para familias sangre pura y mestizos que no puedan tener hijos o tal vez que simplemente quieran adoptar―

― Esa es una gran idea, así ellos no nos retrasarán ni se apegarán al mundo muggle ya que no pasarán mucho tiempo en él. Sin embargo si hay algunos que no quieren permanecer en nuestro mundo ¿qué harías?―

― Pues posiblemente no sean muchos los casos, pero si hay algunos que quieran regresar al mundo muggle entonces se les daría paso libre de regresar a su mundo y se les borraría la memoria de todo lo relacionado con la magia, un hechizo potente de bloqueo hará que su magia esté restringida por lo que podrán vivir como simples muggles, poco a poco por el desuso de su magia esta irá despareciendo en sus seres. Así ellos estarán felices ya que estarán viviendo como personas "normales"

― Supongo que ya lo estabas planeando anteriormente. Si logras convencer al Señor Oscuro no dudo en que lograrían hacerlo más rápido trabajando juntos. Después de todo ya no eres el títere de Dumbledore ni tampoco el arma de la luz por lo que habrán perdido las esperanzas. Si tengo entendido crees que Neville estará de nuestro lado por lo que Dumbledore no tendrá un reemplazo para ti en el caso de que les reveles la verdad. Así la luz se quedará sin nada en lo que colocar sus esperanzas y estarán desesperados―

― Así es, Dumbledore planeaba hacer a Neville el elegido en caso de que sus planes conmigo fallaran, no dudo en que retomaría el plan en caso de que descubra lo que soy en realidad. Después de todo necesita un rayo de esperanza para todos esos magos y brujas que creen en él―

― ¿Estás seguro que Neville te elegirá?―

―Sí, pero si en otro caso no lo hiciera me desharía de él como un amigo, dándole una muerte indolora y rápida, después de todo se interpondría en mi camino y prometí a mí mismo destruir a todo aquel que se interponga―

― Ya veo… ¿ya has arreglado todos los asuntos que tenías pendientes?―

― Sí, ya fui a Gringotts y me di muchas sorpresas aparte de descubrir ser el heredero de dos casas sangre pura. Soy la persona más rica en todo el mundo mágico y ya soy considerado por legalidad mayor de edad. El duende encargado de mis cuentas está legalizando mi independización y también haciendo que esta se mantenga en secreto. El viejo había estado manejando mi dinero además de usarlo para sus beneficios, los Weasley y la sangre sucia de Granger también estaban gozando de mi dinero. Ya arreglé todo y solucioné esos inconvenientes por lo que mi dinero ahora está bajo mi única supervisión.

Ya he logrado hacer la poción para quitar el rastreo de la varita y el indicador de menor de edad que tiene el ministerio, será para ustedes ya que yo ya no lo necesito. Me tomé el tiempo para comprar varias cosas y derrochar un poco el dinero además de redecorar y modificar este lugar. Le he colocado las salas respectivas y Dumbledore tendrá muchos problemas en tratar de ingresar así que es seguro. También he agregado una habitación de entrenamiento y duelo para todos ustedes en el sótano así que ya está todo acondicionado―

― Wow y ¿todo eso lo has logrado en tan poco días?―

― Sí, después de todo tengo a Kreacher y Dobby así que todo se vuelve más fácil―

― ¿No se supone que liberaste a Dobby?― preguntó Draco arqueando una ceja

― Sí; pero después de estar libre unos años no quiso despegarse de mí otra vez, por lo que se ha quedado conmigo estos días, aunque sigue siendo un elfo libre, le hace buena compañía a Kreacher y la naturaleza de un elfo no le permite estar sin hacer nada por mucho tiempo por lo que está ayudando con la limpieza y reconstrucción además de la comida―

― Parece que se ha encariñado bastante contigo―

― Eso parece, supongo que no has cenado aún ¿no quieres algo?―

― Claro, me vendría bien comer algo―

― Sígueme entonces―

Harry se levantó y guió a Draco a través del pasillo que conectaba con la cocina y el comedor, tenían la misma decoración que la sala y todo parecía estar nuevo en lugar de antiguo. Harry invitó a Draco al comedor donde estaba una gran mesa de roble a lo largo de la habitación con sillas repartidas alrededor de esta, velas se hallaban flotando por encima como estrellas en el techo oscuro al igual que en Hogwarts. Harry se sentó al lado de Draco y llamó a Dobby quien de inmediato apareció.

― Dobby ¿podrías por favor traernos la cena a Draco y a mí?―

―Dobby enseguida trae la cena señor Harry― con un chasquido el elfo desapareció y en unos segundos volvió a aparecer con la cena ya servida en la mesa

― Muchas gracias Dobby, puedes irte― dijo Harry

― Como desee, señor Harry. Dobby está muy feliz de verle también señor Malfoy―

― Igualmente Dobby, gracias por la cena― dijo Draco con una sonrisa

De pequeño siempre le había caído bien el elfo aunque a su padre no, después tuvo que aparentar muchas veces para no decepcionar a su padre por lo que comenzó a tratar mal a los elfos de la casa también.

―El señor Malfoy dijo gracias a Dobby, Dobby está muy feliz por eso, señor Harry y señor Malfoy son excelentes y buenos magos…― dijo Dobby con ojos grandes y brillantes de alegría antes de desaparecer perdido en su felicidad

―Me había olvidado que siempre exagera por pequeños detalles― mencionó Draco

― Bueno me armó bastante lío por lo mismo. Después de comer te guiaré a tu habitación para que descanses ya que mañana será un día muy cansado―

―Ya me lo imagino, supongo que Than no tendrá ninguna piedad con nosotros en el entrenamiento―

―Él está acostumbrado a una rutina bastante agotadora y extenuante. Cuando yo me levantaba, sentía desfallecer por el dolor y el cansancio, tenía bastantes moretones y algunas heridas leves incluso. Dormía mucho y era difícil despertarme por el cansancio ya que prácticamente no dormía pues Than usaba mi cuerpo estando yo inconsciente. Debo admitir sin embargo que sin él yo no sería ni la cuarta parte de lo que soy ahora y eso es decir demasiado. Considerando por último la actitud de Than supongo que puedo confirmar tu sospecha de que no tendrá piedad― dijo Harry no pudiendo evitar una sonrisa

―Ya decía yo, supongo que no hay más remedio que afrontarlo… aunque conozco a un cuatro ojos amigo mío que puede tener misericordia y ayudarme en mi agonía― dijo Draco mirando a Harry

―Supongo que podría tal vez cambiar con él en algún momento…―

―Sabía que estarías de acuerdo― interrumpió Draco pasando un brazo por los hombros de Harry en un abrazo amistoso sin darse cuenta de su acto. Cuando supo lo que estaba haciendo soltó al azabache y trató de ocultar todo su sonrojo de inmediato.

Harry miró a Draco confundido pero dejó pasar las acciones del rubio para dedicarle una sonrisa demostrándole que todo estaba bien. Cuando vió que Draco se relajó decidió hablar.

―Yo estaré presente en el entrenamiento, sin embargo será indispensable que Than esté con ustedes después―

―Sé que eres un excelente maestro por lo ocurrido en nuestro quinto año, no entiendo por qué no simplemente nos enseñas tú―

―Supongo que ese es un cumplido de los pocos que voy escucharte decir― dijo Harry recibiendo al instante la sonrisa de Draco

―No supones mal, no soy tu fanático o admirador para andar dándote cumplidos, agradece los pocos que escucharás salir de mi― dijo el rubio y Harry prefirió no mencionar el abrazo de unos momentos antes.

―Me lo imaginaba, y en cuanto a lo que mencionaste, es indispensable que Than les enseñe y no voy a cambiar eso―

― ¿Porqué?―

―Ustedes deben aprender a utilizar su magia no sólo para defenderse a ustedes mismos, en un campo de batalla no se gana sólo con la defensiva, así nunca acabarás con tu enemigo…―

―Pero nosotros no solo estaremos a la defensiva, podemos aprender también maleficios y encantos ofensivos. Es muy obvio que en una batalla debemos vencer a nuestro enemigo…―

― ¿Y cómo planeas vencerlo?―

―Supongo que para eso servirá el entrenamiento ¿no?―

―Exacto, sin embargo ¿cómo crees tú que os enseñaré a derrotar a sus enemigos? Yo no les entrenaré para que desmayen al enemigo o le hagan cosquillas hasta que se rinda―

―Por supuesto que no lo haremos de esa manera…―

―Than os enseñará maleficios mortales Draco, encantamientos poderosos con los cuales derrotarán a sus enemigos rebanándolos, despedazándolos, desangrándolos, incinerándolos vivos y consientes hasta que su creatividad alcance su límite. Para efectuar nuestros planes se necesitará la tortura y la matanza, la inteligencia y la prudencia. Los mortífagos aunque tengan un buen número, sólo el círculo interno es capaz de dar una buena lucha, los demás no rinden para una verdadera batalla, pueden ser derrotados incluso por estudiantes.

Los números con los que cuenta el lado de la luz son mayores al de la oscuridad, sin embargo un solo mago puede hacer la diferencia. Dejándome fuera de la ecuación, si Voldemort derrota a Dumbledore la luz quedará indefensa y desesperada ya que su señor de luz fue derrotado. Si Dumbledore lograra derrotar a Voldemort las fuerzas oscuras quedarían sin un líder y por lo tanto se rendirían y abandonarían. Al final el que da el jaque mate es quien gana, no importa si el ejército sufrió bajas o si sigue intacto―

― ¿Matar? ¿No crees que somos un poco jóvenes para eso?― preguntó Draco un poco anonadado por lo que dijo Harry

Por supuesto sabía que en el lado que se encontraba los mortífagos no dudarían en usar la maldición asesina ni un segundo. Su propio padre y padrino no dudarían en usarlo si fuera necesario, sin embargo la idea de asesinar le retumbaba muy fuerte en la cabeza. No creía estar listo para asesinar a otra persona, mucho menos torturarla hasta que ruegue por su muerte. Le asustaba matar a otra persona y dudaba de poder hacerlo si se encontraba en la situación, por otro lado no quería decepcionar a Harry con su cobardía y eso lo mantenía en lucha interior.

―Dumbledore no dudará en utilizar a sus estudiantes si es necesario, es inevitable que los niños y jóvenes participen en la guerra. Haré lo posible para evitarlo sin embargo, les enseñaré para que estén preparados y así mismo tengan más confianza en sí mismos, perderán el miedo y estarán preparados para cualquier cosa. No les obligaré si no quieren así que cada uno decidirá hasta qué grado llegar. Si fuera posible yo evitaria las muertes que se ocasionaran, pero asi como murieron mis padres, mi padrino y muchas otras personas, nadie puede estar a salvo. No quiero que les pase algo a ustedes y por eso quiero que esten preparados para todo― dijo Harry con una mirada comprensiva, para él no fue fácil acostumbrarse; pero era necesario.

―Está bien Harry, yo intentaré y aprenderé todo lo que pueda, creo que tienes razón y es necesario estar preparado―

―Me alegro de que entiendas, aprende todo lo que puedas y luego decide lo que vas a utilizar así que no te preocupes, sé que lo harás bien en el entrenamiento ya que después de todo eres un mago muy talentoso y tu magia es fuerte―

―Gracias por el cumplido, aunque ya sabía eso sin embargo― dijo Draco con una sonrisa arrogante

―Arruinas el cumplido señor ego― dijo Harry y se dispuso a seguir comiendo lo poco que quedaba en el plato.

Cuando ambos terminaron de cenar se dirigieron al segundo piso donde Harry mostró a Draco su habitación digna de un sangre pura por lo que no hubieron quejas del rubio. Draco por último se despidió del azabache y se fue a dormir esperando que al día siguiente todo fuera más fácil de lo que sus presentimientos pronosticaban. Esa noche al menos durmió más tranquilo ya que sus ansias calmaron al estar a solo una habitación de distancia de la de Harry y se sonrojó un poco al recordar el abrazo que sin pensar le dio, aún podía sentir la fragancia del azabache y con ella no demoró mucho en quedarse dormido..


y aqui les traje un capitulo mas, demore un poco pero he estado un poco estresada por lo que no tuve tiempo, espero que les guste y agradezco enormemente los comentarios que dejan, me encanta leerlos una y otra vez. Sigo esperando sus reviews y no se olviden que os quiero mucho, bye bye 😁👋😘✌