Capítulo 13.-

La madriguera estaba hecha un completo caos. Personas totalmente histéricas gritando y caminando en círculos por todos lados, aunque había otras que hacían de todo por mantener la calma. La Orden del Fénix, o al menos la mayoría, se encontraba reunida de emergencia en su nueva y pequeña base. No se entendía como podían caber todos ellos en ese lugar; pero tal vez por arte de magia lo hacían.

Arthur Weasley trataba de tranquilizar a su esposa; pero esta le callaba a cada intento y no paraba de gritar más y más. Remus estaba sentado en un sillón apartado lo más posible, ya que los gritos le irritaban los oídos y si su cansancio ya lo estaba torturando, la preocupación lo tenía con la soga al cuello. Tonks estaba a su lado; pero parecía estar más ocupada en darle la razón a la señora Weasley. La profesora McGonagall estaba sentada al lado del director quien solo mantenía una mirada concentrada y pensativa, si uno observaba bien podría notar que el brillo de sus ojos se había ido por completo.

Alastor Moody no paraba de refunfuñar acerca de "desmayar a la gritona" y Shacklebolt solo asentía en acuerdo. Snape miraba irritado la escena y prefirió quedarse parado en una esquina, oculto en las sombras y acelerando los pensamientos de su cerebro para poder hallar alguna respuesta respecto a lo que acababa de escuchar.

Hermione no paraba de agitar las manos gritando histérica al igual que Molly, y Ron con ceño fruncido les apoyaba de vez en cuando. Ginny estaba en su habitación no encontrando otra cosa útil que hacer y los gemelos no paraban de reír e imitar burlonamente los comportamientos de los miembros de la Orden, ganándose más gritos de su madre a la cual parecía no agotársele el aire.

― ¡Pero cómo es posible que haya desaparecido así sin más! ― gritaba Molly por todos lados

― ¡Habían miembros de la Orden vigilándolo!― siguió Hermione

― ¿Cómo es que nadie sabe dónde está?―

― ¿Y qué tal si tu-sabes-quién tiene algo que ver en esto?―

― que Merlín no lo quiera ¡Él no pudo haber desaparecido de la faz de la tierra sin dejar rastro!―

―Tenemos que encontrarlo, no podemos quedarnos sin hacer nada. ¡Se supone que debió estar aquí ya hace dos días!― decía Hermione mientras por fin tomaba asiento

― ¡Fred y Georg dejen ya de imitarnos muchachos maleducados y malcriados!― exhortó a sus hijos la señora Weasley

―Nuestra propia madre nos llama muchachos malcriados…

―y maleducados cuando ella misma nos crió…

―prácticamente…

―estás diciendo que tú tienes la culpa…

―Así es, nosotros somos un par de niños inocentes…

―Con una madre que no nos supo criar…

― ¡Ay que desgraciada nuestra vida!― dijo Georg dramáticamente

―tranquilizate mamá que ya hasta hieres con la mirada…

―debes guardar compostura…

―Concuerdo… ¡auch!― se quejó Fred simulando una quemadura en el pecho y frotándose una herida inexistente

―Ya ves, ya heriste a Fred, oh pobre, pobre mi hermanito, a nuestra madre no le basta con no habernos educado, ahora hasta nos prende fuego con la mirada…― dijo Georg limpiándose lágrimas imaginarias para luego reír con su hermano

―Solo tratamos de aligerar…

―nuestro ambiente mujer…

―No es nuestro problema que lo único que sepas hacer…

― sea ponerte a cacarear como gallina loca.― terminó Fred o tal vez Georg imitando a ojo loco con un ojo cerrado, la boca torcida, una voz aguda que parodiaba la del verdadero y empuñaba la escoba como un bastón. Su gemelo solo reía.

― ¡Arthur mira como están faltándome el respeto tus hijos, diles algo y no te quedes callado!―

― Chicos traten de no enfadar más a su madre, por favor― dijo Arthur con mirada cansada y suplicante

― ¿¡Eso es lo único que piensas decirles!? ¡Es tu culpa que no haya respeto en esta casa! Siempre apoyas sus malcriadeces y no les corriges ¿Estás viendo que ellos me faltan el respeto en un momento tan crítico y con invitados en la casa, pero no puedes hacer nada más?...―

― ¡Ya basta mamá!― estalló Georg

― ¡Por una sola vez en tu vida deja de gritonearle por todo a mi padre!― le siguió Fred

―Estás actuando como una loca desde hace horas sin parar de gritar y regañar…

―No haces nada útil, todos aquí deberían tratar de hallar una solución…

―y actuar con calma; pero nadie puede porque tu escándalo irrita a todos…

―Nosotros solo lo llevamos con tranquilidad y en lugar de aumentarnos tensión y preocupación…

―Lo aligeramos con risas, ¡pero a ti nunca te parece bien lo que hacemos!― terminó Georg

Molly se quedó por primera vez sin habla durante unos milagrosos momentos y pasando unos segundos su cara parecía tornarse tan roja como su cabello de la furia y el enojo. Todos se quedaron en completo silencio observando la escena, no habían presenciado nunca antes una escena así en la familia pelirroja.

―No deberíais de hablarle así a su madre chicos, se pasaron con sus bromas esta vez, la señora Weasley es su madre por lo que deberían tratarla con el respeto que se merece― rompió el silencio Hermione con un tono de decepción ya natural en ella

Todos menos Remus, Arthur y Snape veían a Molly como una pobre madre preocupada por la desaparición repentina de su casi hijo adoptivo, siendo irrespetada por sus propios hijos. La mayoría veía después de todo a los gemelos como unos payasos que no sabían nada más que causar problemas y que fueron siempre las ovejas negras de la familia.

―Tú no tienes el derecho de meterte en estos asuntos Granger― dijo Fred fríamente y todos se quedaron asombrados y paralizados en sus lugares sin poder creer lo que oían

―Ya estamos hartos de todo esto…

―Y si Harry ha desaparecido le deseo la mejor de las suertes donde se encuentre…

―Después de todo no nos extrañaría…

―Que tal vez se haya ido hastiado de todos ustedes…

―Nos vamos de casa y no intentes detenernos mujer, aunque creo eso muy poco probable…

-muchachos, muchachos hay que guardar la calma, si nos desunimos no lograremos nad...-intentó decir Dumbledore

-No interrumpas viejo, no es tu asunto y no te incumbe en lo mas mínimo. Además no somos estúpidos aunque todos nos vean así, sabemos cosas que los demas ignoran y no te conviene que las revelemos. Con eso ya te digo bastante y espero que tu cerebro senil capte lo que he dicho-

El director quedó practicamente lelo y tardó un poco en reponerse, estaba furioso y se le notaba en los ojos tan fríos como el hielo, mas no volvió a interrumpir más.

―Prosiguiendo, sabíamos que llegaría el momento después de todo…

―no volveremos jamás a este lugar…

―Ya no seremos miembros de su dichosa orden de los pollos asados…

―Y si peleamos en esta guerra sólo lo haremos del lado de Harry y de nadie más…

―Adiós papá te escribiremos y espero puedas soportar este infierno…

―pero si te cansas puedes irte con nosotros, siempre serás recibido...

―Remus ya nos veremos luego y profesora McGonagall…

―es bueno haberla visto una vez más― terminó de despedirse rápidamente Georg y luego en un pop desapareció con su hermano dejando un rastro de chispas multicolores a su típico estilo.

La sala quedó completamente muda y ni una sola respiración se oía, quedaron atónitos y demoraron un buen rato en recomponerse.

-Albus siento mucho lo que te dijeron esos dos demonios, estoy tan avergonzada, si tan solo hubiese aplicado mas disciplina con ellos, aunque sola yo no puedo con todo-

-No te preocupes querida, no pasa nada, son sólo jóvenes e impulsivos, todos pasamos por esa estapa-

―Al menos ya no nos causaran más problemas― dijo Ron soltando un suspiro feliz

― No hables así de tus hermanos Ron― dijo Arthur enojado por el comentario de su hijo y triste por la partida de sus otros dos hijos

―Arthur tiene razón, ¿acaso no se llevaban bien ustedes?― dijo Remus sorprendido y un poco enojado por el comentario, le agradaban mucho los gemelos, después de todo eran como los merodeadores y le recordaban a Sirius y a James. Creía que la familia Weasley era la más perfecta y feliz; pero ahí estaba estampándole en la cara lo contrario.

Ron miró la expresión seria del director quien advertía de no meter la pata y arruinar su plan. A su lado Hermione le miraba estrechando los ojos esperando que no falle en su respuesta y lo arruine todo.

Con sudor empezando a empaparlo Ron contestó ―Sólo bromeaba Remus, creo que fue de mal gusto supongo. Me sorprendió mucho su reacción eso es todo, además ellos bromean así conmigo todo el tiempo―

―Así es, ellos siempre hacen bromas pesadas con nosotros incluso, solo que ahora Ron lo dijo en mal momento― añadió Hermione

―Bueno creo que ahora que el clima está un poco más calmo deberíamos empezar a tratar el asunto por el cual estamos aquí, aunque me apena mucho que hayamos perdido a dos valiosos miembros de la Orden― dijo Dumbledore poniéndose de pie ante todos

―Al fin, como que tengo mucho tiempo libre Albus, puedes tomarte más tiempo si quieres, digamos que otro par de horas no le caen mal a cualquiera― dijo Snape con claro tono sarcástico en su voz

―Está bien Severus sé que tu tiempo es valioso, muchos aquí también están sacrificándose incluido yo que debería estar en un viaje ahora mismo, debía regresar para el comienzo de las clases como sabes; pero voy a tener que retrasar ese importante viaje. Ahora ¿Alastor te importaría informarnos más?―

―No hay más que informar Albus, es tal y como lo dijo Tonks cuando llegamos, Potter desapareció por completo sin dejar rastro alguno. Cuando se suponía que el muchacho debía venir a la madriguera, estaban vigilando cuatro miembros de la orden, pero contrario a lo previsto no apareció nunca. Suponíamos que tal vez se había olvidado del día exacto o alguna otra razón aceptable, sin embargo al segundo día de no verlo decidimos actuar.

Preguntamos a sus parientes y ellos dijeron que no había salido de su habitación en cinco días. Nos pareció sumamente extraño por lo que decidimos ingresar…―

―Sí y no estuvieron muy contentos, el hombre gordo ni siquiera nos quería dejar entrar― dijo Tonks

―Agradecería que no interrumpas Tonks― dijo Moody y la metamorfomaga solo agachó la cabeza y sonrió en disculpa ―Prosiguiendo, cuando procedimos a su habitación no había absolutamente nadie, el cuarto estaba ordenado y no habían índices de que Potter hubiera estado ahí en muchísimo tiempo. Revisamos por toda la casa alguna señal; pero no encontramos nada. Revisamos varias veces las protecciones de la casa y no había ninguna anomalía en ellas, no estaban sus pertenencias ni su mascota― terminó ojo loco

― ¿No había nada suyo? ¿Preguntaron a sus parientes? Ellos deberían de saber algo― dijo McGonagall

―No encontramos ninguna pertenencia suya y era como si nunca hubiera puesto un pie en aquella casa. Preguntamos a sus parientes; pero ellos no sabían absolutamente nada, dijeron que vino, se fue directamente a su habitación y se encerró para no salir. Ellos al parecer no se interesaron en el chico por los siguientes días, al menos respetan su espacio, debe estar agradecido de tener parientes tan comprensivos―

― ¿Revisaron a los muggles? ¿No habían sido hechizados o algo?― dijo Arthur

―Las barreras y salas habrían identificado o percibido el uso de magia en el radio establecido; aun así revisamos a los muggles y estaban libres de cualquier rastro de magia― respondió Moody

―Es como si se lo hubiese tragado la tierra― dijo Shacklebolt

― ¿Qué hacemos ahora Albus?― preguntó preocupada McGonagall

―Por ahora debemos tomar todo con calma. Severus ¿tú no tienes alguna información sobre esto?― Preguntó el director

―No Albus, el señor tenebroso no ha informado nada acerca de capturar a Potter, está más centrado en sus alianzas con criaturas mágicas para la guerra que en el chico. Tengo la suficiente confianza de su parte como para enterarme de alguna misión de rapto para Potter― dijo Snape.

La noticia de Harry desaparecido le dejó frío y sabía que debía informar a su señor lo más pronto posible; pero antes quería estar seguro que Harry estaba bien o al menos asegurarse de ello. Esperaría un poco más, si no tenía alguna noticia de Harry en ese caso no tendría más opción que informar al señor oscuro. Por ahora sólo le diría a la Orden vagos informes. Era más fácil mentir cuando la verdad estaba presente en algunas palabras, ya que su señor parecía estar ocupado en la construcción de su mansión y en la búsqueda de un nuevo aliado que al parecer llamó su atención, no tenía más detalles acerca de lo último, pero en conclusión Potter no era uno de sus objetivos últimamente.

―En ese caso está claro decir que Voldemort…― paró ante el sonido de sorpresa y temor de la mayoría, luego continuó ―…no está detrás de la desaparición de Harry. Nuestra teoría más acertada sería que Harry logró evadir las salas para irse a algún lugar y estar solo por el trauma que aún le atormenta la muerte de Sirius― dijo el director

―Pero señor es imposible que haya logrado evadir las salas puestas por usted mismo― dijo Hermione

―Así es, sería imposible poder evadir tus poderosas salas, ningún otro mago podría hacerles cosquillas siquiera, a excepción tal vez de quien-tú-sabes, dudo que un chico de dieciséis años pueda llegar a hacerlo ― dijo Tonks recibiendo una mirada atónita de Remus, la metamorfomaga parecía una fanática que no creía que hubiera mago más poderoso que el director

―Gracias por la confianza mi querida muchacha, sin embargo Harry es muy ingenioso e inteligente además de ser el elegido. Pero aunque él quiera estar solo, nosotros debemos protegerle y hacerle saber que estamos ahí para él y podemos afrontar todo obstáculo juntos― dijo Dumbledore con ojitos brillantes y una sonrisa de abuelo querendón.

―Es cierto, Harry necesita de nuestro apoyo más que nunca y debe saber que alejándose así nos preocupa. Él está a salvo con nosotros y le haremos entender que somos su familia y que todos juntos le ayudaremos a superarlo― dijo Ron

―Eso es lo que no entiendo, no sé por qué Harry sufre tanto por Sirius si apenas y se veían, ni siquiera por sus padres le he visto tan triste― dijo Tonks

― ¿Cómo puedes ser capaz de decir eso Ninphadora? Te he dicho muchas veces lo importante que es Sirius para Harry. Ellos dos habían establecido un lazo de padre e hijo en muy poco tiempo, tal fue su lazo que muchas veces siento envidia de mi mejor amigo. Yo nunca podría igualar lo que él logró con Harry; pero estaré para él siempre hasta el último de mis días. Si tengo que dar mil veces mi vida por él, lo haría mil veces gustoso. Harry quiere muchísimo a sus padres; pero ellos son sólo borrosos recuerdos para él, si no fuera por sus fotografías él no tendría idea de su aspecto siquiera. Él no recuerda lo que vivió con ellos y es por eso que su lazo sólo los ata por ser sus padres. Sin embargo Sirius estuvo con él en carne y hueso aún en los pocos momentos― dijo Remus con un nudo en la garganta

― ¡No me llames así! Odio ese nombre y además Remus tú estás aquí y Sirius no. Harry debería estar aquí con nosotros y en especial contigo, te tiene horrible y es como si no te tuviera consideración, todo por creerse el niño sufrido que llora por su padrino muerto…―

― ¡No hables así de ellos! Estoy seguro que Harry sigue dolido por la muerte de Sirius; pero ya ha pasado más de medio año y todos ustedes están exagerando con respecto a él. En estos momentos dudo mucho que él este llorando por su padrino o siquiera esté sólo, acongojado y triste. Él no es así y me sorprende que no le conozcan en absoluto después de todos estos años. Si Harry no está es que hay otra cosa de por medio.― dijo Remus irritado, su lobo luchaba descontrolado en su interior

―No puede haber otra cosa Remus, habían cuatro miembros de la orden vigilando y no hubo ataque o amenaza exterior. Sólo el interior estaba sin vigilancia lo que indica que sólo Harry pudo haber hecho algo, no se sabe cómo pero de alguna forma evadió las salas de Dumbledore. El director dice que Harry está dolido y triste aún por la muerte de Sirius, yo confío ciegamente en Dumbledore y si él lo dice entonces es así― dijo Tonks con el pelo color fuego ardiente que parecía estar en llamas.

―Yo también confío en Dumbledore; pero sé que Harry no actúa de esa manera y Sirius me hizo jurar que confiara en Harry antes que en nada. Me lo encomendó y me dijo que…no importa, sabía que esa era una despedida, era como si Sirius supiera que no iba a estar vivo por mucho tiempo. Pero quién le culpa, yo incluso me siento así y tengo miedo al pensar que puedo dejar sólo a mi cachorro en cualquier momento. Lo siento Albus; pero esta vez yo no apoyo al cien por ciento tu teoría― dijo Remus

―Está bien Remus no te preocupes, pero si cambias de opinión al respecto no hay ningún problema. Además he de suponer que no dejarás de ayudar a la Orden ¿no es así?― preguntó el director con bondad y comprensión rebosante en su voz, tanta que parecía hacer sangrar los oídos de Snape

―Por supuesto que apoyaré en todo lo que pueda para encontrar a Harry, de eso no tenga duda alguna―

―Así que Albus, después de tanta cháchara no veo por qué seguir aquí si no vas a decir algo importante respecto a cómo encontrar y traer a Potter― dijo de pronto Snape

―Lo siento si hemos seguido perdiendo tu tiempo Severus, pero te pido un poco más de paciencia que esta reunión no durará mucho tiempo más―

―Eso espero― dijo entre dientes el pocionista

―Estamos contra el tiempo ya que si Harry está sólo y sin nadie que le proteja es seguro que el señor oscuro lo encontrará, por eso debemos preparar equipos de búsqueda para Harry. Es indispensable que por ahora mantengamos esto entre los miembros de la Orden ya que si se llega a expandirse la noticia habrá más riesgo de que Voldemort― hizo una pausa ante las reacciones de la mayoría ante el nombre y luego continuó―… se entere y quiera ir a por Harry ya que estaría completamente indefenso. Debemos encontrarle antes y traerlo devuelta a la seguridad que le proporciona la Orden―

―En ese caso comenzaremos de inmediato, Tonks y Shacklebolt irán conmigo a informar a los demás miembros de la orden para iniciar la búsqueda. Enviaremos un patronus en caso de alguna noticia―dijo Moody y al permiso de Dumbledore desapareció con Shacklebolt y Tonks

―Me retiro entonces, si hay algún movimiento en la base del señor oscuro con respecto a Potter estaré informando luego. Como ya sabes Albus yo no puedo ir buscando a Potter porque tengo asuntos que atender y además el señor oscuro no tardaría en tener sospechas―

―No hay problema Severus, tu posición es comprensible― dijo el director y Snape de inmediato desapareció

―Remus, te sugiero que descanses bien ya que en tus condiciones no podrás ser de mucha utilidad. Cuando estés repuesto no dudes en avisarme― dijo el director

Remus no pudo evitar soltar un gruñido al escuchar al director en un tono despectivo que no había escuchado antes, eran noches de luna llena y su lobo interior estaba más a flote que en otros días en los cuales podía controlarlo mejor. Su lobo siempre se irritaba cuando se referían a él con discriminación o despectivamente y ese momento no era la excepción.

―Remus no andes gruñendo que es de mala educación. Además no es culpa de Albus el que no puedas controlar esa bestia interior tuya― dijo Molly

Y oh sí que esta vez el lobo no estaba para nada contento. Remus apretó los dientes hasta rechinarle para reprimir los intentos del lobo para salir y desangrar a la pelirroja regordeta. Estaba exhausto, sin poder dormir, mal alimentado y estresado, no eran buenas condiciones para poder luchar contra un animal desesperado por salir de su encierro. El ambiente a su alrededor se volvió sombrío y frío, como si una aura oscura se hubiera apoderado de él. Tenía la cabeza gacha y su cabello cubría los ojos, sus dientes firmemente apretados y las manos sujetaban con fuerza el reposabrazos del sillón a tal punto de atravesar el forro de tela.

―Remus, sé que estás cansado y siento de veras lo que ha dicho mi esposa. Muchas veces dice cosas que no son correctas, solo está estresada al igual que todos. Lo siento mucho si te ha molestado, entiendo que no es fácil de controlarlo y peor aún en días como estos― Dijo Arthur tratando de ser comprensivo y calmar a Remus, el hombre lobo recobró la compostura de a poco y se disculpó.

―Bueno la profesora McGonagall y mi persona nos retiramos. Si Harry aparece aquí convoquen a la Orden de inmediato, ah y Remus por favor toma más pociones matalobos ya que de lo contrario pueden haber resultados desastrosos, hasta luego.― dijo el director y se esfumó en un pop con la profesora McGonagall.

―Vamos chicos es hora de que os vayáis a dormir también― dijo Molly llevándose a Ron y Hermione de la sala

―Será mejor que me vaya yendo― dijo Remus levantándose de sillón y preparándose para desaparecer

―Espero que te mejores rápido, sé que esta no ha sido la mejor reunión que hemos tenido desde la muerte de Sirius. Molly ha estado muy irritable y Tonks es sólo una joven muy impulsiva, a veces es muy difícil guardar paciencia.― dijo Arthur

―Tú eres un perfecto ejemplo de paciencia Arthur y no lo digo tratando de ofender. Además tal como dices Tonks es muy joven e impulsiva la mayoría de las veces, tengo que dar a notar que somos muy diferentes en muchos aspectos que incluso me pregunto si verdaderamente ella me corresponde―

―La respuesta a tu cuestión solo puedes saberla tú y tu corazón Remus, yo sólo puedo aconsejarte que luches siempre por lo que crees correcto, si piensas que no es correcto seguir avanzando más en la relación que llevas, entonces debes terminarla antes de que sea muy tarde y te encuentres preso de tu error― dijo Arthur con un brillo en los ojos que reflejaba experiencia

―Está bien y gracias por el consejo, perdón por arruinar tu sillón no pude contenerme―

―No te preocupes, lo odiaba de todos modos―

―Pensé que te gustaba ya que es muggle―

―Oh bueno pues mis dos gemelos me hicieron cambiar de opinión con respecto a lo muggle. Antes sentía mucha curiosidad por ese mundo desconocido; pero ahora que lo pienso mejor yo soy un mago y no debería estar ocupando mi tiempo en cosas que nunca voy a utilizar así que dejé esa obsesión y empecé a concentrarme en otras cosas de provecho―

― Eso está muy bien Arthur, espero que sigas progresando. Ya es tarde así que me despido―

―Adiós Remus― dijo Arthur y Remus desapareció dejando la sala casi vacía por lo que el pelirrojo se fue a dormir sabiendo que los días siguientes serían aburridos sin su par rojo que le alegre el día.


Estaba totalmente encolerizado. La furia le hervía como lava ardiente cruzando por todas sus venas, estaba tan cerca y ahora tan lejos. Tenía ya la mayoría de las pistas, meses y meses de ardua investigación sin descanso, había hechizado personas, usado métodos ilegales, gastado bastante dinero y todo para estar tan cerca de aquel objeto, tenerlo en sus manos y destruirlo hasta que no quede nada. Sin embargo a último momento cuando está a tan solo mitad de viaje, a mitad de camino para hallarlo… el maldito muchacho tiene la brillante idea de perderse quién sabe dónde.

Apenas y pudo contenerse cuando escuchó la noticia, tuvo que morderse la lengua varias veces para no delatarse. Se comió una cantidad enorme de caramelos de limón, de esos que le relajaban, hasta que por primera vez en su vida le empalagaron y hastiaron, quería saltar de rabia y hacer cuanto berrinche se le diera en gana, retorció y retorció su larga barba hasta incluso dolerle y su oficina apenas y sobrevivió a otro desfogue de magia.

Dumbledore estrujó con fuerza su túnica a tal punto de dejar sus nudillos blancos, la tela quedando arrugada cuando al fin es soltada de su constricción. Sus dientes no paraban de rechinar y el suelo bajo sus pies iba a desgastarse si seguía caminando en círculos sobre él, aunque tal vez primero se desgastaban las suelas de sus zapatos morados y puntiagudos.

Su tan esperado viaje radicaba en tres lugares distintos, en el transcurso iría descartándolos hasta llegar al indicado. Todas sus sospechas se centraban en esos lugares, aunque había uno que le llamaba la atención en especial. Little Hangleton, ese lugar parecía tener la mayor oportunidad de acierto y apenas encontrara al chico iría de inmediato allí para extraer el Horrocrux. Oh esa pieza de alma, una parte vital de su mayor enemigo. No podía esperar a tenerlo en sus manos y destruirlo por completo. Quería regocijarse mientras el alma del enemigo se destruía pieza por pieza indicando así el fin del reinado de Voldemort y la victoria del bien sobre el mal.

"Bien sobre el mal"…cuanta gracia le provocaba la frase, no pudo evitar soltar una risa socarrona que luego se convirtió en una carcajada larga que le hizo botar hasta una lagrimilla en la comisura de los ojos. Cuantos años venía predicando que el bien siempre vencería sobre el mal, perdía la cuenta inevitablemente.

Tantas mentiras y engaños que les decía a los magos y brujas para que confíen en él, aunque por supuesto no negaba que en el fondo se sentía un completo hipócrita; pero era un sacrificio pequeño por el bien mayor. Nada se comparaba con el bien mayor, después de todo no importaba cuántas víctimas se lograban sacrificar si al final se salvaba a la mayor parte, y mejor aún si ese sacrificio valía para que su reinado empiece. Oh por supuesto que sí, él sería el máximo gobernante de todo el mundo mágico, después de tantos años manipulando a las personas para que actúen a su favor, al fin saborearía los resultados. Tantos años alimentando su rebaño, adiestrándolo y criándolo para que como ovejas obedientes vayan y se sacrifiquen.

Había ganado poder en el ministerio y si él no participaba activamente tenía personas que lo hacían por él. Era el director de Hogwarts, la escuela mágica con mayor influencia en las mentes jóvenes, y además el mago más poderoso que derrotó a Grindelwald. Muchos lo empezaban a llamar el señor de la luz incluso, pero sólo eran títulos. Lo único que le importaba era gobernar sobre todos, tener a ricos, pobres, grandes y pequeños en la palma de su mano, de ahí alguna otra cosa le importaba menos.

Sin embargo lo más importante para poder lograr su cometido era su pieza principal. Por no hablar mucho menos de la reina de su tablero de ajedrez, la pieza que no se debe perder y que puede decidir la victoria. No le había costado tanto ganársela, después de todo su propio enemigo se la brindó en bandeja de plata, matando a los padres del niño y dejándole huérfano y desamparado completamente a merced de sus parientes muggles los cuales odiaban la magia. Esa información era suficiente para que el chico odiara a Voldemort, pobre Tom Riddle, con la cordura completamente destruida, sin sus capacidades innatas para razonar con suma inteligencia envidiable.

Quién diría que lo que arrebató la cordura al señor Oscuro no fue la magia negra, ni tampoco la creación de siete horrocruxes, aunque estos últimos ayudaron y facilitaron el camino a la locura. Años de supresión mágica en aquel orfanato, el pobre de Tom Riddle tendría su núcleo descontrolado aunque sólo estuviera en las vacaciones. A los primeros años recibiendo tantas intrusiones en su joven y frágil mente, la legeremancia le permitió entrar a esa cabeza en pleno desarrollo desentrañando hasta el último rincón de sus intenciones, duró por supuesto hasta que a finales de su segundo año aprendiera la oclumancia.

Prodigio innato y poderoso, tantos hechizos de compulsión que arrojó para que hiciera lo que él quería; pero no tuvo tanto éxito, su mente luchaba siempre por no obedecer a nadie. Cuantos intentos de hacer daño a la magia del chico como a su mente; pero este parecía infranqueable a su tan corta edad. Le causaba tanta envidia y rencor, si Riddle hubiera tenido recursos desde pequeño, si se hubiera criado en el mundo mágico empezando desde pequeño su aprendizaje, no quería ni imaginar lo que hubiera logrado ya estando en Hogwarts. Todos esos años de dañar su mente rendirían su fruto más tarde, todos esos daños se acumularon y se guardaron para luego activarse con la división de su alma. Al sexto horrocrux, una proeza que sería imposible de lograr incluso por él mismo, su cordura terminó por derrumbarse sin darse la menor cuenta, así su paranoia e impulsividad reinarían por sobre su inteligencia fría y su razón.

El señor Oscuro no andaba en todos sus cabales, y por lo tanto era el momento perfecto para hacerle creer en la profecía. Ya que si al menos una de las personas que estaban implicadas creía, esta cobraría sentido desencadenando los hechos que la llevarían a cumplirse.

En buena hora cayó esa profecía hecha por una bruja con un índice tan bajo en adivinación que haría de todo por conseguir el trabajo. Aquella profecía la cual sabía sería su boleto perfecto para la victoria, la cual le daría su arma, su pieza, su títere. Solo tenía que mover las piezas correctas, atar los hilos correspondientes y así Harry Potter dependería completamente de aquellas finas cuerdas que lo ataban a su titiritero. Su arma había estado muchos años bajo su control y estrecha vigilancia, sabía que era prácticamente imposible que cambie de parecer o despierte del mundo de ensueño que creó para él. Si el niño no llegaba a cumplir su cometido siempre estaba el plan de respaldo por supuesto, Neville Longbottom sería el candidato perfecto para reemplazarlo ya que gracias a su tan buena fortuna el niño nació en una fecha tan cercana y manejable.

Aunque hablando de suerte, esta parecía no sonreírle últimamente. Debía encontrar al chico y encerrarlo bajo siete llaves si fuera posible para que no interfiera más con sus planes. El chico parecía querer salirse de su control y no podía permitírselo, después de todo Potter era su herramienta para poder hallar los demás horrocruxes, sin él dudaba que pudiera encontrar los objetos en tan poco tiempo. Hallar uno sólo le había costado años de investigación, no podía permitirse perder al chico bajo ninguna circunstancia.

¿Dónde podría haberse metido el crío? Su hipótesis más concluyente era que se había ocultado en el mundo muggle, allí sería más difícil encontrarlo por lo limitado que podían ser sus recursos. Pero el chico no tenía nada de lo que solventarse por lo que no tardaría mucho tiempo en regresar al mundo mágico o a la casa de sus tíos. Movería cielo y tierra si era posible para encontrar a ese chico, no podía perder a su valiosa arma cuando estaba tan cerca de saborear su victoria.


Olis, como están, espero que comiendo perdices y riendo felices. Yo aquí disfruto del domingo mientras puedo, leía sus comentarios y estoy tan contenta de que les guste mi fic. Al próximo cap veremos el entrenamiento que prometió Than, pobres sus victimas U.U.

Tal vez veamos a los gemelos más adelante y ya va a llegar la tan ansiada reación de Dumbles, Sabelotodo Granger y los Weasley en unos caps mas, por ahora tenganme paciencia por favor. Para el encuentro de Harry y Voldy aún falta lamentablemente, hay que preparar su encuentro o si no Harry no tendría ni mera oportunidad de hablar con Voldemort quien no ha dejado de tener intenciones de matarlo.

-Voldemort, he venido hasta aquí para hablar contigo...

-¿Potter?

-Sí soy yo, no quiero luchar ahora solo he venido para...

-¡Avada Kedavra! tú mismo has venido a tu muerte Potter, no me interesa lo que un niño tenga que decirme, pero al menos me has ahorrado el trabajo de ir a buscarte. no creas que he aprendido de nuestros anteriores encuentros, desaprovechando la oportunidad de matarte con tontas formalidades y habladurías cuando pude matarte de inmediato pero ahora por fin ¡nada podrá detenerme!

ya ven, nos quedamos sin Harry :'( Voldemort ha recuperado la mayor parte de su cordura con las pociones de Snape así que no sera facil convencerlo si terminar muerto antes.

Bueno por ahora otro capítulo terminado por fin y espero les guste, háganme saber cómo estuvo, estaré esperando sus comentarios.

¡Nos leemos! Hasta el próximo cap bye bye! XD