Nota de autora: siento muchísimo la espera, de verdad. Pero he estado muy, muy liada estos últimos meses. De todas formas, he aprovechado el lanzamiento del DVD de la película para ver tranquilamente las escenas eliminadas y poder escribirlas. Así que, aquí os traigo la primera escena eliminada que tanto se ha comentado de esta gran pareja. Espero que os guste y que no os decepcione después de tanto tiempo.

Leed, disfrutad y comentad. Bye :)

Repugnante

Caminar por la selva con tacones le estaba resultando un gran reto. Nunca antes había deseado tanto llevar unas bailarinas. Porque, desde luego, las zapatillas no eran de su estilo. Sin embargo, no iba a darle a Owen la satisfacción de quejarse.

Se encontraban en una pequeña llanura y, frente a ellos, se alzaba un grupo de árboles, formando un bosque. Curiosamente, le parecieron familiares. Creía haberlos visto ya tres veces, por lo menos.

—Creo que estamos caminando en círculos —comentó. Su pie derecho se hundió más de lo esperado y apunto estuvo de caerse. No obstante, recuperó el equilibrio alzando los brazos en horizontal—. ¿No deberíamos usar una grilla de búsqueda?

La respuesta que recibió fue silencio. Owen parecía no escucharla. O, tal vez, la estaba ignorando.

Quizá, pensó Claire, no era tan bueno rastreando. Pero desestimó la idea rápidamente. Si hubiera ido ella sola, estaría perdida en aquel preciso instante.

Entonces, pensó en sus sobrinos. En su relación. En realidad, en su relación casi inexistente.

—Desde que estos chicos nacieron, sólo los he visto tres veces. —De pronto, sintió la necesidad de hablar de ello—. Y dos fueron funerales.

De nuevo, estuvo a punto de perder el equilibrio cuando su pie izquierdo se hundió en el pequeño desnivel del terreno atestado de hierba. Casi tenía que hacer malabarismos para seguir de cerca a Owen, puesto que le era imposible seguir su paso con aquel calzado.

Cuando estaba nerviosa o asustada, las palabras acudían inevitables a sus labios. No podía dejar de hablar. Aunque, normalmente, parafraseaba sobre trabajo o cualquier tema que no fuera personal. Pero en aquel momento, no pudo evitar recordar la mirada de escepticismo de Owen cuando descubrió, apenas unas horas atrás, lo poco que conocía a sus sobrinos.

—Nunca los visito. Nunca los llamo. —No sabía por qué, sólo sentía que debía justificarse ante él—. Mi hermana tiene razón. —En aquel momento estaban adentrándose en el boscaje—. Vivo aislada.

Los zapatos comenzaban a machacarle los dedos de los pies. Los pies, en general.

—Tener gente en la vida es complicado —comentó por fin Owen, sin mirarla. Estaba observando su entorno.

—Sí. Pero me gusta la gente. Quiero decir —una vez más, hizo uso de sus brazos para mantener el equilibrio en el terreno irregula—, la mayoría de la gente.

—Los humanos son una especie sobrevalorada. —Se detuvo junto a algo, pero Claire no se fijó junto a qué acababa de acuclillarse. Tan sólo notó el penetrante hedor a excrementos. Agitó una mano para disipar el mal olor y espantar a un par de moscas.

—¿Sabes? —Se apartó el cabello perfecta y pulcramente peinado de la cara—. Te he subestimado —comentó de espaldas a él, caminando un par de pasos más hasta detenerse.

Miró a su alrededor y todo le pareció igual: repleto de arbustos, lianas, árboles... La selva. Un bosque del jurásico, había dicho Owen.

—Te he estado tratando como si fueras un... —Se detuvo Claire, buscando la palabra más adecuada mientras se inclinaba para quitarse un zapato y liberar, por un momento, de la tortura a su pobre y dolorido pie. Se lo volvió a colocar segundos después para repetir el proceso con el otro—. Un neandertal —concluyó—. Eres mucho más.

Se incorporó y volvió a espantar un par de moscas.

Estaba tan absorta en lo mío reconoció Claire. Si no estuviera ocupado en otras cosas, a Owen le habría encantado disfrutar de aquel momento restregándole a la mujer sus palabras. En mi mundo, en mi trabajo comenzó a divagar. Aparté a la gente de mí. A mi familia. A mis seres quer... La escena que presenció al darse la vuelta cortó de golpe su monólogo. ¿Qué estás haciendo?

En aquel momento, Owen estaba arrodillado junto a un gran excremento de dinosaurio y se lo restregaba por los brazos. El ex marine alzó la vista hacia ella como si estuviera frente a la televisión y no frente a una enorme hez en mitad de la selva.

—Siempre observas tus activos desde detrás de un cristal— le dijo, ignorando sus divagaciones. Aunque eso no significaba que no la hubiera estado escuchando en todo momento—. Pero aquí fuera estamos en su terreno. Debes disimular esa fragancia a vainilla que te pusiste antes de venir...

—No... ¿Por qué siempre...? —sus balbuceos lo interrumpieron. No pudo evitar pensar en ello. ¿De verdad había olido Owen su fragancia? En ese momento fue consciente de lo cerca que habían estado en una ocasión—. No huelo a vainilla.

Owen se puso en pie, agitando las manos para sacudirse los excrementos, y la miró, suspirando.

—¿Podrías considerar por un instante que quizá yo sepa un poco más sobre algo que tú?

Mientras hablaba se acercó a Claire, deteniéndose frente a ella con excrementos de dinosaurio en las manos. El fuerte hedor era más acusado ahora, lo que llevó a la mujer a taparse la nariz con su mano izquierda en un gesto de asco.

—¿Lista? —le preguntó una vez arrodillado frente a ella y sin apartar la mirada de su rostro.

Sin embargo, no esperó respuesta y movió sus manos hacia sus blancas piernas.

—No. —Claire se apresuró a apartarse con un pequeño salto hacia atrás en un acto reflejo.

No podía creer que tuviera que untarse aquello por el cuerpo. Era repugnante. Pero, aunque nunca se lo confesaría, Owen tenía razón: su olor en aquel terreno era peligroso. Por lo tanto, no tenía más remedio que camuflarse.

—Soy muy capaz de hacer estoy yo misma. —Pasó junto a él aún arrodillado y caminó, con cuidado de no tropezarse, hacia el excremento.

Hundió sus delicadas y bien cuidadas manos en la hez sin pensárselo demasiado. Si lo hiciera, nunca se habría atrevido cometer semejante asquerosidad.

Owen se puso de pie y se volvió para ver cómo Claire se restregaba el excremento por ambas piernas, subiéndose la falda hasta los muslos y dando al ex marine una grata vista. Si no fuera por la repugnante sustancia y la situación en que se encontraban, le habría parecido sumamente sexy. Claramente tenía unas piernas preciosas y ella era atractiva y hermosa.

Continuó con los brazos, reflejando el asco en su delicado y pálido rostro, y después se volvió hacia él sin atreverse a mirarlo a los ojos. No podía creer lo que acababa de hacer. Era realmente incómodo y repulsivo. Sus brazos ahora en alto impedían que su inmaculado traje se manchara.

—¿Me falta algo?

Claire sólo esperaba no tener que ponerse más en ninguna parte del cuerpo. Sin embargo, no fue así:

—Sí. En esta zona. —Owen se señaló primero el cuello y después a ella.

La mirada fría de la mujer desveló la poca gracia que le hacía aquello. De mala gana, se llevó la mano derecha al escote, restregándose aquella repugnante sustancia por el cuello y dejando a Owen con la boca seca.

El hombre no apartó en ningún momento la mirada de Claire. Pudo ver cómo se manchaba también un poco la cara. Quiso advertirla, pero ya era tarde.

—Cielos —reaccionó segundos después entre risas, apartando la mirada de la mujer.

—¿Qué? —Claire se lo quedó mirando asustada.

—No... No quería decir... —La situación era bastante cómica y Owen tuvo que contener la risa—. No hacía falta ponérselo en la cara.

El rostro asustado de Claire se tornó de pronto irritado y frío. Bajó los brazos, molesta. A diferencia de a él, a la joven mujer no le hizo ni una pizca de gracia.

—Pero está bien. ¿Te ha entrado en la boca? —se burló de ella. Claire caminó hacia él ignorándolo y Owen alzó un trapo mugriento con el que acababa de limpiarse—. Toma. —Se lo ofreció con una risita burlona. Con gesto airado, le arrebató el trapo de entre las manos sin detenerse. Pasó junto a él y continuó su camino selva adentro.

—Te has pasado un poco, nada más. —Fue su único intento de animarla. Sin embargo, Claire no se detuvo ante la atenta mirada de Owen, quien acabó por seguirla después de recoger el fusil del suelo donde lo hubo dejado para restregarse excremento de dinosaurio por los brazos.

Espero que os haya gustado :) Estoy bastante liada últimamente, así que no sé con qué frecuencia podré actualizar ni si podré hacerlo todas las semanas, pero intentaré que sea lo antes posible. ¿Qué os ha parecido este capítulo?