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+*Capítulo 8: Cena romántica*+

…de vuelta al presente

Había pasado una semana desde aquel día, y las rosas seguían en aquella pequeña mesa de la estancia. Rojas, brillando bajo la luz matutina que entraba por la ventana

Sasuke era su flamante caballero en armadura blanca, y aquel día, al anochecer cuando él por fin volviera de su guardia, ambos tendrían una cena romántica. Sí, se le antojaba bellísimo que ambos, bajo la luz de las velas se demostraran su cariño, quería, anhelaba que Sasuke sintiera el calor de un hogar otra vez había preparado todo especialmente para él, le había tomado horas prepararlo con sus propias manos y con aquella perfectibilidad tan propia de ella, quería simplemente hacerlo feliz

Esa era una maravillosa noche, y ella era nuevamente feliz, lo vio entrar con su uniforme de guardia tan ceñido a su cuerpo, ese cabello negro, sus manos un poco lastimadas por el trabajo. Sintió que lo daba todo por él… y esos ojos negros, esos bellísimos y sublimes ojos que eran como dos agujeros negros que se comían su angustia, su dolor, ella sólo podía verlo a él

-¡Sasuke-kun! Has vuelto- Se abalanzó hacía él

-Sí- Abrazó con intensidad el frágil cuerpo que se ceñía a él. Ella era lo que más amaba, era la única que no se había alejado jamás. Aspiró su aroma y se sintió el hombre más afortunado del planeta porque ella pudiendo tener a cualquier hombre a sus pies lo había escogido a él, al renegado, al traidor sin reputación

-Sasuke, te tengo una sorpresa, mira ven, acompáñame- lo tomó del brazo y lo dirigió al comedor, antiguo, de madera, resplandeciente en velas.

No era una sorpresa cuanto amaba Sakura a su precioso príncipe de cabellos ébano, en realidad, desde el primer momento que lo vio y pudo sentir el dolor que emanaban esos insondables ojos, Sakura quiso tener el poder suficiente para alejar a todos esos demonios que lo atormentaban. Deseó con todas sus ganas ser fuerte y poder trasmitirle ese amor a su querido Sasuke, para que él no volviera a llorar esas lágrimas en su interior. No deseaba que él se ahogara como ella.

Ese día le había preparado una maravillosa cena, pasó todo el día repasando el menú, probando platillos. Ella sabía que ese mismo día hace ya varios años Sasuke había perdido a su familia, sabía que el sufrimiento lo carcomía por dentro y temía que su soledad se apoderara de él hasta el punto de volverlo frio de nuevo. Pero ahora ella estaba ahí para protegerle… porque le amaba, por eso le había preparado una hermosa cena, para que al volver él viera que aun la tenía a ella, que no estaba solo, y que podrían iniciar una nueva vida sin olvidar el precioso regalo de la vida que su preciada familia le había dejado

El reloj sonó: Las ocho en punto y las estrellas se colaban por el cielo, el aire era frío y para Sasuke un chico de semblante hermoso y rostro cansado regresaba a casa con los ánimos por el suelo, él veía la noche más lóbrega que de costumbre, la oscuridad de sus recuerdos había salido de su interior para embargar y devorar a su paso cualquier rastro de pureza.

Y luego, estaba ella Sakura, la única mujer en el mundo que no lo veía como a un monstruo, parada en el umbral de la puerta esperando recibirlo, siempre con esa sonrisa en la cara, el odiaba ese gesto profundamente… pero ahí estaba ella y lo abrazo y lo cubrió de mimos que él no sintió porque le dolía demasiado la conciencia, no le sonrió, no le dijo gracias por haberlo esperado en el frio de la puerta con ligero vestido de tirantes para él. Quiso subir a su habitación lo más pronto posible y dormir, olvidar, olvidar…pero ella no lo dejo….nunca lo hacia

Lo encamino hacia aquella preciosa cena

Y Sakura se detuvo, le miro confusa, sin pronunciar palabra quiso encontrar una respuesta racional a su interrogante…pero no pudo

-Ese…ese perfume no es mío Sasuke –kun.-

-¿Qué?- le miro Sasuke, haciéndose el desentendido,

-Eso que huelo en ti no es mi perfume Sasuke-kun- Le miro extrañada

-No sé de qué me hablas no seas absurda-frunció el ceño- ¿Qué era eso que querías enseñarme?- intentó cambiar de tema.

-Sasuke ¿De quién es ese perfume? ¿Y porque hueles también a alcohol?-

Se acercó a éste tratando de hacerle escuchar su demanda de respuestas, él se apartó

-Sasuke ¿Qué pasa?-Comenzó a sospechar ella

-Déjame en paz, ¡Dios, eres insoportable!- se quejó con hastió

-Dime que pasa Sasuke- No se rendía y continuaba preguntando

-Pasa que ya me tienes harto con tus preguntas y tus dramas- Sasuke dio media vuelta y emprendió el camino

-Sasuke no me dejes hablando sola- se dirigió hacia el- Sasuke, Sasuke te estoy hablando- lo jalo de la manga de su uniforme

Él la abofeteo, un hilillo de sangre recorrió los labios de la chica. Ella se sorprendió, y retrocedió

-¿Ves lo que me haces hacer Sakura?- le hablo con tono de regaño- no quiero hacerte daño- extendió su mano para acariciarle la mejilla, pero ella instintivamente retrocedió.

-Sakura, por favor, no me veas así- agacho la mirada avergonzado-Sakura te amo ¿Crees que perdería el tiempo con alguna otra?- ella lo miro sin saber la respuesta, todavía sorprendida por la reacción del moreno, éste se acerco a ella y la abrazo con suavidad

-…-

-Verás…huelo así porque hoy en el trabajo se han enterado que es mi cumpleaños y brinde con ellos, supongo que cuando me dieron el abrazo de cumpleaños alguna de las chicas me dejo su perfume . Anda ven vamos a curar eso- y la beso con dulzura

-Sasuke me estás diciendo la verdad ¿No?-

-Por supuesto Sakura, yo te amo. Eso jamás lo dudes- le tomó la cara con ambas manos y la miro directo a los ojos- Nadie te va a apartar de mi lado jamás-

Y Sakura no quería más peleas, más gritos, ella estaba cansada de todo aquello, no quería pasar por lo que pasaron sus padres no quería un matrimonio destruido como el de Ten ten, así que ella le creyó

Aquella noche después de curarla, Sasuke la beso sin cuidado, con esa pasión ciega que siempre lo había conducido.

-Sasuke-Lo llamó sumida en sus pensamientos, sumergida en aquel lejano recuerdo de su pasado, lleno de violencia y gritos. Él la miró

-¿Qué harías si yo me fuera?- Le preguntó muy seria y por primera vez en muchos años con la mirada firme puesta en él

-Sakura…- le salió el nombre con la voz ahogada, el nudo en la garganta que se le había formado al moreno, era casi asfixiante. Sintió el dolor de la perdida en su pecho algo que no había experimentado desde la matanza de su familia

-Sakura, por favor-la abrazo- nunca, nunca me dejes. –le tomo el rostro- no sé qué haría sin ti, por favor…

Y la beso, dulce, tierno…amable

-Te necesito- y esas fueron palabras mágicas para la Haruno, quien nunca antes había sabido que era sentirse necesitada.

Ella lo besó, esta vez con pasión, las lágrimas en el rostro de Sakura no habían terminado de secar todavía, pero quería sentirse amada, valorada, quería saber que era necesaria para alguien en el mundo. Y lentamente pero sin pausa lo desvistió. Se besaron sin apenas tomar aire, recorriendo con caricias y besos el cuerpo del otro.

Él la arrojo a la cama sin delicadeza, y Sakura extendió las piernas a modo de invitación. El instinto salvaje de Sasuke había despertado. Sasuke nunca era dulce o romántico, su amor era posesivo, violento,. Era como sujetar un fosforo en donde sabes que vas a quemarte.

No habían hecho sino comenzar y Sakura ya tenía marcas rojas en su cuerpo, leves moretones por los jaloneos y la violencia del encuentro. Sakura respiraba entrecortadamente al igual que Sasuke. Porque así era su amor, asfixiante, pasional. Como el encuentro de la pólvora y el fuego, juntos hacían chispas en la cama.

Sasuke entraba y salía de ella con un salvajismo producto de una loca desesperación por poseerla, de un insano deseo de marcar a Sakura como propiedad suya, y Sakura se dejaba hacer. Dejaba una y otra vez que Sasuke la destruyera, que hiciera con su cuerpo lo que más le placiera, porque por ese fugaz instante podía sentirse amada, correspondida, necesitada. Por que por ese único instante su pasado no existía, su dolor se mitigaba

Pero al final, su pasión se apagaba y no quedaba nada más que el sucio sentimiento de sentirse utilizada. Sasuke le dio un corto beso en los labios y se volteó cansado a su lado de la cama no tardo en empezar a roncar

Sakura quería entender, por quela vida era así Pero ¿Qué, Que era lo que tenía que entender? ¿Qué era ser feliz? Ella quería estar con Sasuke, quería que él la quisiera, había intentado tan desesperadamente lograrlo, porque ella lo amaba tremendamente, porque ella quería sentirse útil, necesaria,

Nadie jamás la había amado. Sakura quería entenderlo ¿Qué era amar?

…abajo la cena ya se había enfriado

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