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El portal de agujero negro se abrió en un lugar extraño en medio del cielo, Finn salió de el mientras descendía a gran velocidad notando un borde de un precipicio, decidiendo sostenerse de la orilla impulsó su cuerpo hacia adelante y usando su mayor fuerza se sujetó del borde para no caer al vacío. Como pudo escaló un poco y asomó la cabeza a la superficie, al hacerlo vio a un gran minotauro rondando cerca de ahí, este al notar al humano se tornó agresivo y corrió para atacarlo pero antes de que pudiera embestirlo una hermosa joven con apariencia humanoide y cabello rojo fuego apareció de repente delante del minotauro sacando de una bolsa un cristal morado brillante, la criatura al ver lo que portaba retrocedió espantada y quiso escapar pero la chica tiró el cristal al suelo y este se rompió cerca del minotauro, al hacerlo el perímetro donde se encontraba la criatura se tornó rojo y negro a la vez e inmediatamente un par de manos gigantes salieron del suelo atrapando de las piernas y brazos a la criatura las cuales fueron despedazando y desmembrado a bestia mientras Finn oía claramente los jadeos horrorosos por parte de ella. Cuando las manos desaparecieron todo volvió a la normalidad y la chica volteó a ver a Finn, después de hacerlo se alejó rápidamente dando una serie de piruetas en el aire.

-¡Espera!- gritó Finn alzando el brazo

La hermosa joven escaló un gran montículo de piedras en forma de murillo imposibles de pasar para el héroe y una vez en la cima volteó a verlo y con su cabeza le indicó que la siguiera, dada la indicación desapareció de ahí.

-Wow pero que hábil, ¿Quién podrá ser? Y ¿Por qué me salvó?- se preguntaba el héroe confundido

Finn volteó para ver en donde estaba sin poder reconocer el lugar, el cielo estaba nublado y grisáceo, débiles relámpagos azules caían lejos del lugar acompañados por una débil bruma… sin embargo ¿Dónde estaba? Era una antigua ciudad en ruinas, la cual estaba formada por muchas capas, siendo cada una base para la siguiente. Era un laberinto entramado de caminos sin salida y rincones olvidados donde ya nadie yacía por ahí y en donde la vegetación crecía con debilidad.

Finn comenzó a recorrer el gigantesco lugar con cautela pues este tenía apariencia de años y parecía que en cualquier momento algo se fuese a destruir, continuó con detenimiento y mientras avanzaba comenzó a escuchar algunos murmullos en el aire que trataban de decirle algo, el joven prestó atención pero no pudo reconocer que era lo que le querían decir y sin más preámbulos siguió su camino de ascensión.

El viaje continuaba sin mucho éxito y el joven héroe comenzaba a desesperarse, en algunos momentos regresaba a donde vio a la chica e intentaba subir por donde ella lo había hecho pero no podía y eso lo estresaba, tal parecía que sus habilidades no eran lo suficiente para escalar… intentó crear nuevas rutas pero las ruinas eran engañosas… los susurros que escuchaba lo ponían nervioso y por ende trataba de encontrar la ruta correcta para reunirse con la joven que había visto. No había más minotauros ni criatura alguna en las ruinas, o al menos no encontraba a ninguna por el momento; Finn estaba listo para darse por vencido, pero entonces… cuando la esperanza estaba por desvanecerse encontró lo que tal vez estaba buscando pues escalando tras usar ambas espadas como apoyo encontró lo que parecía ser un gran pozo que conducía a una ciudad subterránea, Finn se alivió un poco al asomarse de donde yacía pues a unos cuantos metros estaba la zona donde él había visto a la joven subir por ahí, se acercó al pozo y se colocó de cuclillas para apreciar bien la cuidad, tenía que bajar de alguna forma así que optó por hacer rapel con la cadena de Lampréa apoyando sus pies en la pared del pozo, descendió hasta tocar el suelo y al hacerlo vio una enorme puerta con la cara del Lich inscrita en ella, a un costado, en la misma puerta había un hueco el cual tenía forma de una gema, al parecer dicha gema era la llave para entrar. El joven intentó romper la puerta con sus espadas pero no lo logró, siguió intentando romperla pero al parecer era imposible.

-¡Maldición! ¿Y ahora qué?- recriminaba azotando sus manos en la puerta de cristal

Finn miró hacia un lado molesto y observó un esqueleto que tenía algo empuñado, era una joya extraña así que decidido se acercó a este y rompiéndole los huesos de la mano le quitó lo que portaba, al hacerlo notó que no era nada más ni nada menos que la gema que abría aquel portal, el joven colocó la gema en el hueco y esta instantáneamente se abrió, pasaron algunos segundos para que se decidiera a entrar ahí. El sitio radiaba una luz celeste brillante y en él no había más que cristales enterrados color celeste dando origen a otras cuantas rutas… Finn seguía caminando hasta que percibió la presencia de alguien más en el lugar, sin prestar mucha atención en esos momentos una enorme espada negra lo sorprendió rasgándole el pecho haciendo que el héroe cayera hacia atrás herido y jadeante, rápidamente la parte inferior de sus ojos se obscureció un poco por la herida, Finn sorprendido por ello miró como un enorme ser de armadura negra y ojos color lava se aproximaban, este lastimado solo retrocedía al verlo y cuando el ser quiso soltarle una brazada la chica de cabello rojo se hizo presente deteniéndolo.

-¡Alto!- gritó ella alzando las manos

La criatura se detuvo ante la orden y bajó su arma lentamente mientras Finn se ponía de pie y se tomaba del pecho un poco adolorido.

-¿Viste el poder que reside en esos cristales?- se escuchó decir la joven volteando a verlo- los cristales pueden ser realmente útiles en el combate- continuaba mientras se aproximaba a Finn junto con el ser- lamentablemente, la magia de este lugar no reside más y por ello los cristales son casi imposible de conseguir- proseguía

El dolor en el pecho cesó increíblemente, Finn notaba que la chica no movía la boca para nada, sin embargo escuchaba claramente su voz acompañada de un pequeño eco al hacerlo.

-¿Cómo puedo oír tu voz si…

-… no muevo los labios?- completó la pregunta- ¡Tengo el don!- dijo enigmáticamente- y también puedo leer mentes

-… ¿Quién eres?- preguntó Finn soltando su pectoral

-Mi nombre es Lara, y él es mi protector, es un Lord de la obscuridad- dijo dando una suave brazada a este- me protege, y a cambio capturo almas malignas para que pueda absorber su energía, sin ella, moriría… pero hay algo en ti que resulta diferente, pues estás impregnado con fuerzas malignas y obscuras, sin embargo… pareces más o menos bueno… ¡Así que no te mataremos!- decía meneando su mano

-Bueno pues me reconforta oírlo- dijo este sonriendo de medio lado

Lara acercó un poco su mano a él para leer sus pensamientos pero Finn incómodamente movió su cara impidiéndole hacerlo.

-No pasa nada… tan solo déjame leer tus pensamientos- se escuchó decir ella

Un poco dudoso el héroe lo permitió, entonces Lara lo tomó con ambas manos y cerró los ojos para leer sus pensamientos.

-¡No!- gritó ella alejándose de él

-¿Qué es lo que ocurre? ¿Qué pasa?- le preguntó el héroe a la joven humanoide

-No puedo creerlo, estás aquí para matar al Lich y tomar su poder. Pretendes salvarnos a todos… y traer de vuelta a aquella a la que amas…

Pasaron unos segundos de silencio hasta que Lara tocó el pecho del héroe con suavidad.

-Mi protector lamenta tu herida, descuida, pronto te sentirás mejor, no te ha herido de gravedad- habló acercándose a su guardián y subiendo a su hombro- no tengo miedo… iremos contigo. No lo conseguirías solo

-No Lara, agradezco mucho que me hayas salvado de ese minotauro, pero esto es algo que debo hacer solo- se precipitó a decir Finn

-Yo conozco el camino hacia el cementerio de titanes… tú no. ¡Me necesitas! Lo necesitas a él…- habló apuntando con su cabeza al Lord obscuro

- … Ahhh, de acuerdo- contestó el humano suspirando al principio

Lara sonrió por lo que dijo Finn y después de unos segundos comenzaron a avanzar por la ciudad subterránea, mientras lo hacían Lara habló con Finn.

-Durante miles de años Ooo era muy diferente a lo que conoces ahora, diferente a antes de tu llegada, Finn el humano… existía un lugar llamado la Citadela, era un santuario de magia, sabiduría y concordia, a diferencia de la Ciudadela, en la cual eran capturadas las almas y seres más terribles y malignos de Ooo… las gentes de la Citadela fueron las que crearon los cristales que ya has visto antes, no necesitaban ejércitos para protegerse, pues sus poderes eran más que suficientes para destruir cualquier amenaza. Esto era hasta que apareció el Lich… el caos llegó a reinar por algún tiempo, fueron épocas muy remotas y de obscuridad, pues el Lich se había aliado con algunos seres poderosos, la guerra duró años y mi padre, uno de los últimos sobrevivientes me escondió y creó al Lord obscuro para mi protección, el cementerio de los titanes solo es un vago recuerdo y un cementerio donde estos yacen enterrados por miles de años a causa de la guerra de los hongos pues tenían la obligación de proteger Ooo con sus vidas, mi protector y yo hemos estado huyendo durante años, más de los que te puedas imaginar…- terminó de decir la chica

-Valla, entonces es por eso que existe el cementerio de titanes

-Sí, es el único camino existente a la Ciudadela, al menos nuestros antepasados lograron detener al Lich por un breve tiempo, aunque la mayoría de nosotros desconocemos aun el paradero de este, sin embargo estamos conscientes que se trata de alguien muy obscuro y malvado

-Lara ¿Tú sabes porque pasó todo esto? ¿Cuál fue la causa por la cual está pasando esto?

-Lamento decirte que desconozco la causa…

-Y ¿Qué pasó con la Citadela?

-La Citadela no fue destruida si no transportada a otra dimensión, no sé con exactitud qué es lo que fue de ella o donde esté, solo sé que nadie la ha tocado desde entonces, y si lo ha hecho no ha regresado para contarlo

Ninguno dijo nada más, tan solo siguieron su camino por la cuidad subterránea hasta que de repente llegaron a un muro enorme de cristal delante de ellos terminando sin salida. El humano trató por un breve tiempo encontrar un camino o hacer uno con sus espadas, pero no lo logró.

-¿Y ahora qué?- preguntó Finn mirando el muro

-Lord… por favor descubre la salida de este lugar que dirige hacia el cementerio de titanes- habló Lara bajando de este

En esos momentos el Lord se acercó al muro desenvainando su espada y juntando sus dos manos la enterró en el centro del muro, pasaron unos segundos para que un hueco se abriera por la energía obscura que había consumido el cristal, el hueco se ensanchó un poco más y dio paso a un rastro de luz blanca que indicaba la salida. Los tres salieron y se toparon con un mundo congelado y extenso, había enormes bloques de hielo azulados dando la ilusión de ser muros y pilares, blanca nieve en el suelo, y grandes montañas a lo lejos, el frío era casi irresistible y por ende los tres se volvieron un poco más lentos ya que fue un gran cambio de temperatura.

-¿Ves? Te dije que lo necesitabas- recalcó Lara haciendo que Finn sonriera de medio lado

Recorrieron gran parte de la tundra siendo golpeados por el ambiente que provocaba que los dientes de los jóvenes castañearan un poco, llegaron hasta algo que parecía ser un puente de hielo que sobrepasaba una caída no muy alta, el puente tenía aspecto de una mano que sobresalía de donde estaban hasta el otro extremo donde terminaba con forma de dedos humanos, esta era un poco ancha para permitir buen paso.

-Andando…- dijo el humano comenzando a avanzar

-¡No Finn espera!- lo detuvo Lara bajando de Lord y sujetándolo

-¿Qué pasa?

-Detente… nos están esperando del otro lado

-¿Qué? ¿De quién se trata?

Lara no respondió pues poco a poco se iba divisando desde el otro lado la llegada de siete seres con aspecto humanoide.

-Oh no- musitó la joven retrocediendo un poco

-¿Quiénes son?- le preguntó Finn sin entender el motivo de su actitud

-Los… los caballeros de Cydonia…- contestó ella seriamente

Desde el otro lado del puente los caballeros se alinearon en forma de triángulo, uno detrás de otro y se quedaron parados ahí por unos momentos, el vapor salía de sus bocas y de sus fosas nasales, su mirada tétrica, llena de odio y sin emociones pusieron pensante a Finn pues con tan solo ver sus horripilantes apariencias era motivo de temer.

Lo malo de estar en un terreno helado para los cydonianos era que este anulaba gran parte de su poder, y los hacia más vulnerables ya que el hielo era un pequeño elemento que detenía la magia obscura. Finn colocó cara seria y frunció el ceño tras mirarlos.

-Enfrentémoslos- decía Finn portando ambas espadas en mano

-No Finn… no lo entiendes, jamás les ganaremos, su poder es inmenso, aún más que el de la espada de la muerte- decía la joven

-¿Qué? ¿De verdad son tan poderosos?- preguntó sin creerlo

-Te lo digo Finn, enfrentarlos sería un suicido, no te arriesgues

-Maldita sea- pronunció colocándose sus armas en la espalda- seguramente el Lich los ha enviado a por mí…- habló fríamente- Lara… ¿Te queda un cristal más de casualidad?

-Solo uno…

-Necesito que me lo entregues por favor- dijo el héroe sin despegar la vista de enfrente

-Finn ni aún el cristal los podrá detener, ¿No lo entiendes?- preguntó un poco molesta

-No te preocupes, tengo otra idea en mente, confía… en mí…

Lara no sabía lo que tenía en mente, sin embargo le entregó su último cristal un poco indecisa.

-Maldito humano… es más poderoso de lo que creía- gruñía el líder cydoniano- pero no importa- sonrió maliciosamente de la nada- si como sea este infierno congelado será su tumba, ¡Cydonianos, prepárense para atacar! ¡A ellos!- gritó el líder e inmediatamente los caballeros corrieron hasta ellos

-¡Corran!- gritó Finn

Los tres dieron media vuelta y comenzaron a correr rápidamente, tras unos segundos Finn se separó del Lord y de Lara.

-¡Finn! ¡¿Qué haces?!- gritó Lara

-¡Confía en mí Lara! ¡Cuando distraiga a los siete quiero que corran al otro extremo del puente y me esperen ahí!- ordenó el humano alejándose más

-No Finn no te abandonaremos…

-¡Solo háganlo con un carajo!

Lara no dijo más y le asintió alejándose de él. Tres caballeros de Cydonia optaron por ir tras Lara y el Lord obscuro mientras que los demás se dirigían hacia Finn, al notarlo el humano atrajo la atención del resto.

-¡Oigan imbéciles! Aquí estoy, soy yo a quien buscan, ¿Qué esperan? vengan por mí- los retó Finn

Los tres cydonianos molestos cambiaron de rumbo hacia el joven que era perseguido por los demás sobre la tundra, por su lado Lara y el Lord aprovecharon la situación y corrieron atravesando el puente hasta llegar al otro extremo esperando a Finn.

-Vamos… vuelve pronto por favor- decía la joven preocupada

Finn dejó de correr por un momento colocándose el cristal detrás de su espalda esperando a que los caballeros estuvieran cerca de él, estos corrían a gran velocidad y una vez llegando con el humano se detuvieron a escasos metros de él.

-Se acabó humano, tu cabeza me pertenece- habló el líder creando con su mano una espada enorme

Los caballeros caminaban hasta él con lentitud y una vez teniéndolos lo suficientemente cerca Finn decidió actuar.

-No… ¡Esta vez no!- gritó azotando el cristal cerca de ellos

En esos momentos el perímetro donde estaban los caballeros se tornó obscuro y rojizo saliendo a la vez del suelo ocho enormes brazos que sujetaron los cuerpos de los caballeros e intentaban despedazarlos, ellos sorprendidos intentaron zafarse de estos pero no podían, Finn aprovechó la situación y comenzó a correr rumbo al puente mientras los cydonianos seguían luchando por liberarse.

-No- musitó el líder- ¡Esto no acabará así!- rugió molesto observando al humano

El cydoniano intentó zafarse de las manos pero él y los suyos estaban atrapados entre estas pues no tenían el poder suficiente para liberarse con facilidad, el líder vio que Finn ya estaba lejos y pegó un enorme grito, de inmediato de su espalda salieron lo que parecía ser patas de araña las cuales fueron cortando las manos del cristal con brutalidad liberando así a los suyos.

-¡No se queden ahí parados tras él!- ordenó este

Los cydonianos comenzaron a perseguir a Finn quien les sacaba una gran ventaja, no obstante el poder y la velocidad de los caballeros era infernal pues no tardaron mucho para estar cerca del joven quien cruzaba ya el puente de hielo. Al estar cerca el humano de Lara y el Lord se detuvo y dio media vuelta.

-¡¿Qué haces Finn?! ¡Vámonos!

-Espera, aun queda algo más por hacer- dijo este corriendo un poco

En esos momentos Finn portó su espada de sangre de demonio y la incrustó en el puente cerca de la terminal creando así una gran grieta que corrió hacia enfrente, repitió lo mismo un par de veces y la grieta siguió un rastro por lo largo del puente rumbo a los caballeros.

-No te vas a escapar- recriminó el cydoniano molesto

Cuando ya estaban cerca el Lord obscuro se acercó a ayudar al héroe soltando un golpe con su espada la cual por el tremendo golpe terminó por romper el puente cuando este se cuarteó por completo, los caballeros miraron hacia abajo y notaron el desperfecto así que algunos intentaron regresar y otros siguieron adelante pero era demasiado tarde para eso pues el hielo cayó junto con ellos que se encontraban en medio del puente, el líder de los caballeros dio un gran salto hacia Finn y creó una espada con su mano la cual hizo un corte en su pecho en donde se encontraba su otra herida, el humano cayó al suelo y jadeó del dolor pues sentía como si una espada de fuego lo hubiera cortado, en el acto el cydoniano quería sostenerse de un borde pero no lo logró pues fue golpeado por la espada del Lord y por ende el caballero no pudo sujetarse del borde, solo se escuchó a este maldecir mientras caía al vacío junto con los demás caballeros.

Cuando todo se calmó y la emboscada había acabado, Lara se acercó corriendo a Finn el cual se encontraba tendido en la tundra gimiendo por el corte, el dolor era infernal pues el veneno estaba corriendo por su sangre en esos momentos.

-Finn por favor resiste- hablaba Lara con desesperación- hay no esto es malo… te han infectado

-Estoy bien…- dijo este un poco molesto dejando de jadear

Lara acercó su mano a él intentando ayudar pero Finn groseramente se la detuvo y la aventó a un lado con brusquedad.

-¡Dije que estoy bien!- gritó el joven poniendo en guardia al Lord obscuro

Lara se alejó un poco de él por la actitud que había tomado y calmó a su protector, no era algo normal en Finn, sin duda algo andaba mal pues la sombra en sus ojos se notó un poco más desde la primer herida y su cabello se tornó un tono más obscuro.

-Claro… entonces te dejo tranquilo- susurró la joven preocupada por el humano

Finn se colocó de pie y en esos momentos la sombra de sus ojos desapareció por completo más sin embargo su cabello permaneció igual, el joven tuvo un sabor amargo de arrepentimiento por haberle gritado a su compañera, ¿Por qué lo había hecho en primer lugar? Ella solo quería ayudarlo. El joven héroe no dijo nada y siguió su camino apenado y preocupado por lo acontecido, Lara miró al Lord obscuro y siguieron a Finn en silencio.