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En algún lugar misterioso…
-Así que, has matado a Bella Noche con intenciones de que no siguiera consumiendo su poder- hablaba el ser obscuro dándose vuelta
Tomando una enorme estaca de madera en mano la encendería con su fuego verde y la lanzaría con una fuerza sin igual, logrando que esta avanzara por los aires con una velocidad casi imposible de percibir.
-Adiós… humano…- decía el Lich ignorando la nada
Se encontraba en lo más profundo de las entrañas del bosque obscuro, el cual no era tan poblado por pinos y abetos; a su vez, gigantescas rocas se apilaban las unas sobre las otras formando grandes montículos de piedra cubiertas por musgo, los charcos de agua ligeramente grandes combinaban a la perfección con el terreno infringido.
El humano sentía su garganta seca así que se arrodilló para beber de un estanque, asomó su cabeza y hundió los brazos tomando con sus manos el agua. Mientras bebía sintió ser observado por un ende, Finn levantó la vista y el ser que lo miraba detrás de un abeto logró ocultarse en el momento preciso para no ser descubierto en su totalidad por el joven quien se levantó al instante.
-¿Quién anda ahí?- preguntó como si le importara poco
El silencio se hizo escuchar… Finn no le tomó importancia alguna a ello así que comenzó a caminar con debilidad prestando atención por primera vez a sus emociones internas por cada paso que iba dando.
Mientras caminaba con más cansancio y pesadez reflexionó sobre todo lo que estaba pasando, sus ánimos decayeron al meditar.
-La esperanza me ha abandonado- musitó con resentimiento
Lentamente sin darse cuenta comenzó a correr más y más aprisa pues la desesperación lo estaba invadiendo internamente. Cuando finalmente pudo apreciar a la perfección lo que acontecía en Ooo quiso huir del bosque y dejar todo atrás, pero nadie podía huir de sus propios pies. Nostálgico por la abrumadora realidad llegó hasta la corteza de un pino y colocó su mano ahí tratando de recobrar el aliento apoyándose en una de sus rodillas… no pudo evitar soltar un par de lágrimas al recordar a su amiga la Princesa Chicle destazada en aquellas picas, a Marceline… quien se había quedado en Nocheósfera a combatir para ayudarle ¿Qué había pasado con ella? Recordó su noble causa por la cual había accedido a destruir al Lich, recuperar lo que el mismo se había quitado. ¿Cómo demonios había pasado todo eso?
No existían palabras conocidas para describir lo mal que se sentía el humano. Acongojado se limpió las lágrimas que emanaban de sus ojos apretando con su mano la corteza del pino, miró hacia el cielo dando dos pasos hacia atrás sin importarle el destino que eso le traería. Finn levantó ligeramente los brazos reclamando al destino por ser tan cruel con él, por ser injusto, ¿Qué había hecho para merecerse eso?; y fue ahí cuando soltó un gemido tras sentir la estaca de madera atravesar su abdomen con violencia, al hacerlo el fuego verde desapareció y la fuerza que llevaba lo jaló junto con ella.
La potente estaca atravesó un grueso pino y se detuvo por completo con el cuerpo del humano atravesado… su gabardina color vino también había sido atravesada, este trataba de quitársela de encima pero sus inútiles y débiles esfuerzos eran en vano; la punta de la estaca se encontraba totalmente impregnada de rojo vivo y goteando, de su boca salía también una fuente líquida de ese color. Finn apretaba sus dientes intentando soportar el intenso dolor que sentía, sus ojos comenzaron a inundarse al recordar su fracaso, al ver que su odisea había sido para nada. Levantando su brazo izquierdo recargó su mentón en la madera cerrando lentamente sus ojos mientras un ser que poseía un traje púrpura salía de entre un pino acercándose lentamente al moribundo humano.
-Oblivioni tradetur mortem aeternam- decía aquella silueta
Y de esa manera fue como la esencia de Finn fue arrastrada hasta un lugar incierto, llevada por las manos del más allá… a su nuevo reino que yacía más lejos que el abismo, el cual reclamaba su presencia para tomar el lugar como debido gobernante.
El sitio en el que se encontraba era intensamente obscuro y en él no trascurría el tiempo. Sujeto en la nada, quedó inmóvil sin poder abrir los ojos.
Al no ser reconocido por nadie, las enormes manos y espectros comenzaron a arremeter contra él violentamente. Finn sentía como sus brazos y sus pies eran jalados con ímpetu en un intento de ser desmembrado, el sonido de un fuego fiero y las almas atormentadas eran lo único que podía escuchar.
Tan rápido como había llegado a su reino pasaron unos cuantos minutos para que fuera arrebatado de este. El humano percibió una enorme luz que hizo ahuyentar a los espectros y a las manos que lo tenían poseído, sintió como el aire inundaba su pecho e iba emergiendo de la superficie obscura.
Poco a poco abría los ojos, encontrándose en el suelo, sintiendo la húmeda tierra en su espalda y las débiles gotas de lluvia que comenzaban a apagarse hasta desaparecer. Confundido por lo que había pasado se incorporó y notó que la terrible herida de la estaca había desaparecido de su cuerpo como de la gabardina.
-¿Cómo te sientes?- cuestionó una voz a lado suyo
-Mago dador de vida- dijo el humano atónito- pero. No me lo creo… pensé que estarías siendo controlado por el Lich, o te creía muerto
El antiguo mago que se encontraba sentado se colocó de pie y soltó una pequeña risa por el comentario del joven.
-No, cuando se es quien otorga la vida es casi imposible que alguien te mate o controle, la ciudad de los magos nunca fue ni será mi hogar
-Y me has seguido hasta aquí, entonces tú eras quien se ocultaba en el bosque tras los pinos- habló pesadamente
-Me disculpo por eso, te vi desde la ciudad de los magos y no pude evitar saber cuál era tu destino
-¿Para qué querer saber cuál es mi destino? Eso ya no importa- habló desanimado
-¿Humano?
Un silencio se propagó, el joven volteó a un lado y observó la enorme estaca retirada del pino con la sangre aun impregnada en ella, era impresionante ver la magnitud de esta.
-Bueno…- decía levantándose del frío barro- te agradezco lo que has hecho por mí, pero esto se acabó- dijo dándole la espalda comenzando a caminar
-Espera, ¿Hacia dónde te diriges?
-No lo sé, quizá a algún lugar en donde la soledad y la amargura me consuman- respondió el humano sin detenerse- nunca lograré mi propósito, Ooo está perdida, se necesita a más de uno para salvarla
-No te puedes rendir ahora, humano, has llegado hasta aquí tu solo, piensa en que pronto estarás con tu amada princesa
Finn se detuvo en seco asombrado por lo que el mago le había dicho.
-¿Qué? ¿Cómo es que sabes de ella?- preguntó desconfiadamente acercándose
-Supe de su relación antes de que este apocalipsis aconteciera por un hechicero de hielo; a ella no le gustará notarte así cuando la veas
El joven miró al suelo y puso un semblante de tristeza profunda al recordarla. Sintió claramente otra estaca la cual se incrustaba esta vez en su corazón.
-No quisiera deciros… pero ella murió- dijo desviando su cabeza a un costado
-No, te equivocas- respondió el mago con seguridad- está viva, sígueme y te lo voy a probar
-Es imposible- decía negando con la cabeza
-Si no me crees anda, sígueme
Finn se quedó asombrado por lo que el mago le había dicho, así que sin pensarlo lo siguió por el húmedo bosque con el corazón latiendo estrepitosamente hasta llegar a un punto donde algunas hiervas cubrían el paso a seguir.
-Shhh…- indicó el mago dador de vida apartando las hiervas con una mano- mira haya abajo- dijo indicando con la cabeza
El humano pasó saliva nerviosamente y descendió al estanque blanquecino de agua que había ahí, al bajar por dos pequeñas rocas asomó su cabeza y solo miró su propio reflejo, torció la boca.
-Ho vamos- habló con suma decepción y molestia mirando a un lado- no es la Princesa Flama… es solo mi reflejo
-No- dijo instantáneamente el mago- ahí está- continuó hablando mientras dirigía su dedo a un punto del estanque
Finn siguió el rastro y notó que el agua comenzaba a ondearse dando reflejo a la cara de la Princesa Flama, el joven quedó impactado por lo que estaba viendo.
-¿Lo ves? Ella vive en ti- decía mientras este no despegaba su vista del estanque
En esos momentos el viento comenzó a soplar un poco.
-Finn…
-¿Princesa?- contestó el nombrado alzando la cara tras reconocer la voz
Las nubes se deformaron lentamente creando un gran cuerpo de la princesa caída quien dio dos pasos al frente posándose en lo alto del cielo.
-Finn, te has olvidado de mí- habló la joven al terminar de formarse con las nubes
-¡No!- negó rápidamente poniéndose de pie- eso nunca- continuó hablando con voz quebrada
-Olvidaste quien eres y tu propósito por el cual haces esto y así me olvidaste. Ve en tu interior Finn… eres más de que eres ahora, tú no eres alguien malo que hace las cosas por venganza ni odio, tienes un corazón noble, puro y bondadoso. Has lo que debas hacer con el propósito de salvar a Ooo y no con propósitos de venganza
-No sé si pueda lograrlo, siento que ya no soy el mismo de antes- hablaba desesperadamente mirando al cielo
-Recuerda quien eres, tú eres Finn el humano, un héroe verdadero, el héroe de Ooo… y eres la persona a la que amo- decía mientras el joven la escuchaba con la boca abierta- recuerda, quien eres- hablaba mientras su forma física se iba consumiendo por las nubes
-¡No! ¡Princesa! ¡No me dejes!- gritó sin control corriendo hacia ella- ¡Princesa!
-Recuerda…- se escuchó decir débilmente consumiéndose al fin junto con las nubes
-No me dejes- musitó con amargura en su voz deteniéndose al ver que las nubes habían desaparecido
-Recuerda…
El mago se fue acercando al joven que no paraba de mirar el cielo pensativo y triste.
-¿Entonces?
Pasaron segundos de silencio hasta que el joven decidió hablar.
-Debo llegar al cementerio de titanes lo antes posible- dijo sin despegar su mirada de enfrente
-Solo un caballero con el corazón tan puro puede vencer al Lich. El cementerio, no es posible llegar al cementerio a pie. Solo existe alguien que puede llevarte a ese lugar
-¿De quién se trata?
-Su nombre es Baba Yaga, es la bruja más antigua de todo Ooo, la única que posee el poder y el conocimiento para llevarte al cementerio de titanes, la encontrarás dirección occidente, no te entusiasmes tanto, ella siempre pide algo a cambio por un favor
-Me habían dicho que es necesario ir a ese lugar para entrar a la Ciudadela, pero aún no sé qué es lo que encontraré ahí
-El tiempo se acaba humano, desde un principio has sido la esperanza de Ooo. No podré acompañarte, pues los magos y nigromantes son prohibidos en sus tierras. Baba Yaga reside en lo alto de un árbol, alejada de la peste de los muertos que alguna vez intentaron matarla, suerte…
Finn miró hacia el horizonte con ambiciones de resucitar a su amada princesa y comenzó a caminar con valor y tenacidad, tendría que decidir el destino de toda la tierra de Ooo, el destino… de la aniquilación total. A paso lento el joven se iba perdiendo entre el bosque, pensando en la futura pelea que debería librar, ¿El bien… o el mal?
…
-"Avanzo hacia el occidente, confiado por lo sagrado de mi causa y contemplo la destrucción masiva… por todas partes veía una gran extensión de dolor, aflicción y cruel tormento, por todas partes tumbas en llamas pidiendo paz por doquier, más abrazadoras que el hierro de una forja ¡Y esos horribles lamentos cuyo sonido solo pueden provenir de los auténticamente desgraciados y atormentados por causa del Lich!"
…
