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Y de esta manera se acerca la última de sus batallas. Ha venido a por su venganza, y la obtendrá. Ahora no es más que una máquina de matar sin remordimientos, sin piedad, sin compasión. ¿Qué te ha ocurrido Finn? ¿En qué te has convertido amigo mío? El amor te ha cegado, pero además ella misma sabe que has cambiado muy en el fondo. Ruego por que todo salga bien. Tu misión toca a su fin, el sueño está a la vista, debes hacerle frente a la obscuridad más negra de todas y derrotarla. Si llegáis a hacerlo podrás devolverle la vida a tu querida princesa y a sí mismo podrás devolverle a Ooo lo que le perteneció.

Con una decisión increíble avanzaba por el puente sin detenerse. Tras llegar miró cuidadosamente a sus alrededores y se adentró con paso lento al enorme coliseo de cristal, en el cual, miles de esqueletos viejos se encontraban sentados en las tribunas dando alusión a la plebe preparada para ver la tan ansiada pelea entre los gladiadores. Diez pilares sostenían las gradas cimentadas, mismos que se encontraban ahogados y enroscados entre enormes ramas espinosas; en la plataforma de batalla el humano notó que el agua cubría parte de ella a un pequeño nivel, no más allá de sus empeines.

Casi por impulso observó hacia un costado de la gran arena y ahí se encontró con la pesadilla antaña de Ooo contra la que alguna vez combatió en su pasado. Su abominable enemigo le daba la espalda sin notar la presencia del adolescente para hacerle frente. Finn tragó en seco, su adrenalina se expandió al instante por sus venas, sin embargo trató de mantener la calma caminando un poco hacia él. Algo en su interior lo llenó de esperanza y fe, algo que para él fue simplemente valentía o tenacidad.

-¡Padre! ¡¿Veis ahora de lo que soy capaz?!- recriminaba el Lich mirando hacia el cielo- Tú ayudas a todos los que claman a vuestro nombre, pero yo he dejado tu creación en la ruina, extinguí a casi todos los humanos, e incluso vencí al último de ellos aun con el alma de la muerte en su interior, ¿Y no haces nada? ¡No merecía ser exiliado de tu gloria! Solo quería ser como tú, te tenía envidia, y ahora nos hemos separado, no es justo- negó en desaprobación- ¿Por qué Padre? ¡¿Por qué ellos y no yo?!- preguntaba con profundo sentimiento

Callaría inmediatamente al sentir la presencia de aquel guerrero tocando el coliseo con sus pies. Al saberlo sonrió con cinismo para sí y dio media vuelta notándolo diferente a la última vez que lo vio.

-Finn… has regresado incluso de tu propio reino. ¿Es esto lo mejor que puedes hacer Padre?- volvió a ver al cielo- ¿Reenviar a tu guerrero caído para hacerme frente?- decía prestando nueva atención al joven- Sigues siendo solamente un pobre mortal.

-No he venido aquí para escucharte Lich, he venido a por mí venganza. Llegó el momento de hacerte pagar por todo, no se me ha olvidado lo que hiciste en mí, me quitaste lo que más quería en la vida, y ahora te arrepentirás de haberlo hecho maldito monstruo- habló el joven con seriedad portando ambas espadas en mano

-Jajajajaja- río el Lich- tú Finn, no tienes ni idea de lo que es realmente un monstruo- dijo dando un par de pasos hacia atrás

En esos momentos el ser obscuro se encorvó y juntando sus puños mientras hacía presión en estos apretó fuertemente. De pronto seis afiladas patas de tarántula emergieron de su espalda, cada una de las puntas estaban abrazadas en llamas. Finn se limitó a abrir los ojos y su boca de sorpresa al ver en lo que se había convertido.

-Para cuando acabe contigo no tendrás ojos esta noche, ni orejas o lengua. Caminarás por tu reino ciego, sordo y mudo y todos las almas dirán: "Este es Finn, el tonto que creyó que podía vencer al señor de las tinieblas"

-Se acabó la charla. ¡Es hora de pelear!- gritó el adolescente corriendo hacia él

Tras tenerlo cerca y soltarle el primer ataque el enemigo trabó con sus patas ambas espadas logrando inmovilizarlas, Finn se separó rápidamente y dando un veloz giro remató a lo cual el Lich solo se deslizó por las sombras a través del agua esquivando el golpe que le había lanzado. Las embestidas siguieron y esta vez fue el ser obscuro quien decidió atacar usando las afiladas patas de tarántula, primero soltó dos golpes al mismo tiempo dejando un rastro de fuego en el aire, cada filo fue desviado por la espada de la muerte y la de sangre de demonio, rápidamente el Lich soltó un ataque por arriba, otro hacia abajo y finalmente al costado, dos fueron bloqueados pero en el último golpe Finn tuvo que girar por el suelo para no salir herido. Al estar de pie el humano continuó con la serie de brazadas y técnicas las cuales eran adivinadas por el Lich sin dificultad alguna. Al cabo de unos cuantos golpes ambos quedaron de frente con sus armas oponiéndose a las del otro, fue la obscuridad quien aventó al humano con su pie para alejarlo de él.

-Observa con atención, así será cuando te arranque los ojos y no puedas ver miserable mortal- decía al momento de volverse invisible

El adolescente impactado por lo susodicho miró a todos lados ansioso de saber la ubicación de su enemigo; pronto observó el movimiento del agua alzarse revelando los pasos de su rival y así comenzó a atacar a ellos pero los golpes eran fallidos a pesar de concentrarse en el movimiento de las ondas. De inmediato fue recibido por dos golpes en la mejilla los cuales lo obligaron a retroceder por la fuerza, Finn tiró una brazada al aire pero esta fue detenida, rápidamente sintió un golpe en el estómago provocándole escupir sangre de la boca y tirar la espada de demonio, sintió uno más y otro más, a cada golpe recibido la sangre brotaba de sus labios, finalmente el cuerpo del joven fue golpeado y aventado violentamente hacia uno de los pilares donde una enorme espina atravesó el cuerpo carnoso un poco más debajo de la clavícula derecha. Al recibir el impacto Finn no pudo evitar jadear de un dolor profundo mientras dejaba caer su única espada a un costado… el líquido rojizo comenzó a correr por su pecho dando aviso a una herida grave y a una desventaja grave.

-Haaaaa- gimió por lo bajo apretando sus dientes entre sí para soportar el tan profundo dolor

Estando ensartado en el gran espino y casi sin poder moverse el adolescente se percató que la espada de sangre de demonio se dirigía a él girando por los aires, astutamente movió su cuello a un lado para que la espada no atravesara su cabeza con el feroz filo; tras esquivar el arma el Lich se reveló en cuerpo esperando a su adversario con un semblante de odio en su rostro. El joven notó la espera con cizaña; suspirando profundamente y con dolor opuso fuerza para que el espino se desenterrara de su cuerpo, cada centímetro que recorría era una horrible tortura para él. Cayó en suelo de rodillas tomándose de su pecho, manchándose de sangre las manos, esperando que el sufrimiento cesara un poco. Al pasar unos segundos se colocó de pie y desenterrando la espada de demonio volvió a portar ambas armas apoyándose sobre sus rodillas.

-¿Por qué no me dijiste que querías pelear?- musitó con el ceño fruncido

Tomando la iniciativa volvió a correr hacia él para seguir con la intensa batalla. Bloqueos, contraataques, esquives y golpes se daban a cada momento; en un punto dado del combate el Lich braceó hacia adelante con su mano derecha y al instante tres rápidos golpes similares a ráfagas salieron de sus patas alargándose al mismo tiempo para golpear a Finn, los golpes acompañados de fuego chocaron en la pierna del humano obligándolo a doblar la rodilla por el ardor y dolor combinados seguidos de un pequeño jadeo, sin embargo no tardó mucho en incorporarse después de notar que su rival se acercaba a él preparado para volver a atacar.

Finn esquivó el primer ataque bloqueando rápidamente el segundo, el tercero fue desviado por la espada de demonio y astutamente remató con un corte el cual provocó que una de las patas del Lich fuera rebanada. Esta acción realizada molestó demasiado al ser obscuro así que juntando el poder de las tinieblas cargó su mano con poder soltando un puñetazo hacia su adversario, el humano al percatarse del golpe interpuso las espadas cruzándolas entre sí para soportar el brutal ataque. Siendo recibido fue obligado a doblegarse un poco permaneciendo ya en esa posición, poderosos choques eléctricos empezaron a brotar a sus alrededores pues la energía era demasiada que tal parecía sucedería un terremoto… los esqueletos que permanecían en las gradas se fueron desarmando y algunos de ellos desintegrando, lentamente el suelo empezó a vibrar, los pies del adolescente comenzaron a sumirse en la piedra y el agua empezó a evaporarse por completo.

Oponiéndose con una resistencia sin igual el joven seguía soportando tanto poder mientras se debilitaba a cada segundo, ambas espadas tanto de la muerte como la de sangre de demonio se llegaron a agrietar unos centímetros a causa de la obscuridad. Finalmente el adolescente se dejó vencer al no poder seguir resistiendo tanta magnitud y siento vencido salió volando unos metros del terreno al momento que las vibraciones de coliseo cesaron. Teniendo tiempo de crear una estrategia el Lich se apartó de un gran salto y estando alejado pisó el suelo con fuerza haciendo desprender un gran trozo de roca al aire la cual al ser liberada fue pateada directo a su oponente, Finn giró por el suelo burlando el gran pedazo de piedra pero acto seguido el ser obscuro repitió lo mismo, esta vez el joven saltó y apoyándose sobre esta atacó por los aires al ser obscuro el cual lo recibió con una afilada extremidad, el chico reaccionó al instante bloqueando el ataque por los aires y al caer siguieron combatiendo, espadas contra extremidades.

Los golpes sonaban abruptamente, los movimientos de cada uno apenas eran adivinados y esquivados por el otro, la obscuridad volvió a atacar alargando sus extremidades pero en esta ocasión su ataque fue anticipado y bloqueado desprendiendo un poco de azufre por el fuego y el metal… ninguno de los dos se daba por vencido. Cuatro, cinco golpes fueron suficientes para que el Lich bajara un poco la guardia, tras notarlo el joven actuó de inmediato… después de haber desviado un ataque que iba a su pierna Finn tomó una de las patas de tarántula y la cortó provocándole un dolor intenso a su rival, la obscuridad quiso golpearlo pero su ataque fue interrumpido por tres cortes en su cuerpo que lo obligaron a retroceder y finalmente caer al suelo un poco herido.

-¡Aggh!- gimoteó tomándose de sus vestimentas- ¡¿Tú, osas desafiarme?! ¡¿Tú?!- gritó al momento de colocarse de pie- ¡¿Qué hasta ahora lo has hecho peor que yo?! ¡Yo me revelé por motivos de justicia para todos aquellos desiguales ante la ley!… y entonces ÉL te creó, a su imagen- decía señalándolo con asco- tú, la creación imperfecta ¡¿Y yo debía postrarme ante ti?!- cuestionó acercándose a él- Te agradezco que hayas venido hasta aquí solo para destruirte. Es hora de revelar tu más grande miedo, ¡Sé testigo del poder de las tinieblas!

Diciendo eso el Lich pegó un grito de furia acercando sus manos entre sí y tras separarlas abrió un portal espacio-tiempo el cual comenzó a crecer emanando de él un fuerte viento de atracción. La energía empezó a jalar a Finn hacia el vórtice acompañada de algunos relámpagos que surgían de él.

-¡Nunca!- rugió enterrando el pico de la cadena de Lampréa en el suelo para no sucumbir

La cadena pronto hizo una poderosa tensión con el cuerpo del joven tirando de ella, al notarlo el Lich frunció el ceño separando más sus manos, el vórtice creció en gran manera al igual que el poder de atracción. La energía aportada fue demasiado fuerte que provocó que la cadena de Lampréa terminara por romperse haciendo que el adolescente fuera tragado por el portal hacia la dimensión que el ser obscuro había creado.

-¡Haaaaaaaah… … …!

Descendía por los aires a gran velocidad, adentrándose a otro ambiente nebuloso-espacial acompañado de estrellas y un agujero negro que estaba devorándose a un planeta. En el proceso notó que algunos meteoritos bombardeaban a uno más mientras este se desintegraba lentamente. Caos era lo único que divisaba a sus alrededores.

-Has aprendido muchas formas de acabar con tus enemigos Finn…- habló el Lich mientras él seguía cayendo- la carne que arde; huesos que se rompen. Pero cuando rompes el espíritu de un hombre es cuando lo destruyes realmente.- terminó decir al momento en que el joven caía fuertemente en una plataforma en medio de la nada quebrando las piedras- ¿Reconoces este lugar humano? Me sorprendería si así fuera, pero no es el lugar lo que importa sino el miedo más grande que encontrarás ahí dentro.

Pasaron unos pocos segundos para que su cuerpo tomara fuerzas necesarias… Finn elevó la vista hacia adelante topándose con una casa construida de lodo y barro… desgastado y sin energías a causa de sus heridas se colocó de pie avanzando hacia ella tambaleándose de un lado a otro en el proceso, su alma estaba casi consumida por completo. Al llegar a la entrada recargó una mano en la puerta y tomó aire pensando lo peor ¿Qué podría ser aquello a lo que tanto le temía? ¿A qué pesadilla había dado forma la obscuridad? Aturdido mentalmente pateó la puerta con fuerzas dejando al descubierto su más grande temor.

Dentro de la casa observó a la Princesa Flama, la cual se encontraba de rodillas en el centro de esta encadenada de brazos y piernas con un vestido blanco desgarrado cubriendo sus partes íntimas y un tanto más de su cuerpo. No había más en la habitación que su presencia.

-¡Finn! ¡¿Qué está pasando?! ¡¿Dónde estamos?!- preguntó con temor la elemental al verlo

-Por Glob ¿Puede esto ser real?- musitó el humano asombrado de su presencia- ¡Phoebe!- gritó corriendo hasta ella- Tranquila, tranquila, todo va a estar bien te lo prometo- se apresuró a decir mientras trataba de romper las cadenas con la espada de la muerte

-Finn…

-¿Qué ocurre?- habló agitadamente el joven prestándole atención

-¿Qué es lo que se escucha allá afuera?- cuestionó la princesa con temor

-¿Afuera? ¿Qué estás diciendo? No hay nadie afuera amor.

-Lo escucho claramente, hay alguien más allá afuera, por favor ve a revisar ¡Ve a revisar!- suplicó la joven de fuego

Casi como una orden Finn asintió con torpeza saliendo inmediatamente de la casa. Al estar afuera escuchó claramente que en efecto… un extraño sonido provenía de las orillas, un sonido similar a lo que él había hecho tantas veces. Con cautela se fue acercando hasta el borde y asomó su cabeza por este inmutándose al instante pues de las orillas iban subiendo varios humanos idénticos a él. A diferencia del Finn original sus clones usaban su típica ropa de aventura azulada sin el gorro de oso polar.

-Imposible- susurró alejándose del desfiladero

Los primeros tres clones que habían emergido se colocaron de pie permitiéndose ser mejor examinados por el joven… estos poseían una postura demasiado encorvada, sus pasos eran como saltos torpes que daban de un lado a otro acompañados de sonidos extraños provenientes de su boca, cada uno de ellos tenía únicamente de arma la espada de sangre de demonio y en su cabeza estaba presente una máscara similar a la cara del Lich.

Pronto fueron emergiendo más y más clones de los costados obligando a Finn a adentrarse a la casa para proteger a su novia.

-Jajajajaja, no olvides lo que has hecho Finn, tú mismo fuiste quien selló su propio destino, desde ese momento…- se hizo escuchar la voz del ser obscuro con burla en su habla

El corazón del héroe empezó a acelerarse rápidamente por los nervios y el coraje que sentía al escuchar las palabras de su enemigo.

-¡Lich! ¡No hay nada que puedas hacer para detenerme! ¡Salvaré a la Princesa Flama!- gritó mirando hacia arriba

Tras decir esto corrió hasta la joven de fuego y colocándose delante de ella esperó a sus enemigos en posición defensiva empuñando ambas espadas.

-"Phoebe, no temas, yo te protegeré"- pensó para sí mismo sin despegar la vista de enfrente

(**Es muy necesario que pongan en YouTube y escuchen mientras leen el siguiente Soundtrack para que la batalla tenga mucha más intensidad y emoción: "God Of War III Soundtrack - Zeus Wrath Divine"**)

Los primeros clones entraron a la casa saltando con torpeza, Finn los esperó ansiosamente en su lugar y tras tenerlos cerca de él comenzó con la batalla infernal.

Cada vez que mataba a una de sus réplicas estas caían envueltas en sangre y sus cuerpos se volvían de arena que era llevada por el viento.

Bloqueaba los ataques que eran para él y para la joven, sus adversarios se tardaban un poco en atacar y eso le beneficiaba a Finn… por momentos tenía que descuidarse de sí mismo para proteger a su novia la cual se encontraba totalmente indefensa, por esa misma razón los clones lograban herir los brazos, el pecho y la espalda del humano quien apenas anticipaba el ataque para no ser lastimado de gravedad. Pronto la casa en la cual se encontraban se fue desprendiendo totalmente por un brutal aire y de las orillas Finn observó cómo emergían más de sus réplicas a diferencia de que estas ya no poseían la espada de sangre de demonio sino la cadena de Lampréa.

-¡Artheurt picúron!- gritó uno de ellos atacándolo con la cadena

Finn antepuso la espada de la muerte provocando que esta se enroscara en ella impidiendo así el golpe, por la nueva atención uno de los clones se trepó en su espalda y empezó a someterlo usando las puntas de metal entre su cuello; esto le dio tiempo a los demás para acercarse a la Princesa Flama y tratar de herirla.

-¡Finn ayúdame por favor!- gritó la chica

-¡Aléjense de ella!- advirtió quitándose al clon que tenía encima con un golpe y matándolo al instante

Al quedar libre el adolescente corrió hasta un par de ellos quienes ya estaban listos para azotar a la princesa evitando el ataque, acontecido el bloqueo destruyó a ambos rebanándoles la cabeza sin piedad más sin embargo escuchó el gemir de la elemental a causa de otro clon quien le había atacado por la espalda, furioso por la osadía Finn enterró con furia la espada de la muerte en él y continuó combatiendo siendo golpeado en varias ocasiones tras ser demasiados.

-¡Ramboratis khalciom!- dijo otro humano atacándole

La pelea era muy intensa. Desesperación, coraje, cansancio y dolor era lo que sentía el humano, no podía creer que la batalla no llegara su final, tal parecía que iba a ser infinita a pesar de que ya emergían muy pocas de sus réplicas por las orillas.

En pleno combate uno de los humanos logró sujetar con su cadena la espalda de sangre de demonio y arrebatándosela al héroe la azotó abruptamente contra el suelo provocando que esta se partiera a la mitad liberando su esencia demoniaca, la acción inmutó y llenó de ira al joven quien atacó con rabia siendo interrumpido tras escuchar el grito de Phoebe. Prestando nueva atención quiso ir con ella para defenderle pero sus intenciones fueron de nuevo suspendidas por un clon quien le hizo un corte en la pierna.

-Aghh- gimoteó doblegándose con dolor

-¡Finn! ¡Auxilio! ¡Ahh!- jadeó también la princesa al recibir un par de azotes en la espalda

-¡No! ¡Haaaaaaa! ¡Es suficiente!- reventó colocándose de pie

Frunciendo el ceño junto con sus mandíbulas apretó la empuñadura de su espada sintiendo un ardor inmenso en la mano, sin importarle pegó un enorme rugido al cielo y soltó una cruenta brazada a uno de las réplicas… inmediatamente el filo de la espada cortó ferozmente al espacio-tiempo y de este salieron varias almas rojizas-negras que atacaron a los humanos atravesándolos por la mitad rápidamente. Mientras los espíritus seguían atacando a los clones Finn actuó ayudándolos con su espada impactado por el poder que había emanado de su furia.

Finalmente los clones dejaron de emerger y a su vez las almas que le habían ayudado desaparecieron adentrándose de nueva cuenta a la espada.

...

Finn había logrado lo imposible… había logrado salvar a la Princesa Flama de una muerte segura.

-Finn, por favor has que se detengan- suplicó Phoebe totalmente lastimada

-¡¿Lo ves Lich?! ¡Te la llevaste una vez! ¡Pero nunca la volverás a tener!- le recriminó

-¡No puedes salvarla Finn! Por tu causa empezó todo esto, fuiste tú el culpable de tantas muertes inocentes, de tanto sufrimiento, todo fue por amor pero al final todo resultó en caos ¿Y aun así te haces llamar héroe? Toda acción tiene una consecuencia, hay que pagar un precio por todo lo que se gana.

-No ese precio- musitó agachando la cabeza- no quiero que vuelva a morir.

-¡Ningún precio es tan grande bravo guerrero! ¡Lo único que te quedará será la desesperación!

En esos instantes el adolescente se encorvó tomándose de la cabeza sintiendo un terrible dolor en ella… lentamente en su tez se le fue formando una máscara similar a la cara del Lich la cual trató de dominarlo.

-¡Argh! ¡Maldito estúpido! ¡Sal de mí!

-Prepárate para volver a presenciar tu más grande miedo humano.

Sin poder resistirse más al dominio de la obscuridad el joven aventó la espada de la muerte hacia la Princesa Flama quien la recibió sin permitirle siquiera gemir.

-¡Noooooooo!- gritó Finn cayendo de rodillas mientras estiraba una de sus manos- No otra vez…- susurró derramando una lágrima al momento en que la máscara desaparecía de su cara

El terreno en el cual se encontraba cambió drásticamente llevándole de nuevo al coliseo de cristal en donde habían combatido.

-Finn… estoy muy decepcionado de ti- habló el Lich empuñando la espada de la muerte en sus huesudas manos- corrompiste tu alma sin logar salvarla. Hasta la pequeña Lara creyó en ti, no le importó morir para darte el poder de su protector para combatirme, tenía tanta fe en ti. Solo ÉL tiene el poder para derrotarme. Y esta vez, me encargaré personalmente de que jamás vuelvas a salir de tu reino- dijo alzando la espada

Recordando por última vez el rostro de su amada cerró sus ojos preparado para el momento; el ser obscuro no se hizo esperar y así atravesó la espalda del héroe por la mitad.

-¡No! No puede ser- decía retrocediendo con temor

El Lich miró como el pecho y las manos del humano comenzaron a resplandecer de una luz blanca radiante. Al abrir sus ojos Finn se notó a sí mismo de rodillas con la espada atravesada en su pecho; inmediatamente se colocó de pie y sintiéndose indiferente pero lleno de un increíble poder le soltó un brutal golpe a su enemigo con el puño… acto seguido repitió lo mismo un par de veces terminando con una patada que obligó a la obscuridad a caer boca abajo tallándose con el suelo.

-No es justo- dijo este arrastrándose por el suelo

Sin prestar atención a sus palabras el joven se acercó a él y lo levantó del piso atacándole esta vez con un brillante látigo rojizo que hizo emanar de su mano derecha, uno… dos… tres… cuatro azotes bastaron para que el Lich retrocediera en gran manera, estando alejado el adolescente atravesó el cuerpo de su rival con el látigo jalándolo hacia él para recibirle con un golpe en la nuca dirigido hacia abajo. El puñetazo tuvo tal magnitud que provocó que el suelo se hiciera trizas al recibir la cara del ser obscuro, finalmente estando bajo sus pies Finn pateó el rostro de este alejándolo varios metros de su presencia.

-Es hora de terminar con esto- musitó desenterrándose la espada de su cuerpo

Dando pesados pasos se le fue acercando y tras tenerlo de frente imitó la acción que él había hecho antes. El Lich recibió el filo de la espada en el suelo oponiendo resistencia para que el metal no se incrustara más en su cuerpo. Notoriamente de su cuerpo se fue liberando una energía obscura en forma de humo.

-Tonto… ninguno de los dos vivirá si el otro muere…- habló la obscuridad con pesadez

-Entonces ninguno de los dos lo hará, no me importa ser destruido, solo me importa que mi propósito se cumpla- dijo el humano profundizando más el arma de la muerte

-¡Arggg!

Un enorme cataclismo se produjo en esos instantes, el coliseo de cristal se empezó a destruir roca por roca y de los costados comenzaron a caer rayos. Finn tomó entonces al Lich por la cara e imprimiendo fuerzas jaló su mandíbula contra su parte superior mientras el humo que desprendía la obscuridad le rodeaba. Las fuerzas del Lich eran inútiles, por más oposición que pusiera sabía que saldría derrotado.

-No moriré Finn, tú me volverás a ver, te lo aseguro- le dijo telepáticamente

-¡Cállate!- ordenó el joven con rabia

Finalmente un aura blanca los envolvió a ambos y elevándose al cielo se dispersó por todos lados abriendo un portal hacia Ooo, el aura del bien y el mal llenó de un color blanco a toda la tierra acompañada de un sonoro y ensordecedor trueno dejando así un rastro de obscuridad en la Ciudadela antes de que el portal se cerrara perpetuamente.

...