"Fic con fines de entretenimiento, sus personajes en su mayoría pertenecen a Tite Kubo, Mangaka Director de Bleach"
El Seireitei entra en alerta, un grupo desconocido está atravesando el Senkaimon, el escuadrón dos y ocho dirigidos por sus tenientes se preparan para recibirlos. Omaeda, el teniente del escuadrón 2 dirige a su grupo
— ¡todos listos! No pueden permitir el paso a estos extraños—
— ¡si señor! —
Se aleja de su grupo y se acerca a la teniente Ise con intensión de conocer más información de su misión
— Oye, ¿sabes algo más sobre los dichosos intrusos? —
— No podría decirlo con certeza, no se me informo nada adicional al respecto—
— Ñeee… que molestia, estaba tomando una merecida siesta cuando recibí la dichosa alerta, es curioso que haya sido emitida por los del escuadrón 12 y ninguno de ellos este aquí… a propósito ¿Dónde estará la capitana Soi Fong? —
— La misión solo fue asignada para los tenientes… no habría razón para que los capitanes vengan hasta aquí…—
— Aun así, sigue siendo molesto *comiendo un paquete de frituras* ni siquiera puedo comer tranquilo—
— *tomándose los lentes* es indiscutible una cosa, sus modales dejan mucho que desear teniente—
— ¿Qué dices, niña gafas? —
Interrumpiendo la charla, las puertas del Senkaimon se abren lentamente, todos los shinigamis presentes se ubican en posición de ataque, finalmente el grupo proveniente del mundo de los vivos entra al Seireitei, Bakonryu, quien lidera el equipo, toma la vocería.
— Abran paso al escuadrón especial de castigo, Soy el capitán Bakonryu Shunsogichi, hemos venido a entregar a una fugitiva—
La sorpresa no se hace esperar, un escuadrón que se había dado por desaparecido hace más de 40 años estaba frente al Senkaimon, del grupo que los esperaba, solo Nanao logra reconocerlos.
— (¡Es imposible! ¡están vivos! creí que había sido aniquilados debido a la perdida de comunicación con ellos, ya han pasado muchos años desde la última vez que trabajaron en el Gotei 13, estoy realmente impresionada)—
Omaeda, luego de devorar sus frituras de paquete, se acerca airoso al grupo
— ¿Eh?... ¿escuadrón especial de castigo? ¿de qué rayos habla? No existe tal cosa en el Gotei 13… ¿Quién demonios son ustedes? (si realmente fuesen de tal división, deberían pertenecer a mi escuadrón, pero ninguno de ellos se me hace familiar) además, su apariencia no les ayuda mucho, no son segadores comunes…—
Reidel, el segundo al mando, se acerca a Omaeda
— Por su insignia, supongo que es el teniente actual de escuadrón 2… no me extraña que no nos conozca, no estaba en esa posición cuando nos asignaron la misión—
— ¿Qué dice? Je… Ya veo… al parecer sin un grupo de ancianos… aun así, viéndolos detenidamente no logran convencerme del todo, ¡no tienen permitido pasar!—
El grupo del escuadrón dos se prepara para atacar, Omaeda ve que Nanao no reacciona ante la situación.
— Oye, gafas, ¿piensas quedarte ahí parada? No pienso hacer todo el trabajo… si no te mueves, tendré que atacarlos con solo mis hombres y eso no será divertido—
— ¡Eso no será necesario, teniente!…—
Detrás de él, el capitán del escuadrón 13 y el capitán del escuadrón 8 hacen su entrada, el capitán Kyoraku se acerca a su subordinada
— ¿Todo bien mi querida Nanao?—
— ¿capitán? —
— No puedo creerlo, no pensé que aun estuvieran con vida… hiciste bien en contener al escuadrón mi querida Nanao…—
— Capitán ¿pudo notarlo? estos hombres, su presión espiritual…—
— Si, lo sé, pero no debemos preocuparnos, ellos vienen a dejar un paquete, supongo que eso es lo que los trajo aquí… Jushiro ¿Reconoces a alguno de tus hombres entre ese grupo? —
El capitán Ukitake toma la delantera y se acerca al grupo desconocido, saludando amablemente a una de sus miembros
— Oficial Higurame, que feliz me hace verte de nuevo—
Bele atiende al llamado y se acerca al capitán
— Capitán Ukitake… *haciendo una reverencia* es un honor para mí, me alegra verlo bien de salud—
— Te lo agradezco, han pasado muchos años de no verte Higurame… dime ¿te encuentras bien?—
— *un poco sonrojada* si… sí señor, todo está bien…—
— Me alegra mucho, si me permites me dirigiré a tu capitán… *acercándose a Bakonryu* Capitán Shunsogichi… es un honor…—
— Opino igual Capitán Ukitake… hace años que no lo veía—
— Me alegra verlo sano y salvo a igual que a su escuadrón… ¿eh? Capitán Shunsogichi ¿podría decirme donde está el oficial Ayame?Él era otro de mis hombres…—
El capitán Ukitake se refería a Kay Ayame, el compañero de Bele, ella reacciona airosamente ante dicho comentario
— Él fue asesinado…—
— ¿Qué dices Higurame? ¿asesinado? —
— Así es… murió por culpa de esa mujer… *señalando a la prisionera*—
Acompañada de Marco, prisionera de un Kido de restricción que la envolvía entre varias columnas de hierro y con una huella de sangre en el suelo, se encontraba Sodasha, tanto Ukitake como Kyoraku reconocen a la cautiva, Kyoraku se acerca al grupo y habla directamente con Bakonryu
— Así que, finalmente lograron encontrarla…—
— Hemos cumplido con nuestro cometido, capitán, si nos disculpa, creo que no es momento para charlas, eso se hará en otra ocasión, la prioridad en este momento es llevar a la prisionera ante la central 46, le pido, capitán, que retire a sus hombres y nos permita pasar—
— Ya veo… está bien capitán Shunsogichi, pero antes, permítame hacerle otra pregunta… ¿Qué cree que harán con la prisionera?—
— Posiblemente, ella sea ejecutada. Los crímenes de los que se le acusan son bastante graves—
— Entiendo… aun así, me parece cortés enviar a alguien del escuadrón 4 a que revise sus heridas ¿no cree? Parece que esa herida en su vientre es de mucho cuidado—
— Lo siento capitán, eso lo decidirá la central… si nos disculpa, debemos pasar…—
El Grupo intenta atravesar a los dos capitanes, pero sorpresivamente, Omaeda se interpone en su camino
— ¡un momento! Aun no logran convencerme con esa historia… no tengo permitido dejarlos pasar…—
— Siendo así, teniente *sacando un pergamino de entre sus ropas* espero no tenga problemas en revisar esta nota antes de realizar cualquier acción estúpida—
Bakonryu le enseña la orden de captura que incrimina a Sodasha, la cual está firmada por el mismo capitán comandante, inmediatamente se da cuenta que los dos apellidos son los mismos
— (Esto es sorpresivo… de ser así y si el viejo la firmó, no puedo decir nada al respecto) jumm… de acuerdo… al parecer pueden pasar—
— Se lo agradezco teniente, por favor, envíele saludes a la capitana de mi parte—
El grupo se aleja en dirección a la central 46, en el momento que Sodasha pasa al lado de los dos capitanes, ambos ven el dolor que refleja su mirada, por un segundo se hablaron entre ellos… la conocían perfectamente y verla en ese estado era un tanto frustrante, Ukitake habla con Kyoraku
— Aun no puedo creer lo que acabo de ver… no puedo creer que aun este viva—
— Lo sé, viejo amigo, pero… ahora me preocupa seriamente otra cosa, supongo que él ya debe saberlo—
— ¿a qué te refieres Shunsui? —
— Me pregunto…¿Cómo estará Yamajii con esta noticia? —
— Es verdad… tampoco he visto al teniente Sasakibe… creo que ellos sabían de esto mucho antes que nosotros—
— Sea como sea, será difícil para todos revivir escenas del pasado ¿no crees? —
— Posiblemente…—
Mientras Sodasha es transportada, en el mundo de los vivos, Sasakibe cuenta su versión de la historia
— El día de su segunda presentación se vio interrumpido varias veces, pasaron años para que ella pudiese perfeccionar el bankai, por tal razón no podía ser exhibido ante las directivas del Seireitei debido a su inexperiencia. En parte, fui yo quien la ayudo a entrenar para mejorar la técnica pero, independiente al tipo de entrenamiento, no podía manejar del todo su zanpakuto, en uno de los entrenamientos, la señorita Sodasha perdió el control de su espada y se hirió seriamente, su espalda y gran parte de su cuerpo quedo hecho trizas por dicho accidente y permaneció en cuidados intensivos por varios meses… el comandante estaba muy pendiente del acontecimiento y notó que era necesario crear algún tipo de contenedor para sus habilidades, ya que mientras estaba inconsciente, su espada se movía por si sola…—
La imagen se remonta al pasado, el capitán comandante en compañía de Sasakibe, observan de lejos la reacción inconsciente de Sodasha
— Ha estado así todo el día, capitán… no han podido estabilizarla, su zanpakuto no deja de atacar a cualquiera que intenta acercarse, eso ha imposibilitado su curación—
— Entiendo… viendo esta situación, solo me queda hacer una cosa… necesito que llames a la capitana Unohana—
— ¡pero, señor…! —
— Sé muy bien la gravedad de este asunto, pero, no podemos permitir que su espada se salga de control… la capitana sabrá bien como acercarse sin ser lastimada… infórmame si hay alguna mejoría *se va*—
— ¡si señor! (el capitán era muy celoso con la información sobre ella, existían pocos capitanes que tenían conocimiento sobre su existencia y la capitana Unohana no era la excepción, inmediatamente recibida la solicitud, la capitana se presentó ante la señorita, de una manera sorprendente, contuvo al espíritu de la espada y la curo sin ningún esfuerzo, luego de eso, pidió una cita en privado con el comandante… días después entendí el motivo de tal reunión, frente a ella, el comandante y la capitana llegaron con un medallón para que la señorita lo portara)—
— Capitana Unohana ¿cree que esto sea suficiente? —
— No podría asegurarlo con certeza, pero, este medallón fue diseñado con parte de sus poderes y los míos, permitirá sellar en parte los poderes de Shiroi mientras la chica se hace más fuerte y logra hacerlo ella misma—
— Agradezco su ayuda, capitana—
— No tiene por qué agradecerlo, comandante. Pero, permítame decirle algo importante… los poderes de esa zanpakuto no son como los de un segador común… hay algo perverso en esa espada… aun no entiendo porque la escogieron a ella para portarla… sin embargo, debe tener en cuenta que si no son contenidos debidamente, los poderes de la Shiroi Kaze podrían salirse de control y eso sería demasiado riesgoso para todos nosotros—
— Entiendo muy bien la situación, eso se evitara a toda costa—
— (la seriedad del comandante se reflejó en el refuerzo de la seguridad y del entrenamiento asignado para ella, al despertar de su accidente, fue enviada a una división especial… ella fue enviada al nudo de gusano por dos días… recuerdo que estaba asustada cuando la acompañe a ese lugar… a pesar de no estar de acuerdo con la decisión, no pude oponerme y fui yo quien la llevo a las puertas de esa horrible prisión) aquí es señorita… esta es la entrada al nudo de gusano—
— En este lugar están los asesinos y villanos más temibles de todo el Seireitei ¿verdad? —
— Así es…—
— Entiendo… *se introduce al lugar, se detiene* Sakí… tengo miedo…—
— (no sabía que decir ante esa escena, solo pude alentarla antes de entrar) debe ser fuerte señorita, usted entiende la gravedad de este asunto… por favor, cuídese mucho, la estaré esperando—
— De acuerdo… *las puertas se cierran*—
— (fueron los dos días más largos que pude haber experimentado… al finalizar el tiempo, las puertas se abrieron, pero… la persona que salió de allí, era otra… los ojos asustados que entraron días atrás habían desaparecido, ahora solo se veían ojos que no miraban a ningún lugar, una mirada perdida. Fue frustrante verla en ese estado, lo peor fue… ver el rastro de destrucción que dejó a sus espaldas… muchas evidencias de pelea, pero ningún cuerpo… fue una de las escenas más extrañas que había visto… la señorita salió del nudo de gusano trasformada en un ente sin vida. Como lo había prometido, espere a que saliera pero…) Se…¿se encuentra bien, señorita? —
— Si… estoy bien… *pasando por el lado de Sasakibe* necesito seguir entrenando…—
— Espere Señorita…¿no desea descansar un poco? —
— *sin detenerse* No es necesario, Sasakibe… estoy bien—
— (ella era diferente, las cicatrices en su cuerpo eran evidentes, pero la fuerza y convicción en sus palabras de cierta manera me dieron un poco de alivio, paso un año luego de eso… me enteré que se escapaba más a menudo a entrenar en otros escenarios, recibí notificación del escuadrón 13, del escuadrón 12 y del escuadrón 8… a pesar de esa experiencia, ella seguía siendo una niña inquieta… aun así… una escena macabra volvió a repetirse en el escuadrón 13, el día en el que el teniente Shiba falleció… de nuevo, su espada devoro a varios cuerpos que encontró en el lugar…/nota: para más información, leer el One Shot "una promesa entre nosotras"/ ese acontecimiento ocurrió días previos a su segunda presentación, ese día la comunicación llegó antes del amanecer…) señorita, llego esta comunicación para usted, es de parte del comandante—
— ¡Déjame verla! *leyendo*—
— (su cara se tornó pálida al leer la nota) ¿Qué sucede señorita? —
— Mi presentación… quieren ver mi demostración Sakí…—
— (finalmente el día había llegado, su rostro se apagó completamente, ella simplemente se preparó para el acontecimiento sin mencionar ninguna palabra adicional, el lugar para la presentación había sido preparado, eran los jardines de descanso de la Central 46 que se encontraban en la parte norte tras el Seireitei… toda la central se encontraba en el lugar al igual que todos los sirvientes que trabajaban para ella incluidos los integrantes de la familia Yamamoto y algunos miembros nobles… el capitán comandante no estaba entre los asistentes… eso desmotivó demasiado a la señorita Sodasha. Al ser una presentación especial, ninguno de los capitanes ni tenientes estaba invitado a dicha actividad, por lo tanto, cuando intente acompañarla, la fuerza especial me alejo del lugar) ¿Qué dicen? ¿Qué no puedo ingresar? —
— Entienda Teniente, esta demostración es cerrada, no puede estar aquí, se le informará cuando finalice para movilizar a la señorita…—
— Pero, ¡esto es ridículo! ¡debo pasar a verla! —
— Teniente, puede discutir eso con las directivas de la central 46… luego de la actividad—
— (finalmente cerraron el paso y bloquearon la zona con un Kido similar al que rodea al Seireitei, nadie fuera de esa área podía sentir lo que ocurría adentro, me mantuve cerca de la zona esperando algún cambio… minutos después, ocurrió lo inimaginable… en el interior de la barrera, empezó a surgir una ventisca purpura bastante espesa… parecía un tornado… mis ojos quedaron impactados ante la escena… todos dentro de la barrera estaban siendo devorados por ese extraño poder… era una escena macabra… uno tras otro, los hombres dentro del lugar desaparecían entre la neblina que provocaba el tornado… lo peor fue ver que la barrera lentamente comenzó a romperse… en ese momento movilicé a los hombres del lugar para tratar de alejarlos ya que pensar en contener ese poder me pareció aun acto inútil… aun así… ser prevenido no fue suficiente… ese poder logro liberarse y arraso con todo a su paso, centenares de personas entre segadores, directivos y habitantes del sector norte del Rukongai murieron ese día… yo estuve a punto de estar entre las victimas pero el Capitán Comandante salvo mi vida. Después de la destrucción, nos acercamos al epicentro de la catástrofe para buscar a la señorita y algún otro sobreviviente… lo único que encontramos fue un gran agujero en el suelo que abarcaba más de doscientos metros y en el centro de él, a la señorita Sodasha con muchas heridas en su cuerpo rodeada de un viento purpura que la envolvía estando inconsciente, quede impactado, ella había acabado con la vida de todos los presentes y había devorado sus cuerpos con la espada… el Capitán Comandante se acercó al lugar) ¡Espere Capitán, es peligroso!—
— No te preocupes Sasakibe… debo hacer algo para detenerla—
— (el capitán irrumpió en el sueño de la señorita atacándola con su Ryūjin Jakka… inmediatamente la Shiroi reaccionó al reiatsu del capitán y se abalanzó sobre él… de una manera increíble vi como esas dos espadas colisionaban una contra otra… era sorprendente la magnitud de los poderes que ambas manejaban, atreviéndome a decir que poseían la misma capacidad… finalmente el Capitán logró bloquear uno de los ataques y golpeó a la señorita hasta sellarla con un Kido, la espada se contuvo y la señorita cayó en un bloqueo profundo. El mismo capitán la llevo en sus brazos hasta la mansión donde la tenía escondida, cuando llegamos al lugar, el capitán se dio cuenta que las personas que le servían también habían asistido a la presentación… no existía nadie que pudiese hacerse cargo de ella)—
— Sasakibe… este acontecimiento es inaceptable… la muerte de todos nuestros hombres no debe quedar en vano—
— Lo entiendo, señor—
— En este momento la decisión recae sobre la guardia real, ellos elegirán a la nueva central 46 y seguramente emitirán una orden para este asunto, la capitana Unohana se encargará de cuidar de la chica mientras esperamos la orden—
— (¿la chica?) ¡si señor! —
— A propósito, tú no tienes permitido acercarte a ella…—
— ¿Qué dice? —
— Es una orden…—
— Esa fue la última vez que la vi… supe que la capitana Unohana se hizo cargo durante los meses de espera… la zona de la tragedia fue limpiada inmediatamente después y todos los registros fueron manejados en secreto hasta la reagrupación de la central 46. El capitán no volvió a mencionar nada acerca de la señorita hasta que finalmente, una comunicación de la guardia real retomo el tema, ella fue sentenciada a la muerte debido a la tragedia, el comandante firmo la orden para su ejecución pero ante eso, de alguna manera ella logro conocer la sentencia y finalmente escapó del Seireitei, días después se asignó un escuadrón especial de búsqueda denominado "Escuadrón Especial de Castigo" dicho escuadrón reunió a los mejores guerreros de cada uno de los 13 escuadrones y fueron encomendados con la misión de hallar y destruir a la fugitiva, finalmente dicho escuadrón también desapareció, creímos que había sido destruido al igual que los demás pero, ya saben que ocurrió finalmente con ellos… supongo que en estos momentos ya deben estar en el Seireitei con la señorita prisionera—
Todos quedan en silencio luego del relato de Sasakibe, Urahara toma la palabra
— Cuando Sodasha san regresó, lo primero que pidió fue un espacio para entrenar a Kuchiki san, su intención al regresar era simplemente entrenarla, fuimos al espacio donde planeaba hacerlo pero, en una de nuestras conversaciones ella, inconscientemente, pudo anticiparme algo…—
Urahara recuerda una conversación previa con Sodasha en el Dangai
— Sodasha san… que buen lugar encontraste para el entrenamiento—
— Está un poco abandonado pero creo que será perfecto para lo que pienso hacer—
— Para eso me has llamado ¿no es así? —
— Je je je… si… eres como mi decorador personal—
— *entrando a la cabaña, observa en una esquina un poco de documentos y artefactos* ¿eh? Sodasha san…¿Qué tienes allí? —
— Eso…¿Por qué metes la nariz donde no te han llamado? —
— Es difícil no verlo con tanto desorden—
— Esas son pruebas…—
— ¿pruebas? —
— Si, con esto pienso probar que hay alguien detrás de lo que me ocurrió…—
— ¿a qué se refiere con eso? —
— ¿eh?... Esto no es de tu incumbencia, viejo entrometido *empujándolo* sal de mi casa, anda, anda—
— Espera Sodasha san…—
— Aun no puedo decirte nada… pero, al igual que tu… sé que hay alguien adicional a mí a quien debo culpar, además, esta oportunidad que les estoy dando a los de escuadrón que me persigue es única, ellos me atraparan pronto y créeme cuando te digo que no pienso oponerme más a esto, lo he pensado lo suficiente y creo que si esta es la oportunidad para devolverle el favor a aquel que me trajo aquí, no debería hacerlo esperar más…—
— Sodasha san estaba segura de que el escuadrón de castigo la encontraría y finalmente la llevaría de regreso al Seireitei, estaba dispuesta a arriesgarse sin importar el costo, por esa razón los protegió a ustedes para ayudarlos a escapar—
Uryu interviene dudando de la información
— Aun no entiendo, si ella en verdad asesinó a todas esas personas ¿Por qué razón ustedes la ayudaron? ¡No pensaron en que se repetiría la misma historia? —
— Eso es fácil Ishida san… Yoruichi y yo sabemos que ella no asesinó a esas personas a voluntad… fue un terrible accidente, en ese aspecto, entendemos muy bien el hecho de ser incriminados por un crimen de tal magnitud… lo curioso es la espada que ella posee, existe algo tras todo este asunto que permitió que esto ocurriera, era inevitable esta catástrofe, solo tenían que encontrar a la persona correcta para incriminarla—
— ¿dices que fue incriminada? —
— Así es, a pesar de ser su espada la que acabo con la vida de esas personas, el solo hecho de ser ella la elegida para portarla de por si es extraño, existían mejores shinigamis más calificados para eso y curiosamente seleccionaron a una niña inexperta, es seguro que Sodasha san…—
— …No haría algo así…—
Rukia interrumpe a Urahara, luego se levanta y sale de la habitación, Ichigo va tras ella. Ante la reacción, Sasakibe le da la razón a la segadora
— Conozco muy bien a la señorita Sodasha, también he tenido mis dudas sobre eso, y más sobre la relación de ella con el capitán… existen cosas que no del todo me quedan claras—
Mientras tanto, Rukia sale de la tienda de Urahara y se queda inmóvil viendo su localizador, Ichigo la sorprende
— No puedes rastrearla ¿verdad? —
— No… para ser sincera, solo he podido hacerlo una vez…—
— ¿Qué piensas de todo esto Rukia? —
— Sé que ella no pudo haber hecho todo eso, no la Sodasha tonta que conocí, a pesar del entrenamiento tan curioso que se le ocurrió para mí, sé que no sería capaz de dañar a otros de una manera tan despiadada…—
— Tienes razón, al parecer es una buena persona—
— ¿Ichigo? —
— Esa idiota, no la conozco tanto como tu pero, estoy seguro que a pesar de tener mis dudas sobre ella, no sería capaz de algo como eso, sus poderes son abrumadores pero, su espíritu es diferente…—
— Ichigo… tu…—
— Vamos…—
— ¿Qué dices? —
— Estuve en tu posición una vez, una persona importante para mi había sido sentenciada a muerte, sé que quieres ir a ayudarla—
— Pero… si piensan ejecutarla, es una orden del comandante ¿Cómo podría oponerme a algo como eso? —
— ¡je! ¿acaso lo olvidas? Haríamos exactamente lo mismo que hice en tu caso, sería simplemente "hablar" con él hasta convencerlo…—
— *sonríe* tienes razón, "hablar" como tú lo hiciste ¿no? —
— Exactamente… así que… ¿Qué estamos esperando?—
— Aguarda un segundo…. ¿No pensaras en ir conmigo?—
— ¡Claro que sí! no pensaras que te dejare ir sola… además necesito pedirte algo…*acercándose al rostro de Rukia*—
— *sonrojada* ¿Qué? ¿Qué rayos haces? —
— *hablándole al oído* la próxima vez… no quiero despertarme solo…—
Rukia se sonroja totalmente y le da un golpe en la cabeza
— ¡idiota! ¿Cómo se te ocurre mencionar esto ahora? —
— Oye ¿Por qué me golpeas? En verdad fue molesto despertar solo, no entendía nada de lo que ocurría—
— ¡Ichigo! ¡No te atrevas a hacerme una insinuación como esa de nuevo! No caeré con esa estúpida expresión otra vez… y… no quiero hablar de ese tema ¿entendido?—
— Si realmente no quisieras caer de nuevo, no te sonrojarías ni estarías tan nerviosa como lo estas ahora, enana—
— *vuelve a golpearlo* ¡eres un idiota! ¡no te creas con tanta suerte! Además… *le da la espalda* si quieres que eso ocurra, tendrás que esperar demasiado tiempo para que eso vuelva a suceder…—
— De acuerdo… Entonces, esperare lo necesario…—
— *sonríe* en realidad eres un idiota…—
Mientras la pareja discute, una persona tras la puerta escucha atentamente cada palabra, con una lágrima cayendo por su mejilla, Orihime se retira corriendo del lugar pasando por la habitación donde los demás se encontraban reunidos, Uryu se da cuenta de lo sucedido y se despide de los demás
— Entiendo que su intención es ayudar a la chica, pero lamentablemente no podré acompañarlos, ese tema no me concierne, si me disculpan, tengo otras cosas que atender—
Uryu sale corriendo tras Orihime y luego de la búsqueda, finalmente la encuentra sentada viendo el atardecer, se acerca a ella
— Inoue san ¿te encuentras bien? —
— ¡Ishida kun! *limpiándose rápidamente los ojos* claro que estoy bien, no me pasa nada *sonriendo*—
— Orihime, no tienes que fingir conmigo…—
— ¿Ishida kun? Me llamaste por mi nombre…—
— Orihime, he estado cerca de ti lo suficiente como para saber lo mucho que te duele la relación que tienen Ichigo y Rukia, al parecer ahora están más unidos que antes y…—
— Siento celos…—
— ¿Orihime…?—
— No quería admitirlo… siempre, siempre he sentido celos de Kuchiki san… ella es, la única que ha animado a Kurosaki kun mejor que cualquiera de nosotros… yo simplemente he sido, una amiga como cualquier otra… en esa ocasión, cuando fui llevada a Hueco Mundo por Ulquiorra Kun… fui a despedirme de él, lo vi dormido y le hable de tantas cosas… le dije que me gustaría haber tenido cinco vidas porque… me enamoraría de él… cinco veces… yo… quise besarlo y… simplemente, no pude hacerlo… yo… quería… *se detiene* (¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué le digo estas cosas a Ishida kun?) *se pone de pie* lo lamento Ishida Kun… no debí decir esas cosas ¡que torpe soy! Je je je… yo… debo irme, por favor olvida lo que dije ¿sí? *se aleja*—
— Espera… *la toma del brazo*—
— ¿Ishida kun?... ¿Qué?... ¿Qué haces? —
— No tienes que explicarme nada, tampoco tienes que disculparte conmigo… entiendo que todo esto es muy difícil para ti, te has lastimado evitando mostrar tus sentimientos para tratar de no dañar a nadie, pero no puedes evitar dañarte tú misma. —
— (está hablando muy serio, más serio que de costumbre… esa expresión… jamás la había visto en su rostro) —
— Yo solo puedo decirte que estaré aquí para apoyarte, no pienso dejarte sola, si necesitas apoyo cuenta conmigo… el orgullo y el arrepentimiento tienen algo en común, ambos salen del corazón, y es de ahí donde salen las verdaderas intenciones. *la suelta* si necesitas desahogarte solo hazlo, no tienes que explicar nada, simplemente te escuchare y tratare de comprender—
— *llorando* Ishida kun… *se da la vuelta y lo abraza* yo… lo siento… soy una persona horrible… jamás creí que me llenaría de tantas cosas espantosas…él está feliz con Kuchiki san, ella le da la felicidad y tranquilidad que yo nunca podría darle… estoy feliz por verlo feliz pero… me duele… me gustaría ser yo quien ocupe su lugar…¡soy muy egoísta!…—
— Claro que no… eres una gran persona Orihime, simplemente, en algunas ocasiones, las cosas no ocurren como nos gustaría que pasaran, pero en estos casos, lo correcto es que no tengas miedo de acercarte a quienes se preocupan por ti…—
— Gracias… Uryu kun… en verdad te lo agradezco…—
— *sonríe* no es nada… Orihime… simplemente descansa…—
Mientras en el mundo de los vivos terminan los diversos asuntos, en el Seireitei, el Capitán Comandante Yamamoto se dirige ante la central 46
— Capitán Comandante… lo estábamos esperando—
— Estoy al tanto de la situación, he sido enterado de que la fugitiva está en el Seireitei—
— Así es, el escuadrón que aun sobrevive la trajo a nosotros, en unos momentos será presentada y posteriormente sentenciada… espero entienda la gravedad de este asunto, comandante. La información al parecer ya no es tan secreta como debería serlo—
— Como ya lo dije, estoy al tanto de toda la situación… con lo que respecta al manejo de la información, no es mucho lo que podía hacer—
— Es obvio que el asunto completamente se ha salido de sus manos… sin importar el tiempo que lleva fuera, su identidad es una preocupación máxima, Comandante… por lo tanto, al ser ejecutada esperamos que todo lo demás desaparezca con ella…—
— Entendido… me retiro…—
— Antes de irse, espero que tenga claro cuál es el riesgo que corre frente a esta interferencia, capitán, recuerde bien que su rango está en juego—
— Estoy al tanto… no tienen que repetirme cosas inútiles *se va* (esperan que sea yo el que termine con esto… así que, seré yo quien acabe con todo)—
¿Qué estará planeando el Capitán Comandante? ¿Cuál será el destino de su hija? ¿Podrán Rukia e Ichigo salvar a Sodasha? Descúbranlo en la siguiente parte!
