"Fic con fines de entretenimiento, sus personajes en su mayoría pertenecen a Tite Kubo, Mangaka Director de Bleach"
En la central 46, las luces se concentran en el medio del salón, una chica herida de gravedad se sostiene con dificultad en medio de la audiencia, sus captores están a pocos metros de distancia. El jefe principal emite la orden
— Sodasha Yamamoto… por la masacre del distrito norte Rukongai… es sentenciada a la pena de muerte, ha sido aprobada la solicitud ante la Guardia Real… en quince días… se llevará a cabo la sentencia, mientras tanto será enviada a tercer piso subterráneo "Shugo" del escuadrón uno, será despojada de sus armas y pertenencias y esperará su posterior traslado a la celda de arrepentimiento en el Sokyoku—
— (je… que curioso, a decir verdad … no suena tan mal después de todo) —
— Adicional a eso, como un acto de clemencia por parte de algunos integrantes de los escuadrones de protección… mientras esta cautiva en el Shugo, enviaremos a un integrante del escuadrón 4 para que cure sus heridas… Eso es todo por ahora… ¡guardias, pueden llevársela!—
— (de seguro Shunsui y Jushiro están detrás de esto… esos tontos… son una molestia)—
Lentamente y con gran dificultad, Sodasha es retirada del lugar en compañía de otros segadores pero, de pronto escucha una discusión en la central, Sodasha se detiene
— ¿CÓMO ES POSIBLE QUE NOS DIGA ESO? ¡ES COMPLETAMENTE INJUSTO!—
— Bele, ¡ya es suficiente! —
— ¿pero capitán? No es nuestra culpa haber sido trasformados en esta… ¡estas cosas! ¡Ellos no pueden sentenciarnos al igual que a esa mujer!—
— ¡DIJE QUE ES SUFICIENTE!... *se dirige a los de la central* estoy consciente de que nuestro retraso en cumplir la misión es causal de esta determinación, adicional al hecho de que nuestros poderes han sufrido esta trasformación inesperada; como capitán a cargo de este escuadrón asumo las consecuencias y pido clemencia por mis hombres apropiándome el veredicto yo solo—
Sus hombres ven con asombro la reacción de su capitán, pero es opacada por la intervención de uno de los integrantes de la central
— Capitán Shunsogichi, entendemos sus intenciones pero no podemos acceder a su petición—
— ¿Qué dice? —
— Por lo tanto hemos decidido, que tanto usted como su escuadrón serán igualmente sentenciados a muerte, se efectuará su sentencia luego de ser juzgada la señorita Yamamoto—
Bele reacciona indignada ante el anuncio
— Ya estoy harta… he escuchado demasiadas incoherencias el día de hoy… yo…¡NO LO PERMITIRÉ! *desenfunda su espada*—
— ¡BELE DETENTE! —
— *ubicándose frente a su capitán* Me temo… capitán… que tendré que desobedecerlo por esta vez…¡ELÉVATE, KAZE NO RYU! —
Bele ha invocado a su zanpakuto, un dragón de viento se posiciona en el espacio, su cuerpo se ilumina y un gran reiatsu se apodera de la central 46, completamente transformada en una diva de los cielos, Bele se dirige al público
— Si ustedes no piensan retractarse de su decisión por las buenas, tendré que ¡forzarlos a cambiarla por la fuerza! —
A punto de atacar a la central, tras ella, Reidel, el segundo hombre al mando de Bakonryu invoca a su zanpakuto
— ¡levántate, Bonze! —
Una muralla de tierra se levanta frente al objetivo de Bele, ella se enfurece
— ¿Por qué me detienen? ¿acaso no lo entienden? ¡ellos quieren liquidarnos! —
El capitán toma la vocería
— ¡te dije que ya es suficiente, Bele! Si piensas seguir manchando nuestro nombre, no me dejas otra opción…—
Ante la mirada atónita de la segadora, Marco, el último de los hombres del escuadrón, se ubica tras ella e invoca a su zanpakuto
— ¡derríbala, Mittsukazoero!—
Una penumbra envuelve el cuerpo de la segadora, una esfera de oscuridad la ciega y finalmente, tras una implosión de la misma, Bele, con su zampakuto en la mano, cae al suelo gravemente herida e inconsciente, el capitán ordena a sus hombres envainar sus espadas
— Lamento el inconveniente presentado por mi subordinada, asumo la responsabilidad de sus actos, pero… viendo esta terrible situación y ante esta muestra de severidad por parte de ustedes, lamentablemente… no tengo otra opción que dejarla aquí—
— ¿Qué dice? —
Finalmente, Bakonryu y sus hombres abandonan sorpresivamente el recinto sin dejar rastro, dejando atrás a Bele
— ¡han escapado! Esos segadores son renegados ¡deben ser detenidos! ¡guardias! Extiendan la alerta, notifiquen a los escuadrones de protección, deben ser arrestados…—
— ¡Si! —
Uno de los guardias quien está cerca de Bele…
— Señor…¿Qué hacemos con la segadora que queda? —
— Llévenla a prisión… enciérrenla en el Shugo—
Sodasha queda atónita ante la escena y finalmente es llevada a una prisión al igual que Bele. Durante el traslado, a la distancia, el Grupo de segadores renegados observa como son encerradas… Marco intercede
— Capitán, ¿en realidad planea dejar morir a Bele? —
— Bele ha desobedecido mis órdenes, en estos momentos su mente y corazón no se encuentra con nosotros… no planeo dejarla morir… pero ella necesita exorcizar sus propios demonios antes de proseguir con nuestra misión…—
— ¿nuestra misión? … Eso significa que iremos por ellos ¿verdad? Esa fue la idea desde el principio—
— Marco, nuestro plan siempre ha sido el mismo… si dejo a Bele aquí, es probable que los traiga ante nosotros—
Los tres segadores desaparecen. Bele es depositada en la primera cámara entre el Shugo, Sodasha es trasportada por un grupo numeroso de guardias en dirección a su prisión a unos cuantos pasos de la anterior. Mientras cruza con dificultad un pasillo previo al lugar de destino, logra sentir un reiatsu leve entre los muros
— (¿Qué es eso?... este lugar se ve extraño… *viendo a los guardias* pero ¿Por qué ninguno de ellos se percata de esta presión espiritual?... ¿será acaso que estoy tan malherida que ya veo alucinaciones?)—
De repente el tiempo comienza a tornarse más lento y de uno de los muros, un brazo sobresale con una extraña jeringa en su mano directamente disparada al estómago de Sodasha
— (¿Qué rayos es eso?) —
El líquido de la jeringa es depositado totalmente en el cuerpo de la chica, lo que hace que lentamente pierda la conciencia, antes de desmayar, se da cuenta que ninguno de los presentes diviso tal movimiento
— (¿Qué?... ¿Qué rayos… fue eso?) —
Sodasha finalmente cae al suelo, los guardias que la custodian se impacientan y rápidamente emiten órdenes
— Ha perdido la conciencia, rápido llamen al escuadrón 4—
— ¡Si señor! —
Detrás del grupo, una sonrisa se dibuja en el muro y finalmente desaparece. En el mundo de los vivos, el grupo que se dispone a viajar a la sociedad de almas se prepara para partir.
— Bueno, ¡ya tenemos que irnos! —
Ichigo se encuentra a puertas del Senkaimon en espera de sus compañeros, Rukia y Chad se preparan para salir. Urahara da unas últimas recomendaciones antes de partir
— Kuchiki san… espero entienda la gravedad de este asunto, si interfieren con las ordenes de la Central, todos ustedes se verán en serios problemas, no podría imaginar que pensara el Capitán Kuchiki al respecto—
— Estoy segura que mi Nii-sama entenderá de alguna manera, ya debemos irnos—
— ¡ja! Sombrerero… dime ¿en qué momento me ha importado lo que piensen en la sociedad de almas? No sería la primera vez que vamos en contra de sus estúpidas reglas…—
— ¡Ichigo! ¿Qué clase de comentario es ese? —
— lo que haremos es algo lógico… vamos a rescatar a un compañero…—
— *viendo con sorpresa la determinación de Ichigo* (es extraño, pensé que Ichigo odiaba a Sodasha…¿en qué momento cambio de opinión?) —
— Bueno ¡vamos! —
Con una sonrisa sarcástica, Ichigo y los demás atraviesan el Senkaimon en dirección a la sociedad de almas, Yoruichi se abre paso tras ellos
— ¿piensas ir Yoruichi san? —
— Créeme que no quiero involucrarme en más peleas sin sentido, Kisuke. Pero… entenderás porque razón tengo que interferir—
— ¿crees que ellos vendrán verdad? —
— Recuerda bien lo que dijo Sodasha la noche en que durmió aquí—
— *con su abanico* lo recuerdo—
Los recuerdos de esa conversación llegan a escena, en el momento donde Yoruichi irrumpe en la habitación de Sodasha quien previamente está hablando con Urahara, una información que no fue difundida en su momento, sale a la luz.
— Ya deberían saberlo, vine simplemente para ayudarle a Rukia con su bankai, solo viene a eso, así que les pido guarden el secreto de mi visita, no quiero peleas ni nada parecido, vine por Rukia y cuando acabe con ella ¡yo me largo!—
Urahara interviene
— …está bien, pero, es seguro que en la sociedad de almas algunos ya saben que estas aquí—
— no te preocupes Kisuke, yo arreglare eso, nadie puede perjudicarlos a ustedes por mi culpa, solo niega que estoy aquí y no tendrás problemas. Ellos ya saben que estoy aquí, de igual forma suponen que iré ante ellos—
Yoruichi interviene
— de ser así, la Guardia Real posiblemente baje de su pedestal para saludarte, tengo la certeza de que hay información que posees y no piensas compartir, espero estar equivocada—
— me gustaría decir que sí, pero siempre has acertado en todas mis conclusiones, algo terrible se aproxima, lo supe en una de mis tantas fugas. Mi intención es entrenar a Rukia previniendo ese desastre, si ellos me atrapan, no tendré de otra que decirles la verdad—
— ahora vienes con ínfulas de importante… alteza—
— no es eso, créeme, de cierto modo, a mí no me interesa lo que le pueda suceder a ese nido de ratas que llaman Seireitei… uno de los suyos se encargó de destruirme, no tendría por qué ayudarlos en determinado caso, pero…—
— … aún hay cosas que debes reparar—
— Exactamente, *sonriendo* mi posición así lo amerita. En fin, podrían dejarme descansar, mañana es un largo día…—
— ¡ja! Está bien "su alteza" que descanse, Espero que no cause más problemas
— no te preocupes Shijoin, tú sabes como soy
— *sonriente* eso es lo que me preocupa
Yoruichi reflexiona frente a las palabras de Sodasha, es inevitable para Urahara no percibir la preocupación en ella
— Es verdad… también he tenido serias dudas frente con eso, Yoruichi san—
— Si lo que dice Sodasha es cierto y está augurando un futuro devastador para todos, no puedo quedarme quieta sin hacer nada—
— Ni yo, envíale saludes de mi parte Yoruichi san…—
— Por supuesto… *se va*—
Finalmente, Yoruichi atraviesa el Senkaimon. El grupo de Ichigo llega al Seireitei, a su llegada se encuentran con una guardia muy alborotada frente al anuncio de los renegados, rápidamente, Rukia reconoce a sus hombres entre los segadores y finalmente encuentra al capitán Ukitake
— ¡Capitán Ukitake! —
— ¿Rukia? ¿Qué haces aquí? Veo que vienes acompañada…¿en qué momento llegaste? —
— Hace unos instantes, *haciendo una reverencia* espero disculpe mi ausencia por tanto tiempo…—
— No te preocupes, estaba consiente de tu permiso en el mundo de los vivos, me alegra ver que vienes con Ichigo san—
— Se lo agradezco Capitán, pero… podría decirme ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué hay tantos hombres haciendo guardia? —
— Bueno, el escuadrón de castigo regresó con una fugitiva después de muchos años de persecución… pero al parecer, se presentó un incidente en la central 46 y han emitido la orden de arrestarlos… todos los escuadrones han sido notificados aun así, no podemos ubicarlos con certeza—
— Entiendo… yo logre examinar a estos segadores pero, no soy segadores comunes, sus habilidades son más parecidas a las de un Vizard—
— Me sorprende, de ser así, eso explicaría un poco el por qué no podemos encontrarlos. Rukia eso significa que tú ya los conoces—
— No podría mentirle, capitán. Todos nosotros estamos al tanto de la situación—
— Ya veo… entonces, saben quién es la persona a quien trajo el escuadrón—
— *desviando la mirada* Sí señor. Yo… sinceramente, acabo de enterarme…—
— Entiendo, el escuadrón estará atento a cualquier incidente, te encargare que realices un rastreo en todo el Gotei 13 en busca de alguna señal, espero puedas infórmame ante cualquier emergencia—
— Sí señor, antes de eso, podría decirme ¿sabe a dónde se llevaron a la prisionera?—
La mirada de Rukia se hace más aguda ante su solicitud, el capitán Ukitake logra divisar el ferviente deseo de Rukia,
— Tengo entendido que fue llevada al Shugo… se encuentra en muy malas condiciones y fue solicitada atención médica para su caso, ella será ejecutada pronto al igual que una de las segadoras que fue detenida. Rukia, no puedo predecir qué piensas hacer, soy tu capitán y pienso que deberías obedecer mis órdenes—
— Capitán Ukitake yo…—
— Por lo tanto, lamento informarte que si tienes pensado realizar alguna acción peligrosa en contra de la decisión de la central, no podré apoyarte a ti ni a ninguno de ustedes, lo siento *se retira*—
— ¡Espere, capitán…!—
— *con una mano sobre el hombro de Rukia* Ya déjalo Rukia—
— Pero Ichigo, el capitán…—
— Él sabe lo que hace, supongo que tiene sus razones. Además, nosotros tenemos una misión importante. Ya sabemos dónde está así que no tenemos que esperar más tiempo—
— De acuerdo—
— Entonces ¡andando! —
Mientras que Rukia y los otros se dirigen en busca de Sodasha, ella se encuentra en un sueño profundo, parte de su subconsciente empieza a batallar con recuerdos del pasado, un recuerdo en especial llega a su mente. Una tarde cálida luego de semanas de recuperación, Sodasha se levanta luego de estar varios días en cuidados intensivos debido a un accidente durante su entrenamiento, una visita muy esperada llega a verla, el capitán comandante se acerca llevando consigo un pequeño cofre, ante la emotiva visita, ella abre dicho cofre y encuentra un regalo
— Comandante ¿Qué es esto? —
— Es un medallón, considéralo un obsequio por haber obtenido finalmente tu espada—
— ¡es en serio! ¡te!… perdón *hace una reverencia* se lo agradezco comandante, es un gran honor para mí recibir esto de su parte—
— Ese medallón lleva consigo el emblema del primer escuadrón. Oheina, ¿sabes qué significa ese símbolo? —
— sí señor, el crisantemo, verdad e inocencia. Los integrantes del escuadrón 1 son los más fuertes y más antiguos de la sociedad de almas, son aquellos en quienes recae la responsabilidad de proteger la ley y el orden en todo el Seireitei, en búsqueda de la verdad y preservación de la vida. Aunque, *haciendo pucheros en tono bajo* también son los más ancianos…—
— *alzando la ceja* ¿dijiste algo, oheina? —
— *nerviosa* na… nada comandante… solo que me sorprende un poco que me dé esto. Ya sé que es principalmente por mi espada pero, ese emblema significa algo superior a eso—
— Debes tener presente que por ser mi sucesora, algún día tendrás que tomar mi lugar, por lo tanto, desde ahora y siempre debes llevar contigo la responsabilidad de ser la líder de una entidad como el Gotei 13. Un comandante debe guiar a sus subordinados y ser lo suficientemente fuerte como para llevar a cuestas todas las cargas que se puedan presentar, así como lo has dicho, los miembros del escuadrón 1 son los más fuertes y por lo tanto tu serás una de nosotros—
— Yo… yo no creo llegar a tanto, comandante. Mis poderes son un completo desastre, acabo de lastimarme de una forma muy estúpida, aun no puedo controlar mi espada—
— Una flor no nace de un día para otro, oheina—
— ¿Qué dice? —
— Una flor debe ser paciente, debe ser fuerte ante las circunstancias, recuperarse así misma de sus heridas y finalmente brotar en su mayor esplendor. Así como el crisantemo, confió plenamente en que florecerás lo suficientemente fuerte como para seguir mi legado, este medallón es un símbolo de mi confianza en ti, espero lo portes con orgullo *se retira*—
— ¡espere! *haciendo nuevamente una reverencia* Gracias, estoy muy feliz por este obsequio. Lo portare siempre como símbolo de mi orgullo por ser parte de esta familia y por ser parte de su legado, el comandante es mi ejemplo y espero algún día llegar a ser como usted —
— Agradezco tus intensiones… *se va*—
Otro recuerdo llega rápidamente a su mente, momentos durante la pelea contra Sasakibe, ella le arroja el medallón y se retira diciendo:
— Sasakibe… dile a ese hombre… que con esto le demuestro, lo que siento hacia él—
Una tormenta de sentimientos la intranquilizan
— (¿lo qué siento hacia él?... yo… comandante…)
Los recuerdos levemente se difuminan y en un sorpresivo momento finalmente Sodasha despierta de su sueño y se sienta rápidamente tocándose el cuello
— ¡lo siento! —
— *cayendo de espaldas* ¡waaa! —
Al despertar, se da cuenta que sus manos están atadas por unas esposas de Sekiseki e igualmente nota que no está sola en la prisión.
— ¿en dónde rayos estoy? *viendo a su acompañante* ¿y quién rayos eres tú?—
— *muy nervioso* Yo, lo siento señorita, no quise asustarla…—
— Te pregunte quien eres—
— Este… mi nombre es Hanataro Yamada, soy miembro del escuadrón 4—
— ¿un miembro del escuadrón 4? ¿Qué haces aquí? ¿y en dónde se supone que estoy? —
— Este… si, bueno…—
— ¡responde de una bendita vez! —
— ¡Si! Lo lamento, soy el oficial Yamada del escuadrón 4…—
— Eso ya lo dijiste…—
— Si… estamos en el Shugo, me enviaron aquí para atender sus heridas—
— Ya veo… con que finalmente estoy en prisión *un dolor intenso invade su abdomen* ¡pero que…!—
— Señorita por favor no se mueva, aun esta grave—
— Este dolor… *revisa su abdomen y no ve ninguna herida* no lo entiendo, siento como si tuviese abierto mi estómago pero no me veo ni un rasguño… *viendo al oficial* oye, Hanataro ¿tú me curaste? —
— Me gustaría decir que si pero, al llegar y atenderla note que su cuerpo simplemente comenzó a regenerarse por sí solo, lo único que hice fue tratar de estabilizarla, tiene una gran presión espiritual, fue difícil acercarme a usted, los demás no pudieron permanecer cerca suyo luego de perder la conciencia y fueron lastimados…—
— *mirando que Hanataro tiene las manos lesionadas* ya veo… de nuevo me salí de control ¿verdad? —
— Si lo dice por mis heridas, no se preocupe, no son nada serio, ya me habían advertido de esta situación. Debería preocuparse más por usted, su estado es muy delicado—
— ¿Qué dices? ¿advertido? —
— Así es, la capitana Unohana me advirtió antes de venir, así que estaba preparado—
— ¿Unohana? Jumm… así que ella fue… espero no haberte causado muchas molestias, me sorprende que digas que me auto regeneré, que yo recuerde antes de desmayarme no había desarrollado ese tipo de…—
Rápidamente, el último recuerdo antes de desmayar donde fue inyectada esa sustancia extraña llega de improviso, Hanataro nota su desconcierto
— ¿se encuentra bien señorita? —
— Si… todo está bien, aunque, mi estómago duele demasiado—
— Permítame ayudarla *pone sus manos con una energía de Kido sobre el abdomen de Sodasha* esto ayudara a calmar su dolor, nunca había tenido un caso similar, mis poderes de alguna manera no logran alcanzarla, pero esta terapia servirá para sedar un poco su molestia—
— Te lo agradezco Hanataro, en verdad me siento mejor con eso…—
— Disculpe, no debería llamarme por mi…—
— Si, si, si… ya he oído eso, lo lamento pero no acostumbro a llamar a nadie por su apellido, me es molesto. Supongo que si Retsu te envió conmigo es porque te tiene demasiada confianza—
— Bueno… frente a eso…—
— En realidad eso no importa… en verdad te agradezco que hayas curado mis heridas, Hanataro. Lamento haberte lastimado. Si me disculpas, creo que será mejor que te vayas o las cosas se complicarán en serio…—
— Pero…¿Por qué dice eso señorita? —
— Créeme, no querrás estar aquí cuando él llegue—
— De acuerdo… *se retira* (pero, se supone que no puede recibir visitas, entonces ¿a quién se refiere?) —
Hanataro se retira de la prisión y Sodasha queda sola de nuevo, en sus pensamientos bailan varias teorías sobre su extraña curación
— (es extraño, en verdad me duele como si tuviese abierto mi estómago, ese maldito de Marco se tomó muy en serio su promesa… entonces ¿Cómo explicar mi extraña curación? Solo existe una explicación lógica para esto… quien lo hizo fue…) —
Sus meditaciones se ven interrumpidas cuando siente una presión espiritual conocida acercándose a su celda
— (Esa presión espiritual… no…¡no puede ser!) —
— Sigues siendo igual de inapropiada como siempre, me pregunto cuando dejaras de avergonzarme, oheina-Sodasha—
— *totalmente sorprendida* Tú… ¿Qué hace aquí?—
— Al parecer los años te han convertido en una jovencita irrespetuosa, tal como lo advirtió Chojiro, ha pasado mucho tiempo de no verte, por lo que noto en tu comportamiento, ya has perdido el respeto ante tus superiores, oheina—
— Comandante… Viene… viene a verme después de tanto tiempo, solo para apreciar mi fracaso de nuevo ¿verdad?—
— Esa no fue la actitud que implante en tu comportamiento años antes…—
— Llevo demasiado tiempo fuera de casa, comandante—
La familia extrañamente está de nuevo reunida, el comandante se acerca a las rejas de la prisión, observa el estado lamentable en el que se encuentra Sodasha, indignado, alza su voz contra ella.
— Oheina, dime ¿Por qué no has salido de esta prisión?—
— ¿Debería? No me parece conveniente… es curioso, en este caso debo seguir a ley. Soy consciente de mis delitos y de mi condena, me alegra de cierto modo verlo de nuevo antes de morir—
— Hablas con tanta propiedad sobre tu propia vida como si de algún modo te perteneciera—
— No entiendo porque no habría de pertenecerme, he decidido pagar mi deuda—
— Si insistes… entonces no me dejas más opción que ayudarte a pagarla—
Sorpresivamente y ante la mirada atónita de Sodasha, las rejas que envuelven su prisión comienzan a incendiarse al igual que sus esposas
— Que… ¿Qué hace?—
— ¡Te ordeno que abandones esta celda!—
— ¿Qué rayos está pensando? ¿Cómo se le ocurre pedirme algo como eso? Acaso ¿Está loco?—
— ¡TE ORDENO QUE SALGAS SODASHA!
Un silencio incomodo se apodera del lugar, Sodasha baja la mirada ante la escena tan desconcertante que presencia y finalmente…
— Lo siento…—
Una ventisca purpura recubre el cuerpo de Sodasha y hace retroceder al comandante Yamamoto
— ¿Qué intentas hacer?—
— Lo siento… No puedo permitir que me libere, no entiendo cuáles son sus verdaderas intenciones. A decir verdad me imagine muchas cosas menos verlo a usted frente a mi pidiéndome algo como eso… todos estos años, espere por su clemencia, ahora que la tengo… no puedo aceptarla, usted no, nadie debe hacerlo, no deben salvarme. Acepto mi condena y no quiero involucrarlo en todo esto—
— ¿Levantas tu arma contra mí, para evitar que te libere?—
— Así es…—
— Ya veo… entonces no me dejas elección más que tratarte a la fuerza y darte una lesión—
— Lo siento *desaparece y se ubica tras él* pero esta vez, no permitiré que le perjudiquen de nuevo por mi culpa—
La zanpakuto de Sodasha envuelve al comandante quien se defiende con Ryūjin Jakka, por un segundo ciega su visión y Sodasha activa un Kido de represión encerrándose a sí misma
— No lo entiendo…—
— No permitiré que atente contra tus principios de nuevo, comandante… me costó mucho tiempo entenderlo la primera vez… usted era tan severo conmigo cuando era niña, siempre me sentí "por de bajeada" por sus actos. Pero, ese día, en el que me ayudo a escapar… sé que usted estaba detrás de todo… ahora se, lo difícil que fue para usted perderme. Yo, yo lo lamento—
— ¡Sodasha! ¡Te di una orden!—
— No sabe lo feliz que me hace oírle decir mi nombre, Padre. Lo siento, pero tampoco acatare esta orden… aun así, me quedo con esto *le muestra el medallón*—
— ¿De dónde lo sacaste?—
— Lo traías contigo… no puedo perder el regalo más valioso que tengo… este medallón significa demasiado para mí, solo lo regrese pensando que serviría para alejarte de esto… veo que eres más inteligente que yo—
— … ¿Aun piensas quedarte ahí?—
— Si—
— Por lo que veo, no puedo convencerte. Entonces, de nuevo, tendré que dejarte ir—
— Lo lamento padre—
— *se aleja* no puedo comprender todo esto, has desobedecido mis órdenes muchas veces, debería estar acostumbrado—
— Te has vuelto blando con el tiempo, padre—
— Esta vez me retirare, pero antes… *se detiene* debo decirteque estas hermosa y fuerte tal como un crisantemo florecido… tal como lo esperaba de ti *se va*—
— *con una lagrima en sus ojos haciendo una reverencia, viendo a su padre marchar* Gracias… Gracias padre… —
Finalmente Yamamoto se retira, Sodasha queda conmovida frente al acto de su padre. Pero, en esos momentos una nueva voz interrumpe ese preciado momento
— No puedo creerlo…—
— *sorprendida* ¿Quién está ahí? —
— No puedo creer lo que acabo de oír…—
— ¿Bele? —
— No puedo creer, que mis compañeros, que mi vida, que Kay… hayan muerto por tu culpa y que el capitán comandante haya venido en persona a salvarte…¿Qué clase de burla es esta? —
La presión espiritual de Bele, quien está a pocos pasos de distancia de Sodasha, empieza a aumentar y un aura negra se apodera del Shugo
— Espera Bele…—
— Dime…¿todo esto fue tu plan? Todo, todo lo que pasamos por correr tras de ti ¿fue un juego nada más? —
— Espera… no es como lo estás pensando…—
— ¡CALLATE!... YO…¡TE ODIO MALDITA!—
Las paredes del Shugo comienzan a vibrar y la presión de Bele se sale de control
— ¡YO TE MATARE!... Y DESPUES DE TI, ¡LOS ACABARE A TODOS! —
Una gran explosión se dispara del Shugo viéndose en todo el Seireitei. Ichigo y los demás ven la explosión
— ¡Ichigo eso es de la prisión del escuadrón 1! —
— ¿allá esta Sodasha? —
— ¡si! Algo debió suceder ¡tenemos que ir pronto! —
Una gran explosión se desata junto a un aura oscura sobre el primer escuadrón ¿podrán Ichigo y los demás llegar a tiempo? ¿Bele vengara la muerte de sus compañeros? Descúbrelo en la siguiente parte, ESTAMOS EN LA RECTA FINAL
Si ya llegaste hasta aquí, quiero agradecerte por leer, esta historia; ha sido dura de escribir y espero te agrade lo suficiente, tu rewiew es muy importante para mi, no olvides dejarlo! de nuevo GRACIAS