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En la parte anterior…

El Comandante Yamamoto en compañía de la Capitana Unohana y el Teniente Sasakibe enfrentan a los miembros de la Central 46 cuando la voz de un miembro del Escuadrón Cero resuena en el Lugar:

— No es necesario que haga eso, Comandante Yamamoto. he venido personalmente a atender este asunto—

— Ha pasado tiempo, Senjumaru Shutara—

— Me alegra verlo en tan buenas condiciones, Comandante, entenderá que mi visita se debe a algo muy importante. He venido A RECOGER AL OKEN—

Al mismo tiempo, Sodasha recupera la conciencia y se encuentra acompañada de Kyoraku en la prisión frente a una verdad dolorosa

— Me alegra verte viva después de tanto tiempo, Sodasha Yamamoto… o debería decir… "Llave del rey" —

— ¡Aizen! ¿Qué? ¿Qué significa esto?—

La verdad tras la identidad de Sodasha finalmente es revelada ¿Qué sucederá ahora?

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Sodasha ante el asombro, lentamente se acerca a las rejas que la separan de Aizen

— ¿Llave del rey? ¿De qué demonios estás hablando, Aizen? No logro entender nada de lo que está pasando ¿Por qué estás en prisión? ¿Acaso, estoy soñando?—

— Me temo que mi Kyoka Suigetsu se encuentra lejos de mi alcance para culparlo por tus supuestas alucinaciones, lo que te digo, es la verdad—

— ¡Es una locura! ¿Estás midiendo el poder de tus palabras? —

— En verdad ¿te parece tan ilógico y descabellado algo como eso? —

— ¿Qué dices? —

— Piensa por un momento, te mantienen oculta del resto de la Sociedad de Almas por ser la supuesta hija del Capitán Comandante, te entregan una zampakuto con un poder sumamente destructor que con el tiempo se convierte en una extensión más de tu cuerpo, solo eras visible ante los ojos de los altos mandos de la Central 46 y tus poderes van más allá de tu propia comprensión a pesar de tener el bloqueo de los Trece Escuadrones de la corte…—

Lentamente, los recuerdos vagan en la mente de la chica, así como la duda al escuchar con tal detalle cada uno de sus recuerdos en boca de otra persona

— Enviaron a un equipo especial conformado por segadores que no tenían ningún vínculo familiar y quienes podían pasar inadvertidos si desaparecían en la labor con excepción de uno de ellos, Bakonryu, el teniente del Escuadrón Cuatro quien fue el que lideró la misión. ¿Por qué tendrían que enviar a alguien de tal grado por una niña mal criada? Espera, ya lo recuerdo, la razón por la que saliste huyendo—

— ¿Cómo sabes todo eso? —

— Al hacer tu presentación ante un selecto grupo de líderes, tus poderes sorpresivamente se salieron de control y como resultado de eso destruiste sin dificultad cientos y cientos de almas hasta colapsar con toda una extensión del Seireitei, asesinaste a miles de personas en un segundo… —

— ¿Cómo lo sabes? —

— Aún recuerdo con claridad ese día, estabas tan radiante y gran parte de la central se hallaba muy emocionada por el acontecimiento, lastimosamente Genryusai Yamamoto no pudo estar presente pero si lo hicieron veintiséis de los cuarenta y seis de la central ¿lo recuerdas? —

Ante una Sodasha incrédula se muestran imágenes del pasado que traen consigo dolorosos recuerdos

— (Claro que lo recuerdo, no existe día en que no lo haga) —

Volviendo lentamente al pasado, la memoria de la chica recrea exactamente cada uno de los momentos, trayendo consigo la versión de la historia

Aquel día, la noticia de mi presentación me cayó literalmente como un tornado… no quería hacerlo… no hacía mucho que había tenido que pasar por el nudo de gusano para finalmente, exhibirme como un trofeo frente a un grupo de elegantes y anarquistas miembros de la Central 46… sabiendo que mi padre no estaría allí para verme.

Sasakibe hizo todo lo posible por hacerme feliz ese día ¡No era para menos! A decir verdad, él se comportó como un padre… más que el verdadero.

Ese día, me preparé lo mejor que pude. Mis prendas de vestir escogidas minuciosamente por Sakí estaban en espera de ser puestas… ¡qué hombre tan insistente! Recordaba con agrado cada vez que me obligaba a vestir "adecuadamente" debido a mi posición… recuerdo aquella vez cuando lo conocí… era un viejo tonto, detrás de mi padre, como un perro cuidando a su dueño. No en vano le puse "Sakí", sinceramente siempre he odiado los títulos y hablarle a la gente por su apellido.

Ese día, empuñe a mi Shiroi y partí camino al Norte de Rukongai

Sasakibe estuvo a mi lado todo el tiempo, pero al llegar, los guardias especiales de los 46 lo obligaron a retirarse; me sentí frustrada, trate de sonreír para darle paz a su alma pero me conocía tan bien que sabía la amarga y dolorosa carga que llevaba a mis espaldas… él sonrió también y luego se despidió.

Cuando me ubiquépara la presentación, estaba con un amplio grupo de espectadores, más de lo que había pensado. Dicho espectáculo me molestaba demasiado y Shiroi reaccionaba instintivamente a ese sentimiento, recuerdo que el más viejo de la Central tomo la vocería:

— El día de hoy, estamos reunidos para observar el desempeño de la Señorita Sodasha Yamamoto como heredera de la Familia Yamamoto, quien nos dará una demostración de los poderes conferidos por el Rey Espiritual a través de la espada del Dios del Viento Blanco… Shiroi Kaze. Como fuimos partícipes la primera vez, hoy tendrá que mostrar su bankai ante todos los presentes, esto definirá si es merecedora al cargo como Capitán de Escuadrón—

Oírlo hablar me daba náuseas, ninguno de ellos tenía la intención de preguntarme si en realidad eso era lo que quería, a ninguno de ellos le importaba lo que realmente sentía… en el fondo los odiaba con todo mi corazón… mientras divisaba la zona, noté entre la multitud algo muy extraño, noté algo diferente entre los asistentes. Cuando traté de concentrarme para detectar que era eso tan extraño, un maldito sonido alteró mis nervios seguido de un "¡comience!"

Entonces, mi tortura comenzó: desenvainé mi espada que no duró en su forma humilde más de cinco segundos para inmediatamente liberar a mi hermosa Shiroi en medio de la gente… comencé a danzar al ritmo de mi espada destruyendo todos los obstáculos que estratégicamente ubicaron para mí. Entre huecos y guillian… entre rocas y pilares… entre Kido y Bakudou… todo a mi paso era destruido, tal y como lo querían los idiotas que me observaban, finalmente me exigieron mi Bankai…

Tomé posición, concentré mi presión espiritual en mis manos y la "ZENKAI SHIROI KAZE" surgió gloriosa entre la mirada atónita de los asistentes… era bellísima… mi cuerpo cambió ante su imposición, mis alas se extendieron de extremo a extremo… era simplemente hermosa la materialización de mi espada… todo fue perfecto… hasta que… de la nada… una daga negra atravesó mi corazón.

Simplemente no pude notarlo, no vi en qué momento esa cosa se había posado en mi pecho, sólo sé que lentamente, sentí como la vida se me iba de las manos. Ninguno de los espectadores se dio cuenta de lo sucedido solo hasta el momento en que mi presión espiritual comenzó a fallar… los guardias corrieron en mi auxilio… como pude traté de retomar mi zampakuto y arrancarme del pecho esa maldita daga… fue inútil. Al contacto con mi mano esa maldita cosa me hizo un agujero enorme en el pecho… estaba muriendo… entre mi extraña sensación de no sentir dolor, dejé de oír sus voces y a lo lejos vi ese rostro… un rostro que jamás podré olvidar… ese hombre… su mirada rasgada con una expresión tan similar al de una serpiente, al verlo, recordé rápidamente su nombre

— Ichimaru… Gin…—

Su sonrisa de gozo me invadió, ¿Qué demonios había sucedido? ¿Cómo pudo llegar hasta aquí sin ser detectado?... caí de rodillas al suelo. Comencé a gritar de desesperación, los que se acercaron a mí no sabían que hacer, trataron de contenerme con Kido pero fue inútil… en verdad creí que iba a morir… busqué entre la gente al causante de mi dolor… lo vi… era él… quien luego de sonreír… de alguna manera volvió a atacar, esta vez perforó mi zampakuto, y fue allí que Shiroi perdió el control. Desesperada por verme a punto de morir… comenzó a devorar todo lo que tocaba… no entendía esa reacción… traté de alcanzarla repetidas veces pero fue inútil; finalmente quedé tendida en el suelo.

Cuando desperté, estaba en la mansión completamente sola. Poco después las cosas se complicaron seriamente y como resultado tuve que escapar de la Sociedad de Almas, era una asesina y no lo sabía.

Durante años estuve vagando por el dangai sin tener una razón aparente para hacerlo, todo fue tu culpa, tu culpa, Aizen

— ¿Cómo sabes tanto sobre mí? —

— Durante estos años solo me he cuestionado una cosa, si en ese momento hubiera sabido que las almas de la sociedad no eran suficientes para despertar tu habilidad y abrirme paso al Palacio del Rey, hubiese hecho los arreglos necesarios para realizar tu presentación en el Mundo de los Vivos—

— ¿Cómo lo sabes?—

— Si lo hubiera sabido, hace años, me hubiese apoderado… del palacio de tu padre—

— ¡DÍMELO! —

Sodasha arremete contra la prisión de Aizen pero sorpresivamente Kyoraku interviene

— Ya has escuchado suficiente —

— ¿Qué rayos te sucede? ¿Cómo te atreves a detenerme? —

— No tienes nada más que hacer aquí—

— Tú también lo sabías ¿Por qué? ¿Por qué no lo dijiste antes? ¿Cómo es que Sosuke sabe tanto sobre mí? *se acerca y lo toma de la yukata* ¿POR QUÉ SE CALLARON ALGO TAN IMPORTANTE? —

— Te refieres a la verdad sobre tu existencia… dime ¿En qué cambiaría el hecho de conocer esa verdad? ¿Crees que el trato sería diferente? ¿Crees que habías podido evitar la muerte de esas personas? ¿Evitar lo que está sucediendo? Todo hubiese sido peor, por esa razón, Yamajii tomó esa decisión sobre ti, te adoptó como su hija para protegerte, sabíamos que había alguien detrás de tus poderes y estábamos propensos a la traición por parte de uno de los nuestros, solo que en ese entonces no teníamos ni la menor idea de quien era, hasta ahora. Sosuke estuvo tras de ti desde el primer momento en que fuiste convertida en un ser mortal y llegaste a nuestras manos, eres el Oken, la llave que puede llevarnos al palacio del rey, eso es algo que no puede cambiarse—

— Eso quiere decir… que yo…—

— Debemos irnos—

Kyoraku toma a Sodasha

— Agradezco tu cooperación, Sosuke—

Y en un paso flash desaparece del lugar. Aizen sonríe sarcásticamente

— ¿Agradecerme? Acabas de darle una información vital al enemigo, querido amigo—

Entre la obscuridad varias sombras comienzan a moverse, se divisan tres individuos cercanos a Aizen

— ¿Ya ha tomado una decisión, Capitán Aizen Sousuke? —

— ¿Decisión? Solo déjenme pensar un poco más, esto me resulta bastante entretenido—

Mientras tanto, en la Central 46, Shutara continúa con su intervención.

— Entenderán con mi presencia, cual es la decisión por parte del Rey Espiritual. El Oken debe regresar al Palacio del Rey de manera inmediata—

La Capitana Unohana interviene

— ¿Con que propósito debería regresar al Palacio? —

— ¿Propósito? Acaso ¿No es obvio?—

— Tu definición de obviedad no entra en mi comprensión, Capitana Shutara—

— No me es extraño eso de tu parte Retsu, fácil, allí será destruido—

— La decisión de su sacrificio se está considerando en este lugar, no hay necesidad de trasladarla a otro sitio—

— Capitana Unohana ¿estas subestimando una orden del Rey Espiritual? —

La tensión entre ambas se hace evidente al igual que el desprecio que se tienen mutuamente, el Comandante se interpone entre las dos

— Agradezco tu apoyo, Capitana Unohana, esta decisión queda en mis manos, significa que debo entregar el Oken al Escuadrón Cero ¿no es así, Capitana Senjumaru? —

— Me alegra que lo entienda, Comandante Yamamoto, como usted bien lo sabe, todo es por el bienestar de la Sociedad de Almas, el Oken debe regresar a su origen para evitar que los enemigos puedan acercarse al Rey Espiritual —

— Entiendo, por lo tanto enviaré lo pactado lo antes posible—

El Capitán Comandante toma en sus manos el cofre que celosamente resguardaban al llegar a la Central 46

— Por medio de esto, hago entrega oficial del Oken—

— ¿Qué cosa? ¿A qué se refiere con eso?—

— Podría saber… ¿Qué es lo que trae en ese cofre? —

La sorpresa no se hace esperar en todos los asistentes a la Central, Unohana interviene

— Tal como lo menciona el Capitán Comandante, en este cofre se encuentran los restos de carne y hueso que hacen parte del Oken, es decir, los huesos y carne incrustados en el cuerpo de la chica para su resguardo—

— ¿Cómo es eso posible? —

Shutara objeta

— Así que ya lo sabían, Retsu, ¿Cómo pudiste atreverte a hacer algo así?—

— Permítanme aclarar esta situación: después del desastre que provocó la liberación de los poderes de la Señorita Yamamoto en el distrito norte, fue muy difícil estabilizar su presión espiritual debido a su estado inconsciente, su zanpakuto se salió completamente de control y era casi imposible acercarse a ella, por lo tanto y gracias a mi Bankai finalmente pude operarla y como resultado parte de sus órganos y huesos fueron removidos—

— ¡Eso es una locura! —

— Gracias a la investigación del Capitán Kurotsuchi, el reemplazo de los órganos fue efectivo y la vida de la chica se mantuvo a salvo, al estar incompleta sus poderes se estabilizaron y la probabilidad de abrir paso al Palacio del Rey se vio relegada—

— ¿Cómo te atreves a hacer algo como eso sin consultar primero? Así que esa era parte de la investigación de Mayuri, esto es un abuso de autoridad sobre un bien que no les pertenece…—

— No entiendo a qué viene su inconformismo, Capitana Shutara—

— ¡Eres una…! —

— ¡SUFICIENTE! —

El bastón del Capitán Comandante colisiona contra el suelo generando un silencio profundo en la sala

— Con este contenido, reitero la moción de cancelación del sacrificio de la Segadora Sodasha y cumplo con el mandato del Escuadrón Cero de hacer entrega del Oken—

— Capitán Comandante, no puede sugerir algo como eso—

— Parte de mi solicitud radica en cambiar la sentencia—

— ¿Cambiar la sentencia? —

— Pido ante la Central, que el juicio sobre mi hija, Sodasha Yamamoto, sea el de prisión por mil años—

La sala se queda en silencio hasta que uno de los Jefes de la Central hace su intromisión, mientras tanto, en otro lugar lejano a la Central, una segadora se encuentra en compañía de su antiguo Capitán

— ¿En dónde estamos, Capitán Ukitake? —

— ¿Ya olvidaste este lugar, Higurame? Observa con detenimiento, deberías recordar en donde entrenabas con Endo-san—

— ¿Entrenar?... ¿Esto es?... —

A las afueras del Escuadrón Trece, se encuentra un campo baldío de magnifica belleza frente a sus ojos

— Lo reconoces ¿no es así? —

— Sí, sí señor. Aquí fue el lugar donde pude obtener mi shikai por primera vez—

— Adorabas este lugar, Higurame, no solo tú, Kay Endo descubrió su propio Bankai en este sitio—

— ¿Bankai? —

— Así es, él era uno de mis mejores hombres, Kaien fue quien lo entrenó en su momento, tenía grandes esperanzas en él pero no pude hacer nada cuando decidió marcharse tras de ti—

Recuerdos fugaces golpean la mente de Bele una y otra vez

— Capitán ¿Por qué me ha traído aquí? Yo debería estar en prisión y no…—

— Este lugar es muy hermoso, mantiene tu mente y corazón en una paz que es difícil de describir, te traje aquí para que recuperes un poco eso que te hace falta, sé que te culpas por la muerte de Endo-san y por todo lo sucedido: la muerte de tus padres, los años fuera, la pelea de hace unos instantes. Tienes derecho a culparte, pero no puedes caer ante el dolor. Higurame ¿recuerdas qué defendemos los integrantes del Escuadrón Trece? —

— (No había visto al Capitán de esa forma ¿Qué lo tendrá tan pensativo?) Lo lamento Capitán pero al parecer lo he olvidado—

— Estoy seguro que lo recuerdas, nosotros tenemos una creencia personal y cuando viniste aquí, llegaste con el ferviente deseo de llenar de honor a tu familia y a ti misma. Honor, Higurame, recuérdalo—

— ¿Honor? *se sonríe* ¿Qué clase de honor puede tener un monstruo como yo en estos momentos? Ya no tengo razones por las cuales pelear, lo he perdido todo, Capitán—

— Encuéntralo—

— ¿Qué dice? —

— Encuéntralo, así como lo hiciste la primera vez—

Bele contempla el semblante de Ukitake quien tiene la mirada perdida en el horizonte, en cuestión de segundos, Bele se ubica en posición defensiva tras del Capitán avizorando la llegada de intrusos

— No se mueva, Capitán—

Ukitake posa su mano sobre el hombro de Bele

— Tranquilízate Higurame, es mi Teniente—

— ¿Teniente? —

Al momento, Rukia, Ichigo y Chad llegan al encuentro con el Capitán, Rukia desenfunda su espada y apunta hacia Bele

— Tu eres una de ellos—

— Detente Rukia, ella viene conmigo—

— Pero Capitán, puede explicarme ¿Por qué se encuentra el enemigo con usted?—

— Rukia, baja tu espada, por favor—

Bele se acerca a Rukia

— Dice ¿enemigo? Acaso ¿está bromeando? ¡he hecho más por la Sociedad de Almas que lo que ha hecho usted, teniente! —

Ambas asumen posición de pelea, Chad es quien interviene entre las dos

— No creo que nos hayan citado aquí con el fin de comenzar otra pelea—

Rukia enfunda su zanpakuto al igual que Bele, Ichigo toma la vocería

— Es extraño que nos hayas llamado de manera tan sorpresiva—

— Lamento la interrupción pero, aprovecho este encuentro para solicitarle algo a todos ustedes—

El ambiente se tensa entre los asistentes, un aura de misterio rodea la escena, el capitán Ukitake termina su petición

— Necesito que me ayuden, a destruir a Sodasha—

Ante tal solicitud, los asistentes quedan impactados. Mientras tanto en la Central 46, se emite el juicio sobre Sodasha

— Al conocerse las versiones de las partes y el análisis de los antecedentes de la acusada, esta Central ha tomado una determinación: la Segadora Sodasha Yamamoto es considerada culpable por la masacre del Distrito Norte, por lo tanto, bajo las leyes de la Sociedad de Almas, ella debe ser EJECUTADA—

Continuará…

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Las decisiones han sido tomadas, se descubren las intenciones de Ukitake ¿Cuál será el desenlace de esta historia? Esperen con ansias la siguiente parte de la SSS ¡estamos en la recta final!

Quiero disculparme con mis lectores por dejarlos abandonados tanto tiempo, espero publicar el final de la Saga antes de que el Manga termine de dañarme la idea jejejeje, un abrazo enorme

Los quiere

Sodasha