Una alerta comienza su emisión

— Atención a todos los Escuadrones de Guardias de la Corte: por declaración unánime de la Central 46, al atardecer será ejecutada una reclusa sumamente peligrosa por lo tanto se hace obligatoria la asistencia de cada uno de los tenientes de los 13 escuadrones en las antiguas tierras de ejecución. Repito, en la tarde de hoy será ejecutada una criminal peligrosa, se exige la asistencia de los tenientes de todos los escuadrones. —

El pelirrojo de su cabello resplandece en los pasillos del Escuadrón 6

— ¿Peligrosa criminal? ¿de quién demonios están hablando? ¿Sabe algo al respecto Capitán Kuchiki?—

Tras un momento de silencio, el Capitán del Escuadrón 6 atiende a la solicitud de su teniente

— Tal parece que finalmente van a realizar una actividad que ha sido pospuesta durante mucho tiempo—

— ¿A qué se refiere? —

— Lo apropiado será que asistas a la cita, Renji. De seguro necesitarán de tu presencia más de lo esperado *se retira*—

— ¡Espere Capitán! No comprendo de que habla ¡demonios! Detesto que haga eso… aunque, a decir verdad algo me tiene intranquilo, estoy seguro que sentí la presión espiritual de Ichigo y Rukia hace un momento ¿tendrá alguna relación con esto? ¡Ja! De ser así, esos idiotas solo saben meterse en problemas —

En el Escuadrón 12 se escucha la alerta, la teniente se acerca a su capitán

— Amo Mayuri finalmente hicieron el anuncio—

— Ya veo, me han obligado a salir, que molestia—

— ¿Desea que asista, señor?—

— No te creas tan necesaria, cumple con mi primera orden, yo me encargaré de esta situación por mi cuenta—

— Pero amo, el anuncio de la central…—

— No es necesario que asistas porque simplemente esa actividad no se llevará a cabo—

En el Escuadrón 8

— ¿Se puede saber en dónde se encontraba, Capitán? —

— Mi querida Nanao ¿acaso estabas preocupada por mí? —

— Usted sabe a qué me refiero, este lugar está hecho un completo caos luego de esas extrañas explosiones de hace unos momentos ¿puede explicarme que fue lo que sucedió? —

— *recostándose sobre su kimono* ¿explosión? No tengo idea de que hablas…—

— No quiera pasarse de listo conmigo, capitán. Vi claramente que protegió a esa segadora que se encontraba peleando y finalmente se la llevó—

— Vaya, que observadora eres—

— Capitán, esto es algo serio, si es de ella de quien hablan en la Central usted podría estar…—

— No tienes de que preocuparte mi querida Nanao, todo está bien—

— Pero usted…—

— ¿Podrías encargarte de los pormenores del Escuadrón? en este momento no me siento dispuesto—

— Espere, no creerá… ¿Capitán? ¿Cómo puede dormirse en una situación así? *acercándose lentamente* (algo no está bien, hay una extraña presencia que rodea al capitán ¿Qué se supone que estaba haciendo?)

Mientras tanto, a poca distancia del Escuadrón 13, la Teniente Kuchiki realiza movimientos con su zampakuto tratando de despejar su mente

— Aún no puedo creerlo—

— ¿Sigues molesta, Rukia? —

— ¡Por supuesto que sí! es simplemente ridículo, mi Capitán… mi Capitán—

— ¿Por qué dudas tanto? —

— Simplemente no puedo tomar las cosas a la ligera, me pide algo que de lo que no estoy segura—

— Entonces, si no estás segura ¿Por qué piensas en cumplir la orden? —

— Soy una teniente ahora, no tengo elección—

— *se pone en pie* Simplemente no estoy de acuerdo con eso—

— ¿Alguna vez has estado de acuerdo con alguna decisión de la Sociedad de Almas? —

— Si lo hubiese estado, ya estarías muerta—

— Ichigo…—

— No puedo decirte que no lo hagas, tampoco puedo aceptar que cumplas con la orden, es algo que solo tú puedes resolver. Sea cual sea tu decisión estaré ahí para apoyarla o impedirla de ser necesario, recuerda que conmigo tampoco tienes elección—

— *sonríe* Eres un idiota—

— Lo sé, en eso si estamos de acuerdo—

Una mariposa del infierno se posa sobre el costado de la teniente, el mensaje de la Central 46 finalmente le es entregado, su sorpresa no se hace esperar

— Tal parece que no tendré mucho tiempo para pensarlo—

En un plazo flash ambos segadores se dirigen en dirección a las tierras de ejecución

En instalaciones del Escuadrón 13, Bele se encuentra en compañía de Chad quien se encarga de vigilarla por petición del Capitán Ukitake. Chad no puede dejar de observar a Bele, generando molestia en la segadora.

— ¿Puedo saber qué le parece tan interesante en mí que no puede dejar de observarme, humano? —

— Eres diferente a los demás segadores—

— ¿No es obvio? Ahora soy un monstruo horrendo…—

— No lo decía por eso, hay algo más que llama mi atención—

— ¿Llama su atención? *sonrojada tapándose con los brazos el pecho* ¡Humano, no se confunda conmigo!—

— Espere, no me refiero a nada malo, solo que independiente al aura de Hueco que emana de su cuerpo hay algo diferente, eso es todo—

— Aura de Hueco… ¿Qué podría ser llamativo que no sea eso? —

— Tal vez son impresiones mías pero, puedo sentir una gran tranquilidad al estar cerca de usted—

— ¿Tranquilidad? —

— Mis poderes, podría decir que son parecidos a los suyos ya que dependen del espíritu de un hueco y en muchas ocasiones siento que tratan de consumir mi alma y cuerpo, es una sensación desesperante. Cuando estoy en la Sociedad de Almas, esa sensación aumenta constantemente y empeora estando en Hueco Mundo. Pero, extrañamente, estando cerca de usted puedo controlar mejor esa conmoción… disculpe si suena extraño sólo que estoy intrigado por la clase de poderes que tiene—

— *sonriendo* ya había escuchado eso antes… *los recuerdos de Kay llegan a su mente* hace algún tiempo otra persona me dijo algo parecido, es ridículo, lo único que siento es confusión en todo lo que hago ¿Cómo puedo darle tranquilidad a otra persona si ni siquiera puedo mantenerme en paz conmigo misma? Es simplemente ridículo…—

— No necesita estar en paz para darle paz a otros. Cada persona tiene una lucha con la que debe lidiar, pero esa lucha no le impide dar calma a las personas que lo rodean, durante el tiempo que llevo al lado de Ichigo y los demás he logrado comprender eso…—

— ¿Ichigo? Así que ese es el nombre de ese humano—

— Sin importar lo duro de la pelea, siempre logra darme cierto grado de confianza al pelear a su lado, es algo difícil de explicar, igual que lo que siento al estar cerca de usted—

— Ya veo… Eres un humano muy extraño—

En el Escuadrón 4, la teniente Kotetsu comunica a su Capitana las especificaciones de la ejecución.

— Capitana, saldré enseguida al sitio de encuentro —

— Está bien Isane—

— ¿Sucede algo, Capitana? —

— Nada de qué preocuparse, ya se hicieron las gestiones pertinentes y este es el resultado final esperado—

— ¿El resultado esperado? Capitana ¿Qué quiere decir con eso? —

— Apresúrate Isane—

— Eh… Si señora—

La capitana se adentra en su escuadrón, al llegar a su oficina nota una presencia adicional

— Fue apropiado que esperaras a que mi Teniente se marchara, sería una sorpresa para ella verte aquí acompañado de ese hombre, Bakonryu—

— Es un honor estar de nuevo frente a usted, Capitana Unohana, lamento si traer a Marco conmigo le desagrada, él es difícil de convencer—

Marco interrumpe

— ¿Ya se fue? —

— Así es, Isane obedeció a la orden de expiación de la prisionera y ahora se dirige a las tierras de ejecución—

— Entiendo *se aleja*—

— ¿Quieres hablar con ella? —

— No creo que sea correcto, debió haberse olvidado completamente de mí

— Aún conserva el pendiente en su cabello, no creo que esté convencida de eso—

— *asombrado* ¿Aún lo conserva? Esa estúpida… tendré que verlo por mí mismo entonces *se va*—

— Disculpe la impertinencia de mis hombres, Capitana—

— No te preocupes, entiendo que quiera ver a su hermana después de tantos años, podría decir que es el único lado humano que tiene ese desagradable hombre, no puedo privarlo de algo así—

— Su expresión cambia completamente al ver a Isane—

— Si *tomando asiento* pero, creo que esa no es la razón de tu visita, ya debes estar enterado de la decisión de la Central, además eres un intruso en el Seireitei ¿Cómo te expones así al venir aquí?—

— Sabe que no lo haría si no fuese importante—

— No estamos solos ¿verdad? —

— Ella insistió en acompañarme—

Entrando por la ventana de la oficina

— Tenemos algo muy serio de que hablar—

— Yoruichi Shijoin… esto si es una gran sorpresa—

A la distancia, Marco ve a Isane dirigirse a las tierras de ejecución

— La anciana tenía razón, aún lleva el pendiente en su cabello—

Los recuerdos de la niñez invaden al segador

— ¡Isane maldición! Deja de cortarte el cabello por tu cuenta ¡eres un desastre! —

— *llorando* lo siento hermano, solo quería sorprenderte—

— Claro que me sorprendiste ¿Qué afición tienes con el cabello corto? Pareces un niño ¿acaso buscas parecerte a mí? —

— Bueno… a las chicas no les permiten pelear como tú lo haces, así que pensé…—

— Limítate a no hacerlo—

— Pero, hermano…—

— Veamos *tratando de arreglar el cabello de Isane* aún se puede hacer algo, si tanto quieres tener el cabello corto, puedes hacerlo a excepción de este pedazo. Encontré esto en una misión *colocando un pendiente en su cabello* se te ve bien, así que ¡ya deja de tratar de verte como un chico! En realidad es molesto, cuando crezcas no te será fácil ocultar tus atributos como para querer parecer un hombre—

— ¿Mis atributos? —

— Olvida lo que dije—

— Eres muy gracioso y extraño—

— Jum, anda, ve y mírate al espejo, así te ves mucho mejor—

— ¡Wua! ¡Gracias hermano! —

— Ahora, donde vuelvas a hacer una idiotez como esa te golpearé, estúpida—

— Lo siento—

Sus recuerdos se desvanecen al ver de nuevo a Isane

— Cuanto ha cambiado esa estúpida—

— Esa no es forma de dirigirte a tu hermana, Marco—

— ¡Maldición Reidel! Por poco y te mato por asustarme así—

— Eso te pasa por bajar la guardia, normalmente no eres así de descuidado—

— No aplica en este caso *volviendo su mirada a Isane* ¿Cómo sabes que es mi hermana? —

— No fue sencillo de averiguar, no gusto de entrometerme en otros asuntos, debo agradecer a Kay por esa información aunque no puedo negar que me sorprendió que Kiyone Kotetsu en realidad no es de tu familia—

— Ese infeliz, por entrometido es que está muerto *se aleja*—

— ¿No piensas ir tras ella? —

— No es necesario, está mejor sin mí a su lado. Ella y yo somos muy diferentes—

— Manteniéndote lejos no podrás protegerla de la maldición de su familia Marco ¿o debería llamarte Irune? El cambiar tu nombre tampoco dará resultado—

— Créeme que si el bastardo de Kay estuviera vivo, yo mismo lo hubiese asesinado por abrir tanto la boca. Entonces, sabelotodo ¿alguna idea de cómo romper maldiciones?—

— Ninguna—

— ¡Ja! Supuse que dirías eso. Nada puede salvarnos, pero si con mi ausencia logra retrasar ese acontecimiento, me mantendré lejos de ella lo más que pueda, para eso está Kiyone, es el señuelo perfecto para mantenerla a salvo. Si muero, Isane cargará con todo el peso de nuestra familia, simplemente no puedo permitirlo—

— Hay algo de humanidad dentro de ese ser tan hostil que te representa—

— Cállate, yo seré el demonio mientras ella sea el ángel. Cuando muera, mi personalidad pasará a ella finalmente y será más poderosa que yo. Los matará a todos tal como está escrito—

— ¿Esa fue la condición para unirte al Escuadrón de Castigo? —

— La anciana se encargará de mantener a salvo a Isane al igual que Kiyone, hasta el momento ha cumplido con su palabra—

— Entiendo a la perfección—

— Reidel, cada uno de nosotros se unió al Escuadrón por un motivo en especial, pero, de todos nosotros, del único que lo hizo libremente fuiste tú ¿Qué clase de persona eres? ¿Por qué sacrificar tu vida sin alguna razón en particular? ¿Quién demonios eres tú?—

— Yo solo estoy para observar, esa es mi única misión—

— ¡Tsk! Estás loco al igual que el anciano Bakonryu. Oye, será mejor que nos larguemos de aquí antes de que nos encontremos con algún segador—

— ¿Vas a dejarla ir? —

— Créeme, ella no me necesita—

De golpe, Isane siente una presencia y se detiene, fija su vista en dirección a donde se encuentra Marco pero no ve a nadie

— Por un momento pensé que alguien me observaba, que extraño *sigue caminando* he tenido más pesadillas últimamente y en todas siempre veo al mismo sujeto que se parece a mí solo que me aterra ver a tantas personas muertas, me pregunto ¿Quién será?... ¡waa! Estoy retrasada ¡tengo que correr!—

Acercándose la tarde, los guardias de la Central 46 transportan a la prisionera a ser sacrificada por los cerros en camino a las tierras de ejecución, el fin de la segadora se acerca. Rodeada de cientos de guardias y atada de pies y manos lentamente se moviliza entre la multitud, sus pensamientos se concentran en el acontecimiento próximo a empezar

— (Así que finalmente moriré, siempre me pregunte cómo sería ¿aún será prudente decir que le temo a la muerte? Si mi padre viera mi debilidad en este momento se sentiría decepcionado de mí, fui capaz de rechazar su ayuda y ahora estoy entrando en pánico por mi ejecución ¡que tonto de mi parte!... finalmente moriré, pero gracias al maldito de Sosuke Aizen, lo haré llevándome la verdad conmigo) —

Su andar se hace más y más pesado con cada uno de los metros del recorrido, una desesperación insana la invade por completo y la cercanía a la muerte hace que su corazón dude de su decisión.

— (Maldición, tengo… tengo miedo. ¿Qué demonios me sucede? Pude cumplir con todo lo que quise después de todo, tuve una extraña pero entrañable familia, amigos y poder ¿Por qué tengo tanto miedo? ¿Por qué siento que algo me falta?) —

Una imagen aparece de repente en su cabeza, la silueta de un segador de almas que conoce desde hace mucho

— (Ahora tú apareces en mi mente, no pude despedirme adecuadamente después de todo…)—

Mientras continúan el recorrido, una extraña neblina comienza a levantarse entre la caravana, el líder de la marcha toma la vocería

— ¿Neblina en medio de la tarde? Esto es extraño ¡Escuadrón, atento ante cualquier anomalía! —

— ¡Si señor! —

Entre la caravana, varios de los guardias comienzan a sentirse mareados y su andar se hace más lento, finalmente caen inconscientes

— ¡Maldición, es una trampa! ¡Aseguren a la prisionera! —

Los pocos que permanecen en pie rodean a Sodasha desenfundando sus zampakuto pero lentamente uno a uno comienzan a caer inconscientes, el capitán de escuadrón logra forzosamente mantenerse en pie y logra divisar como la prisionera y uno de sus hombres aún están consientes

— Tu *señalando al hombre en pie* saca a la prisionera de aquí, llévala a… las tierras de… ejecución—

— Eso no será necesario, la idea es que nunca llegue allí—

— ¿Qué dices? —

— Yo me encargaré de llevarla a donde realmente debe ir—

Finalmente el último de los hombres cae al suelo, Sodasha se mantiene en pie

— (¿Qué está sucediendo? Esta neblina, no es simple neblina, es veneno… ¿Por qué no me afecta? esto significa que…) —

— ¿Por qué haces esa expresión tan patética? ¿Acaso dudas de mis habilidades sobre mis propias creaciones? —

— Es imposible… así que tú estás detrás de todo esto—

— Es el colmo que tenga que hacer tanto trabajo por una sabandija como tu dos veces—

El rostro del guardia se revela, un segador de cabello azul se acerca a la prisionera

— Fue muy efectiva esa inyección que puse en tu estómago, espero que el dolor que te infringió no te haya causado problemas—

— ¡Mayuri Kurotsuchi!—

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El reencuentro entre la hija del Comandante y el Capitán del 12vo Escuadrón se hace inminente, la humanidad del Escuadrón de castigo sale a la luz y una verdad que llega en manos de Bakonryu y Yoruichi sacudirán al Seireitei ¡no se pierdan la siguiente parte de la SSS! PRONTO, GRAN FINAL