CRIATURAS DE LA NOCHE
-ZZZ… ZZZ…- Luis Carlos estaba dormido en su sillón roncando de forma lenta y pausada, con una burbuja de moco saliéndole de la nariz, el libro apoyado en su abdomen y sin percatarse de que ya era hora de seguir con la historia hasta que una mosca se paró en la burbuja explotándola -¡¿EH?! ¡¿CÓMO?! ¡¿DÓNDE?!- se despertó alterado viendo de un lado a otro de forma apurada -Oh… muy buenas noches otra vez, mi querido público- sonríe nerviosamente tratando de aparentar que no pasó nada de nada -lamento haberme presentado así durmiendo, pero es que anoche no dormí muy bien porque comí muchas golosinas que les robé a los niños (Oh adultos en algunos casos cuando bajaban la guardia) pero valió totalmente la pena- se soba panza y palmea su "leve" panza -ahora sí, podemos continuar- otra fuerte briza agitó las páginas y los rayos volvieron a iluminar sus ojos.
Las personas del pueblo de South Park estaban pensando seriamente si festejar Halloween debido a los recientes ataques. Una cosa es que personas a las afueras del poblado murieran por culpa de algún animal salvaje, pero otra es muy diferente a que jóvenes sean atacados dentro del conjunto.
Pese al riesgo mortal por el que corren, muchos ciudadanos querían seguir con la celebración. La solución que se les ocurrió fue conseguir un grupo de voluntarios que se encargara de patrullar por las calles para mantener a salvo a las personas (siendo guiados por el tío Jimbo de Stan) y como medida de seguridad extra, pusieron varias trampas por el bosque para así atrapar al "oso" que estaba asesinando a diestra y siniestra a los habitantes.
Pobre ingenuos, si tan solo supieran que solo estaban dándose un falso sentido de seguridad que les saldrá muy caro a todos y el resultado será una ola de muerte, terror y tragedia como nunca antes han experimentado.
-Espero que esta vez sí lleguemos a algo y no quedemos de nuevo como unos pendejos de primera clase- se quejó Cartman después de que le entregara a las autoridades, junto a Kenny y Kyle, las ropas ensangrentadas que habían encontrado en la basura de Butters.
-Una cosa es enterrar huesos de animales en el bosque y que no hayamos podido identificar enseguida, pero que se haya desecho de ropas echas tirones y manchadas de sangre, sin dudas indica que hizo alguna atrocidad- el judío estaba seguro de que ahora si tenía pruebas contundentes contra el chico de expresiones aniñadas.
-¿Y no deberíamos ir a buscarlo ahora y tocarlo con alguno de nuestros objetos para corroborar si es un hombre lobo o no?- sugirió el rubio de la capucha naranja.
-Eh… ¿Tiene que ser ahora? Pues no sé… a-ahora debo ir a hacer algo importante- Eric por alguna razón se inquietó.
-Oh ¿Pero qué tenemos aquí? ¿Acaso el gran vale madres, cabronazo y perrón de Eric Cartman está temblando de miedo de ir a interrogar al ingenuo, torpe e inocente de Leopold Butters Stouch? Es una señal del fin del mundo- Kenny le hizo burla.
-¡No es por eso, rata de alcantarilla!- el castaño amañó con darle un golpe -es solo que… ya saben, si en verdad es un hombre lobo, no quisiera que me despedazara de forma brutal- lejos de ser una excusa cobarde, ese era un buen pretexto para evitar a toda costa al joven de ojos celestes.
-Pero aun es de día, así que no habrá riesgo de que nos quiera matar de forma horrible- el judío estaba hablando con la misma determinación que tuvo antes.
-Si fue capaz de mandar al carajo a los que intentaron taclearlo cuando jugábamos a futbol ¿Qué no haría a nosotros?- el obeso seguía mostrando su inseguridad.
-Deja de comportarte como un marica y vamos- tomaron rumbo a la residencia Stouch.
Al llegar tocaron tres veces la puerta y después de unos segundos, los recibió Linda.
-Buenos días, señora Stouch ¿Se encuentra Butters? es que queremos hablar con él un momento- le pidió cortésmente el joven de ojos verdes esmeraldas.
-Lo siento, chicos. Él no se encuentra ¿Quieren darle un recado?- ella les sonrió amablemente.
-No señora, esperaremos más tarde- Kyle y sus amigos amañaron con irse, hasta que algo pasó por su cabeza -pero… ¿Usted ha notado algo raro en su hijo? Es decir ¿No se ha fijado si se ha estado comportando de forma extraña y hecho algo fuera de lo común?- no llegó hasta ahí en vano.
-¿Extraño y fuera de lo común?- ella de desconcertó por eso -sí… últimamente mi niño ha estado muy raro. Sale con mucha más frecuencia que antes, no dice a dónde va, cuando regresa parece estar muy cansado y lo único que dice es que está haciendo algo que nos sorprenderá a todos y haremos que nos sintamos orgullosos de él. ¿Creen que mi hijo esté metido en algo peligroso?-
-Oh nada, solo creemos que es un hombre lobo sediento de sangre causante de todas las muertes que han ocurrido y…- el culón iba a soltar la sopa como si nada, si no fuera porque Kenny le tapa la boca con una mano susurrándole: "Cierra el hocico, culo gordo imbécil" a lo que la mujer preguntó que era a lo que se estaba refiriendo.
-No, no, no. No es nada, señora Stouch. Es que nosotros también nos hemos dado cuenta de los cambios que ha sufrido- Kyle habló cortante para así poder irse sin inquietarla más de lo que ya estaba -¡Grandísima bola de estiércol! ¿No te das cuenta de lo que estuviste a punto de causar?- le llamó la atención.
-¿Qué no has escuchado que errar es de humano, judío?- se encogió de hombros riendo como si nada indicando que lo hizo a propósito.
-Gran pendejo- le recriminó Kenny -¿Qué hacemos hasta que realicen las pruebas de ADN, Kyle?-
-Lo único que podemos hacer es esperar y rezar para que Butters, oh quién sea que sea el hombre lobo, no vuelva a hacer de las suyas- el pelirrojo miró fijamente el anillo de plata para luego fijar su vista en el sol que lentamente se estaba ocultando.
En el bosque, Butters de nuevo estaba cavando unas tumbas y en ellas vertió más huesos de animales con pedacitos de carne para comenzar a sepultarlos. Al igual que las anteriores, estaba usando todo su entusiasmo y tarareaba una canción muy alegre hasta que se detuvo y con un pañuelo se secó el sudor.
-¿Puedo descansar, ya?- le preguntó a alguien que estaba a sus espaldas supervisándolo.
-No, aún no es hora de descansar. Todavía te queda mucho trabajo que hacer- le ordenó ese individuo con voz profunda y rasposa.
-Pe-pero es casi ya es de noche y… bu-bueno, ya sabes- se frotó los nudillos viendo al astro rey.
-Deja de quejarte, tú solicitaste mi ayuda y no te puedes echar atrás- le regañó ese ser -además, sabes que la recompensa por hacer todo esto será grande y satisfactoria- sonrió de manera torcida haciendo que se apenara y desviara la mirada -así que continua. Te falta poco para acabar- el rubio continuó con su labor.
Al día siguiente en la escuela, siguieron los preparativos con los preparativos para la fiesta de Noche de Brujas, debido a que Wendy no pudo hablar con la directora para ver si podían aplazar la festividad. Aunque eso no quitaba la inquietud que muchos tenían por las muertes de los tres brabucones y por la presidenta estudiantil gravemente herida.
-Muévelo un poco más a la izquierda, Butters- una chica estaba guiando al rubio que volvió a demostrar una gran fuerza ya que pudo levantar una gran mesa, y con aparente facilidad, la puso en el suelo -Ummm… no, creo que se veía mejor a la derecha- el joven la volvió a alzar y la puso donde ella le dijo -¡Magnífico! Muchas gracias, Butters- el chico se ruborizo un poco y humildemente le dijo: "No hay de qué".
-¿Y bien? ¿Quién de nosotros va a arriesgarse a verificar si se trata de una gran bola de pelos con patas?- Cartman, Kenny y Kyle miraban atentamente todo lo que él estaba haciendo.
-Está bien, voy yo. Así nos quitaremos de encima el gran peso de la duda y misterio- el judío se armó de valor, sacó de su bolsillo el anillo, se lo puso y se dirigió hacia el joven de pelo rubio.
-¡CUIDADO!- avisó un chico que estaba colgando unos globos desde el techo ya que un arco compuesto por varios tubos y en dónde tiene un gran letrero que dice: "Feliz Noche de Brujas" colapsó e iba a caerle encima a Kyle.
-¡KYLE!- gritaron Eric y Kyle al mismo tiempo creyendo que lo iban ver morir frente de sus ojos.
-¡MIERDA!- él cayó al piso de la impresión, se cubrió la cara con su brazo derecho y justo cuando iba ser aplastado…
-¡PAF!- en un acto sorpresivo, Butters había llegado hasta él corriendo a la velocidad de un rayo y con sus propias manos fue capaz de detener el arco y con un rugido de esfuerzo, lo tiró a un lado haciendo que el suelo temblara un poco.
-¿Estás bien, Kyle?- le ofreció la mano derecha para que se levantara.
El judío lo vio con miedo tanto por el hecho de que lo consideraba el responsable de esas muertes, como por esa demostración de fuerza que indicaba que era algo más que un humano cualquiera. Pero al reaccionar, se dio cuenta de que ese era el momento oportuno para corroborar si en realidad se trataba de esa cruel bestia de la noche que disfruta de la muerte y sufrimiento de sus presas; así que le correspondió el gesto tomándolo con su derecha en donde tiene el anillo.
-Sí, gracias por salvarme- al pararse, miró detenidamente su mano para ver si reaccionaba de alguna manera. Pero al igual que Stan cuando Kenny lo tocó con ese collar, no ocurrió nada -"Butters tampoco es un supuesto hombre lobo ¿Será que lo que nos dijo esa chica eran puras mentiras o este anillo no sirve para nada?"- pensó ya molesto y ofuscado viendo la joya.
-¿No te pasó nada, Kyle?- Kenny y Eric fueron hasta él viendo con cautela a Butters.
-¡Wau, Butters! cada vez me sorprendes más- esa misma chica volvió a alagarlo haciendo que otra vez se pusiera algo rojo por la vergüenza y se frotara los nudillos sonriendo de medio lado.
-¿Y bien, judío? ¿El maricón es un hombre lobo sí o no?- preguntó Cartman a Kyle cuando los tres se apartaron de la muchedumbre que se estaba formando en torno al "héroe".
-Al parecer no. No reaccionó de alguna forma cuando lo toqué con el anillo de plata- respondió viendo el objeto -estoy comenzando a sospechar que todo este asunto del hombre lobo es una tontería y que esa loca solo no estaba diciendo estupideces. Ni Stan ni Butters se vieron afectados por estos ovejos de plata; debe haber otra explicación para todos esos ataques y el por qué Butters anda comportándose de forma extraña.
-Es lo que yo he estado diciendo todo este tiempo. Esa clase de fenómenos solo existen en la fantasía y ya. Las muertes fueron causadas por algún oso y otro animal salvaje que se las quiere hacer del muy cabronazo- Eric dijo esto como si hubiese tenido razón desde un inicio.
-¿Pero y la ropa desgarrada y manchada de sangre que él botó?- Kenny recordó ese detalle.
-Sigamos esperando por los resultados, con ellos podremos descartar totalmente si Butters es en realidad un asesino o si solo es sangre de animales- el pelirrojo vio fijamente a su salvador que estaba recibiendo varios halagos por parte de los demás estudiantes.
Fueron al hospital cuando las clases finalizaron para hablar con Stan y ver como seguía Wendy.
-¿Butters en serio hizo eso? No puedo creerlo…- el pelinegro estaba sorprendido.
-Y la explicación que tuvimos al principio para eso era que ¿Lo adivinas hippie? ¡Se trataba de un hombre lobo!- Eric carcajeaba por esa aberrante posibilidad que habían contemplado.
-¿Qué, un hombre lobo?- Marsh se sorprendió más por eso -¿Por qué habían pensado en eso?-
-Fue cuando hablamos con Henrietta, la gótica loca, que tenía la hipótesis de que un hombre lobo es el responsable de todos esos ataques porque uno de sus amigos fue una de las víctimas ¡Incluso creyó que se trataba de ti! Sin dudas está bien mal de la cabeza- Kyle no pudo evitar reír por eso.
-¿Un hombre lobo yo? ¡Pero qué locura!- él también rió, hasta que su novia gimió un poco -Wendy…- se sentó a su lado ya triste y le acarició el cabello -¿Y no se han encontrado rastros del animal que la atacó y a los demás?-
-No, no se ha sabido nada de la criatura que está tras todo esto. Pero teniendo a tu tío como el líder del grupo de caza, solo será cuestión de tiempo para que lo capturen y pongan fin a su ola de terror- Kenny trató de consolarlo poniéndole una mano en el hombro.
-Espero que capturen a esa cosa lo más pronto posible. Ya que si sigue asechando por los alrededores, los niños no querrán ir a pedir dulces y no podré robárselos- Cartman volvió a demostrar lo egoísta y glotón que es ganándose una mala mirada por parte de los demás.
-Siendo un hombre lobo o no ¿Qué será lo que Butters tiene entre manos y cuál es la razón por la que se comporta así y de dónde saca tanta fuerza?- Stan retomó ese asunto.
-No lo sabemos. Ahora solo falta que esa lunática salga diciendo con que es un vampiro o algo así- todos rieron por esa pequeña broma por parte de Kenny.
Pero antes de que el día terminara, las nuevas noticias que recorrían el pueblo era que habían cazado un gran oso pardo al que le adjudicaron todos esos ataques ya que lo descubrieron comiéndose una pierna humana.
-Esto no fue la gran cosa en realidad. En el pasado Ned y yo hemos cazado osos pardos mucho más grandes y chingones que este- el tío Jimbo se estaba vanagloriando de su triunfo cuando la prensa lo estaba entrevistando y tomando fotos junto con el animal muerto.
-¿Entonces cree que sea seguro que los niños vayan por ahí a pedir dulces para la Noche de Brujas?- le preguntó uno de los reporteros.
-¡Por supuesto! Los habitantes pueden andar tranquilos a festejar ese día especial. Y si aparece otro oso mañoso, también le vuelo la tapa de los sesos- muchos rieron por esa afirmación.
-Entonces parece que todo ya se solucionó- refutó Kenny que estaba con Eric en la casa de Kyle viendo las noticias.
-Y no solo eso, sino que las pruebas de sangre revelaron que esas prendas de Butters estaban cubiertas con sangre de vacas y cerdos. Tantas molestias que nos tomamos para terminar en un callejón sin salida- el judío ironizó -aunque me sigo preguntando como es así de fuerte y que oculta- se frotó el mentón.
-Eso ya no importa. Lo importante es que con toda esta mierda aclarada, nadie impedirá que los mocosos pidan dulces para robárselos- Cartman se frotó las manos ya ansioso.
-Entonces debemos prepararnos para la fiesta de Halloween. Veamos si podemos convencer a Stan para que vaya y así se levanten sus ánimos- sugirió McCormick.
-Y con mi súper genial traje ganaré el premio al mejor disfraz- Kyle contraatacó la arrogancia de Eric diciendo sarcástico: "Ir vestido de Hitler sí que es muy original de tu parte" -pues te equivocas, colorado. En esta ocasión, me presentaré con un traje aún más magnífico y hará que me beses los pies- le aseguro con una de esas grandes sonrisas de superioridad.
-Solo en tus sueños, vaca sin ubres. Ahora fuera de mi casa antes de que la contamines con tu infectante nivel de idiotez- después de darle la patada y despedirse amablemente de Kenny, apagó la TV y quiso retirarse de la sala, hasta que sacó de su bolsillo el anillo de plata y lo vio fijamente -pero si en verdad todo ya pasó… ¿Por qué vuelvo a sentir esa inseguridad que sentí antes? Espero que sigan siendo solo ilusiones mías- lo guardó y fue a su cuarto.
Era 31 de Octubre, era temprano la noche y los ciudadanos, en especial los niños, iban por ahí y por allá pidiendo dulces y haciendo todo tipo de tretas y bromas de muy mal gusto, en especial Cartman que los asustaba para quedarse con su "botín".
-… entonces el fantasma se metió en su cuerpo y ¡PLAK! Hizo que él mismo se cortara la cabeza con una motosierra y la sangre salpicó en todas direcciones- contaba una historia de terror.
-¡AAHH!- los niños que lo escucharon se asustaron, soltaron los dulces y salieron corriendo.
-Qué lástima que Halloween sea solo una vez al año, porque si no…- fingió lamentarse luego de coger su premio y fue a buscar más pobres víctimas indefensas.
-Vamos Stanley, ve a divertirte hoy. Últimamente has estado con esa aptitud negativa, debes ir a divertirte para quitarte toda ese energía negativa- Sharon intentaba motivar a su hijo.
-No sé si pueda divertirme con Wendy en el hospital…- el chico estaba muy reacio.
-Hazle caso a lo que tus amigos y yo te decimos. Verás que con una divertida noche de fiestas, te sentirás mucho mejor- su madre le insistió haciendo que suspirara de resignación.
-Está bien, mamá. Lo intentaré- sonrió un poco -¿Pero de que voy disfrazado a la escuela?-
-De vaquero, campeón. Toma- Randy le pasó un sombrero, chaparreras, botas, chaleco de cuero y otros accesorios más. Stan le preguntó de dónde los consiguió -bueno, es que tu madre y yo algunas veces jugamos al vaquero y a la nativa americana, y la enlazo con mi látigo para…
-¡RANDY!- Sharon le gritó avergonzada por estar diciendo a diestra y siniestra los jueguitos que implementan al momento de hacer el baile de la fertilidad.
-Gracias papá, espero que no el traje no esté pegajoso-su hijo rió. Pero al ver la luna llena, su semblante cambió a uno de preocupación -"Wendy… ¿Podrás reponerte?"- pensó apegando el disfraz a su pecho.
En el gimnasio de la escuela, ya había comenzado la fiesta. Los estudiantes y demás invitados se divertían de todas maneras, ya sea bailando al ritmo de la música, embriagándose, haciendo juegos tontos como girar la botella y darse un beso, ver quién resiste más tomando, tratar de invocar a un fantasma al decir su nombre varias veces frente a un espejo, sacar manzanas que flotan en el agua usando solamente las bocas, hacerle bromas a los demás. Todo tipo de tonterías, aunque algunos hacían cosas más subiditas de tono en los salones o armarios.
-Muy divertida la fiesta ¿Verdad, Stan?- le preguntó Kenny, que estaba disfrazado de Batman.
-Sí, mucho- contestó desganado a lo que él iba a preguntarle si estaba bien -¿Y dónde está Kyle y Cartman?- rápidamente lo interrumpió.
-Por aquí- les habló el judío, que paradójicamente, se disfrazó del Conde Drácula original de Bram Stoker, pero conservando su fiel Ushanka verde encima.
-Que buen disfraz, Kyle- lo alagó su mejor amigo.
-Pero no tanto como el mío- intervino Eric que estaba usando un traje de sultán, parecido al del suegro de Aladino; cosa que los sorprendió ya que esperaban cualquier otro traje menos ese -sabía que iban a quedarse sin habla por mi cojonudo disfraz- sonrió arrogantemente.
-Tengo que reconocerlo, culón, fuiste muy original. Pero tu panza se ve más grande de lo que ya es- el vampiro se burló.
-Tampoco es el único en usar una traje inesperado por parte suya- el Caballero de la Noche señaló con su cabeza a Butters que se había del Thor de Marvel, incluyendo un martillo de plástico, la capa roja y el casco con alitas. Aunque no estaba solo ya que tiene como acompañante a esa misma chica a la que ayudó con la mesa y estaba vestida de la Gatubela de Michelle Pfeiffer.
-Otra vez esa chica ¿Quién es? No se me hace familiar- quiso saber el Sultán.
-Creo que es del otro grado 11, si no me equivoco su nombre es Charlotte- Kyle hizo memoria.
-Hay que reconocerlo, Butters sí que tiene buenos gustos ya que ella con ese traje tan sexy, la hace muy apetecible- el guardián de Ciudad Gótica se rascó la entrepierna. El vampiro le dijo que estaba enfermo y que si cree que se la va a poder ligar solo porque es Batsy, estaba muy equivocado.
-Solo falta que al terminar la fiesta, la lleve al bosque para follársela y luego comérsela cuando se vuelva un hombre lobo- el panzón rió un poco -y hablando de comer, es hora de atender la mesa de los bocadillos- tomo rumbo a su siguiente objetivo.
-Yo también tengo muchas presas que cazar- el héroe de DC fijó su vista en unas lindas y coquetas invitadas con sensuales y provocadores trajes y fue hasta ellas.
-Par de locos- Drácula rió por eso -vamos Stan. Participemos en alguno de esos tontos juegos para gozar el momento- le dio una palmada en la espalda al vaquero.
-A ver quién aguanta más tomando- al reír, lo siguió, pero se detuvo un momento y vio fijamente de nuevo la luna a través de una ventana. Frunció el ceño entrecerrando los ojos volviendo a pensar en su desdichada novia.
En el cuarto de hospital, Wendy seguía durmiendo profundamente y a su lado estaba su madre Deborah sentada en una silla luchando fuertemente para no quedarse dormida ya que su cabeza caía y abría los ojos de forma abrupta, tiene en sus manos el característico abrigo morado y boina rosada de ella. No iba a resistir el sueño por más tiempo.
-Necesito un café… ahora vuelvo, mi niña- le dio un beso en la frente y se retiró.
Apenas lo hizo, la chica comenzó a removerse, gemir de forma desesperada, sudaba frío y negó con la cabeza balbuceando varias cosas ya que estaba teniendo una pesadilla.
-No… no… aléjate de mí… ¡ALÉJATE DE MÍ!- soñaba que el hombre lobo estaba tras ella de nuevo.
Estaba corriendo por el oscuro bosque de nuevo aterrada de la misma forma en como lo hizo la primera vez y girar la cabeza miraba a la bestia que la perseguía a cuatro patas gruñendo y no solo eso, las ramas de los árboles a su alrededor se volvían brazos con garras que querían atraparla.
-¡AYUDA, POR FAVOR QUE ALGUIEN ME AYUDE!- suplicaba desesperadamente. No pudo seguir ya que sin previo aviso una gran loma, que tiene la cara de un lobo gravada en ella, salió del suelo impidiéndole salida alguna.
Después de tocarla desesperadamente dio media vuelta para encarar a la criatura que estaba a tan solo unos pasos de distancia de ella y tras de sí, estaba la luna llena que al reflejarlo, lo hacía ver mucho más aterrador de lo que ya era.
-¡Por favor no me hagas nada, por favor no me hagas nada!- le suplicó temblando como un conejito asustado.
-…- el monstruo la volvió a ver fijamente como en esa ocasión cuando la tenía a su completa merced y tenía ese semblante parecido a pensar, pero después rugió como perro rabioso -¡GRUA!- se le tiró encima extendiendo sus mortíferas garras y abriendo sus letales fauces.
-Espero que esto me mantenga despierta toda la noche…- su madre se estaba tomando el café que sacó de una máquina expendedora.
-¡HHHAAA!- enseguida lo escupió cuando escuchó el desgarrador grito de su hija seguido del aullido de un lobo y el sonido de muchas cosas rompiéndose.
-¡¿WENDY?!- enseguida corrió hacia el cuarto -¡¿ESTÁS BIEN?!- al abrir la puerta se topó con una escena que la dejó tiesa como un árbol.
La cama en donde la chica estaba acostada estaba manchada de sangre, tenía muchos rasguños y marcas de mordeduras, las máquinas estaban hechas pedazos, las paredes, el techo y el piso también tienen arañazos, manchas de sangre acompañados de pedazos de piel de la joven regados por todos lados.
Lo que más impactó a la mujer, fue lo que estaba en la ventana y eso era el hombre lobo que tiene una pata apoyada en el marco a punto de retirarse, sus zarpas y mandíbulas estaban cubiertas de sangre, en el hocico tiene pedazos de piel y vendas, parecía cargar algo y al mirarla con sus ojos amarillos penetrantes, soltó un leve rugido para saltar y apenas tocó el piso, corrió a 4 patas como en la pesadilla.
-…- ella no decía nada por el shock hasta que comenzó a temblar, derramar lágrimas y caer al piso de rodillas -¡AAHH!- también soltó un ensordecedor grito sujetándose los costados de la cabeza.
-Antes de seguir, les informo que a partir de ahora comienza la verdadera matanza. Así que a los que sean sensibles, les pido que vean en otra dirección- Luis Carlos le hizo una advertencia al público -si siguen, están bajo su propio riesgo- continuó leyendo.
En las calles, un pequeño grupo de niños de alrededor de 12 años, estaban cometiendo actos vandálicos al tirarles piedras a una casa rompiendo sus ventanas.
-Para que aprendan a no negarnos los dulces- el aparente líder arrojó riendo maliciosamente.
-Chi-chicos, mejor vayámonos a-antes de que nos descubran y llamen a la po-policía o un o-oso nos mate- pidió uno de ellos asustado y viendo de un lado a otro.
-Deja de ser marica, Anthony- le regañó uno -el oso que causó esos asesinatos está muerto, no hay nada de qué preocuparse- tiró una roca.
-Lo mismo digo. Además, con la mayoría de las personas en el gimnasio de la escuela ¿Qué es peor que puede ocurrir…?-
-¡UOARG!- no pudo terminar de hablar ya que la bestia se le tiró encima haciendo que cayera bocabajo al piso, le mordió la cabeza y ¡SHRANK! Se la arrancó de un jalón haciendo que la sangre del cuello saliera a chorros manchando a los otros niños.
-¡IIAAHH!- los otros dos gritaron y quisieron correr. La criatura se arrojó hacia otro y con sus uñas comenzó a desgarrarle el vientre y comerse algunos de sus órganos.
-¡MAMÁ!- Anthony se tropezó y cayó al suelo. Eso lo volvió una presa aún más fácil y el monstruo se le acercó para darle una muerte brutal -¡NOOO!- pero al taparse la cara con las manos, reveló que de su cuello colgaba una cruz de plata que brilló por lo rayos de la luna.
El hombre lobo se detuvo en seco e hizo una mueca de desagrado retrocediendo unos pasos y con un último gruñido, dio media vuelta dejando a un traumatizado niño y cierto abrigo púrpura morado rasguñado y manchado de sangre.
Volviendo a la fiesta, todos seguían divirtiéndose siendo totalmente ajenos al mal que se dirigía a ellos. Pero de entre tantas personas, había una que no se divertía para nada y esa era Henrietta que se mantenía distante en un rincón sin hacer nada aparte de llevarse su cigarro a la boca debes en cuando y soltar lentamente el humo; como de por sí ya usa ropas negras, no llamaba mucho la atención, en especial ya que se camufla con la oscuridad de la esquina.
Aunque no estaba así solo por no querer en festividades que consideraba estúpidas y ridículas, sino porque mantenía su mirada fija en Stan, que después de jugar a ver quién podía aguantar más tomando, fue a sentarse a descansar un poco sujetándose el puente de la nariz. Pese a que su mirada no parecía expresar emoción alguna, dentro de sí tenía un fuerte deseo ir hasta él, corroborar que en verdad se trate de la bestia que mató su amigo, y darle el castigo que se merece; ahora era ella quién parecía un depredador esperando el momento oportuno para atacar.
-He… ¿Henrietta?- Kyle, que se le notaba estar pasado de copas, le divisó y se le acercó con pasos torpes -que… ¿Qué haces aquí?- ella no se inmutó y seguía con ese mismo semblante.
-Haciendo lo que aparentemente ustedes no pudieron hacer: Detener al verdadero monstruo antes de que vuelva a atacar- dijo secamente y otra vez se llevó el cigarro a la boca.
-¿Eh…?- siguió la mirada de ella -¿Te refieres a Stan? No seas boba… hicimos lo que nos dijiste, lo tocamos con un objeto de plata… y no le pasó nadita de nada…- soltó una tonta risita, pero ella seguía sin expresar nada -lo mismo pasa con Bu-Butters… lo toqué con el anillo que me diste… y ni le pude sacar un chillido- volvió a reír como un mongólico.
-Una cosa es que unos tontos conformistas como ustedes que no saben nada del tema hayan intentado corroborar si en verdad son esosmonstruos o no, pero es totalmente diferente que alguien como yo, que si sabe mucho del asunto, vaya indagar personalmente.
-Huy si claro… ¿Te crees muy lista, no? Qui-quiero estar ahí presente cuando te des cuenta… de que todo lo que nos di-dijiste eran solo puras babosadas- ella rodó los ojos ya fastidiada.
-Y yo quiero ver la expresión de tu cara cuando te des cuenta de que tu mejor amigo es esa sanguinaria bestia que goza del sufrimiento ajeno- le restregó volviendo a ponerse áspera.
En el techo de la escuela, dos jóvenes que se besuqueaban y acariciaban sin reparo alguno.
-Kevin…- gemía una chica afroamericana alta disfrazada de guerrera africana.
-Nicole…- el otro, que estaba vestido de Darth Vader, le besaba el cuello y acariciaba cada rincón del cuerpo. Hasta que ella lo apartó suavemente -¿Qué pasa?- la miró confundido.
-Eso Token… pensaba en cómo podría reaccionar si se enterase de lo nuestro.
-No importa, lo que no sepa, no le afecta. ¿Nunca has escuchado el refrán: "Ojos que no ve, corazón que no siente"?- rió un poco por la preocupación de ella, que iba a decirle algo más, hasta que oyeron un ruido cerca de ellos -¿Quién está ahí? ¿Eres tú Token? No-no es lo qué pa-parece, es so-solo que…- estaba asustado de que se tratase del ricachón descubriéndolo infraganti con su noviecita, que también se asustó por eso.
-Gr…- pero resultó ser el hombre lobo que salió de entre las sombras rugiendo levemente.
-Gracias a Yoda, solo se trata de alguien con un disfraz de hombre lobo- soltó un suspiro de alivio -un buen disfraz de hombre lobo debo reconocer, tan bien hecho que parece de verdad ¿Lo hiciste tú mismo o lo compraste en alguna tien…?- la criatura se le acercó y ¡PAF! De un zarpazo le arrancó la cabeza haciendo que volara cayendo en el estacionamiento de la escuela.
-¡KEVIN!- Nicole se aterro y antes de que pudiera hacer movimiento alguno, la bestia la cogió de la garganta y de un jalón le arrancó la cabeza con todo y columna vertebral y después de tirarla a un lado, ingresó al colegio.
-¡Vamos, dilo, termina de decirlo!- en el baño de varones, unos chicos jugaban a invocar a un espíritu diciendo tres veces su nombre. Solo unas velas iluminaban.
-¡Ya voy, ya voy! No me apresuren o no hago una mierda- el que hacía el reto respiró hondamente -Billy Turner… Billy Turner… Billy…. ¡A mierda, no puedo!- se acobardó a último momento.
-Sabía que no tenías los huevos para hacerlo, Clyde- el que le habló antes, el Topo, lo hizo a un lado -ahora vean quién es el más macho de todos- fanfarroneó.
-Hay Chris…- Gregory rió un poco. Todos lo vieron fijamente cuando dijo sin reparo alguno el nombre Billy Turner las primeras dos veces.
-Billy… Turner- la tercera la dijo vacilando un poco. El resto espero a que ocurriera algo, pero no sucedió absolutamente nada -¿Lo ven todos? No hay que tenerle miedo a estas tonterías. No apareció un fantasma, ni un espectro, ni un demonio, ni ninguna clase de…- se detuvo ya que en el espejo, vio al hombre lobo, que pudo entrar silenciosamente al baño sin que nadie se diera cuenta
-¿Chris?- Gregory se confundió, pero al sentir la respiración de la bestia en su cuello dio media vuelta topándose con su endiablada mirada de la criatura.
-¡ORG!- comenzó a despedazarlos de uno en uno, sus gritos de agonía no podían distinguirse del sonido de la música de la fiesta y de los gemidos que salían de los demás salones por parte de los que estaban haciendo travesuras.
Clyde, que tenía una grave herida en el estómago, cayó al piso y comenzó a arrastrarse llegando hasta la puerta del baño, la empujó abriéndola y cuando sacó la mitad superior de su cuerpo, lo tomaron de la pierna y de un jalón lo metieron de nuevo haciendo que raspara el piso con las uñas de sus manos, sus gritos fueron los último que salieron del baño.
-Se-señor Mackey…- en uno de los salones, la directora Victoria y el cabezón consejero estaban haciendo cosillas. Todo un "ejemplo a seguir" para el alumno que lo descubriese.
-Vi-Victoria…- él le daba fuertes embestidas -ya casi… ya casi- iba a llegar al orgasmo.
-¡RIANG!- pero antes de gozar del placer definitivo, la bestia agarró al consejero de la nuca, lo levantó con facilidad encima de su cabeza, enterró las garras de su mano izquierda en la espalda y de un solo movimiento lo partió a la mitad por la cintura manchando de sangre a la rubia.
-¡SANTO DIOS!- la directora fue tomada de su abundante cabello y su cabeza fue azotada contra una pared varias veces hasta que se reventó y se desparramaran pedazos de carne, sangre, cráneo y cerebro; el adefesio se lamió la mano manchada de todo eso.
-Escucharon eso…- preguntó una chica, que junto con otras dos, estaban con… Kenny en el salón de música haciendo propaganda de: "Tres por el precio de uno"
-Son los demás haciendo sus tonterías, Heidi. Continuemos- le pidió el rubio tomándola del brazo y jalándola para darle un beso en la boca a la vez que manoseaba a otra.
-¡TROK!- la puerta se reventó de un zarpazo por parte del engendro peludo.
-¡¿PERO QUÉ ES E…?!- iba a preguntar una de ellas, pero el monstruo le desgarró la garganta de un movimiento de su mano derecha.
-¡LIZZY!- gritaron sus amigas y el joven al mismo tiempo. La siguiente en morir recibió una mordida en el cráneo que le arrancó el lado izquierdo de la cabeza.
-¡KELLY!- grito ahora solo Heidi -¡MALDITO!- Kenny cogió un saxofón y quiso golpear al engendro.
Estaba a punto de hacerlo, pero el adefesio al querer golpearlo, dio contra el instrumento musical rompiéndolo, y que actuara a modo de escudo, pegándole al joven en el torso con la suficiente fuerza para mandarlo a volar de espaldas, rompiera un ventana y cayera en la fría nieve del exterior gimiendo adolorido hasta que perdió el conocimiento y no pudo oír los gritos de la última de sus amantes.
-Tweek… yo… debo decirte algo que tengo guardado en mi pecho desde hace mucho tiempo y que solo hasta ahora… me atrevo a decirte- en uno de los pasillos, Craig que estaba vestido de Bane, hablaba con Tweek disfrazado de… Gnomo, y tenía un rubor en sus mejillas que nunca antes se ha visto por parte de él.
-¿Qué cosa, Craig? Un momento… ¡¿No me digas que eres un robot enviado del futuro para matarme y que en todo este tiempo haz fingido ser mi amigo para ganarte mi confianza y…?!- el pequeño demente comenzó a decir sus tonterías.
-¡No, no comiences con esas estupideces!- lo tomó con firmeza de los hombros para hacer que se calmara consiguiendo que soltara un ¡GAH! -no soy ninguna de las cosas que crees que soy. Lo que pasa es que tú… tú… me… me…- estaba a punto de confesársele.
-¡WORGG!- el hombre lobo se les acercó corriendo como lo hizo con Wendy.
-¡OH DIOS MÍO, UN MONSTRUO!- Tweek se espantó y abrazó al pelinegro llorando a mares.
-¡Corre Tweek, corre!- Tucker lo tomó de la mano y al comenzar a correr, la bestia chocó de cabeza contra unos casillero rompiéndolos y después de sacudir su cabeza, los persiguió.
-¡NOS ESTÁSIGUIENDO!- volvió a gritar histérico el medio loco de remate.
-¡No mires atrás solo sigue corriendo!- Craig lo seguía jalando hasta que chocó con un bote de basura tirado en el suelo, y cayó llevándose con él al menor -¡MI TOBILLO!- se sobó el pie derecho.
-¡HAY VIENE!- Tweek trato de levantarlo.
-¡Tú sigue corriendo, Tweek! Yo lo detendré el mayor tiempo que pueda ¡Avísale a los demás!- el de cabello negro lo empujó. Su amor secreto iba alegar diciendo que no podía dejarlo así -¡QUE TE VAYAS MALDITA SEA!- lo empujó con más fuerza gritándole con voz gutural.
El chico lo miró temblando más que de costumbre para luego fijar su vista en la bestia barbárica. Así que cerró sus ojos y comenzó a correr alejándose de él volviendo a derramar lágrimas.
-"Espero que te logres salvar, Tweek"- pensó Craig poniéndose de pie con dificultad -ahora veamos… que tan ruda es esa cosa- se alistó para pelear por su vida.
El gran canino los sujetó de los hombros enterrándoles profundamente sus garras haciendo que gritara en agonía al igual que las demás víctimas y lo azotó violentamente contra un casillero rompiéndolo y estuvo a punto de morderle el cuello. Pero al igual que Anthony, Craig tenía un collar, solo que del suyo colgaba un dije de plata que en su interior tiene una foto de Tweek sonriendo de forma tierna y brilló levemente.
-¡IARG!- volvió a hacer una mueca de repulsión y tiró a un lado al pelinegro para luego ir tras el rubio al que le gusta tomar tanto café.
-"¿Pero qué diablos es esa cosa…? Sea lo que sea… espero que no le haga nada a mi pequeño Tweekers"- después de pensar esto atemorizado, Craig perdió el conocimiento.
-Me divertí mucho contigo esta noche, Butters- le dijo alegre la joven castaña llamada Charlotte.
-Me-me alegro mucho- se volvió a apenar desviando la mirada ruborizado, puso sus brazos tras su espalda y balanceo la pierna derecha. Algo muy gracioso tomando en cuenta que usa las prendas del mítico dios del trueno proveniente de Asgard.
-Es que eres tan lindo, tierno, considerado y fuerte- le acarició la mejilla derecho por debajo de su casco -sobre todo eso ¿Cómo te has vuelto así de fuerte en todo este tiempo?- el héroe de Marvel enseguida cambió de semblante por esa pregunta y se incomodó -¿Butters? ¿Dije algo que no debía decir?- creyó que dijo algo impropio.
-No-no es eso, es solo que… recorcholiz… es algo difícil de explicar- comenzó a frotarse lo nudillos, cosa que confundió a la chica que le preguntó de qué se trataba.
-¡AUXILIO, AUXILIO!- gritó Tweek entrando al gimnasio empujando las puertas con brusquedad -¡CRAIG ESTÁ SIENDO ATACADO POR UN MONSTRUO!- corrió de un lado a otro desesperado.
-Otro que esta pasado de copas- Eric rió por eso. Su panza ya se ha vuelto más voluminosa de lo que ya era por estar comiendo tantos dulces.
-Urg… ¿A-ahora por qué si-siento este escalofrío?- Kyle volvió a abrazarse a sí mismo sin darse cuenta de que su anillo de plata brillaba de nuevo.
-¡AURG!- todos se sorprendieron cuando el hombre lobo pasó por las puertas del gimnasio y miró de una en una cada una de sus presas.
-¿Qué?- Henrietta era la más sorprendida de todas. Lo miró fijamente para luego ver a Stan -Si no se trataba de él… ¿De quién se trataba entonces? Esto no tiene sentido- estaba confundida -no importa. Sigue siendo un hombre lobo, y debo acabarlo de una forma una otra- habló poniendo una mirada de gran determinación y lista para hacer lo que tenga que hacer.
-… y aquí termina el capítulo tres de esta historia. Creo que el cuarto será el último… espero- Luis Carlos volvió a cerrar el libro -Saben, este ha sido el capítulo que más me ha gustado escribir hasta ahora ya que no solo tuvo mucho Gore, suspenso y misterio, sino también mucho humor- rió.
-De nuevo parece que estoy dando más preguntas que respuesta y al parecer, si había un tercero como lo dije anteriormente ya que Stan no resultó ser el hombre lobo ¿Acaso será el sujeto que estuvo hablando con Butters en el bosque? ¿Y por qué la bestia volvió atacar a Wendy y despellejarla? ¿Cuántos más van a morir en sus manos? Eso lo sabrán más adelante en donde habrán escenas mucho más sangrientas que estas… ah y otra cosa, espero que para las personas amantes del Creek, les haya gustado la escena de ellos, ya que con lo del nuevo capítulo, más de una fanática se murió de la emoción- les chequea el ojo sonriendo de medio lado.
Tercer capítulo de esta historia completado el 02/11/2015.
