CRIATURAS DE LA NOCHE

La elegante sala estaba iluminada por la antorcha, pero no había rastro alguno de Luis Carlos hasta que de repente todo el lugar comenzó a temblar con tanta violencia que los muebles y adornos se caían, como si fuera un terremoto de gran magnitud, y de repente unas grietas se formaron del piso ya que de este lentamente estaba emergiendo una especie de sarcófago de roca maciza que desplazó las pequeñas piedras que estaban encima de él y a sus lados.

Pasaron unos segundos en los que no ocurrió nada, hasta que la puerta del sarcófago comenzó a abrirse lentamente soltando una especie de vapor y cayó al suelo estremeciéndolo por última vez y una temblorosa mano emergió y sujetó uno de los bordes del ataúd.

-¡COF, COF!- se trataba por supuesto de Alarcón que tosía mucho y estaba cubierto de polvo y telarañas -y pensar que los faraones tienen que aguantar esto hasta "renacer en la siguiente vida"- después de sacudirse la suciedad y toser de nuevo, se sentó en el sillón con el libro en manos -Buenas noches de nuevo mis amigos y amigas, aquí les traigo el último capítulo de esta historia- todos comienzan a decir: "Sí, como no" -ya, no sean pesados. Esta vez sí es en serio- ahora dicen: "Huy sí ¿Cómo pudimos dudar de ti?" -¿No me creen? Entonces comencemos con todo esto para terminar de una vez por todas- las páginas vuelven a agitarse -¡Oh no, no esta vez!- enseguida las coge para que no terminen en la chimenea de nuevo.

Los voluntarios que se prestaron para cazar al hombre lobo se adentraban cada vez más en el bosque cubriendo más terreno. Pese al equipamiento que todos ellos tenían, la mayoría estaba muriéndose del miedo arrepintiéndose por haberse ofrecido para esta misión.

-Ah…- pero Kyle era uno de los pocos que no estaba aterrado, sino triste y enfadado. Con dos de sus amigos más cercanos muertos y con una madre y hermano menor mortalmente heridos, es el que tenía las motivaciones más fuertes para prestarse para esta labor.

-Descuida Kyle. Esta vez lograremos capturar a ese desgraciado y le haremos pagar por todo lo que ha hecho- Kenny dijo esto más para sí mismo, que para él; después de todo, haber visto morir a su tierna hermana menor, también le da una fuerte motivación para esto.

-Suponiendo que esos idiotas no se dejen guiar de nuevo por su maldita codicia y lo dejen escapar al querer sacarle alguna especie de provecho- comentó Henrietta de forma ácida.

-No-no creo que ellos vuelvan a cometer el mis-mismo error- Butters, como siempre, trató de ser optimista, a lo que la chica dijo con ironía: "Sí claro, como no. Los que no aprenden del pasado, nunca podrán crear un futuro mejor".

Se detuvieron cuando oyeron unas ramas rompiéndose. Se agruparon pegando sus espaldas y caminaron lentamente empuñando sus armas de fuego viendo en todas direcciones tratando de localizar al causante de esos ruidos, pero lo único que podían ver era el manto oscuro que los envolvía por completo y que le sirve de camuflaje al Lican en caso de que este sea el que ande por los alrededores.

Los corazones de los 3 chicos bombeaban sangre a toda potencia y con tanta fuerza, que expandía y retraían las toscas corazas que tienen en el dorso. En total contraste con Henrietta que estaba mucho más calmada que ellos, demostrando saber cómo mantener el miedo bajo control, y con las gafas de visión nocturna intentaba encontrar al ser que estaba cerca de ellos.

-Vamos maldito… déjate ver…- miraba atentamente todo lo que los rodeaba paseando sus ojos de forma lenta por el panorama, hasta que notó unos arbustos agitarse frente a ella -¡Atención! Vean en esa dirección- ordenó que apuntaran sus armas a ese lugar.

Ellos lo hicieron y sus manos comenzaron a temblar cuando escucharon que el sonido de ramas partiéndose se acercaba a su posición y cuando las plantas fueron apartadas…

-Oh… ¡Sí se trata de un ciervito!- Butters enseguida se maravilló ya que el responsable se trataba solamente de un pequeño venado. Así que se le acercó y acarició la cabeza en contraste con sus amigos y la gótica que soltaron un suspiro de molestia sintiéndose unos completos idiotas.

-Solo era un ciervo…- Kyle se quitó el casco para secarse el sudor de su frente, pero antes de ponérselo lo vio fijamente pensando -estas armaduras de plata nos mantendrán a salvo de esa bestia… ¿Pero acaso no actuarán como repelente y harán que se aleje de nosotros impidiendo que nos pudiéramos acercar a él y matarlo?- indagó para ponérselo.

-Por eso hice que los que están del otro extremo del bosque ingresen. Esa bestia al querer alejarse de nosotros, irá hasta ellos y viceversa; hay que rodearlo y cubrir toda posible ruta de escape y si intenta huir del pueblo, los muros se lo impedirán- explicó la chica viendo de mala forma al ciervo que seguía siendo acariciado por Butters hasta que decidió alejarse.

-¿Eso no sería algo contra producente para nosotros? Ya que una vez oí que un animal acorralado hará todo lo posible para escapar y me refiero a todo lo posible- señaló Kenny con cautela.

-Estas armaduras impedirán que nos ponga un dedo encima. De una manera u otra, él caerá esta noche y le podremos fin a su ola de terror; a menos de que ocurra lo que dice y esos estúpidos lo arruinen todo de nuevo por su maldita…- no pudo seguir hablando ya que sin previo aviso, se escucharon ahora los sonidos de disparos.

-¡Son los demás! De seguro ya se habrán topado con esa cosa ¡Vamos a ayudarlos rápido!- Kyle preparó su arma y fue hacia la dirección de donde provenían los tiros siendo seguido por el resto.

En algún momento antes de que ellos se encontraran con el ciervo, otro grupo estaba andando cerca del centro del bosque, hasta que uno dijo que tenía ganas de orinar.

-Carajo Carl ¿Cómo se te ocurre ir a mear en una situación como esta?- le regañó uno de ellos.

-Cuando hay necesidad, hay que satisfacerla lo más pronto posible. Además, ese fenómeno no se atreverá a hacernos algo con estos trajes puestos- ese tipo estaba seguro de que nada iba a pasarle y se apartó de ellos para quitarse la parte de la armadura que le tapaba esa zona para poder regar las flores (Literalmente hablando)

-…- pero no se dio cuenta de que el Lican lo estaba asechando. No lo atacó enseguida debido a la armadura de plata que posee y esperaba el momento adecuado para dar el zarpazo y ese momento fue cuando él se quitó el casco y la coraza del torso quejándose de que le apretada.

-¡GRUA!- como el gran cazador que es, salió de entre la maleza de un salto cayendo encima de Carl enterrando sus mortales garras en los hombros haciéndole caer de espaldas.

-¡AYUDA, AYUDA!- suplicó ya llorando y meándose del miedo y cuando iba a ser mordido, puso su antebrazo derecho de forma protectora.

-¡KRANK!- los colmillos de la bestia enseguida se partieron al morder el brazalete que tenía ahí por lo cual se separó caminando de espaldas gimiendo adolorido y se llevó las zarpas al hocico.

-¡AHÍ ESTÁ, MÁTENLO!- los compañeros de Carl ante eso enseguida comenzaron a abrir fuego.

Las balas de plata sacaban alaridos de dolor al Lican que retrocedió cubriéndose la cara con el brazo derecho y el pecho con el izquierdo hasta que soltó un rugido y se adentró en el espesor del bosque para ponerse a salvo.

-¡ESO ES, HUYE COMO UN COBARDE!- gritó triunfal uno de los sujetos que siguió disparando a pesar de que la criatura se les perdió de vista.

-¡No disparen, no disparen! ¡ALTO EL FUEGO IDIOTAS!- los detuvo Henrietta cuando llegó hasta ellos junto con Kyle y los dos rubios -recuerden que gastamos toda la plata que nos quedaba en la fabricación de estas armaduras, balas y armas cuerpo a cuerpo. No podemos darnos el lujo de desperdiciarlas de esa manera. Así que solo disparen cuando lo tengan a alcance- ordenó.

-¿Qué dirección tomó?- quiso saber el judío ya ansioso. Uno de los tipos señaló por dónde para luego ayudar a Carl a ponerse de pie, y que a pesar de no estar herido de muerte, estaba en un completo estado de shock por el terror.

-Va hacia el suroeste del bosque cerca del Lago Stark ¡Avísenles a todos que se concentren en esa zona y vigilen las afueras para que no pueda huir!- avisó Henrietta por el comunicador.

Tal y como dice ese viejo y conocido refrán: "El cazador se ha vuelto la presa" ya que el Lican corría por el bosque alejándose de sus perseguidores, las balas de estos lo rozaban y daban contra las plantas que estaba cerca, y no se atrevía a hacerles frente y mucho menos intentar contraatacar ya que sus horribles atributos, se harían añicos apenas tocara la plata que ellos poseen para su defensa; así que no tenía más alternativa alguna.

Finalmente estaba llegando a los límites del bosque cerca del Lago Stark, en la otra orilla de esta estaba una parte de la muralla que se había hecho. No había más opción que dar media vuelta y regresar por donde vino ya que al parecer no sabe nadar, pero se detuvo en seco ya que un gran arpón casi dio contra su cuerpo e impactó contra un árbol atravesándolo de lado a lado.

-¡Rápido Butters recarga!- apuró Kenny ya que el otro rubio por supuesto fue el responsable de eso y le puso a la ballesta otro de esos arpones plateados.

-¡Lo tenemos, no tiene salida alguna!- Kyle apenas lo vio, comenzó a dispararle junto con los que estaban cerca de él.

El Lican se volvió a cubrir la cabeza y abdomen con sus brazos, estos al recibir los disparos comenzaron a quemarse desde adentro y su piel comenzó a caerse junto a su pelaje debido al veneno de plata de las balas que el Dr. Mephisto creó, aumentando su a de por si agonía.

Comenzó a correr por la orilla del lago, los disparos levantaban pedazos de nieven y tierra al dar contra el piso, y producían ondas en el frío lago al dar contra el agua. Se detuvo en seco cuando más hombres armados se le acercaban por esa dirección. Como la vez pasada estaba totalmente rodeado y no tenía forma alguna de escaparse de esta.

-¡Ahora sí lo tenemos!- Henrietta no pudo evitar sonreír de forma triunfal -¡Y escúchenme muy bien todos ustedes! Si se les vuelve ocurrir alguna estúpida idea de capturarlo vivo para ganar dinero ¡Yo misma los mataré con mis propias manos!- advirtió para que nadie dijera algo estúpido.

-¡Matémoslo ya!- Kenny se impacientó y comenzó abrir fuego con su escopeta.

Los aullidos de agonía del monstruo combinados con el sonido de los disparos, eran la música que se oía en esa oscura noche interrumpiendo el bello silencio que inundarían ese lugar en otras circunstancias y que ya nunca será como antes debido a todo el grotesco espectáculo que se estaba llevando. El hombre lobo cayó al suelo hecho bola todavía cubriéndose con los brazos, su apariencia era fatal ya pedazos no solo de piel caían, sino de carne dejando los músculos a la vista y que lentamente comenzaron a corroerse, creando una gran mancha de sangre a su alrededor.

-¡Ahora cara de nene! Dispárale con un arpón para matarlo de forma definitiva- Henrietta apuró a Butters que recargó la gran ballesta, con facilidad la empuñó para apuntarle al monstruo.

A pesar de que de nuevo estaba herido de muerte, el Can volvió a analizar su situación y miró de un lado a otro en busca de una ruta de escape. Con todos esos hombres rodándolo usando esas armas y protecciones de plata, intentar pasar por encima de ellos sería prácticamente un suicidio; creyó que ya no tenía ruta de escape, hasta que miró hacia atrás el lago.

No tenía más opción, debía zambullirse corriendo el riesgo de ahogarse y evitar el golpe final. Así que con mucho esfuerzo se pudo incorporar para soltar uno de esos estruendosos rugidos que heló la sangre de casi todos los presentes.

-¡FUEGO!- gritó Henrietta para que Butters disparara el arpón y así lo hizo.

El tiempo se ralentizó cuando el arma de plata salió disparada rumbo hacia la bestia que se quedó quieta en su sitio sin hacer movimiento alguno y justo cuando iba a ser empalado, se hizo a un lado esquivando el arpón que le rozó el brazo derecho y se tiró a la fría agua sumergiéndose alejándose de la vista de todos y dejando una gran mancha de sangre en la superficie.

-¡¿QUÉ?! ¿Un hombre lobo nadando? ¡IMPOSIBLE!- la gótica no podía creer lo que hizo.

-Parece que la desesperación es capaz de hacer que hasta la bestia salvaje de todas, logre pensar en forma de sobrevivir que nunca se le ocurrirían en otras circunstancias- Kyle habló con filosofía.

-¡NO PERDAMOS TIEMPO! Tarde o temprano esa cosa tendrá que salir, debemos rodear todo el lago para que no intente huir- la chica volvió a guiarlos a todos.

-¿Oyeron esos tiros?- preguntó uno de los tantos francotiradores que estaban en los muros.

-Claro que los oímos, ni que estuviéramos sordos- refutó otro -pero ya no se escuchan más ¿Será que al fin lograron matarlo? Ya me estoy cansando de estar aquí sin hacer nada.

-Sería una lástima que lo hayan matado ya, porque tenía muchas ganas de volarle el coco de un tiro- el primero hizo un puchero haciendo que el otro lo viera de forma desaprobatoria.

-Cállense los dos y miren hacia allá- intervino un tercero señalando al bosque porque unas plantas estaban siendo agitadas -preparen los rifles, puede que se trate de esa bestia- apuntó.

Sus compañeros hicieron lo mismo, el primero estaba temblando del miedo demostrando lo cobarde que es en realidad. Pero bajaron las armas ya que no se trataba del licántropo, sino de una persona que salía de entre la vegetación a pasos torpes como si estuviera cansada o herida y no se podía ver de quién se trataba debido a la oscuridad.

-Tal vez sea uno de nuestros compañeros que se encuentre herido ¡VAMOS!- cuando el líder de los 3 dijo esto, bajaron del muro y se acercaron a ese individuo que cayó de rodillas al piso respirando muy agitado -¿Te encuentras bien?- le puso una mano en el hombro.

-Yo estoy bien… que más de lo que se puede decir de ustedes- esa persona cogió de la cabeza a dos de ellos e hizo que chocaran entre sí quedando inconscientes y al último le dio un fuerte puñetazo en el rostro también dejándolo desmayado -ya tengo lista la ruta de escape, solo me falta una última cosa- dio media vuelta e ingresó al bosque.

-Debemos llegar rápido al lago para ayudar a los que están ahí- guió uno de los líderes de los pequeños grupos que todavía andan por el bosque.

-Me pregunto que se hará con el cadáver de esa bestia ¿Lo exhibiremos para así atraer muchos turistas al pueblo?- uno de sus compañeros demostró la misma codicia que salió a la luz cuando habían logrado capturar por primera vez al hombre lobo.

-Tú te callas esa boca. Si logramos matar a esa cosa, lo que deberíamos hacer sería… incinerar su cuerpo para asegurarse de que no reviva o algo así- habló con sensatez, cosa que al otro no le gusto y abrió la boca para objetar.

-¡AUUUH!- pero se oyó de repente el inconfundible aullido del hombre lobo. El grupito dio media vuelta y lo vio parado sobre una gran roca con la luz de la luna tras él que hacia brillar con intensidad sus penetrantes ojos, pero por alguna razón, ya no tenía esas grotescas heridas.

-¡ES EL MONSTRUO!- el que habló con codicia, enseguida se aterró y se escudó tras el sensato.

-¡FUEGO, FUEGO, FUEGO!- este comenzó a disparar, pero la bestia giró y de un salto bajó de la piedra para alejarse corriendo -¡Se escapa! Debemos avisarles a los demás- tomó su comunicador.

-¿A dónde se habrá ido ese maldito? No pudo haber salido del agua sin que nos diéramos cuenta- Henrietta seguía mirando atentamente el lago esperando a que el monstruo emergiera.

-"¡¿Nos escuchan, nos escuchan?!"- se escuchó la voz de ese hombre por los comunicadores -"¡Nos topamos con el hombre lobo! Estamos por el centro del bosque ¡Necesitamos que nos ayuden a perseguirlo!"- pidió ayuda.

-¿Qué? ¿El hombre lobo está por allá? ¡No puede ser! Si se supone que él está aquí en el lago- la gótica no podía creer lo que le decían -¿Están totalmente seguros de que es un Lican?- quiso corroborar en caso de que sea un malentendido.

-"¡TOTALMENTE SEGUROS! Vengan rápido antes de que se nos escape"- dicho esto, llegó a su fin la comunicación y todos vieron fijamente a la chica esperando sus órdenes.

-No puede ser verdad… ¿Cómo pudo llegar hasta allá sin que nos diéramos cuenta? No tiene sentido- estaba reacia a dejar el lugar, hasta que se oyó a lo lejos los aullidos -no cabe duda, esa clase de aullidos son de un hombre lobo ¡ANDANDO!- todos dejaron el lago y fueron en dirección de dónde provenían esos rugidos.

Al entrar al espeso bosque, los pequeños grupos de nuevo se separaron para cubrir más terreno ya confiados de que la bestia no les hará nada debido a sus armaduras.

-Esto no tiene sentido ¿Esa bestia cómo pudo volver al bosque sin que nos diéramos cuenta?- Henrietta volvió a cuestionar ya molesta al creer que ella y el resto pasó por alto algún detalle.

-Tal vez ese monstruo cavó un túnel subterráneo en el suelo bajo el lago para salir por otro sitio sin que nos diéramos cuenta- cuando Butters propuso semejante estupidez, sus compañeros se le quedaron viendo con una expresión de: "¿Lo está diciendo en serio?"

-Te vez mejor callado, cara de nene- agachó la cabeza cuando la joven le dijo esto -estamos buscando a un hombre lobo, no a un hombre topo, hay una gran diferencia entre los dos- ahora fue ella quien se ganó la mirada acusadora de los chicos ya que indicó que también existen esa clase de monstruos.

-No importa cómo es que logró escaparse del lago. Ya quiero tener otra oportunidad de hacerle sufrir como se lo merece para vengar la muerte de Karen y los demás- Kenny retomó su pésima aptitud sedienta de venganza y miró la cadenita de plata que usó para tocar a Stan y que tenía envuelta en su mano derecha.

-Oye, déjame ver eso- ella con todo descaro se la quitó para examinarla -dijiste que con esta cadena tocaste a tu amigo esa vez en el hospital ¿Cierto?- él asintió con la cabeza -esto no pudo haber servido para corroborar si se trataba de un Lican o no ya que esta es solamente una falsificación de pla…-

-¡GUARG!- no pudo seguir hablando ya que el Lican salió de entre los árboles, de un manotazo arrebató la escopeta de Kenny y de un golpe con el puño derecho lo mandó a volar contra un árbol fracturándole la espalda haciendo que quedara inconsciente.

-¡KENNY!- gritaron Butters y Kyle al mismo tiempo -¡MALDITO!- gritó ahora el judío disparándole con su AK-47.

El Can se le acercó sin importarle los disparos que recibía y al estar frente al pelirrojo, este amañó con clavarle la bayoneta que tenía en el arma. Él sujetó esa arma junto con todo el brazo del chico, sin importarle quemarse con la plata, y lo alzó para rugirle en toda la cara.

Pese a estar aterrado, el joven le pegó en la cara con la mano derecha, en donde tiene en anillo de plata, haciendo que la bestia hiciera una mueca adolorido, pero solo aumento la fuerza de su agarre haciendo que gritara del dolor.

-¡Suéltalo, monstruo!- Henrietta le dio un latigazo en la espalda causando que soltara un alarido y diera la vuelta para encararla. Ella continuó dándole varios latigazos más, teniendo cuidado de no lastimar al judío, causándole las mismas heridas que le causó en el gimnasio de la escuela -¡Ahora cara de nene! ¡MÁTALO!- le exigió a Butters que estaba intentando apuntarle con la ballesta, pero debido a que se retorcía por cada latigazo que recibía, no se le podía apuntar bien.

-¡Eso trato, eso trato!- el rubio se estaba desesperando al no poder enfocar con claridad.

El monstruo al darse cuenta de eso, le arrojó a Kyle haciendo que ambos cayeran al piso y amañó con ir hasta ellos si no fuera porque recibió otro latigazo de la gótica ahora en la cara haciendo que enfocara toda su atención en ella. Cuando el látigo se enrollo en su muñeca derecha, lo jaló para atraer a la chica, pero ella lo soló evitando eso y cogió su arco para arrojarle varias flechas con punta de plata.

Después de volver a cubrirse, la criatura se dirigió hacia ella para atacarla soltando un gruñido. La chica se quedó quita en su lugar y cuando iba a ser alcanzada, dio una voltereta hacia la izquierda evitando por poco las filosas garras y al enderezarse le arrojó varias de sus cuchillas que dieron contra el hombro derecho del Lican que al sacárselas con brusquedad se los tiró a lo que ella dio varios saltos ahora hacia atrás esquivándolas por poco ya que le rozaron sus prendas negras y armadura de plata.

-"Que raro. Antes tenía graves heridas por todo su cuerpo y estaba sumamente exhausto, y ahora está totalmente sano y con todas sus fuerzas de regreso ¿Por qué?"- pensó al darse cuenta de esos importantes detalles.

La bestia quiso acercársele de nuevo, hasta que escuchó un mecanismo activarse y al ver hacia atrás, se dio cuenta de que Butters de nuevo le apuntó con la ballesta.

-¡MUÉRE DE UNA VEZ!- volvió a dispararle. El monstruo pudo reaccionar con la suficiente rapidez y se corrió a la derecha dejando expuesta a Henrietta, que estaba justamente en el camino del arpón, y abrió mucho los ojos y apenas pudo inclinarse a la izquierda evitando ser empalada, pero el misil le rozó el bíceps derecho causándole una profunda cortadura a lo que cayó al piso sujetándose esa herida.

-¡HENRIETTA!- gritó Kyle -¡BUTTERS GRANDÍSIMO ESTÚPIDO, CASI LA MATAS!- lo regañó -¡Dispárale de nuevo a esa cosa!- el chico atlético alterado biológicamente quiso recargar su arma.

Pero el Can no se lo iba a permitir, cogió una piedra y la arrojó contra la ballesta con tanta fuerza que la reventó por completo dejándola inservible. Se le arrojó encima al rubio y rodaron el piso tirando a Kyle a un lado.

-¡ALÉJATE DE MÍ!- Butters apartó el hocico del Lican con la mano derecha y con la otra agarró su hacha-martillo pegándole en la cabeza con la parte no filosa de esta haciendo que se separara de él y se sobara la boca de la que cayó unos cuantos colmillos.

-¡JIA!- Kyle se le acercó por detrás clavándole su espada en la espalda con tanta fuerza que sobresalió por su abdomen, escuchándose perfectamente el sonido de la carne y órganos siendo cortados acompañados del ruido de los gruesos crujir.

El hombre lobo soltó uno de esos agudos gritos de dolor cerrando los ojos y sujetando el extremo de la espada, pero enseguida dio media vuelta para pegarle a Kyle, que se cubrió con su ametralladora reventándose por la fuerza del impacto, y al igual que Kenny chocó contra un árbol quedando fuera de combate.

-¡KYLE!- gritaron Butters y Henrietta al mismo tiempo. Solo quedaban ellos dos para detener al monstruo en ese mismo momento, no podían llamar a los demás, debido a que los comunicadores se dañaron por la primera arremetida del monstruo.

Este se desclavó la espada y se la arrojó a la gótica que se tuvo que agachar para esquivarla y por poco pierde la cabeza. El Lican extendió sus brazos y saltó para arrojársele encima, ella volvió a reaccionar rápido y saltó hacia adelante pasando entre sus piernas y quedando tras de él, para así coger una de sus cuchillas y clavársela en la espalda creándole una larga y profunda cortadura.

La bestia giró pegándole con el dorso de su mano derecha tirándola a un lado, ella gimió adolorida y trató de ponerse de pie, pero el cuerpo no le dio para más y también perdió el conocimiento.

-¡NO!- Butters se horrorizo ya que solamente quedaba él para pelear contra la bestia -Dios… por favor haz que los experimentos con Mephisto me den la fuerza para esto- apegó su arma al pecho temblando levemente y se tragó un nudo que se le formó en la garganta.

Los contendientes caminaron en círculos lentamente viéndose fijamente a los ojos. El monstruo tratando de encontrar la forma de poder herir al rubio sin lastimarse con la plata y el chico pensando en la manera de como matarlo sin terminar herido de muerte.

-¡ORG!- la bestia dejó de lado cualquier estrategia y se arrojó directamente al ataque.

Butters dio un brinco en su lugar, pero frunció el ceño y con el poco valor que posee se le acercó para luchar. Quiso darle un hachazo, pero el Lican sujeto el filo de su arma con ambas manos, quemándoselas por supuesto, y abrió sus poderosas fauces para morderlo.

El chico le dio un derechazo haciéndole retroceder y que soltara su arma y al tenerla en sus manos, la movió de izquierda a derecha haciéndole una profunda cortadura en el pecho, después le pateó el abdomen haciendo que se inclinara hacia adelante para darle otro golpe en el rostro con la cabeza del martillo y quiso decapitarlo.

La criatura movió hacia arriba sus garras rasguñándole el abdomen, a pesar de que se le quebraron, para cogerlo de la cabeza con la mano izquierda y darle varios golpes con la derecha en la cara hasta que el chico le dio un codazo en la garganta liberándose y le clavó el filo del hacha en el costado derecho.

Gritando de nuevo por la agonía, el Lican tomó al joven de un hombro y lo arrojó contra una gran piedra. Gracias a su gran fuerza y resistencia, no quedó inconsciente como sus amigos, pero la criatura lo agarró y azotó varias veces contra esa misma roca haciendo que esta se agrietara y que él gritara del dolor llegando a escupir sangre.

-Ah… coño…- se quejó Kyle cuando estaba despertando y luego de sacudirse la cabeza, vio cómo su amigo estaba siendo brutalmente aporreado -¡BUTTERS!- se paró don dificultad y vio la escopeta y las bolsas llenas de polvo de plata de Kenny -¡Resiste, ya voy ayudarte!-

Cogió las bolsas y se las arrojó al Lican que estaba a punto de darle un golpe mortal al rubio. Al estar cubierto por esa nube de plata, se alejó del joven tosiendo mucho debido a que sus vías respiratorias y pulmones se estaban quemando desde adentro.

-¡BANG, BANG, BANG!- el judío enseguida aprovecho eso para dispararle con la escopeta haciendo que retrocediera con cada tiro, cayera al piso respirando con dificultad y escupiendo sangre.

Kyle le apuntó a la cabeza para matarlo de una buena vez pero al jalar el gatillo, solo produjo un chasquido ya que se le acabaron las municiones; a lo que el monstruo se levantó a la vez que los perdigones de plata salían de su cuerpo curándose lentamente.

De un brinco cayó encima de él, le quitó el casco y estuvo a punto de arrancarle la cabeza. Pero al ver la cara espantada del chico, se detuvo en seco y lo miró atentamente, como si estuviera recordando algo, mejor dicho, como si él le estuviera resultando familiar.

-Kyle…- para su gran sorpresa, habló con un hilo de voz gutural y se separó sin hacerle nada.

-¿Cómo sabes mi nombre?- el judío se alejó arrastrándose de espaldas por el piso.

-¡BUM, BUM!- de repente Butters comenzó a dispararle con sus Magnums en la espalda gritando que se alejara de él.

Eso lo enfureció de nuevo y se le acercó para atacarlo de nuevo. Butters apenas pudo echarse a la derecha para evitar sus zarpas y le pegó en la cara con la Magnum derecha, le dio un rodillazo en el vientre y al intentar pegarle de nuevo en el rostro, la bestia le agarró la mano izquierda y comenzó a aplastársela aun con esa arma en la mano causando que disparara hacia arriba para golpearle el brazo con tanta fuerza, que se lo partió, los huesos sobresalieron de la piel y el joven cayó al suelo retorciéndose del dolor. No se detuvo aquí ya que le pisó el casco con el pie derecho y comenzó a ejercer fuerza para aplastarle la cabeza.

-¡CHUCK, CHUCK!- se detuvo cuando Henrietta le tiró unas cuchillas que dieron contra su muslo.

-Tú y yo aún tenemos un asunto pendiente…- agitó su látigo con su mano izquierda. Con solo una mano para pelear, ya no tenía posibilidad alguna para ganarle a licántropo.

Una fuerte brisa sacudió la vegetación que los rodeaba. A lo lejos se podía oír a los voluntarios que intentaban encontrar el origen de todo el escándalo producido por la pelea, pero eso no distrajo ni a la joven ni a su enemigo que se miraban fijamente sin parpadear.

La bestia se le acercó corriendo a cuatro patas, el tiempo se ralentizó cuando él estaba cada vez más cerca a de ella, el grito de Kyle al decir su nombre se escuchó profundo al igual que el chasquido producido por el látigo y justo cuando iba a tirársele encima a la pelinegra…

-¡AUARG!- para la sorpresa de ambos jóvenes, apareció un segundo hombre lobo y se le tiró encima al otro, se trata del mismo que se metió al lago debido a que todavía tiene esas grotescas heridas, y dieron varias vueltas por el suelo.

-¡¿QUÉ, SON DOS?! ¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!- la chica miraba atónita al recién llegado que comenzó a pelear contra el otro, a pesar de que se encontraba en una gran desventaja física.

-No sé cómo es posible que existan dos de esas cosas… pero el que estaba luchando contra nosotros ahorita… dijo mi nombre e incluso pareció reconocerme- le habló Kyle acercándosele.

-¿Dijo tú nombre por qué te reconoció?- después de decirle esto, se quedó mirando fijamente la pelea de los monstruos -un momento… ¡CLARO, ESO ES! Ya todo tiene sentido- frunció el ceño ya que al parecer logró encajar las piezas del rompecabezas.

El recién llegado estaba encima del otro dándole varios zarpazos en la cara, hasta que este le dio una patada doble en el pecho mandándolo a volar contra un árbol rompiéndolo y se le acercó antes de que pudiera levantarse agarrándolo de su abundante pelaje negro y azotando su cabeza contra otra gran roca varias veces hasta que quedó inconsciente y se alejó de él muy exhausto.

Al divisar al pelirrojo y a la chica les rugió para acercárseles pero a volver a ver fijamente la cara del primero, se detuvo en seco porque lo reconoció de nuevo.

-Kyle…- volvió a hablar de esa forma -no… ¡NOUHHH!- combinó la palabra NO con un aullido sujetándose fuertemente de los costados de la cabeza y sorpresivamente cogió el hacha-martillo de un inconsciente Butters y comenzó a darse varios golpes en la cabeza.

-¿Pero qué rayos está haciendo?- el oji-verde estaba bastante desconcertado por su aptitud.

-Está golpeándose a sí mismo con un objeto de plata… un hombre lobo solo haría algo como eso en caso de que quiera volver a su forma humana para evitar lastimar a alguien que aprecie mucho- le explicó la joven viéndolo con el ceño fruncido.

-¿A alguien que aprecia mucho? ¿Quién?- ella lo miró de reojo diciéndole: "Es obvio a quién es el que aprecia" y siguieron viendo como el Lican seguía lastimándose.

Después de darse esos golpes, tiró a un lado el hacha-martillo y soltó un rugido ronco a la vez que disminuía de tamaño estando arrodillado, con las manos en el piso y respiraba muy agitado. A medida que se encogía, su azabache pelaje se retraía dando paso a una piel blanca normal y al finalizar, reveló que se trataba de un joven pelinegro.

Kyle estaba atento para ver de quién se trataba en contraste con Henrietta que no cambiaba su semblante ya que sabía muy bien la identidad de ese individuo y cuando este se irguió reveló que se trataba de…

-¡¿STAN?!- el judío no podía darle crédito a lo que sus ojos veían ya que efectivamente, ese monstruo abominable se trataba de su súper mejor amigo.

-Kyle…- su camarada desvió la mirada ya que no tenía el valor directamente a los ojos -lamento mucho todo lo que he hecho…- derramó unas cuantas lágrimas.

-Desde que tocaste mi encendedor esa vez, sabía perfectamente que te trataba de un hombre lobo- Henrietta escupió veneno -ahora explícate ¿De dónde heredaste la maldición de un hombre lobo?- le exigió mientras que Kyle seguía sin poder creer que él era esa bestia.

-Ah… todo comenzó cuando…- comenzó a contar la historia tras su maldición.

Flash back:

Hace muchos años, un ancestro mío era un cazador de brujas, solo cazaba a aquellas mujeres que en verdad se tratasen de brujas reales y logró ponerle fin a docenas de ellas haciéndose un héroe para su pueblo. Pero la última bruja que capturó lo maldijo con las pocas fuerzas que le quedaban antes de morir en la hoguera.

Su maldición consistía que cada dos generaciones un descendiente varón suyo se volviera un terrible hombre lobo y que la única forma para evitar volverse una de esas bestias, sería que el descendiente matara a su propio abuelo.

Ese antepasado fue el primero en sufrir la maldición y durante muchos años causó el terror en las personas que antes lo alababan y solo se detuvo cuando su propio nieto lo mató.

Y siguió hacia durante muchos años más hasta llegar a mi abuelo, que no tuvo el valor suficiente para matar al suyo por lo que él se volvería esa terrible bestia. Cuando era niño siempre creí que él estaba loco cada vez que me pedía que lo matara sin saber que su intención era que yo evitara sufrir su mismo destino.

En esa ocasión cuando fui de campamento con mi familia, tuve mi primera transformación ya que al cumplir la mayoría de edad, es cuando se puede transformar en esa bestia.

Se estaba haciendo de noche y andaba por el bosque buscando leña para la madera, pero apenas se ocultó el sol, comencé a transformarme.

-Ah… ¿Qué está pasándome…? ¡AAHH!- gritaba en agonía ya que sentía que me estaba quemando desde adentro. Me retorcía en el piso gritando por ayuda y mi desesperación era tan grande, que con mis manos comencé a arrancarme mi propia piel salvajemente.

Al verlas noté que me crecieron largas garras y al sentir una rara sensación en mi bota, también me percaté que se me formaron filosos colmillos y mi cuerpo aumentaba de tamaño. Seguía retorciéndome en agonía durante varios minutos más arrancándome la piel dando paso a un abundante pelo tan negro como la noche.

-¿Stan, estás por ahí, mojón?- desgraciadamente Shelli me había ido a buscar, pero al verme enseguida se puso pálida del miedo -¡¿QUÉ ES ESA COSA?!- gritó aterrada.

-¡OARRG!- como esa fue la primera vez que me transformé, no tenía control de mí mismo al ver a alguien cercano a mí, por lo cual la maté sin piedad alguna.

Fin del flash back.

-… y desde ese entonces, me esforcé mucho para desarrollar cierto tipo de auto control que me permite reconocer a mis seres queridos para no matarlos y no transformarme enseguida cuando se vuelva de noche a menos de que este afectado negativamente a nivel emocional por alguna razón- Stan terminó de contar su historia ante un perplejo Kyle y una inquisidora Henrietta.

-Eso explica que solo se encontró tu piel desgarrada allá en el ayuntamiento y no pedazos de tu cuerpo, ya que cuando un Lican se transforma, se arranca su propia piel humana para darle paso a la de la bestia- refutó la gótica.

-Pero si tú eres el hombre lobo que había matado a esas personas antes del suceso de la fiesta en la escuela… ¿Quién es él?- señaló al otro licántropo que al estar inconsciente, también estaba volviendo a su forma humana.

-Él… es en realidad Wendy- Stan se le acercó para cargarla a estilo princesa. Ella seguía teniendo esas grotescas heridas y respiraba con dificultad -ella se puede volver un hombre lobo ya que la mordí cuando la ataqué, pero no la maté ya que pude reconocerla como alguien cercano a mí.

-Entonces esa chica fue la que causó la masacre en la escuela… maldita perra- Henrietta volvió a soltar palabras venenosas -¿Por qué no te viste afectado entonces en el ayuntamiento al estar rodeado por muchos objetos de plata?- quiso saber.

-No tienen ni idea del esfuerzo que tuve que hacer para mantener la calma y compostura cada vez que estaba cerca de esos objetos- siguió explicando -y si se preguntan porque hasta ahora decidí irme del pueblo junto con Wendy, es porque primero debía localizarla y hacer que todos esos voluntarios estuvieran lejos de la ruta de escape que elegí para irnos sin mayor complicaciones.

-Esperen un segundo, si Wendy fue la que mató e hirió a todas las personas en la escuela, incluyendo a la hermana de Kenny… el que atacó a las personas en el ayuntamiento, junto a mi madre y hermano… ¿Fuiste tú?- Stan volvió a desviar la mirada por la por esa pregunta hecha por Kyle -¡FUISTE TÚ! ¡¿VERDAD?!- el asombro que tenía enseguida fue sustituido por la ira.

-Kyle… por favor, tienes que entenderlo. Yo no quería que nada esto pasara. Sabes muy bien que en mis cabales nunca lastimaría de esa forma a los demás- quiso justificarse.

-¡¿En serio?! ¡¿Por qué no me dijiste de esto a mí antes?! ¡¿Por qué no buscaste a alguien que te ayudara con esa maldición?! ¡¿Acaso fuiste tan egoísta que no querías que todos vieran que el "maravilloso y justo Stan Marsh" era esa maldita bestia?- el judío seguía preso de una ira asesina.

-Si hubiera tratado de buscar a alguien que me ayudase con esto, lo más probable es que me hubiesen tachado de loco, y no solo eso, sino que en caso de que me creyeran, sería un golpe demoledor para mis padres al saber que yo esa bestia que había matado a tantos inocentes, incluyendo a Shelli. Lo mejor es que me desaparezca junto con Wendy para no seguir causando más calamidades en el pueblo- dio media vuelta y amañó con irse junto a su chica, pero una cuchilla le rozó la mejilla derecha y se clavó en un árbol frente a él.

-¡¿A dónde diablos crees que vas?! Después de todo lo que noviecita y tú han hecho ¡¿Crees que te puedes ir así como así sin responder por sus actos?!- Henrietta se sintió muy ofendida por eso.

-Por favor… no hagan esto más difícil de lo que ya es. Solo déjennos irnos en paz y así nunca tendrán que lidiar con nosotros de nuevo como si nada de esto hubiera pasado; además de que a dónde sea que vaya, intentaré la forma de curar tanto a Wendy como a mí- les volvió a pedir.

-¿Cómo si nada hubiera pasado? ¡¿CÓMO SI NADA HUBIERA PASADO?! ¡¿Cómo crees que vamos a poder seguir nuestras vidas como antes después de todo lo que ustedes hicieron?!- Kyle también se sentía insultado por la aptitud indiferente que su ex-mejor amigo estaba teniendo.

-Kyle… ya no sigas echándole más sal a la herida y déjalo así. Y por lo que más quieras, no intentes hacer algo en mi contra ahora ya que eso causaría que me transformase y no sé si pueda mantener el control de nuevo- más que una amenaza, esto sonó a una advertencia.

-¡Pues no voy a permitir que te tú y esa perra se salgan con la suya!- el judío fue hasta Butters y cogió la Magnum que le quedaba y comenzó a dispararle.

Stan abrazó a Wendy de forma protectora recibiendo todos los disparos gritando del dolor. Kyle al dejarse guiar por la ira, no tomo para nada en cuenta que estaba lastimando al que fue como un hermano para él y con el que compartió un sinfín de aventuras y desventuras, y solo se detuvo cuando se le acabaron las balas de plata.

-Kyle…- Stan gimió su nombre con voz ronca (NA: doble significado XD) -te había advertido… ¡QUE NO HICIERAS NADA EN MI CONTRA!- le gritó con voz gutural viéndolo con ojos amarillos que brillaban como las brasas del Infierno y de su boca sobresalieron unos punzantes colmillos.

Dejo a Wendy a un lado y comenzó a caminar de forma errática gritando tanto del dolor como de la ira volviéndose más grande y con sus zarpas comenzó a despellejarse a sí mismo dejando expuesta la carne que rápidamente fue cubierta por una gruesa capa de pelo negro, se oían los husos crujir al romperse y cambiar de forma, especialmente los de su cráneo al alargarse. Kyle se quedó sin habla por ese grotesco espectáculo y retrocedió unos pasos ya presa del pánico de nuevo, contrario a Henrietta que solo entrecerró los ojos firme en su posición.

-¡AAUUH!- aulló a todo pulmón al transformarse por completo y dio un paso hacia ellos con la intención de atacarlos. La chica seguía sin inmutarse, el judío frunció el ceño ya enojado como antes y levanto del piso su espada bárbara listo para luchar por su vida y acabar con la de su viejo amigo de ser absolutamente necesario.

-¡AHÍ ESTÁ!- gritó uno de los voluntarios llegando a la escena con el resto de ellos, a lo que Henrietta dijo de forma desagradecida: "¡Ya era hora!" -¡MÁTENLO!- todos comenzar a disparar.

Stan se cubrió y al igual que Wendy, comenzó a quemarse debido al veneno de plata que entraba a su cuerpo. Descubrió su cabeza levemente para soltar un último rugido antes de agarrar a su chica y comenzar a correr.

-¡NO LO DEJEN ESCAPAR, IMBÉCILES!- la gótica fue tras él junto con los demás.

A pesar de sus heridas, Stan corría a buena velocidad entre la maleza, con cuidado de que Wendy no resultara herida, y se dirigía al mismo sitio en donde dejó inconsciente a esos 3 francotiradores.

-Hay… ¿Qué pasó?- uno de ellos estaba recuperando el conocimiento -¡EL HOMBRE LOBO! ¡MAMÁ!- al verlo, se cagó en los pantalones echándose pecho tierra dejando al aire su trasero manchado de esa asquerosa sustancia marrón.

El Lican pasó por encima de él y de los otros de un salto sin prestarles atención y se dirigió a los muros que ellos antes custodiaban ya que su ruta de escape era pasar por encima de ellos.

-¡ESTÁ A PUNTO DE ESCAPARSE! ¡MÁTENLO MALDITA SEA!- exigió la pelinegra ya iracunda al ver como su presa estaba por escapársela de sus manos otra vez.

Kyle también estaba al borde de la histeria total, hasta que fijó su vista en uno de los rifles de Sniper que había en el suelo. Lo tomó y le apuntó al hombre lobo que estaba escalando el muro a punto de pasar por encima de los alambres de púas plateadas.

-Mamá… Ike… culón… esto por ustedes y por los demás- y jaló el gatillo sin vacilación alguna. La gran bala de plata salió disparada a toda velocidad en dirección al Lican que ya casi pasó por el muro.

-¡UARG!- soltó otro grito agónico ya que el metal le atravesó el omoplato derecho y salió por el pecho. Pese a la gravedad de la herida, eso no fue suficiente para matarlo.

Y aún a la gran distancia que los separaba, él y el judío se pudieron ver directamente a los ojos deseándose lo peor del mundo rompiendo por completo todo lazo de amistad y con un rugido final, dio un brinco saliéndose de los límites del pueblo que fue su zona de caza para ya no volver a atormentar a sus habitantes nunca más.

-¡NO, NOOOOOOO!- Henrietta cayó de rodillas y arrancó con fuerza el pasto -¡LO PERDIMOS PARA SIEMPRW MALDICIÓN!- comenzó a llorar y a golpearse la cabeza contra el piso varias veces debido al ataque de histeria que estaba teniendo en ese momento.

Al día siguiente las noticias no se demoraron en recorrer cada rincón del pueblo. En parte los ciudadanos estaban aliviados de que nunca más tendrán que lidiar con esas temibles bestias que perturbaban sus sueños y alimentaban la imaginación de cada uno de ellos de forma perjudicial, pero en otro sentido estaban anonadados de que Stan y Wendy, estudiantes ejemplares, resultaran ser esas malignas criaturas de la noche.

Sin dudas es un golpe demoledor para los familiares de ambos, sobre todo para los Marsh ya que no solo han perdido al único hijo que les quedaba sino que este fue el responsable de la muerte de su primogénita. Para los amigos y compañeros de ellos también fue una apuñalada por la espalda darse cuenta de la triste, cruda y espeluznante verdad.

-No puede ser verdad… ¡NO PUEDE SER VERDAD! Stan no puede tratarse de ese fenómeno- Kenny se negaba a reconocer la verdad. Estaba en silla de ruedas con un yeso alrededor de su espalda y cintura, y Butters tenía uno en su brazo herido.

-Yo tampoco quise reconocerlo al principio… pero es cierto. Él y Wendy eran los hombres lobo que hirieron y mataron a tantas personas… incluyendo a mamá y Ike- Kyle desvió la mirada soltando una lágrima que se le escurrió por el ojo derecho ya que al parecer su madre y hermano murieron en la noche mientras ellos iban tras los monstruos.

-¿Qué haremos entonces?- cuestionó Butters que estaba agarrado de la mano con Charlotte.

-Yo iré tras esa bestia. No puedo permitir que sigan causando más desgracias por el mundo entero. Es mi deber darles caza y evitar que más personas mueran en sus manos- habló Henrietta decidida -¿Alguien se apunta para eso?- se llevó un cigarro a la boca.

-Yo me apunto. Como mi hermano y madre murieron por culpa de ellos, también me corresponde detenerlos y hacerlos pagar por todo lo que han hecho- la pelinegra no pudo evitar sonreír al saber que contaría con todo el apoyo del pelirrojo.

-Yo quisiera ayudarlos también… pero con esta espalda lastimada… solo sería un estorbo- Kenny se resignó e hizo una mueca de dolor. Kyle le dijo que lo entendía y le preguntó a Butters si deseaba cooperar con ellos de nuevo.

-¿Yo? Pues tampoco quisiera que ellos continuaran con sus fechorías, pero…- el rubio vio de reojo a la castaña que también lo vio asó. Ambos sonrieron medio apenados y entrelazaron sus dedos -mejor no. Ya me he arriesgado mucho y no quisiera perder todo por lo que he luchado- la chica le dio un beso en la mejilla apenándolo de sobremanera.

-Conformistas- Henrietta habló de forma desaprobatoria -aunque me pregunto… ¿Qué estarán haciendo esos 2 malditos en este momento?- afiló la mirada y se llevó el cigarro a la boca.

En uno de los apartamentos de un edificio abandonado en Denver, Stan miraba fijamente el panorama. Estaba cruzada de brazos metido en sus pensamientos y cerca de él estaba Wendy acostada en un viejo colchón; sus heridas ya se habían curado casi del todo y dormía profundamente hasta que se removió indicando que iba a despertar.

-Wendy- su novio se le acercó y la sostuvo -¿Estás bien?- ella abrió lentamente los ojos.

-S… Stan… ¿Dónde estamos…?- miró de un lado a otro confundida sobándose la cabeza.

-Ah…- el pelinegro se rascó desesperadamente la nuca sabiendo que debía explicarla la situación en la que se encontraban -Wendy… debo decirte algo que no te va a gustar. Verás… yo… tú… ¡CARAJO! ¿Cómo te lo explico?- no sabía de qué manera decirle lo ocurrido.

-Stan… lo sé todo. Sé que tanto tú como yo somos esos horribles monstruos- él se asombró y le preguntó cómo lo sabía -fue cuando pasaba los días en el bosque… deliraba y caminaba sin rumbo fijo perdiendo el conocimiento ocasionalmente… teniendo visiones de lo que hacía… de las personas que maté… y pude oír tu charla con Kyle y esa chica…- Stan no sabía que decir ante eso -maté a tantas personas… ¡SOY UNA ASESINA!- se tapó la cara estallando en llanto negando con la cabeza.

-¡NO WENDY, NO! El único culpable aquí soy yo. Si tan solo hubiera matado a mi abuelo ¡Nada de esto no habría pasado! Nosotros seguiríamos con nuestras vidas normales y no habríamos matado a nadie- trató de calmarla ameritándose toda la culpa -No espero que me perdones enseguida, pero espero que algún día entiendas que yo no quería que nada esto pasara- le sobó un cachete.

-Stan…- ella también le acarició una mejilla ya dejando de llorar -yo jamás podría odiarte ya que a final de cuentas eres mi novio y lo único que me queda en este mundo y sé muy bien que tú no querías que nada de esto pasara- el joven se volvió a asombrar, pero sonrió derramando ya lágrimas de alegría -¿Pero qué será de nosotros ahora? ¿Qué vamos hacer con nuestras vidas? ¿Seguiremos matando a más personas inocentes sin poder evitarlo?- se volvió a angustiar.

-No. No pienso pasar el resto siendo esta maldita cosa. Pretendo viajar alrededor para encontrar alguna forma de liberarnos de esta maldición y poder ser personas normales de nuevo y si unimos nuestras fuerzas conseguiremos eso con más facilidad… claro, si es que me quieres ayudar con eso- le pidió muy incómodo.

-Claro que te ayudaré. Con tal de volver a ser una persona normal de nuevo, estoy dispuesta a hacer cualquier cosa- le aseguró tomándole la mano y ambos sonreían con ternura.

Pasaron unos días y las noticias más recientes de Denver decían que muchas personas han muerto por ataques de "osos". Henrietta y Kyle estaban en las afueras del pueblo alistándose para ir allá y frenar a la pareja de Licans.

-¿Seguro que quieres seguir con esto? Ya que una vez que comencemos, no habrá vuelta atrás- habló la chica. Los dos estaban a un lado de una camioneta que le pertenecía a ella y que tienen todos los recursos necesarios para la cacería.

-Por supuesto que quiero seguir con esto, no puedo permitir que Stan y Wendy sigan cobrando la vida de inocentes sin reparo alguno- le aseguró el joven viendo el gorro azul que le pertenecía a su viejo amigo -ah, y también quiero darte las gracias por todo lo que has hecho. Sin dudas eres la persona más valiente y responsable he conocido- la chica se sonrojó un poco por eso.

-Entonces en marcha- ella se subió en la puerta del conductor. Él iba a subirse por la entrada del copiloto, pero antes giró la cabeza para poder darle un último vistazo al pueblo de South Park.

-Ike… mamá… Cartman… juró que vengaré sus muertes y las de los demás, aunque me tomé todo lo que me quede de vida, juró que esos dos pagaran por todo lo que han hecho.

Después de hablarle al aire, se subió al vehículo para iniciar un viaje sin retorno impulsado por la ira y deseos de venganza tan desmesurados, que equiparan el salvajismo de esos monstruos que solo salen cuando el sol se oculta y desatan los peores horrores indescriptibles, de esos seres que pierden casi toda capacidad racional al volverse bestias lobo y se dejan guiar casi por completo por sus instintos salvajes y predatorios, de esos individuos que por la eternidad se arrepentirán por sus malas acciones, por esas…

CRIATURAS DE LA NOCHE…

-… y aquí termina la historia- Luis Carlos cerró el libro soltando un suspiro -espero que les haya gustado este último gran capítulo, y si me Salió así de grande, es porque al ser el último, es el que le debo dedicar todo mi empeño y esfuerzo- se secó el sudor de la frente.

-Antes que nada debo felicitar a los que adivinaron desde un principio que Stan era el villano principal del fic y que a pesar de los giros que di para que nadie lo descubriera enseguida, no se retractaron y siguieron creyendo que él era el hombre lobo- felicitó al público -pero de seguro nadie se esperó que Wendy fuese también un licántropo ¿Verdad? Pues si recuerdan el capítulo en dónde ella es atacada, no muere y es mordida por Stan y con esa mordida le transfirió la maldición del hombre lobo.

-Espero que les haya gustado el enfrentamiento que tuvieron en el bosque y la charla que tuvieron con Stan, es que recordé las veces en las que su abuelo le pedía que lo matara y se me ocurrió darle una validez a eso- rió un poco -pero tampoco se esperaron ese final abierto con Stan y Wendy queriendo encontrar la forma de poder volver a ser normales, y con Kyle y Henrietta pisándoles los talones para hacerles pagar por lo que han hecho ¿El romance huele entre estos 2 últimos, cierto?- volvió a reír.

-Saben, me gustó mucho escribir esta historia ya que no solo es uno de mis pocos fics de horror, sino también uno de mis pocos fics serios en donde el humor esta en segundo plano (Ah pesar de que me salió un "poquito" más grande de lo que tenía planeado)- soltó otra risa.

-Con ese final abierto, hago que los lectores dejen volar su imaginación y creen sus propias hipótesis de lo que habrán ocurrido de ellos y quién sabe, puede que al final de cuentas Kyle y Henrietta si hayan logrado ponerle un alto a Stan y Wendy- después de soltar otra risita, se pudo oír unos aullidos muy cerca suyo que lo asustaron -Oh puede que no… oh puede que no- comenzó a sudar y se tragó un nudo en la garganta al mismo tiempo que el fuego de la chimenea comenzó a apagarse sumergiendo lentamente la sala en la oscuridad y lo último que se pudo ver fue su cara con el miedo impreso en ella justo antes de que es oyera el sonido de las ventanas rompiéndose acompañadas de unos salvajes rugidos -¡QUIETOS PERRITOS, QUIETOS, QUIETOS HAY MAMAAA!- a pesar de que no se podía ver que ocurría, es muy obvio lo que pasaba -¡Ah y una última cosa! En el pasado ya había subido fics de horror llamados ¡Mueran todos Mueran! Los Pecados Capitales & Casa Embrujada y Broma de Mal Gusto. Estoy seguro de que esas historias también les van a encantar ¡SOCORRO, QUE ALGUIEN ME QUITE ESTOS PERROS SARNOSOS DE ENCIMA HAY, OUH, HA, IH, OHO!-

Historia completada el 15/12/2015.