Despedidas
Los rayos de sol se colaban por la habitación de Natsume, despertándolo cuando estos acariciaban sus párpados.
-¿Hotaru? –Pronunció el nombre de su mejor amiga aún somnoliento el azabache, pero cuando volteo su cabeza a donde debería estar Hotaru, solo se encontró con el futon ordenado y una notita sobre el mismo -¿Eh?
"Natsume, me he vuelto a casa, no había traído un cambio conmigo, me saludas a Aoi y le das gracias a tu abuelo.
Por cierto, roncas como cerdo (-_-#)
Nos veremos de nuevo, no te preocupes
-Hotaru."
-¡Cómo se atreve! Yo no ronco…al menos ya no –el azabache se paró en busca de la ropa que usaría ese mismo día, desde su habitación se podía olfatear el delicioso aroma del desayuno que su abuelo estaba preparando. Cuando se termino de poner lo que era una camisa de color azul oscuro y un pantalón caqui corrió hacía la cocina donde lo esperaba su abuelo para comer, extrañamente el lugar donde se sentaba Aoi estaba vació.
- ¿Dónde está Aoi abuelo? –el azabache le preguntó mientras empezaba a comer lo que era un tazón de arroz.
- Ya ni buenos días dan los niños ahora –suspiró el abuelo, un hombre que ya estaba en su setentas y vestía una bata de color crema –Tu hermana amaneció con mucha fiebre hoy, no ira a la escuela. Recuerda despedirte de ella al salir.
-Si abuelo, gracias por la comida por cierto…y buenos días –le dijo al fin Natsume.
Siguió desayunando, pero con una sonrisa menor con la que había despertado ya que ahora, sabía que su hermana menor tenía fiebre. Pensaba al mismo tiempo qué haría para que apoyaran su causa en no cerrar la primaria. Así era la mayoría del tiempo, puede que lo vieran en la superficie como un niño despreocupado e infantil, pero siempre tenía su mente en cosas de importancia, o que al menos, él consideraba importantes.
Después de haber desayunado y darle las gracias a su abuelo, fue con la pequeña Aoi a despedirse, cuando entro a su habitación observó como su pequeña hermana tenía en su frente una toalla de color blanco y a su lado un cuenco con agua, parecía seguir durmiendo ya que aún tenía los ojos cerrados, pero cuando Natsume cerró la puerta de la habitación, la menor de los Hyuuga se removió un poco y empezó a murmurar.
-¿Hermano Natsume?
-Sí, soy yo, Natsume. Me voy para la escuela ¿necesitas algo? –decía en voz queda para no alterar mucho a su hermanita.
-Taiyaki* de chocolate –dijo sonriente la niña –ya sabes como se pone el abuelo con las comidas cuando enfermamos, ¡es asqueroso! Te encargo mis apuntes de hoy también, por favor.
-Veré que puedo hacer con ese taiyaki, te lo traeré solo porque hoy es el primer día de tu fiebre, y es cierto, la comida que prepara el abuelo es asquerosa –con ese último comentario los dos empezaron a reír alegremente, ya que su abuelo con el hecho de que se enfermaran, hacía raras combinaciones con el propósito de aliviar a sus nietos. No les extrañaba si un día lograban ver algo moviéndose en su sopa. –Deja te cambió la toalla de la frente antes de irme.
Y dicho y hecho, el mayor agarró una nueva toalla de los estantes de su hermana y la remojó con agua fría del cuenco para ponérsela después en la frente de la niña, y con un "te quiero" por parte de ambos, Natsume tomo el camino hacia la escuela.
-¡Buenos días a todos!- se dirigió el de ojos carmín al salón cuando entro, ocultando su preocupación, mostrando una gran sonrisa, buscando a Hotrau con la mirada, mas su amiga no se encontraba ahí -¿y Hotaru? ¿No ha llegado aún?
Todos le miraron confusos ya que tal parecía que él no sabía nada.
-Natsume, ¿es que acaso no lo sabes? –se le acercó una de sus amigas
-¿Qué cosa? –preguntó confuso, Hotaru siempre llegaba primero, era muy extraño que no estuviera, y la actitud de sus compañeros le preocupaban
- Creí que Imai te lo diría ya que son muy buenos amigos
-¿¡Decirme que cosa?!-
- Natsume… Imai-san se va del pueblo y de la escuela hoy, ya se despidió hace unos minutos, nos lo explico hace poco la maestra
Natsume estaba en shock -¿Por qué no me lo dijo?- pensaba, después se dio cuenta de porque se había quedado a comer y se quedó tan tarde en su casa, quería pasar tiempo con él; la mamá de Hotaru casi nunca dejaba que Hotaru se quedara tan tarde…. Por eso escribió un "Nos veremos de nuevo, no te preocupes "
- De echo Imai aún está afuera, está a punto de irse –comentó un chico de cabellos negros mientras se asomaba a la ventana
Eso hizo volver a la realidad a Natsume
- ¡¿Qué dices?! No se puede ir
Y aquí es donde podemos observar una invención de Hotaru, la tortuga mensajera entraba al salón, y en sus labios un pedazo de papel que decía "para Natsume". Era una pequeña tortuga de caparazón vede y cuerpo de un tono amarillo, con un acceso para darle cuerda en su caparazón.
-¿Qué es eso? –pregunto una de las niñas del salón, algo asustada por el pequeño juguete que aparecía, todo el séquito de niñas que se había formada alrededor de Natsume empezó a asustarse y dejar salir pequeños chillidos.
-Ah, es la tortuga mensajera que logro hacer Hotaru…aunque es algo tonto, tarda una semana en dar el mensaje –hablo Natsume
- ¡Nat-chan! Tiene tu nombre –decía otra chica mientras le entregaba el papel.
Nuestro protagonista empezó a leer cuidadosamente la carta y su ceño empezaba a fruncirse tras cada oración que veía escrita, termino la lectura, dejando a sus compañeros curiosos de lo que pudiera decir aquella carta, él no dijo nada, Natsume solo corrió fuera del salón lo más rápido que pudo...
Mientras Natsume corría con demasiada rapidez tratando de alcanzar a su adorada amiga de la infancia, la de ojos violeta siendo acompañada por personas de trajes negros y por su propia madre, se preguntaba si lo que estaba cometiendo era lo correcto, no podía esconder su alice por siempre.
"Hago esto por Natsume, por la escuela, por mi familia, ya he librado demasiadas veces la academia, tengo que afrontar el problema" era lo que se decía repetidamente en su cabeza la joven. Unos pasos que se acercaban cada vez más rápido a donde ella estaba interrumpieron sus pensamientos, volteando su cabeza hacía atrás chocó miradas con su amigo azabache, quien corría velozmente a su dirección sin ningún cuidado y con unas cuantas lágrimas en los ojos.
Cualquiera diría que el chico corría con un sentimiento de tristeza hacía su amiga, talvez corriendo para darle un último abrazo, pero es Natsume, aqsí que a descartar esa idea. El chico saltó alto y estaba a punto de darle una patada a Hotaru.
-¡Tarada!
Hotaru solo reacciono como siempre lo ha hecho. Golpeando a Natsume. Pero no fue un golpe cualquiera, su mente es muy ingeniosa y a través del tiempo ha construido inventos que se han encargado de lo molesto que llega a ser Natsume. Y aunque se escuche loco la realidad es esta; Imai Hotaru golpeó a Natsume Hyuuga con un matamoscas gigante. Algo que de hecho sus compañeros ya estaban acostumbrados
-¡MALDITA! ¿Cómo no dijiste que te ibas? ¡Pesada, malvada, idiota!
-Porque sabía que te podrías así –contesto sin rencor alguno en la voz Hotaru
-…esas cosas no se dicen por cartas –le reprochó Natsume mientras se sorbía algunas lágrimas. Ambos se habían hecho inseparables desde que hace unos años Hotaru había llegado al pueblo, todo por un capricho por parte de la chica para ganar dinero en un concurso de canto, a sabiendas que Natsume podría juntar suficientes chicas con su popularidad. Desde entonces aunque fueran hombre y mujer, formaron una amistad irrompible y honesta, en especial para el de ojos como fuego, siempre lloraba y buscaba a Hotaru incluso cuando los adultos le regañaban, separarse era un sufrimiento para él. Y aunque no se notara del todo, también lo era para Imai.
-Por favor, no llores, te ves horribles, déjame ver una última sonrisa antes de partir –dijo con expresión tranquila y una sonrisa menguante la chica. Él solo le dio una de sus mejores sonrisas y se fundió en un último abrazo con su mejor amiga –cuida mucho a Aoi y al abuelo, espero nos veamos pronto…
Y así Hotaru se dio la vuelta y se dirigió a un auto negro que estaba aparcado en frente de la escuela junto con hombres de negro, dispuestos a llevarla a su nueva escuela.
Y hasta aquí el capítulo, en serio gracias por darle una oportunidad a la historia y por lo que me he tardado. Si están leyendo por fanfiction o se han pasado a leer la historia desde ahí, ya sabrán que tarde, pero es que me estaba adaptando a la prepa, sean buenos. Y a salí de vacaciones así por todo un mes estaré subiendo con más continuidad. Y si me están leyendo desde wattpad, aquí una rápida explicación, yo antes había iniciado esta historia, pero se me fue la inspiración y la dejé sin avisos en fanfcition, encontré los archivos, los releí y me dieron…deshonra (¿), así escribía:
Natsume: Lo siento Aoi-chan, ya sabes que soy muy torpe a veces jeje.- La niña azabache que esta con nuestro pequeño Natsume, es Aoi Hyuuga, su hermana pequeña (Y nuestra futura cuñada jeje okno.)
Aoi: ¿¡A veces!?, pero si siempre te andas cayendo!-
Natsume: eh... No era necesario que lo mencionaras Aoi-chan ^ _^U
Aoi: Bueno, no importa, sigamos jugando, Natsume Onni-chan
Natsume: ¡Sí!-
Los niños empezaron a correr por todos lados y gritando, el rato de jugar no duro mucho por una fría y dura paliza por una fría y dura persona…
BAKA-BAKA-BAKA-BAKA-BAKA...SIP! Así es eh aquí Hotaru.
Así que estoy editando los capis, a partir del 12, son capis nuevos, gracias por leer y por su apoyo, nos leemos en la semana, mucho amor :D
-AnLightwood
*pastel japonesen formade pez, usualmenterelleno de judíasdulces o chocolate
