Hello, bueno, hoy estoy orgullosa de mí, jajajaja me tardé menos de una semana en publicar. Chicas, gracias por sus comentarios tan líndos, y sí, Serena tiene problemas, espero se expliquen un poco en este cap, y qué les puedo decir soy una Drama Queen jajajaja, así que además de melosidades encontrarán drama innecesario jajajaja, bueno, me dejan sus opiniones, y, aunque es una adaptación de una historia mía, pues se le pueden hacer cambios aún. jejejeje.

Si alguien ve por ahí un error ortográfico, les agradezco si me dicen, aún cuando leo como 4 veces antes de subir, se me puede pasar algo, y soy un poco perfeccionista con mis escritos y no me gusta que los tengan. Gracias de antemano.

Nuevamente gracias, y espero lo disfruten, un fuerte abrazo a todas y que esten todas con bien :)

Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon utilizados para esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi, su servidora sólo los utiliza para usos recreativos y sin fines de lucro.

Las canciones dentro de la historia son los bellos Backstreet Boys, Lose it All, Safest Place to Hide y, eventualmente, Try.


" I climb inside your heart and I still find

You're my safest place to hide"

En el camino de vuelta a la habitación se toparon con varias fans a las que Darien saludo y se disculpó por no quedarse más tiempo con ellas, hasta que finalmente llegaron a la parte donde la seguridad del Hotel ya no dejaba pasar a nadie que no tuviera un pase VIP.

- Jedite, nosotros no vamos a salir más, así que si quieres alcanzar a los demás, está bien por mí.- le dice una vez estaban frente a la Suite de ellos.-

- Me quedaré en mi habitación, así aprovecho a hablarle a mi esposa, en caso cambien de opinión, me avisas

- Claro, gracias. Saludala de mi parte

- Yo le digo. Que te sientas mejor, Serena.- el chico se despidió de ella

- Gracias.- Inmediatamente entraron a la habitación, y Serena se acomodó en el sillón

- ¿Quieres algo de comer?- pregunto Darien al recordar que Serena probablemente no comía desde el avión

- sólo quiero una soda.- fue la única respuesta que pudo dar, los nervios y la anticipación la estaban matando.-

- en el minibar puedes tomar una.- Serena asintió y luego se dirigió al minibar.- ¿Estás bien?- le preguntó sabiendo la respuesta, pero sabía que para ella era mejor que sacara lo que la estuviera atormentando.

- Cansada, eso es todo.- le respondió mientras volvía al sillón.

- Dime que tienes.- le pidió él mientras se sentaba a su lado e intentaba tomar su mano

- Nada, estoy bien.- fue la respuesta de ella pero aún no podía verlo a la cara así que utilizó la soda como escudo.

- Serena…- le dice en tono de reprimenda mientras con su mano derecha logra que lo vea a la cara.-

- es sólo que… lo que dijiste antes.- los ojos de Serena estaban tan atormentados que Darien no sabía que hacer o decir para tranquilizarla.-

- ¿cuándo?- había dicho y hecho tantas cosas que necesitaba que fuera un poco específica.

- en la entrevista, cuando te preguntaron si estabas con alguien.- Serena cerró sus ojos ya que Darien la tenía agarrada firmemente.

- ¿qué con eso? ¿tú a mí no me quieres?- con la última pregunta, Serena abrió los ojos de repente.-

- Claro que sí te quiero, ¿Cómo puedes pensar lo contrario? Es sólo que, no sé, estoy confundida.-

- ¿Por qué estás confundida?- Darien sabía lo difícil que era a veces para Serena expresarse, así que tenía que tener mucha paciencia y hacer las preguntas correctas

- Todo eso que dijiste, ¿fue en serio? ¿De verdad me quieres tanto como para decir que soy la dueña de tu corazón?- A pesar de entender las dudas de Serena, no dejaba de dolerle que ella aún no terminara de confiar en él.

- No sólo eres la dueña de mi corazón, eres la dueña de mi alma. Te amo, aunque te parezca extraño. Sé que aún no te he presentado al mundo como tal, pero no quiero que la prensa se meta, aún no estás lista para lidiar con eso, además, aún nos estamos conociendo, y no me gustaría que comentarios o cualquier otro chisme se interpongan entre nosotros. Quiero disfrutarte para mí solito un poco más.-

- Darien, te amo más que a nada en este mundo, pero quiero que me entiendas que todo esto es demasiado nuevo para mí y yo tan sólo soy una niña…

- Estoy consciente de ello, por eso el anonimato que trato de mantener contigo. Pero eso no es lo que realmente te molesta, ¿o sí?- Serena nuevamente desvió su mirada, no sabía cómo expresarse, ella no estaba acostumbrada a decir sus sentimientos, nunca pudo ser completamente sincera ni con su ángel, se había acostumbrado a quedarse callada para evitar regaños, burlas, críticas y reproches. Recuerdos de años de reprimirse hicieron que las lágrimas aparecieran en sus ojos e intentara apartarse de Darien, pero él lo que hizo fue levantarse del sillón y arrodillarse frente a ella.- Sere, mírame.- le pidió sin intentar forzarla, y no fueron más que segundos los que ella tardó en clavar su mirada en esos bellos ojos azules.- No te voy a lastimar, o forzarte a algo que tú no quieras. Te amo, y quiero que conmigo te sientas segura, feliz, que puedes confiar en mí y me digas lo que te pasa y lo que sientes. Quiero que esto funcione, quiero que nosotros funcionemos, y te daré el tiempo que sea necesario hasta que estés lista.- lo último lo dijo refiriendose a los acontecimientos anteriores

- ¿cómo sabes?-

- porque he aprendido a leerte, eres un libro abierto para aquel que se tome el tiempo de prestarte atención y sé que lo que sucedió por la tarde te dejó abrumada. Pero quería que tú me lo dijeras.

- Tengo miedo que cuando te despiertes ya no me quieras, que te des cuenta que no vale la pena estar con esta loca, porque soy demasiado joven para ti o no soy suficiente para ti.- Serena se sintió aliviada de poder sacar parte de sus sentimientos, y más al ver en los ojos de Darien ternura

- Ya hemos hablado de esto, pero lo haremos cuantas veces sea necesario hasta que dejes de dudar. Yo también tengo miedo que te des cuenta que mi mundo y yo no valemos la pena como para que hayas dejado todo, que sólo quieras la fama que acompaña el que salgas conmigo, que no puedas ni quieras lidiar con mi mundo, o que simplemente decidas que te mereces a alguien mejor que yo.

- Yo nunca…- Darien la calló poniendo su dedo en sus labios.-

- No lo sabes, como yo tampoco sé qué va a suceder mañana, la otra semana, el otro mes, unos cuantos años. Al final, ese es el punto, arriesgarnos, disfrutar de esto que estamos sintiendo ahora, y trabajar cuando las cosas no sean tan color de rosa, hemos logrado bastante hasta el momento, hasta vivimos juntos y creo que nos va bastante bien, hemos tenido citas hermosas y ahora que ya somos una pareja, yo no me arrepiento de nada

- Yo tampoco…- se quedaron los dos en silencio por un momento ambos viendo el alma del otro a través de sus miradas.- Perdón por mis dramas, creo que es difícil para mí ir aceptando todo esto, y hablarte de ello.

- Lo sé, pero tú sabes que puedes decirme lo que sea, yo no te voy a juzgar. Recuerda que no sólo soy tu novio, también soy tu amigo. Y así como tú me escuchas mis cosas, yo te escucharé las tuyas, la idea es que no tengamos secretos y hablemos si de verdad queremos que esto funcione.

- Me he acostumbrado tanto a callar, y aún más desde que ella se fue. Siempre lo que encontré fueron juicios, quejas, reproches y todo ese montón de mierda. Contigo me siento yo, me siento segura, eres, sin lugar a dudas, mi refugio de todo. Gracias por todo lo que haz hecho y lo que sigues haciendo por mí.- Serena se lanzó a abrazarlo con todas sus fuerzas y Darien no dudó en corresponderle.-

- No tienes nada que agradecer, es un gusto poder hacerlo, me encanta poder cuidar de ti, y más aún ver tu hermosa sonrisa.

- Claro, siempre y cuando siga cocinando para ti.- Serena hizo un intento de broma para poder relajar el ambiente, lo necesitaba.-

- me atrapaste, ¿qué puedo hacer? cocinas demasiado bien.- ante el comentario, Serena no pudo evitar reírse. Ambos se habían relajado ya del estrés del día, pero se quedaron abrazados por unos instantes, hasta que el estómago de Serena los interrumpió.- ¿Tienes hambre?- y eso fue una pregunta retórica

- Creo que sí.- Serena estaba muy apenada

- ¿Quieres salir?-

- No, prefiero quedarme.- le dijo mientras acariciaba el rostro de él

- Ok, yo pido la comida y tu café, que sé has de estar muriendo por uno.- esto hizo que Serena sonriera por lo bien que la conocía.-

- Qué bien me conoces.- Darien sólo asintió y se levantó de donde estaba para acercarse al teléfono de la Suite.- Mientras haces eso, iré a bañarme

- ¿Necesitas ayuda?- le pregunta con una sonrisa pícara, y Serena le tira lo primero que se le pone en el camino, un cojín, tampoco quería golpearlo mucho.-

- En lo que salgo, empieza a arreglar tu sillón.-

- ¡No es justo!- al comentario y por el tono de niño castigado en que respondió, Serena no pudo evitar reírse.

" You understand me like nobody can

I feel my soul unfolding, like a flower blooming "

Mientras Darien llamaba a Room Service, Serena se metió al baño y se preparó para tomar una ducha. Una vez el agua caía sobre ella no pudo evitar dejar caer las lágrimas, no entendía el porqué de ellas, pero lo que había logrado aprender con Darien era no quedarse con las ganas de llorar. Mientras dejaba que el agua se las llevara junto con sus inseguridades que no dejaban de atormentarla, recreaba la conversación que acababa de tener con Darien, y el sacrificio que hacía al haber dejado todo por el hombre que estaba del otro lado de la puerta. Sus padres estaban molestos al punto que la hacían sentir como si la odiaran, en su familia decían cosas horrorosas, y nadie podía pararse a tratar de entender lo que ella estaba sintiendo y que realmente quería. Las últimas semanas en que Darien no había estado intentó comunicarse con ellos, pero realmente se dio por vencida al no recibir respuestas favorables, sólo una persona que se había tomado el tiempo de escucharla y comprender su decisión, y más que nada su apoyo para su nueva vida, una de sus tantas primas y que era hermana de su ángel, y al pensar en ella, no pudo evitar que más lágrimas salieran de sus ojos.

" Sé que tú también me apoyarías…"- No pudo evitar pensar en ella, en ese ángel que la había ayudado a superar uno de sus episodios de depresión. Desde el día que ella se fue había perdido todo, sobrevivía porque no le quedaba otra opción, pero en realidad, sólo cuando escuchaba a Darien cantar es que podía sentir algo, y desde julio, cuando todo empezó, sentía que su corazón había vuelto a latir, se sentía viva, que había despertado del estado zombie en el que se encontraba.- Y eso es todo lo que necesito.- se dijo a sí misma, recordando que ese era su sueño y al final era su vida, que si se equivocaba, al menos tendría la satisfacción que lo intentó. Las cosas no serían fáciles, con todo lo legal y la vida de famoso de Darien, pero para ella valía la pena intentarlo. Lo importante para ella era que finalmente se sentía feliz y tenía la esperanza que, tal vez algún día, ellos lo entendieran y estuvieran felices por ella.

Estaba decidida a no dejar que todo lo negativo la afectara, era su momento de demostrarles que podía llegar a ser feliz a pesar de todo y en contra todos. Empezó a sonreír bajo la ducha y a pensar en lo maravilloso que ese hombre se había comportado con ella desde el primer día que se conocieron 7 meses atrás. Las cosas habían sucedido tan rápido desde ese entonces pero sentía que todo era tal cual debía ser. Únicamente había algo que le preocupaba, Darien era un hombre que tenía sus necesidades, y tenía demasiadas mujeres ofreciéndose y haciendo lo que sea por pasar una noche con él, y Serena era lo suficientemente celosa para querer alejarlas a todas, por decirlo de manera sutil. No era tan ingenua ni inocente como para no darse cuenta que, por más extraño que sonara en su mente, Darien quería llegar a algo más con ella, pero ella no sabía si estaba lista para ello o no. Él era todo lo que siempre había soñado, no quería ir tan rápido pero tampoco quería que otra se le atravesara en el camino, él le daría tiempo, pero tampoco era un santo, y por más que confiara en él, no sabía qué tanto tiempo la iba a esperar. Necesitaba decidirse, pero tampoco forzar algo de lo que tal vez ella, o él, se iba a arrepentir después.

No pudo seguir con sus pensamientos ya que fue interrumpida por Darien.-

- Princesa, ¿te ahogaste?- ante la ocurrencia, Serena empezó a reírse

- ya mismo salgo.- le dijo entre risa

- Ya está aquí la comida y el café.-

- Gracias.- Serena finalmente salió de la ducha y se vistió lo más rápido posible y antes de salir se echó un vistazo en el espejo y notó como la blusa que tenía para dormir en un tanto escotada y lograba resaltar cierta parte ella, lo cual la llenó un tanto de pena, sobre todo por los sucesos anteriores a la entrevista, intentó que no se notara tanto, pero era imposible, salió del baño y en la habitación buscó en su maleta una playera o algo que pudiera servirle, por lo menos mientras comían, pero notó que había olvidado muchas cosas por hacer la maleta tan rápido. Se dirigió hacia el pequeño living donde la esperaba Darien.- Darien…- de inmediato volteó a verla y aunque intentó verla a la cara, Serena era bastante agraciada como para mantener mucho tiempo los ojos en su rostro, y Serena se sintió tan observada que de inmediato su rostro se puso como un tomate.- Crees poder prestarme una Tshirt, me di cuenta que empaqué muy rápido y no traigo ni una sudadera…

- En la primer gaveta.

- Gracias.- Serene de inmediato volvió a la habitación.-

- ¿Tienes frío?- le preguntó una vez Serena estaba de vuelta.

- Sí.- fue la única respuesta que obtuvo de ella.-

- Le puedo subir a la calefacción.- le ofreció, como todo el caballero que era.-

- La playera está bien.- Serena se acomodó en el sillón individual y mientras tomaba su taza de café decidió cambiar el tema.- ya estás libre mañana?

- De hecho, Andrew me avisó que tenemos una reunión en la mañana, últimos detalles antes de empezar a grabar, espero no te moleste

- en absoluto, yo me dedicaré a hacer nada o contemplar New York desde la ventana.-

- Estaré de regreso por la tarde y ya podemos hacer lo que quieras

- No te preocupes, además, no sé cuándo vamos a regresar

- Eso también quería preguntarte, San Valentín es en dos días, te molesta que nos quedemos aquí?

- Lo que tú prefieras, con tal que estemos de regreso a más tardar el 17 no me importa

- Algo en especial?- le preguntó curioso.

- Nada, sólo mi primer día de trabajo.- le dijo con tono de restarle importancia al asunto pero al final no pudo evitar sonreír.

- ¿Lo conseguiste?-

- Así es, oficialmente soy Residente de Florida y mi permiso de trabajo me lo entregan al final del mes, pero quieren que llegue a partir del 17 para inducciones y otro montón de cosas.- Para eso Darien ya se encontraba de rodillas frente a ella y le quitó la taza de café de las manos para colocarla en la mesa y evitar tirarla,a lo cual Serena protestó un poco, pero luego fue asaltada por un beso de Darien que la hizo olvidarse de porqué estaba protestando. No mucho después Darien separó sus labios de los de ella.-

- Te amo…-

- Me alegra, porque de lo contrario sería un poco incómodo esto de que me voy a quedar aquí.- Ella sonrió y él volvió a besarla. Después de unos cuantos minutos, finalmente se separó de ella, pero la hizo que se sentara junto a él en el sofá y recordaron que tenían que comer algo. Mientras comían Serena decidió sacar otro tema a conversación.- Darien, estaba pensando que tal vez debería de empezar a buscar un apartamento, algo sencillo, dependiendo de mi sueldo y otros gastos

- ¿Por qué?- preguntó sorprendido y un tanto molesto

- Bueno, es tu casa y creo que es demasiada tentación seguir viviendo juntos.- dijo lo último en casi un susurro y empezó a sentir el calor en sus mejillas.-

- Hemos estado bajo el mismo techo por los últimos 3 meses y creo que nos ha ido bastante bien.-

- Técnicamente fueron como 5 semanas.- intentó refutarlo

- Serena…- le reprochó

- Ok, Ok, pero…- no la dejo terminar con lo que para él eran disparates

- Pero nada, no vas a gastar tu dinero en casa y servicios, sobretodo, cuando es innecesario que lo hagas. Recuerda que yo me la paso de viaje, así que prácticamente estarías viviendo sola

- Pero es tuya y... - Serena no lograba encontrar un argumento

- Sabes que tengo razón.- Darien no pudo evitar notar la cara de preocupación de ella.- Pero, si realmente lo crees necesario, yo te ayudaré a buscar un lugar decente, aunque creo que deberías de esperar un poco y darle prioridad a otras cosas.

- Está bien, aunque siento que te he dado muchas molestias ya.- dijo finalmente sabiendo que era imposible luchar contra él

- ¿Te he hecho sentir de esa forma?- el tono de preocupación de que eso fuera verdad era tan sincero de parte de él que Serena lo abrazó antes de responderle.-

- ¡Claro que no! Es sólo que todo es tan raro para mí, y nunca me ha gustado molestar a la gente

- bueno, a mí no me molestas y yo no soy la gente. Eres más que bienvenida en mi casa. Piénsalo, tienes tu habitación propia y sé que amas mi cocina, y la piscina y el mini cine que está en el sótano.-

- No me ayudas y eso no es justo, sabes que sólo la cocina es demasiada tentación para mí.- lo sontó regresando a su lugar

- Únicamente estoy señalando unas cuantas cosas que extrañarás si te mudas.-

- Mejor ahí la dejamos y lo hablaremos en cuanto pueda hacer un presupuesto. Además, tengo que conseguir un carro, así que dependiendo de eso creo que si me quedaré por un tiempo más.- dijo al hacer unos cuantos números en su cabeza al pensar en lo que costaría conseguir un buen carro.

- bueno, puedo cobrarte renta si eso te hace sentir mejor

- Creo que le temo a eso.- lo intentó decir en tono de broma pero Darien no lo tomó como tal.

- Yo nunca te obligaría a algo que no quieres o que no estás lista. No te haría daño, y haré lo mejor posible porque así sea.-

- Yo sé, no era mi intención que sonara así, perdón. Creo que debería de irme a dormir ya.- Se sentía muy mal porque todo se había convertido en un mal entendido, que sin dudarlo se levantó del sillón y se metió al baño para preparse para dormir.- Eres una tonta, Serena.- se dijo a sí misma y se lavó los dientes y se agarró el cabello, al salir del baño vio a Darien sacando sus cosas.-

- ¿Qué haces?

- Saco mis cosas para dormir.-

- ¿Por qué?

- Bueno, no voy a dormirme así, y hace un poco de frío como para no llevar cobija. ¿Quieres que me congele?

- Claro que no, pero…

- Sere, ¿qué pasa?

- ¿Te quedas conmigo?

- ¿Estás segura?

- Sólo a dormir, no estoy lista para nada más

- Por eso lo pregunto

- No quiero separarme de ti.- le dijo mientras lo abrazaba con todas sus fuerzas.- Perdón, yo sé que tú no me harías daño, fue un mal intento de broma… yo…

- Creo que somos dos los locos en esta relación y sobreactué un poco. Sólo quiero que sepas que eres demasiado importante para mí y lo que dije es en serio, nunca te haría daño.-

- Yo sé, por eso quiero que duermas conmigo, necesito sentir que estás conmigo.-

- Ok, te serviré de oso de peluche

- Gracias, por eso te amo.-

- y yo a ti, vamos a dormir.- Finalmente se separaron, y mientras Darien entraba al baño a arreglarse para dormir, Serena se acomodaba en la cama, no tenía intención de hacer nada más, pero después de las últimas semanas que había estado sola y todos los problemas que su proceso de solicitar residencia americana le había causado con sus padres, necesitaba sentirse querida y que no estaba sola, y en los brazos de Darien, estaba segura que iba a poder dormir bien o al menos estar tranquila.

Cuando Darien salió del baño encontró a Serena casi dormida, se acomodó en la cama evitando molestarla, quería abrazarla, pero se sentía vulnerable, él, a sus casi 30 se sentía de 15 al estar en la misma cama que su novia.

- ¿Darien?- Serena lo sacó de sus cabilaciones.-

- ¿Quién más?- le dijo con una media risa

- ¿Te molesta abrazarme?

- en absoluto.- le dijo mientras se acomodaba de forma que ella pudiera acurrucarse y al ver la enorme sonrisa en el rostro de ella, se sentía en casa, y sabía que ella necesitaba tiempo, y era la primera vez que probaría su fuerza de voluntad y debía ganar, porque con nadie más sentía esa necesidad de darle espacio y tiempo, la amaba por sobre todo y eso era lo único que importaba . Serena, por primera vez en mucho tiempo durmió tranquila, sin pesadillas.

A la mañana siguiente, Darien despertó para irse a su reunión, Serena se veían tan en paz que no la despertó, pero le dejó una nota. Serena despertó para encontrar la nota en su almohada y una sonrisa se dibujó en su rostro. Pasó toda la mañana analizando su relación, pensado y pensando en lo que quería hacer, estaba a un punto en que ya no le importaba lo que los demás pensaban, y eso incluía a sus padres y el resto de su familia, para ella la prioridad eran Darien y ella, nadie más. Darien regresó por la tarde y se dedicaron a hacer nada en la habitación del hotel, pasaron una tarde tranquila entre risas y mimos, y la noche la pasaron igual que la anterior.