Hola chicas!

Perdón por la tardanza, pero me costó un poco decidirme por la escena final. Pero, ya está, de verdad espero les guste, si creen que hay algo que necesita mejorarse les agradezco sus valiosos comentarios. Gracias a todas por tomarse un poco de su tiempo para leer esta mi diabética historia jejeje, y también a las que se toman un par de minutos más para dejarme un review. Arigato!

Bueno, ya las dejo leer y espero lo disfruten.

Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon utilizados para esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi, su servidora sólo los utiliza para usos recreativos y sin fines de lucro.

Las canciones dentro de la historia son los bellos Backstreet Boys, Lose it All, Safest Place to Hide y, eventualmente, Try.


+-+ LOSE IT ALL +-+

by Selene Mc

" If my heart should shatter watching you,

That'll be one last thing I'd have to prove "

San Valentín llegó y por la mañana, Serena nuevamente despertó sola, esperando encontrar una nota en la almohada o escucharlo en la ducha, pero lo que había era completo silencio. Un poco asustada, se levantó y se dirigió a la pequeña sala donde observó una enorme caja de regalo en el lado derecho de la mesa y el desayuno del otro lado. La curiosidad le pudo demasiado y se acercó hacia la mesa y de inmediato abrió la caja, donde lo único que encontró fue un montón de papeles hechos bola y encima una nota con la letra clara de Darien:

" Buenos días, princesa.

Perdona por no quedarme a desayunar contigo pero te vi demasiado a gusto durmiendo que no quise despertarte, te dejo lo más importante del día, café y desayuno, disfrútalo.

Como mi primer regalo, debes bajar al Spa donde te van a atender como la princesa que eres. Sin embargo, debes estar lista a las 3:30 en el lobby. En el spa tendrán la ropa que te compré para esta noche, mi segundo obsequio. Antes de las 4, Jedite te estará esperando en el lobby para llevarte a donde yo estaré.

No te preocupes por nada más que relajarte y divertirte, de lo demás me ocupo yo.

Te estaré esperando y te voy a extrañar en todo el día.

Te amo,

Darien."

Serena no podía borrar la sonrisa de su rostro, se termino el café, cogió algo de lo que estaba en la bandeja y se vistió para salir hacia el spa, todo en no más de 15 minutos. Llegó al Spa del hotel y al momento de dar su nombre, a las encargadas les cambió mucho el trato hacia ella, y aunque quisiera evitarlo, eso le hacía sentir especial.

Empezaron con un masaje para luego arreglarle el cabello, y ella decidió que esto sería un cambio de apariencia completo, así que optó por cortarse el cabello y hacerle unas luces oscuras, ya que la peinadora sabía el tipo de ropa que utilizaría, la peinó de forma que se lucieran tanto el cabello como el atuendo y, por último, la maquillaron de acuerdo a la ocasión, al verse al espejo pensó que estaba viendo a otra persona, y tal vez así era.

A las 3 de la tarde Serena estaba en el vestidor contemplando un vestido rojo corto, strapless, con escote en forma de corazón y con brillantes en la parte del busto, que justo debajo de éste y hasta la cintura tenía una faja, que hacía resaltar su ya abundante busto, la parte de la falda tenía la primer capa de la misma tela de arriba pero encima tenía varios vuelos de una tela más fina que le daban volumen y la parte de atrás dos vuelos que le llegaban a las rodillas, que parecían una pequeña cola, dándole un toque de elegancia. También unos hermosos zapatos dorados abiertos que sólo tenían una cinta en la parte de enfrente dejando al descubierto sus dejos y una cinta que se amarraba en el tobillo, eran de un fino tacón, que al verlo, temía caerse de manera embarazosa al intentar caminar, pero esa pena se le quitó o cambió por una mayor al notar una pequeña caja con ropa interior roja para ella, no pudo evitar ponerse más roja que un tomate al tan sólo considerar que Darien pudiese haber comprando eso para ella, y más al darse cuenta que eran de su talla. Tratando de quitar ese pensamiento de su mente, se terminó de arreglar y a las 3:35 estaba ya en el lobby, lo bueno que el atuendo también incluía un abrigo negro que la cubría del frío casi congelante de Febrero en New York, en ese momento Serena agradecía que ya había pasado más de una semana sin que nevara. No más de 10 minutos después, Jedite se apareció en el lobby.

- Hola Sere, estas lista?-

- Hola, sí-

- ¡Qué bueno!, vamos que se nos hace tarde.- empiezan a caminar hacia la salida principal del hotel

- ¿A dónde vamos?- pregunta curiosa, pero con lo que conocía a Darien, estaba segura que Jedite no le diría.-

- Eso es algo que no te puedo decir.- no pudo evitar la expresión de decepción.-

- Ok, tenía que intentarlo.- llegaron hacia la salida donde el auto los esperaba, Jedite le abrió la puerta trasera y Serena se subió, agradeciendo la calefacción que había adentro. Jedite se dirigió al asiento del conductor y de inmediato emprendió el camino, mientras Serena admiraba las calles de New York, hasta que notó que los Edificios se hacían más pequeños hasta ser casi solo calles, no era la primera vez que estaba en la ciudad así que se le hizo un poco raro, recordó que no conocía mucho la ciudad, así que no preguntó nada y siguió admirando el paisaje, hasta que en algún punto cerró sus ojos y empezó a quedarse dormida. Un par de horas después, Serena sintió que el auto se detenía, abriendo sus ojos se dio cuenta que el sol estaba terminando de ocultarse en el mar.

- ¿Dónde estamos?- preguntó aún algo desorientada por el sueño, y a tiempo recordó que estaba maquillada, ya que estuvo a punto de arruinarlo restregando sus ojos.

- Creo que te explicará el chico de tus sueños que te espera en el jardín.- le responde antes de bajarse del auto

- ¿En verdad no me vas a decir?- Jedite solo encogió sus hombros.- son imposibles los dos.- Serena dijo con una sonrisa y luego Jedite salió del carro para abrirle la puerta.- Gracias.- le dijo mientras con ayuda de Jedite salía del carro.

- De nada. Hasta aquí llego yo, tú debes seguir el sendero que te llevará a la parte trasera de la casa y ahí puedes preguntarle lo que quieras.- Los nervios de Serena empezaron a resurgir y sólo asintió.- Diviértete.- le dijo con un guiño y logró que ella volviera a sonrojarse, y con una carcajada regresó al auto para de inmediato dar vuelta y regresar a la ciudad.

- Creo que me voy a matar con estos zapatos.- Serena se dijo a sí misma antes de empezar a caminar lo más cuidadosamente posible y así evitar una caída embarazosa, de modo que mucho no notaba lo que se encontraba a su alrededor.- Creo que necesitas aprender a usar estas cosas.

- Y así puedas apreciar el exterior.- al escuchar esa voz que tanto le encantaba se quedó quieta en donde estaba y levantó la mirada para quedar sorprendida con lo que tenía frente a ella. Todo el jardín estaba lleno rosas, entre rojas y lilas, que esas eran sus favoritas, también había velas por todos lados y era lo único que alumbraba el lugar, y el amor de su vida caminaba hacia ella con una sonrisa en sus labios y sus manos en la espalda. Al verlo así, vestido con un traje blanco recordó una conversación o más bien confesión que alguna vez le hizo

**** Flashback ******

"- ¿Qué fue todo eso de los trajes blancos que Rei te estaba molestando?

- Nada, ya sabes que le encanta molestarme por ser la menor

- Serena…- le dijo dándole a entender que no le creía nada y quería una explicación.

- ¡Agh! está bien, sólo porque no quiero que me ataques con cosquillas.

- ¿Y bien?- le pregunta un tanto impaciente ya que Serena no empezaba a hablar.

- Sólo hice el comentario que de todos los atuendos, los trajes blancos son los que más me gustan, y que deblancotevesdemasiadobien

- ¿Qué?-

- Que el blanco te queda muy bien y a mí me gusta mucho cómo te ves

- Gracias.- Dijo con una sonrisa.- Te das cuenta que no era tan difícil decirlo.

- Te odio.- Serena le respondió intentando que sonara real pero no pudo evitar decirlo con una sonrisa.

*****-Fin del Flashback *******

- Alguien, alguna vez, me dijo que el blanco me quedaba muy bien, así que pensé que era una buena ocasión para hacer uso de este traje.- Se quedó parado justo frente a ella y clavando su mirada en la de ella.- ¿Tú qué piensas?-

- Yo… esto es…. Wow.- Serena estaba tan sorprendida que no encontraba palabras para expresarse.

- Y esto, mi amor, es para ti.- finalmente Darien le entrega la rosa roja que tenía en sus manos

- Es hermosa.- le responde con una sonrisa

- Definitivamente.- y no se refería a la rosa, logrando que Serena se sonrojara.- Ven, quiero que veas algo antes de que entremos.- Serena toma la mano que Darien le extendía y empieza a caminar junto a él, tranquilamente y olvidando su problema con los tacones.- Y ahora, esto es lo importante del tiempo, tienes que disfrutar de esta vista.- Darien le señala como el sol se iba ocultando en el mar, los colores que aparecían en el cielo hacían que el ambiente fuera aún más romántico.

- ¿Lo tenías todo friamente calculado?

- Ya me conoces... - Darien se colocó justo detrás de ella, entrelazando sus brazos en la cintura de Serena, lo que ella provecho para recostarse en su pecho y el descansando su barbilla sobre la cabeza de ella, los dos observando la hermosa puesta de sol.

"Heaven will be waiting when I fall into your loving arms

I believe you'll find me there"

- Creo que ya te tuve demasiado tiempo aquí afuera.- le dice al oído.- Ven, vamos adentro.- Serena asiente, y nuevamente toma la mano de Darien quien la guía hacia la casa, cuando abre la puerta dejando ver el interior, Serena se sorprende aún más. No había nada más que candelas encendidas y fotos colgando del techo, Serena empezó a observarlas y le pareció extraño lo que eran…

- ¿Qué es esto?

- Son fotos que encontré en la web, sabes que si escribes en Google "Darien Chiba novia 2006" tú apareces en muchas de ellas

- ¿Estás seguro que dicen que soy tu novia?

- Eso escribí yo, y este fue el resultado.- le dijo en tono de cerrar el tema

- Apuesto que eso no es precisamente lo que dicen de mí.- no pudo evitar decirle con un tanto de nostalgia al ya saber los lindos adjetivos con los que muchas fans se referían a ella.

- No me importa, y no me tomé el tiempo de revisar varios sitios, en realidad, sólo había un artículo que decía que eres la misteriosa novia del codiciado Darien Chiba

- Oye, me encanta tu modestia.

- Yo sólo repito lo que leo, pero al final, no me importa nadie más que tú, así que ellas que deseen lo que quieran

- Me alegra que digas eso.

- ¿Qué te pareció?-

- Entre el jardín, la puesta de sol y esto, WOW…

- Y lo bueno es que tus ojos dicen lo mismo, eso quiere decir que hice algo bien

- Hiciste todo bien, esto es maravilloso. Es mucho más de lo que en algún momento me pude imaginar.- Darien atrae su rostro al de él

- Te amo, Serena.- le dice justo antes de juntar sus labios con los de ella. Besándola de manera dulce, pero al mismo tiempo con toda la pasión que sentía por la rubia, quien alegremente correspondía a la caricia. Después de unos momentos Darien se separa de ella.- Creo que la comida se va a enfriar-

- ¿Tú cocinaste?- pregunta incrédula

- Quisiera decirte que sí, pero ya has probado mi comida, así que solito me delataría. Antes de sentarte, te ayudo a quitarte el abrigo.- Mientras ella empezaba a liberarse del abrigo, se sintió demasiado observada y expuesta al recordar el vestido corto y escotado que tenía bajo el mismo. Darien la ayudó, y al mismo tiempo que hacía que el la tela se desliza por los brazos de Serena, no pudo evitar acariciarlos justo después de la tela, lo que logró que pequeñas corrientes eléctricas llegaran hasta lo más profundo de sus ser. Mientras el vestido que su hermana Ami había comprado para Serena se iba revelando, Darien tenía que sacar fuerza de voluntad de donde podía para no caerle a besos en ese momento y más aún, para no arrancarle el vestido. Debía respetar que ella aún no estaba lista para dar ese paso, pero estas cosas le hacían más difícil la tarea de esperar, que no estaba seguro si agradecerle a su hermana o reprocharle que fuese tan sexy. Finalmente terminó de ayudarla a quitarse el abrigo y lo colocó en uno de los sillones.

- Vamos, una cena muy deliciosa nos espera.- Darien tomó su mano y la guió hacia el comedor.- Princesa, la comida está lista y ya mismo se la sirvo.- La ayudó a acomodarse en la silla, como todo un caballero.-

- Gracias.- le respondió con una sonrisa, aún se sentía demasiado observada y más aún al creer que Darien sabía lo que ella estaba usando debajo del vestido. Agradecía profundamente que la casa estaba únicamente iluminada por velas y él no podía ver el color tomate en sus mejillas.

- He de decir que nunca había estado tan agradecido con Ami desde que se volvió mi hermana.- le dijo mientras él se sentaba en la silla que estaba a la derecha de Serena.

- ¿Por qué será?- le preguntó muy curiosa

- Por tu atuendo.- dijo de manera obvia.- Ella fue quien lo eligió, compró y lo envió hasta el hotel, yo sólo se lo entregué a la encargada del Spa para que te lo pudieras poner.

- Eso es un bonito gesto de su parte.- Serena se sentía demasiado aliviada con sus palabras y saber que él no había escogido la ropa, pero lo que no entendía ¿en qué estaba pensando Ami?

- Definitivamente… Te ves demasiado hermosa.- Serena pensó que no podía sonrojarse aún más, pero estaba equivocada.- Y más aún cuando se te sube el color.- le dijo Darien con una ligera risa al notar el color carmesí de las mejillas de Serena

- Gracias, creo.-

- Nada que agradecer, definitivamente soy yo el agradecido, con Dios, el Cosmos o cualquier ser que te trajo a mi vida.

- Darien…

- Feliz día de San Valentín, Princesa.- Darien tomó la mano derecha de Serena y deposito un tierno beso en su mano, sin dejar de verla a los ojos.-

- Feliz día de San Valentín, Darien.- le respondió ella, lo más despacio posible ya que si hablaba más rápido sentía que no podría contener las lágrimas.-

- Bueno, señorita, es hora de comer.- Darien se levantó y fue a la cocina por la comida, mientras que Serena tomaba un poco del agua que estaba servida e intentaba tranquilizar sus nervios. Un par de minutos después, apareció Darien con dos platos de comida.- Espero te guste, fue lo mejor que pude conseguir en tan corto tiempo, pero dicen que es uno de los mejores chefs

- Wow, ¿me vas a cambiar?

- No te emociones mucho, aún eres mi favorita

- Siento que dices eso sólo porque me quieres

- Hay algo de eso, pero tambien que me encanta cómo cocinas, así que no es sólo porque te quiero

- Y yo tratando de librarme de la tarea de cocinar.- Darien respondió con una carcajada que contagió a Serena. Siguieron con su cena y se la pasaron platicando, haciendo planes ahora que Serena se quedaría de manera indefinida. Todo se centraba en los dos meses de vacaciones que Darien tenía antes de volver al estudio y lo que harían cuando Serena tuviera unos días libres de su trabajo. Los minutos pasaron como que si fueran segundos para ellos.

- ¿Te gustó mi elección de comida?- le pregunta una vez habían terminado con el plato principal.

- Definitivamente.- le respondió con una sonrisa.

- Y estoy seguro que te va a encantar el postre.- le dice con un guiño. Y se levanta para ir a la cocina por el postre.-

- Deja que te ayude.- le dice a punto de levantarse de la silla

- Oh no, princesa.- Se detiene antes de entrar a la cocina y voltea hacia donde está Serena.- Tú te quedas sentada, yo soy el mesero, asistente de mesero, botones, lo que sea. Así que espera ahí, donde estás te ves preciosa

- Estás loco.- le dice con una sonrisa

- Ya lo sabíamos.- Le gritó desde la cocina, mientras arreglaba el postre y volvía hacia el comedor.- Sé que te encanta el chocolate, pero lo que quería que probaras no era buena idea porque no duraría hasta ahora, así que me fui por tu segundo postre favorito, Pie de Queso y Limón.

- En verdad estás haciendo muy buenos puntos.- le dice Serena con una sonrisa y con los ojos en el pie que tenía Darien en las manos

- Me alegro.- Le responde con una sonrisa.- Ahora si puedes levantarte y venir conmigo, porque el postre se sirve en la sala.

- Lo que tú digas.- Se acomodaron en el sofá y Darien le entregó su pedazo de Pie.

- Gracias.- Probó el pie mientras Darien la miraba esperando su reacción.- Esta muy bueno.- le dice finalmente.

- Me alegra que te gustara.- Y con eso ya empezó él a comer su pedazo.

- Entonces, ¿vas a trabajar en tu casa?

- Algo así, por lo menos mientras tú estás trabajando, intentaré concentrarme en un par de canciones que quiero terminar. Cuando tu estes libre, hacemos lo que quieras

- En realidad, sabes que yo soy feliz de quedarnos en casa

- La casa es grande así que tendremos con que entretenernos, pero, te presentare más de Orlando para que no te pierdas cuando yo no este contigo

- He sobrevivido estos meses, así que creo que puedo lograrlo

- Cualquier cosa menos salir

- Bueno…

- Creo que tenemos un par de parques pendientes en Disney y con eso no te puedes negar

- No voy siquiera a pretender protestar.

- Sabía que había una forma de convencerte para salir de la casa.- Serena empezó a reírse a carcajadas y al final terminó con un suspiro.- ¿Estás bien?

- Sí, bastante.- Serena dejó su plato en la primera mesita que se le atravesó en el camino, y de inmediato buscó la mirada zafiro de Darien donde dejó clavada su mirada celeste.- Te amo…- Esas dos simples palabras llevaban todo lo que Serena sentía por el hombre que tenía frente a ella, quien no tuvo mejor respuesta que besarla, besarla con todo el amor que sentía por ella, la pasión y el deseo que estaban guardados dentro de él, y estaba tan ocupado con ella que no notó el momento en que tiró su plato con tal de liberar sus manos y ocuparlas mejor.

Darien dejó que sus sentimientos lo guiaran, y guiaron sus labios hasta el cuello de Serena, haciéndola sentir tantas cosas que no terminaba de comprender pero que no quería que se terminaran nunca, instintivamente movió su cabeza a un lado dandole mas espacio a él, quien exploraba cada parte de su cuello y un poco más cerca de sus hombros.-

- Darien…- dijo su nombre en casi un suspiro, pero lo suficientemente audible para que él la escuchase y, de donde pudo, sacó fuerza de voluntad para detenerse, lo cual dejó a Serena muy confundida.- ¿Darien?- intentó llamar su atención al notar que se separaba de ella.

- Necesito un momento.- le dijo cerrando sus ojos y respirando profundo para calmarse a sí mismo.

- ¿Por qué?- Darien finalmente abrió los ojos y con demasiada curiosidad se le quedó viendo a Serena

- ¿Te estas quejando que me detuviera?

- Bueno… yo…- Serena estaba lo suficientemente apenada que cubrió su rostro con ambas manos, pensando que quizás malinterpretó las intenciones de Darien.

- ¿Sere?- preguntó con una sonrisa en sus labios.

- Te estás riendo de mí.- Le dijo aún con su rostro cubierto

- Claro que no, sólo estoy sorprendido. ¿Vas a contestar mi pregunta?- lo que obtuvo por respuesta fue un asentimiento de cabeza.- Sí, vas a contestar mi pregunta, o sí, estás protestando porque me detuve

- Ambas.-

- ¿Qué quieres que haga, Serena?

- Yo… yo…- Serena no estaba segura de cómo articular palabra alguna y Darien sintió ese nerviosismo, así que para ayudarla a relajarse, volvió a lo que estaba haciendo antes y se enfocó en el cuello de Serena justo donde se encontraba con su cuello

- Estás tratando de decir que te gusta esto.- le dijo a Serena entre cada beso que dejaba en su que iba desde su hombro derecho hacia la parte más sensible de su oreja donde se quedó entretenido, intentando que Serena quitara sus manos de su rostro, lo cual logró en un corto tiempo haciendo que las moviera para poder jugar sus dedos en el cabello negro de Darien.- era eso lo que intentabas decir.- Darien se detuvo lo que causó que Serena abriera sus ojos nuevamente y se encontró con los ojos zafiro de Darien, llenos de amor, pero también de pasión.-

- No te detengas. Quiero estar contigo, quiero que me hagas el amor, quiero se tuya.- le dijo sin el más mínimo tono de duda.

- ¿Estás completamente segura?- le preguntó sólo para asegurarse que Serena no se arrepintiera después.

- Sí, lo estoy. Te amo con todo mi ser, y no encuentro otra forma de demostrartelo. Ya no puedo ni quiero detener esto que siento dentro, quiero ser tuya en todas las formas posibles, yo soy tu regalo…- Al decir esto, Darien finalmente la soltó y se levantó del sillón donde estaban. Serena se quedó perpleja y no pudo evitar sentirse herida.

- Eso no va a suceder en un sillón.- le dijo al notar que la había lastimado, al mismo tiempo que le extendía su mano para ayudarla a levantarse, y Serena, con una sonrisa en su rostro, la aceptó para finalmente quedar frente a frente con el hombre que tanto amaba, agradeciendo a Ami por los tacones.- Esto vamos a hacerlo bien, de la mejor forma y de modo que lo disfrutes y sea especial para los dos.- lo último lo dijo en un susurro en el oído de Serena para luego volver a capturar su labios en los de él todo el deseo y, porqué no, la felicidad que sentía en esos momentos, su corazón estaba que se salía de su pecho y estaba tan nervioso como si también fuera su primera vez.

Mientras Darien se encargaba de devorar la boca de Serena, ella entrelazó los brazos en su cuello, tratando de acercarse lo más posible, él no tardó en entender lo que ella pretendía y estrechó su cintura hasta que ambos sintieron sus corazones volviéndose uno solo. Entre caricias y sin dejar de besarla, Darien empezó a bajar el vestido de Serena y sin mucho esfuerzo lo removió dejándola únicamente en ropa interior.

Sin poder contenerse la llevó hasta una de las habitaciones donde con extrema dulzura la acomodando sobre la cama. Fue entonces que se separó para también quitarse la ropa, y antes de dedicarse a hacerle el amor, la contempló, admirando la ropa tan sexy que tenía puesta, pero por sobre todo, admirando la bella mujer que había puesto su mundo de cabeza.

Serena, al sentirse observada vistiendo únicamente el bra, el ligero y el bóxer de encaje, por un momento tuvo dudas de lo que estaba por hacer, pero al encontrarse con esos ojos color zafiro que la miraban con deseo y amor, perdió cualquier duda y lo único que quería era pertenecerle, en cuerpo y alma, a ese hombre que le había robado el corazón a través de sus canciones.

Darien se acomodó junto a Serena, sus ojos clavados en los de ella y sus manos explorando el cuerpo por el que se volvería adicto, necesitaba constatar que eso no era un sueño y que ella estaba segura del paso que iban a dar.

- Sabes que te amo con todo mi ser, y lo que menos quiero es que te arrepientas, ¿estás segura?- Ante las palabras de Darien, aún un poco nerviosa porque no tenía idea de lo que
tenía que hacer, Serena empezó a explorar el pecho de Darien.

- No tengo idea de lo que debo hacer, pero de algo estoy segura.- empezó a depositar besos por el cuello y torso de Darien.- es que quiero ser tuya completamente.- esas palabras lograron que el corazón de Darien se acelerará aún más y sin dejar que Serena dijera una palabra más, se apoderó de los labios de ella y volvió a recorrer su cuerpo para así poder grabar en su memoria cada poro de su piel, logrando que Serena emitiera pequeños gemidos y que con manos torpes y tímidas comenzará a acariciarlo.

Él se tomó su tiempo para hacerle el amor, tratando con todas sus fuerzas de frenar su líbido, esa noche se trataba de ella, quería que recordara su primera vez como la mejor noche de su vida, que el dolor que le provocaría, que era imposible evitarlo, fuese disminuido o nublado por la pasión, el deseo y la satisfacción.

" If my heart should shatter watching you,

That'll be one last thing I'd have to prove "