Pasaban las horas… el grito de Hiyori iba decreciendo de a poco, convirtiéndose solo en lágrimas al cabo de unos segundos, mientras apretaba con fuerza sus ojos y dientes, a la vez que se aferraba a mi camisa… como si su vida dependiera de ello.

Eran las ocho de la tarde para ese entonces, a la vez que las lágrimas brotaban de una manera más lenta en la Zoroark, mientras aún mantenía sus ojos cerrados, con la misma postura.

No quería separarse de mí, nunca antes se había expresado de esa manera con otra persona aparte de Hisame o sus padres, y el simple hecho de soltarme, le devolvería esa soledad tan poco deseada por ella…

Era la única oportunidad que tenía para compartir su dolor…

El silencio era interrumpido por las fuertes brisas que recorrían el bosque, mientras que la temperatura disminuía por cada segundo que pasaba.

En aquel momento Hiyori tenía la mitad de su cuerpo aún en el pequeño hueco que estaba debajo del árbol, mientras que la otra mitad me abrazaba, a la vez que yo estaba sentado en la fría nieve, consolándola…

Ya sabía que era momento de terminar con ello, pero no quería separarme de la Zoroark… yo, al igual que ella, estaba bastante destrozado por toda la pena que había en su corazón, al haberlo sentido de igual manera luego de conectar su aura con la mía.

Claro, no fue una fusión como fue en el caso de Takeru conmigo, ni siquiera podía hacer eso, simplemente mi aura estuvo en contacto con la suya, logrando gracias a ello el poder sentir sus emociones.

El tiempo pasaba y sabía que ya no podía seguir en ese lugar, pero tampoco quería dejar a Hiyori así que, exaltándola bastante, la saco del hueco en donde estaba para luego subirla a mis brazos.

Hiyori se sorprendió bastante de mi actitud, pero solo se dejó estar, cómoda en mis brazos mientras apoyaba su rostro en mi hombro, aún buscando esa protección de mi parte, a la vez que yo comenzaba a caminar lentamente hacia mi hogar.

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Mis pisadas en la nieve eran el único sonido que se escuchaba alrededor, además de la brisa que se hacía presente en ciertos momentos.

—"¿Por qué lo haces?"— dijo débilmente en un gruñido Hiyori, mientras aún tenía su mejilla apoyada en mi hombro, pero ahora dejando ver sus grandes ojos azules, observándome con duda en ellos—"Después de todo lo que intenté hacer… aún buscas ayudarme, ¿Por qué?"— preguntó nuevamente, mientras que yo aún mantenía la mirada fija en el camino, pero escuchando de igual manera lo que me decía la Zoroark.

—¿Por qué lo hiciste?— pregunté totalmente serio, sin querer responder a esa pregunta hasta que ella respondiera la que yo le había hecho— ¿Por qué intentaste lastimarlos?— pregunté refiriéndome a Takeru y Hanako, junto con Haruko.

—"Ya deberías saberlo… ¿No que podías ver los recuerdos?"— preguntó extrañada la Zoroark.

—Solo adopté los sentimientos de tu aura; no quería seguir inmiscuyéndome en tu vida... no lo encuentro correcto— sentencié mientras que Hiyori comprendía.

—"Ryuji me dijo… que si acababa con la vida de al menos uno de tu familia… soltaría a Yoshiro"— sentenció Hiyori un poco triste, mientras que de a poco todos los puntos comenzaban a conectarse en mi cabeza.

Ryuji nunca tuvo planes de liberar a esos pokémon, solo buscaba una forma de activar el dispositivo que en ese entonces estaba en nuestros corazones, usando a Hiyori para eso. Y el infeliz puso esa carta en aquel libro solo para esperar que la desesperación fuera mayor en mí.

Volvieron a pasar los segundos, hasta que vuelvo a dirigirme hacia Hiyori…

—¿Qué edad tiene Yoshiro?— pregunté, cambiando totalmente el tema, intentando desviarla de esos recuerdos, pero sin resultado.

—"Tiene dos años… nació días después luego de que nos capturaran a mí y a Hisame"— volvió a decir en un débil gruñido, mientras sentía como apretaba con un poco más de fuerza mi camisa, por haber vuelto a recordar esos momentos—"Nos buscaban porque podíamos ocultar nuestra aura… y Ryuji nos convenció de que ustedes eran la razón de todo"— volvió a decir un poco apenada.

—"Así que… he ahí la razón de sus armaduras… usaron la habilidad de los Zoroark en ellas"— pensaba mientras seguía caminando.

Pasaron unos minutos, cuando finalmente Hiyori volvió a hablar

—"No merezco su perdón…"— dijo en otro débil gruñido, mientras que yo aún seguía con la misma seria actitud.

—Eso lo tendrás que saber cuándo se los pidas a ellos… no perderás nada con al menos intentarlo— dije esbozando una pequeña sonrisa, mientras que la Zoroark solo me observaba, intrigada por mi manera de ver las cosas.

—Supongo que, cuando amas a alguien… puedes llegar a hacer cosas inimaginables con tal de protegerlo— dije, pensando en mi familia— y cuando alguien la lastima… te mentiría si dijera que no he sentido ese odio y sed de sangre en otras ocasiones— empezaba a bajar la mirada, recordando las cosas que le hice a aquel hombre que intentó meterse con Harumi en el mercado de la ciudad.

—No quiero que, por culpa de Ryuji, tú también te dejes abordar por el odio, Hiyori…— dije mientras la observaba, la cual también hizo lo mismo— por eso busco ayudarte, por eso estoy dispuesto a perdonarte a pesar de las cosas que intentaste hacer en el pasado… porque sé lo que es dejarse abordar por el odio, y no me gustaría ver a nadie pasar por lo mismo— dije levantando nuevamente la mirada, mientras que Hiyori solo siguió apoyándose en mi hombro… pensando las cosas que acababa de decir.

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Estábamos a unos pasos de la casa, a lo que bajo de mis brazos a Hiyori, la cual estaba mucho más calmada que antes.

Abro la puerta, para encontrarnos a Takeru y Hanako sentados en la mesa, mientras que Harumi se estaba empezando a sentar al lado de la misma, con tres tazas de té caliente, a la vez que al lado de la chimenea, Haruko y Yoshiro se divertían haciendo dibujos juntos.

Todos se exaltaron luego de que escucharan la puerta abrirse… a la vez que todos nos observaban, más a la Zoroark que a mí, a lo que ella solo bajó su mirada levemente; sin embargo, una voz en su mente la exalta.

—"Aún hay seres por los que vale la pena luchar… y todavía hay razones para ser feliz"— dije por telepatía, mientras observaba a mi familia.

—Ho-Hola…— dijo un poco alegre Harumi, a lo que yo sonrío, pero unos gritos nos exaltan por completo.

—"¡Hola tío Ryo!"— dijo alegre Haruko, mientras que esta se acercaba a mí, empezando a tirar de mi mano— "¡Ven, quiero que me ayudes en algo!"— dijo orgullosamente, mientras me acercaba a la chimenea al lado de su mesita de dibujo, donde también estaba Yoshiro con una extraña sonrisa en su rostro, como si supiera lo que se veía venir….

La Zoroark seguía en la entrada de la casa, sin saber que hacer luego de que yo me apartara de su lado, pero una mano sosteniendo la suya la hace reaccionar, por lo que en el momento en el que se gira para ver de quien era la mano, se sorprende a ver a Hanako con una sonrisa en su rostro.

—"Ven…"— dijo en un calmado gruñido Hanako mientras ambas se dirigían a la mesa, pero esta se extraña en el momento en el que Hiyori separa sus manos de una manera un poco brusca, quedándose estática luego de eso…

El silencio abordó el lugar, ya que todos nos habíamos dado cuenta de lo que había hecho la Zoroark…

Hiyori fijó su mirada en Takeru, el cual aún la miraba serio, todavía con rencor por todo lo que le había hecho a su familia. Se acercó a él y bajó un poco su cabeza en señal de arrepentimiento.

—"Perdo…"— empezó a decir en un leve gruñido Hiyori, el cual fue interrumpido por el sonido que emitió Takeru al levantarse de la silla, caminando hacia ella, y pasando por el lado de la misma, chocando bruscamente su hombro con el de ella, para después abrir la puerta de la casa y cerrarla con bastante fuerza, causando un ruido tal que asustó a Haruko y a Yoshiro.

—Lo siento Haruko…— dije mientras soltaba la mano de la Riolu— tengo que…— comencé a decir, pero la mano de Hanako se posa en mi hombro, deteniéndome.

—"Yo iré a hablar con él…"— dijo en un gruñido Hanako, completamente seria mientras comenzaba a caminar hacia la puerta, saliendo de la casa.

Hiyori estaba estática, solo seguía observando el suelo, con sus ojos entrecerrados; entendiendo la reacción de Takeru y totalmente impotente al no poder hacer nada para solucionar lo que hizo ella en el pasado.

—Vamos…— dijo Harumi, levantándose de su silla para luego llevar a Hiyori y hacer que esta se sentara al lado suyo, la cual no se negó—ten, pero ten cuidado que está caliente…— dijo con una leve sonrisa, dándole una pequeña taza de té, la cual aceptó aún con dudas, pero comenzando a beber de igual manera.

Me quedé observando por unos momentos a Harumi, la cual hace lo mismo hacia mí, cuando en su mente se escucha mi voz.

—"Gracias…"— dije por telepatía, a lo que Harumi solo asiente, aún con la sonrisa en su rostro.

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Hanako salía de la casa, y no tardó mucho en encontrar a Takeru… el cual nuevamente estaba arriba del techo de nuestro hogar, sentado mientras observaba el paisaje, a lo que la Lopunny saltó hacia este, para después sentarse al lado del mismo, mientras que Takeru aún mantenía su misma posición, sin decir ninguna palabra; demostrando únicamente descontento y preocupación.

Hanako se quedó mirándolo, y al ver que este no iba a comenzar la conversación, decidió empezarla ella.

—"Ryo intenta ayudarla… ¿Porque tú no?"— preguntó muy preocupada Hanako por la actitud de Takeru, pero este, aún sin decir ninguna palabra, solo puso su mano en el torso de Hanako, para después correr un poco de su corto pelaje y dejar ver una cicatriz larga que recorría el pecho de la misma.

—Te atravesó el corazón… ¡literalmente!— dijo Takeru, levantando la voz al final, para después calmarse un poco— y… ¿Esperas que la perdone después de eso…?— sentenció mientras bajaba la mirada, sin poder entender porqué yo quería ayudar a la Zoroark que casi mata a su familia.

Hanako no sabía que responder ante eso, e incluso… comenzaba a declinarse a las palabras de Takeru, pero en ese momento… mis palabras resuenan en sus mentes.

—"Ryuji la engañó, Takeru… le dijo que si ella mataba al menos a uno de nuestra familia… él liberaría a Yoshiro."— se escuchó en las mentes de los pokémon, los cuales empezaron a entender, a la vez que Takeru abría sus ojos levemente ante aquella información — "Aún recuerdo su aura; en el momento en el que estuve en la ciudad y fui a su laboratorio… Yoshiro era uno de los pokémon que estaban moribundos en las celdas que encontré… Ryuji no pensaba liberarlos, sin importar si Hiyori cumpliera o no con el trato… estaría muerto si yo no hubiera intervenido"— sentencié, mientras que Takeru comenzaba a conocer una parte de la historia de la cual no estaba consiente.

—"Además…"— se volvió a escuchar en sus mentes— "su odio hacia nosotros fue simplemente infundado por Ryuji, convenciéndola de que nosotros éramos los culpables de su encierro"— dije como último comentario.

Después de eso, solo hubo silencio… era necesario que los pokémon supieran lo que en verdad ocurrió con Hiyori, o al menos… lo que se sabía con seguridad hasta ese momento.

Takeru solo apretó sus puños, a la vez que una gran ira lo abordaba… se levantó bruscamente de donde estaba sentado, para luego bajar del techo y abrir la puerta de la casa mientras que Hanako lo seguía…

Volvimos a estar todos alertas, a la vez que observábamos a Takeru empezar a caminar con paso firme y enfurecido hacia Hiyori.

Yoshiro empezó a caminar hacia su madre, pero mi mano lo detiene, dejándolo totalmente extrañado.

Los pasos de Takeru se detuvieron al frente de la Zoroark, para después agarrar con su mano izquierda el pelaje negro que salía del pecho de Hiyori, comenzando a levantarla mientras que esta se mantenía sumisa ante el mismo trato que le daba el Lucario.

Takeru mostraba su furia evidente, mientras que apretaba sus dientes y su puño derecho, dando indicios de que quería dar un golpe a la Zoroark, mientras que esta… solo estaba cabizbaja, dispuesta a recibir lo que fuese por parte de Takeru.

Harumi y Hanako observaban preocupadas, mientras se preguntaban el porqué yo no interfería…

Yo simplemente estaba estático, mientras que detenía tanto a Yoshiro como a Haruko, observando fijamente a Takeru, ya que este había bloqueado sus pensamientos, haciéndome imposible el saber que haría a continuación. Lo único que impedía el que me moviese… era mi propia fe hacia Takeru, esperando que este no dejara que el odio se apoderara de él.

Takeru estaba furioso… inclusive, empezaba a emerger una pequeña capa de aura en su puño derecho, en respuesta a la ira que sentía en ese instante.

Hiyori tenía su mirada fija en Takeru, observando sus grandes ojos rojos, intentando incluso comunicarse por ellos; pero su vista queda perpleja al notar que de esos ojos rojos comenzaba a brotar una pequeña pero visible lagrima.

Takeru comenzó a bajar a Hiyori, mientras que el pequeño manto de aura que brotaba de su mano empezaba a desaparecer…

No es justo…— dijo Takeru en voz baja, a lo que Hiyori se sorprende un poco al escuchar esas palabras.

—No es justo el culparte…— volvió a decir, esta vez soltando a Hiyori, la cual aún se mantenía de pie frente a él.

Takeru se mantuvo en silencio por unos momentos, cerrando sus ojos por un instante, a lo que pasados unos segundos los abre nuevamente, con una mirada que irradiaba seguridad, a la vez que levantaba su mano y lo colocaba en el hombro de la Zoroark.

—Ryuji nos ha hecho pasar por muchas cosas, a ambos…— sentenció Takeru, el cual se restregaba su ojo, volviendo a una actitud seria— Te prometo que lo haré pagar por todas las cosas que nos hicieron— sentencio Takeru, mientras que Hiyori asentía, aún cabizbaja con sus ojos entrecerrados.

Pasaron los segundos, cuando Takeru finalmente decidió decirlo.

—Te perdono…— sentenció finalmente Takeru… mientras que Hiyori abrió con fuerza sus ojos, totalmente exaltada ante tales palabras, a la vez que de sus ojos comenzaban a emerger débiles lágrimas.

"Gracias…"— dijo la Zoroark en un suave gruñido mientras se restregaba un poco su ojo, pero la voz de Takeru la extraña de momento.

—¡Haruko! ¿No que querías hacer algo con Ryo?— preguntó Takeru, con una actitud totalmente normal, como si nada hubiese pasado… dejando un poco pasmada a la Zoroark.

—"¡Sí!"— dijo Haruko con la misma actitud, mientras volvía a tomar mi mano— "¡Ven, te tienes que acostar en el suelo tío Ryo!" —declaró contenta.

—¿Eh?— exclamé extrañado… pero por una extraña razón, hacía caso a lo que me pedía la Riolu, a lo que observo a Yoshiro, el cual solo tenía una sonrisa "maliciosa" en su rostro— ¿Q-Qué planeas ha-hacer?— pregunté un poco nervioso, mientras veía a Haruko organizar su pinturas

—"Quiero maquillarte…"— dijo normalmente la Riolu, a lo que todos en la casa empezaron a reír, exceptuando a Hiyori, la cual solo sonreía.

—¡Por supuesto que no!— grité exaltándome por completo, empezando a levantarme; sin embargo, me extraño cuando noto un pequeño peso encima mío, evitando de momento el que me levantara, a lo que levanto la mirada, para ver a un pequeño Zorua arriba de mi estómago, con sus cuatro patas totalmente abiertas, como si estuviera intentado agarrarme con su pequeño cuerpo.

—¿En serio?...— dije mirando totalmente fastidiado al pequeño pokémon, el cual pensaba que estaba evitando el que me levantara, a lo que me extraño cuando siento un tirón en mi brazo izquierdo, a lo que me giro para ver a Haruko, mientras sacaba su labio y tenía sus ojos lagrimosos.

—"No seas malo…"— dijo Haruko, como si estuviera a punto de llorar, mientras me observaba con "esos" ojos.

—"¡Eres malo, ahora la hiciste llorar!"— sentenció enojado por telepatía Yoshiro, mientras aún tenía su cuerpo encima del mío, sujetándolo con todas sus fuerzas.

—¡Tú te callas!— dije totalmente encabronado, mientras tiraba una de las mejillas del Zorua, el cual me observaba con la misma actitud.

Después de unos segundos, vuelvo a observar a Haruko, la cual ahora tenía la vista gacha, e incluso… con una pequeña lagrima saliendo de uno de sus ojitos.

Intentaba ser fuerte ante aquella actitud… pero vamos, no hay que ser un genio para darse cuenta el que era meramente imposible el decirle "no" a esa mirada…

—Tsch… "maldición"— pensé, a lo que me recuesto nuevamente en el suelo, mientras que el Zorua solo me observaba extrañado, a lo que solo se levanta de mi estómago, para después quedarse sentado encima de mí.

—Hazlo antes de que me arrepienta…— sentencié completamente vencido ante la actitud de Haruko.

—"¡Yupii!"— exclamó por telepatía, cambiando completamente su rostro, como si nunca hubiese estado triste, mientras estaba atónito ante su cambio tan repentino de actitud

—"Dios… ¿Tan fácil me manipuló?"— pensé hacia mí, mientras que a la vez tragaba saliva, al ver que la Riolu se acercaba a mí con un lápiz morado en su mano, a lo que una palabra se escucha en mi mente…

—[Sí]— respondió Takeru, a lo que lo observo para verlo con una gran sonrisa mientras me observaba, aún bebiendo tranquilamente su té, a lo que yo solo lo miraba encabronado, mostrándole una mueca; sin embargo, Haruko me da un pequeño golpe en la cabeza, extrañándome un poco.

—"¡No te muevas! ¡¿no ves que ahora me pasé de largo?!"— dijo encabronada, a la vez que yo no entendía a qué se refería con "me pasé de largo", cuando noto que todos comienzan a reír, e incluso Hiyori, la cual mandaba pequeñas carcajadas…

—¿Eh?— exclamé sin entender, a la vez que los demás observaban cómo tenía la mitad de mis labios morados, mientras que la otra mitad estaba totalmente mal pintada, debido a la mueca que había hecho por "culpa" de Takeru.

No podía hacer nada, era prácticamente impotente hacia la pequeña Riolu, mientras que esta estaba completamente concentrada coloreándome la cara, a la vez que yo simplemente me quedaba estático, completamente fastidiado de que estuviera permitiendo que le hicieran eso a mi rostro; lo cual solo era más entretención para los que estaban sentados mientras disfrutaban del espectáculo a la vez que tomaban té.

Seguíamos en la sesión de "maquillaje", a la vez que yo tenía los ojos cerrados, para no mostrar mi fastidio hacia Haruko, a lo que siento otro lápiz en mi rostro, pero esta vez en mi mejilla derecha, a lo que abro mis ojos para ver a Yoshiro con un lápiz negro, sonriendo maquiavélicamente.

—¡Oye!— grité cuando empecé a sentir que en vez de "maquillarme" estaba haciendo dibujos y otros garabatos en mi cara—¡No te atrev…!— volví a gritar, pero la voz de Haruko me detiene —"¡Buena idea, Yoshiro… los dibujos que haces le quedarán muy lindos a mi tío!"— sentenció Haruko, mientras que yo sudaba a mares, porque sabía que si me negaba a lo que hacía el Zorua, Haruko volvería a ponerse triste.

De mis ojos salían lágrimas cómicas, a la vez que permitía que ambos pokémon hicieran lo que quisieran en mi rostro, sin poder oponerme.

—Oye, Yoshiro…— dijo serio Takeru, a la vez que se levantaba con una actitud fría comenzando a caminar hacia el Zorua, como si tuviera intenciones de retarlo por molestarme.

—Takeru…— dije totalmente feliz de que mi amigo quisiera ayudarme.

Takeru estaba al frente del Zorua, a lo que se agacha mientras que todos lo mirábamos extrañado de lo que iría a hacer, a la vez que Yoshiro empezaba a bajar sus orejas al pensar que el Lucario lo retaría.

—¡Ten!— dijo con una sonrisa, mientras levantaba un lápiz de color rosa en su mano, entregándoselo a Yoshiro, el cual al verlo solo lo miró con una sonrisa— el rosa resaltará aún más tus dibujos— dijo Takeru a lo que se volvía a levantar para luego ir a sentarse.

—"¡Buena idea papi!, creo que tengo una pintura del mismo color…"— sentenció Haruko, mientras sacaba de su mesita un frasco rosa, a lo que lo abre metiendo el pincel en él, para luego comenzar a dibujar en mi cara.

Las chicas y Takeru no soportaban la risa, incluso Hiyori empezaba a taparse su boca, en señal de lo mismo.

Sin embargo… las carcajadas se detuvieron cuando estos empezaron a notar como todo a su alrededor comenzaba a moverse.

Cada tablón, cada cosa que estaba en la casa, se movía de forma violenta, debido a los temblores… a la vez que de mi cuerpo empezaba a brotar una gruesa capa de aura a lo que, aún acostado en el suelo, observé a todos los que estaban sentados, los cuales disfrutaban de mi "sufrimiento", mientras que estos solo me observaban asustados.

Takeru…— dije con una actitud calmada, pero con unos ojos que no demostraban lo mismo— recuerda que mis venganzas son peores...— dije detenidamente la última palabra, a lo que de la nada, desactivo el estado aural, para volver a cerrar los ojos y dejar que los niños pintaran mi cara, los cuales ni les importaba el que yo hubiese activado mi estado aural.

Al fin y al cabo, sabían que mi ira no iba dirigido hacia ellos…

Takeru sudaba un poco, mientras tragaba un poco de saliva con su pelaje totalmente erizado por lo que se le avecinaba… a la vez que el resto de la familia comenzaba a dejar de molestarme ante las consecuencias que aquellos actos traerían para el Lucario…

Los minutos se volvieron horas, mientras que Haruko y Yoshiro seguían dibujando ahora garabatos más que "maquillarme" en si… a la vez que todos los que estaban en la mesa conversaban de múltiples temas, ya haciéndose natural el que yo estuviera siendo pintado por los pokémon.

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Eran más o menos las diez de la noche… Haruko, aún con su pincel en la mano, empezaba a "cabecear" por el sueño, mientras que Yoshiro ya se había rendido hacía varios minutos atrás, quedándose recostado encima de mi estómago el muy confianzudo, ya que después de unos minutos de que mantuviera mis ojos cerrados, todo el mundo pensaba que me había quedado dormido, dejando el destino de mi rostro a la libre voluntad de los niños…

Haruko empezaba rendirse, hasta que no pasó ni un minuto, cuando ésta cae encima de mi cara, o más bien, de mis ojos, apoyando su cara en ellos, mientras caía rendida por el sueño.

Yo en ese momento estaba despierto claramente, pero no podía evitar el sentirme débil ante esas muestras de ternura por parte de Yoshiro y Haruko… prefería quedarme en esa posición por un tiempo más, hasta que Takeru y los demás decidieran que ya era momento para dormir.

Los demás seguían sentados, ya habiéndose terminado sus bebidas, solo conversaban, mientras que Hiyori era la única que no compartía mucho, no porque no quisiera, sino porque simplemente estaba atenta a lo que los demás decían.

Hiyori volvió a observarme, para verme a mí con los otros pokémon, observando además cómo estos últimos me habían dejado la cara llena de garabatos y dibujos, para luego verlos acurrucados encima de mí.

Harumi se percató de que la Zoroark me observaba, pero antes de que ella dijera algo, el gruñido de la Zoroark se hizo presente.

—"¿Lo amas?"— preguntó Hiyori, un poco triste, ya que sabría su respuesta, pero igual decidida a escucharla por parte de Harumi.

—¿Eh?— preguntó extrañada Harumi, empezando a observar a Takeru, ya que obviamente ésta no sabía que le decía la pokémon.

—Ella pregunta que qué es lo que sientes por Ryo— mintió Takeru, ya que no quería que Harumi diera una respuesta de un "si" o un "no", cuando se refiriese sobre si sentía amor por mí.

Harumi me quedó observando por unos segundos, viendo como "dormía" con los otros pokémon, mientras que a estos incluso les salía una burbuja de sus narices por lo cómodos que estaban.

Todos esperaban que Harumi dijera que me amaba; sin embargo, aquella no fue su respuesta…

—Esperanza…— sentenció Harumi mientras esbozaba una sonrisa hacia la Zoroark, la cual escuchaba extrañada sus palabras— no lo sé… es extraño, pero cuando uno habla con él… no te cabe duda alguna de la verdad en sus palabras, sientes que puedes confiar en él, y el mismo te demuestra que siempre intentará ayudarte sin importar la condición. Nunca conocí a alguien que me mostrara que en el mundo aún había esperanza a como él lo hace conmigo aparte de Hanako, y cuando estoy con el… siento que no me hace falta nada más; y es por eso que… y-yo lo amo— dijo tímidamente al final, mientras que Takeru sonreía, satisfecho de la respuesta, pero nuevamente el gruñido de la Zoroark se hace presente.

—"Y… ¿hace cuantos años lo conoces?"— preguntó con total normalidad la Zoroark, a lo que Harumi observó nuevamente a Takeru, para que le dijera que era lo que había preguntado Hiyori, pero se extraña al verlo soportando una evidente risa, mientras que se tapaba la boca, a la vez que Hanako solo estaba encabronada, ya que sabía la respuesta a esa pregunta.

—Te pre-preguntó que hace cu-cuantos años conoces a Ryo…— dijo Takeru entre carcajadas, mientras el fastidio de Hanako era evidente, a la vez que Harumi se quedó petrificada ante esa pregunta, sin saber si responder o no, pero el gruñido de Hanako la deja callada.

—"¿Un mes y medio aproximadamente?"— preguntó por telepatía igual de fastidiada Hanako tomando la mano de Takeru para ello, mientras observaba fastidiada a Harumi, a la vez que Takeru solo asentía aún controlando sus risas.

—"Y-Ya veo… bueno… igual es lindo que sientas eso por alguien a pesar de ese tiempo"— sentenció Hiyori, intentando apoyar un poco a Harumi, la cual estaba muy avergonzada y cabizbaja, al hacer notar el poco tiempo que ha estado conmigo, pero las palabras de su mejor "amiga" se hacen resonar nuevamente en sus mentes.

—"Está embarazada"— sentenció por telepatía Hanako, a lo que la boca de Hiyori se abrió hasta el suelo al escuchar esas palabras, a la vez que Harumi estaba completamente callada, y bastante sonrojada por la vergüenza.

—"M-Me estás diciendo que, ¡¿e-ellos dos ya ha-han?!…"— decía atónita en un gruñido Hiyori, totalmente sorprendida por lo que acababa de escuchar.

—"Sí… pero ya no hay nada más que se pueda hacer para remediarlo, ella ya cometió el error"— sentenció por telepatía Hanako, a lo que Takeru fija al instante su mirada en ella, ya que al estar fusionado a mi aura, él también era consciente de lo que yo sentía por Harumi, por lo que encontró incorrecto el que Hanako dijera que lo que hicimos yo y Harumi fue un error.

Takeru iba a objetar, pero el ruido de una fuerte cachetada hizo que evitara abrir la boca, al ver a Harumi de pie mientras observaba dolida a la Lopunny, la cual estaba pasmada a la vez que tenía su mejilla izquierda roja por el golpe que le acababa de dar su amiga.

—No fue… un error— dijo Harumi, mientras empezaba a brotar una pequeña lagrima en uno de sus ojos, a lo que el silencio abordó la habitación solo para ser rompido por los pasos de Harumi yéndose de la casa segundos después de darle aquella cachetada a su amiga sin querer aparentar ningún sentimiento, a lo que abre la puerta, para luego marcharse cerrándola suavemente, dejando a todos en la habitación totalmente en silencio.

—Hanako…— empezaba a decir Takeru, pero la Lopunny se levantó al instante de la silla, furiosa por lo que acababa de ocurrir, a lo que camina hacia su habitación, entrando en ella y cerrando la puerta de igual manera.

—¡Cuánto tiempo esperas seguir así!— me gritó Takeru, el cual sabía que estaba despierto, y que había escuchado todo lo ocurrido.

Los pequeños pokémon aún estaban dormidos encima de mí, a lo que con cuidado los bajo, dejándolos juntos al lado de la chimenea

—Iré con Harumi… sabes lo que pienso de que Hanako dijera eso, Takeru— dije hacia Takeru, mientras me lavaba la cara en el lavaplatos.

—Lo sé…— dijo Takeru, cabizbajo— yo hablaré con ella— sentenció, refiriéndose a Hanako.

—Está bien… Hiyori, ¿Puedes quedarte con los niños por un momento?— pregunté serio, a lo que la Zoroark solo asintió, ya empezando a sentirse un poco excluida de todo lo que ocurría a su alrededor, pero dispuesta a ayudar aunque fuera cuidando a los pequeños pokémon.

Tomé mi chaqueta y mi bufanda negra para luego salir de la casa, mientras que Takeru entraba en su habitación, para poder hablar con Hanako.

Hiyori solo se levantó de la silla, para luego sentarse al lado de Haruko y Yoshiro, para ver que el Zorua estaba recostado en el suelo, mientras que Haruko tenía su cabeza apoyada en la espalda del mismo, ambos durmiendo plácidamente.

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El clima empeoraba; nevaba con bastante fuerza, mientras que el viento no mejoraba la situación…

Harumi recorría una de las calles del pueblo, siendo la única en esta ya que todas las personas se encontraban dentro de sus hogares por el clima y por la hora; con sus familias…

Estaba desabrigada, apenas si tenía una camisa encima; tiritaba de sobremanera mientras se abrazaba a sí misma para poder afrontar el frio.

Sus lágrimas brotaban sin piedad de sus ojos, triste por lo que dijo Hanako, empezando a colmar sus pensamientos, mezclándolos por completo con sucesos del pasado y del presente, a lo que de un momento a otro cayó de rodillas al suelo, mientras que la tristeza y la soledad la abordaban de igual manera.

El frío era insoportable, pero no pasó mucho cuando aparecí finalmente atrás de ella a la vez que le colocaba mi chaqueta, extrañándola de momento para después fijar su mirada en mí, con sus ojos rojizos por las lágrimas.

—¿Me vas a decir también que fue un error?— dijo completamente triste Harumi, a lo que me fastidio un poco por lo que me preguntó, pero lo pasé por alto, a lo que la subo a mis brazos y activo mi estado aural, envolviéndola con el aura del mismo.

La misma aura volvía a calentar la piel helada de Harumi, mientras que yo la llevaba hacia un gran árbol que había a lo lejos, donde en la base de éste no había nieve.

Me senté en la fría tierra, para luego seguir cargando a Harumi, la cual solo estaba apoyada en mi torso.

—Creo que aquí es un buen lugar para conversar— dije sonriendo mientras que Harumi aún estaba callada, formándose un corto silencio entre nosotros, el cual decidí volver a romper.

—¿Tienes dudas?— pregunté, intentando sacar alguna palabra de Harumi.

—Tengo miedo…— respondió, dejándome extrañado— Tengo miedo de volver a estar sola otra vez…— volvió a decir, mientras que más lagrimas volvían a recorrer sus mejillas, pero fueron limpiadas por mi mano, a lo que esta solo seguía apoyándose en mi pecho, abrigada por mí y por mi aura.

—Ryo… Hanako tampoco se equivocó en todo lo que dijo, sé que lo habíamos conversado antes tú y yo, pero…— Harumi no sabía que palabras utilizar, no sabía que pensar.

No dejé que dijera ninguna palabra más, en el momento en el que dudó, mis labios chocaron con los suyos, no en un beso apasionado, sino que simplemente nuestros labios se juntaron, para luego separarme nuevamente.

—Eso… ¿fue un error?— dije mirando serio a Harumi— sé que aún tienes dudas sobre porqué han ocurrido todas estas cosas en tan poco tiempo, a pesar de que ambos sintamos lo mismo por el otro, pero… cuando estoy contigo, también siento esa esperanza que mencionaste antes— declaré con una pequeña sonrisa, a lo que Harumi se sorprende de momento al saber que había escuchado eso en aquella ocasión, sonrojándose un poco.

—No sé cómo explicarlo, pero… ¿No lo sientes?- pregunté mientras tomaba su mano, levantándola un poco— incluso mi aura quiere estar con la tuya — sentencié a la vez que el manto de aura de mi estado aural las rodeaba las dos manos, sintiéndose el calor agradable de la misma.

—Quizás eso lo explique…— dijo pensativa Harumi, mientras entrecruzaba sus dedos con los míos.

—Sonaría demasiado "estilo novela romántica" el decir que estuvimos siempre destinados para el otro— dije riéndome levemente, mientras que Harumi hacía lo mismo— pero quizás eso explique el por qué nuestras auras se complementan tan bien— declaré a la vez que la abrazaba con mas fuerza.

—Entonces… ¿A Takeru también le gusto?, al fin y al cabo los dos tienen la misma aura— dijo en un tono burlón Harumi, intentando el que yo reconociera que no era netamente necesario el que nuestras auras se complementasen.

—Bueno… por una razón tú y Hanako se llevan tan bien…— sentencié, a lo que Harumi se exalta un poco al mencionar a su amiga— sus auras también se complementan, obvio no de la misma manera, pero de una forma parecida a como es conmigo y Takeru— dije con la misma actitud.

Harumi no dijo nada, a lo que me extraño de momento para verla cabizbaja, triste por recordar la razón de todo lo que ocurría.

—Harumi… quizás Hanako no quiso decir eso…— dije intentando apoyar a Harumi, la cual aún estaba con la misma actitud.

—No lo sé…— dijo Harumi, mientras aún se apoyaba en mí— solo… me duele…— volvió a decir, mientras se llevaba su mano a su vientre, y con ella la mía— me duele que haya dicho que esto fue un error…— sentenció mientras más lagrimas salían de sus ojos, apoyándose en mi hombro

En ese momento no sabía cómo ayudar a Harumi, a lo que solo apoyé mi cabeza con la suya, tratando de consolarla de esa manera.

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El silencio se apoderaba del lugar, mientras que Harumi y yo seguíamos en la misma posición, a la vez que mi estado aural se mantenía activo sin causarme gran cansancio ya que me mantenía estático en el lugar; solo lo usaba para proteger a Harumi del frio

El sonido de unas pisadas nos pone alerta a los dos, a lo que levantamos nuestras miradas para ver a Hanako al frente de nosotros, con su gorro puesto y la bufanda blanca de Takeru puesta en su cuello de igual manera.

Hanako solo estaba cabizbaja, a la vez que yo sentía su arrepentimiento hacia Harumi…

Takeru no pudo conversar con ella, en el momento en el que este entró a la habitación, Hanako ya había salido por la ventana de esta junto con su gorro y la bufanda de Takeru que estaba en la misma, furiosa por lo que le había dicho a Harumi, odiándose a sí misma por las palabra que dijo… la Lopunny no tenía mi percepción del aura o como la de Takeru, por lo que le costó bastante encontrarnos, hasta que finalmente en el momento en el que lo hizo, solo pudo estar frente a nosotros… totalmente triste sin ser capaz de emitir palabra alguna, mientras que el arrepentimiento la consumía.

Pasaron los segundos, hasta que la Lopunny toma aire, dispuesta a al menos pedírselo.

—"¡Perdón!"— dijo en un fuerte gruñido Hanako, a la vez que una pequeña lagrima recorrió su mejilla…

Harumi no entendía el lenguaje del gruñido de la Lopunny, pero eso no significaba que no supiera lo que quería expresar Hanako.

Se levantó, aún tomada de mi mano, mientras empezaba a caminar hacia una apenada Hanako, la cual aún estaba con los ojos cerrados, apuntando su rostro en dirección al suelo.

Estábamos los dos delante de ella, a lo que Harumi nos sorprende a ambos cuando ella alza su mano a la vez que lo hacía con la mía, y las colocaba en la mejilla izquierda de Hanako, la cual aún mantenía el tono rojizo por el fuerte golpe que le había dado minutos atrás…

No era necesario siquiera el que Harumi me lo dijera, y no lo hizo, yo sabía lo que quería hacer… en el momento en el que mi aura estuvo en contacto con la piel de Hanako, la herida en ésta empezó a sanar.

—E-Eres una tonta…— dijo entre lágrimas Harumi, mientras que Hanako la observaba de igual manera— sabes que no puedo no perdonarte…— dijo a la vez que empezaba a acercarse a Hanako, para después abrazarla, la cual respondió de la misma manera, mientras que las dos tenían lágrimas en sus ojos…

Tanto la chica como la pokémon se abrazaban fuertemente, mientras que yo solo sonreía al lado de ellas, a la vez que aún estaba sujetado de la mano de Harumi.

Pasaron unos segundos, y Harumi separó su mentón del hombro de Hanako, para luego observarme fastidiada.

—¿Q-Que ocurre?— pregunté un poco nervioso.

No paso mucho y Harumi dio un fuerte tirón a mi mano, para que me acercara a ellas y las abrazara de igual manera, a lo que no me opuse y Hanako Tampoco.

Se estaba cómodo en el abrazo, no iba a ser tan cascarrabias como para negarme a ello, pero luego de eso empiezo a sentir cierta envidia proveniente de un aura que estaba oculta a unos metros de nosotros, a lo que levanto el rostro de momento, extrañando un poco a las chicas.

—¡Cuánto tiempo planeas seguir espiando!— grité al aire mientras sonreía hacia una dirección específica, a lo que después de unos segundos, y sabiendo que lo había detectado, empieza a salir tímidamente Takeru, el cual miraba hacia otro lado, celoso de que nos diéramos ese afecto.

—¡No estaba espiando!— dijo Takeru, a la vez que cierto rubor se le notaba en sus mejillas, dejándolo en evidencia.

Los tres nos quedamos simplemente mirándolo fastidiados, a lo que, al ver que este no se movería por su cuenta por su bendito orgullo, un brazo de aura sale de mi hombro derecho, sujetando a Takeru sorpresivamente por su estómago, arrastrándolo rápidamente hacia nosotros, juntándolo con el cuerpo de Hanako y el mío

Takeru estaba completamente apenado ante la situación; se sonrojaba bastante al recibir ese afecto, a la vez que tanto Hanako como yo lo rodeábamos con nuestros brazos, juntándonos todos, sintiéndonos a gusto con el calor de mi aura y nuestros cuerpos.

El pokémon finalmente no pudo ocultar su lado blando, a lo que solo apoyó su mejilla en el rostro de Hanako con sus ojos cerrados, sonrojado de igual manera, pero feliz a pesar de todo… contento de recibir ese cariño que tan pocas veces recibió en su vida…

La nieve caía en grandes cantidades, mientras que el viento soplaba con gran fuerza a nuestro alrededor… pero eso no nos afectaba en lo más mínimo; mi aura, y ahora la de Takeru de igual manera, nos protegían ante cualquier cosa, incluso del clima mismo…

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Era medianoche, Hiyori se encontraba acostada al lado de la chimenea, mientras que con sus grandes ojos azules, los cuales estaban entrecerrados, observaba las llamas… mientras sentía el calor que estas emanaban…

Yoshiro estaba apoyado en el estómago de su madre, mientras que esta los rodeaba, a la vez que Haruko estaba encima de Yoshiro, de una manera no muy "tierna" que digamos… mostrando su estómago al aire, mientras que estaba echada encima del Zorua, el cual hacía como que Haruko no estuviese allí, mientras que esta tenía su boca abierta y una gran burbuja saliendo de su nariz, roncando levemente…

Hiyori solo tenía su cara apoyada en el suelo, mientras que con su cuerpo rodeaba a los pequeños pokémon, aún observando las anaranjadas llamas que calentaban el hogar, a la vez que nos esperaba a nosotros…

Los recuerdos de Hiyori para ese entonces aún perduraban, las penas y dolores…. era imposible olvidarlos; sin embargo, por primera vez… pensaba que con nuestra ayuda sería capaz de superarlos al fin.

Con la ayuda de las personas que una vez quiso eliminar…

Hiyori solo negó con su cabeza al volver a recordar lo que quiso hacer en el pasado, a la vez que el arrepentimiento volvía, a pesar de haber sido perdonada…

No era suficiente… para Hiyori un "perdón" no podría enmendar todo lo que hizo.

Volvía a emerger un odio en ella, pero esta vez era completamente distinto al que sentía antes… era un odio hacia Ryuji; todo lo que provocó en su familia, las mentiras que le dijo… quería venganza, quería hacerlo pasar por todo lo que la hizo pasar a ella.

La mirada de la Zoroark estaba puesta en el vacío, a la vez que los pensamientos de venganza la abordaban, sin embargo, un movimiento por parte de los pokémon que dormían a su lado la distraen, a lo que fija su mirada en ellos, para ver que ahora Haruko se había dado la vuelta, acurrucada en el pelaje de Yoshiro, mientras que a su vez con una de sus manitos agarraba el pelaje de Hiyori inconscientemente…

—"Aún hay seres por los que vale la pena luchar… y todavía hay razones para ser feliz"— recordaba mis palabras Hiyori a la vez que observaba a su hijo y a la hija de Takeru.

La Zoroark solo esbozó una leve sonrisa, mientras que los sentimientos de odio eran opacados por los de agradecimiento, hacia mí y mi familia; agradecida de que la hubiese socorrido de su pena y soledad, agradecida de darle la oportunidad de empezar de nuevo.

Agradecida de finalmente poder estar en paz…

Hiyori comenzaba a cerrar sus ojos, aún con los otros pokémon acurrucados en su estómago, mientras que esta los rodeaba con su cuerpo, quedándose dormida finalmente por el silencio del lugar, y por lo cómoda que ésta estaba en el mismo.

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No pasaron muchos minutos, y ya estábamos de vuelta en nuestra casa, a lo que abro primero la puerta dejando pasar a Harumi y a los demás, para después entrar y cerrar la puerta obviamente, a lo que me saco la chaqueta y la bufanda, para luego ver que todos estaban observando la chimenea, a lo que me extraño de momento para hacer lo mismo, y sonreír levemente al encontrar la razón de sus miradas.

Ellos solo estaban de pie frente a ellos, a lo que yo empiezo a caminar hacia mi habitación, para luego volver con varias mantas negras que Harumi aún guardaba de la vez que fuimos a la ciudad y las usábamos para ocultarnos en ella

—Creo que mejor los dejamos así…— dije entre un bostezo, mientras tapaba a la Zoroark, a lo que a su vez tapaba a Haruko y Yoshiro, quienes dormían plácidamente al lado de esta— Vamos a dormir…— dije bostezando nuevamente, lo que crea una cadena, provocando que todos en la casa exceptuando a esos tres que ya estaban dormidos, bostezaran.

Empezamos a entrar a nuestras habitaciones, mientras que cierta pokémon abre levemente uno de sus ojos, para notar la manta que le habían puesto, a lo que solo esboza una leve sonrisa, para después volver a su placido sueño.

Sin embargo… luego de que Hiyori cerrara sus ojos, esta los vuelve abrir estrepitosamente, a la vez que se exalta al notar que un blanco vacío era lo único a su alrededor…

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—"¿Dónde estoy?"— preguntó dudosa observando sus manos— "¿Es un sueño?"— volvió a preguntarse a sí misma, mientras caminaba en ese espacio sin rumbo.

¡¿Por qué estás aquí?!— se escuchó una voz masculina preocupada atrás suyo, a lo que el pelaje de Hiyori se eriza completamente luego de aquello.

Hiyori aún le daba la espalda a aquel ser que había hecho la pregunta, a la vez que las piernas de la Zoroark comenzaban a temblar, mientras que esta se mordía el labio y varias lagrimas comenzaban a emerger de sus ojos…

El ser no alcanzó a decir ninguna palabra… Hiyori ya había empezado a correr desesperadamente hacia él de un momento a otro luego de reconocer "aquella" voz, a lo que lo abraza aún con la misma desesperación, mientras lloraba con todas sus fuerzas.

H-Hisame…— dijo débilmente Hiyori, mientras tapaba su rostro en el pelaje del pecho del Zoroark.

Eres una tonta…— dijo Hisame, a la vez que también abrazaba a Hiyori— no quería que fallecieras todavía…— dijo entre lágrimas, pensando que Hiyori estaba muerta.

¿Eh?— se extrañó levemente Hiyori al escuchar esas palabras— Pero… si estoy bien— dijo aún aferrada del ser que amaba.

Hisame estaba extrañado, por lo que en el momento en el que su pareja dijo eso, coloco su mano en la cabeza de esta, a lo que abre sus ojos sorprendido y a su vez agradecido.

Ya veo… aún estas viva…— dijo en un suspiro Hisame, completamente aliviado de que su sacrificio no fuese en vano.

Sé que esto es un sueño… pero se siente tan real…— sentenció Hiyori, mientras la pena la abordaba, al pensar que esto era solo su imaginación, mientras se aferraba al torso de Hisame.

¿Eh?— preguntó extrañado Hisame— ¿Un sueño?— volvió a decir, a lo que empieza a sentir que Hiyori estaba empezando a tiritar, debido a la pena que le producía el volverlo a ver.

Calma Hiyori…— dijo Hisame mientras empezaba a rodear con más fuerza a la Zoroark, la cual aún tiritaba a la vez que lloraba— He estado con ustedes todo este tiempo… y a pesar de que te desviaste por un momento en tu andar… sé que ahora pudiste volver a tomar el camino correcto—declaró feliz el Zoroark.

Hiyori dejó de tiritar sorpresivamente, a lo que una gran sonrisa se esboza en su rostro al recordar lo que hace poco había ocurrido

No sé por cuánto tiempo pueda estar aquí, Hiyori…— dijo Hisame, entristeciéndose un poco— no sé qué hacer para recuperar todo el tiempo perdido…— sentenció aún más triste.

Solo… quédate así…— pidió Hiyori mientras comenzaba a agacharse, llevándose con ella también a Hisame— quiero estar así— afirmó mientras se sentaba, acurrucándose en el pecho de su pareja, el cual solo colocó su mano en la mejilla de Hiyori, acariciándola.

En serio… no puedo creer que esto sea un sueño…— dijo Hiyori al aire, pero las manos de Hisame la toman por sorpresa, a lo que este le da un apasionado y lento beso tomándola desprevenida, para luego cerrar sus ojos y corresponder al gesto.

Sus labios se separaron luego de unos minutos, a lo que Hisame la observa con una sonrisa en su rostro, mientras que Hiyori estaba anonadada ante tal gesto, el cual hacía años que no recibía o sentía.

Eso… ¿fue un sueño?— preguntó en voz baja Hisame, mientras que Hiyori solo volvió a apoyarse en su pecho.

La Zoroark se quedó pensando lo que acababa de ocurrir, a lo que solo cerró sus ojos, para después apoyarse nuevamente en Hisame.

No… no lo fue— dijo Hiyori a la vez que sonreía con una felicidad mezclada con lágrimas, al lado del ser que amaba.

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Eran las siete de la mañana, los pokémon seguían en la misma posición, aún dormidos, a la vez que Haruko estaba todavía encima de Yoshiro, mientras que esta agarraba con una de sus patitas el pelaje de Hiyori, estando de esa manera en contacto con ella…

Hiyori abrió sus ojos, para encontrarse nuevamente acostada al lado de los otros pokémon, mientras que las llamas de la chimenea se habían extinguido, pero igual se estaba tibio con el calor de los niños que aún estaban acurrucados, sumándole además el estar tapados por las mantas que les había colocado.

La Zoroark comenzaba a entristecerse pensando que, a pesar de todo, solo fue un sueño, pero un mensaje en su mente la hizo exaltarse

—"Recuerda que siempre estaré con ustedes… te amo, Hiyori"— se escuchó la voz de Hisame, a la vez que un continuo siseo se seguía escuchando por la Zoroark luego del mensaje, pero éste se detiene misteriosamente justo en el momento en el que Haruko da un estirón, y suelta de momento el pelaje de la Zoroark, para después acurrucarse en el pelaje de Yoshiro.

—Así que… tampoco fue mi imaginación lo que sentí en ti— se escuchó mi voz, a lo que Hiyori gira su rostro para encontrarme a mí, sentado mientras desayunaba, lo cual la asustó de momento, ya que no estaba consciente de que alguien además de Haruko y Yoshiro estuvieran ahí con ella.

—"¿Lo viste?"— preguntó Hiyori en un gruñido, extrañada.

—No vi nada…—dije mientras tomaba un poco de leche— durante la noche sentí demasiado amor y cariño por parte de ti, ya que aún tienes un poco de mi aura en tu interior— afirmé a la vez que ahora comía un poco de pan con mantequilla.

—¿Qué ocurrió?— pregunté una vez que había tragado el primer pedazo de pan.

—"Yo…"— empezó a decir en un gruñido Hiyori, sin saber si yo le creería o no—"Me encontré con Hisame"declaró.

—Ah… ya veo, tuviste un buen sueño para haber sentido todo eso durante la noche— dije normalmente mientras bebía la leche.

Hiyori sabía que no le había creído, pero de todas maneras lo aseguró.

—"No fue un sueño"— dijo con una sonrisa, a lo que yo me ahogué un poco en la leche, a la vez que empezaba a toser por lo mismo, luego de notar la sinceridad proveniente de su aura.

—Tú…— dije mientras la observaba, totalmente sorprendido— no estas mintiendo…— sentencié completamente extrañado, a la vez que la Zoroark negaba con su cabeza.

Me quedé completamente en silencio luego de aquello, pero de igual manera sabía que no me podía seguir quedando en la casa por mucho tiempo, tenía que hacer las entregas de las mercaderías; sin embargo, quería escuchar la historia de Hiyori, por lo que no hay que ser un genio para saber cuáles serían mis siguientes palabras.

—¿Me quieres acompañar?— pregunté, extrañando a Hiyori luego de que cambiara completamente el tema— Tengo que ir a hacer las entregas de mercadería en el pueblo…— dije a la vez que Hiyori comprendía— iba a esperar a Takeru, pero creo que hay algunas que necesitamos conversar declaré esbozando levemente una sonrisa.

Hiyori me observó un poco dudosa, para luego asentir y levantarse, no sin antes tapar nuevamente con la manta a los pokémon, que aún seguían dormidos.

Empezaba a prepararme para ir a las entregas, me puse mi chaqueta y mi bufanda, a lo que observo de reojo a la Zoroark y, viendo que aún seguían las bajas temperaturas y tampoco quería estar con el estado aural activado todo el día, me vuelvo a sacar mi bufanda para colocársela a ella, la cual se exalta de momento al gesto, pero luego de unos segundos solo sonríe, aceptándolo.

Hiyori salió de la casa, a lo que yo estuve a punto de hacer lo mismo, sin embargo, me detengo abruptamente a la vez que me exaltaba debido a cierto sentimiento comenzaba a abordarme.

¿Eh?— me extrañé levemente al notar algo raro dentro de la casa... no era peligroso ni nada por el estilo, solo era raro… y a la vez, por alguna razón me parecía familiar de cierta manera.

La "energía" que sentí por momentos, se desvaneció… solo pude detectar su presencia, ni siquiera pude detectar su origen, por lo que viendo que no volvería a aparecer, me marché de la casa, cerrando nuevamente la puerta.

Dentro de nuestro hogar, Yoshiro estaba acurrucado en la manta, mientras que Haruko tenía su mejilla apoyada en el estómago de éste, a la vez que nuevamente e inconscientemente agarra con una de sus manos el pelaje del Zorua…

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La tormenta de nieve del día anterior había cesado… lo único que quedaba era la gran capa de nieve que había en el suelo, por lo que el uso de la carreta no era posible

Hiyori y yo caminábamos hacia el lugar donde llegaban los cargamentos, a lo que decido a romper el silencio luego de unos segundos.

—Qué bueno que pudiste encontrarte con él…— sentencié hacia Hiyori, refiriéndome a Hisame, mientras que la Zoroark solo sonreía— aunque todavía no logro entender cómo fue posible el que lo hubieras podido hacer— dije, mientras pensaba en las posibles razones.

—¿Cómo era el lugar en el que lo viste?— pregunté mientras ambos seguíamos caminando.

—"Era completamente blanco… hasta donde alcanzara la vista"— sentenció Hiyori en un gruñido, a la vez que me exaltaba levemente luego de que describiera de esa manera aquel lugar, recordando de igual manera el lugar que visité en "cierta" ocasión…

—"No hay duda, Hisame está muerto; sin embargo, sé que Hiyori no miente, y por como describe el lugar… podría ser posible que quizás sea el mismo plano en el que estuve con mi padre y el de Takeru cuando "morí" la última vez"— pensaba hacia mí mismo a la vez que la Zoroark y yo continuábamos caminando.

—Creo que quizás conozca ese lugar… pero no logro entender el cómo es posible el que tu hayas estado ahí…— dije aun pensativo, a la vez que colocaba mi mano en mi cabeza

—"¿Por qué te parece tan extraño?, digo… sé que Hisame está muerto y es raro el que hubiese hablado con él… pero pareciera como si supieras otra cosa respecto a ese "plano"" — dijo Hiyori, extrañada, a la vez que nuevamente se formaba un silencio entre ambos... hasta que finalmente rompí luego de unos segundos.

—Porque yo una vez estuve en ese "plano"— dije sorprendiendo bastante a la Zoroark—pero…— volví a decir mientras que Hiyori me observaba atenta— solo estuve en ese lugar cuando fallecí…— sentencié, exaltando de sobremanera a la Zoroark, ya que ella no tenía ni idea sobre ese suceso.

—Fue cuando Takeru enloqueció de ira… cuando tú los atacaste por error— sentencié mirando serio a Hiyori, la cual solo estaba cabizbaja luego de escuchar esa parte, pero de igual manera agradecida de que hubiera recalcado el que fue un error— Pude detener a Takeru… pero fue a costa de mi propia vida…— dije mientras que Hiyori me escuchaba concentrada.

—"Pero… ¿Qué ocurrió entonces? ¿Cómo es posible que hayas sobrevivido?"— preguntó en un gruñido Hiyori, a la vez que me observaba intrigada por mis siguientes palabras.

—Haruko me salvó…— sentencié con una sonrisa— ella…— pensé un momento; sin embargo, mis palabras se detuvieron, quedándome en blanco por un instante.

—"¿Ella qué?"— preguntó nuevamente Hiyori, extrañada de que yo me hubiera quedado en silencio de un momento a otro.

—Ella… me devolvió a la vida…— dije totalmente extrañado, ya que comenzaba a pensar de que aquello era imposible a menos que tanto Takeru como yo uniéramos nuestras habilidades

Sé que Haruko tenía mi aura, pero no lo pensé en ese momento, era una cantidad muy pequeña de aura la que les había dejado a cada uno en esa ocasión, apenas si serviría para heridas de una gravedad tal como la que recibió Hanako por parte de Hiyori la última vez; pero Takeru prácticamente atravesó mi pecho con su puño, se hubiera requerido una gran cantidad de mi aura para regenerar una herida de ese calibre.

—"¿Qué ocurre?"— preguntó Hiyori, extrañada nuevamente por mi actitud.

—Creo que debo hablar con Haruko cuando terminemos esto…— sentencié serio mientras seguíamos caminando hacia donde llegaban las cajas.

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—"Si que son varias…"— dijo Hiyori en un leve gruñido en el momento en el que llegamos al lugar donde llegaban las mercaderías, a lo que yo río por lo bajo, ya que obviamente no era la primera vez que escuchaba aquellas palabras.

—Bueno…— dije a la vez que levantaba tres cajas— uno se termina acostumbrando— sentencié sonriendo levemente, a lo que Hiyori empieza a levantar una caja, ayudándome.

Dimos unos cuantos pasos a la vez que nos alejábamos del lugar, a lo que una voz nos exalta a ambos, quedándonos estáticos cuando esta comienza a llamarnos.

—Esto… ¿disculpen?— se escuchó una voz femenina atrás de nosotros, a lo que nos giramos para ver a una chica de pelo negro y ojos azules

—H-Hola…— saludé levemente extrañado, ya que nunca había visto a esa chica antes en el pueblo—¿Necesitas algo?— pregunté.

—Bueno… estoy buscando a una amiga, y pensé que quizás ustedes sabrían en donde la podría encontrar— dijo la chica con un tenue enrojecimiento en sus mejillas, a lo que yo me extraño de momento, a lo que observo a Hiyori, la cual hace lo mismo hacia mí.

—Y… ¿Cómo se llama?, conozco a varias personas de este pueblo, así que quizás te pueda ayudar — dije alegre, a lo que la otra chica sonríe de la misma manera.

—Se llama Harumi…- sentenció aún con una sonría, a lo mi sonrisa se parte por la mitad, únicamente para quedar completamente estupefacto ante lo obvio, mientras que Hiyori se extrañaba de igual manera…

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Eran las ocho de la mañana, nadie dentro de la casa se había levantado de momento, mientras que los pequeños pokémon seguían acurrucados en la misma posición que cuando nos fuimos yo y Hiyori

Haruko estaba dormida, pero Yoshiro, aún en su dormir, empezaba a temblar levemente, a lo que una pequeña lagrima emergía de sus ojos, a la vez que la pena lo abordaba sin piedad

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Aquí finaliza el tercer capítulo de Aura floreciente

Wow más de 100 visitas en siete días, sé que quizás para algunos eso sea poco, pero el de por si saber que la primera vez que alcancé las cien visitas fue después de un mes de haber publicado el primer capítulo de todos xD, me alegra una enormidad :3

Les estoy muy agradecido por sus visitas, además de los que les dan fav a la historia.

Muchas gracias nuevamente y…

Nos vemos en el siguiente capítulo :D