El cielo era gris… a la vez que las leves brisas habían dejado de existir, o al menos así lo sentía…
Estaba desconectado de todo a mí alrededor, a la vez que lo único que escuchaba era el sonido de la pala que enterraba una y otra vez, mientras que por cada pedazo de tierra que removía sentía como si estuviera enterrando una estaca en mi cabeza y corazón…
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Horas antes…
Después del incidente me marché a mi hogar para volver a vestirme, ya que mi ropa había sido completamente destruida luego de haber evolucionado a aquel monstruo.
No me importaba el frio… las punzadas que sentía al tener los congelados dedos de mis pies enterrados en la nieve no eran más que un recordatorio de que estaba vivo dentro de esa realidad tan desagradable y tormentosa.
La soledad me abordaba, a la vez que caminaba lentamente por el bosque, con la vista pérdida y sin preocuparme de nada de lo que ocurriese a mí alrededor… hasta que, luego de unos minutos, finalmente llego a la casa.
Me visto y saco una de las mantas negras que teníamos guardada de la vez que fuimos todos a la ciudad, a lo que nuevamente con la misma insensible actitud comienzo a marcharme de la casa; sin embargo, la puerta de la habitación de Takeru abriéndose me deja estático, a lo que me giro para ver a Hanako saliendo de ella.
En el momento en el que Takeru logró detenerme, Hanako se había llevado a Haruko, la cual se había desmallado en el momento en el que mi aura entró en contacto con su cuerpo.
Cuando la herí…
—¿Cómo está?— pregunté fríamente a la vez que Hanako me observaba preocupada.
—"Está bien… aún está dormida"— sentenció en un leve gruñido la Lopunny, a la vez que yo volvía a caminar en dirección a la salida del hogar, sujetando la perilla de la puerta para así poder abrirla e irme—"pero…"— empezaba a decir Hanako desanimada, a lo que yo triso levemente la manilla, ya sabiendo lo que iba a decir…
—"Le quedó una cicatriz…"— dije por telepatía, sin poder modular palabras de mi tiritona boca, a lo que abro la puerta para después marcharme de la casa en silencio.
No alcancé a dar dos pasos, y ya estaba de rodillas en el suelo nuevamente, a la vez que los recuerdos del pasado se repetían una y otra vez en mi cabeza…
Las memorias no tenían piedad… observaba el momento en el que justo estuve a punto de terminar con la vida de Haruko y Yoshiro, o también cuando golpeé a Takeru causándole un gran dolor a pesar de que sus heridas se hubiesen regenerado después. Todo aquello, mientras que simultáneamente recordaba las ultimas memorias de Hiyori.
Me volvía a levantar, mientras que nuevamente la insensibilidad me abordaba, a la vez que volvía a caminar a paso lento hacía el bosque, no sin antes tomar una pala que había en el invernadero de Harumi…
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—¿Dónde está?— pregunté a la vez que volvía nuevamente a donde ocurrió todo el caos de mi descontrol.
—Huyó luego de que te fuiste…— dijo Takeru el cual estaba sentado con sus piernas cruzadas en la nieve, comenzando a levantarse luego de notar mi llegada.
—De acuerdo…— dije con frialdad, sin demostrar ningún tipo de preocupación, a lo que me doy la vuelta para ir hacia "cierta" dirección, pero la mano de Takeru sujetando mi brazo me deja estático.
—Todavía hay que hacer algo…— sentenció Takeru, a lo que yo giro mi rostro hacia él, para verlo observando un cuerpo que estaba a lo lejos, mientras que su rostro aún permanecía con la misma expresión, con sus ojos y boca abiertos mientras que estos apuntaban en dirección al cielo.
—Tienes razón— dije separando mi brazo con la mano de Takeru con bastante brusquedad, a lo que empiezo a caminar para después estar adelante del hombre que asesinó a Hiyori.
Coloco mi mano encima de la cabeza de aquel hombre, a lo que observo detenidamente sus recuerdos, sin importarme el siquiera ver toda su vida, hasta sus momentos más privados.
Era el único… no había nadie más, era la última oportunidad de Ryuji para herirme antes de marcharse a la dimensión de Giratina.
Y lo hizo…
—Ya veo…— dije mientras retiraba mi mano, habiendo visto una memoria en específico— no era mentira el que de verdad tenía a una familia que lo espera de regreso— dije mientras mostraba una leve y sádica sonrisa, a lo que comienzo a alejarme de su cuerpo, el cual aún se mantenía en su misma posición inconsciente.
—¡Oye!— exclamó Takeru, al ver que sólo había visto sus memorias—¡¿No piensas hacer nada más?!— exigió saber el pokémon, pero solo hubo silencio de mi parte, a lo que nuevamente sostiene mi brazo, con mucha más fuerza que antes— ¡¿Estas consiente siquiera de lo que hiciste?! ¡Tú…!— continuaba diciendo Takeru, a lo que aún sin girar mi rostro lo interrumpo.
—Lo inserté en una ilusión en la cual el tiempo se ralentiza… a tal punto que un segundo en este plano son cien años dentro de su mente, dentro de los cuales es torturado con sus peores temores, o con sus peores experiencias de dolor físico— dije sin preocuparme en lo más mínimo de lo cruel de mis palabras— eso… ¿No?— dije a lo que me giro nuevamente a Takeru, el cual suelta mi brazo al instante en el que mi mirada choca con la suya.
Takeru no dijo nada, mi actitud le dolía… en parte por lo cruel e insensible que me había convertido luego de que Hiyori muriera.
Takeru se dio la vuelta y caminó a paso firme hacia el hombre, a lo que activa su estado aural y coloca su mano encima de la cabeza de este.
—Es inútil…— dije mientras volvía a darle la espalda a Takeru, ya sabiendo lo que este pensaba hacer— cuando lo encerré en ese sueño, puse un sello con tu aura a una concentración de la cual ni siquiera eres consiente— sentencié a la vez que me marchaba lentamente, mientras que Takeru estaba enfurecido por lo que escuchaba, al notar que yo tenía razón— ya nada lo sacará de ese infierno— volví a decir, pero los pasos de Takeru me extrañan a lo que me giro nuevamente para ver que colocaba sus brazos en el cuello del hombre , rodeándolo con ellos
Tardé unos segundos en presentir lo que quería hacer…
—No te atrevas…— susurré a la vez que comenzaba a correr hacia Takeru, al notar sus claras intenciones.
Corrí con todas mis fuerzas y en el momento en el que estoy cerca de detener a Takeru, este ya estaba a las espaldas del hombre usando su velocidad extrema, pero a la vez extrañándose de que no usara mi estado aural para detenerlo… aunque lo pasa por alto y de un rápido y piadoso movimiento quiebra el cuello del hombre quitándole la vida y sacándolo a la vez del infierno en el cual lo había colocado…
—¡¿Por qué lo hiciste?!— grité totalmente enfurecido, a lo que nuevamente corro hacia Takeru, el cual no se mueve para esquivarme en el momento en el que me abalanzo hacia él, derribándolo— ¡Malnacido!— grité con lágrimas, a lo que empiezo a golpear el rostro de Takeru…
Takeru no dijo nada, pasaron unos tres golpes a lo que este para con su mano izquierda el intento del cuarto y con su otra mano da un golpe directo a mi rostro, con una fuerza totalmente distinta, a lo que yo caigo al suelo a unos metros de este por el mismo.
El pokémon se levantó luego de aquello, sacudiéndose un poco, mientras que este no tenía ningún rasguño; caso contrario era el mío, ya que estaba todo adolorido a la vez que me erguía débilmente y me limpiaba la sangre que salía de mi nariz, jadeando levemente mientras que en la mejilla donde había golpeado Takeru comenzaba a hincharse y tornarse morada.
Takeru se extrañó de momento manteniendo aún su seriedad, pero luego lo exalto en el momento en el que me levanto enfurecido para después tomar mis cosas y salir corriendo del lugar, adentrándome al bosque mientras que Takeru seguía estático, dejándome ser…
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No me detenía, me cansaba… pero no me importaba, no después de lo que había ocurrido.
Tardé varios minutos en poder encontrar el lugar en donde aún reposaba el cuerpo de Hiyori, a la vez que por cada paso que daba hacia ella, más difícil era dar el siguiente.
Las heridas en su cabeza, pecho y brazo eran ocultadas por su pelaje, pero eso no evitaba el notar el tono rojizo de este por su sangre.
No soportaba verla por mucho tiempo, no era lo suficientemente fuerte… la cubrí con la manta negra que había sacado de la casa, a lo que aparto mi vista de su cuerpo para después concentrarme plenamente en cavar su tumba para poder enterrarla.
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Cavaba a una innecesaria velocidad, con la vista puesta en el agujero que estaba creando, sin percatarme de nada de lo que ocurriese a mi alrededor.
Seguía en la misma posición mientras que Takeru estaba arriba de un árbol en las cercanías, a la vez que observaba como yo estaba empezando de a poco a dejar de ser el amigo que una vez conoció, comenzando lentamente a perder su confianza en mí...
Sin embargo… el sonido de la pala siendo enterrada para luego no ser sacada lo extraña de momento.
Lo había sentido, sentí la desconfianza por parte de Takeru, y el arrepentimiento me abordó de sobremanera, sin poder siquiera soportar el hecho de perder a mi amigo.
—Perdón…— susurré totalmente triste, a la vez que caía de rodillas en medio del que ahora era un gran agujero— No sabes… cuanto lo lamento— seguía diciendo a muy baja voz, pero aun así audible para Takeru ya que este también era capaz de ver mis pensamientos.
Takeru aún mantenía su vista seria, a lo que de un salto aterriza al lado de donde yo estaba cavando, solamente para quedarse aún estático a la vez que tenía su vista fija en mí.
Yo aún estaba cabizbajo, no sabía lo que me ocurría… estaba consciente de que el dolor en parte me había hecho actuar así, pero no era algo justificable, y menos después de haber llamado a Takeru de esa manera…
Pasaban los segundos y solo se formaba un eterno silencio, a lo que ya sabiendo que Takeru no diría nada, levanté levemente mi mirada, para encontrarlo agachado y alzando su mano hacia mí…
—Ven…— dijo Takeru a lo que yo solo levanto mi temblorosa mano, a la vez que asentía con mis labios temblorosos de igual manera, intentando no derramar lágrimas. Tomo la mano de mi amigo, a lo que este me saca con un fuerte tirón del agujero en el que estaba.
Estaba ya a su misma altura, a lo que nuevamente el silencio volvió a surgir, mientras observaba totalmente destrozado a Takeru, el cual me veía con la misma seriedad en sus ojos.
No me importaba expresarme de esa manera, lo necesitaba y en ese momento con el único que podía contar era con Takeru… no soporté la pena ni un segundo más, a lo que me acerco a Takeru para después abrazarlo, mientras apoyaba mi mejilla en su hombro, derramando una gran cantidad de lágrimas… las cuales a pesar de todo intentaba soportar, pero al final no lo pude resistir, y terminé por caer lentamente de rodillas al suelo, a lo que Takeru, aún abrazándome se dejó llevar por mi movimiento, apoyando sus rodillas en el suelo de igual manera…
Takeru solo estaba extrañado de lo nuevo que sentía… casi siempre era al revés, yo era el que lo apoyaba y ayudaba en sus malos momentos, para él yo era el primer soporte que alguna vez tubo, la primera persona con la que pudo desahogarse, pero ahora… era Takeru el que intentaba consolarme, a la vez que este sentía como mi cuerpo en su totalidad temblaba por la pena que sentía en aquel momento.
—Takeru… recuerdo todo lo que sentí cuando me convertí en esa cosa— susurré entre lágrimas, a la vez que Takeru escuchaba atento— esto fue muy distinto a cuando a ti te controlaron, yo… estaba consciente en lo que hacía, lo sentía todo…— volví a susurrar a lo que extraño un poco a Takeru cuando empiezo a sujetar su pelaje con más fuerza
—Estuve consciente… cuando te herí a ti y a Haruko…— sentencié con intenciones de seguir hablando, cuando me exalto al notar que Takeru se separa un poco de mí, quedando mi rostro frente al suyo.
—Ryo…— dijo Takeru preocupado— ¿Eres siquiera consciente de la cantidad de aura que estaba soportando tu cuerpo?— preguntó Takeru, a lo que yo solo bajo un poco la mirada, sin querer considerar eso como una justificación—¡Mírame!— gritó enojado, a lo que yo me asusto levemente y lo vuelvo a mirar a los ojos— tu dolor hizo que perdieras el control de tu aura, y eso te llevó a la locura con ella— sentenció a la vez que yo escuchaba atento sus palabras— yo sé que tú nunca nos herirías a nosotros, es por eso que aun así fuiste capaz de detener tu mano en el momento en el que te percataste del aura de Haruko…— afirmó a la vez que colocaba su mano en mi hombro.
No lo había pensado así… a pesar de toda esa aura incontrolable que poseía en ese instante, fui capaz de ponerle aunque sea un alto en son de proteger a mi familia, al detener mi ataque hacia Yoshiro en el momento en que me percaté de haber tocado el aura de Haruko.
Aunque claro, aun así… fue demasiada aura, y no pude evitar el no hacerle daño a Haruko…
—Creo que ya es momento…— dijo Takeru a lo que se levanta y alza su mano nuevamente hacia mí, con intenciones de ayudar a levantarme de igual manera.
Observé mi mano temblorosa durante unos momentos, a lo que apretó el puño para luego sujetar la mano de Takeru con seguridad, y levantarme de igual manera.
Volví a observar el cuerpo de Hiyori la cual estaba tapada por la manta, a lo que ahora sin huir del dolor, levanto su cuerpo para luego dejarlo delicadamente dentro del agujero que había cavado.
Iba a tomar la pala para comenzar a enterrar el cuerpo de Hiyori, pero mi mano fue detenida por la de Takeru sosteniendo mi brazo.
—Yo lo hago…— sentenció el pokémon, a lo que yo asiento agradecido, a la vez que volvía a aparecer una lagrima que no pude evitar derramar.
Los segundos fueron eternos, a la vez que escuchaba como Takeru echaba pequeños montículos de tierra en la tumba de Hiyori… cubriendo de a poco su cuerpo, hasta que finalmente sepultó bajo la tierra a la Zoroark.
Yo estaba sentado al lado de un árbol, mientras observaba el leve montículo que se formaba en la superficie donde estaba enterrada Hiyori, a lo que Takeru camina hacia mí y se queda parado al lado mío, observando de igual manera hacia la misma dirección.
—¿No crees que deberíamos buscar a Yoshiro?— susurré sin ánimos de alzar la voz, por lo "débil" que me sentía en esos momentos.
—Es capaz de ocultar su aura, al igual que su madre…— sentenció Takeru serio— y cuando activé mi estado aural sabía que quería estar solo, y viendo que estaba fijo en una posición y no había riesgos en la zona en la que estaba preferí dejarlo ser hasta que volvieras— dijo el pokémon, a lo que comienzo a levantarme decidido a ir a buscar a Yoshiro, pero me exalto levemente al notar que Takeru me observaba fijamente a la cara, notando como la mejilla de esta seguía levemente hinchada debido al golpe que había recibido tiempo atrás.
—¿Por qué sigues teniendo la cara así?— preguntó extrañado Takeru— Tu aura ya lo debería haber curado— afirmó, a lo que yo solo comienzo a caminar en dirección al bosque, mientras que Takeru sólo estaba estático, sin entender mi reacción.
—Ese estado… la bestia en la que me convertí… no quiero que nunca más vuelva a ocurrir algo como eso— dije, a lo que me detengo para girar mi rostro y ver a Takeru.
—Nunca más entraré al estado aural, ni usaré cualquier habilidad que me dé mi aura— sentencié, volviendo a separar la vista de Takeru.
—Sabes que eso es mentira Ryo… tarde o temprano tendrás que utilizar tu aura de nuevo— sentenció Takeru, a lo que comienza a caminar en dirección opuesta a la mía.
—Tú… no sabes lo que se siente ser consumido por ella…— dije a la vez que nuestros cuerpos se alejaban cada vez mas.
—Ese es el problema, tarado…— sentenció Takeru con una sonrisa— siento lo mismo que tú…— afirmó, a lo que yo solo gruño levemente al saber que tenía razón, pero negándome a contradecir mis palabras de igual manera.
Takeru se había marchado a la casa, ya sabiendo que yo quería buscar y estar con Yoshiro, a la vez que yo seguía dando vueltas por el bosque sin rumbo fijo, pensando una infinidad de cosas, mientras que la búsqueda del pequeño Zorua se volvía cada vez una tarea aún más imposible por lo mismo…
Los segundos se transformaron en minutos, y los minutos en horas… a la vez que seguía caminando por el frondoso bosque, con la cabeza gacha y la vista puesta en el vacío…
Los pasos se daban solos, hasta que en un momento me exalto al ver marcas de pisadas en la nieve delante de mí…
Eran las mías…
Era inútil… inclusive inconscientemente no quería alejarme del lugar ya que estaba caminando en cirulos alrededor de este, por lo que ya habiéndome rendido de irme, camino a paso lento nuevamente hacia la tumba de Hiyori, a lo que estando a unos pasos de llegar unos sollozos me extrañan… me agacho con sigilo y observo, para luego sorprenderme al ver a Yoshiro sentado al lado de la tumba de su madre.
Solo estaba ahí, sentado mientras tenía la cabeza gacha con sus ojos entrecerrados, a la vez que varios sollozos por parte de él se hacían presente en el ambiente.
Yoshiro estuvo todo ese tiempo escondido, mientras enterrábamos el cuerpo de Hiyori, a lo que luego de ver que nos habíamos marchado, solamente camino hacia la tumba, prefiriendo estar solo ante todo ese dolor y pena que le abordaba
Yo sabía que no era lo correcto… no es sano cargar con todo ese dolor solo; lo sabía por cuenta propia…
Y Hiyori también.
Me acercaba lentamente, y a pesar de hacer leves ruidos debido a los pasos que daba, Yoshiro no notaba mi presencia, estaba totalmente perdido en sus emociones y pensamientos, sin percatarse de nada a su alrededor… hasta que una mano en su cabeza hace que levante sus orejas levemente, aunque sin girarse ni mostrar otra señal de exaltación.
Yo me encontraba sentado con las piernas cruzadas al lado de Yoshiro, a la vez que acariciaba lentamente su cabeza, mientras que este no observaba nada más que la tumba de Hiyori, sin oponerse al gesto de igual manera.
Los sollozos de Yoshiro se volvían más repetitivos y fuertes… no podía soportarlo, necesitaba de igual manera compartir su pena con alguien, y en ese momento yo era el único que tenía a su lado para ello…
Yoshiro finalmente alzó su mirada hacia mí… para dejar ver sus enrojecidos ojos por las lágrimas, a lo que en un lento movimiento apoya su cabeza en mi pierna derecha, demostrando su necesidad de cariño y afecto en ese momento de soledad y dolor
No tenía vergüenza, ni siquiera conmigo… en ese momento se sentía demasiado solo y desprotegido, a lo que yo entendiéndolo lo levanto y lo subo a mis piernas, a la vez que lo abrazaba e intentaba consolar de igual manera…
El tiempo se congelaba, a la vez que ninguno de nosotros emitía una palabra, solo nos quedamos así… mientras que Yoshiro apoyaba su cabeza en mi torso, derramando sus lágrimas en mi camisa…
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Una gota… solo una gota cayendo encima de mi cabeza, a lo que alzo la mirada al cielo para luego recibir varias más, comenzando así una gran lluvia a nuestro alrededor…
Seguíamos en la misma posición, Yoshiro no se inmutaba ante el clima, en parte porque estaba siendo cubierto por todo mi cuerpo, evitando así que sintiera las gotas de lluvia caer sobre él.
No nos importaba la situación, ninguno quería irse del lugar… seguíamos en silencio, pero unos pequeños pasos me vuelven a exaltar, excepto a Yoshiro el cual no los escuchaba por estar rodeado por mis brazos.
Levanto mi mirada, y me extraño al observar a una empapada Haruko, a la vez que nos observaba con sus ojos llorosos y con su boca temblorosa…
—Takeru… ya te dijo ¿No?— dije en un susurro a lo que Haruko solo asiente, para después cerrar sus ojos y bajar su cabeza, a la vez que ella también comenzaba a derramar algunas lágrimas, triste por lo que estaba pasando Yoshiro…
Abrí mis brazos, a lo que dejo al descubierto el cuerpo de Yoshiro, el cual aún se apoyaba en mi torso… y en el momento en el que empieza a sentir las gotas de la lluvia mezcladas con el viento frio del clima en su pelaje, levanta un poco la vista, para ver mi rostro mirando hacia una dirección, por lo que sigue mi mirada hasta dar con Haruko, a lo que abre sus ojos levemente al notar a su amiga, pero los vuelve a entrecerrar a la vez que bajaba sus orejas, sin saber cómo expresarse con ella en esa situación.
Haruko no dijo nada, se acercó rápidamente y abrazó a Yoshiro el cual aún se mantenía arriba de mis piernas a lo que este se exalta un poco al recibir el gesto, pero lo acepta de igual manera.
Yoshiro me daba la espalda luego de que Haruko lo abrazara, a lo que veo la cara de Haruko levemente para luego chocar su mirada con la suya, a lo que observo como una lagrima cae por su mejilla…
Esa lagrima… no pude hacer nada ante ella, ni tampoco evitar que saliera de sus ojos.
No pude protegerla…
Al final… lo único que pude hacer en ese momento fue abrazar a ambos pokémon, sin ninguna otra forma de expresar mi arrepentimiento y pena, ante lo que hice y lo que ocurrió en el pasado…
Cerré mis ojos, a la vez que las gotas y heladas brisas sólo eran sentidas por mí, ya que los otros pokémon estaban refugiados en mis brazos, a la vez que estos también estaban abrazados entre si…
Siento un leve cosquilleo, a lo que de repente el viento deja de soplar, y la lluvia deja de sentirse… me extraño de momento a lo que abro mis ojos, para ver que todo a mi alrededor estaba completamente iluminado, siendo aquello un llano vacío…
—Esto es…— dije sorprendido, a lo que abro mis brazos para observar a Yoshiro y Haruko, notando como esta última estaba en contacto con nosotros en el momento en el que comenzó todo.
Sabía lo que ocurría… pero no me atrevía a girar mi rostro para observar a los seres que tenía atrás de mí, pero la mano de uno de estos en mi hombro me deja estático al dar por hecho quien era…
—Duele demasiado…— susurré a la vez que comenzaba a encorvarme, mientras que leves lagrimas salían de mis ojos.
—El dolor… ya se fue Ryo— sentenció una voz femenina a la vez que yo aún le daba la espalda.
—Esa voz…— susurró Yoshiro a lo que empiezo a sentir como este comienza a intentar soltarse de nuestros brazos, sin poder creer lo que sus oídos escuchaban…
Yo, aún en la misma posición, dejo de abrazar a los pokémon, dejando libre al Zorua y a Haruko, la cual se extraña de momento en el ambiente en el que se encontraba, mientras que Yoshiro saltó al lado mío, observando directo a los ojos al ser que se encontraba detrás de mí
—Eres… tú— dijo en un susurro completamente anonadado Yoshiro, a la vez que sus ojos estaban completamente abiertos ante la presencia que tenía delante de él, a la vez que varias lágrimas salían de aquellos.
Yo estaba perplejo, ya de por sí no quería darme la vuelta para no darme cuenta de lo evidente; pero el grito de Yoshiro lo confirmó…
—¡Mamá!— gritó desesperado Yoshiro a lo que sale corriendo en dirección a Hiyori, a lo que esta lo espera con los brazos abiertos, igual con lágrimas saliendo de sus ojos a la vez que tenía una sonrisa en su rostro, para después abrazarse mutuamente.
Haruko también se había percatado de lo que ocurría, pero sólo se ocultaba en mi torso, dejando ver solamente la mitad de su rostro a la vez que observaba como, además de Yoshiro y su madre, otro cuerpo se acercaba hacia ellos, notando como éste se agachaba y abrazaba a la Zoroark y al hijo de esta.
—Me duele demasiado… ayúdame— pidió en un susurró Yoshiro, a la vez que abrazaba a su madre, mientras temblaba por la pena y dolor que sentía al verla.
Hiyori sabía que ese momento no sería eterno… no iba a estar para siempre al lado de su hijo, y eso la destrozaba por dentro… por lo que lo único que podía hacer en ese momento era abrazar con todas sus fuerzas a Yoshiro, sin poder volver a crear esa sonrisa que tanto amaba en él.
Sólo podía decir lo único que podía y sentía… lo único cosa que la muerte no le había quitado
—Te amo… Yoshiro— dijo Hiyori a la vez que más lágrimas salían de sus ojos, sin separar a Yoshiro de sus brazos— Te amo demasiado… no sabes cuánto— seguía diciendo a la vez que Yoshiro sólo apretaba más y más el torso de su madre con sus cortos brazos.
—Yo ta-también mami— susurraba entre gemidos Yoshiro, a lo que Hiyori lo separa levemente de su pecho, para observarlo directamente a sus ojos, a la vez que le limpiaba las lágrimas que salían de estos, esbozando una linda sonrisa hacia su hijo, la cual fue respondida con una igual aunque temblorosa, solamente para volver a los brazos de su madre… al no querer aún separarse de ella
—Así que él es Ryo…— dijo una voz al lado de Hiyori, extrañando levemente a Yoshiro, a lo que desvía su mirada hacia la derecha para ver a su padre, el cual estaba agachado mientras tenía su brazo derecho en la espalda de Hiyori, a la vez que me observaba… aún dándoles la espalda.
—Sí…— dijo un poco preocupada Hiyori, a la vez que levantaba levemente su mirada hacia mí, sabiendo que me negaba a verla.
—¡¿Y ella es…?!— exclamó asombrado Hisame, a lo que observa a la pequeña Riolu que dejaba ver parte de su rostro, mientras que el resto estaba oculto detrás de mi cuerpo
—Vamos…— dijo alegre Hisame a la vez que extendía su mano hacia Haruko— no te lastimaré— afirmó con una sonrisa, a lo que Haruko se ocultaba un poco más en mi cuerpo, para después observarme dudosa.
Me atrevo a chocar la mirada con Haruko, a lo que asiento aún triste, dándole a entender que no corría ningún peligro.
Haruko se baja de mis piernas, y comienza a separarse de mi lado dando cortos y lentos pasos hacia donde estaban Yoshiro y sus padres, aún tímidamente y con sus manos en la espalda, a la vez que miraba con curiosidad al padre de su amigo, desviando la mirada por segundos debido a su misma timidez.
Pasaron unos segundos, hasta que finalmente Haruko estaba frente a frente con Hisame, a la vez que estaba al lado de Hiyori y Yoshiro, los cuales aún mantenían su abrazo con el otro, de los cuales solo Hiyori observaba la situación, ya que la cara de Yoshiro estaba en su totalidad apoyada en el torso de su madre.
—Así que tú eres la pequeña amiga de mi hijo…— dijo alegre Hisame mientras aún extendía su mano— soy Hisame— se presentó a la vez que dejaba ver una larga sonrisa.
Haruko asintió a lo que también esboza una leve sonrisa, extendiendo su mano y estrechándola con la del Zoroark.
—¡Vaya!— exclamó Hisame, asustando levemente a Haruko, a lo que esta la observaba extrañada, separando sus manos después— pensaba que Ryo era el que nos había llamado…— sentenció el Zoroark, a la vez que miraba sorprendido a la pequeña Riolu— ¡Pero el aura que nos llamó fue la tuya!— volvió a exclamar sorprendido el Zoroark luego de estrechar la mano de Haruko, viendo su aura así, a lo que Haruko sólo inclino su cabeza hacia un lado, sin entender a qué se refería el padre de su amigo.
—Je… parece que tampoco eres consciente de ello; sí que eres una caja de sorpresas— sentenció a la vez que alzaba su mano para después colocarla encima de la cabeza de Haruko, la cual no se opuso a lo que recibe una leve caricia por parte de Hisame, el cual sonreía de igual manera a como lo hacía la Riolu ante el gesto.
De repente, Haruko se extraña cuando deja de sentir la acaricia que recibía, a lo que alza su mirada para ver aún el cuerpo del padre de Yoshiro, pero se asusta cuando ve que la mano con la que la acariciaba comenzaba a desaparecer.
—Ya veo… supongo que ya no quedaba mucho rastro de mi aura en el cuerpo de Yoshiro ya que ya me había encontrado con él antes…— dijo un poco triste, pero volviendo a esbozar una leve sonrisa luego de unos segundos, a lo que se acerca a Hiyori, la cual ya sabiendo lo que ocurría, separa a Yoshiro de sus brazos, el cual se extraña de momento, pero se exalta cuando observa a su padre acercarse hacia él.
Hisame puso la mano que aún era tangible en el hombro de Yoshiro, a lo que acerca su cara al lado de la de su hijo, y le susurra ciertas palabras… pensando que les servirían en el futuro, a lo que se separa nuevamente de un aún lloroso Yoshiro luego de aquello, para después asentir y ser respondido con el mismo gesto por parte del Zorua.
Hisame solo sonrió, esperando que las palabras que le dijo a su hijo les sirvieran en un futuro, a lo que se gira a Haruko, la cual aún estaba extrañada de lo que ocurría a su alrededor, preocupada en parte de que le estuviese pasando algo malo al padre de Yoshiro.
Hisame sólo se agachó y quedó frente a frente a Haruko, a la vez que sonreía.
—Cuídalo por mí, ¿Vale?— preguntó al final Hisame mientras sonreía, a lo que Haruko asiente con una misma sonrisa, sabiendo que no era necesario el que él se lo dijera, a lo que el Zoroark comienza a levantarse, a la vez que sus piernas y torso comenzaban a desaparecer a una moderada velocidad.
—¡Lo mismo va para ti!— gritó Hisame dirigiéndose a mí, pero solo escucha silencio de mi parte, preocupándose de momento, a lo que observa a Hiyori, la cual estaba consciente de todo lo que ocurría para después asentirle a Hisame, ya sabiendo lo que tenía que hacer a continuación.
—Yo me encargo…— dijo Hiyori con una leve sonrisa, a lo que Hisame asiente para luego desaparecer en su totalidad dejando aquel lugar en silencio…
Los segundos de silencio transcurrieron, a lo que Hiyori vuelve a separar a Yoshiro de su pecho, a lo que este lo observa con una vista deprimida más que de llanto, preocupándola bastante por lo mismo.
—Ey…— dijo mientras colocaba ambas manos en las mejillas de su hijo— tu sabes que siempre estaré contigo Yoshiro… incluso cuando pienses que no, ahí estaré— afirmó a la vez que acercaba su frente con la de su hijo, juntándolas mientras que ambos cerraban sus ojos.
—Yo sé, qu-que será duro…— dijo nuevamente a lo que era ella la que empezaba a derramar leves lagrimas— pero… sé que serás fuerte, y podrás salir adelante… yo sé que él no te dejará sólo, solamente pido… que no borres esa sonrisa que siempre tuviste— dijo a lo que Hiyori separa sus frentes, mirando nuevamente a su hijo, y en su mirada observaba duda, ya que no sabía cómo volvería a ser feliz sin su madre al lado, a lo que su madre lo agarra de su mentón, y se acerca a tal punto de que sus ojos quedaron apenas a unos centímetros de distancia
—"Aún hay seres por los que vale la pena luchar… y todavía hay razones para ser feliz"— dijo en voz alta Hiyori, expresando las mismas palabras que una vez yo mencioné cuando me esforcé en desviarla de aquel camino de odio y soledad— esas palabras me las dijo una persona cuando estuve triste, y sé que te servirán al igual que a mí…— sentenció, a lo que desvía su mirada a Haruko, la cual estaba sentada al lado de ellos, observando curiosa pero a la vez nerviosa y triste ante la situación que pasaba su amigo.
—¿Te molesta si te dejo con ella por unos segundos?, tengo algo que hacer…— sentenció Hiyori, a lo que Yoshiro solo la miró dolido de tener que separarse de ella, pero luego de unos segundos asintió, para después bajarse de las piernas de su madre y sentarse cabizbajo al lado de Haruko.
Haruko lo quedó observando por unos segundos, a lo que se entristece de igual manera por no volver a ver esa sonrisa en su amigo, al igual que Hiyori…
Sin saber que más hacer para ayudar a Yoshiro, Haruko solamente deja caer lentamente su cabeza en el hombro de Yoshiro, a lo que este se exalta levemente, levantando un poco sus orejas, pero bajándolas luego de unos segundos aún con su vista gacha… sin negarse a lo que hacía su amiga.
Hiyori se quedó observando por unos segundos la situación que tenían Haruko y Yoshiro, a lo que sólo esboza una leve sonrisa.
Al fin y al cabo… las madres conocen mejor que nadie los sentimientos de sus hijos.
La Zoroark comenzaba a acercarse a mí, a la vez que yo me encorvaba levemente por cada paso que sentía, sabiendo que era ella…
Finalmente estaba atrás de mí… inclusive era capaz de sentir su seria mirada apuntándome, a la vez que yo apretaba los dientes, sin querer mostrar las incontables lagrimas que corrían por mis mejillas al no ser lo suficientemente fuerte como para observar directo a los ojos de Hiyori.
Ella sabía que no me iba a dar la vuelta por mi cuenta, por lo que ya cansada de que me ocultara, me rodea a paso firme, quedando delante de mí… a la vez que se agachaba mientras me observaba aún cabizbajo con los ojos cerrados y las marcas de las lágrimas aún en mi rostro.
Hiyori suspira, a la vez que se lamentaba al verme así, a lo que en un lento movimiento deja caer su cabeza en mi hombro derecho...
Era demasiado, no pude soportarlo y dejé caer mi cabeza de igual manera en el hombro derecho de Hiyori, a lo que esta me rodea el cuello con sus brazos y yo sujeto uno de los suyos, mientras que las lágrimas ya no podían ser retenidas como antes, dejando escapar toda la pena que sentía en ese momento.
—Esto… me resulta un poco familiar— dijo Hiyori, haciendo referencia al momento en el que era yo el que la consolaba— cuando me hiciste ver que había felicidad al final del camino después de todo…— sentenció a la vez que sonreía.
—Y aun así moriste…— susurré entre leves sollozos, a lo que Hiyori se separa bruscamente de mi hombro, a lo que igual a como hizo con Yoshiro, tomo mi rostro con sus dos manos, y me obligó a verla directamente a sus ojos.
—Ryo… no fue tu culpa el que las cosas resultasen así, pero ya no se puede volver atrás en el tiempo…— sentenció la Zoroark con una mirada sería pero a la vez triste— no lamentes el que me haya ido, porque no lo he hecho y no lo pienso hacer… siempre estaré con ustedes— afirmó la Zoroark a la vez que yo escuchaba atento de igual manera a sus palabras.
—Gracias a ti fue que pude escapar de ese camino el cual Ryuji me impuso; tú me liberaste Ryo…— sentenció a lo que comienza a abrazarme con todas sus fuerzas a la vez que acercaba su boca a mi oreja— no sabes lo agradecida que estoy por haberte conocido…— dijo en un susurró a lo que ahora era ella la que comenzaba a derramar algunas lágrimas— pero… aun así, necesito pedirte un último favor— volvió a decir a lo que yo asiento, escuchando y aceptando cualquier favor que ella me pidiese.
—Por favor… protégelo— pidió mientras me abrazaba, a lo que yo abro levemente mis ojos, al escuchar tales palabras— se fuerte para él… te necesita en estos momentos; yo sé que tu podrás salir adelante pero temo que Yoshiro no pueda hacerlo por su cuenta— volvió a susurrar a la vez que comenzaba a sentir como Hiyori se aferraba aún más a mi cuello, a la vez que derramaba más lágrimas… sintiendo como si quisiera decir unas palabras sacadas de lo más profundo de su corazón.
—Cuida a mi hijo…— dijo totalmente triste Hiyori, a lo que yo ya había abierto mis ojos con normalidad, a la vez que apoyaba mi mano en la espalda de la Zoroark— n-no quiero que sufra…—dijo nuevamente con mucha pena Hiyori.
Estaba cegado; la pena, el dolor… no podía olvidarlos, pero tenía que superarlos… la vida continuaba y ahora tenía que ser fuerte no solo para Yoshiro, sino también para el resto de mi familia…
No podía seguir huyendo para siempre.
Me levanté segundos después de que Hiyori dijera aquellas palabras, a lo que alzo mi mano hacia ella con intención de ayudarla a levantarse.
Hiyori se limpió levemente las lágrimas que aún estaban en su rostro, a lo que acepta la ayuda y sujeta mi mano para luego levantarse con mi ayuda…
Nuestros rostros quedaron de nuevo frente a frente, a lo que ahora en vez de una cara de tristeza, el mío demostraba seriedad y seguridad ante la situación.
—Te lo prometo— sentencié, a lo que Hiyori abría sus ojos en su totalidad, sorprendida de que mi actitud cambiara por completo y a la vez agradecida de que aceptara su favor con tal seguridad… después de eso sus ojos comenzaron a volver a lagrimear, por lo que lo único que hizo para poder demostrar su agradecimiento fue acercarse a mi mejilla y darme un pequeño beso en ella.
—Gracias…— susurró la Zoroark, a lo que se aparta de mí, a la vez que yo tenía los ojos completamente abiertos ante lo que acababa de sentir en ese beso.
—¡¿Qu-Que fue eso?!— exclamé totalmente extrañado sin entender lo que había ocurrido en el momento en el que mi mejilla estuvo en contacto con los labios de Hiyori.
—Quizás te sirva en el futuro…— dijo ya separándose de mí, a la vez que me observaba con una leve sonrisa y con una lágrima cruzando por su mejilla— lo sabrás cuando la situación lo demande…— afirmó, a la vez que comenzaba a alejarse de mí.
No entendía lo que ocurría ni el contexto de las palabras que Hiyori mencionaba; era extraño, como si una calidez recorriera mi cuerpo en un instante. Pudo haber sido aura, pero no lo era… era algo completamente nuevo de lo cual aún no era consiente.
Me di la vuelta, a lo que me exalto al notar que la punta del cabello de Hiyori comenzaba a desaparecer lentamente.
—¡¿Ma-Mamá?!— preguntó completamente preocupado y asustado Yoshiro el cual casi al instante se percató de lo mismo, a lo que se separa de Haruko, para después correr hacia su madre.
—Lo siento Yoshiro… no podré estar mucho tiempo más aquí— sentenció triste Hiyori, a la vez que se agachaba para estar frente a frente con su hijo.
—Pe-Pero… cuando estuve con mi papá, duró más tiempo— objetó triste el pokémon, sin poder comprender porqué Hiyori se despedía tan pronto…
—Tuve que usar un poco de ese tiempo…— afirmó Hiyori, a lo que sujeta los hombros de Yoshiro, para atraerlo hacia ella y darle un último y gran abrazo, el cual fue correspondido desesperadamente por el Zorua.
—Hijo… n-no sabes lo orgullosa que estoy de ti…— dijo totalmente triste Hiyori, a la vez que sentía algunas lágrimas caer en su pelaje por parte de Yoshiro al escuchar aquellas palabras— tienes la misma actitud de tu padre... siempre fuiste bueno y sincero con las personas que te rodeaban, y también por desgracia sacaste mi orgullo y mi mal genio— dijo a la vez que sonreía, aunque claramente no podía evitar la pena de aquellas palabras.
—Eres fuerte Yoshiro… eres mi hijo, y sé que saldrás adelante… vive tu vida sin arrepentirte de nada, y disfruta de las cosas que yo y tu padre no pudimos disfrutar a tu edad….— pidió Hiyori, a la vez que sus piernas habían desaparecido en su totalidad.
Hiyori comenzaba a desesperarse levemente de igual manera, debido a que ella también sentía la impotencia de no poder tener más tiempo con su hijo… por lo que optó por decirles todas las cosas por las que cualquier madre se preocupa.
—No cometas los mismo errores que cometió tu madre, Yoshiro; siempre intenta estar constantemente aseado y ordenado; mantén tus modales; no dejes que nadie te pase por encima y siempre protege a los que lo necesiten…— decía Hiyori a lo que su torso había desaparecido de igual manera— y aun así hay un montón de cosas que me faltan por decirte, y no sabes cuánto lo lamento…— sentenció en un doloroso y débil susurro, a la vez que más lagrimas eran derramadas tanto por Hiyori como por Yoshiro el cual ya sólo sentía la cabeza de su madre apoyada en su cuello, habiendo ya desaparecido los brazos de esta— pero solo hay una cosa que debes saber… lo más importante de todo— dijo nuevamente en el que ahora se volvía un susurró aún más débil, a la vez que su cabeza desaparecía casi en su totalidad
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—Eres… y siempre serás… lo mejor que me ha sucedido en toda mi vida, y sólo deseo que seas feliz…—
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El silencio se desvanecía, a lo que nuevamente comenzaba a escuchar un siseo, a la vez que mi vista se nublaba volviéndose todo oscuro a mí alrededor…
El siseo se transformada de a poco en el sonido de la lluvia, a la vez que comenzaba a sentir nuevamente el ambiente húmedo a mi alrededor, volviendo a tener a Yoshiro y Haruko dentro de mis brazos.
Sólo abrí mis ojos, para darme cuenta de lo evidente…
La tormenta se había intensificado, al punto de convertirse en un peligro para los pequeños pokémon si seguíamos ahí.
Haruko y Yoshiro abrieron sus ojos de igual manera, a lo que solo hubo silencio por parte del Zorua, demostrando una pena mucho menor a como era antes de lo ocurrido, pero aún presente de igual manera.
—¡Tenemos que irnos de aquí!— sentencié en un grito que apenas era audible por lo pequeños pokémon, debido al ruido incesante que existía a nuestro alrededor.
De repente el estruendo provocado por un viejo árbol que había caído a lo lejos asusta a Haruko y levemente a Yoshiro, a lo que los vuelvo a sujetar con mis brazos y comienzo a correr en dirección a la casa.
La tormenta empeoraba a cada minuto, a la vez que yo sostenía a los dos pokémon con todas mis fuerzas, mientras nos acercábamos cada vez más a nuestro hogar por cada paso que daba.
Haruko estaba completamente aterrada, a la vez que tapaba su rostro en mi torso, mientras se escuchaban truenos incesantes y poderosos, debido a la tormenta…
—¡Ryo!— se escuchó apenas el sonido de la voz de Takeru llamándome en los alrededores, a lo que yo me giro en dirección hacia donde sentía su aura.
—¡Takeru! ¡Aquí!— grité con todas mis fuerzas a la vez que sentía como el aura de Takeru se acercaba cada vez hacia donde estábamos.
—¡¿Están todos bien?!— gritó Takeru una vez que llegó a nuestro lado, a lo que yo asiento, extrañándome de sobremanera al notar una preocupación excesiva en su rostro, pero lo ignoro de momento y empezamos a dirigirnos hacia nuestro hogar al instante en el que nos encontramos.
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Dentro de la casa solo se escuchaban los repetidos pasos de Hanako, la cual caminaba de un lado a otro en la casa, a la vez que por cada trueno que escuchaba los pasos se aceleraban cada vez más, sumándole la impaciencia al no saber nada de como estaría su hija.
Su corazón se detuvo por unos instantes cuando escucha la puerta abrirse rápidamente.
Entramos al instante tanto Takeru como yo, a la vez que la lluvia había alcanzado a mojar parte de la entrada de la casa, a pesar de la rápida velocidad con la que entramos a esta
Caí al suelo agotado, a la vez que apoyaba mi espalda mojada en la pared al lado de la puerta, mientras bajaba a Yoshiro y Haruko de mis brazos, los cuales de igual manera jadeaban por el susto y los bruscos movimientos del trayecto.
Takeru solo estaba serio, ni siquiera mostraba signos de agotamiento, a la vez que me observaba fastidiado de que a pesar de todo no hubiese entrado al estado aural para llegar más rápido, pero lo pasó por alto en el momento en el que siente a Hanako caminar hacia su hija.
—"Haruko… no sabes lo preocupada que estuve"— dijo triste en un suave gruñido Hanako, a la vez que Haruko abrazaba con todas sus fuerzas a su madre, segura en sus brazos a la vez que incluso derramaba algunas lágrimas por el susto que pasó.
Mis jadeos se ralentizaban, a lo que me preocupo de momento al ver la escena que tenía adelante…
Ya que Yoshiro observaba como su amiga era consolada por su madre…
No decía nada, ni siquiera mostraba una mueca de dolor o de pena… solo observaba la situación, con demasiada seriedad y frialdad en su rostro; sin embargo, una mano sujetándolo de su estómago lo toma desprevenido, a lo que se exalta cuando Hanako lo atrae hacia ella, a la vez que lo abrazaba de igual manera.
—"Me alegro de que ambos estén bien…"— sentenció en un gruñido con una leve sonrisa Hanako, a la vez que abrazaba a los dos pequeños pokémon.
Yoshiro solo tenía su vista puesta en el vacío, a la vez que tenía su boquita levemente abierta mientras se apoyaba en el torso de Hanako, sin negarse al gesto ni opinar en contra del mismo.
Takeru y yo simplemente observamos, a la vez que sonreíamos levemente del trato que le daba Hanako a Yoshiro, a lo que me levanto del suelo, para luego chocar la mirada con Takeru, ya que sabía que él me quería decir algo luego de haber visto su rostro en el momento en el que nos encontramos en el bosque.
Empecé a dar unos pasos, y se escucha un fuerte trueno, a la vez que la casa se iluminaba de momentos con una brillante luz, mientras que las fuertes brisas resonaban en los alrededores.
En el instante veo como Takeru y Hanako se comenzaban a preocupar de si estarían a salvo en la casa, mientras que Haruko estaba totalmente aterrada en los brazos de su madre, y Yoshiro seguía siendo abrazado por la misma.
—No se preocupen…— dije con una leve sonrisa a la vez que caminaba hacia Takeru— esta casa ha pasado por varias y peores tormentas que esta— sentencié totalmente calmado— no nos pasará nada— afirmé mientras me detenía al lado de Takeru, a la vez que Hanako asentía.
Hanako bajaba a los pequeños pokémon, a la vez que se sentaba con ellos al lado de la chimenea, a lo que viendo que Takeru quería hablar conmigo, decido hacerlo por telepatía mediante nuestra conexión.
—[¿Qué fue lo que ocurrió?]— pregunté mientras que tanto Takeru como yo observábamos como Yoshiro y Haruko se acomodaban al lado de Hanako, mientras observaban las llamas
—[Ryo… por un momento pensé que habías muerto]— sentenció Takeru, aún con una leve preocupación en sus ojos, a lo que yo me exalto de sobremanera, totalmente extrañado de aquellas palabras
—[¡¿Por qué?!]— dije estupefacto, a la vez que ahora observaba directo a Takeru, mientras que este no desviaba la vista de su pareja.
Pasaron unos segundos, hasta que nuevamente la voz de Takeru se escuchó en mi mente…
—[No pude sentir tu aura, Ryo]— dijo a lo que mi cara no cambiaba de actitud—[apenas yo soy capaz de hacer eso con la mía, y solo si llegase a modificar la tuya, pero ahora es como si de un momento a otro tu aura se hubiese desvanecido por unos minutos… fue ahí cuando salí a buscarlos]— declaró el pokémon, a lo que yo empezaba a entender la situación, encontrando así la razón de las palabras de Takeru.
—[Creo… que ya sé lo que ocurrió]— afirmé calmándome un poco, listo para decir las cosas que habíamos experimentado Haruko, Yoshiro y yo tiempo atrás.
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Unas horas antes
Harumi abría lentamente sus ojos, a lo que la extraña de momento el despertar en una habitación distinta a la que había dormido antes conmigo, exaltándose de igual manera al no notar mi presencia.
—"¿Qué ocurre?"— pensó Harumi, a lo que se levanta para notar que estaba conectada a algunas máquinas que se encontraban al lado de su cama, comenzando a desesperarse de momento, pero la voz de Arashi la deja en silencio
—Veo que ya despertaste…— sentenció el hombre, mientras éste comenzaba a acercarse a Harumi— ¿te sientes mejor?— preguntó mientras acercaba su mano a la cabeza de ésta a la vez que tomaba su temperatura, notando que aquella era normal
—¿Estuve mal?— preguntó extrañada Harumi, sin poder entender a qué se refería Arashi
—Así que no recuerdas…— dijo en un suspiro Arashi mientras se sentaba a un lado de la cama— despertaste gritando en la mañana, a tal punto que hasta yo me desperté por los mismos, y cuando finalmente llegué a tu habitación estabas encorvaba a la vez que abrazas tu vientre…— sentenció el hombre, a lo que Harumi se empieza a preocupar una enormidad en el momento en el que Arashi menciona aquel sector de su cuerpo.
—No te preocupes…— sentenció Arashi con una sonrisa— mis médicos te vieron, y no les encontraron nada malo; están bien— afirmó a lo que Harumi suspira, calmada— eso sí…— volvió a decir Arashi— será mejor que le cuentes a Ayame acerca de "aquellos"— dijo el hombre mientras reía por lo bajo, a la vez que apuntaba al vientre de Harumi.
—Esto… ¿Dónde está Ryo?— preguntó nerviosa Harumi, al saber que le serviría bastante de mi ayuda para afrontar a su madre con esa noticia
—Creo que… ¿Se teletransportó?— dijo un poco dudoso Arashi, a lo que Harumi lo mira con la misma reacción.
—¿Es una broma?... ¡Es imposible que Ryo hubiese…!— iba a continuar hablando Harumi, pero los puntos comenzaban a conectarse en su cabeza— espera… ¿Nadie en la casa lo vio durante la mañana?— preguntó Harumi a lo que Arashi niega con su cabeza.
—Incluso la casa tiene cámaras de seguridad en los pasillos, en las afueras de la misma y en el resto de los lugares exceptuando las habitaciones Harumi… y al revisar las grabaciones sólo se vio a Ryo entrar a la habitación contigo, nunca salir…— afirmó Arashi, a la vez que Harumi escuchaba con atención.
—"Debió haber usado el estado aural..."— pensó preocupada Harumi…—"Pero… ¿Haber salido sin comentármelo?, debió ocurrir algo…"— volvió a pensar hacia sí misma Harumi, a lo que observa a Arashi, el cual revisaba las pantallas de algunas maquinas.
—¿Dónde está mi mamá?, ¿se despertó?— preguntó Harumi a lo que Arashi se gira hacia ella, mostrando una leve sonrisa.
—Está sentada afuera de la habitación…— sentenció Arashi, a lo que Harumi casi se le detiene el corazón luego de escuchar aquellas palabras.
—¿Y-Y por qué no…?— preguntaba entre tartamudeos Harumi, a lo que la cara tranquila de Arashi se torna en una más triste.
—Se siente culpable, apenas si fue capaz de mirarte cuando estabas dormida hace unas horas. Piensa que la odias y que no quieres dirigirle la palabra nunca más…— reconoció Arashi, a lo que Harumi fija su mirada en la puerta cerrada de la habitación, preocupada al pensar en la situación que pasaba su madre, a la vez que los nervios la abordaban al saber lo que tenía que hacer a continuación…
Harumi, ya decidida de lo que tenía que hacer, se gira a Arashi… pero se extraña en el momento en el que nota que este estaba apagando todas las máquinas, y desconectándola de las mismas.
—No veo que haya problemas con tu salud ahora… los médicos no encontraron nada anormal en tu cuerpo pero aun así recomendaron mantenerte en observación, pero… supongo que esto es más importante— sentenció con una sonrisa Arashi, a lo que Harumi asiente para después levantarse de la cama en la que estaba acostada.
Harumi daba lentos e inseguros pasos en dirección hacia donde estaba la puerta de la habitación, a lo que se detiene por unos segundos en el momento en el que se encuentra frente a esta, aún dudosa de si quería o no ver nuevamente a su madre…
Sin embargo, ella sabía que no había llegado tan lejos para rendirse en ese momento… Harumi acumuló todo el valor necesario, y a paso firme abre la puerta lentamente, preparándose para lo que fuera que viera del otro lado.
Harumi no tardó mucho en notar el cuerpo de su madre al lado de la puerta… mientras que esta estaba sentada en una silla a la vez que estaba encorvada y se tapaba la cara con sus manos, a la vez que apoyaba sus codos en sus piernas.
No estaba atenta a lo que ocurría a su alrededor, y debido a que Harumi abrió lentamente la puerta, tampoco estaba consciente de que esta estaba al frente suyo…
Harumi se agacha hasta quedar frente a frente con la cara de su madre, mientras que esta aún mantenía su rostro tapado con sus manos.
Veía su cabello, sus dedos, sus uñas… todo aquello que hacía años no veía tan de cerca; inclusive su aroma, que no pudo sentir cuando esta estaba en aquella precaria condición debido a los olores de las grandes cantidades de medicamentos que habían a su alrededor en aquella ocasión, pero ahora sentía su aroma con claridad, a la vez que los recuerdos volvían a aparecer en su memoria.
Recuerdos de cuando su madre la abrazaba y la protegía en su seno…
Harumi acercaba su temblorosa mano hacia su madre, a lo que toca su rodilla lentamente, dejándola ahí mientras esperaba alguna reacción por parte de la misma… y segundos después de haberlo hecho, Ayame comienza a hablar.
—No sé qué hacer Arashi…— dijo en un débil y sollozante susurro Ayame, a la vez que pensaba que la mano que la estaba tocando era de su esposo— tengo miedo de que me odie para siempre, y nunca más me vuelva a considerar su madre después de lo que ocurrió…— volvió a susurrar Ayame, a la vez que Harumi escuchaba sorprendida las palabras que decía su madre, sin saber con qué responder a las mismas…
Harumi alza su mano y la choca con la de su madre, extrañándola de momento, a lo que esta separa sus manos de su cara y abre lentamente sus ojos, para luego sorprenderse al encontrarse a Harumi a pocos centímetros de su rostro, con uno que demostraba el estar intentando ser fuerte para contener las lágrimas que eran imposibles de detener.
No se escuchó ninguna palabra, Ayame inclusive imaginaba que era una ilusión el que Harumi estuviese delante de ella, a lo que lenta y tímidamente lleva su mano hasta la mejilla de su hija, con sus ojos completamente abiertos ante el descubrimiento de lo obvio…
—H-Hola mamá— dijo en un susurro de igual manera Harumi, mientras se mordía el labio y algunas lágrimas recorrían sus mejillas
Ayame no dijo nada… las lágrimas recorrían de igual manera sus mejillas a como era con Harumi hasta que después de unos segundos decidió hablar…
—Mírame… que debes estar pensando de mí luego de que te dijera todo eso— susurraba con una leve risa que fue tapada con otros sollozos, a la vez que intentaba limpiar sus lágrimas con su mano libre— creo que ya debes hacerte una idea de cómo estoy…— afirmó en otro susurro, mientras que su mano era inservible para limpiar las incontables lagrimas que salían de sus ojos.
—Hij... Harumi, n-no sa-sabes cuánto lo lamen…— iba a continuar Ayame, pero el cuerpo de Harumi abrazando al suyo la deja pasmada, a la vez que abría nuevamente por completo sus ojos.
—No digas eso… Arashi me contó todo lo que ocurrió cuando era niña; so-soy yo la que debe pe-pedirte disculpas por haber pensado cosas erróneas de ti— admitió Harumi a la vez que abrazaba con más fuerza a Ayame
—Y soy tu hija, tenlo presente— dijo dejando de susurrar Harumi, a lo que Ayame queda atónita ante tales palabras, a lo que sólo se muerde el labio para después cerrar sus ojos y asentir levemente, para después continuar abrazando a su hija.
Ambas mujeres se quedaron en la misma posición por varios minutos, era un gran paso el que acaban de hacer y eran muchos los años que pasaron sin darse el afecto que tanto deseaban de la otra…
Pasaron más o menos unos veinte minutos, hasta que finalmente Harumi y Ayame se separan, ambas con una leve sonrisa en su rostro, y ya habiendo terminado de derramar las tan necesarias lágrimas de antes.
—No sabes cuánto tiempo he esperado el verte mi niña— dijo mientras tomaba su mano, sujetándola con todas sus fuerzas— y tampoco te imaginas la de cosas que quiero saber de ti— dijo con una sonrisa Ayame, a la vez que Harumi respondía con el mismo gesto
—Lo mismo digo mamá…— dijo alegre Harumi mientras se sentaba al lado de su madre en otra silla que había en el pasillo— aunque… en los días que he estado aquí ya me he podido hacer una pequeña idea— dijo con una risa un poco nerviosa Harumi, a lo que Ayame apoyaba sus codos en sus rodillas, a la vez que sujetaba su cara con sus manos, mientras observaba completamente feliz a Harumi, avergonzándola de momento de que la mirara tanto de esa manera.
—¿Q-Que ocurre?— preguntó nerviosa Harumi, mientras que Ayame la veía feliz y con sus ojos entrecerrados.
—Sé que hay muchas cosas que quiero preguntarte… pero hay algo que me ha carcomido la mente desde que me enteré— dijo Ayame, a lo que Harumi la observa extrañada.
—Arashi me contó que viniste con un chico…— dijo con una vista picara su madre, a lo que Harumi se sonroja a tope, a la vez que empezaba a encabronarse por dentro, fastidiada de que Arashi le hubiese contado "esa" información a su madre— aunque eso fue lo único que me dijo, y me muero de curiosidad— afirmó la madre de Harumi.
—Creo que será una larga historia…— dijo en un suspiro Harumi, a la vez que se apoyaba más en la silla, relajándose y preparándose para contar todo lo que le había ocurrido en estos meses viviendo conmigo.
—Tenemos tiempo…— dijo Ayame, a la vez que se apoyaba en la silla de igual manera al lado de su hija, dispuesta a escuchar cualquier cosa que su hija le dijera
Claro, aún no se enteraba de todo…
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Harumi comenzó a contarle toda nuestra historia, evitando obviamente entrar en detalles respecto a ciertas vivencias en aquel estanque de aguas termales en el bosque conmigo, o lo que ocasionó aquello para futuro. No se sentía preparada aún para decírselo, pero sabía que tarde o temprano tendría que hacérselo saber a su madre.
—Ya veo… así que de verdad él fue capaz de curarme…— dijo con una sonrisa Ayame, a lo que de un segundo a otro cambia totalmente su actitud a una más fastidiada, a la vez que cruzaba sus brazos— pero hace falta más que sólo salvar mi vida para que llegue a aceptar al novio de mi hija, además… aún pienso que es demasiado pronto como para que empiezas a considerar la palabra "amor" en su relación, pero bueno… igual lo acepto— dijo a regañadientes Ayame, a lo que Harumi traga un poco de saliva, al darse cuenta de lo poco que ya de por si su madre aceptaba la relación que tenía ella conmigo, sin saber si sería capaz de revelarle la noticia…
—¿Te pasa algo Harumi?, te siento un poco nerviosa— dijo extrañada Ayame, al ver que Harumi comenzaba a sonrojarse al máximo, a la vez que sus manos sudaban mientras que su cuerpo temblaba por completo.
Y su madre la encontraba un "poco" nerviosa…
Harumi no podía ocultárselo, y tampoco quería irse con rodeos, a lo que junta todo el valor del mundo y observa con sus ojos completamente abiertos a su madre, la cual se exalta levemente al notar la cara nerviosa y asustada de su hija.
—¡Mamá!... ¡Estoy embarazada!— gritó (por desgracia) Harumi, al haber acumulado todo ese valor dentro de sí, a lo que Ayame queda con sus ojos en blanco, a la vez que un silencio eterno se hizo presente en el lugar.
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Arashi se encontraba aún dentro de la habitación, mientras guardaba algunos frascos de medicina en un estante, a lo que se exalta cuando de repente todo en la habitación comienza a temblar, por lo que sólo suspira y sujeta los frascos para que estos no se cayeran, ya sabiendo la razón de aquel leve movimiento telúrico…
No era la primera vez que presenciaba el genio de su esposa.
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—[Entonces… ¿Por qué crees que tu aura desapareció?]— preguntó por telepatía Takeru, a la vez que ambos nos apoyábamos en la mesa de la casa
—[Tú has visto mis recuerdos, Takeru… Haruko es capaz de modificar su propia aura para hacerla adaptable a cualquier otra]— dije por telepatía, a lo que Takeru observa a su hija la cual aún estaba acurrucada al lado de su madre, pensando en el momento en el que se dio cuenta que Haruko había absorbido un poco de mi aura en el momento en el que ella nació.
—[No sé cómo… pero ella es capaz de usar nuestras dos habilidades al mismo tiempo…]— dije a la vez que incluso yo mismo intentaba dar una explicación a los sucesos que habían ocurrido—[debido a que absorbió un poco de mi aura, y con el tiempo fue capaz de usar mi habilidad de regeneración]— afirmé serio.
—[Ella puede manipular el aura y la puede modificar a su vez… creo que eso hace nacer en ella una nueva habilidad]— explicaba, a la vez que Takeru me observaba sin entender mucho la situación— [ella puede crear una conexión con cualquier aura con la que esté en contacto, inclusive si el origen de aquella aura hubiese fallecido]— declaré mientras que Takeru, aún extrañado, me miraba concentrado de igual manera.
—[Cuando estuvimos los tres en la tumba de Hiyori, Haruko la llamó con el aura de la misma que había en el cuerpo de Yoshiro y en el mío]— sentencié, completamente serio—[nos llevó a un plano parecido en el que estuvimos tú y yo cuando nos encontramos con nuestros padres aquella vez…]— afirmé, explicándole el lugar en el que estuvimos Haruko, Yoshiro y yo tiempo atrás
—[No puedo ver esas memorias en ti, Ryo… cuando veo tu mente lo único que observo es a ti abrazando a los niños en la tormenta, nunca te veo dentro de ese plano hablando con Hiyori ni nada por el estilo]— sentenció Takeru.
—[Supongo que algo debió ocurrir con mi aura y la de Yoshiro en el momento en el que nos comunicamos con Hiyori, a tal punto que incluso la conexión que poseemos se vio afectada]— dije, a lo que observo de igual manera a Haruko, a la vez que la preocupación me abordaba.
—[Tenemos que enseñarle a controlar su aura, Takeru… esto se volvió más complicado que sólo enseñarle como silenciar o mostrar su aura, Haruko tiene el potencial de ser alguien aún más fuerte que tú y yo juntos]— dije, mientras que la preocupación en mi aumentaba.
—[¿Quieres que sea más poderosa?]— preguntó Takeru, extrañado de mis palabras.
—[Para nada… mientras más poder posea Haruko, mas peligros correrá si Ryuji se llega a enterar de ello]— sentencié, a lo que Takeru comprende mi reacción, a la vez que apretaba levemente sus puños al escuchar nuevamente aquel nombre.
—[Maldición…]— escucho en mi mente mientras que Takeru apretaba sus dientes de igual manera, a lo que comienzo a sentir su odio emergiendo en el—[otra vez tenemos que preocuparnos por ese imbécil]— dijo Takeru, a lo que mi mano en su hombro lo hace girarse hacia mi.
—[Lo lograremos… yo sé que podremos ser más fuertes]— dije con una leve sonrisa, a lo que Takeru me observaba con dudas en sus ojos.
—[Ryo… tú has logrado ser más fuerte, en cambio yo…]— empezaba a decir Takeru, pero se detuvo de momento, al empezar a sentirse pésimo al darse cuenta que no era lo suficientemente fuerte.
—[Sé que podrás superar tus poderes Takeru… he de admitir que he estado bastante desconectado de ese tema, me disculpo, mantuve mi mente distraída con "aquello" todo este tiempo]— dije a la vez que me apenaba levemente, pero igual con una sonrisa en mi rostro, a lo que Takeru me observaba un poco fastidiado, ya que sabía a qué me refería.
—[Así que Hina no lo pudo conseguir…]— afirmó Takeru, a la vez que entrecruzaba sus brazos—[¿Tienes pensado ir a buscar suerte en la ciudad?]— preguntó el Lucario, aún con dudas.
—[Tengo un poco de dinero guardado, pero temo que no sea suficiente…]— dije un poco decaído, a lo que ahora era Takeru el que apoyaba su mano en mi hombro.
—[No te preocupes, primero habrá que ver el precio, luego ambos pensaremos en una solución]— afirmó Takeru con una sonrisa, a lo que yo asiento a la vez que de igual manera esbozaba una leve sonrisa en mi rostro.
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Pasaron las horas, y Hanako se había levantado de donde estaba sentada al lado de la chimenea para luego preparar un poco de comida, a lo que la comencé a ayudar, mientras que Takeru ponía las cosas en la mesa.
Haruko y Yoshiro simplemente se quedaron al lado de la chimenea, a la vez que el último únicamente observaba las llamas que desprendía la misma, absorto en las mismas, a la vez que su mente era un barullo de incontables pensamientos y emociones, intentando controlarlos y aceptarlos de igual manera.
Pero era algo que obviamente tomaría mucho tiempo…
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Takeru estaba colocando el último plato, a lo que de la nada este comienza a sentir un leve cosquilleo en su espalda, a lo que se gira hacia mí al darse cuenta del origen de aquel sentimiento.
Mientras estaba cortando algunas verduras, empiezo a sudar levemente, a la vez que de un momento a otro varias emociones "asesinas" me abordaban, pero estas no eran mías… provenían de un cuerpo al cual le había dejado un poco de mi aura luego de salvarla de las garras de la muerte, pero aquello no me ayudaba a calmarme…
Ya que eran los sentimientos de Ayame, los que me abordaron.
—[Wow…]— dijo Takeru asombrado al ver mis pensamientos y darse cuenta de lo que la madre de Harumi hacía en aquel instante— [Anda preparándote, creo que tendremos visitas, y dudo que el cuchillo que está buscando sea para "cortar" cualquier cosa]— dijo Takeru, riendo por lo bajo.
Solo tragaba saliva, a la vez que intentaba distraer mi mente de aquellos pensamientos cercenadores que provenían de Ayame, mientras cortaba las cebollas y zanahorias que Hanako necesitaba, intentando fallidamente el no relacionarlo con los pensamientos de la madre de Harumi.
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Era de noche, habíamos terminado de cenar hacía una hora más o menos, y comenzábamos a prepararnos para dormir.
—"Esto… donde dormirá Yoshiro"— preguntó Haruko, a lo que yo observo a Hanako y Takeru, con la misma duda en mis ojos.
—"¿Te molestaría dormir con el tío…?"— empezaba a preguntar Haruko con total normalidad, pero se detiene en el momento en el que yo alzo la voz.
—¿Por qué no duermes conmigo Haruko?— pregunté sin dar una explicación del porqué a mi pregunta, intentando buscar una razón para no decir la verdad, pero sin resultado, hasta que Takeru da una explicación.
—¡Tiene razón!— exclamó Takeru con una sonrisa, extrañando de sobremanera a Hanako— No queremos que Ryo le pegue las pulgas a Yoshiro— exclamó Takeru con una sonrisa victoriosa a la vez que yo lo miraba fastidiado de la excusa que utilizó— y tú eres inmune a sus pulgas Haruko, ellas no soportan estar dentro de un cuerpecito tan aseado como el tuyo— sentenció el mejor padre, mientras acariciaba la cabeza de su hija.
—"Hmph… tienes razón"— dijo Haruko, mientras reía por lo bajo— "Esta bien, que Yoshiro duerma en mi camita"— sentenció tiernamente Haruko a la vez que comenzaba a caminar hacia mi habitación.
Solo suspiré aliviado, a pesar de los métodos que utilizó Takeru, no quería que Yoshiro tuviera que dormir en mi cama.
Ya de por si le estaba costando superar de a poco la muerte de su madre, no lo iba a obligar a dormir nuevamente en el lugar donde habían dormido ellos dos hace un día atrás.
—[Gracias…]— dije agradecido, pero de igual manera fastidiado a Takeru, debido a los métodos poco ortodoxos que utilizó para encubrir las verdaderas razones del porqué no quería que Yoshiro durmiera conmigo.
Takeru sólo asintió, a lo que luego de eso Hanako, Yoshiro y él entraron a su habitación.
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Eran las cuatro de la mañana, la oscuridad aun rondaba por los alrededores, mientras que dentro de la casa aún existía un leve resplandor provocado por el fuego de la chimenea, que seguía encendida debido a que puse bastante leña antes de dormir, para que así estuviese tibia la casa durante toda la noche.
Haruko estaba acurrucada al lado mío, mientras que yo temblaba levemente a la vez que cubría con uno de mis brazos el cuerpo de la Riolu.
Varias pesadillas me azotaron esa noche… volvía a ser el monstruo de aquella ocasión, a la vez que varias imágenes horrorosas de mí matando a los seres que amaba se mostraban e mi cabeza.
"Estaba a las afueras de nuestro hogar, a lo que le doy una fuerte patada a Harumi, expulsándola lejos del lugar y haciéndola chocar con nuestra casa, destruyéndola a la vez por la magnitud del golpe, después de aquello, peleo por unos momentos con Takeru, pero este se desvanece por alguna razón. Luego me dirijo a Haruko, la cual estaba obviamente aterrada de mí… lanzo mi brazo hacia ella y aparece Hiyori interponiéndose entre mi ataque y la Riolu, atravesando su pecho…"
Despierto de un susto, jadeando y sudando demasiado por lo que acababa de ver, agradeciendo que lo que experimenté no fue más que una pesadilla.
Haruko no se inmutó en lo más mínimo, y por lo que veía en su aura, al menos ella si tenía un buen sueño…
No podía volver a conciliar el sueño por lo que, moviéndome lentamente y sin despertar a Haruko salgo de la habitación para beber un poco de leche y ver si así volvía a conciliar el sueño; doy unos cuantos pasos y me exalto al ver a Yoshiro acostado al lado de la chimenea, observando las débiles llamas que salían de ésta, sin percatarse de que nadie estuviese a su alrededor.
—¿Tampoco puedes dormir eh?— dije mientras iba en busca de un par de vasos para servirle de igual manera un poco de leche a Yoshiro, a pesar de que este no me lo hubiese pedido.
—"Tuve una pesadilla"— dijo por telepatía Yoshiro, sin exaltarse en lo absoluto al descubrir que estaban en la misma habitación con él.
—No eres el único— afirmé a la vez que me sentaba al lado del Zorua y le dejaba un vaso de leche al lado suyo, el cual no negó y le dio un par de sorbos, dejándolo a un lado después— ¿Quieres hablar?— pregunté, a lo que no escucho respuesta por parte de Yoshiro, pero tampoco una negación.
Yoshiro no respondía, a la vez que pensaba y recordaba aquella tan mala pesadilla que hace poco experimentó…
"Estaba él y Haruko en un prado alejado en el bosque, al parecer estaban saliendo y había una canasta llena de comida al lado de ellos.
Haruko comía una manzana cuando se percata que Yoshiro estaba tembloroso y nervioso, a la vez que observaba hacia el suelo, con un aura de preocupación bastante evidente.
—¿Ocurre algo Yoshiro?— preguntó sin usar telepatía Haruko, extrañando de momento a Yoshiro, pero obviándolo de igual manera.
El corazón de Yoshiro latía con más fuerza por cada segundo que pasaba, a lo que se gira hacia Haruko para verla directamente a sus ojos, extrañándola de momento, a la vez que el silencio dominaba el ambiente…
—Haruko…— dijo Yoshiro igualmente sin telepatía, a la vez que sus mejillas empezaban a sonrojarse a tope— tú, me… — iba a continuar hablando Yoshiro, pero de la nada el hermoso prado en el que estaban sentados comienza a convertirse en el escenario en el que estaba Yoshiro y yo, cuando enloquecí de ira y me convertí en un monstruo con mi aura.
Ambos pokémon estaban aterrados ante el ser que estaba delante de ellos, a la vez que este alzaba su brazo, para después moverlo con intensión de atacar a Haruko, a lo que Yoshiro logra interponerse entre ella y el ataque, abrazando su cuerpo y recibiendo por ello todo el impacto de mi brazo.
Ambos pokémon salieron disparados hacia las lejanías, a lo que Yoshiro apenas consiente usó su cuerpo como escudo en todo momento, chocando con todos los árboles y rocas, para que Haruko no saliera lastimada.
Terminaron en un gran montículo de nieve, a lo que Haruko se gira hacia su amigo totalmente horrorizada.
—¡Yoshiro!— gritaba Haruko, a la vez que las lágrimas salían de sus ojos.
—Ha-Haruko— dijo en un susurro Yoshiro, dispuesto a al menos decírselo antes de su inminente muerte, a lo que saca todas sus energías restantes, y alza la voz lo más fuerte que puede— Tú… me gustas — sentenció totalmente apenado, a lo que cae inconsciente al suelo, a la vez que todo comenzaba a volverse borroso a su alrededor, no sin antes notar como la criatura conformada por aura volvía hacia donde estaban ellos, a punto de dar otro golpe y atacar a Haruko".
No era mi intención inmiscuirme en los pensamientos de Yoshiro, pero estaba tan cerca de él que no podía evitar el verlos… y los repetía tantas veces que era imposible el negarme escucharlos. Es tan difícil el no ver los pensamientos de alguien a esa distancia, es como intentar no escuchar a alguien gritando al lado de tu oreja, puedes hacerte el sordo, pero de igual manera lo escucharás a pesar de todo.
—"Me siento débil"— dijo finalmente Yoshiro a la vez que seguía observando serio las llamas de la chimenea— "Por mi culpa ocurrieron estas cosas…"— dijo a la vez que una pequeña lagrima salía de sus ojos— "No fui lo suficientemente fuerte como para protegerlas…"— reconoció el pequeño pokémon, a lo que yo lo observaba serio
—Nada de lo que ocurrió fue tu culpa Yoshiro…— declaré, a la vez que el Zorua me observaba, sin saber que decir al respecto— pero algo si es cierto… ya no podemos permitir que cosas así vuelvan a ocurrir— declaré, a la vez que tomaba un poco de leche de igual manera.
—"¿Y qué puedo hacer yo?" — dijo desanimado Yoshiro a la vez que se menospreciaba.
—Pues… quedarte sentado y pensativo no servirá de nada, ¡Tienes que hacerte fuerte!— levanté un poco la voz, no enojado sino enérgico, a la vez que Yoshiro no sabía que decir ante eso
El pequeño Zorua iba a decir algunas palabras, pero se las guardó por el miedo que sentía ante la idea de pelear y defenderse sin la ayuda de alguien.
Noté su miedo al instante, a lo que me levanto, limpio mi vaso para luego guardarlo y empiezo a caminar hacia mi habitación, extrañando al Zorua por mi obvio silencio.
—Lamento el decirte esto… pero no siempre podrás apoyarte en los brazos de otros… tarde o temprano tendrás que crecer y valerte por ti mismo, y así ser tú capaz de proteger a los seres que amas— sentencié, a lo que abría la puerta de mi habitación y volvía a acostarme al lado de una aún dormida Haruko.
Yoshiro sólo quedó observando la puerta cerrada que daba a mi habitación, pensando en lo que dije aún sin poder vencer su miedo a pelear, por lo que solo volvió a apoyar su mentón en el suelo, viendo nuevamente las débiles llamas de la chimenea, cerrando sus ojos lentamente, hasta quedarse así dormido luego de unos segundos.
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Las horas pasaron, y antes de darme cuenta ya eran las ocho de la mañana, a lo que me despierto para luego levantarme nuevamente sin despertar a Haruko, para después dirigirme hacia la cocina a preparar un poco de desayuno para mí y Takeru, a lo que en el momento en el que abro la puerta, me doy cuenta de que Takeru ya estaba un paso por delante de mí, ya que había preparado desayuno para Yoshiro el cual estaba sentado al lado de la mesa, para mí, y también obviamente para él.
—Así que… al final aceptaste— dije con una sonrisa mientras observaba a Yoshiro, el cual solo asiente en silencio, a la vez que volvía a mascar un pedazo de pan blanco, sin nada encima ya que, como si antagonista de Takeru y Haruko fuera, tampoco le gustaba la mantequilla.
—¿Aceptar que?— preguntó Takeru, sin intenciones de ver mis pensamientos para saber la respuesta, porque sabía que se la daría de todas formas.
—Pensé que sería bueno que entrenáramos a Yoshiro y a Haruko— dije mientras me sentaba y empezaba a desayunar al lado de los pokémon.
—Pero primero tenemos que hacer las entregas…— sentenció Takeru a lo que yo asiento, ya sabiendo eso desde un principio.
—Lo sé, y tengo pensado usar eso como un buen entrenamiento para Yoshiro— afirmé mientras mordía un pedazo de pan con mantequilla.
Takeru solo me observó extrañado, ya que había visto en mi mente el "método" que quería utilizar.
—Ryo… sabes que es peligroso— dijo Takeru, a lo que a Yoshiro se le empezaba a erizar un poco su pelaje al escuchar esas palabras, aunque claro no decía nada al respecto para no aparentar lo obvio.
—Ya veré yo las consecuencias, Takeru…— afirmé, a lo que ahora empezaba a beber un poco de Té caliente tranquilamente, fastidiando bastante a Takeru, el cual se le veía el enojo en sus ojos, por como tomaba a la "ligera" lo que pensaba hacer con Yoshiro, mientras que este nos observaba a los dos sin entender a qué iba la actitud de Takeru.
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La tormenta había terminado, al parecer a pesar de haber sido tan fuerte, solo duró apenas un día.
Takeru, Yoshiro y yo caminábamos por una de las calles del pueblo, a la vez que nos costaba bastante caminar debido a que en algunas partes la nieve se había congelado gracias a la lluvia del día anterior.
Pasaron algunos minutos, hasta que finalmente llegamos al lugar donde traían los cargamentos.
—"Sí que son varias"— afirmó por Telepatía Yoshiro, a lo que ya me llegaba a parecer común escuchar esas palabras cada vez que alguien nuevo las observaba.
—Sí…— dije a la vez que dejaba a un lado la carreta y pala que había transportado desde la casa hasta allí
Takeru y yo empezamos a mover las cajas hacia la carreta, hasta llegar al punto en el que las cajas acumuladas triplicaban el tamaño de la carreta encima de esta.
—"¡¿Por qué hicieron eso?!"— preguntó exaltado Yoshiro al ver que obviamente era innecesario llevar tantas cajas encima de la carreta, a la vez que yo me giraba hacia él con una seriedad tal que lo preocupó de momento.
—Yoshiro… ¿Quieres ser fuerte?— pregunté directamente, a lo que Yoshiro solo me observa con duda— Puedo hacerte fuerte… pero como pago quizás tengas que pasar varios días en reposo luego de ello— dije a la vez que sacaba unas cuerdas de una de las cajas que había en la carreta.
—"¿Acaso piensas?"— preguntó estupefacto Yoshiro, sin poder creer lo que estaba insinuando.
—Sí… como primer paso en el entrenamiento de hoy, será que transportes esta carreta por todo el pueblo, hay un destino que está lejos de aquí el cual lo haré yo, pero en lo que respecta a las casas del sector, tendrás que encargarte tú— dije con total normalidad y seriedad, mientras que Yoshiro me observaba incrédulo y levemente fastidiado.
—"Está loco ¿Cierto?"— preguntó por telepatía Yoshiro, mientras observaba a Takeru en busca de una respuesta.
Takeru lo pensó de momento, a lo que yo lo observo encabronado de que siquiera lo estuviese pensando, por lo que Takeru se ahorró su obvia respuesta para sí, mientras que yo me volvía a girar hacia Yoshiro.
—Existe una forma para que tú puedas transportar esta carreta— afirmé, a lo que Yoshiro se sorprende al escuchar esas palabras— y quizás también para las siguientes partes de tu entrenamiento, pero… cuando eso termine, tu cuerpo no será capaz siquiera de mover un dedo, y tendrás que guardar reposo por al menos un día— declaré, a lo que Yoshiro solo me observaba dudoso de sí mismo, al pensar siquiera en si sería capaz de mover semejante carga.
—Pero… no puedo obligarte a ello, en parte sería demasiado cruel pedirle a un niño hacer semejante tarea, no digo que sea imposible, pero tendrías que cargar con las consecuencias del cansancio, y eso no es algo que podamos hacer si es que no lo aceptas de igual manera— dije serio mientras me apoyaba en la carreta— entonces… ¿Qué dices Yoshiro?— pregunté mirando aún seriamente al Zorua.
Yoshiro cerró sus ojos por unos momentos, a la vez que recordaba las palabras que le habían dicho sus padres en el último momento en el que se encontraron, a lo que los abre con una obvia determinación.
—"¡Lo haré!"— dijo decidido por telepatía Yoshiro, a lo que yo sonrío con la misma determinación.
—¡Muy bien!— dije mientras creaba un arnés con las cuerdas que tenía en la mano, para luego colocárselos al cuerpo de Yoshiro, y después atarlo a la carreta.
—Intenta tirar…— dije, a lo que Yoshiro asiente con una obvia duda aún en su rostro, a lo que no se sorprende cuando al intentar tirar, no logra siquiera mover apenas un milímetro la pesada carreta
—"Te dije que era imposible"— afirmó desanimado por telepatía Yoshiro, pero mi mano en su cabeza lo exalta de momento, a lo que este abre sus ojos en su totalidad al instante, luego sentir una gran energía desconocida recorriendo todo su cuerpo
—No si usas mi aura…— afirmé, a lo que retiro mi mano de la cabeza del Zorua, mientras que este empezaba a tener leves escalofríos al sentir toda esa aura en su interior— ahora… intenta de nuevo— dije, a lo que Yoshiro asiente, me separo de él, y éste comienza a intentar mover la monumental carga con su pequeño cuerpo.
Un pequeño paso, sin siquiera esforzarse, y Yoshiro se llega a asustar por lo fácil que le resultaba el comenzar a mover la carreta, caminando a paso normal y sin señales de cansancio.
Yoshiro estaba atónito, a lo que me observa intentando buscar una explicación, pero en el momento me giro hacia Takeru.
—Hay que vigilar que el suelo por el que pase Yoshiro no esté congelado— dije mientras tomaba una pala y Takeru asentía.
Así comenzamos la entrega de las mercaderías; Yoshiro cargaba con bastante facilidad todas las cajas que había que repartir, mientras que yo y Takeru rompíamos el hielo del camino que se había creado luego de la tormenta.
La gente en el pueblo no sabía si estar sorprendida o enfurecida con lo que veían sus ojos… digamos que el ver a un pequeño pokémon que no medía más de sesenta o setenta centímetros cargar con una monstruosidad de cuatro a cinco metros de altura, producía una imagen de "explotación infantil" en su más pura y mayor expresión , pero esto me traía sin cuidado, Yoshiro sabía que esto lo ayudaría a ser fuerte, y estaba haciendo aquello por su propia voluntad; además, la gente no podía decir nada al respecto ya que de por si estaban boquiabiertos al ver como Yoshiro ni siquiera se esforzaba en transportar esa pesada carga.
Seguíamos caminando, a lo que la voz de Yoshiro llamándome hace que me gire hacia él.
—"Todavía no entiendo cómo es posible que esto sea tan fácil…"— dijo por telepatía Yoshiro, a lo que me quedo pensando por unos momentos en si decirle o no lo que ocurría, pero después de unos segundos decido hacerlo.
—En estos momentos, tu cuerpo está recibiendo el entrenamiento de meses en lo que transportar mercaderías se refiere, en un solo día— dije meticulosamente a la vez que continuábamos caminando por una de las calles— mi aura te da una energía tal, que incluso tareas como estas son pan comido para ti en este instante, pero… tus músculos se desgarran en cada paso que das, y tus huesos se trizan de igual manera— dije a lo que Yoshiro se detiene al instante, asustado al escuchar esas palabras.
—Calma…— dije mientras lo observaba serio— mi aura se encarga de curar constantemente tus heridas al instante en el que estas se producen, a una rapidez tal que ni siquiera eres consciente de que estas se producen en tu cuerpo.
Yoshiro sólo asintió, para luego continuar su "fácil" tarea, comenzando a movernos de igual manera.
—Aunque claro, cuando el día termine y mi aura se agote en tu cuerpo, no podrás moverte por un tiempo, no porque te duela ni nada por el estilo… simplemente no podrás moverte por todo el esfuerzo al cual fue sometido tu cuerpo— dije mientras enterraba la pala en el suelo, quebrando el hielo y sacándolo del camino— pero… cuando vuelvas a poder moverte, serás tan fuerte al punto de que no necesitarás mi aura para llevar esa carreta por ti mismo— afirmé, a lo que Yoshiro se sorprende al escuchar esas palabras, a lo que se emociona más y comienza a apresurar el paso.
—Esa es una de las habilidades del aura de Ryo…— dijo Takeru a la vez pateaba el suelo, quebrando el hielo de esa manera— si el cuerpo del usuario llega a soportar una experiencia traumática, éste será más fuerte en el futuro, siendo capaz de sobrepasar esos límites y pasar esas "experiencias" con mayor facilidad— sentenció Takeru, a la vez que yo asentía confirmándolo.
Yoshiro escuchaba atento a nuestras palabras, mientras se imaginaba lo fuerte que sería luego de ese entrenamiento, pero nuevamente la voz de Takeru se hace presente, sacando así de sus pensamientos a Yoshiro.
—Pero… hay un inconveniente al usar este método— dijo Takeru serio, pero a la vez mostrando un rostro levemente triste— esta forma de "auto superación" conlleva a llevar al cuerpo a un nivel de estrés completamente distinto, y eso… acorta la vida de quien lo carga— dijo Takeru, a lo que Yoshiro se detiene nuevamente, aterrado de que su vida se viera en peligro luego de escuchar esas palabras.
—Sí…— dije un poco desanimado— el sobre exigir al cuerpo a esos niveles acorta la vida del usuario— dije, a lo que Takeru solo estaba cabizbajo, ya que sabía a qué iba a llegar— el dolor y estrés son producidos por un aura residual que queda luego de sanar una herida o cualquier otro tipo de trauma— dije, a la vez que apretaba con un poco más de fuerza la pala con la que quebraba el hielo del camino.
—"Esperen, esperen, ¡No quiero morir joven!"— dijo desesperado Yoshiro, a la vez que se hiperventilaba—"¡¿Por qué no me dijeron esto antes?!"— preguntó con miedo por telepatía el Zorua.
—Porque tú no cargaras con esa aura residual, ya que no es tu aura… en el momento en el que el aura de Ryo se acabe en tu cuerpo, esa "aura residual" que causa el dolor y estrés, volverá al cuerpo de origen— dijo Takeru dando un fuerte golpe en el suelo, quebrando el hielo a varios metros alrededor de éste, debido a la misma ira que le producían sus palabras.
—"Eso significa que…"— dijo Yoshiro con sus ojos completamente abiertos, a lo que me observa, a la vez que le daba la espalda— "Espera… ¡Tampoco quiero esto!"— dijo Yoshiro, totalmente preocupado al notar lo evidente—"No quiero hacer esto si tú…"— quería continuar diciendo Yoshiro, pero no podía emitir palabras por el sacrificio que estaba realizando yo en ese momento.
—Bueno…— dije mientras llevaba una de mis manos a mi cabeza— la vida no está hecha para delicadeces… soy feliz mientras los seres que quiero estén a salvo y los pueda proteger, además… unos años menos no me lastimarán en lo absoluto— dije con una sonrisa a la vez que reía, intentando tranquilizar a Yoshiro, el cual sólo continuó caminando con dudas… confiando en que no era tan serio el asunto luego de escuchar mis palabras.
Pero Takeru sabía que mi sonrisa era falsa… que solo era una mentira para poder tranquilizar a Yoshiro.
Cosas como las que realizaba Yoshiro causaban un mínimo estrés en mi cuerpo en comparación con todas las veces que me había curado a mí mismo, o todas las ocasiones en las que había curado las heridas de otros seres o personas; consumieron mi cuerpo a pasos agigantados… a tal punto que no había perdido sólo "años" de mi vida simplemente…
Ya había perdido varias décadas de ella.
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Próximamente en "Aura floreciente"
Una gran roca comienza a desprenderse, a lo que éste queda nuevamente paralizado por el temor, mientras que el gran objeto comenzaba a caer hacia él, a una gran e imparable velocidad…
—Tú esperas a que yo acepte el camino que estas tomando sin objetar — dijo totalmente preocupado, a lo que yo no podía refutar sus palabras
—Sabes… si quieres puedo ayudarte— dijo un hombre a mis espaldas, a lo que me asusto de momento por no haber notado su presencia
Todo el sector estaba decorado, a la vez que Haruko se maravillaba de lo hermoso del lugar
A pesar de haber estado imaginándomelo un millón de veces, el corazón me latía a mil por hora en esa situación mientras esperaba su llegada
—"Te quiero" —
Si sé, si sé... para la persona que estuvo atenta a los adelantos del capitulo pasado, esta vez se repitió nuevamente un fragmento. Resulta que no imagine sacar tanta historia en ese momento, fue un pequeño error, ¡pero oigan! que arriba en el pequeño subtitulo dice "Próximamente en "Aura floreciente"" no "En el próximo capitulo" así que ninguna regla se ha quebrado e.e
Esta semana he estado bastante desconectado del computador por temas de fuerza mayor, es por aquello que me vi obligado a aplazar la fecha de entrega de este capítulo, y cambiarlos para los martes a partir de ahora (o hasta que ocurra algún otro imprevisto; lo primero que ocurra jaja)
Pero… como tuve un poco más de tiempo, me di el trabajo de escribirles un capitulo un poco más largo que lo cotidiano
Espero les haya gustado, y también creo que debería decirles si les gusta el hecho de que los capítulos sean así de largos, o si prefieren que sean un poco más cortos, me gustaría escuchar su opinión
Monpoke, muy lindas palabras la verdad, obviamente es triste que Hiyori hubiese fallecido, pero aun así espero que esta aparición que tuvo ella en este capítulo te haya dejado un "mejor sabor de boca" jajaja. Como siempre, agradezco tus comentarios, son pocas las personas que me han dado el "obsequio" de dejarme un review, y de verdad los aprecio ^^
Lord fire 123, yey vacaciones *-* jajaja, espero que te haya gustado también este nuevo capítulo, por cierto, ¡como diantres le haces para aprobar algo sin haberlo estudiado antes!, y uno aquí que estudia hasta no poder más para luego sacarse una pésima calificación T-T jajaj xD. Sé que te lo he dicho en reiteradas ocasiones, pero me alegra una enormidad el cómo describes mis historias, y no por el simple hecho de que las alagues, sino porque siento que te gustan, y esa es la mejor recompensa para mí
Este mes ha estado un poco decaído con las visitas lamentablemente :c, creo que noviembre fue el mes de oro, aunque aún tengo fe de que en otro mes en el futuro romperemos esa barrera tan alta con la que me sorprendieron el mes pasado :3
Sin más que decir
Nos vemos en el siguiente capitulo :D
