DEDICATORIA: A mí no tan presuntuosa, pero si muy Kawai, Arya Claire.
ADVERTENCIAS: En general nada, excepto de que este capítulo puede o no contener Lemon (LEA bajo su propia jurisdicción, no me hago responsable) , ¡Pulgares arriba! Por toda esa gente que está compartiendo en familia el mes de Diciembre. Recuerden que una sonrisa puede alimentar la felicidad.
No leemos pronto, más pronto de lo que creen. En vacaciones la vagancia manda.
-:-:-:-:-:-:-:-:-:-::-:-:
No tenías un propósito en general, porque tenías todo lo que quisiste tener y mucho más. Así que en realidad no pensaste que fuera necesario, pero a tu mente por alguna razón llegó que tal vez si debías pedir algo. Meditaste por tiempo antes de reír, solo te bastaba pedir que no te pasara nada bochornoso… (Pobre de ti).
Te levantaste sin pesadez, porque se debía a tu felicidad. Hoy la casa estaba a tu completa disposición. Sin los continuos pasos de Hana buscando sus paletas o la voz de alguna de tus amigas. No malinterpreten, las querías demasiado, pero deseabas tiempo a solas, disfrutar del silencio, jugar un poco, comer dulces. Lo típico. Tararear una canción animadamente, te preparaste el desayuno, limpiaste la cocina. Tomaste un vaso con agua y te dirigiste al tablón que la pelinegra y tú habían creado como método de organización.
-Suerte con tu día libre, dejé mi cuarto cerrado. Sí, le diré a mis padres que preguntaste por ellos, compre donas (Te ahorcaré si te las comes todas)
PD: Te estoy vigilando…
¡Vaya notita!, evitaste reír y seguiste de manera relajada hasta llegar al sofá donde te arrojaste antes de encender el televisor, dejando de lado las tostadas, para contestar la reciente llamada al celular, te levantaste sin muchos ánimos. No habría tal día de soledad.
-¿Quieres venir a comer con nosotras?-Habló una de tus compañeras de colegio-Te estaremos esperando en la plaza central.
-…ya que-Bufaste sin molestias. Recordaste que muy cerca de allí existía una pastelería, podrías pasar y comprar pasteles de crema, unas deliciosas galletas de chocolate…Ok, mejor te vestías.
Llegaste unos veinte minutos después, tu casa no estaba tan lejos de la plaza. Vestias casual camisa blanca, pantalón corto negro, unas mini botas, un abrigo por épocas navideñas y tu cabello suelto. Por suerte, el local no estaba tan abarrotado como esperabas. No te gustaban los lugares concurridos, eras pequeña, ellos asfixiaban.
Las saludaste animadamente, sonriendo ante algún comentario de tu conjunto o aquello.
-Oigan, después de esto tengo que pasar a la pastelería, debo comprar uno de esos afamados dulces-Reíste algo sonrojada. Podrías ver como se elaboran e…invitar a Murasakibara a que probara tu creación.
-¿Es para compartir?-Te consultó una de tus amigas y, al verte algo sonrojada le distes, por lo que viste en su rostro, una idea-¿Es para un chico?
Los murmullos emocionados no se hicieron esperar.
-Es cierto, no sabemos qué tipo de chicos te gusta, ¿Cómo es tu tipo Jane-chan?-Consultaron nuevamente casi al unísono. Que terror.
-B-bueno-Te sonrojaste-Que sean atentos, amables, lindos…-En ese momento llegó a tu mente Murasakibara, sonriendote antes de abrazarte como lo hacían estando juntos, besándose…-A-Atléticos, altos…
¡ERROR!, ellas están Yosen, igual que tú.
-¿Cómo Murasakibara-kun?-Consultó la sentada a tu izquierda. Casi podías ver la cara de expectativa a gran escala de tus amigas ¡RAYOS!
-P-pues no tanto así como él-Seguías aún sintiendo ese curioso cosquilleo que te provocaba con solo pensarlo-M-mejor olviden lo que acabo de decir…
-Nada de olvidar, ¿Te gusta?-El coro a voz te llegó como marcha funeral. EL pez muere por la boca
¿Debías decirle que estaban saliendo? ¡JODER, no sabías que hacer!
-E-estamos s…aliendo-Susurraste apenas, sin ser muy bien escuchada por el resto de tus compañeras.
-Disculpa, pero no te entendimos nada.
-E…estamos saliendo-Comentaste, pero nuevamente no fue escuchado.
-No entendimos
-¡ESTAMOS SALIENDO!-Gritaste exasperada-…-Te sonrojaste violentamente, escuchando a lo lejos los chillidos de emoción de tus compañeras. Un récord, dos incidentes bochornosos… ¿Que no habías pedido que no te pasara eso?
Fuera de eso, tu día transcurrió de manera normal y para tu propia sorpresa llegaste temprano a casa, quedando suficiente tiempo para llamar al causante de tu vergüenza. Al principio pensaste que ambos disfrutarán de los pasteles solos, podrías hasta tentarlo, pero luego de alargar la conversación diste por hecho que no sería así, por suerte tuya, estabas equivocada.
Tomaste el móvil para mensajearle "Tengo dulces y algo de pastel ¿Vienés?". Era tan sencillo como acomodar la mesa, porque Murasakibara jamás se negaría a algo así.
Escuchaste el timbre, casi alarmada, te levantaste del sofá. Trataste de no lucir demasiado emocionada, tu corazón latía apresuradamente, tenías algo acalorado el rostro, tus mejillas arreboladas y esa sonrisilla cursi de enamorada. Respiraste y abriste con una gran sonrisa.
-Jane-chi me dejo en visto-La miró con un puchero el pelimorado. Le mostró el móvil, donde se podían observar los dos ganchos azules en el "Ok" de él.
-Lo siento, estaba ocup…-Gemiste con algo de sorpresa al sentir el beso intenso del chico, eso era algo inesperado, pero era tan bien recibido por ti. Te dejaste hacer en sus brazos. Tus piernas se sentían tan débiles que tuvo que sostenerte para que no cayeras.
-te…mereces un castigo…-La voz se le tornó más endulzante, te asfixiaba sin quitarte el oxígeno. Estabas tan adormecida que tus orbes contrastaba con la oscuridad de las de él, ambos estaban muy poco interesados en los dulces.
De igual forma terminaron separándose y aunque estabas realmente aturdida, casi podías ver la habitación dar vueltas. No habían compartidos esa clase de besos, pero ¡Por Dios que pensabas repetirlo!, eras demasiado realista. Te gustaba como causaba esa sensación realmente somnífera.
Comieron con algo de silencio. Él parecía interesado en los comerciales de comida que se presentaba en la televisión y tú, realmente estabas demasiado distraída como para causar diálogo, por lo que tomaste los platos y te dirigiste a la cocina. Estabas tan deseosa de probarlo nuevamente aunque eso causara tu muerte, o probablemente que sonrieras como tonta el resto de tu vida.
Era un dulce adictivo.
-Jane-chi-Te llamó con su habitual tono.
…silencio.
-Jane-chi-Insistió ligeramente molesto-Jane-chi, no me ignores, es molesto.
Estabas demasiada distraída fantaseando en tu burbuja personal. Abriste el grifo, disfrutando la tranquilidad que te daba el sonido del agua cayendo, lavaste sin prisa, regulando tus sentidos. Estabas tranquila, por lo menos antes de sentir su cuerpo presionado al tuyo, sus manos rozando las tuyas; sus labios cerca de tu oreja y esa respiración pausada.
-No me ignores-Podías sentir el tono de amenaza latente, igual que la presión en tu cuerpo, Sentías toda su anatomía. Si podias agregar un tono más rojo que el que tenía tu rostro en ese momento, los colores estarían incompletos.
-M-Mura-kun-Estabas hecha un mar de confusión. La sensación era inigualablemente magnética, pero era desconocida. No estabas acostumbrada. Es decir, la primera vez que sentías esas arremolinadas sensaciones, tu cuerpo involuntariamente pidiendo que pruebes más…estabas irracionalmente atraída.
Look at what you've done
Standing still, falling away from me
When it takes so long
Fire is out, what do you want to be?
-Jane-chi es una mala chica~~Podrías haber jadeado de ser posible, pero el sonido era nada en tu garganta. Temblabas y respirabas agitadamente, tus manos temblorosas dejaron los platos cuidadosamente en su lugar, no querías que ocurriera un accidente y mucho menos dañar los platos.
Observastes como cerró el grifo. No estabas para lo que seguía después de ello. Tal vez por eso chillastes aún más agudo que tu voz acostumbrada. Tomó tus manos y las llevó a tu espalda, sujetándola con una de sus grandes manos. Sus dedos jugueteaban con figuras imaginarias que trazaba en tu espalda. Aún por encima de la camisa sentías claramente.
Sus labios pararon en tu oreja. Sin reparo mordió causando que de tus labios escapaban gemidos dulces. En cualquier momento caerías al suelo. No creías que tus piernas resistieran eso.
Descendió con lentitud hacia tu cuello, donde volvió a repartir mordidas que resultaban torturantes a tu débil cuerpo, tus ojos cristalizados y tu boca entreabierta, respirando por ese medio. Las fosas nasales te brindarían muy poco para tu agitado corazón.
Entonces con la mano libre desabotono tu camisa. Te estremeciste sin reparo. Tu mente nublada era aún más turbia de lo que creías y, al no pensar con coherencia, te quedaba sentir todo lo que estaba haciendo.
Now I'm holding on
My shell was never enough for me
Got to be so strong
There's a power in what you do
Now, every other day I'll be watching you
Claro está, para nada estabas arrepentida.
Sorpresivamente te hizo girar. Intentastes ocultar tu sonrojado rostro, pero él retiró tus manos, previamente liberadas. Te besó de forma dulce, sin todo ese atisbo de deseo que antes estaba reflejando. Nuevamente fuiste presa de esa sensación agradable que recorría tu cuerpo.
-M-más…-Susurrastes sonrojada. No creías que eso lo pensastes, porque jamás escaparía palabras de ti, que implicarán un sentido más avanzado de la relación. No mientras estabas en razón...pero al no estarlo, decías lo que en verdad deseabas, sin reparo y sin filtros.
-Eres tan dulce~~Esa voz nuevamente grave te estaba aturdiendo. Querías volver a besarlo, pero al ser de estaturas considerablemente diferentes, se te hacía difícil alcanzarlo. Pareció notarlo. Porque te lo confirmo cuando cargada en sus brazos llegastes a la mesa que tenías en la cocina.
No había tanta diferencia ahora.
I'll show you what it feels like
Now I'm on the outside
We did everything right
Now I'm on the outside
I'll show you what it feels like
Now I'm on the outside
We did everything right
Now I'm on the outside
Realmente no creías posible sufrir de tanta vergüenza en un solo día, pero fue posible. Que interesante era la vida.
No hubo reparo después de aquello. Mordistes igual que él, sacastes su camisa con algo de brusquedad, recorristes lo que muchas deseaban tocar, bajabas y subías tus dedos a través de sus anchos hombros, su torso...
Podrías estar maravillada con cada detalle y contemplarlo sin importar el tiempo, pero él parecía pensar lo mismo que tú. La ropa empezaba a estorbar en ti.
Te aferrastes enterrando tus dedos en su desordenada cabellera, escuchando tus jadeos mientras recorría tu fémina figura, sintiendo que tu propia casa daba más vueltas de lo necesario, arqueando involuntariamente. Se intensificaron sus caricias, cuando ya había recorrido lo que tu camisa antes ocultaba.
So you give me no reason
For me to stay close to you
Tell me what lovers do
How are we still breathing?
It's never for us to choose
I'll be the strength in you
En todo el tiempo que estuvieron juntos, no habían llegado más de un par de caricias por encima de la ropa, pero después de lo vivido ¡Uf! No creías que nada superara eso.
Deslizó el resto de tu ropa por tus piernas, recorriendo con esos ojos realmente oscuros, tu cuerpo, sin reparo alguno, causando un sonrojo notorio de tu parte. Te sentías vulnerable, débil, anémica y lo peor es que él sabía que estabas así. Sonrió con algo de gusto, parecía disfrutar lo que hacía y cómo llevarte al mareo.
Acarició una de tus piernas perezosamente subiendo y subiendo…
-e-espera mhn...d-dente Mura-kun…-Muy poco podría haberse entendido con tantos tonos que usabas. Entre más intentabas articular algo coherente, sus dedos jugueteaban tortuosamente con tu piel.
-No te entiendo Jane-chi~~Una sonrisa algo perversa se dibujó en sus labios.
Now I'm holding on
My shell was never enough for me
Got to be so strong
There's a power in what you do
Now, every other day I'll be watching you
Callastes toda suplica de detenerse al sentir su intromisión. Cambiastes todo eso por aferrate a él, enterrando tus uñas ligeramente. Lloriqueando por más, contra su oído, aún más seductora que de costumbre, escuchandolo gruñir gustoso, sintiéndote aún más caliente que de costumbre.
Sentistes el peso de su cuerpo, sus manos a cada lado de tu cabeza, buscando sostenerse mientras seguía introduciendose en tí.
Ambos no pudieron evitar elevar un poco más el tono de voz, en especial tú. Al acostumbrarte a él sentistes esa oleada de éxtasis, ambrosia exquisita. Sentías los músculos de su cuerpo contraerse. Entre más se adentraba, tu jadeabas sin medir el tono, muy poco importaba mientras te estabas ahogando entre las sensaciones que provocaba.
Te arqueastes aferrada a él, sintiéndolo terminar. La cocina había quedado en completo silencio. Claro, obviando su búsqueda de oxígeno y respiraciones agitadas.
-Te...T-Te a-mo Mura-kun-Le susurrastes jadeante.
No hubieran permitido llegar a tanto si no hubiera amor de por medio.
Una sonrisa realmente hermosa brotó de los labios de él. Te besó aún sin fuerzas, pero transmitiendo todo lo que sentía por tí. Era recíproca esa hermosa cosita llamada amor.
I'll show you what it feels like
Now I'm on the outside
We did everything right
Now I'm on the outside
I'll show you what it feels like
Now I'm on the outside
We did everything right
Now I'm on the outside
-Entonces, la casa está demasiado limpia…-Te comento Hana al llegar al viaje-Que sospechoso…
-Nah, como crees, mínimo e estado haciendo actos delictivos-reistes intentando que no notara tu nerviosismo.
-Vamos a fingir que no creo lo que creo-Sonrió antes de empezar a subir-por cierto, puedes recoger la camisa de Atsushi, no debes dejar la evidencia-Oistes sus pasos más rápidos y su risa burbujeante.
-Ugh…-Murmurastes sonrojada.
