Esto…más bien no sé cómo decirlo así que resumiré en que algunas las amigas (se…amigas…) que tengo, me plantean lo mismo. ¡Kuroko no es tan inocente como crees!, yo quería seguir teniéndolo en el pedestal de la pureza, pero dada la situación y hasta el punto que me diera curiosidad pues… ¡Eh aquí la historia!

Zule, amiga mía, vive tu juventud antes de que yo vaya por ella.

Shiro, gracias por tirarme al risco, me siento mejor ahora (Nótese el sarcasmo)

¡Nos leemos pronto!

-/-/-/-/-/-

Qué te parece si no deseas ninguna de las otras opciones, simplemente quieres seguir como eres. Claro, una maquiavélica chica adorable ¡Pues a Santa no le da la gana esa tontería!, mucha suerte resistiendo tu propia broma…en tu contra.

Repasemos esto, eres una buena persona…

-Yo pensé que te gustaba verlo sin camisa-Mordiste un pan mientras le restabas importancia.

-¡Minari!-Se quejó sonrojada Jane.

…Eres una buena persona

-¡NO HUYAS HANA!-Gritó Diana totalmente abochornada.

-Midorima y Diana en un cuarto a oscuras-Seguías cantando a todo pulmón mientras huías.

…una buena persona

-¿Entonces debo quemar el dibujo?, tanto que me costó…-Le contestaste decepcionaba.

-E-espera dámelo-Susurró sonrojada

Cuando intentó tomar tu supuesto dibujo encontró una nota "Cuanto lo deseabas. Lástima"

-¡HANA MINARI!-Rugió Mangetsu.

…buena persona

-¡Mira es Kise!-Gritaste señalando con tu mano hacia la derecha.

La rubia no se inmuto en girar pues esa broma ya te la había hecho.

-¡Adiós Kise-chan!-Agitaste la mano con una sonrisa.

Nao se giró alarmada para buscar a su novio…mientras reístes hasta más no poder.

…buena ¿Persona?

-Soy un hueso difícil de roer-Sonrió Misha-Y no creo caer tan fácilmente.

-Vale-De igual forma reíste-No tengo ganas de hacerte bromas, me basta con haberle enviado la foto a Akashi

-¿Q-Qué foto?-Consultó nerviosa la castaña-N-No te atreviste…

Desde el celular se observaba "Enviado"

….

-¡WAAAA!-Corrió Sasaki hasta la escalera, las mejillas estaban realmente rojas y parecía como si la vida dependiera de esa foto.

El silencio reinó. Te acomodaste divertida borrando la falsa imagen con una enorme sonrisa en los labios.

-jejejej

Olvídenlo, no eras una persona derrochando amabilidad y mucho menos hablar de tu privilegiada mente para juguetear con diversión. Eso podría remontarse a tu infancia, cuando eras alguien frágil, aprendiste a ver la vida de una manera tan bonita que la cruda realidad te golpeó fuerte, las personas alrededor eran tan falsas que te buscaste la única cosa que pudo sacarte de esa soledad. Una máscara, que atesorara esos sentimientos puros.

Pasado el tiempo maduraste. Pasaste de creerte la chica nerd y fea, para ser la Hana actual. Alguien que él autoestima se lo bajaban solo si quedara en estado vegetal, tu máscara aún seguía allí, cubriendo tus sentimientos y algo más…algo que creció con el tiempo, al hacerte fuerte, al saber que tenías ese poder de doblegar a las personas…y cuanto lo disfrutabas. Si, eras un monstro sádico al fondo. A eso le temías, que alguien se enterara de la totalidad de tu ser. Y que hablar de tu lado tímido, ese que se giraba nervioso tapando su rostro. Una cajita de sorpresas.

Si, nerviosa justo como ahora, intentando calmar tu agitado corazón. Era la primera vez que irías a casa de tu novio y ciertamente no sabías como tomarte aquello. Relajada como si no importara o demasiado preocupada porque alguien más se encontrara allí y no le causaras una buena impresión.

Si hubieras podido ya hubieras dibujado desahogarte, pero dada la situación y donde te encontrabas, no era ciertamente la mejor opción. Es más, en este preciso momento tus ojos toparon lo de una mujer mayor, hermosa sin duda, de cabellos largos y celestinos, sonrisa realmente encantadora, con un deje de curiosidad plantado en su rostro probablemente por verte allí y, que desconocía quién eras.

-Hola ¿Buscabas a Kuroko?-Consultó con una sonrisa amigable.

-E-e…si-Te quejaste internamente por lo nerviosa que estabas. Jamás en tu vida habías pasado por esa situación. De infancia era alguien que le importaba muy poco que sentir. A decir verdad los nervios no existían en tu diccionario.

-Cariño, te busca una linda jovencita-Te sonrojaste sin poder evitarlo, no acostumbrabas a asimilar los halagos de buena forma. Culpa nuevamente de la infancia, cuando eras considerada poco agradable y muchas veces hasta un niño más.

Escuchaste pasos. La puerta dio paso a la persona que querías ver, con el cabello desaliñado como si recién estuviera despierto y a juzgar por su cara soñolienta era así. Llevaba ropa cómoda. Te alegró ver otra faceta de él, eran nuevas memorias para recordar cuando fuera necesario. Sus labios formaron una ligera sonrisa mientras te miraba a través de esos orbes que tanto magnetismo te causaban.

-Hana…-Parecía divertido, probablemente a causa que te hallarás ligeramente intranquila. Lo reflejabas desviando la mirada constantemente. No te gustaba ser el centro de atención cuando estabas avergonzada o nerviosa.

-¡Tu eres Hana!-El chillido de emoción te pareció tan similar a aquellos días que chantajeabas a Jane con dulces para que te dejara jugar con su play. Podías jurar que las flores brotaban de esa señora, sus manos fueron directo tu mejillas-Al fin te conozco, Kuroko no habla mucho de ti, bueno tal vez porque se pone nervioso-Se gano una mirada de Tetsuya, quién estaba igual de sonrojado-Eres tan linda, sí que tiene buenos gustos.

Tal vez ya no estabas nerviosa, porque todo sentimiento era reprimido por el dolor que tenías en la cara, te dolían un poco los constantes jalones emocionados de la mujer. Cuando te invitó a entrar y se retiró primero para acomodar la mesa, llevaste involuntariamente tu mano a la mejilla murmurando "Auch". En verdad que ser bonita dolía y vaya que mucho.

-¿Cómo es que conociste a mi pequ…a Tetsu?-Consultó cambiando al recordar que él no le agradaba que le dijeran niño.

-"Lo acosaba porque pensaba que era lindo"-La vocecita interna que tantos problemas te había traído volvía a aparecer. De pequeña solías decirle conciencia, pero al crecer comprendiste que de "Conciencia" no tenía nada, así que le asignaste el apodo de "ironía". Te decía lo que querías, pero sin llegar a que lo aceptarás.

-Kise, me lo presentó durante una práctica-Parecías inmutable. Ya que, en parte, eran preguntas fáciles.

-¿Te pareció lindo?-Consultó haciendo que ambos volvieran a sonrojarse.

-S-seguro-susurraste. Eso si debías aceptarlo, te encantaba verlo tan determinado en algo.

-¿Ya te…-Un sonido interrumpió la conversación. El móvil de la peliceleste sonaba con bastante insistencia-Oh, vaya, debo retirarme. A sido un placer Hana-chan-Miró de reojo a su hijo-Ojala pudieras quedarte con él-Llevó sus manos a su cara mientras suspiraba-Se queda tan solo el pobre…Bueno, nos vemos.

Salió algo apresurada, dejando a ambos ligeramente nerviosos.

-"Quieres quedarte y lo sabes. Janes, no está en casa, estarías igual de sola que él"-Nuevamente te aturdían sus palabras tan reales. Odiabas saber que estarías sola sin quererlo. Y lo peor de todo es que no te llevabas bien con ese tipo de soledad.

Después de comer se sentaron en el sofá. Eras realmente formal estando fuera de casa, te sentaste aristocráticamente girando tus pupilas para observar como era el lugar. Encontrándolo aún más hogareño de lo que solía ser tu propia casa, jaula personal o algo así. No era el sitio en el cual te agradase estar.

Sonreistes sintiendote afortunada. Y aún más al sentir su abrazo, te acomodaste a tu antojo disfrutando de esa familiaridad cálida que te embargaba. Al ser diciembre, era aún más agradable la tibieza humana. Encendió la televisión y para tu mayor agrado encontraron una de las películas que, si no era la primera, era de las que más deseabas repetir. Drácula la leyenda jamás contada.

Después de unos minutos te encontrabas recostada a él, ligeramente sonrojada. Pues, él fue el que te acomodó de esa forma justificándose con el frío de diciembre. Aunque en cierta parte tu único interés en ese momento era la forma en que se desintegraba Vlad, en miles de murciélagos, a la luz de la luna.

Recordastes que tu casa estaría sola…

-Debo irme-Intentastes levantarte, pero te detuvo-Si llego tarde estaré en problemas-Respondistes algo nerviosa. No era tan fácil quitárselo de encima si te miraba con aquellos ojos.

-Jane-chan me escribió-Te respondió autómata-Si gustas, puedes quedarte aquí, Mi mamá regresará mañana.

Jane, esa….amiga buena que tenías. Que bien planeado le salió aquello.

-B-bueno...gracias por la oferta Kuroko-Desviastes la mirada sonrojada-Estoy a tu cuidado.

Él se limitó a sonreír de manera natural.

~Unas horas después~

¿C-Cómo era posible?

Oh, Cierto. Estabas así porque tu eras la única genia que se le da las llaves a Jane para que te tiende una trampa y luego no puedas sacar nada de casa. Justamente por eso llevabas un abrigo de tu novio como pijama. Era de color negro con líneas en azul y, para tu fortuna, lo suficientemente grande como para que te quedara. Lo malo, es que dejaba a vista gran parte de tus piernas.

Y por eso estabas realmente sonrojada observando en el espejo.

-"Necesitas salir"-Ironía reía divertida en tu cabeza-"Quieres ver que reacción tiene"

Te mirastes nuevamente. No eras la pequeña miedosa oculta entre libros, ahora tenías postura firme...y figura femenina. Esto estaría difícil.

Salistes con aires nerviosos y te dirigistes a la cocina para beber agua y calmar un poco tus sentimientos. Por fortuna, para agravar esa sensación asfixiante, Kuroko se encontraba arreglando la alacena.

Rápidamente te encojistes. Te removistes algo intranquila, demasiado nerviosa como para mirarlo a los ojos. Una parte de ti deseaba ver su reacción, pero tu otra mitad se ocultaba sonrojada para intentar controlarte.

-Parece que no me equivoqué-Pareció meditar-Te va mejor a ti.

Levantastes la mirada acongojada encontrándote con algo realmente sorprendente. Esos celestes cristales te miraban jocosos. Y parecía neutro, pues tenía su típico rostro sin emociones, pero sus ojos brillaban. Lo había planeado.

-¿F-Fue a propósito cierto?-Estabas algo atónita, era la primera vez que te jugaba una broma.

-Tal vez-Sonrió-Parece que no basta.

Pusistes los ojos en blanco. Ahora entendías, por eso Jane no estaba. Tetsuya estaba esperando verte sin la máscara puesta. En esa "linda" faceta sádica tuya.

-N-no quieres eso-Le respondistes aterrada.

-"Estás en problemas"-Respondió la vocecilla interna.

Se acercó a tí. Por cada paso tu retrocedes tres y, claro que seguirías retrocediendo, pero chocastes con la pared del pasillo que conectaba el hogar. Las manos de él te acorralaron sin escape. Estaba cerrando toda posibilidad de huir. Su mirada parecía evaluadora analizandote a su paso, buscando ese botón de maldad que tenías.

You're so hypnotizing
Could you be the devil, could you be an angel
Your touch magnetizing
Feels like I'm floating, leaves my body glowing

-Tenemos todo el tiempo-Su voz sonaba segura-Podría comprobar porque me dijo Jane-Chan que eras un arma de doble filo.

-¡Ugh!-Tus ojos centellearon, justo como amenaza latente. El mundo extrañará a Fujimoto Jane.

-Entonces…-Habló captando tu atención-Este es tu centro-Te pinchó con uno de sus dedos el estómago, causando que te crispares como si de un gato se tratase-Este sería tu primer filo-Delineó con suavidad tus labios. Te estremesistes nuevamente al tacto. Kuroko no estaba jugando limpio-Tu otro filo-Bajó su mano hasta tu cintura-Jane me dijo que funcionaria si te pinchaba.

Le dedicastes un mirada de amenaza. Estaba a punto de pincharse sin descanso el estómago y eso, era algo con lo que no te llevabas. Al principio esquivaste mientras le repetían que se detuviera, pero debía aceptar que era muy hábil con las manos.

They say be afraid
You're not like the others, futuristic lovers
Different DNA, they don't understand you

-¡B-Bien!-Levantastes la voz. Tus cejas estaban arrugadas, tus labios formaban una línea de recelo y estabas al borde del colapso. Estúpidos puntos débiles-T-Te vas a arrepentir de estar pinchandome…-Un sonrojo apareció en tus mejillas, pero tus labios dibujaron una sonrisa algo juguetona. De esas típicas que jugaban bromas.

Lo besastes sin reparo alguno. Porque de haberlo hecho meditado estaba desmayada con el rostro tan caliente y rojo que te confundieran con los adornos navideños. Si, al principio dudastes por lo que hacías, pero recordando que tu estomago sentía aún los golpeteos, olvidastes la benevolencia de tu ser. Con las mejillas arreboladas profundizastes el beso apoyando tu cuerpo a la pared y jalandolo a él en el proceso.

Lo sentistes jadear contra tus labios…

You're from a whole other world
A different dimension
You open my eyes
And I'm ready to go, lead me into the light

Entonces tu parte sádica se infló orgullosa. Abristes los ojos para corroborar que estaba acertado tu pensamiento, él estaba sonrojado al igual que tú. Lo mordistes ligeramente sintiendo su sorpresa. Iba enserio lo de pasarle factura. Sus manos fueron hasta tu cintura…

Sonreistes internamente, un poco más.

Dejastes que el intenso beso se volviera una guerra por doblegar al contrario. Siendo así que adentrastes tu lengua, sintiendo el contacto con la suya. Ambos se estremecieron, era muy poco suave el roce.

Y entonces te separastes. Con una fuerza de voluntad demasiado buena, tus piernas estaban algo débiles, tu cuerpo entero sentía la necesidad de más y tu rostro algo rojo dibujó una ligera sonrisa.

-Parece que es suficiente-Sonreistes con tus ojos aún más negros que el carbón. Tu tono había cambiado, era...como decir, un poco más endulzante que de costumbre-Eso te dará una idea-Internamente podrías ser un manojo de nervios, pero parecías muy segura por fuera-Eso te pasa...p-por pincharme.

Kiss me, k-k-kiss me
Infect me with your love and fill me with your poison
Take me, t-t-take me
Wanna be a victim, ready for abduction
Boy, you're an alien, your touch so foreign
Its supernatural, extraterrestrial

Los ojos celestes brillaron. Parecía aún más serio que de costumbre. Estaba ¿Molesto?, no podrías definirlo con claridad porque jamás lo habías visto así.

A juzgar por tu sorpresa no esperabas que toda tu broma se fuera en contra tuya. Te levanto dejando que tu espalda se apoyara en pared, obligando con sus manos a que tus piernas se cruzaran en su cintura. Subiendo más arriba el abrigo que te cubría.

Sonrió mirándote a los ojos, causando estragos en tu corazón, latía tan deprisa que jurarías el médico te hubiera matado por darle esa clase de trabajos forzados a tu órgano vital.

Volvió a besarte, suave, hechizante, endulzante. Haciéndote entender el ritmo que llevarían los primeros besos. De eso estuvistes segura pues, conforme avanzaba se tornó más embriagante la situación, nuevamente se besaban algo intenso, haciendo acolarada la situación el hecho de que estuvieras siendo cargada por él.

You're so supersonic
Wanna feel your powers, stun me with your lasers
Your kiss is cosmic, every move is magic

Gimoteastes al sentir una de sus manos en tus piernas, deslizándose vagamente por la piel. Estabas sonrojada, eso está seguro, pero por alguna enfermiza razón, atisbo de tu sádico ser, te encontrabas ligeramente deseosa de saber que pasaría si dejaras que tomaran su curso las cosas. Recuperaron el aliento entre caricias suaves y murmullos inaudibles. Dejó tu rojiza boca para descender explorando las miles de sensaciones que te causaba su tacto, dejando que de igual forma llevarás las manos hasta su cuerpo.

Negastes internamente, muy poco estabas pensando y menos, si a cada segundo escapaban jadeos, sin contar que te quemaba internamente. Claro, era por el simple hecho de que, con ayuda de él su camisa estaba muy lejos de la realidad ahora. Entonces tenías tus piernas alrededor, estaba caliente y sin nada que cubra su continuo roce con las áreas que debía estar cubriendo la prenda.

Dejastes vagar tus manos sintiendo su respiración acelerarse al toque. Buscaste sus labios, porque no creías resistir murmurar tan bajo si su mano seguía trazando un camino imaginario en tu espalda.

There is this transcendental, on another level
Boy, you're my lucky star
I wanna walk on your wave length
And be there when you vibrate
For you I risk it all, all

El teléfono sonó a lo lejos…¡El teléfono!

El fantasma dirigió rápidamente las pupilas al reloj de la mesita. Se suponía que debía estar llegando a la práctica.

Todo se había enfriado…

Te dejo en el suelo antes de apresurarse, acomodando su camisa mientras te besaba de forma tranquila a modo de despedida. Te miró unos segundos, como si estuviera grabando lo vivido para no olvidarlo.

-Estaré de vuelta temprano-Sonrió apartando tus flequillos de la cara para besarte la frente-Todo eres tú.

Lo mirastes confusa, observando cómo abandonaba el lugar con prisa.

...solo silencio.

Dejastes que tu cuerpo se desplazará hasta sentarte en el suelo. Suspiraste profundamente. Aún estabas demasiado aturdida como para tener idea de lo que había sido testigos tus ojos, pero si lo suficiente como para comprender que a él le gustabas siendo buena o mala, porque ambas cosas eran parte de ti. Solo era una con muchas facetas.

-Soy tan afortunada-Reistes-Supongo que la próxima vez no habrá teléfono.

-"No más distractores"-Apoyó tu vocecita.

-Tu lo has dicho.