Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia pertenece a Silque. Yo solo traduzco.
¡Hey! ¡Capítulo diario, eso es genial ¿no?! Bueno, es que los capítulos son cortitos y así es más fácil para mí.
Gracias por lo bien que han recibido la historia. Agradezco sus comentarios, favoritos y follows.
Como siempre, gracias a Silque por permitirme traducir su fic/As always, thanks to Silque for let me traduce her fic.
A leer.
Nota de la Autora Original (Silque).
Estoy impresionada por los reviews y mensajes. ¡Y los favs y follows! ¡Wow! Respondo todos los reviews, a menos que comenten como "Invitado". Creen una cuenta para que pueda responderles. No me importa responder preguntas, a menos que sean spoilers. E incluso así, podría daros una pista de lo que está por venir. *sonrisa descarada*
Alice es toda moda, así que todos los links de este capítulo son de moda. Ella me amenazó con hacerme daño si no los ponía.
Así que pasemos un rato con Alice, ¡esa intrigante duende!
¡Que comience el show!
Alice's POV
Me quedé en la habitación de Edward en el Plaza, tratando de tener una visión de lo que él vestiría en el concierto privado. Estaba haciendo un gran esfuerzo por mantener las palabras "concierto privado" en mi cabeza y no "el encuentro con el alma gemela de Edward". ¡No sería bueno para él escuchar esas palabras! Se volvería loco y yo lo necesitaba calmada, así todo sería de la manera en la que se suponía que debía ser. Un Edward alterado no sería nada bueno para mí futura hermana.
¡Mi futura hermana! Chillé mentalmente. No, no. ¡Sht! Empecé a catalogar los trabajos de William Shakespeare por cuarta fecha de publicación para cubrir mis pensamientos. Edward entraría a la habitación en un minuto y treinta y ocho segunos, y sabía que él podría escucharme entonces.
Puse juntos un par de pantalones de gabardina de Ralph Lauren junto con un cinturón negro de Gucci. Estaba husemando entre las camisas cuando Edward entró a la habitación.
–Alice –saludó. Le lancé una sonrisa por sobre mi hombro, y él me la devolvió con recelo y ojos color miel entornados–. ¿Qué estás haciendo?
Abrí mis ojos inocentemente y dije:
–Solo estoy escogiendo lo que vas a usar esta noche. No puedes presentarte con eso –señalé su atuendo actual; jeans, una playera de Led Zeppelin de su canción "Swan Song" y zapatos de montaña de Timberline. Arrugé mi nariz– La señorita Isabella pagó buen dinero por este concierto. Démosle a la querida anciana lo que vale su dinero, ¿no? –Me convenía que él mantuviera la imagen de una "dama de cabello azul" en su mente. ¡La expresión en su cara cuando él la viera por primera vez no tendría precio!
Él bajó la mirada y sonrió tristemente.
–Sí, lo sé. El Gran Pianista debe mirar las partituras en todo momento. ¿Qué tienes en mente? Y por favor, no me hagas vestir el traje –Edward frunció el ceño.
–No –musité– No te pondrás el traje, pero sí unos pantalones de vestir negros y una camisa Oxford blanca de lino. Sin corbata, dos botones desabrochados, las mangas dobladas hasta los codos… Tienes bonitos antebrazos, y pliegues en tu camisa. Es el look casual de un Maestro. Y las botas negras de Ferragamo –Revisa las botas pensé para mis adentros. Asegúrate de que brillan perfectamente. Coloqué unos bóxers de seda negra y un par de calcetines también negros al lado de los pantalones.
Edward rodó los ojos ante mis pensamientos. ¿Es que no sabía que su imagen lo era todo? Bufé. Si no fuera por mí, él saldría a tocar envuelto en harapos, estaba segura. Contrario a lo que él pensaba, no era todo sobre la música. Él era talentoso, pero yo era la fashionista aquí. Yo pensaba en estas cosas para que él no tuviera que hacerlo, y sabía que lo apreciaba, no importaba cuántas tonterías me dijera al respecto.
–Sí, sí lo aprecio, Ali –me dio un corto abrazo y un beso en la frente– Haces esto mucho más fácil para mí, no pienses que no lo sé. Ni por un instante, hermanita. ¿Pero por qué tanto escándalo por un montón de personas viejas? No quiero causarle a nadie un paro cardiaco con toda esta sensualidad –sonrió, señalando su cuerpo como un modelo de pasarela.
Fue mi turno de rodar los ojos.
–No seas engreído. Sabes que estoy a cargo de tu imagen, tú me pusiste a cargo, ¡y lo que yo digo se hace! Lo prometiste cuando acepté ser tu publicista.
–Ali, tú me rogaste para serlo –dijo con una mueca burlesca.
–Bueno, eso no significa que no me tome mu trabajo en serio, así que te aguantas –sonreí y le guiñé un ojo.
Suspiró y asintió, sonreí radiantemente hacia él. Oh, no podía esperar a…
Led Zeppelin Enero 17, 1969
Led Zeppelin II Octubre 22, 1969
Led Zeppelin III Octubre 5, 1970
Led Zeppelin IV Noviembre 8, 1971
Houses of the Holy Marzo 28, 1973
Edward arqueó una ceja.
–¿Por qué estás haciendo una lista de los albums de Led Zeppelin por fecha de lanzamiento? ¿Qué estás escondiendo, Alice?
–Oh, Jazz me prometió una sorpresa especial para esta noche, después de tu concierto privado. Y no puedo esperar a ver lo que es. ¡Sabes lo mucho que amo las sorpresas! Asumí que no querrías ver lo que estoy imaginando exactamente –¡Wow! ¡Sí que sabes improvisar, Mary Alice!
Edward hizo una mueca.
–No, realmente, de verdad, no me gustaría. Muchas gracias –se dio la vuelta, dirigiéndose a su baño– Voy a tomar un baño y a comenzar a alistarme. El concierto está programado para las ocho ¿verdad?
–¡Sip! Tendremos el auto listo a las siete y media. Habrá mucho tráfico, por lo que requerirá casi tanto tiempo el llegar a la casa de piedra rojiza*. No querríamos dejar a tus damas esperando, ¿verdad hermanito? –sonreí y él volvió a rodar los ojos.
–Aún no he decidido si debo perdonarte por este completo fiasco, Alice. Así que no te sientas tan pagada de ti misma. Si no fuera un concierto fácil, me resentiría contigo por privarme de un maratón de Grand Theft Auto* con Jasper –gruñó mientras desaparecía dentro del baño de la suite.
Oh, sé que me perdonará. El desdichado hombre me agradecerá antes de que termine.
Revisé las botas, y estas se encontraban brillantes y listas para colocarse.
Reí sofocadamente mientras caminaba en la sala de la habitación. Bueno, creo que de hecho bailé. ¡Hey, estaba emocionada!
Jasper estaba tirado en el sofá, jugando con el Xbox que nos acompañaba a todos lados.
Besé a mi marido en la coronilla para no distraerlo de su juego. Coloqué el brazo en el sillón junto a él y dije suavemente:
–Tres horas y contando, Jazzy. ¿Sigues bloqueando tu mente, como te pedí?
Me sonrió por un segundo, nunca olvidando darle un vistazo a su juego.
–Por supuesto. ¿Es que crees que soy un novato? –se carcajeó.
–Bueno, por supuesto que no. Sé que eres el más viejo de los tres. Solo me estaba asegurando, abuelo –bromeé. Alzó una ceja.
Él pausó el juego.
–Entonces, ¿cuál es el plan?
–Le dejamos en la puerta de la chica, no hay necesidad de que ni tú ni yo entremos. Ellos ni siquiera nos prestarán atención para ese momento. Y luego estaremos libres mientras él esté ahí, dejando que la "magia suceda", por así decirlo –Hablaba de un modo "general" en caso de que Edward estuviera prestando atención– Luego regresamos a las diez y lo recogemos.
–¿Cuándo y en dónde se supone que estaremos para nuestra próxima fecha? –preguntó.
–En el Kennedy Center, en Washington D.C., dentro de tres días. Luego Boston tres días después –me incliné sobre él para susurrar lo más bajo posible, directamente en su oído–. No vamos a ir a Boston.
Sus ojos relampaguearon los míos.
–¿No? Entonces eso significa…
Aún susurrando, suspiré.
–La gira se acabó. El Kennedy Center será su último concierto público. Nos vi en la casa de Forks dentro de dos semanas. A nosotros cuatro.
Los ojos de Jasper se abrieron como platos.
–Wow –agitó su cabeza– Solo… wow.
Justo entonces Edward salió de su cuarto, con el cabello aún húmedo, pero ya vestido con lo que escogí para él.
–¿Qué es "wow"? –preguntó sospechando.
Jasper sonrió divertido.
–El pequeño camisón que Alice ha escogido para después. Se las arregló para ponérselo adentro de una tienda de Victoria Secret.
Edward parecía afligido.
–Ok, gracias por esa pequeña Gran Información. Guárdatelo para ti mismo, si no te importa. Y hazme un espacio, tenemos tiempo para un juego antes de que sea hora de irnos –él tomó el segundo control y empujó las piernas de Jasper al suelo antes de dejarse caer junto a él. Perfecto. Esto lo mantendrá ocupado hasta que sea hora de irnos.
¡Oh, estaba tan emocionada! Y recordar constantemente no brincar sobre las puntas de mis pies era exhaustivo… Si es que lo vampiros podrían estar exhaustos.
Comencé a traducir al arameo la Constitución de EUA en mi cabeza.
¿Os gusto? ¿Estáis tan ansiosas como yo de que por fin este par se conozcan? ¡Yo estoy hiperventilando! Espero que no exista ningún error, hago lo mejor que puedo.
Mañana nuevo capítulo, no quiero haceros esperar mucho ;)
Dejen sus reviews y alerts, cualquier duda técnica en el grupo de Facebook –link en mi perfil-. El link de la autora también lo encuentran en mi perfil, por si gustan ver las fotos.
Un beso.
Amy W.
Nota de la autora original (Silque).
¡Nos estamos acercando! En el siguiente capítulo, conoceremos a la ganadora de la subasta, ¡Isabella Swan! ¿Qué tan sorprendido estará Edward cuando descubra que ella no es ni de cabello azul ni vieja? Ha, ha.
No se emocionen demasiado; dije "Conoceremos a la chica". No dije que Edward fuera a conocerla. No todavía, mis amores.
Como siempre, déjenme algo de amor. ¡Lo necesito como el aire, gente! *Os ruego, os ruego*
