Capítulo 4: (/EDITADO/)

Agarre la invitación con fuerza. ¿Era por esto que se fue? ¿Tenía a otra?

— Estaba pensando que podíamos… ¿Kagome? — Soltó la botella de refresco y corrió a mi lado, quitándome la invitación de las manos y leyéndola.

— Ese mal nacido… — Golpeo la mesa y me limpio las lágrimas — Escucha, Kagome… Tu no necesitas nada de ese maldito ¿lo entiendes? No merece ni una sola de tus lágrimas. — Me consoló, solo llore mucho más.

— Necesito ir a esa boda. — Solté, ahora estaba enojada, necesitaba una maldita explicación, aquella que me debía. — ¿Puedo acompañarte?

— No. — Se negó. — Absolutamente no. ¿Acaso has perdido la cabeza? ¿Qué tal si ese tipo te hace daño?

— No lo hará, él no es así. — Lo defendí.

— Por el amor de dios Kagome, quizás no lo fue cuando eras un juguete para él. — Exclamo — Pero ahora que tienes algo que puede arruinar su reputación y su nuevo matrimonio, no se quedara con las manos limpias. Yo no lo voy a permitir.

— Eso me dolió. — Murmure — Yo fui su primera novia, su primer amor, yo sé que quizás me amo en algún momento, por favor Inu… Necesito saber porque lo hizo.

¡Bien! — Acepto al fin irritado. — Te llevare, con una condición.

— ¿Cuál?

— Que seas mi prometida. — Dijo apenado. — En la fiesta, claro. — Miro apenado hacia el otro lado.

¿Su prometida?

— Esta bien, Inu. — Dije convencida. — Seré tu prometida.

DOS MESES DESPUES:

Habían pasado ya dos meses en el cual ya vivía con Inuyasha.

Desde aquel día ya no habíamos vuelto hablar del tema y era como si todo se hubiera olvidado; Inuyasha me había ayudado con el avance de mi embarazo y ahora ya tenía 6 meses en los cuales se me notaba bastante el vientre. Ya casi no sufría mareos ni vómitos y gracias a eso, tenía muchos antojos; de los cuales casi siempre era chocolate y eso hacia que Inu me regañara mucho.

Además, ansiaba demasiado tener a mi bebe en mis brazos al igual que Inuyasha que ya le había arreglado el cuarto y era un mundo color rosa… literal.

La situación con Inu también avanzaba, habíamos tomado algún tipo de rutina y el vivir a su lado era demasiado divertido.
En las mañanas me levantaba a hacer el desayuno y después de que él se iba me ponía a limpiar la casa; Inuyasha decía que era innecesario pero al yo estar aquí invadiendo su espacio se me hacía que era lo menos que podía hacer yo por él, por las tardes cuando llegaba de trabajar, comíamos y nos poníamos a platicar, jugar a o ver algún juego.
Las noches con el eran especiales para mí, colocaba alguna película y me dedicaba a observarlo concentrado en ella; Algunas veces me atrapaba observándolo y ambos nos sonrojábamos sin decir nada.

También había algunas tardes en las que no iba a trabajar y me llevaba a pasear por la ciudad, contándome historias o haciéndome reír.
Me había encariñado demasiado con Inuyasha, que no sabía que haría si algún día lo perdiera.

En algún momento, Kikyo trataba de alejarlo de mí y una vez lo logro, lo emborracho lo suficiente como para acostarse con él y al día siguiente corto toda comunicación con Inu y él no se negó. Ese día me destrozo el corazón y no supe porque, no era nada mío, no tuve por qué reclamarle ese día pero lo hice, el solo me pidió perdón y aunque quisiera, las cosas no han sido igual de fantásticas algunos días.

— Yo lo siento. — Soltó un día. — Fui un estúpido al dejar que Kikyo me controlara así ese día. — Me miro a los ojos. — Te lo comente, porque pensé que me ayudarías a pegarme por lo estúpido que fui pero desde ese día es triste y apenas me diriges la palabra… ¿Acaso hice algo malo?

— No, tú… no hiciste nada malo. — Le solté apenada, odiaba admitir que me consumieron los celos. — Solo me sentí celosa… ¿Ok?

Se echó a reír y me sentí más tonta de lo que ya me sentía.

— Me alegra que mis celos sean de tu agrado. — Le dije de nuevo enojada y estaba a punto de irme cuando me tomo del brazo.

— No, no es eso. — Me miro sonriendo y me perdí una vez más en sus ojos. — Es solo que la idea de que te pongas celosa por algo que ya no vale la pena, me hace muy feliz.

— Eres un tonto. — Me rodeo con sus brazos y yo me deje derretir en ellos, con toda la cara roja.

— ¡Te estas enamorando! — Grito un día Sango casi escupiendo su malteada, el contarle todo lo que sentía no fue una buena idea.

— Por supuesto que no. — Hundí más mi cara en el gran sombrero que traía ese día. — Solo siento que Inu brilla más de lo normal en mi cabeza.

— ¡Es amor, querida! — Exclamo eufórica. — ¡Todo coincide! Los celos, las mariposas en el estómago, el que no te lo puedas sacar de la cabeza.

— Quizás sean las hormonas. — Dije — Me niego a que sea amor.

— Y en todo caso… ¿Qué tiene de malo enamorarse del exitoso Inuyasha Tashio? Es guapísimo, ardiente, tiene dinero, éxito y adivina que… ¡ESTA ENAMORADO DE TI, POR DIOS KAGOME! — Grito, al parecer a quien le afectaban las hormonas era a ella.

— Lo sé. — Puse mi cara entre las manos, me odiaba. — Pero es el hermano de "El"

— ¿Y solo por eso ya es intocable? — Dijo tomándole otro sorbo a su malteada. — Yo siento que si en verdad te quiere, no vale de quien sea hermano.

— Bueno… — La imagen de Inu sonriendo me cruzo por la mente y sentí mis mejillas arder. — Quizás y solo quizás, me esté llamando la atención.

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Holaaaa 3

Perdón por tardar en subir episodio... Me siento mal, y es todo lo que pude escribir. TwT

Si notan algún error, al rato lo corrigo es que enserio me siento de la fregada pero no queria dejarlos sin episodio.

Los quiero. 3

La proxima semana habra especial... Chan chan chan...!

¡La boda de Seshomaru!

Los amo 3

-S :3