Solamente se necesito una mirada tuya para saber que mi albedrío se había perdido en lo mas hondo de tí.
MATANTEI LOKI RAGNAROK
Siete oportunidades de pecar
Capítulo 5 – Lujuria
Los habían dejado solos como ya era costumbre en Yamino, Fenrir y Echan cuando las miradas de los dos se tornaban más ansiosas y comenzaban a perder el hilo de la conversación.
Y cuando ellos se iban, él se sentaba en el sofá junto a ella y se inclinaba hasta acercar su rostro lo suficiente para respirar su perfume.
No importaba cuánto hiciera esto, ella seguía sonrojándose y poniéndose nerviosa mientras él acariciaba su rostro y pasaba un dedo por sus labios, lo que provocaba un escalofrío placentero que le recorría la médula.
Cerró los ojos cuando lo sintió acercarse y colocar sus labios sobre los suyos. Ella se entregaba al beso y a cada sensación que ellos le provocaban. Loki mordía con suavidad sus labios y los masajeaba amorosamente.
Abrió la boca ligeramente y él aprovechó para introducir su lengua y enredarla con la de ella, bebiendo el dulce néctar de su boca. Sus manos se enredaban en su largo cabello y acariciaban la piel de su cuello mientras ella acariciaba sugestivamente su fornido torso.
Su mano descendió lentamente del cuello al brazo de su amada y de allí a su cintura y la recorrió lentamente hacia arriba provocando un ligero gemido en ella cuando su pulgar recorrió furtivamente el contorno de su pecho para luego envolverlo por completo y lo apretó suavemente, buscando a través de la tela el tímido pezón que con un par de caricias se había vuelto ligeramente rígido. Ella se estremecía entre sus brazos, dejándolo profundizar más el beso, ahogando ligeros gemidos de placer.
Sus besos ahora s enfocaban en su cuello y sus manos recorrían sus curvas, odiando al sillón que no lo dejaba tocar a gusto sus firmes glúteos y torneadas piernas pero deslizaba sus dedos tanto como podía.
—Loki —susurró ella en tono sugestivo.
Se habían ido deslizando en el sofá y ella estaba bajo el peso de Loki…
…otra vez.
Él se apoyó en sus brazos y miró lujurioso a su amada por unos instantes antes de suspirar resignado y recuperar su posición inicial en el sillón.
Ella no se incorporó totalmente sino que apenas levantó la mitad de su cuerpo lo suficiente para mantenerle la mirada a Loki.
Porque siempre que se besaban terminaban deslizándose en el sofá pero él nunca la había tocado de esa forma, no en los tantos meses de estar juntos.
Y ella no sabía cuánto deseaba que él la tocara de esa forma.
Él le sonrió apenado y se levantó dirigiéndose a su escritorio, apoyándose en él para contemplarla desde la distancia.
Ella también se levantó y se acercó a él abrazándolo en silencio. Su aroma era embriagante y su calor tan delicioso. Sus brazos la rodeaban otra vez y sus manos descansaban sobre su figura.
Sintió que todo el cuerpo reaccionaba cuando ella posó sus suaves labios en su cuello; la llama de su interior ardía más y más conforme la sentía besar y succionar su piel.
Deslizó sus manos por debajo de la suave blusa que llevaba la chica y le recorrieron toda la espalda con ansiedad, presionando su columna para pegarla a su cuerpo cada vez. En ese momento ella se dio cuenta que el cuerpo de Loki comenzaba a responder al estímulo.
Ella se apartó ligeramente y se topó con la ardiente mirada de Loki que le hacía temblar las piernas y perder la cabeza. Se colgó de su cuello y se besaron apasionadamente.
No supo en qué momento habían cruzado la sala y el pasillo para llegar a la mullida cama del dios seductor.
Los besos se detuvieron y sus miradas se cruzaron por un instante de vacilación. Ella respiraba fuertemente haciendo que sus pechos se frotaran contra él que depositaba todo su peso sobre ella.
Dudó un instante, porque realmente la amaba y no quería hacer nada que ella no deseara… o mejor dicho, de lo que ella no estuviera segura.
Se incorporó y se sentó a la orilla de la cama dándole la espalda a su novia.
—Mayura… no sabes cuánto te deseo —dijo en un bajo tono de voz que lo hacía oírse más sexy— Pero no quiero que tú…
—Loki —interrumpió ella mientras lo rodeaba y se sentaba a horcajadas sobre sus piernas.
Sus ojos la vieron una vez mas, llenos de lujuria, pasión, amor y devoción. Sus manos la sujetaban gentilmente de la cintura como temiendo que fuera a caer, entonces ella lo tomó de las manos y lentamente las condujo hacia los botones de su blusa. Cerró los ojos mientras él desabrochaba cada uno y depositaba un beso sobre la piel que cada uno iba descubriendo hasta despojarla completamente de la prenda.
Y su pecho quedó cubierto únicamente por una delicada prenda de color rosa. Abrió los ojos y se encontró con Loki contemplándola como un niño contempla un dulce; su sonrojo, ya presente en sus mejillas, se hizo más fuerte.
Con timidez desató el lazo que él llevaba alrededor del cuello y lentamente desabrochó cada botón de su camisa, deleitándose en su bien formado torso.
La tomó por sorpresa cuando la acercó a él para besarla, invadir su boca con su lengua y volver a provocar en ella la ansiedad de ser recorrida por sus manos.
La sujetó de la cadera y apretó sus glúteos deslizando todo su cuerpo más cercano a él provocando el roce de sus géneros; a cada segundo su ansiedad aumentaba y la locura lo invadía.
Se quitó la camisa y con delicadeza la despojó del sujetador.
Con delicadeza la levantó y la colocó en el centro de la cama sin dejar de besarse mientras bajaba el cierre de la falda que aún se ceñía en su cintura; cuando estuvo suelto la deslizó por todo el largo de sus piernas hasta que le hizo compañía al resto de prendas que yacían en el suelo.
Ya sólo un pequeño pedazo de tela la separaba de la completa desnudez y se sentía como un niño que se disponía a abrir su regalo más ansiado.
Deslizó sus dedos por debajo de la prenda y recorrió toda su cintura hacia sus caderas y las acarició mientras separaba la tela de su piel y la atraía hacia el hasta dejarla completamente desnuda.
Se sintió ligeramente abochornada cuando su mirada extasiada recorrió su cuerpo y sus manos exploraron cada rincón de su piel.
Depositó su cuerpo sobre el de ella y sus piernas lo rodearon. La besó con labios hambrientos de su esencia.
Aún sobre la tela de su pantalón podía sentir la presión que ejercía su miembro sobre su intimidad y su ansiedad aumentaba a cada segundo conforme él besaba su cuello, besaba su pecho y succionaba sus pezones. Volvió a sentir bochorno cuando él se despojó de todas las prendas que aún lo cubrían.
El color carmín de sus mejillas sólo hacía resaltar más los dos hermosos rubíes que eran sus ojos. Sus pechos se balanceaban arriba y abajo al ritmo de su respiración.
Besó su ombligo y subió lentamente deteniéndose un instante en cada pecho para luego quedar frente a frente con ella. Sus intimidades ser rozaban aumentando la erección de Loki y la humedad de Mayura.
—Loki —suspiró ella con tono suplicante.
—Iré despacio —respondió en un susurro antes de volver a besarla.
Presionó con suavidad abriéndose paso lentamente en su inexperiencia.
Para ella era difícil distinguir el dolor del placer, las sensaciones que invadían su cuerpo la hacían perder el dominio de si misma y sus besos aumentaban el frenesí del momento hasta que el dolor desapareció y ya solo quedaba el placer.
Sus cuerpos comenzaron a bailar rítmicamente. Ella gemía y gritaba su nombre en cada embestida, invadida por una oleada de placer. Loki disfrutaba en silencio, deleitándose en verla disfrutar debajo de él, pero sus apetitosos labios entreabiertos para dejar escapar los sonidos de placer se le antojaban tanto y las temblorosas manos de Mayura que le recorrían la espalda iban aumentando su excitación, forzándolo a apretar los ojos y fundirse en los labios de su amante, ahogando sus propios gemidos.
Cuando estuvo cercana al clímax apretó más sus piernas alrededor de las caderas de Loki, aferrándose a él y profundizando las penetraciones, retorciéndose salvajemente y provocando que él también llegara a su clímax.
Se besaron y enredaron sus lenguas antes de separar sus cuerpos bañados de sudor. Él se dejó caer a la izquierda de la pelirosada y enterró su nariz en el cabello que se alborotaba junto a ella…
N.A: Algo más larguito que los anteriores pero lo ameritaba ¿no?
En verdad espero que les haya gustado (y no haberles causado algún trauma por ser el primer lemon del fandom en este sitio).
Y ya saben, para sus comentarios, reclamos, demandas, tomatazos y demáses solo tienen que dejar un review.
El próximo pecado es la pereza.
