El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en el deseo de dormir junto a alguien.
MATANTEI LOKI RAGNAROK
Siete oportunidades de pecar
Capítulo 6 – Pereza
«Cinco minutos más» pensó ella cuando sintió su sueño diluirse y la luz del sol atravesar sus párpados.
Había soñado, como lo había hecho muchas noches, que Loki la tomaba en sus brazos y la hacía suya de la forma más maravillosa que pudiera imaginar.
Y quería seguir soñando con sus caricias, con sus fogosos besos…
Su corazón se agitó, cada vez sus sueños se hacían más vívidos, más reales y por eso deseaba dormir cinco minutos más para poder revivirlos. Por eso llegaba cada día más tarde a la escuela, cada día se iba a la cama más temprano.
Su padre le recriminaba que se había vuelto una perezosa.
Pero con sueños tan reales era imposible levantarse de la cama, sobre todo el último sueño que había tenido, había sido tan hermoso y temía no poder seguir ocultándole a Loki que cada caricia que él le daba despertaba en ella un enorme deseo que no podría soportar mucho más. Temía que un día no pudiera resistirse a sus besos y se entregaría a él sin freno alguno. Aunque quizá temer no fuera la palabra adecuada, se acercaba mucho al sentimiento que la embargaba.
Se dio vuelta en la cama para arroparse mejor con la frazada pero abrió los ojos asustada al sentir junto a ella un cuerpo extraño y la sorpresa aumentó cuando un brazo se colocó alrededor de ella.
—¿Dormiste bien? —dijo una voz que ella conocía muy bien.
Ella no respondió, estaba demasiado aturdida para hacerlo.
Tanto tiempo deseándola, tanto tiempo reprimiendo sus sentimientos por hacerla suya y finalmente había llegado el día. Sin embargo, ahora lo único que quería era dormir junto a ella y eso le bastaba, su cercanía, su agradable calor, sus ojos… un momento¿por qué estaban tan abiertos sus ojos¿Por qué lucía tan asustada?
—Lo… Loki.
—¿Estás bien?
Él comenzó a acariciar suavemente su piel debajo de la sabana, ambos aún desnudos. Esto provocó en ella un gran sonrojo pero al instante una sonrisa se formó en su rostro.
Aún sonriendo se acurrucó más hacia Loki y se abrazó a él, sus piernas se entrelazaron.
—Ahora estoy bien. Volvamos a dormir.
Después de todo, no había sido solo un sueño y el temor se había ido.
«Cinco minutos más, no… quisiera estar así para siempre»
N.A: A veces siento que me proyecto en los pensamientos de Mayura. Bien, el próximo será el último de los pecados. Gula.
