Holaaa. He vuelto, sí, lo siento. De todos modos, aquí está el segundo capítulo, el cual, en mi opinión, supera por mucho al primer capítulo, el cual hice bastante a lo loco. Éste ya está más pensado, es más largo, con más escenas humorísticas y la historia se desarrolla mejor.
¿Qué más puedo decir? ¡Gracias por vuestros comentairios! ¡Nunca creí que la frase de vuestros comentarios son el motor que nos mueve a seguir escribiendo fuese tan literal, pero lo es!
OoOoOoOoOoOo
La típica película norteamericana
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Death the Kid se sacude su traje una vez más, la segunda en el mismo día. Se asegura de que nada está fuera de su sitio correspondiente y acto seguido dirige su mirada hacia los otros dos chicos que yacen en el suelo, en un estado de semi-inconsciencia.
Y lo mejor de todo es que casi no ha tenido que luchar, Black Star se había ocupado de todo. Nada más unirse éste a la pelea, el Shinigami empezó a apartarse imperceptiblemente de sus compañeros, dejando que se pelearan ellos dos solos. Por supuesto, él solo hubiera podido dejar K.O. a ambos chavales, pero en ese momento no tenía a ni a Elizabeth ni a Patricia a su lado.
-De todos modos tampoco soy muy fan de la violencia- se dice a sí mismo. Entonces recuerda la escena de un Soul enfurecido, tijeras en mano apuntando al lado izquierdo de su cabeza. Él sabe que el albino realmente no quería ocasionarle ningún daño, pero eso no impide que se salve de la patada "amistosa" que le proporciona a su amigo en la pierna-. Eso por querer arruinar mi simetría- dice con recelo.
-Pero si ni siquiera eres simétrico del todo. Venga Kid, no me tomes el pelo...-dice Black Star.
Kid se sorprende.
-¿Sigues vivo?
-¿Acaso me quieres matar?
-Ehhh... ¿supongo que no?
-Has dudado- señala el ninja haciéndose el molesto-. La duda ofende.
Deciden dejarse de bromas. El shinigami le tiende la mano al chico estrella, ayudándolo a incorporarse.
-¿Qué demonios le pasa?- dice Kid señalando al chico que aún está insconciente.
-¡No lo sé! Ha querido matarme. ¡Solo por romper una puerta!
-¿SOLO por romper una puerta?- dice Kid alzando una ceja-. ¿Acaso te parece poco?
-¡Sí!- dice Black a la defensiva. Para él romper una simple puerta no es nada-. Aún recuerdo cuando casi me cargo su motocicleta.
-Eres monstruoso...
Death the Kid aparta la mirada del chico destruye-cosas y la fija nuevamente en Soul.
Quizá deberíamos irnos, tal y como él dijo en un principio.
-Y bien... ¿qué hacemos con él?- Los ojos dorados se abren un poco de la sopresa, aunque siguen mirando sin perder el semblante sereno-. ¿Por qué me miras con esa cara? Obviamente no podemos dejarle en este estado. Pecho-plano lo encontraría, y seguramente le rompería la cabeza a base de tomos enciclopédicos. No puedo dejar que eso le ocurra a mi mejor amigo. Además- añade con una sonrisa malévola-, nadie que haya tocado al Dios Black se sale de rositas...
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Es curioso cómo es que nota las posturas de su cuerpo; primero estaba tumbado sobre la cama, luego se encontraba rodando por el piso, después desplomado en el suelo y ahora, sentado.
Pero él no recuerda haberse sentado en ningún momento.
Trata de ignorar ese detalle insignificante e intenta cerrar los ojos, solo que éstos ya se encuentran cerrados.
Perfecto, menos trabajo para mí.
Apoya la cabeza sobre el hombro derecho e intenta quedarse dormido. Algo le dice que si se queda dormido todo irá mejor. Llena de aire sus pulmones y después lo suelta en una especie de silbido. Repite el proceso varias veces.
A punto de caer en los brazos de Morfeo, su intento de sueño se ve interrumpido por una potente luz que le es lanzada directamente a la cara. O bueno, él cree que es una luz, pues lo único que "ve" con sus ojos cerrados es que el interior de sus párpados adquiere una tonalidad rojiza. Abre los ojos con lentitud, como un bebé el cual ve el mundo por primera vez en su vida.
Aunque claro, los bebés no despiertan con la cara sonriente de Black Star a menos de un palmo de la suya.
Soul grita y, del susto intenta levantarse de la incómoda silla, aunque finalmente cae hacia atrás (silla incluida), golpeándose la espalda, y la parte posterior de la cabeza contra el suelo.
Antes de tener tiempo siquiera a plantearse cómo reaccionar ante la situación oye unas risas de unas voces muy conocidas.
-¡Dios, Soul!- escucha la voz entrecortada por la risa de su amigo shinigami-. ¿Qué tipo de grito ha sido ese?
-¡Parecía el grito de una chica!- corrobora Black Star-. ¿Eres una pobre damisela en apuros, Soul?
Aunque medio aturdido, Soul es capaz de reaccionar de la única manera que se le viene a la cabeza: Gritando.
-¿Dé qué va esto? ¡Dejad de reiros, joder! ¡Me he hecho daño!- pero los otros no le escuchan.
-¿Ves? Tenía razón cuando te dije que no hacía falta colocarle una mordaza.
Pasan unos minutos hasta que los dos chicos se calman.
-Perdona, Soul- se disculpa Black Star mientras vuelve a colocar la silla sobre las cuatros patas, obligando al chico a incorporarse-. Es que ha sido muy gracioso. Solo faltaba que hubiras gritado algo como "Kyyaaa".
-Ja, ja. No le veo la gracia. De todas maneras ¿a qué viene todo esto? La silla, las cuerdas, la linterna con la que casi me dejáis invidente...
-Eso ha sido idea mía. Nadie- señala con el dedo al chico albino- y repito, NADIE se mete con el aspirante a Dios y se queda tan pacho.
Soul sonríe.
-Pero es que os olvidais de un pequeño detalle- dice, contento al descubrir algo de lo que sus amigos no se habían percatado pese a lo obvio que era-. Soy un arma, por lo que simplemente necesito transformarme, cortar las cuerdas y patearos el trasero a ambos.
Kid, quien hasta entonces había permanecido en silencio abre la boca.
-Pero es que te olvidas de un pequeño detalle- repite el chico, imitando las palabras del albino con aire de entendido-. Eres un arma, sí, pero eres una guadaña. ¿Te recuerdo que estás atado de brazos y pies a la silla? Si intentaras convertir tu brazo en la hoja de una guadaña el filo de ésta se clavaría en tu cuerpo antes de que tuvieras tiempo a cortar las cuerdas. Además, no tienes a Maka a tu lado, y un arma sola no puede hacer nada.
-Ya veo, una batalla de intelectos. Está bien, me has ganado.
-Tampoco era tan difícil...- murmura el pequeño ninja.
-¿Qué has dicho?
-Olvídalo- dice, bajándose con un brinco de la mesa en donde estaba sentado-. Cambiando de tema, Soul... Ultimamente te noto raro. Ya no me alabas, ni me sigues como un buen creyente, ¿qué te ha pasado, mi fiel seguidor? ¿Ya no amas a tu dios todopod- ¡Auch! ¡Qué te pasa, Kid!
-Olvídalo. Fue una estupidez dejarte decir esa parte- dice el shinigami mientras pisa con más fuerza el pie de su amigo de pelo azul.
-Esperad... ¿habéis preparado un guión y todo?- reclama saber Soul.
-¡Por supuesto que sí!- le responde Black Star zafándose del pisotón de Kid-. Queríamos hacer que pareciera la típica escena de película norteamericana de polis malos, pero tú lo arruinaste con tu chillido de nena.
-¿En serio, chicos?- contraataca el atado a la silla, alzando una ceja mientras mira a sus amigos con una expresión que roza en asombro y a incredulidad-. ¿Tanto tiempo libre tenéis? Cómo se nota que los papeles del tablón de misiones del Shibusen andan escaseando estos días...
Kid detiene lo que estaba haciendo en esos momentos para encarar a Soul. Es algo complicado distinguir la silueta del joven con la pobre iluminación del cuarto, sumado a la costumbre del Shinigami de llevar un traje simétrico de color negro, pero tampoco es tan dificil cuando la otra persona se coloca a menos de cinco centímetros de tu cara. Los rostros de los dos chicos estaban tan cerca que literalmente Soul podría haber notado los dos distintos tipos de amarillo que formaban el curioso iris del chico.
-Ahora en serio, Soul. Has estado bastante distante con el grupo, con nosotros. Desapareces de nuestro lado sin avisarnos, intervienes cada vez menos en las conversaciones... Maka dice que incluso comes menos.
-El último dato te lo acabas de inventar- sonrió Soul-. No recuerdo haberla visto conversando contigo en los últimos cinco días.
Black Star golpeó su puño contra la palma de la mano izquierda. Kid se alejó de Soul y giró la cabeza en dirección al ninja.
-¡O sea, que la has estado vigilando estos últimos días! ¡Claro! ¿Cómo si no iba a llevar el registro de todos los chicos con los que habla Albarn? ¡Tal y como había pensado!
-Oh, ¿pero tú pien...?- Kid se interrumpió a sí mismo. Fue en ese momento en el que sintió el peso de las palabras de Black Star, las cuales calaron hondo en él-. No puede ser...- giró el cuello con lentitud en dirección al albino, quien en ese mismo instante estaba pálido, con los ojos y la boca abiertos. Aquellas palabras habían intranquilizado a más de uno, eso seguro. Los ojos de Kid se abrieron de par en par; ya no mostraban la mirada serena y tranquila que típicamente solían expresar-. Imposible... Soul... Tú...
Está enamorado de Maka.
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¿Qué pensáis que pasará con la historia? ¿Se merece un review que trate de averiguar cómo continúa?
