Disclaimer: Soul Eater no es de mi propiedad, sino de Atsushi Okubo.

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Capítulo 3: Hablar sobre tu vida amorosa no es nada cool.

–Pero... ¿desde cuándo?– tartamudea Kid mirando a Soul de soslayo.

Soul evita las miradas de sus amigos torciendo la cabeza hacia un lado. Baja los ojos y se muerde ligeramente los labios, nervioso. No nota gota alguna bajar por su piel, sin embargo sí que siente que su temperatura corporal ha subido.

¿Nervios, sonrojo, ira...? Soul no lo sabe con seguridad. De lo único de lo que está seguro es de que no quiere pasar ni un minuto más en esta sala aunque sea su propia habitación y desde su lugar pueda ver las astillas de madera desperdigadas por el suelo. Lo que al principio le había parecido una broma pesada casi divertida había desembocado en un momento altamente incómodo.

–¡Agh!– salta Black Star como un muelle–. ¡Odio este silencio!–. Dando grandes zancadas se acerca al chico de la silla–. Hey, Soul, Kid te ha hecho una pregunta, ¡contesta! ¿Cuándo, por qué, cómo, dónde? ¡Responde!

Soul se asusta ante la proximidad de su amigo. A cada pregunta que sale de la boca del ninja, el chico se acerca cada vez más a la cara del albino hasta que las narices de ambos muchachos llegan a rozarse. El acribillado a preguntas intenta, asustado, alejarse lo máximo del chico, pegándose completamente al respaldo del asiento.

–Black Star, para ya– interviene Kid–. Cualquiera que entrara por la puer... el espacio vacío en el que antes había una puerta y os viera tan juntitos pensaría cosas erróneas, ¿no crees? Por ejemplo, que os estáis besando o algo así.

Black Star se aleja de un salto de su amigo; murmura un inaudible "puaj" ante las palabras del Shinigami, inclina la cabeza hacia un lado y hace como si tan solo el pensamiento le diera arcadas. Soul reacciona de manera similar.

–¡Qué asco, Kid!– exclama Soul desde el sitio–. ¡No podías haber puesto ejemplo más repugnante! ¿A quién se le ocurriría ese pensamiento tan perturbador? Pareces una fujoshi– decreta. Black Star asiente con él.

–¡No! ¡No es así!– se defiende el aludido agitando las manos–. ¡No me miréis con esa cara, chicos! ¿¡Y tú!?– señala con un dedo acusador al chico del pelo azul–. ¿A qué vienen tantas preguntas? ¡Pareces una acosadora!– Kid comienza a reírse–. ¿Desde cuando te volviste un cotilla, Black Star? Parecías tan desinteresado al principio, y ahora no paras de soltar ridí...

Las carcajadas de Death the Kid se cortan de golpe.

–Auch... Eso ha tenido que doler...– es lo único que es capaz de decir Soul desde la seguridad de su asiento.

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–¿De verdad estáis tan aburridos como para entrometeros en las vidas amorosas de los demás?– espeta Soul mordazmente.

–Sip– responde Black Star al lado suya con sonrisa inocente.

Soul le dirige una mirada de fastidio. Aunque ya no esté atado de manos y pies a la silla eso no significa que se sienta más libre. Al contrario; sentado en el suelo con las piernas cruzadas se siente casi tan atrapado como cuando estaba sentado. Tras mucho tiempo de insistencia por parte de Black Star, Soul accedió a "largar por esa boquita suya toda la verdad", tal y como lo dijo el ninja. Kid se ocupó de deshacerse de las cuerdas por orden del chico estrella. Soul notó que el Shinigami no parecía tan interesado como el cotilla del pelo azul. Es más, parecía cansado, como si el asunto le pesase.

Seguro que está pensando en todas las cosas útiles que podría hacer. Para él, esto debe ser una pérdida de tiempo.

–¿Cómo es que te enamoraste de Albarn?– la voz de Black Star vuelve al ataque. El albino vuelve la cabeza, haciendo oídos sordos. El chico estrella se coloca detrás de su mejor amigo, rompiendo así la formación de triángulo que formaban los tres muchachos y se dedica a repetir la misma pregunta en los oídos del joven–. ¿Se puede saber qué es lo que le viste a la pecho-plano?

Soul aprieta los dientes, furioso. Él mismo ha usado ese apodo en más de una ocasión, y enfrente mismo de su compañera. Entonces, ¿por qué se siente como si aquel fuera el peor insulto jamás creado?

Kid, viendo las intenciones de Soul de estamparle el puño en la cara del impertinente técnico decide intervenir por primera vez en la conversación.

–No la llames así, Black Star.

El aludido deja de tirar del cabello blanco de su amigo para fijar con fastidio la mirada en el Shinigami.

–¿Es la primera vez que hablas en una hora y lo primero que haces es ponerte de parte de Albarn? ¿Cuánto te costaría apoyarme a mí?

Desde el suelo y con las piernas cruzadas Kid le dispara una mirada severa y fría al chico. Descruza los brazos, y mientras que con una mano se quita las gafas de sol con la otra se señala el ojo izquierdo, provocando que en el ninja una mueca de asco. Antes de volver a colocarse las lentes oscuras, Kid dirige una última mirada envenenada a Black Star. Realmente es un poco estúpido vestir gafas de sol en un momento así, con el cielo negro y ningún atisbo de luz en las calles, pero el shinigami se rehusaba a ponerse un parche, ya que éste solo cubre un solo ojo, y tampoco es como si se pudiera permitir el ir andando tranquilamente por las calles con un ojo morado adornando su rostro. No sería bonito, y mucho menos simétrico.

Soul suspira con pesadez. Pese a que durante todo el interrogatorio no ha cambiando su actitud en extremo burlona e irónica, soltando bromas de tanto en tanto, no para de repetirse en su cabeza las preguntas del pesado de su amigo de pelo azul. ¿Y si ni él mismo conoce las respuestas?

–Yo... Eh... Nosotros realmente no... Maka... Ella es... Y... Bueno... Al fin y al cabo...

Black Star suelta todo el aire de sus pulmones en un suspiro largo, profundo y cansado, interrumpiendo al chico guadaña.

–Soul, en serio me alegro de que te hayas decidido a hablar por fin, ¿pero podría recomendarte el dejar de soltar palabras y frases inconexas? No hay quien te entienda.

–¿Sabes? Mantener una conversación sobre los problemas amorosos de una persona no es nada cool. Al contrario, es el típico tema que saldría a relucir en una fiesta de pijamas de chicas. ¿Lo sabes, verdad?

–Y tú sabes que eso no me importa; lo sabes, ¿verdad? Ahora deja de cambiar de tema inútilmente y empieza a hablar– Soul gira los ojos, resignado–. Venga, amigo, sé que te mueres de ganas aunque no quieras admitirlo. Olvídate de todo eso de ser cool y empieza a soltar prenda

–No fue hace mucho– dice finalmente Soul–. Es verdad que llevamos años siendo compañeros, pero eso era todo: éramos compañeros, y nada más. Nosotros nos llevábamos mal; sólo nos compenetramos y nos poníamos en armonía en el combate. En la vida cotidiana casi ni nos hablamos, pese a vivir bajo el mismo techo. Yo la llamaba aburrida y plana, y ella a mí pervertido, estúpido e insensato–cuenta con una sonrisa de añoranza, como si recordara aquellos momentos con morriña y cariño. Como si aquellos tiempos quedaran muy lejos–. Así nos pasábamos la mayoría del tiempo. Maka solía quedarse en el apartamento, con sus libros y sus apuntes; yo salía a montar la motocicleta y "sembrar el caos por la ciudad"– los labios del chico se curvan en una sonrisa y sueltan una pequeña carcajada para nada digna de él al recordar las palabras que solía soltar su compañera–. Sin embargo, hubo algo... no sabría definirlo...

–Resumiendo: no tienes ni idea de por qué acabaste enamorado de Maka– Soul levanta la cabeza y fija sus ojos rubí en Black Star. No obstante, la frase no ha salido de los labios del ninja, quien mira con una expresión de curiosidad al tercer chico que completa el triángulo en el suelo. Soul mira con algo de incredulidad al hijo del Shinigami–. ¿Eh?– murmura Kid extrañado–. ¿Qué pasa? ¿Por qué me mirais así? A juzgar por cómo ha contado los hechos Soul da a entender que no sabe identificar sus sentimientos hacia Maka. Que está confuso.

–¡Eso no es ver...!– empieza a replicar Soul en su defensa, molesto.

–¡Eso es!– grita Black Star asustando a sus compañeros con su voz. Se acerca al Shinigami rompiendo una vez más el triángulo y le pasa el brazo por los hombros, risueño–. ¡Soul está tan confuso que se hiere a sí mismo! Vaya, por una vez te veo interesado en el tema, Shinigami. ¿Te ha saltado la vena curiosa o tal vez la amoro-?

–Punto número uno– enumera extendiendo el dedo índice frente a la cara de Black Star, acallando momentániamente al charlatán ninja–: no estoy ni mucho menos interesado en el tema, solo es una observación. Punto número dos– continua enseñando el dedo corazón, el cual luce un anillo con la figura de una calavera, símbolo de los Dioses de la Muerte–: no me ha saltado la vena cotilla, y mucho menos a la romántica. Punto número tres– finalmente baja la mano y aparta la mirada de la del peliazul–: esa estúpida referencia a Pokémon podrías habértela ahorrado.

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Quizá este final no sea tan impactante como el anterior, pero tenía que cortar el capítulo en alguna parte, ¿no?

Repasemos: Soul es un chico enamorado que quizá no está enamorado, Kid es un pedazo de excépito, y el cotilla de Black Star no pierde el buen humor bajo ninguna circunstancia.

¿Qué pasará con este curioso trío?

Solo queda un capítulo para acabar la serie, así que espero que permanezcáis atentos. Esta vez he tardado un poco en actualizar, pero espero que hayais sido pacientes.

Y... Eh... Bueno, esto se podría considerar spam, pero me arriesgaré: si queréis, pasaos por mi perfil y así podréis leer más de mis creaciones. Os recomiendo encarecidamente que leáis el de "por un vaso de café", más que nada porque también es del fandom de Soul Eater, y también es de comedia y romance.

Bueno, dejando de lado el spam: ¿Pensáis que merezco un review? ¿Quizá alguna posible predicción de la continuación del fic?

¡Todo es bien recibido!