Disclaimer: Naruto no me pertenece, todos los personajes e historia son creación de Masashi Kishimoto

-[[O]]-

—El "Tanabata" es un festival celebrado cada 7 de Julio. El Tanabata o "la fiesta de las estrellas" viene de una antigua leyenda china que habla acerca de dos estrellas. Sus nombres eran "Vega" y "Altair". La estrella Vega representa a la princesa Orihime y la estrella Altair representa a un joven pastor llamado Hikoboshi. Un día ellos se conocieron y se enamoraron al instante descuidando así, sus respectivos trabajos. El padre de la princesa Orihime se enfureció por ello y los mandó a cada uno a lados expuestos del río Amanogawa (representado por la vía láctea) prohibiéndoles verse más.

—La princesa Orihime desesperada por no ver a su amor, le suplicó a su padre poder ver a Hikoboshi una vez más. Su padre, conmovido por las lágrimas, les permitió verles una vez al año: el séptimo día del séptimo mes, ósea, hoy 7 de Julio.

—La primera vez que intentaron cruzar el rio (la vía láctea) se dieron cuenta de que no existía puente alguno lo cual les era imposible recorrer el rio y juntarse. Orihime lloró tanto que unas urracas fueron con ella y le dijeron que ellas cada año ayudarían a formar un puente con sus alas y así, ambos pudieran verse siempre y cuando no lloviera ese día.

—Así que, cuenta la leyenda que si llueve el 7 de Julio los dos amantes no pueden verse. Durante un año ambas estrellas ubicadas a cada extremo de la vía láctea esperan ansiosas la fecha de poder cruzar toda la distancia y reencontrarse. Y esa, mis queridos educandos, es la historia del festival del Tanabata.

Finalice mi discurso orgulloso de conocer la antigua tradición esperando oir gestos de admiración.

—¡Mira toda esa gente!

—¡Mira toda esa comida!

Pero eso no fue lo que escuche….

—¿Acaso no me estaban poniendo atención? — alcé la voz. Naruto y Sakura detuvieron su andar y voltearon a verme.

—Pues… — Naruto tartamudeo.

—Si te estábamos poniendo atención, pero… pero nos impresionó ver el festival de cerca. — trató de acomodar las cosas Sakura.

Me crucé de brazos y Ellos se tensaron.

Suspiré. De alguna manera empecé a sospechar que estar con ellos en un festival tan grande sería toda una travesía…

—Denme la mano y no se separen de mi ¿está bien?

Ambos tomaron mis manos y terminamos de bajar los diez escalones que nos separaban del festival. Pronto nos adentramos en el tumulto de personas observando los diversos puestos y debo decir que efectivamente, no fue sencillo estar con un par de chiquillos preguntones, inquietos, curiosos, y con tanta energía como ellos.

¡No sabía en lo que me había metido!

No, no, no. Definitivamente desde un par de meses a la fecha mi cerebro ha actuado de una manera terriblemente estúpida.

¿En qué momento mi vida había cambiado?

¿En qué momento relajé mis sentidos y baje la guardia?

"Me alegra notar que la oscuridad está saliendo de ti" Fueron las palabras que Sandaime me comentó días atrás.

Voltee a ver a los niños. Con un par de enanos como ellos, no podía darme el lujo de descuidarlos mucho tiempo. Mis habilidades ninjas me sirvieron para ubicarlos entre tumultos de personas cuando de pronto corrían o se separaban de mí sin notarlo.

Naruto y Sakura veían asombrados a través del cristal a un blanco cachorrito que jugueteaba junto a otro de color café. Ambos mordían sus orejas y los niños no paraban de reír.

De vez en cuando volteaban a verme y me sonreían, eso me hacía sentir extrañamente cálido.

—Onii-san ¿verdad que son muy lindos?

Yo asentí.

Pronto les dio hambre a Sakura y a Naruto y tuvimos que buscar algo de comer. Alimentar a dos niños de 5 años no fue tarea sencilla, pero bueno... tampoco lo fue llevarlos al baño, soportar sus berrinches, sacarlos llorando de los juegos y pagar por los destrozos que hicieron en un lugar.

Cuando Sakura chan me pidió llevarla al baño estábamos presenciando un acto de magia. El hecho de escuchar "Kakashi onii-san, quiero hacer pipí" cuando estás en medio de decenas de personas no es muy bien tomado.

Salir del público no fue difícil, tampoco fue correr con dos niños en manos entre pasillos de comida y demás vendimia, bajar escaleras, subir escaleras, encontrarte con baños cerrados y tener que ir al otro ubicado en el extremo del festival, tener que hacer uso de tus habilidades ninja para saltar ágilmente sobre los toldos de los puestos con un par de niños en brazos después de escuchar "¡Onii-san! Estoy a punto de hacer pis", mucho menos tener que escoger si entrar al baño de hombres o mujeres fue tan difícil, mucho menos tener que entrar a un baño lleno de mujeres y esperar pacientemente a la niña afuera de su baño.

Lo verdaderamente difícil fue cuando regresábamos a paso lento al acto de magia y nos acomodamos en nuestros lugares -de nuevo-. Y sí, les puedo asegurar que eso fue lo más difícil.

Apenas nos acabábamos de sentar y entonces oí la voz de Naruto diciéndome:

"—Amigo, quiero ir al baño."

Definitivamente, nadie te prepara para eso…

Tampoco nadie te prepara para cumplir caprichos respecto a la comida. "Yo no quiero esto" "¡Eso no me gusta" "Yo quiero té" "¡Yo no quiero té!"

—¡Basta! — les grité luego de que discutieran (por no decir gritarán) sobre lo que comerían.

—Sopa de miso y agua para ambos. — les ordené.

Naruto y Sakura me miraron.

—¿Puede ser agua de limón? — preguntó Sakura.

—¡No! Mejor agua de naranja. — replicó Naruto.

—¡Pero sabe mejor el agua de limón!

—El agua de naranja sabe mejor ¡De verás!

Y ahí empezaron de nuevo. Discutir por cosas simples se convertiría tiempo después en una costumbre para ambos, Sakura chan aunque era tímida era firme en defender lo que ella creía y Naruto era un experto en llevar la contraria.

Con el tiempo Sakura chan dejaría esa timidez de lado para oponerse en todo lo que fuera injusto o en todo lo que opinara Naruto, y Naruto, bueno él seguiría siendo el experto en llevar la contra.

Aunque no es tiempo de contar lo que sucedería en el futuro con eso dos (que eso ustedes ya lo conocen) el punto es que en ese momento discutían de nuevo.

—¿Saben? Dicen por ahí que los que se pelean, se gustan.

Ambos niños enrojecieron y voltearon la cara al instante.

—¡A mí no me gustaría alguien tan terco como Naruto!

—¡A mí no me gustaría alguien tan fea como Sakura!

Me reí con ganas, al parecer había encontrado una forma de calmarlos al menos un poco.

Tomé a ambos niños de la mano y los lleve a buscar la sopa de miso.

—Por cierto — les dije y voltearon a verme — agua natural será.

Tiempo después de la comida los niños quisieron jugar en uno de esos puestos donde atrapas pececitos y te los llevas a casa.

Estaba esperándolos cuando alguien llamó mi atención.

—¿Sasuke?

—Kakashi san, buenas tardes. —me saludo.

—¿Qué haces aquí solo?

—Bueno… —comenzó a explicar — estaba con mi hermano, él había prometido pasar toda esta tarde conmigo pero le llegó una misión y tuvo que retirarse. — hiso un puchero.

—¡Amigo! No sacamos ningún pececito. — llegó corriendo Naruto.

—Realmente somos malos en esto… — apareció Sakura chan cruzando los brazos.

La pequeña risa de Sasuke les llamó la atención.

—¿Quién eres tú? — preguntó Sakura.

—Sasuke, Uchiha Sasuke. — y tan cortes como solía ser, el menor de los Uchiha extendió su mano para saludar a Sakura y a un sonriente Naruto.

Y en ese momento, todo quedó pactado.

Uzumaki Naruto, Uchiha Sasuke y Haruno Sakura se habían encontrado.

-[[O]]-

N/A: ¡Hey hey hey! Hola personitas ¿Como han estado? Yo feliz de la vida con los tres niños juntos ya :3 antes que nada, aclaro que no tengo tendencias Narusaku o Sasusaku (? trato de seguir lo mas apegado al manga, por ende, estos chiquillos no desarrollarán ningun sentimiento afectivo mas allá de la amistad, eso sí, protección mutua si abrá y uno que otro sentimiento confuso. ¡Pero no apoyo ninguna relación! (almenos en este fic)

Lamento la tardanza (como siempre xD) pero la escuela, la escuela :C trataré de actualizar en estas dos semanas de receso escolar :3 los quiero mucho, gracias por su apoyo :*