Disclaimer: Naruto no me pertenece, todos los personajes e historia son creación de Masashi Kishimoto


Cuando un ninja es ingresado al cuerpo de élite ANBU recibe muchas opiniones.

Los padres siempre están orgullosos, el ver a su hijo/a crecer tanto e integrar un grupo de ninjas conformado por los mejores entre los mejores. El sensei se siente completamente satisfecho con su trabajo, pues su discípulo ha alcanzado uno de los mayores rangos. El hokage en turno siempre da las típicas recomendaciones y los halagos diplomáticos.

Los amigos (los pocos que logran enterarse de tu hazaña) se emocionan y festejan contigo, incluso algunos otros te miran con recelo o envidia. Algunos miembros ANBU del cuartel con mayor antigüedad, suelen intimidar a los de nuevo ingreso para "depurar y dejar a los más fuertes".

O algo así me han contado…

Mis padres no estaban conmigo como para darme un buen abrazo de felicitación, incluso pienso que se hubieran molestado con mi ingreso al cuerpo élite. Minato sensei me miraba con orgullo pero podía sentir culpabilidad entre sus ojos, incluso Sandaime sama me miraba con ¿lástima? Mientras me dictaba las nuevas órdenes. Por alguna razón los pocos ANBU que me encontraba mientras recorría la zona del cuartel siempre se tensaban y evadían mi persona mientras los oía susurrar algo como "peligrosa aura".

Y ni hablar de los amigos. Suficiente tenía con el ruidoso de Gai preocupándose todo el tiempo por mí con sus exageradas preguntas y recomendaciones.

Cuando uno es ninja — me decía — uno se vuelve un tanto nervioso con nuestros sentidos alerta todo el tiempo. ¡Pero cuando uno es ANBU! Eso, eso ciertamente es la perdición del hombre.

Y precisamente hoy recordaba sus palabras.

Habíamos llegado al festival de nuevo, ya era de noche y la multitud se había duplicado. Toda la aldea estaba presente en las calles y aldeas vecinas fueron invitadas a un encuentro multicultural, así que las personas abundaban.

Nos encontrábamos viendo un espectáculo de mimos. Los niños estaban sentados a lado mío y reían de las ocurrencias de los "mudos" como los llamaba Naruto.

Los veía, sonreían. Sin embargo, una extraña sensación ponía a mis sentidos en punta. Me sentía observado, como si varios pares de ojos entre la multitud se dedicaran solamente en mirarnos a lo lejos.

Me topé con otros compañeros ANBU infiltrados en el evento con el fin de salvaguardar la seguridad y me comentaron que ellos no notaban algo extraño.

Entonces, definitivamente era cosa mía. ANBU me estaba volviendo loco, tal vez, tal vez la idea de dejarlo ya no suena tan mal…

Sin embargo esa sensación no se alejaba, y mi preocupación no era que me atacaran a mí, sino a ellos.

—Naruto, Sasuke, Sakura.

Los niños voltearon a verme.

—Vamonos.

Los tres soltaron quejidos de desaprobación.

—¡Pero aún no se termina!

Necesitaba alejarme, necesitaba alejarlos de ahí, necesitaba calmarme. Esa maldita sensación de sentirme en la mira hiso que mis instintos asesinos saltaran, traté de disimularlos.

—Los fuegos artificiales ya empezarán ¿Quieren que les compre algo antes de verlos?

Los niños gritaron contentos.

Necesitaba sacarlos de ahí y dejarlos en un lugar seguro.

Lo sentía.

Lo olía.

Lo respiraba…

El aire asesino estaba en el ambiente como vil neblina.

Y tenía que confirmarles esto a los demás ANBU.

Los llevé a los tres de la mano entre los puestos. Realmente no supe que compraron o en que gastaron la mayoría de mi dinero, solo procuraba tenerlos en la mira mientras hablaba con los ninjas infiltrados.

—Kakashi, ya te dije mil veces que nada extraño está pasando. —

Trate de calmarme. Quizá ANBU me estaba volviendo hum… ¿psicópata?

Me lleve a los niños a un lugar con menos multitud, necesitaba salirme de entre tanta gente y enfriar mi cabeza un poco.

—Enanos.

Ellos voltearon.

—¿En que se gastaron mi dinero?

—En un lilbro.

—¡Colores y hojas!

—En mas ramen, obviamente.

Ahora que lo pienso no han cambiado tanto con el paso de los años. Sasuke sigue siendo actualmente realista, Sakura disfruta de la fantasía con toques reales y Naruto… bueno, el sigue siendo un comelón.

Seguimos caminando buscando el lugar perfecto para ver los fuegos artificiales, los niños extrañamente se seguían portando bien.

No habían berrinches, ni peleas entre ellos, no hacían tantas preguntas y de vez en cuando corrían tratando de alcanzar alguna luciérnaga.

Entre los cuatro había paz.

¡Y eso era lo que me preocupaba!

No conocía lo suficientemente bien a Sasuke, por palabras de su hermano Itachi sabía que era un tanto competitivo pero obediente; a estas alturas ya era hora de que él y Naruto hubieran intercambiado un par de golpes.

Naruto no era tan hablador y enfadoso como de costumbre y Sakura, la pequeña me hacía menos preguntas que de costumbre y extrañamente se encontraba más cerca de mí que en otros días. De vez en cuando se abrazaba a mi pierna y cuando se separaba de mí, volteaba a verme constantemente como si tratara de asegurar que aún siguiera ahí.

Quizá pasó algo extraño en el bosque…

O quizá simplemente se estaban portando bien…

¡Al diablo! Son niños, ellos nunca estarían tan calmados y en paz si no fuera por algo, son unos pequeños monstruos que adoran hacer travesuras y destruir todo a su paso, definitivamente, algo había pasado.

Sea lo que sea, ellos no estaban armando un gran alboroto así que el Tanabata no estaba siendo tan malo como tenía esperado.

—Onii san.

Me llamó Sakura chan jalándome un poco de la pierna.

—¿Qué sucede?

—No puedo ver nada desde aquí.

—¡Es cierto!

—¿Podríamos buscar otro lugar?

Los tres me pidieron que nos moviéramos, busqué con la vista algún lugar para poder disfrutar de lo que quedaba del festival y lo encontré. El lugar perfecto, con la vista perfecta.

—Vamos. —Les sonreí

Salios entre el tumulto de gente y nos dirigimos entre calles cada vez más vacías.

—¿A dónde iremos, Kakashi san? —me preguntó Sasuke.

—Con el cuarto.

—¿El cuarto? ¿Y quién es ese? — Naruto andaba con sus brazos tras su nuca.

—¡Naruto! — Sakura le dio un buen jalón de orejas —¿No sabes quién es el cuarto? ¡Es el Yondaime! El antiguo hokage.

Despeiné un poco los cabellos de la niña. Realmente era muy inteligente.

—He escuchado un poco de él, pero no es gran información. ¿Sabes algo más? — Sasuke le miraba con curiosidad y ella se sonrojó.

—Pues… mis padres me han contado que era un hombre muy valiente, amable y bondadoso. Pero que también era firme y no se dejaba vencer tan fácil… ¡Oh! Mi tía suele decir que el era apuesto…

—¿El cuarto hokage era así?

Naruto susurró mirando el rostro del Yondaime tallado en la montaña de los hokages.

—No, él era más que eso.

Mi voz provocó que los tres me miraran.

—Andando.

Les sonreí y los cuatro seguimos.

En cierta parte de nuestro recorrido subíamos una empinada, supongo que era algo cansado para los niños pues dejaron de hacerme preguntas sobre el Yondaime y disminuyeron su paso.

—¡Oye! ¡Amigo!

—Hum.

—Estoy cansado ¿podrías cargarme?

—Nope.

—¡Pero!

—Nope.

Naruto bufó.

Sentí que mi mano –que era tomada por Sakura- estaba siendo jalada para atrás.

Voltee yme encontré a la pequeña bostezando de sueño.

—¿Qué pasa? ¿Estas cansada?

Ella asintió.

—Ven conmigo.

Y en un momento la encontraba cargando, senté a la niña en uno de mis brazos y ella pasó sus manos por mi cuello sonriendo.

—¡Amigo!

—Naruto, no grites…

—¡A mí no me quisiste cargar!

—Naruto, eres muy lento. —Sasuke lo empujó.

—¡Y tu un presumido! —Naruto contratacó.

—Yo no tengo la culpa que seas tan torpe. Ésta pendiente no es la gran cosa.

La actitud desinteresada de Sasuke hiso enfurecer a Naruto.

El resto de la subida hacia la cumbre de los hokages transcurrió entre discusiones y gritos entre Naruto y Sasuke y pequeñas risas por parte de Sakura. Bueno, eso pasó hasta que los dos decidieron unirse y atacarme con sus palabras al mismo tiempo.

Uno como ninja no se debe doblegar; pero sobre todo como adulto maduro, responsable y digno no se debe manejar por conductas infantiles sin embargo no supe en que jodido momento ya tenía a Sakura en mis hombros, a Naruto en un brazo y a Sasuke del otro. ¡Pero que carajos!

Esa sensación de ser observados continuaba pero se iba haciendo cada vez más débil, quizá nos estábamos alejando de los intrusos, quizá era simple paranoia, o quizá me sentía seguro de tenerlos más cerca de mí.

Aun así ellos me habían hecho como quisieron y ya me la pagarían estos mocosos.

Bueno, Sakura no…


N/A: Antes que nada quisiera agradecerles por todo su apoyo, tanto a los lectores, como a las personas que solo me marcan a favoritos y sobre todo a los que me dejan sus comentarios. En días de estrés o soledad me sacan una gran sonrisa para el resto de mi día, y en aquellos momentos felices hacen que éstos sean mejor. De verdad, no sé cómo agradecerles. La historia está teniendo una mejor respuesta de lo que me había imaginado, de verdad, mucho mejor.

Sé que mi narración no es super buena o que a veces se me escapan algunos signos o palabras n_n' pero me hacen sentir muy lindo, el saber que personas de otros países de latino-américa o incluso de Alemania (!*-*) me han leído mi corazón grita y salta jajaja ¡De verdad! Kanon no encuentra más palabras para decirles todito todito T-T he subido este capítulo en un momento muy sentimental jajaja =0

Gracias por seguirme :D ahora entiendo a las grandes autoras del mundo fanfiction cuando dicen que los comentarios las animan TwT

Gracias por todo!:D y pues, espero que les guste esta conti(L) ¡A seguirle con la historia!

Besos, Kanon21-5