Capítulo XIX "Ajustando algunas cuentas"


Disclaimer: Naruto no me pertenece, todos los personajes e historia son creación de Masashi Kishimoto. Esta historia es de original autoría de Kanon21-5

Las marionetas eran hábiles había que reconocerlo. Eran rápidas en movimiento y sus múltiples articulaciones les permitían adquirir nuevas posiciones y contratacar los golpes con velocidad, sin embargo tenían un defecto. Eran horriblemente débiles. Un par de patadas y otro gancho a su parte abdominal y quedaban inservibles.

Me ocupe de ellas con simple taijutsu (a pesar de todo, tenía que agradecerle a Gai y a sus incontables encuentros). Sin los niños me movía con mayor facilidad, era un asesino libre.

Terminé con las primera docena. Pisé los restos de madera y crujieron a mi paso. Miré al frente, empuñe mi sable en dirección a DobleT

—Es interesante verte de nuevo, Lobo. — Habló prendiendo con tranquilidad su puro. El resto de marionetas se removió tras de él.

—Acabemos con esto.

Tras una mueca con la cara (DobleT odiaba ser desafiado), mandó al ataque una treintena de marionetas más. Me rodearon imposibilitando mi visión del resto del campo de batalla. Estaba tranquilo de que DobleT no atacaría desde algún punto ciego, él podía ser extremadamente cumplido con sus palabras y si en el pergamino decía que primero me atacarían las marionetas, así sería.

Y sé que si acababa con esos muñecos de madera, me enfrentaría contra él… realmente estaba esperando eso.

Esquivar.

Defender.

Golpear.

Arriba, abajo y golpe en la cara.

Contrataque.

Comienzo a adquirir un ritmo en mis ataques hasta que algo me detiene.

¿Me detiene?

Me golpean. Doy vueltas en el piso y quedo empolvado. Solo ha sido un mal segundo, me levanto y limpió con mi puño mi rostro. ¿Hay sangre?

Una línea delgada de sangre cruza desde mi mejilla izquierda cruzando por mis labios hasta el lóbulo de mi oreja derecha.

Hilos de chakra.

DobleT me miró con sorna.

Tomé mi sable del suelo, tres marionetas se lanzaron a mi ataque.

Esquivé el golpe de una bajando mi cuerpo y destruí a la segunda de una sola patada. La tercera marioneta se dirigía a mí produciendo ese horrible sonido al chocar su mandíbula. Mitigué su ataque con mi puño y con un golpe en el cuello la lanzé lejos.

La primera marioneta que se me había lanzado golpeó mi costado izquierdo con chakra produciéndome algunos daños. Eso no sería suficiente, al menos no para mí.

Ambas marionetas me miraron y arremetieron contra mí al mismo tiempo, gran error. Blandiendo mi sable de chakra blanco las corté de un solo movimiento.

Me erguí de nuevo sintiendo toda esa adrenalina en mí. La firmeza de mis manos, la fuerza hasta en cada uno de mis dedos. Se sentía extrañamente increíble.

—Siempre es un placer verte actuar, Lobo. — DobleT me sonrió desde el otro lado del patio de batalla. Su puro estaba por terminar.

Mi instinto me lanzó una señal del lado izquierdo. Una acumulación de chakra se presentó y al segundo una bola de fuego cubrió el plano de mis ojos. Hice sellos con las manos y al ponerlas en el suelo un muro de roca sobresalió.

Después hubo otro dos de ataques de elemento agua por parte de las marionetas, librarme del primero fue sencillo. Cuando el segundo ataque (que consistió en un dragón de agua) me tiró al suelo y un par de marionetas me golpeaba el abdomen me percaté de algo.

Las primeras marionetas usaron taijutsu, el segundo grupo utilizó hilos de chakra y el tercero jutsus de mayor dificultad.

Aparecí justo enfrente de DobleT sobresaltándolo — ¿Cuál será mi deleite final? — pregunté. Mi voz sonó más seca de lo esperado.

Sonrió de lado. — Tranquilo, primero preocúpate de terminar con las marionetas. No será nada del otro mundo el final.

Salté hacia atrás esquivando una marioneta saliendo del suelo.

El restó vinieron hacia a mí. ¿Cuántas quedaban? ¿60? ¿80? Había perdido la cuenta. Esto sería divertido.

Golpes en el cuello, abdomen, piernas, jutsus de agua contrarrestando jutsus de fuego, kunais lanzados e hilos de chakra rasgando todo.

Después de unos minutos la respiración comenzaba a costar trabajo.

Los huesos tronaban. Las articulaciones pesaban al moverse.

Y en ese momento mi mente dejó de pensar 100% en la batalla.

Los niños.

El comunicador fallaba, ellos no contestaban.

Debía confiar en los enanos y los ninken.

Y debía terminar con esto rápido.

—¡Raikiri!

La esfera de chakra se formó en la palma de mi mano descomponiendo su forma. Rayos salieron de ella y el chillido de mil pájaros se hizo sonar.

—¡Kakashi del sharingan! — gritó emocionado DobleT observando el manojo de rayos que sostenía en mi mano.

Caminé a paso lento, como disfrutando del allegreto que marcaban mis relampagos

La obra estaba a punto de empezar; la muerte era la música.

Troné mi cuello y comencé el andante.

Cruzaba a través de las marionetas quemándolas a mi paso. Al poco tiempo terminé con ellas y sus jutsus desesperados.

Tenía mi objetivo fijo y mi presa lo sabía.

DobleT mandó a tres de sus subordinados a defenderlo.

Cuando vinieron a mí olían a miedo.

Al instante olieron a carne quemada.

Me detuve a dos metros de DobleT, quería disfrutar del momento cumbre de mi obra. Él no se inmutó al verme. Lanzaba grandes bocanadas de humo del puro entre sus dientes (había encendido otro), sus ojos irradiaban ¿felicidad?

Se podría decir que DobleT era similar a mí en algunas cosas.

Yo también me sentía feliz (o al menos una pequeña parte de mí lo era). Era mediocremente feliz. Y lo odiaba.

—Repito, me encanta ver a Lobo en su esplendor. Disfruto tener buenos contrincantes.

Esperó mi respuesta, no la hubo.

—Sabes que cada quien tiene sus prioridades ¿no? — DobleT dejó de sonreír — Sé que puedo sonar muy tradicionalista, pero has tocado lo intocable, y eso no se puede perdonar.

—Si de costumbres raras y sin sentido hablamos — pronuncie — yo puedo entender de todo. Lo que no puedo entender es que hayas tomado a personas ajenas al suceso e importantes para mí.

—¡Oh! ¿un ANBU tiene personas importantes? — Hablo con ironía — ¡Pensé que ya habías matado a todos tus seres queridos!

No contesté. Realmente no quería hacerlo, hervía por dentro y solo quería romperle la cara.

Apreté mis puños y mi mandíbula.

DobleT bostezó y se estiró con calmá. Dio la media vuelta y caminó hasta el centro del patio quedando de frente a mí.

—¿Empezamos?

¡Amigoooo! — Naruto se oyó desde el comunicador —¡Cállate Naruto! Tranquilizate….— Sí ese era Sasuke. —Onii saaaaaaaaan ¿estás ahí? — Y ella era Sakura.

Sonreí tras mi máscara. Ellos estaban bíen.

—¿Han llegado al lugar donde les dije?

Así es Kakashi san, aquí estamos. Seguiremos con el plan

¡Sasukeeee! ¿Por qué tienes que ser tú el líder?

¡Porque Onii san así lo quizo! ¡Cállate ya!

—Escuchen. — silencio del otro lado — solo sigan el plan y quédense resguardados ahí. Háganle caso a los ninken.

¡Sí!

Apagué el intercomunicador.

—Muy bien. Comencemos.

Los dos atacamos al mismo tiempo. Era una pelea limpia, solo utilizábamos taijutsu y en algunas ocasiones kunai. No hubo grandes ataques o invocaciones emergiendo del suelo. Descargábamos nuestra furia con cada golpe.

Cada uno defendía sus ideales.

Él, las tradiciones arraigadas de su pueblo.

Yo, la vida de los niños.

Dolía cada golpe, realmente dolía. Estaba seguro que DobleT también lo sentía, lo veía en los ojos.

Ambos golpeamos nuestros torsos.

En un momento llegué a pensar que sus ideas eran bastantes tradicionalistas. ¿Matarían solo por haber tocado una roca o cristal?

Sentí como la sangre era detenida por mi máscara. DobleT escupió algo de ella al suelo.

Sin embargo, llegué a la conclusión de que después de todo ambos estábamos protegiendo a nuestros amigos. Esa llama perpetua les daba la seguridad y alegría que el pequeño pueblo necesitaba. Yo protegía a los niños porque si no Tenzo no sabría mentir al decir lo que pasó… bueno, los protegía por que los quería. Sí, realmente los quería.

Caímos al suelo producto de nuestro golpe. La cabeza me daba vueltas.

Traté de incorporarme, fue en vano.

Como pude prendí el intercomunicador.

—¿Niños? — silencio —¿Niños, me escuchan?

¿Onii san? ¡Onii san! ¿Cómo estás?

—Vivo. ¿Cómo están ustedes?

Naruto y Sasuke han salido. Onii san, nos atacaron — Sakura hablaba rápido.

Algo hizo corto en mi cerebro.

—¿Cómo?

Fueron 5 personas. Buru me dijo que quedan 3. Onii san ¿seguro que estás bien?

—Iré con ustedes. Sakura, por favor no salgas ni te muevas hasta que llegue. Estoy bien. — apagué el intercomunicador.

Suerte de mierda.

DobleT rió mirando al cielo. —Uno puede hacer lo que sea por proteger a los que quiere. Podrás decir que estamos exagerando pero Lobo, solo busco lo mejor para ellos.

Giré mi cabeza para verlo.

—Humph, desde niño has sido un tramposo.

Mi contrincante rió con suavidad.

Me levanté lentamente del suelo. Los guardias enemigos ni hicieron el intento por detenerme.

—¿Cómo es que siempre consigues fuerza para levantarte?

—Primero lo hacía por hacerlos sentir orgullosos, después por limpiar mi nombre, luego por orgullo y ahora por no tener que decirle a unos adultos que sus hijos murieron. — Terminé de levantarme y me sacudí el polvo con dificultad — Dicen que los Uchiha son feroces, pero no me fiaré tampoco de los Haruno y del hokage y mi sensei.

—Recordé los viejos tiempos. Procuraré no hacer explotar esa sustancia en sus cuerpos tan rápido. — DobleT me señaló con el dedo.

—Tranquilo, solo tenemos que eliminar los 3 restantes ¿cierto? Lo haremos rápido.

Salí de ahí. Estaba cansado, agotado y cada salto dolía pero debía estar con ellos, después de todo eran mi responsabilidad.


N/A: ¡Hey, hey, hey! ¿Cómo están? He traído la actualización. Es la primera vez que escribo acción ¿Qué tal ha salido? Me ha gustado bastante. Justamente lo escribía en el momento donde intentaba cosas nuevas en mi vida, estoy bastante feliz.

DobleT tiene razón, todos peleamos por proteger a alguien.

Nos vemos en la próxima. (: