Hola, lo siento por no actualizar pronto estaba trabajando….Sorry ¡!
Así será amigo, accederé a tu petición con la condición que te he dicho, permitiré que se lleguen a tratar más y si los dos están de acuerdo mi hija Kagome será la futura esposa de tu hijo Inuyasha – para finalizar esta charla los dos se miraron a los ojos y se dieron un fuerte apretón de manos, Tenyu todavía dudaba, pero que mejor que casarla con un Taisho no solo por su fortuna él no era ningún interesado y tampoco su hija, pero conocía muy bien a esa familia y sabia de lo que eran capaces de hacer por ver feliz a su mujer.
CAPITULO 2
Inu-no llego a su casa y le conto a su esposa Izayoi acerca de los planes que tenía y la conversación que tuvo con su amigo. Izayoi estaba realmente feliz porque Kagome parecía ser alguien muy amorosa pero si su hijo no la quería ¿Qué podrían hacer ellos?, su madre no lo quería obligar a desposar a alguien que no amase, pero tenía que aceptar que a ella tampoco le había agradado la señorita Kikio Takenagua para nuera, las mujeres de alta sociedad, sus amigas que tuvo en Francia incluso entre los sirvientes se murmuraba que esa jovencita era fría e interesada que trataba muy mal a sus sirvientes o a cualquier otra persona que no sea de su misma clase social y eso a Izayoi no le agradaba en lo más mínimo.
Ya había pasado una semana de lo ocurrido Kagome no había vuelto a ver al joven Inuyasha según tenía entendido, él y su padre estaban coordinando todos los asuntos de sus negocios como recién se estaban estableciendo en Londres y no tenía mucho tiempo libre. Ella esperaba con ansias un nuevo reencuentro con el joven Inuyasha, su padre le había informado que dio su consentimiento para que el joven Inuyasha la cortejara y ella se había vuelto loca de la emoción, eso quería decir que su padre permitiría una unión entre ellos dos, todo este tiempo su padre no había permitido que absolutamente nadie la cortejara y en cierto momento sintió desilusión pero valió la pena esperar.
Inuyasha se sentía cansado y enojado con su padre porque le había dicho que cortejara a Kagome ya que tenía pensado casarla con ella.
-¿Qué se cree mi padre? ¡El dueño de mi vida!- Grito con furia – No me casare con esa niñita, mi lugar es junto a Kikio – Sonrió maliciosamente y prometió – Si me obligan a casarme con alguien que no amo esa persona pagara y por mala suerte serás tú pequeña Kagome.
A la mañana siguiente….
Una somnolienta jovencita se levantaba de su cama muy feliz, había tenido un sueño maravilloso en el que el joven Inuyasha la besaba y le juraba amor. Ese día era sábado y tenía la esperanza de que el joven Inuyasha fuera a verla y así fue.
Inuyasha había tramado un plan en su cabeza que consistía en enamorar a la inocente de Kagome, casarse con ella para después irse con su amada Kikio y disfrutar juntos de las riquezas de su padre, muy en el fondo sentía lastima por aquella niña de ojos bellos; pero su felicidad estaba primero.
Él estaba llegando a la casa de los Higurashi, a pesar de no poseer tanto dinero, vivían en una casa bastante grande y hermosa, se percató que alguien lo espiaba desde el balcón izquierdo, miro de reojo y vio a Kagome,- será fácil conquistarla – pensó el ambarino, procedió a tocar la puerta y comenzar con su plan.
Kagome entro alborotada a su cuarto cuando vio llegar al ser que tanto anhelaba ver, no sabía que vestido ponerse para recibirlo, recordó que su abuela Kaede le regalo uno al cumplir los 19 años era realmente hermoso, así que se dispuso a buscarlo, cuando lo encontró se lo puso inmediatamente y se miró al espejo de cuerpo entero que tenía en su cuarto, era realmente hermoso de color azul marino y bastante acampanado y seductor, además de que resaltaba muchísimo más sus curvas.
Un sirviente hizo pasar a Inuyasha a la sala mientras una mucama fue a llamar a Kagome, Inuyasha tomo asiento en uno de los sillones del hogar y una sirvienta le sirvió un poco de te mientras esperaba a la chica de ojos bellos, cuando está bajo, él se quedó maravillado con lo que veía, realmente era hermosa y ese vestido la hacía ver exquisitamente tentadora, sin lugar a duda disfrutaría de la pequeña hasta que pueda volver con su amada Kikio.
Kagome bajo los escalones y entro a la sala lo miro tan guapo como siempre con un traje gris y su cabello platinado delicadamente peinado, era simplemente un príncipe ambarino, este se acercó hacia ella y tomo su mano dándole un pequeño beso con el cual ambos sintieron una conexión electrizante.
¿Cómo esta, mi dama de ojos bellos? – Pregunto Inuyasha
Muy con..tenta de recibirlo en mi casa – Respondió Kagome con torpeza, el ambarino sonrió.
¿Le gustaría dar un paso con migo, es un hermoso día? – Propuso Inuyasha
Kagome muy apenada asintió y sonrió de una manera muy dulce, en verdad a ella si le gustaba estar con Inuyasha.
Salieron de la casa e Inuyasha le ofreció su brazo como todo un caballero, de lejos el padre de Kagome estaba hablando con su capataz para comprar un nuevo caballo, giró un poco y pudo ver a la pareja que se alejaba, en su rostro maduro, se pudo apreciar una sonrisa que prontamente se desvaneció y continuo con sus labores diarias, pidiendo a Dios que cuidara mucho a su pequeña.
Kagome estaba muy nerviosa pero debía controlarse para que Inuyasha no sospechara que su cercanía la afectaba. Inuyasha estaba más que contento, la compañía de la muchachita era agradable y sonreía mucho, debía aceptar que esa sonrisa no parecía fingida como cuando salía con otras y le sonreían para darle gusto o por compromiso, en ese momento quiso saber más de ella, así que se aventuró a preguntar:
-¿Disfrutas de mi compañía? – Claro que si joven Inuyasha, después de todo nunca había salido del brazo de un hombre a no ser que sea mi hermano o mi padre – Respondió Kagome cándidamente. – Se ve que te cuidan mucho – acoto Inuyasha. – Desde muy pequeña siempre he sido muy débil físicamente, solía enfermarme por todo y me gusta estar al aire libre, pero por mi salud mi hermano se encargó de protegerme hasta ahora, el pobre debe estar harto de mí.
-No lo creo así, lo conozco desde hace tres años y siempre me hablo maravillas de ti, además si tuviera una hermana tan hermosa como tú no te dejaría sola ni un momento – dijo Inuyasha seductoramente. Las hermosas mejillas de Kagome se tiñeron de color rosa y quiso cambiar de tema porque esas palabras la habían puesto más nerviosa de lo que ya estaba.
-¿A donde nos dirigimos joven Inuyasha? – Pregunto Kagome para cambiar el rumbo de la conversación. – Tranquila pequeña, cuando estaba trabajando con mi padre me dio la oportunidad de recorrer estos lugares que en verdad son hermosos y encontré uno que te sorprenderá, si es que todavía no lo conoces, está detrás de unas colinas, mi padre me explico que ese lugar no era visitado por muchos ya que se encuentra muy oculto y él lo conozco porque un día su caballo se había escapado y por seguir sus huellas dio con ese lugar. Además Miroku me informo que a ti te encanta la naturaleza y los animales así que pensé en visitar ese lugar contigo. – Relato Inuyasha, Miroku en realidad le había advertido no acercarse a su hermanita que por muy amigos que fueran no le perdonaría nunca si le llegara hacerle algo, que Kagome era una chica enamoradiza y que le encantaba corretear a los conejos y admirar la naturaleza, Inuyasha no comprendía porque eran tan protectores con Kagome hasta que Miroku le conto lo que ella padecía y al escuchar las palabras de Kagome cuando esta le relato su fragilidad sintió una cierta nostalgia en su voz, tal vez porque ella no se sentía del todo libre, empezaba a creer que sus planes eran crueles, lastimar a una jovencita tan bella y bondadosa como ella lo convertía en una persona siniestra y sin escrúpulos, pero que más podía hacer. Inuyasha creía que su corazón pertenecía a una sola mujer y esa era Kikio, si Kagome se casaba con él, él se aseguraría de que nunca le faltara nada, pero no le podía dar su amor o tal vez si?
Nuevamente me disculpo por la demora tratare de actualizar lo más pronto que pueda y si me equivoque en algo porfa no duden en hacérmelo saber, es mi primer fic casi que pido mucha paciencia, Gracias…..
