Preparando todo
Volvamos otro día más a la historia de estos gemelos, así que empecemos a imaginar.
Están los dos en la biblioteca, sentados uno al lado del otro, mirando aún la portada del libro, no dicen nada, el silencio reina entre los dos, Fer suspira y mira a su hermana.
-¿Quieres verlo?
Solo asintió con la cabeza mirando aún el libro fijamente, su mirada se cruzó con la de su hermano.
-¿A la de tres?- dijo sujetando la mano de su hermano.
Los dos al principio estaban felices, ¡lo habían encontrado! Por fin tenían el libro, no tardaron en sentarse en una de las mesas cercana, posaron el libro en frente suyo, se miraron y de repente los nervios se apoderaron de ellos;
Fer sentía un nudo en su estómago, y su cuerpo no reaccionaba, no sabía porque era, le parecía que su cuerpo estaba encantado sin dejar que se moviera, pero pensó que solo eran los nervios.
Melody por su parte era el mayor manojo de nervios, le parecía que todo le daba vueltas, sus piernas temblaban, intento estirar la mano, pero se dio cuenta del temblor de sus manos y toda aquella sensación de miedo que invadía su cuerpo, ella ya no sentía miedo, ¿por qué ahora?, era como algo en su cabeza que le decía "no lo hagas".
-1…- dijo Fer.
-2…- siguió Melody.
-3…- dijeron los dos a la vez.
Abrieron el libro, este emitió un gran brillo al abrirse, cegándolos, las páginas se empezaron a mover rápidamente, sintieron una gran oleada de magia atravesarles, como si fuera una onda expansiva echándolos hacia atrás, ahora comprendían un poco la situación, aquel libro no había sido abierto nunca y ahora toda aquella magia se estaba desatando.
Al ver aquello el hada de antes, cerró el libro de golpe, y toda aquella magia freno de repente, el brillo cesó y pudieron volver a ver claramente.
-Lo siento chicos no podéis tener esto- antes de que pudieran pronunciar una sola palabra, el hada se había marchado con el libro entre sus manos.
Una segunda hada, de pelo castaño oscuro, ojos marrones, tez clara y aspecto serio se acercó a ellos, dirigió una mirada fría a los hermanastros y les dijo con voz seria:
-Marchaos, vamos a cerrar la biblioteca- dijo el hada.
Ninguno dijo nada, solo se levantaron y se fueron, pensaban que los habían echado y ya está, pero no, toda la gente estaba saliendo, unos con libros entre sus manos, otros con el ceño fruncido y refunfuñando, otros un poco impactados, y otros salían pensativos por el repentino cierre.
Caminaron a su casa, en completo silencio, ni si quiera una mirada, al llegar Fer abrió la puerta y dejo pasar a su hermana primero, al entrar, el chico cerró la puerta a su espalda y después los dos se sentaron, el en el sofá de tres y su hermana en el sillón, todo seguía siendo silencio, hasta que Melody dijo:
-Eso fue… ¡ALUCINANTE!- Dijo feliz.
-Fue extraño.
-¡Fue una pasada! Al libro le paso eso, porque nadie lo había abierto antes y… ¡Eso significa un mundo nuevo! Te imaginas, todo el mundo Marvel sin explorar, sin que nadie haya escrito, sería, sería…- su hermano, la corto.
-Sería una locura- dijo serio.
-¡NO!- dijo indignada.
-Sí, nadie sabe si alguien ha salido vivo de allí.
-Pero, si volvemos y conseguimos el libro y vemos todo, seguro que todo saldrá bien.
-Esta todo lleno de magos, brujos, personas con poderes, villanos, mercenarios…- dijo su hermano- podrían destrozarnos en menos de un minuto.
-Somos magos, por dios.
-Sí, pero ¿qué haríamos si nos encontráramos con Thor o Loki? ¿Les lanzamos un rayo? Por dios Melody, entra en razón, es muy peligroso.
-Pero, si conseguimos las cosas suficientes podríamos resistir.
-Sí, pero si nadie ha documentado nada del mundo Marvel, o si han ido y no han vuelto con vida, ¿sabes cuánto tiempo tendríamos que estar allí?
-No, no lo sé.
-Tendríamos que estar un año allí.
-¿Y?- Ahí le había pillado.
-Mmm…- Lo pensó durante unos segundos- bueno, si aprendemos más, nos llevamos cosas necesarias y planeamos todo bien…- dijo pensativo.
-¿Eso es un sí?
-Sí
-Wiiiii- Melody dio un salto del sillón y le dio un beso en la mejilla a su hermano, antes de subir corriendo a su habitación, emocionadísima.
Llegó corriendo y empezó a buscar entre todo los libros de la estantería los adecuados, los libros volaban por todas las partes de la habitación.
Hasta que lo encontró, un libro con la portada de un hada, y encima escrito en plata "cuentos infantiles", pasó las páginas rápidamente, hasta que de una calló un pequeño mapa, este estaba ya amarillento y los dibujos y símbolos ya casi no se veían; se agachó y lo recogió con sumo cuidado, agarro otro libro, su tapa era de color rojo, aterciopelado, y con letras en dorado escrito "HECHIZOS" empezó a buscar entre todos los hechizos.
-Convertir a sapos en príncipes, romper una maldición, hacer flotar objetos, desencantar una casa, deshacer un encantamiento…- decía mientras pasaba las páginas- ¡aquí! Convertir lo viejo en nuevo.
Agarro el libro y quitó varias cosas del escritorio, puso el mapa sobre esta y dejo el libro a un lado.
-Antigüedad, te has apoderado de este objeto que necesito ver cómo fue en tiempos anteriores, te pido que me lo desveles, haz que el reloj retroceda, a este objeto afecte y vuelva a ser igual que el día en el que lo depositaron en este libro- dijo, sus ojos brillaban con un brillo morado, mientras le dio un suave toque con su varita , una luz envolvió la hoja y después se formó un pequeño tornado haciendo que el mapa se elevara, al acabar, la hoja calló sobre la madera del escritorio, ahora el papel estaba de color blanco, la tinta seca y totalmente legible.
-Perfecto- dijo la chica antes de agarrar el mapa y guardárselo al bolsillo.
Salió de su casa, se sabía más o menos el camino, pero más vale prevenir que curar; el camino no me fue muy largo, sus pies, la guiaron hasta una casa abandonada, entre el bosque encantado y las calles sofisticadas.
El gran bosque estaba a su izquierda, extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista, todos sabían que tenían que tener cuidado con el bosque, que había gente que había ido y no había vuelto, pero a Melody le parecía un lugar fantástico para pasear, mientras a su derecha, se extendía un barrio de lujosas casas, todas decoradas, con gente de altos cargos paseando, aquel barrio le daba asco, era un barrio de pijos, esnobs, elitistas…
Ella, se acercó a la casa abandonada, miró el mapa y, si estaba en el lugar correcto.
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Bueno, hola a todos mis niños buenos y malos de todo el mundo, aquí os traigo un nuevo capítulo, de otra de mis alocadas historias
