Caminó por las calles, ocultándose entre las sombras de estas sus pasos eran silenciosos, vio su casa, la luz de las farolas iluminaba las calles; recorrió el jardín trasero, hasta ver su ventana en el segundo piso, agarró sus guantes de uno de los bolsillos y se los colocó mientras observaba la enredadera que había crecido al lado de su ventana con un hechizo, sonrió y se agarró, las primeras veces le costaba mucho esfuerzo subir hasta su ventana desde esa enredadera pero ahora era una de las cosas más sencillas, al subir tenía ya la ventana abierta, entró, dejó la mochila en su escritorio y se sentó en su cama, ¿cuánto quedaba para irse? No mucho en realidad solo días, observó su cuarto, le había sacado fotos para acordarse de todo por si su estancia se alargaba, un año era suficiente para que se olvidara de su cuarto y ella quería guardar buenos recuerdos lo miró, las paredes eran negras, había mariposas y flores pintadas (cortesía de su amiga Mía) tenía su escritorio con su portátil, su cama, su estantería con libros, comics y demás, un corcho donde tenía fotos, horarios de clase etc.
Se levantó de su cama y se agacho, agarró una maleta de debajo de su cama, era grande y pesada, la puso sobre su cama con algo de esfuerzo, abrió la maleta y cogió la mochila y la dejó al lado, quitó algo de ropa y empezó a agarrar las cosas de su mochila.
-A ver- agarró una pequeña hoja donde tenía las cosas que tenía que llevar apuntadas- tengo todo lo normal que puedo necesitar, tendré que ver el libro para ver que me será más útil de todo…- agarró un pequeño libro, su cubierta antigua y sus páginas amarillas decían suficiente- el libro de las historias.
Se sentó en la cama y agarró el pequeño libro entre sus manos, primera historia "el espejito mágico".
Malcom Darkness (1530-1789)
Como todos sabréis el espejito le pertenecía a la Reina Malvada, hasta que la mataron y entre las cosas de su cuarto se encontró el gran espejo que se había reducido en tamaño, dando a un simple espejo de mano; lo expusieron junto a las cosas de grandes héroes y villanos.
El día que yo fui me atrajo, era muy interesante, noté la magia en su interior, como aún vivía dentro de él, agarre mi libreta y dibuje el espejo, tratando de hacerlo igual al acabar, mi dibujo me fui, sin antes darles una discreta mirada sabiendo que algún día sería mío, pasaron dos semanas en las que estuve observando el espejo escondida, hasta que el día llego, aquel día la sala estaba vacía, todos estaban esperando la nueva exposición en la segunda planta y los inútiles de los guardias estaban vigilando otras salas, agarré mi libro de hechizos, y encontré entre las páginas más antiguas pude contrarrestar el escudo que cubría al espejo, saque de mi bolsillo una copia exacta del espejo nadie notaría la diferencia, sonreí cambie el espejo y salí, camuflándome entre las sombras, fui hasta mi casa donde saqué una tabla de debajo de mi cama allí guarde el espejo, bueno, MI espejo, todo había salido bien aunque aún podía sentir la adrenalina y el miedo recorrer cada fibra de mi cuerpo, guardaré este espejo, nadie se dará cuenta nunca del cambio…
La siguiente historia era "La historia".
Anónimo.
Hace mucho tiempo los pueblos humanos creían en los dioses, pero llegaron a existir pueblos que creían en los elementos, tan fuerte se dice que fue su creencia que ellos aseguraban haber visto a los elementos con forma humana; aunque mucha gente los tomaba por locos, nadie sabía que tenían razón, Dios, viendo la ferviente creencia en los elementos de esos pueblos decidió darles forma a esos elementos, crenado varias razas, la primera fueron los "Lights" creados para traer esperanza y alegría, los "Water" creados para traer la libertad y los "Wind" creados para llevar las ideas y ayudarles a crear; pero Dios sabía que no podía coexistir el bien sin en el mal, así pues creo a los "Dark" fueron creados para traer odio y desilusión, los "Fire" creados para destruir todo y los "Earth" creados para causar más dolor, todos ellos, así existieron estas razas, que, con el paso del tiempo se fueron mezclando, resguardando su poder y generando odio o amor a su paso.
La última historia, "la libreta".
Amelia Darkness (1586-1689)
La libreta tiene una historia que vi merecida de estar en el libro, fue extraño la manera en que la encontré no me metí en una furgoneta mágica y un tipo entre las sombras me la vendió claro que no; era un día normal, había salido a ver cosas en el mercado, caminando iba mirando todo tipo de cosas que intentaban vender, no fijaba interés en nada, no había nada nuevo.
Después de estar un rato más decidí volver a mi casa, quería acortar camino así que fui por uno de los callejones, donde había un hombre con una gabardina, fumando, mirando el cielo con aire distraído, la calle no era muy amplia así que pase a su lado y tropecé con él; los dos caímos le ayude a levantarse, vi su cabello negro, sus ojos negros y su piel blanca.
-Lo siento- me disculpé y de repente recogí una libreta que enseguida me llamo la atención.
-No pasa nada, ¿te gusta?- preguntó señalando la libreta con un dedo.
-Sí, ¿cuánto?- pregunté tranquila sujetando la libreta.
-Nada- dijo tranquilo- te daré esta libreta, ya que puedes cogerla.
-¿Eh?- dije extrañada.
-Esta libreta se creó hace mucho, ella elige a su dueño, yo la encontré pero siempre la guardó, no puedo abrirla y al tocarla me quemó, dicen que la libreta escoge a quien quiere y no te están ardiendo las manos. Investigue sobre la libreta y descubrí que los elegidos podían escribir en ella y que lo que escribieran podía hacerse realidad, no locuras como "empezaron a llover unicornios" pero si por ejemplo "apareció una manzana a mi lado" así que te la regalo ya que ahora sabes que te puede ser útil.
Miré la libreta unos instantes, la abrí, vi sus páginas, y cuando levanté la cabeza para mirar a aquel hombre ya no estaba.
Se quedó fascinada con las historias, sabía que con aquellos tres objetos podría hacer grandes cosas, ahora era el momento de tomar una decisión ¿Cuál de los tres objetos se llevaba? Los controles en los viajes a través de los portales eran muy estrictos, y si le veían esos tres objetos la llevaba clara…
-Es hora de probarlos.- dijo con una sonrisa en el rostro.
Agarró la libreta y un boli, escribió "el espejo no se podía romper" entonces un brillo dorado iluminó las letras y después volvieron a ser de color negro, miró el espejo, dejó la libreta a un lado y después agarró el espejo lo tiró con todas sus fuerzas contra el suelo, luego lo pisó pero nada, permanecía intacto sonrió, agarró el espejo y lo puso delante de ella.
-Veamos… Espejito, espejito…- lo pensó dos segundos- muéstrame a mi amiga Mía.- una imagen de su amiga apareció con su "amigo" Sergio besándose.-Para que luego diga que solo son amigos.- dijo rodando los ojos y haciendo una señal la imagen desapareció.
Sujetó el libro entre sus manos, notando su olor y su tacto, acarició la tapa del libro y lo abrió viendo sus páginas amarillas que fácilmente podría restaurar con un hechizo, pudo ver que había mucha información de hechizos que no había visto, historias de otras dimensiones…
Podía sentir el poder de aquellos objetos entre sus dedos, después de pensarlo, poniendo sus pros y sus contras en su mente, agarró el libro, y entre la ropa, lo escondió, para que no se notara, cerró la maleta y la volvió a dejar debajo de su cama tranquila, satisfecha por lo hecho.
Por el lado de su hermano, Fer estaba con una lista en la mano, mirando cada una de las cosas que tenía que meter en la maleta, dentro de tres días tendrían que pasar por un portal a un mundo desconocido, bueno no, no creía que cambiara tanto de los comics/series a la vida real, ya fue a la ayuntamiento a pedir el permiso, se lo dieron y también la fecha, tenía una lista de todo lo que tenía que llevar.
Ahora estaba mirando, ropa sí, libros sí, cosas higiénicas sí, libros de hechizos sí, vale le quedaba unas cosas.
Apartó su cama y sacó una tabla del suelo, puedo ver una varita blanca, brillante, de luz pura, la sujeto sonriendo, agarró también una daga del mismo material puro y blanco, las agarró guardándolas con cuidado, aquello era su herencia familiar, volvió a poner la cama en su sitio y guardó la maleta, tenía una cosa clara quería ir del lado de los buenos, estudiar en el instituto y vivir en una casa bonita cerca de la de Peter, espera… ¡MIERDA! Tenían que buscar un alojamiento para pasar allí aquel año, como si fuera Flash agarró el portátil y se puso a buscar como loco casas cerca del vecindario de Peter, buscó y buscó, cuando alguien la abrazo por la espalda.
-Hola ¿qué haces?- preguntó mirando su hermana el ordenador.
-Una casa para que vivamos.
-Oh- dijo mirando- ¿encuentras algo?
-Nada, absolutamente nada cerca de Peter.- dijo el rendido tirándose en la cama.
-Ay hermano no te preocupes ya encontraremos algo- dijo abrazándolo- ahora duerme que has hecho mucho- le dijo acariciándole el pelo.
Se dejó llevar por las suaves caricias en el pelo de su hermana, dejándose llevar por el cansancio de aquellos días; cuando se durmió Melody agarró su libreta, que había traído para entretenerse y escribió " la vecina de enfrente de Peter decidió irse poniendo un anuncio para vender la casa", las letras se iluminaron y vio como aparecía el anuncio en el ordenador, se acercó y negoció el precio y ya estaba dentro de unos días estarían allí con ellos, sintió los nervios en su cuerpo, solo pensar estar cerca de Peter Parker o Wade Wilson, se le escapaba una sonrisa de los labios y sentía la adrenalina recorrer su cuerpo.
Miró a su hermano profundamente dormido, agarró una manta y lo tapo para que no tuviera frío y le dio un suave beso en la frente antes de salir de la habitación, pero vio a su hermano dormido y no pudo resistirse, se acercó se quitó los zapatos y se tumbó a su lado abrazándolo también dejándose llevar por el sueño.
Dentro de tres días, solo tres días y con ese pensamiento se durmió.
Hola mis niños buenos y malos de todo el mundo, ya estoy de vuelta después de treinta años, os pediré un favor tanto para la gente de este fic como del otro, quiero que dejéis un comentario, no cuesta nada poner un "hola me gusta tu fic" o un "es pésimo muérete te aplaudiría la cara con un ladrillo" os digo que un comentario puede alegrar mucho y dar ánimos, bueno me despido y adiós, espero que os haya gustado.
