.
Travesuras de una original.
.
.
Drables.
.
.
Perspectiva de Rebeka en el cap 5x11 de The Vampire Diaries.
Solo un pequeño fragmentó de lo que creo de vio pasar la original en el momento que Klaus estuvo con Caroline.
-Ttttt.-; habla
Ttttt; piensa
Ttttt; recuerda
Asco. Repulsión.
Puaj.
Miraste nuevamente hacía el cielo, pidiendo, rogando a alguna bruja muerta qué tu oído vampírico se ensordeciera por un rato.
Gruñiste al notar que, nuevamente fue un intento vano. ¿Mal humorada chica original?
Por supuesto.
Resoplaste con fuerza ante el sonido agónico de los gemidos. Reprimiste las ganas de vomitar. ¿Por que existiendo cuartos, ellos lo hacian en el bosque?...
Desesperados.
Rodaste los ojos ante el sonido de tela rasgandose. Dios, ¿Aun no se sacaban todo?, gruñiste nuevamente, buscaste con la mirada con que entretenerte, buscando un sonido diferente que opacara a tú hermano fornicando.
Mil años y el hombre aun tenia fuerza para esos sonidos.
-!Mierda¡-
Volteaste aun lado ante el sonido. Miraste con burla al moreno que se sacudia con fuerza aun en el piso, revolcandose aun mas en la tierra.
-Así o más notorio lo perro que eres.-Te mofaste, agradecida por la distraccion.
La mirada ónix se enfocó en ti. Aun aturdido, el moreno se levantó casi tambaleandose antes de recargarse contra un árbol, sobandose con insistencio el cuello.
-¿Donde...?-
-En tu pueblo. En Virginia, Mistic Falls. Venga, un lobo siempre reconose su territorio.-Una mirada asecina y un gruñido fue lo que resiviste acambio. Sonreiste con sorna antes de volver a hablar.-Cierto. Este no es tu terreno. Es de mi hermano. Nick.-
Feliz. Contenta.
Alegre.
Dios. El chico Lockwood era muy buena distraccion.
Notaste con divercion como trataba de recomponerse un poco. Meneando la cabeza como buen sarnoso que era, olisqueando el aire y arrugando la nariz con extrañesa mientras trataba de encontrar algo. Parpadeaste interesada, ¿Qué aria si descubriera que su ex follaba a unos cuántos kilómetros con su nemesis?
Se pondría a rabiar.
Dedusiste con entusiasmo.
-¿Notas,...algo?-
La mirada ónix te volvio a atravesar. Estabas segura, que si por él fuera, estarias más que muerta. Lastima para él pobre, una original ni con el pensamiento muere.
Vil mocoso.
Arrugaste la nariz con fastidio, sintiendote por un momento como una mujer vieja y deplorable. O magnifica. Quiza mas sabia que una anciana. Levantaste un ceja y estudiaste al chico.
Bajo, bronceado y con pesimo gusto para vestir. ¿Qué demonios le veia Caroline a ese tipo?, ¿Por qué tu hermano insistía en compararse con él?
¿Me darias la misma elección?
Rodaste los ojos ante el recuerdo.
No, ella no debía.
Odiabas que Niklaus fuera un déspota, engreído, compulsivo, arrogante e inseguro, sobre todo egolatra. Pero, aun asi, ante cualquiera, seguía siendo tu hermano favorito. Quien promete algo y lo cumple, quién siempre porta una sonrisa divertida y te hace sentir mejor por algun remordimiento. Él, tu hermano, era mejor que ese tipo deplorable ante ti.
Devería elegirlo ya.
Suspiraste con pesar y te hacercaste a el cachorro, burlandote un poco ante el hecho de que se intentara fundir con la corteza.
-Dile a Matt, que eres mi regalo de despedida.-
Susurraste.
Lo querías. Ese chico, era el mejor hombre que habías conosido, y lo dejabas libre, que se divirtiera. Que fuera feliz e hiciera feliz a alguien. Que lograra lo que tu no.
El moreno te miro enfadado. Con sus venas del cuello sobresaliendo antes de abrirla boca, dispuesto a soltar veneno.
-Yo no so-...-
Giraste con fuerza extra su cuello. Que mierda soportar a este tipo.
-Para ser parte de la aristocracia, eres un cretino Lockwood.-Murmuraste a su cuepo muerto.
-¿Te diviertes hermana?-aquellas palabras te hacen mirar con fastidió a el rubio.
-¿Ya has acabado, Nick?-La mirada llena de satisfacción y orgullo es suficiente respuesta.-Ya, no me lo digas. Por cierto, tu cachorro es un idiota.-
La mirada azul se paseó un momento por el cadáver. Una sonrisa enorme ocupo los finos rasgos de tu parentesco.
-Espero que eso me de una verdadera oportunidad con ella.-
Miraste un momento a tu hermano, notando como sus ojos brillaban con... Diferencia. ¿Humanidad?,
Pero vamos, no lo resististe.
-¿Y como denominas entonces lo que acabas de hacer?-
-El comienzo. Una pequeña brecha.-Parpadeaste perpleja.-Yo no solo quiero su cuerpo, hermana. La quiero completa. Pero no lo negare, lo que acabo de hacer, fue fenomenal.-
Miraste asqueada a él rubio, actuando un escalofrío de turbación.
Una cosa era saber que tu hermano no practicaba celibato, pero otra era muy distinto que te dijera como fue.
-Bien. Solo no me digas los detalles...pero, dime.-miraste como una ceja rubia se levantaba.-¿Cuando podré decirle cuñada?, ¿En unos meses, años?-
Su sonrisa se tranformo a una ladina. Y sus ojos brillaron traviesos. Y no pudiste evitar sonreir con complicidad.
-Quiza, en unos meses. Solo espero que este, tipo, sigo alejándola de él y acercándola a mi.-
-Bien, pero por ahora.-golpeaste con fuerza su brazo izquierdo, ganandote una mirada furica. Oh, ahí estaba el hombre que conoses desde hace mil años.- No te tires a nadie mientras yo este serca. ¿Estamos?-
-bien.-Te dijo, y tu te volteaste dispuesta a regresar a con tu otro hermano.-Pero toma en cuanta que fue una venganza, tu lo haces todo el tiempo.-
Tu sangre hirvió.
Nadie dijo que fuera ser fácil ser la hermana de Niklaus Mikaelson.
