Descargo de responsabilidad:
No me pertenecen Naruto, highachool dxd, type moon o cualquier otra serie animada.
"Habla normal"
"Pensamientos"
"Monstruos, dragones, apariciones sobrenaturales"
Capitulo tres: encuentro amigos o rivales?
(Olimpo)
"Bien? Estoy esperando ARTEMISA." Dijo Zeus rey del Olimpo mirando a una de sus dos hijas favoritas.
Dicha diosa sólo se sentó con la espalda recta en su tronó, mirando a su padre para decirle sus razones. "Padre voy a decir las razones por la que libere una gran cantidad de mi poder en el mundo mortal pero..." Artemisa hizo una pausa para voltear a ver a la diosa sentada en frente de ella. "Esto te involucra también Atena."
Atena diosa de la sabiduría y la guerra es una mujer hermosa con un cuerpo voluptuoso pero atlético como el de Artemisa, su cabello es de color negro, con unos ojos grises tormentosos los cuáles miraban como si pensara en miles de cosas a la vez, esos mismos miraban a su compañera diosa virgen calculadoramente.
"A que te refieres Artemisa?" fríamente preguntó la diosa de la guerra.
"Hace unas horas tuve un enfrentamiento con un individuo encapuchado lo más seguro de otra facción", informó la diosa de la Caza de forma sería.
Todos los dioses olímpicos dejaron lo que estaban asiendo al enterrase que uno de los suyos tuvo un encuentro con un ser de otra religión.
Zeus el dios de rayo, un hombre de pelo negro y barba larga con unos ojos azul eléctrico, miró a su hija ante esta revelación.
Hera la diosa del matrimonio, una mujer hermosa con un de pelo castaño y ojos cafés, vio a uno de los pocos engendros de su marido que encuentra tolerable.
Poseídon dios del mar, un hombre de cabello negro y ojos verde marino, miro interesado en que se involucra su rival.
Demeter la diosa de la cosecha, una bella mujer de cabellos dorado trigo y ojos color avellana, dejó de comer cereal para mirar a su sobrina.
Hefesto dios de la forja, un hombre músculoso pero de rostro deformé, dejó de jugar con una de sus máquinas.
Afrodita diosa del amor, aclamada como la más hermosa del Olimpo ya que su forma cambia constantemente simple más bella que la anterior, un cuerpo seductor y el par de pechos más grande del Olimpo, dejó de maquillarse para mirar a su mayor rival.
Ares el dios de la guerra sangrienta, un hombre con más músculo que cerebro, de cabello negro corto y unos ojos que literalmente son de fuego, miró interesado por si hubo una pelea.
Apolo dios del sol, un hombre guapo de cabello rubio tan brillante como el sol, con ojos azules, miró interesado en todo lo que haga su hermana pequeña (para molestia de Artemisa ya que ella nació primero).
Hermes dios de los viajeros, miró interesado desde el principio.
Dionisio dios del vino, miró un momento antes de encogerse de hombros y volver a beber licor.
Por último aunque ya no es un atleta olímpico es querida por todos, por lo que se permite estar presente en las reuniones siempre cuidando de la chimenea principal.
La diosa del hogar Hestia, una hermosa mujer de corta estatura, de cara infantil, de cabello negro atado en dos coletas, con ojos ligeramente rojos, con el segundo par de pechos más grande del Olimpo, miró a su sobrina preocupada por ella.
Atena que seguía mirando a su media-hermana decidió hablar. "Es intrigante tu encuentro con este sujeto, pero que tiene que ver conmigo?" preguntó fríamente.
Artemisa la miró para contestarle. "Porque él tiene tu lanza hermana."
"Que dijiste!" casi gritó la diosa de la sabiduría.
"Explicate Artemisa!" ordenó Zeus exaltado de un desconocido tenga en su posesión un arma divina del Olimpo.
Artemisa sólo mantenía una pose calmada, ya había previsto que esta sería sus reacciones, por el rabillo de su ojo vio a Zoe y Phoebe a un postradas con una mueca en sus rostros, seguramente se deben andar reprendiendo a sí mismas por no reconocer la lanza cuando la vieron en las manos de aquel tipo.
"Como dije yo y mis cazadoras luchamos contra este hombre, el tenía la extraña habilidad de invocar armas para arrojarlas a gran velocidad, en algún momento cuándo lo teníamos acorralado él empuñó la 'lanza de Atena' mí teoría es que de algún modo ese hombre encapuchado se infiltró en el Olimpo y robo la lanza del templo de Atena", término de informar lo sucedido viendo las relaciones de los demás dioses del Olimpo.
Todos los dioses hablaron entre sí por esta información. Excepto Zeus y Atena, el primero estaba empezando a brillar de ira ante la perspectiva de que un extraño profano su reino, la segunda siguió mirando a la diosa de la Caza.
"Eso es imposible Artemisa", dijo Atena de forma tranquila.
Los demás dioses se callaron para mirar a la diosa de la sabiduría, mientras que Artemisa entendía que su compañera diosa virgen estuviera en negación.
"Se que es difícil de creer pero yo l-" Artemisa no pudo termina porque Atena la interrumpió.
"No es que no te crea pero digo que es imposible porque..." estirando su mano apareció una lanza, la misma que ese hombre utilizó. "La tengo justo aquí."
La diosa de la Caza se paró de su tronó con los ojos abiertos.
"Como?! Yo vi esa misma lanza en posesión de ese hombre!" Artemisa grito con incredulidad.
"Tal ves la confundiste ~ la tensión sexual provoca alucinaciones~ más si llevas siendo virgen por siglos ~." Afrodita dijo de forma cantarina.
"Callate puta! No me compares contigo una zorra que esta eternamente en celó!" gritó Artemisa a su mayor enemigo.
Caos
Todos los dioses empezaron a discutir si Artemisa esta diciendo la verdad , mientras que algunos no les importa. La diosa en la chimenea miró como su familia peleaba... De nuevo, suspirando decidió calmarlos.
"Todos guarden silencio", ordenó Hestia suavemente pero de forma muy muy muy fría.
Silencio
Es el estado de los dioses olímpicos.
"Dejen de comportase como un grupo de niños, Artemisa no nos diría nada de esto si no estuviera segura de lo que vio. ¿No es así?" no era una pregunta, Hestia al ver que nadie diría nada dio un giró de 180° grados en su personalidad, sonriendo brillantemente miró al único dios que no pareció importarle la disputa de su esposa y media-hermana. "Hefesto."
Dicho dios levantado la mirada para ver a su tía favorita. "Si?"
"Tienes alguna manera en que todos podamos ver exactamente lo que sucedió durante el conflicto de Artemisa?" preguntó la diosa del hogar sin dejar de sonreír.
Hefesto parecía pensarlo un momento antes de responder. "Lo tengo, pero necesitó la ayuda de Hecate y alguien que haya estado ahí."
"Si me permiten mis dioses", dijo Zoe aún arrodillada. "Yo y Phoebe somos voluntarias para que ustedes puedan ver lo sucedido", término con Phoebe asintiendo.
Zeus parecía pensarlo. "Esta decidido haremos esto al modo de Hestia y Hefesto, ahora donde esta Hecate?" preguntó.
"Ella pasa la mayor parte de su tiempo en el inframundo, padre." Respondió Apolo, provocando una mueca de Demeter por la mención de ese lugar.
"Hermanó tal vez deberíamos llamar también a Hades", sugirió Poseidon, pero Demeter protestó inmediatamente.
"No hay necesidad de que ese secuestrador venga aquí!" grito la diosa de la cosecha, levantándose de su tronó.
Poseidon se palmeó la cara, al parecer su hermana todavía no perdona a su hermanó por haber secuestrado y luego casarse con su hija, Persefone.
Atena aun que no le guste Poseidon, comprendió los beneficios de que Hades este en esta reunión. "Estoy de acuerdo."
Los demás olímpicos le dieron una cara de incredulidad, ellos conocían su enemistad con el dios del mar, por lo que era raro que este de acuerdo con él, mientras que Demeter la miró traicionada, cuándo hiba refutar Atena habló primero.
"Sólo les quiero recordad que entre todos nosotros Hades es el que mayor conocimiento tiene del mundo humano actual, así como influencia con lo más bajo de las diferentes facciones" explicó Atena, asegurándose de que todos entendieran su punto.
Demeter de mala gana se volvió a sentarse ya que como siempre Atena tiene razón.
"Ya que todos dejaron de discutir vamos a seguir adelante" dijo Zeus con voz de mando, miró al mensajero de los dioses para ordenarle. "Hermes ve al inframundo para decirles a Hades y Hecate que se solicita su presencia en el Olimpo inmediatamente"
Hermes se levantó de su trono para luego desaparecer en una falta de definición, después de unos instantes volvió como si nada para sentarse en su tronó. "Esta hecho, no deben de tardar"
Tal y como dijo en ese instante dos enormes círculos aparecieron en el piso de mármol del 'gran tronó' uno hecho de sombras y el otro con patrones arcanos púrpuras.
Del círculo en sombras sumergió una figura masculina, este tenía el pelo negro con unos ojos negros vacíos carente de vida, él mismísimo dios del inframundo, Hades.
Del círculo arcano apareció una mujer voluptuosa de cabello negro y ojos de color violeta, esta es la diosa de la hechicería, Hecate.
Dos tronos provisionales aparecieron donde las dos nuevas deidades fueron asentarse, hubo silencio un momento entre los dioses, pero fue roto cuándo el señor de la muerte empezó a hablar.
"¿Porque la invitación repentina Zeus?" dijo Hades mirando a su hermanó menor. "Estaba ocupado"
"Mn! Seguramente secuestrando a las hijas de otras madres!" grito Demeter mirándolo acaloradamente.
Hades no le hizo casó muy a la ira de la diosa de la cosecha.
Poseidon decidió intervenir para evitar una pelea entre sus hermanos. "La verdad es que hubo un problema en el mundo mortal y necesitamos a Hecate para averiguar lo que sucedió exactamente"
Los recién llegados miraron interesados ante eso. "Dime, acaso tiene que ver con la explosión de poder divino de Artemisa, la cual sucedió hace algunas horas?" preguntó Hades.
Todos los dioses (a excepción de Hestia) miraron al dios del inframundo con sospecha, Hades sólo puso los ojos al ver cuánta confianza le tienen sus familiares, así que decidió aclarar las cosas.
"Lo se porque yo mismo me encargué de que los otros panteones no tomarán esto como una declaración de guerra hacía ellos" explicó recibiendo miradas asombradas por su rápido trabajo para encubrir lo sucedido.
Bueno Ares lo miraba molesto por haber evitado una guerra potencial.
"Aún que fue más sencillo con las tres facciones bíblicas" dijo Hades como una ocurrencia tardía.
Pero Atena atrapó el tono en que su tío lo dijo. "¿A que te refieres Hades?
El dios del inframundo no se sorprendió que su sobrina lo descubriera así que mejor daba esta información ahora en vez de más tarde como había pensado.
"Al parecer los actuales líderes del mundo demoníaco los cuales son los hijos de los 'Maos' fallecidos planean lanzar un ataque al cielo y el territorio de los ángeles caídos poniendo fin al alto al fuego e iniciar una vez más con la gran guerra" les dijo de forma sería por la gravedad del asunto.
Los olímpicos se intrigaron, si la gran guerra bíblica inicia nuevamente una gran cantidad de seres humanos morirán, afectando su poder un poco, todos se preocuparon... Bueno a excepción de...
"Genial! Otra guerra esta vez deberíamos participar en ella!" grito él bruto de guerra Ares levantándose de su tronó.
Pero la alegría no le duró mucho.
"Vasta Ares! Como la última guerra de las tres facciones bíblicas no nos involucráremos" ordenó Zeus elevando su poder con un trueno retumbando fuera del templo.
Ares se volvió a sentar con los dientes apretados por negarle su diversión.
Hecate viendo cómo se desviaban del tema original, atrajo la atención de todos. "Sí me perdona señor Zeus, tal vez deberías volver a la razón original por la que yo y el señor Hades fuimos convocados"
Los olímpicos asintieron a la sugerencia de Hecate, Zeus miró a su hijo lisiado. "Hefesto prosigue con lo que ibas hacer"
El dios herrero miró a la diosa de la hechicería. "Hecate necesitó que uses unos de tus hechizos para leer la memoria de las cazadoras presentes y luego lo mandes a este nuevo inventó en el que e estado trabajando" para demostrarlo chasqueo los dedos.
En ese instante en medio del templo del templo apareció un rectángulo plano enorme.
"Con esto podremos ver sus recuerdos en todo detalle" se jactó Hefesto, al ver la miradas de los demás dioses.
Hecate salió de su asombro para ver a las pequeñas figuras cerca del trono de Artemisa. "Cazadoras necesitó que se levanten y me miren a los ojos" instruyó.
Zoe y Phoebe miraron a Artemisa quien les dio el visto bueno a sus cazadoras. Ambas se levantaron y miraron hacia arriba para ver a los ojos de la diosa de gran tamaño.
Pero antes que pudieran comenzar, fueron interrumpidos por Artemisa que parecía haber recordado algo importante.
"Espera! Antes que comiencen, Hecate te pido que censures algunas partes" exigió la diosa de la Caza mirando a la diosa menor.
Hecate sólo asintió antes de volver a las cazadoras que parecían ver a su diosa con agradecimiento. Comenzando a cantar un conjuro, un circulo arcano apareció en la punta de su dedo, de el surgió una niebla púrpura la cuál se dirigió a las cazadoras y las envolvió un momento para luego dejarlas e ir a la ventana que invocó Hefesto.
Todos miraron como en el interior del rectángulo aparecieron una serie de imágenes, hasta que pareciera componerse así mismo.
Primero escucharon el sonido de chapoteos de agua y risas de niñas, entonces vieron que eran todas las cazadoras incluyendo a su diosa tomando un baño en un río, pero para la decepción de algunos, sus cuerpos desnudos del cuello hasta los tobillos eran ocultos por cuadros negros, ahora entendieron la razón del pedido extraño que le hizo a Hecate.
Pero un dios era el más decepcionado... Y... No era uno varón.
"Aaaaaw! No eres para nada divertida Artemisa ~!" Afrodita reprochó a su rival.
"Mn! Como si me importará lo que pienses" Artemisa le respondió con odio frío.
"Ya dejen de pelear, esto es importante" Hera les dijo con mando, las diosas de mala gana volvieron a ver los recuerdos.
De vuelta en el recuadro, todo parecía tranquilo para Artemisa y sus cazadoras, hasta que se oyó un ruido en los arbustos cercanos, de ellos salió un hombre con un manto negro de cuerpo completo su rostro oculto por la capucha, él sólo las miró con confusión si la inclinación de cabeza a un lado era una señal.
"Así que por eso fue el conflicto porque las vio desnudas, hermanita?" Apolo le preguntó a su gemela.
"Era lo normal. Vernos desnudas es una ofensa que sólo pude ser pagada con su vida... Y por última vez Apolo yo ayude a madre a darte a luz por lo que yo soy la mayor!" Artemisa le grito a su gemelo.
Otra cosa que notaron del encapuchado es su presencia o la falta de ella, es como si ni siquiera esta ahí, además que hay un tipo de estática alrededor de figura.
"¿Hefesto como es que podemos sentir el sentimiento que desprende ese hombre si sólo estamos viendo el recuerdo de mi encuentro con él, y que pasa con la estática no estaba ahí cuando me enfrente contra él?" Artemisa le preguntó a su medio-hermano deformé.
"Para tu primera pregunta diseñe esto para simular todo como si en verdad estuviéramos ahí, así poder hacer un mejor análisis" respondió maravillando a los demás dioses y cazadoras. "En cuánto la estática es... La señal de que ese tipo esta usando un tipo de ilusión, una potente por lo que puedo ver"
"Eso es intrigante una ilusión que pude afectar inclusive a una diosa" Atena reflexionó en voz alta. "A un que también me preguntó Artemisa. ¿Porque no utilizaste tu poder para transformarlo en un animal como siempre?"
"Lo intenté hermana pero..." Artemisa dejó colgando la respuesta cuando mostraron como ella uso su poder divino, pero este sólo se encogió de hombros y la miró con curiosidad. "El parece tener una gran resistencia a la magia divina"
"Este hombre debe de tener una gran cantidad poder si es capaz de cepillar como si nada el poder divino de Artemisa" dijo Atena inspeccionando al encapuchado, su celebró trabajando a mil kilómetros por segundo intentando averiguar su identidad.
Aprovechando la condición del encapuchado, una cazadora alcanzó su arco y le disparó una flecha directo a la cabeza, todos pensarlo que atravesaría su cabeza pero en el último segundó hizo su cabeza para atrás esquivando por los pelos la flecha, luego dio un gran salto cruzando el río y darse la fuga a gran velocidad.
"Por lo menos sabemos que no es un humano. Ningún ser humano normal pude moverse a esa velocidad a menos de que tenga un sacred gear" Hermes dijo al ver lo rápido que era el sujeto.
"Si, pero esa clase de velocidad no debe de ser problema para Artemisa" comentó Demeter, dando a su sobrina una sonrisa que devolvió con gusto.
Tal y como dijo la diosa de la cosecha, ni un segundo más tarde la diosa y sus seguidores se vistieron en un flash eliminado la censura ya que ahora tenían su vestimenta para la Caza, todas fueron a la dirección en la que el tipo escapó, dispuestas a cazarlo.
"Mierda! Ya siento lástima por el tipo, tener a los enemigos de todos los hombres a tu espalda, es algo que no le deseó a nadie" dijo Apolo, sintiendo lástima por el tipo, intentando desviar la mirada de su hermana.
El tipo era rápido, pero no lo suficiente ya que en poco tiempo lo alcanzaron unas cazadoras le lanzaron más flechas pero este las esquivó, mientras que el encapuchado estaba ocupado esquivando, vieron a Artemisa preparando su arco con una flecha cargadas, como soltó la cuerda, vieron que esta vez no pudo evadirlo dándole en el costado, provocando el grito del hombre pero...
"Aaaa!"
"¿Ese fue el grito de un niño?" preguntó Hestia reconociendo el sonido de un infante en sufrimiento y dolor.
"Yo también pensé los mismo tía Hestia, pero luego pensé que sólo es un truco de ese hombre" Artemisa tranquilizó a su familiar preferido.
Saliendo del bosque notaron que ahora estaban en un valle de césped y algunas colinas alrededor, en medio de ella con el sol enfrenté de él estaba el encapuchado viéndose astral en apariencia, todos los dioses tenían que admitir que era una gran imagen.
"Apuesto que debajo de esa capucha se encuentra un hombre sexy~!" chirrío Afrodita con un poco de lujuria. Los demás que estaban presentes en la sala sólo rodaron los ojos por la actitud de la diosa del amor.
Cuándo el hombre se dio la vuelta todos se tensaron ya que aún con la capucha pudieron notar un par de ojos rojos brillantes, además de que aún no podían sentir su poder, había un sentimiento sofocante proveniente del hombre.
Lo oyeron hablar, pero el idioma que utilizaba no era griego o cualquier lenguaje que se habla hoy en día.
"¿Que lengua es esa? no la reconozco" Preguntó Atena a nadie en particular, más tarde iría a su biblioteca para investigar.
Con el comandó de la diosa de la Caza, las cazadoras siguieron el ejemplo de su ama y se prepararon para atacar con su flechas, cuándo dispararon, sucedió algo que impresionó a los dioses.
De la nada apareció una flor etérea gigante de color rosa, la cual actuó como escudo ya que fácilmente resistió la lluvia de flechas la cual ni sí quiera ellos se atreverían a tomar de frente. Pero no todos tuvieron la misma reacción.
"Jajaja! El famoso ataque de Artemisa y sus cazadoras, fue detenido por una flor, jajajaja! Que pat-" Ares se burlaba, pero no término porque tuvo que esquivar una flecha dirigida a su entrepierna por una Artemisa cabreada.
Atena sólo tenía abiertos ligeramente los ojos al ver el escudó, pasando su mirada a Ares el cuál estaba apuntó de gritarle a su media-hermana, pero lo interrumpió. "De verdad eres un idiota al no reconocer ese escudó"
Todos los presentes salieron de su asombro, para que la diosa de la sabiduría les diga lo que descubrió. Excepto Ares que miraba con odio por haber sido insultado.
"Bueno no me extraña que nadie lo reconozca ya que la última vez que lo vi fue en la guerra de Troya" dijo Atena mirando con más cuidado la imagen detenida de la flor etérea.
"¿De donde reconoces esa flor Atena?" Hera pregunta captando su atención cuándo mencionó la guerra que se desató por la disputa infantil entre ella, Afrodita y Atena.
"No de donde, si no de quién? Ese escudo perteneció al héroe Ajax" dijo apartando los ojos de la pantalla para mirar a los demás dioses. "El único escudó en ese tiempo que logró detener la 'lanza de Hector' abandonando su forma física para lograr esa hazaña, ganando su lugar como una reliquialegendaria el escudo de siete pétalos Rho Aias"
Los presentes estaban desconcertados de que ese hombre tenga en su posesión tal tesoro. Pero Zeus se estaba molestando de que ese hombre tenga algo que por derecho le pertenece al Olimpo ya que el Héroe Ajax, es de la mitología griega.
Atena esperó a que su padre se calmara un poco ya que lo próximo dañaría su enorme ego.
"Padre hay algo más que debes saber sobre ese escudo etéreo" dijo Atena captando de nuevo la atención de todos. "Aún con lo frágil que parezca Rho Aias, cada uno de sus pétalos sería capaz de soportar varios tiros de tú Perno maestro"
!
Todos en el gran tronó jadearon ante las palabras de Atena, su sorpresa es fácil de entender ya que el Perno maestro es el símbolo principal de poder de Zeus, un rayó puro que es capaz de destruir todo un continente cuándo Zeus utiliza su verdadera forma al máximo de su poder.
Algo capaz de soportar tal cantidad de poder es inaudito, una blasfemia.
En cuánto a Zeus... Este temblaba en su tronó con un aura eléctrica a su alrededor, ofendido y furioso de lo que informó su hija. Él era poderoso por si sólo pero era gracias a su rayó que lo puso en igualdad de condiciones con esos odiosos de Odin e Indra. Saber que hay alguien que no es un dios el cual puede resistir su mayor orgullo lo pone furioso.
Obligándose a calmarse disminuyó su poder divino. Primero debe estar seguro. "Atena, ¿como estas tan segura de eso?"
Dicha diosa sólo miró tranquilidad al ya haber previsto esa pregunta de su padre. "Por la misma razón por la que las flechas de Artemisa no dieron ni un rasguño a la primera capa"
Artemisa inmediatamente cuestionó a su hermana. "¿Cual razón, Atena?"
"Rho Aias tiene un atributo anti-proyectil, es decir, sus defensas se volverán casi imposible de traspasar para cualquier ataque de largó alcancé, en este caso las flechas de Artemisa o el rayó de padre" dijo Atena con monotonía.
Por alguna razón Artemisa se enfadó al escuchar esto, es como si ese cerdo se estuviera burlando de ella. Un sentimiento que era compartido por Zeus.
"R-Realmente tal objetó existe?" dijo Hermes tartamudeando un poco. "Entonces ese tipo es intocable"
"No exactamente" Hefesto respondió. "Como dijo Atena, ese escudó es anti-proyectil pero si Artemisa hubiera atacado con un arma cuerpo a cuerpo o con sus propios puños, los pétalos al máximo tendrían la durabilidad de un castillo lo cual no sería un problema para nuestra fuerza divina" término de decir el dios de la forja.
Los dioses se animaron al escuchar esta debilidad, en especial Artemisa ya que ella tiene planeado darle caza al hombre una vez que termine la reunión.
"Muy bien, Hefesto reanuda el recuerdo" dijo un Zeus más animado.
Esta vez vieron como una falta de definición rozó el rostro de Artemisa. Un pequeño corte en su mejilla donde salía sangré dorada, mirando lo que causó esa herida, incrustado en el suelo era una hermosa espada pero desapareció rápidamente en polvo dorado.
"Ese maldito! Como se atreve a dañar a mi pequeña hermana!" grito el dios del sol parándose pero luego grito de dolor por una sandalia voladora obligándolo a sentarse una vez más.
"Callate Apolo! Por última vez yo soy la mayor!" Artemisa le grito a su hermanó gemelo.
Hestia sólo suspiro. "Apolo, Artemisa controlense, saben lo grave que es esto?" otra vez no era una pregunta, los gemelos se calmaron no queriendo hacer enojar a la diosa del hogar.
"La tía Hestia tiene razón no sólo ese hombre tiene un escudó mitológico, sino también un arma que es capaz de herirnos" dijo Atena con una mirada más calculadora intentando reconocer el arma que desapareció tan rápido como apareció.
Artemisa ya más calmada por el comentario de su gemelo, miró a la diosa de la guerra. "Creeme Atena todavía no has visto nada"
Volviendo al recuerdo el tipo habló perfecto griego pero con una voz distorsionada, al parecer estaba negociando su salida, pero las cazadoras no tuvieron nada de eso y le dispararon sin que su ama le haya ordenado.
"¿En serió tomar una decisión sin las órdenes de Artemisa?" pregunta Demeter con una ceja levantada a las cazadoras presentes.
Zoe y Phoebe sólo bajaron la cabeza avergonzadas ya que ellas fueron las primeras en levantar sus arcos.
"Dejenlas ellas solo perdieron sus estribos un momento al ver que ese cerdo me lastimó" Artemisa dijo defendiendo a sus doncellas obteniendo una mirada de admiración de ellas. "Además quiero que pongan atención desde esta parte ya que se mostrará la verdadera capacidad de este tipo" dijo de forma muy seria. Los demás dioses asintieron al ver la seriedad de la diosa de la Caza.
Como dijo Artemisa desde aquí comenzaba la verdadera pelea, cuando las cazadoras lanzaron sus flechas estas fueron interceptadas por más faltas de definiciones que venían de la nada. En ese momento el hombre levantó ligeramente su brazo el mismo que Artemisa hirió pero parecía ya sanado, luego lo oyeron decir 'como quieran' después de eso todos se sorprendieron hasta la médula, al ver la cosa más extraña y hermosa que han visto en su inmortal vida.
"Pero qué mierda es eso?!" grito Ares, ocasionado una mueca de Hestia pero no dijo nada ya que estaba sin hablá como la mayoría de los dioses por la impresión.
Hecate con los ojos como platos se recompuso y analizó lo que estaba viendo ya que la magia es su dominio. "Parecen desgarros dimensionales, pero nunca vi ni uno como esos. No siento ni una pizca de magia de ellos!" grito al final la diosa de la hechicería al ver los portales dorados.
Si. Lo que todos miraban con asombró (acepción de Artemisa y sus cazadoras) eran diez ondas doradas que aparecieron de la nada alrededor del hombre, pero ahí no acabó la sorpresa ya que de ellas empezaron a salir lentamente unos objetos.
Mejor dicho lanzas de diferentes formas pero hermosas a la vista.
"Esos son!" grito Apolo.
"Si" dijo Hermes.
"Armas legendarias, ¿como en nombre de Caos tiene tantas?" cuestionó Hera con desconcierto.
Todos los dioses se cuestionaron.
¿Quien diablos es este tipo?
"Cuidado!"
Oyeron el grito de Artemisa en el recuerdo, vieron como las cazadoras lograron esquivar por los pelos las lanzas legendarias que salieron disparadas de los portales. Luego Artemisa dio sus órdenes a sus doncellas para luego atacar de frente al encapuchado junto con Zoe y Phoebe, al parecer lo tenían contra las cuerdas.
"Al parecer ya tienes todo bajo control Artemisa" dijo Poseidon a su sobrina.
Dicha diosa sólo sacudió la cabeza con desaliento. "La verdad es que no. Desde ahí todo empieza a ir cuesta bajo" dijo por lo que los demás la miraron con confusión ya que claramente ella hiba ganando.
Un portal dorado disparo un tesoro al suelo, levantándo una cortina de humo ocultando al hombre, después Artemisa despejó la vista utilizando su poder revelando una vez más al encapuchado.
Todos entraron en shock al ver al hombre o mejor dicho el objeto que tiene en sus manos, una lanza dorada.
La misma que actualmente tiene la diosa de la sabiduría en sus manos.
"Entonces Artemisa estaba diciendo la verdad" murmuró Hermes.
"Por supuesto que decía la verdad! Mí hermana pequeña nunca me mentiría! ...Och!" grito Apolo de entusiasmo pero luego de dolor cuando otra sandalia le pegó en la cabeza.
"¿Pero como tiene la Lanza de Atena si ella la tiene ahora en sus manos?" preguntó Hestia.
"Una falsificación tal vez" respondió Demeter.
"No, no es una falsificación" dijo Hefesto de repente ganando la atención de casi todos.
"¿Cómo qué no tuerto?" pregunto bruscamente Ares insultando a su hermanó, pero Hefesto no le hizo casó lo cual lo enfureció.
"¿Qué quieres decir Hefesto?" pregunto amablemente Hestia.
Hefesto respondió de buena gana a su tía favorita. "A lo que me refiero es que como la mayoría de las armas en el Olimpo yo fabriqué esa lanza y tengo formas de saber si son las originales" dijo.
Con un movimiento de su mano acercó más la imagen detenida para ver más de cerca la lanza y escrita en ella esta su firma.
Hefestus
Hablaron entré sí de como es posible que ese hombre posea la Lanza de Atena, pero se detuvieron cuando una gran cantidad de poder divino se liberó casi sofocando a las semi-inmortales doncellas, mientras que los dioses miraron al origen de esa gran cantidad de poder.
La diosa de la sabiduría miraba con gran intensidad el recuerdo toda su forma cubierta por un aura divina dorada parpadeando cada pocos segundos queriendo liberar su verdadera forma, los presentes miraron con cautela ya que era una de las pocas veces en la historia que vieron a la siempre serena Atena tan enojada.
Hasta que toda la liberación de poder se detuvo cuando Atena cerró los ojos y tomó un gran respiró obligándose a calmarse. Todos los demás suspiraron de alivió ya que nadie quería tratar con una Atena enojada.
"Hefesto" llamó Atena con un tono más frío de lo normal.
"¿Si?" preguntó Hefesto a su ex-enamoramiento.
"Prosigue con el recuerdo" ordenó la diosa de la guerra.
"Espera!" gritó de repente Artemisa cuando recordó lo que sucede después. "Ya vieron lo que quería mostrarles, no hay necesidad de ver más"
"¿No hay necesidad?" repitió Atena dirigiendo una mirada que casi estremeció a la diosa de la Caza. "Para empezar esta reunió se hizo por ti. Y en segundo lugar tenemos que ver todo hasta el final para saber mejor las capacidades de ese tipo" término con frialdad.
"Tal y como dijo tu hermana" dijo Zeus dirigiéndose a Artemisa. "Vamos a verlo todo, Hefesto! Reanuda el recuerdo"
Viendo como en el recuerdo Artemisa se enfureció al reconocer el arma y comenzó a insultar al tipo pero este se movió a gran velocidad para estar enfrente de Artemisa empezando a intercambiar ataques, mientras que las ondas disparaban todo tipo de armas hermosas manteniendo a raya a las cazadoras.
"Esta peleando mejor que antes" dijo Demeter impresionada por la pelea.
"Es mi lanza" respondió Atena con molestia. "Le otorgó una mente analítica como la mía durante la pelea, seguramente ya tiene varios planes para salir victorioso"
Artemisa sólo apartó la mirada ya sabiendo lo que venía.
Ahora en la pantalla vieron como el hombre tomó una postura perteneciente a la diosa de la guerra (Atena ya quería matar al tipo) y atacó a Artemisa con gran velocidad, pero este apuntó la lanza al suelo obligando a Artemisa a saltar pero en ese momento le cayó un jarrón en la cabeza cubriéndola con líquido verde.
...
Para colmó su figura de 12 años empezó a cambiar a su forma adulta y toda su ropa se destruyó dejándola desnuda (aún que no pudieron verla ya que se censuró).
...
...
...
"Ja"
"Jaja"
"Jajaja! Jajaja!"
Apolo, Hermes, dionisio, Ares, Demeter y Afrodita se reían como locos. Mientras que los demás sólo tenían una pequeña sonrisa (a excepción de Zoe y Phoebe) inclusive Atena y Hades curvaron sus labios un poco hacía arriba.
Artemisa tenía la cabeza agachada con su pelo ocultando su rostro, apretando los dientes prometió castrar a ese hombre cuando lo encuentre.
Cuando todos se calmaron vieron como literalmente Artemisa explotó, luego con un pulso de su poder despejó el polvo revelando que el encapuchado había escapado.
"Entonces esa es la razón" dijo Zeus mirando a su hija con Leto.
"Si padre" dijo Artemisa después de controlar su vergüenza. "Planeó dar caza a ese tipo una vez termine la reunión"
Zeus asintió comprendiendo. Hestia vio a su sobrina con preocupación "¿Estas segura Artemisa? Ese hombre parece muy hábil " dijo la diosa del hogar.
Artemisa miro a su tía favorita. "No te preocupes tía ese hombre sólo tuvo suerte, además tengo una pista" dijo la diosa de la Caza sacando algo de su toga.
"Esperaba que Hefesto le echará un vistazo a esto" dijo revelando el brazalete de oro del encapuchado cuando se le calló.
"Kyaaa~!" gritó Afrodita de repente. "Que bonito brazalete ~! Dámelo~!" salto la diosa del amor hacía Artemisa dispuesta a quitarle el hermoso brazalete.
Pero fue detenida cuando la mano izquierda de Artemisa le agarró la cara manteniendola alejada, mientras que con la derecha sostenía el brazalete lo más lejos posible de Afrodita.
"¡Atras perra!" grito Artemisa, tomando un pequeño impulso le arrojó el brazalete a Hefesto quien lo atrapó sin mirar, Afrodita suspiro decepcionada regresando a su trono ya que no esta dispuesta a acercarse a su marido.
Hefesto centro su atención al pequeño brazalete en la gigante palma de su mano, notó algo extraño en él, por curiosidad sin que nadie lo notara dio un poco de su poder divido al brazalete. Grande fue su sorpresa cuándo este lo absorbió como una esponja.
"Imposible" dijo con incredulidad.
Los dioses griegos miraron al dios herrero con desconcierto, ya que era la primera vez que lo oían tan impresionado.
"Padre" llamó Hefesto sin apartar la vista del brazalete. "Este brazalete esta hecho de... Oro Celestial"
"¡Estas seguro!" grito Zeus sobresaltando a todos cuando se levantó de su tronó.
"Si" contestó Hefesto con seriedad.
"Pero es material es..." dijo Poseidon.
"Lo se"
"¿Como es posible?" pregunto Hades.
"Yo tampoco me explicó como es que tenía algo así" dijo Hefesto.
Aparte de estos cuatro todos los demás estaban confundidos de lo que hablaban.
"Esta bien alto" dijo Apolo hartó de no entender de lo hablaban. "¿Que tiene de especial que este hecho de Oró Imperial?"
"No Imperial, es Celestial" corrigió Poseidon a su sobrino.
"¿Cual es la diferencia?" Hermes preguntó con una ceja levantada.
Esta ves Hades respondió. "La diferencia es que el Oró Celestial, es el metal divino más valioso en la existencia. Incluso más que la Plata Celestial con las que están hechas las armas de Artemisa"
Artemisa se levantó de su tronó. "Tienes que estar bromeando! Sabes cuantos desafíos tuve que superar para conseguir ese material porque me dijeron que era el mejor!" grito Artemisa por alguna razón ya esta perdiendo sus estribos fácilmente por cualquier razón que tenga que ver con ese tipo encapuchado.
"¡Artemisa sintate!" ordenó Zeus. Su hija de mala gana se volvió a sentar.
"La razón por la que ninguno de ustedes sabían de este metal, es porque es tan escaso que se considera inexistente, un mito" respondió Zeus.
"Lamentablemente el Olimpo no cuenta con suministros de este valioso material, mientras que el panteón Indu es la única facción que posee Oro celestial, aunque sólo tienen un pocosegún nuestros espías" dijo Poseidon con una mueca.
Los demás dioses guardaron silencio a la información que sus tres principales deidades y el dios de la forja les revelaron, analizando con cuidado esta información. A excepción de:
Ares, que actualmente afilaba una espada sin importarle una baratija (según él).
Dionisio, que seguía bebiendo vino.
Afrodita, que miraba el brazalete en la mano de su marido con un brilló en sus ojos, deseando a un más esa joyería al saber que estaba hecho del material más valioso en la existencia.
Y sorprendente Atena quién estaba viendo todavía el recuerdo, repitiendo algunas partes analizándolas muy seriamente.
"Entonces..." fue Apolo quien rompió el silencio. "¿Nos pueden decir porqué el Oró Celestial es tan valioso?"
Los tres hijos de Cronos se miraron, pero fue Hades quien respondió. "Cómo saben muchas de las armas u objetos antiguos hechos por el primer panteón creados por Caos, son extremadamente poderosos y hasta algunos dioses los tomaron como símbolos de poder. Pero luego se descubrió que todas estas armas están hechas a basé de Oro Celestial"
Hades luego miró a su sobrino que estaba experimentando con el brazalete. "Hefesto, ¿porque no les dices el ejemplo más notable de las propiedades del Oro Celestial?"
El dios herrero levantó la vista para ver a todos los presentes mirándolo, suspirando dejó el brazalete. "No es un hecho muy conocido pero hay una facción que tuvo en sus manos la mayor cantidad de Oro Celestial desde la antigüedad"
"¿Cual es esa facción?" pregunto Demeter.
"La de los ángeles" respondió Hefesto tomando por sorpresa algunos. "Hace milenios el Dios bíblico encontró una gran cantidad de Oro Celestial en las ruinas del primer panteón"
"Entonces los ángeles tienen todo ese material" dijo Hermes.
"Como dijo Hefesto lo solían tener" respondió Poseidon. "El Dios bíblico lo utilizó todo en lo que muchos incluyéndonos lo consideramos un desperdicio"
"¿En que los usó?" preguntó Hera al no saber nada de esto, pero como la mayoría, no se interesa en los asuntos de otros panteones.
Hefesto no dijo nada un momento, ya que lo va a revelar sería sorprendente. "El Dios bíblico, utilizó todo para que los humanos tuvieran forma de defenderse de lo sobrenatural"
Fue Hestia que descubrió inmediatamente lo que su sobrino deformé dijo, antes que los demás. "N-no refirieres a ésos..." término recibiendo miradas interrogantes de los que no sabían.
Zeus se levantó de su tronó ganando la atención de todos.
"Si... El Dios bíblico utilizó todo el Oró Celestial para crear los Sacred gears!"
...
Todos los dioses se quedaron sin palabras (a excepción de Atena, Hefesto y los tres grandes).
Hefesto empezó hablar mientras admiraba el brazalete. "Ahora entienden el verdadero valor de este material, todos los Sacred gears fueron hechos con un poco de Oro Celestial, como herrero admito que todos los gears sin importar su poder o utilidad son obras maestra que ni yo por el momento podre recrear sin este material" admitió.
Artemisa después de hallar nuevamente su voz hizo una pregunta. "Si eso es verdad, ¿qué me dices de las trece armas que se rumorean que son capaces de matarnos?"
"Las 13 Longinos" fue Hades que decidió contestar. "Ha diferencia de los demás gears que varían su contenido de Oró, las 13 están 100% hechas de Oro Celestial"
"Pero eso no tiene sentido, ya me e encontrado con los portadores de diferentes Sacred gears y la mayoría no parecen tener nada de Oró, por Orden algunos ni si quiera tienen forma física!" dijo Artemisa un poco agitada.
"Esa es una de las razones por las que es tan valioso" dijo Hefesto con calma. "Las propiedades del Oro Celestial son de ser altamente compatibles a cualquier tipo de energía ya sea divina, santa, demoníaca, draconiana y cualquier otra que se les ocurra. El Oró absorbe energía cómo una esponja sin límites claros ya que el impulsado gears y el divina dividiendo son capaces de contener las almas de los Dragones Celestiales. Conforme como se fabriquen el Oró Celestial cambia su misma existencia para adaptarse a la potencia con las que se fusionen" término contestando las preguntas de todos.
Zeus a un de pie miró a su hija cazadora. "Es por eso que en este instante capturar a este mortal se a convertido en máxima prioridad en el Olimpo. ARTEMISA! Tu y tus cazadoras traerán a este hombre vivo ante nosotros, para averiguar donde hay más Oró Celestial, así el Olimpo se convertirá en la facción más poderosa!" término con truenos retumbando.
Artemisa hizo una mueca ya que ella sólo quiere matar al hombre, pero luego sonrió, Zeus sólo dijo traerlo vivo no dijo nada de traerlo sin algunas extremidades. "Como órdenes padre"
"Zeus espera"
Hera la reina del Olimpo le habló a su maridó a un que también va dirigido a todos. "Reconozco las habilidades de Artemisa, pero este hombre ya a demostrado poder escapar de ella"
Artemisa miró a su madrastra. "Eso sólo fue suerte, no volverá a ocurrir" respondió fríamente.
Hera la miró con seriedad. "El hecho que ocurriera ya es motivó para tomar precauciones"
Zeus considerando por una vez la opinión de su esposa preguntó. "¿Que propones querida?"
"Que un dios la acompañe como copia de seguridad, así se incrementará las probabilidades de captur-" Hera no término ya que fue interrumpida.
"Yo iré! Me muero de ganas de luchar contra ese tipo!" Ares grito con una sonrisa salvaje en su rostro.
"Denegado!" respondió fuertemente Hera molesta con su hijo bestial por interrumpirla. "Esta clase de misión requiere paciencia y sutiliza, cosas en las que eres horrible"
Ares apretando los dientes se volvió a sentar ya que nunca nadie esta de acuerdo con el en hacer una masacre, bueno luego se animaría con joder con la mujer de su hermanó deformé.
"¿Entonces con quien quieres enviar junto a Artemisa, hermana?" preguntó Demeter a la esposa del padre de su hija.
"La mejor opción en este caso sería Atena" Hera propuso.
Artemisa que hiba a negar la ayuda cuándo Ares gritó, pensó mejor cuándo Hera dijo que Atena era la mejor opción, ellas ya han trabajado juntas en el pasado y son temidas como unos de los dúos más peligrosos en el mundo sobrenatural, plus Atena es una de las pocas diosas que pude llamar amiga.
"Estoy de acuerdo si es Atena, con ella esta caza debería ser sencilla"
Apolo decidió bajar de la nube a su hermana. "Estas segura de eso hermanita, a un que logres localizarlo, ese tipo estaba encapuchado, seré como buscar una aguja en un pajar"
Artemisa miró irritada a su gemelo. "Sólo te quiero decir que yo encontré esa aguja... ¡Y por última vez yo soy la mayor!"
"Si pero después de una semana, además de que no sabes como luce el tipo" contrataco Apolo.
La diosa de la Caza quiso protestar pero tuvo que admitir que sin conocer la cara de ese hombre esta caza sería más problemática.
"Ese no será un problema"
Todos voltearon a ver a la diosa de la sabiduría y la guerra.
Atena estuvo todo el tiempo viendo el vídeo en repetidas ocasiones, ella ya sabía sobre el Oró Celestial y había previsto que Artemisa la enviaran a capturar a este hombre, así que colocó toda su atención en estudiar el vídeo de principio a fin, para a averiguar la identidad de este hombre.
"Descubristes algo Atena?" preguntó Hades.
"Si" respondió la diosa de la sabiduría. "Hefesto repite la parte en la que literalmente Artemisa explota" dijo ignorando la mirada de la diosa de la Caza.
Hefesto miró sin comprender pero hizo lo que dijo su antiguo enamoramiento. En la ventana se reprodujo ese momento.
"Ahora quiero que presten atención" dijo seriamente la diosa de la sabiduría. "Si estoy en lo cierto (como siempre) en este instante sabremos la identidad de este sujeto"
Ante esas palabras todos miraron nuevamente el recuerdo, incluso los que no estaban interesados.
Vieron nuevamente cuando Artemisa hiba a explotar, pero la imagen se detuvo por Atena.
"Hefesto has que ese momento pase lo más lentamente posible" ordenó la diosa de la sabiduría. "Y enfoca toda la ventana a ese hombre"
Nadie objeto ante esa orden, Hefesto con unos movimientos de mano ajustó la imagen totalmente al tipo, y relantetiso el recuerdo.
Vieron un poco con interés como todo se hizo más lento, cuando la energía de la explosión se dirigía al hombre, en un destelló dorado una serié de escudos lo protegieron, no eran como Rho Aias pero se notaban que eran tesoros de gran valor.
"En serió cuantos artefactos antiguos tiene?" cuestionó Hermes.
"Callate esto parece bueno" Apolo callo a su media-hermano.
Después de que los escudos lo protegieran de lo peor de la explosión (notando que ellos no tenían ni un rasguño pero nadie dijo nada) estos se disolvieron en polvo dorado, revelando al encapuchado con su mano libre extendida, en otro flash agrandaron los ojos cuando apareció un cascó que conocían bastante bien.
"¡Que es esta blasfemia!" grito Hades inundando todo el Olimpo con su energía divina oscura asustando a todos los dioses menores y cazadoras. "¡Como es que ese mortal tiene mi casco si esta seguro en mi palacio en el inframundo!"
"Calma Hades" dijo Atena no verse afectada por este nivel de poder como los demás olímpicos. "Es por eso que estamos aquí para averiguar como ese tipo también tiene mi lanza"
Hades respiró un par de veces disminuyendo su poder, una vez calmado hizo un gesto con la mano para que prosigan.
Volviendo al recuerdo como el sujeto sostenía el Casco de Hades este soltó la Lanza de Atena la cual desapareció de la misma forma que los escudo, con la mano recién librada agarró su manto quitándoselo en un momento.
Este era el momento de la verdad todos se inclinaron un poco para saber la identidad de este hombre. Cuando el manto dejó su cuerpo hubo una estática, después de que la imagen se acomodó todos entraron en shock, nadie se salvo de dejar caer su quijada incluso los más dignos, ya que nadie se esperaba esto...
Un niño.
Un niño pequeño.
Un niño pequeño que no aparentaba más de 6 años.
Era una cosita la mitad del tamaño de la forma adolescente de Artemisa, con cabello rubio dorado como el sol pero no tan brillante como el de Apolo sino que parecía en tener un balance perfecto para admirar. Piel ligeramente bronceada, unos ojos carmesís con pupilas rasgadas, tres marcas de bigotes en cada mejilla asiéndolo ver más adorable, su ropa aunque un poco sucia y de un estilo que nunca han visto, notaron que la calidad de de ella es comparable a la que sólo los dioses usan.
En conclusión nunca han visto a un niño tan perfecto.
"U-uun n-niño..." susurro Artemisa sin apartar la vista de la imagen detenida de ese infante. "¡Un niño! Fui burlada por un niño pequeño!"
"Calmate Artemisa, como puedes ver no es un niño normal" Hestia trató de calmar a su sobrina.
"¡Ahhh~!" arrullo Afrodita. "Nunca he visto un niño tan hermoso~! Supera incluso a Adonis~!"
Eso ganó una mueca de Hades en el recordatorio del hombre con el que lo engaño su esposa.
Afrodita no le importo la mueca de Hades continuó. "Una vez que Artemisa lo capture, me lo quiero quedar~. Ya puedo ver lo una vez que crezca será el hombre más apuesto del todos los reinos~!" grito excitada.
Los demás prefirieron ignorarla conociendo que la diosa del amor tiene muchos fetiches, uno de ellos es ser un poco pedófila.
Ares sólo apretó los dientes, sosteniendo su espada más fuerte, en silencio prometió que ese mocoso no llegaría a la adultes.
Atena decidió hablar. "Ahora que puedo sentir mejor su presencia no es un vampiro como pensé al principio por sus ojos, esta clase de sentimiento es divino, un semidiós tal vez, pero nunca supe de un semidiós con esta cantidad de divinidad, es más como si fuera un dios joven, pero este tipo de divinidad no es de nuestra facción, ni nórdica, egipcia, shinto o cualquier otra que me he topado" término con desconcierto.
Como todos se recuperaron de la sorpresa, Zeus se levantó una ves más de su tronó. "Eso no cambia nada ahora sabemos como luce ese niño, Artemisa y Atena irán al mundo mortal para traerlo ante el Olimpo" mando con (una vez más) truenos en el fondo.
Las dos diosas mencionadas sólo asintieron a su padre.
Artemisa dirigió su atención a dios herrero quien seguía comprobando la joyería. "Hefesto necesitaré el brazalete para seguir el rastro del Niño" dijo con amargura el final.
El dios de la forja parecía reacio a devolverle el brazalete, suspirando le arrojó la joyería devuelta. "Sólo asegurate de devolverlo ya tenía planeado en convertirlo en una de mis mejores creaciones"
Atrapando el brazalete Artemisa consoló a su media-hermano. "No te preocupes cuándo atrapemos ese niño seguramente nos dirá de donde consiguió este Oró Celestial"
"Bien yo como el rey del Olimpo doy como terminado esta reunión!" término Zeus desapareciendo cuando un rayo que salió de sabe donde lo golpeó.
Los demás dioses se transportaron con sus propios estilos.
Afrodita antes de irse mira la imagen de niño, con un chasquido de sus dedos un retrato en un cuadro de su tamaño mostraba al niño sólo con la ropa limpia y el mar en el fondo. Con un chillido feliz abrazó el gran cuadro para ponerlo enfrenté de su cama, se trasportó devuelta a su palacio dejando sólo una niebla rosa con olor a perfume.
Las tres diosas vírgenes sólo tenían una expresión en blanco en las acciones de la diosa de la lujuria.
Sacudiendo la cabeza Artemisa se dirigió a sus cazadoras que tenían una expresión de asco en lo que hizo Afrodita.
"Zoe, Phoebe las mandaré de vuelta al campamento para que preparen todo" mandó la diosa de la Caza.
"Si mi señora" dijeron ambas cazadoras antes de que Artemisa las mando devuelta.
"Yo también me retiró, necesitó comprobar unas cosas en mi templo. Te veo en un momento en tu campamento Artemisa" dijo Atena, mientras que la diosa de la Caza sólo asintió.
"No sean demasiado duras con el niño"
Ambas diosas miraron a su tía favorita quien seguía atendiendo la fogata.
Hestia paro de mover la leña y las miró. "Sólo recuerden que no van a capturar a un monstruo si no a un niño pequeño. No importa las habilidades que tenga pude sentir que estaba aterrado de ti Artemisa"
...
Las dos diosas estuvieron un momento en silencio en lo que acaba de decir Hestia.
Fue Atena quien respondió. "Sea un niño o no eso no cambia que pueda convertirse en un peligro para el Olimpo si tiene más de nuestra armas o si otra facción lo captura antes que nosotros... Aunque debo admitir que me siento un poco mal en lo que Afrodita le va hacer una ves que lo traigamos" término con un poco de culpa al final en el pensamiento de esa diosa pedófila.
Hestia sacudió la cabeza con tristeza, volvió a atender el fuego sintiendo lástima por el niño.
Viendo como la primera hija de Cronos y Rhea ya no diría nada, ambas diosas fueron a prepararse para dar caza al niño.
Artemisa tenía una expresión oscura en su rostro, niño o no ella haría pagar a ese muchacho por toda la humillación que la hizo pasar.
Sin importar que!
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(Con Naruto)
El hijo del Rey de Héroes, no había parado de correr desde hace dos horas, y estaba seguro que ya casi llegaba a su destino. Pero de repente se detuvo cuando un un sentimiento lo inundó por primera ves en su corta vida.
Era como si alguien le allá arrojado el agua más helada por toda la espalda. Empezó a mirar alrededor con sospecha y un poco de miedo, pero no notaba nada raro.
"¿Que pasa compañero?" pregunto Agni desde el brazalete rojo.
"Nada sólo sentí como si algo frío me pasará por la espalda" respondió Naruto aún mirando a los lados.
"Recuerda ese sentimiento" dijo Rundra desde el brazalete verde. "Normalmente es tú instinto advirtiéndote de que algo peligroso o muy molestó esta por pasarte"
"Entendido" suspiro con alivió al no ver ni sentir nada peligro.
"Animate compañero ya casi llegamos" dijo Agni.
Naruto paso unos árboles donde notó un camino de piedra el cuál llevaba a una aldea rodeada de una barricada de madera como protección, pero a diferencia de Uruk que era una gran ciudad con todos sus edificios hechos del mármol más fino, esta tenía chozas de madera (recuerden es un príncipe por muy humilde que quiera parecer).
Las casas de madera a un lado hay algo en esa aldea que lo hizo cauteloso.
Un hecho no muy conocido es que su madre no tenía el sobre nombre de 'niña salvaje' por su aspecto exótico, si no por su gran afinidad hacía la naturaleza, a tal punto que podía tomar la energía natural y combinarla con su propia, dándole un gran impulso de atributos, como una fuerza física que incluso superaba a su padre, mayores reflejos, entre otras más. Pero también le otorgó una habilidad pasiva de sentir todas las energías a un si intentan esconderla, así como la habilidad de sentir los sentimientos negativos.
Esa misma habilidad de sensor junto con su afinidad a la naturaleza fueron heredados a su hijo.
Es por eso que Naruto se mantuvo observando la aldea ya que la totalidad de ella había usuarios de magia. La mayoría débiles pero unos pocos competentes por lo que pudo sentir.
A un con eso no era un peligro para él, la única razón por la que fue cauteloso es por que según sus estudios sólo un pequeño porcentaje de humanos es compatible con la magia, es por eso que pensó que era raro un lugar como esta aldea este lleno de magos.
Fue cuando oyó algo acercándose, miró que por el camino de piedra una careta de madera jalada por un caballo se dirigía a la aldea. Como estaba lo suficientemente cerca pudo notar cuatro pasajeros.
Los cuatro tenían el cabello de color marrón, para los estándares humanos tenían un atractivo sobrenatural, los dos que están en la parte delantera dirigiendo la careta son hombres vistiendo una camiseta y pantalones sencillos. En la parte de atrás eran dos mujeres por lo que pudo ver, llevaban vestidos largos de color marón.
Pero lo que más llamó su atención fue que todos tenían orejas largas y puntiagudas.
Naruto sólo se quedó parado mirando como la careta ya casi llegaba a la entrada de la aldea, preguntando en voz alta a nadie en especial. "¿Que eran"
"¿Que pasa compañero acoso es tu primera vez viendo a los FAE?" pregunta Agni.
"¿FAE?" cuestionó el joven príncipe.
"Es una forma de referirse en general a todos los seres mágicos en esta parte del mundo. los que acabamos de ver son elfos" respondió Rundra.
"Ehh... Ah! pero yo pensé que los elfos se mantienen ocultos de los humanos y que vivían en los árboles" dijo Naruto recordando lo que le dijo su profesor (aunque no estaba prestando mucha atención).
"Esos serían los elfos de bosque. Al parecer la aldea de más adelante es una de elfos de tierra" le informó Agni.
"Estas de suerte compañero a diferencia que otros de su especie, los elfos de tierra adoptaron la cultura humana, y por lo general son amigables con los viajeros" dijo Rundra con optimismo.
Naruto lo pensó un momento, al parecer ir a la aldea de elfos era su mejor opción para reunir información, además después de correr sin detenerse casi 300 kilómetros lo dejó hambriento, aprovecharía para conseguir comida.
Primero se retiró la capucha de su manto, para disminuir la ilusión, así podrá interactuar con los elfos sin que sospechen de él por su corta edad.
"Bien todo listo!" grito Naruto con una gran sonrisa. "Recuerden ni una palabra" ordenó chocando los brazaletes.
...
...
...
"Excelente, en marcha!" grito Naruto satisfecho dirigiéndose a la aldea.
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(Aldea de los elfos de tierra)
Medio día.
Actualmente estaba en la plaza del pueblo, viendo como los elfos hacían su vida diaria así como uno que otro humano, viajeros tal vez?.
También había puestos repartidos vendiendo su mercancía, como frutas, carne, baratijas, etc. Pero lo que el buscaba en este momento era donde podía comer una buena comida.
Fue cuando vio una casa de madera en donde al parecer vendían comida, si las mesas y sillas de madera en el interior y exterior del local, junto a una variad personas ya comiendo en algunas de ellas era cualquier indicación.
Se detuvo un momento antes de dar un pazo más, si en ese local comerciaban comida necesitaba con que pagar.
Asiendo un puño con su mano, cerró los ojos y buscó dentro de las Puertas de babilonia, ahí vio montañas y montañas y montañas y montañas, tantas que no podía contar montañas de Oró, pero sólo necesitaba una proporción minúscula de su riqueza sin fin.
Abriendo su puño reveló una pequeña moneda de Oró sin garabatos. No quería utilizar descuidadamente su Oró para no llamar mucho la atención por eso esperaba que esta pequeña moneda no atraiga sospechas.
Dirigiéndose al local decidió sentarse en una de las mesas en el interior, después de ocupar lugar en una silla no tubo que esperar mucho cuando una joven elfa se le acercó al parecer para tomar su orden, una vez parada al lado suyo notó sus características.
Al parecer tiene la apariencia de una mujer de 16 años, su cabello era largo asta la cintura de color rubio dorado a diferencia de los demás atado con una coleta al final, su piel era blanca, con un par de ojos color rubi, llevaba puesto un vestido largo de color azul claro que la hacia ver bonita (nada sexual ya que sólo es un niño).
"Bienvenido, me llamó Helena, ¿que le gustaría ordenar señor?" se presentó la elfa con una pequeña inclinación.
"Sólo algo refrescante y una comida caliente" dijo Naruto más seguro al no sentir ningún sentimiento negativo de Helena. Le presentó la moneda de Oró. "¿Con esto será suficiente?
La elfa tomó la moneda y la analizó, después lo miró. "Me permite un momento señor"
El sólo asintió un poco preocupado por si fue descubierto, la miró dirigiéndose a lo que supuso era la cocina. Desde ahí vio que le dio la moneda a una elfa que parecía un poco mayor, quien inspeccionó la moneda antes de asentir a Helena.
Un momento después Helena regreso a su mesa. "Todo esta en orden en un momento le traigo su pedido"
Naruto sólo asintió aliviado de que no hubo ni un problema. Miró a Helena como ella puso algo enfrenté de él sobre la mesa.
"¿Qué es esto?" cuestionó al ver trozos de formes de metal.
Helena también lo miró sin comprender. "Es su cambio 3 Ragnas de plata y 5 de bronce"
Naruto asintió tomándolas al ver que probablemente esta es la moneda que se usa hoy en día.
"Si me disculpa en un momento vuelvo con su comida" dijo Helena llendo a atender a otros clientes.
Naruto sólo esperó con paciencia por su comida. No tuvo que esperar mucho ya que vio a Helena acercándose ahora con una charola, cuándo llegó empezó a colocar los platillos en su mesa tuvo que admitir que olían y lucían bien.
Primero vio con extrañeza que todos los utensilios eran de madera, ya que el sólo a comido en vajillas hechas de Oro, plata o cristal.
Pero la comida no lo decepcionó una jarra con un vaso lleno de jugó de frutas, estofado de conejo, un filete de carné, una ensalada y un pan recién horneado.
Su padre de seguro arrojaría esta comida al suelo llamándola porquería para los cerdos exclamando que sólo la comida más fina merece ser degustada por él. Pero él heredó el paladar de su madre mientras sepa bueno y no sea dañino lo comería, aunque todavía disfruta lo que su padre cocinaba cuando ningún chef lo satisfacía. Carne de hidra, de dragón, de grifo, la fruto del árbol dorado, del edén y otros ingredientes mitológicos.
Hací que empezó a devorar la comida en la mesa pero a un con modales que le inculcó su madre. cuando estaba bebiendo el jugó de frutas no notó a Helena tomando asiento enfrenté de él.
"¿Así que es lo que hace un noble en un lugar como este?" pregunto Helena con un pequeña sonrisa.
"Urgg" Naruto abrió los ojos casi atragantándose con su bebida, tosiendo unas cuantas veces levantó la vista para ver a la elfa sonriendole.
Regulando su respiración normal le preguntó. "¿Qué te hace pensar que soy un noble?"
Helena sólo le dio una mirada sin expresión. "No muchos pagan una simple comida con una ragma de Oró puro, además a un con lo hambriento que estabas todavía comistes con los modales que sólo se ve en los nobles" dijo sus razones.
Naruto estaba impresionado en como la elfa se dio cuenta de todo esto o tan sólo fue tan obvio que nadie dijo nada.
"Entonces...?"
Naruto salió de sus reflexiones dándose cuenta que Helena todavía seguía aquí, aunque puede sacar provecho para cumplir su propósito original por el que vino aquí.
"Te puedo responder el porque, si tú éstas dispuesta a responder algunas preguntas de las mías. ¿Te parece bien?" dijo esperando que la curiosidad de la elfa rubia la haga aceptar.
Helena parecía pensarlo, golpeando ligeramente su barbilla con el dedo antes de asentir.
Naruto decidió decirle sólo el porque estaba aquí, el nunca diría toda su vida a un extraño. "La verdad es que estoy perdido"
La elfa levantó una ceja. "¿En serió?"
"Si... Es por eso que agradecería si me dices en donde estoy?"
Helena siguió dándole una mirada en blanco antes de cerrar los ojos y menear la cabeza con diversión, mirándolo nuevamente le respondió. "Estas en la villa Tualk, ubicada en las tierras del norte pertenecientes a la familia Melven"
"¿La familia Melven?" cuestionó.
La elfa parecía un poco sorprendida. "Ho! No los conoces son una casa noble con las que el jefe de la aldea hizo un trató hace 112 años para poder construir nuestra aldea en sus tierras, su castillo se encuentra a diez kilómetros de aquí hacia el este"
Naruto memorizó esta información en casó de que sea necesaria en el futuro. Entonces escuchó a Helena murmurar.
"Aunque después de que muriera el antiguo señor Melven, las cosas han sido un poco difíciles , el heredero incremento los impuestos, mandando a sus hombres para cobrar y llevarse algunas mujeres cada mes, inclusive obligó a mi hermana mayor a unirse a su ejército" dijo Helena con una cara de tristeza.
Luego se dio cuenta que la había oído, agitando las manos se disculpó. "Lo siento. No era mi intensión decirte cosas que no te incumben"
"No te preocupes, la verdad me has ayudado mucho" apaciguó a la elfa.
Estuvieron hablando un rato mientras Naruto comía, cuándo término de comer miró por la ventana viendo que ya se había vuelto un poco tardé. Ahora tenía que encontrar donde pasar la noche.
"A cinco casas a la derecha de aquí hay una posada en la que podrás quedarte un par de días por una ragna de bronce" dijo Helena de algún modo supo lo que estaba pensando, levantándose para recoger los platos sucios.
Naruto también se levantó. "Fue un placer conocerte Helena fuiste de gran ayuda"
"De nada... Esto..."
Naruto se dio cuenta que no le había dicho su nombre y esperaba no hacerlo, pero pensó que es lo menos que puede decirle ya que ella fue muy amable con él.
"Naruto... Naruto Namikaze"
Helena mostró una gran sonrisa. "Un placer conocerte Naruto, vuelve pronto"
"Vendré otra vez, adiós"
Naruto saludo mientras salía por la puerta. Empezó a caminar hacia la posada que Helena le recomendó. Unos minutos después llegó a una casa de dos pisos más grande y ancha que las otras, entrando fue a la recepción donde vio un elfo atendiendo a otros humanos. Esperó un momento a que terminara con los demás.
"Disculpe" llamó al elfo masculino cuando este término.
El elfo se fijo en el hombre con manto. "Si que desea?"
"Rentar un cuarto por un par de noches" respondió el niño disfrazado.
El elfo asintió tomando algo de su escritorio. "Sería una ragna de bronce por favor"
Naruto asintió dándole la ragna.
Tomando la ragna el elfo le entregó una tarjeta verde. "Coloque esta tarjeta cerca de la puerta número 9 la cual esta en el segundo pisó y esta se abrirá. No se preocupe por devolverla pasando la fecha límite esta desaparece"
Naruto cabeceó, tomando la tarjeta se dirigió a su cuarto, subiendo por las escaleras miró una decena de puertas. Gracias a su anillo pudo comprender los números en la puertas, llegando a la número 9 utilizó la tarjeta para abrirla.
Entrando vio una pequeño cuarto con una ventana, una cama y una mesita de noche al lado. Una escusa patética en lo que tendría que dormir nada comparable a su antigua habitación la cual era más grande que toda la posada.
Suspirando se quitó el manto colocándolo en la mesita luego se dirigió a la cama, sentándose en ella comparó que no era tan suave como su cama tamaño rey. Pero estaba limpia por lo menos.
Acostándose poniendo sus manos detrás de la cabeza miró al techó pensando con tristeza que va a hacer su primera noche sin su familia.
"Bueno... Fue un buen primer pasó, ¿no creés?" Dijo Agni.
Naruto suspiro "si me había olvidado de ustedes"
"Nos ordenastes que no dijéramos nada con gente alrededor, pero ya estas sólo" dijoRundra.
"Si... La verdad tenía la esperanza que hablaran para poder mandarlos de nuevo a la bodega" dijo Naruto con una pequeña sonrisa aún sin apartar la mirada del techó.
"Eso es cruel compañero!" gritó Agni.
"Dejando a Agni alado (hey!) ¿que planeas hacer ahora?" preguntó Rundra.
Naruto se quedó callado un momento antes de responder. "Tengo un par de ideas, pero ahora voy a dormir, me despiertan en la mañana" dijo invocando una sábana de la más alta calidad colocándola sobre su cuerpo, se acomodo y cerró los ojos.
"Entendido!...Ouch!" gritaron las espadas demoníacas antes de gritar de dolor cuando Naruto las golpeó una sobre otra por gritar a una persona que quiere dormir.
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(Media noche)
"Com...p.."
"Com...pa..o"
"Compañero"
"Naruto despierta!"
De un sobresaltó Naruto se despertó, sentado en la cama miró a los brazaletes demoníacos con irritación. "¿Que?!" pregunto más como un gruñido.
"Escucha" dijoAgni.
Naruto levantó una ceja, pero antes que pueda decir algo escuchó algo, concentrándose intento escuchar los sonidos desconcertantes asta que los identificó.
Gritos.
Gritos de terror de mujeres y niños.
"Rápido mira por la ventana" sugirió Rundra.
Levantándose se dirigió a la ventana, asiendo a un lado las cortinas agrandó los ojos cuando vio el estado de la aldea.
Era de noche pero la aldea una vez tranquila y alegre, no era más que un caos. Algunas casas están en llamas, vio como soldados humanos mataban a los elfos, unos cuantos se defendían con hechizos de fuego pero eran sometidos por los soldados gracias a su mayor número, también noto como perseguían y capturaban a las elfas llevándolas a la misma dirección.
"Cuidado hay alguien en el pasillo" advirtió Agni.
Naruto dando se cuenta de eso se dirigió silenciosamente al lado de la puerta y se pegó en la pared, fue cuándo oyó pasos pesados por el pasillo, así como voces ásperas de adultos varones.
"Hombre eso se sintió genial nunca lo había hecho con una elfa"
"Si fue realmente excitante la expresión de ese elfo que sólo podía mirar como nos cogimos a su esposa"
"Pero no creés que el capitán se enoje por no haberla llevado, sus órdenes eran traer a todas las mujeres vivas a la entrada de pueblo"
"Esa puta se lo merecesia por arañarme la cara, además hay muchas de ésas perras de orejas puntiagudas. Debemos darnos prisa escuche que la mayoría son jóvenes y vírgenes"
"Tienes razón, vamos rápido ya no parece haber nadie aquí"
Cuándo los dos hombres se fueron, Naruto tomó su manto de la mesita y se los puso con todo y capucha. Saliendo de la habitación se digirió por las escaleras al primer piso donde esta la recepción. Con una orden mental Agni y Rundra cambiaron a su forma de espadas.
"Compañero tienes que estar preparado a lo que estas apuntó de ver, matente fuerte ya que estos son los verdaderos colores del mundo no sólo blanco y negro" advirtió Rundra con seriedad.
Naruto no dijo nada, llegando al primer piso todo parecía normal hasta que vio al elfo dueño de la posada atado a una silla, rápidamente fue para ayudarlo. Pero cuando llegó sus ojos de abrieron en horror, ya que el elfo amable tenía toda su cara ensangrentada, pero lo más enfermó fue que tenía sus intestinos por fuera por un corte de espada ocasionándole una muerte lentan y dolorosa.
También notó que el elfo no apartaba su mirada en frente de él, volteando vio algo que lo hizo soltar sus espadas.
Una elfa adulta pero hermosa tenía sus ropas rasgadas exponiendo sus pechos su falda estaba levantada hasta arriba exponiendo su condición de mujer tanto esta como su boca segregaban un líquido blanco, algunas partes de su cuerpo estaban morados como si las hubieran golpeado, por último tenía las marcas de dos grandes manos alrededor de su cuello al parecer fue asfixiada hasta la muerte.
Naruto sólo se cubrió la boca aguantando las ganas de vomitar, su joven mente no sabiendo como procesar esta escena.
"Sal de ella compañero tienes que ser fuerte!" gritó Agni.
Naruto no le hizo caso, sólo mirando a la elfa que fue brutalmente violada, sintiendo por alguna razón una sensación de hundimiento.
"¡Reacciona Naruto, si ni vuelves a tus sentidos esa elfa amiga tuya sufrirá el mismo destino que esta mujer!" gritó Rundra.
Eso sacó a Naruto de su trance. "¿Helena?"
"Si no te acuerdas de lo que dijeron esos tipos, que llevarían a todas las mujeres a la entrada de la aldea" le respondió Agni.
Se dio cuenta que Agni y Rundra tenían razón el temor fue reemplazado por preocupación e ira si ésos mestizos se atreven hacerles daño a Helena o a otra mujer, no les mostraría misericordia y en ellos caería toda la irá del Rey.
Sus ojos una vez más cambiaron a rojo carmesí, recogiendo sus espadas salió de la posada sin antes dar una inclinación respetuosa a la desafortunada pareja esperando que encuentre la paz en la otra vida.
Una vez afuera miró alrededor viendo que ya no había soldados, todo estaba desolado, dando un saltó a una azotea luego a otra se dirigió a la entrada de la aldea donde seguramente esas basuras ya terminaron de reunir a los habitantes de Tualk.
En unos segundos recorrió la mitad de la aldea llegando a la entrada donde vio a un pelotón de soldados de cien hombres.
Mirando con más cuidado desde la sima de una casa vio que tenían arrodillados a todos los elfos separándolos según sus sexos, las mujeres miraban con horror como los soldados golpeaban a sus amigos, esposos, hijos para que no pudieran defenderse.
Esa escena lleno de ira al príncipe de babilonia, salto al piso para poner fin a esta barbarie, aterrizando suavemente se dirijo sin ningún cuidado hacia un par de soldados que jalaban por la fuerza a una elfa de cabello plateado con un vestido gris hacia el medio del campo.
Naruto pudo sentir sus emociones negativas para saber lo que quieren hacer a la pobre chica. Planeaban violarla enfrente de todos, lástima para ellos que él esta aquí.
Caminando hacia los soldados que ya estaban desnudando a la elfa con la intención de hacerles pagar con su vida. El no es un niño normal él como el hijo del Rey de Héroessabe que hay ocasiones en las que se debe tomar vidas y esta es una de esas ocasiones.
Nadie lo veía gracias a su manto, parándose detrás del soldado que tenía la piernas de la elfa separadas con su miseria de fuera mientras que el otro soldado sometía a la chica.
Levantó a Agni la cual empezó a emitir llamas. Hizo su movimiento.
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(Vista de la elfa)
Los habitantes de Tualk no sabían porque tuvo que pasar esto.
Era una noche como cualquiera la mayoría ya estaban dormidos y otros se preparaban para un nuevo mañana. Pero de repente las grandes puertas de la aldea se abrieron, de ahí todo se fue al infierno.
Antorchas fueron lanzadas a unas casas ocasionándo que éstas se incendiaran, hombres uniformados allanaron nuestros hogares tomando a las mujeres y niños mientras que a los hombres los mataban, los que pudieron salir de sus casas no duran mucho ya que habían más de estos soldados por toda la aldea.
Ellos pueden tener magia pero no eran soldados o magos así que fueron vencidos.
Nos reunieron en el campo cerca de las compuertas, poniendo frente a frente con nuestros amigos, ya sabíamos lo que planeaban mirándolos mejor los reconocimos como los soldados de melven quienes eran conocidos por violar a las mujeres de los pueblos que invadían.
Sólo podíamos mirar con impotencia como ellos golpeaban a los hombres de la aldea.
Pero como si no fuera poco unos soldados se fijaron en ella tal vez por su cabellera plateada que resaltaba entre la multitud. Entre en pánico cuando se me acercaron con sonrisas siniestras y la arrastraron fuera de las demás.
"Hyaa! Suelten me!" gritó con miedo, pero eso sólo parecían excitarlos más.
"Hermana!" un elfo que aparentaba 14 años grito, pero fue silenciado cuando un soldado lo golpeó en el estómago.
"Callate maldito elfo o quieres que te mate!" grito el soldado sacando su espada.
"No! No le hagan daño por favor!" gritó para que no lastimen a su hermano menor.
Unos de los tipos que la sostenían se acercó a su rostro. "¿Que tal si hacemos un trató? Nos das un buen momento y dejamos ir a tu hermano, un buen trató verdad"
No respondío. Debatiendo consiguo misma, pero él tipo volvió a hablar.
"Demasiado tarde la oferta expiró" se empezó a reír junto con todos sus compañeros. Miró al tipo que sometía a mi hermano. "Hey tu! Trae a ese niño aquí vamos a mostrarle como volvemos a su hermana una mujer! Disfruten del espectáculo chicos!"
Todos los soldados no! Cerdos dieron un gritó arregle, trajeron a mi hermano y lo arrodillaron a unos metros de mí mientras que los dos que me sostenían empezaron arrancarme la ropa a un cuando luchaba.
Empezaron a manocearme y la mermé en lugares que sólo su futuro esposo debería hacer, cuando él que estaba en su cintura empezó a separarle las piernas por la fuerza y acercó su asquerosa cosa a su entrada cerró los ojos aceptando el cruel destino que le tocó.
...
...
...
No llegaba. El dolor de perder su virginidad con esta escoria de hombre no llegaba. Ni si quiera podía oír más las risas de esos bastardos, la única razón por la que estaba segura que seguían ahí era porque el cerdo detrás suyo seguía sosteniéndola.
Abriendo los ojos vio al soldado todavía arrodillado enfrente de ella pero sus ojos se agrandaron cuando notó su estado.
El hombre que hiba a violarla... Ya no tenía su cabeza.
Pudo ver como la cabeza caía lentamente al suelo, el bastardo todavía con su sonrisa sin saber que lo había matado.
Ella levantó la vista sólo para ver una silueta sosteniendo una espada en llamas, pero vio a esa silueta levantó su mano agarrando un tipo de capucha y se la quitó.
Cuando lo hizo la extraña sensación que lo envolvía se fue, en ese momento lo reconoció como el hombre de cabello rubio y ojos azules que llegó hoy (para no hacer las cosas demasiado complicadas sólo diré que cuando se quita la capucha ven la versión adulta de Naruto).
Pero notó que sus ojos ahora son rojos, tan hermosos que no podía dejar de admirarlos.
La elfa hizo una mueca de dolor cuando el bastardo detrás suyo apretó su agarré sobre ella.
"Tu! Bastardo como te atreves a matar a uno de los soldados de elite de lord Melven! Tira tus armas o esta sucia elfa mue-...Ahhh! Mí brazo!" gritó de dolor el soldado cuando unos de sus brazos fue limpiamente cortado por una espada similar a la otra pero esta en vez de fuego tenía una especie de tornado por su filo.
La elfa aprovechó para escapar y resguardarse en la espalda del rubio con manto ya que era su mejor apuesta para sobrevivir y no ser violada.
Todos los soldados salieron de su trance al ver a uno de los suyos decapitado y el otro gritando de dolor agarrando el muñón ensangrentado que solía ser su brazo. Rápidamente sacaron sus espadas y gritaron blasfemias a su salvador.
"¡Que pasa aquí?!" gritó con mando una voz ronca.
Los soldados se separaron mostrando a un hombre mayor de unos 40 años de ojos marrones con un bigote, lleva la misma armadura que los demás sólo que éste tiene una capa.
"Capitán!" un soldado grito aún que ella duda que sean soldados de verdad ya que ni si quiera saludo como se debe a un superior.
"Ese tipo salió de la nada con alguna especie de magia, donde procedió a asesinar a uno de los nuestros y dejó en ese estado a otro" dijo el mismo soldado.
Desde detrás del rubio la elfa vio como el capitán estrecho su mirada a su salvador con irá a penas disimulada.
"¿Quién demonios eres tú?" Preguntó el capitán con los dientes apretados.
El rubio de ojos carmesí no respondió al instante, pero cuando abrió la boca dijo con una voz sedosa.
"Eso no te incumbe mestizó"
El capitán ahora tenía una cara de enojó con varias venas en la frente. "Que no me incumbe!... Estas tierras son de Lord Melven eres tu que se esta metiendo en nuestros asuntos"
"Se volvió mi asunto en el momento que empezaron a lastimar a estas personas" dijo el rubio con aceró en su voz.
"Ja! Que te crees una clase de héroe. Idiota sólo has adelantado la hora de tu muerte" carcajeó el capitán. "Soldados asesinen este tonto que interfiere con la voluntad de lord Melven. Luego podrán disfrutar la carne de todas la putas de este pueblo"
Los soldados gritaron de euforia. Una docena con su espadas desenfundadas venían hacía nosotros, mis piernas empezaron a temblar de miedo.
"No temas todo saldrá bien, ve con la otras para que estés más segura"
Escuché decir a mi salvador, levante la vista y vi como estaba calmado mirando a los hombres armados como si fueran insectos que hay que aplastar.
Decidió confiar en su salvador, dando la vuelta se dirigió con las demás elfas esperando que su salvador este bien o sufrirían un destino peor que la muerte.
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(Con Naruto)
El sólo miró a la escoria que cargaba hacía el con la esperanza de matarlo y obligar a las mujeres a satisfacerles.
"Tch! Mestizos" dijo, saltando le propinó una patada al soldado más cercano, no se sorprendió que no solo rompiera el cuello del hombre sino también que su cuerpo saliera volando estrechándose en un árbol el cual se rompió junto con el cuerpo el cual tenía huesos salidos chorreando continuamente sangre.
Todos los soldados se congelaron por el despliegue de fuerza física. El capitán también estaba estupefacto, hallando su voz dio sus órdenes aunque se notaba el activismo de miedo en ella. "¿Que esperan?! Es sólo uno acaben con él!"
La mitad de todos los soldados cobraron al mismo tiempo con la esperanza de matarlo.
Naruto sólo negó con la cabeza, tomando una postura descuidada se lanzó al ataqué. Sólo sabía pocos movimientos con espadas, pero sus mejores reflejos, mayor fuerza y velocidad, además de que ellos sólo atacaban a lo que ellos pensaban que era su pecho, sobré todo sus armas Agni y Rundra cortaban con demasiada facilidad hasta los huesos uno por sus intensas llamas y otro al aumentar su filo gracias al viento, daba como resultado que fuera fácil hacer sus ataques.
Tristemente aunque algunos humanos tengan poder, todavía son considerados la raza más débil. Si los elfos hubieran tenido mayor entrenamiento, serían éstos imbéciles quienes hubieran perdido a un con sus números.
A un si es parte humano el esta por enzima de ellos en todos los ámbitos al ser hijo de dos seres trascendentales.
Todos lo presentes no podían dejar de ver como el joven rubio aniquilaba a más de la mitad de los soldados con relativa facilidad, los elfos miraban con asombro, mientras que los soldados tenían caras de terror de como sus números caían rápidamente.
El capitán apretaba los dientes horrorizado de lo que estaba sucediendo. Mirando alrededor sabía que tenía hacer algo, miró a los elfos, poco a poco una sonrisa maligna adornó su rostro.
El deseo de proteger a estos elfos será la caída de ese rubio, rápidamente dio sus órdenes a los soldados que mantenían prisioneros a los elfos tanto femeninos como masculinos. "Ustedes rápido tomen a todos de rehenes"
Los soldados restantes sonrieron e hicieron lo que su capitán ordenó.
Naruto ya había derrotado el último soldado que lo enfrentó y se preparaba para tratar con el resto. Volteando sus ojos se estrecharon al ver la situación actual.
Quedaban 38 soldados pero cada uno tenía a un elfo tanto hombres como mujeres con una espada en sus cuellos, el capitán tenía una mirada de suficiencia y caminó hacía él con arrogancia.
"Suelta tus armas o sino ellos mueren" dijo él capitán bigotudo, para probar su punto los soldados acercaron más las espadas a los cuellos de los elfos.
Naruto sin ningún cuidado arrojó sus espadas demoníacas al suelo, (hey!) parpadeó creyó escuchar a Agni y Rundra quejarse desde su mente. Pero lo desestimó ahora tenía que tratar con cosas más importantes.
El capitán ahora estaba a sólo unos metros adelante de él con su espada señalándolo queriendo parecer intimidante cuando no es más que un cobarde.
"Disté buena pelea pero no es suficiente para vencernos a nosotros que están al servicio de lord Melven" dijo el capitán seguro de su victoria. "Por haberme desafiado tendrás el honor de morir por mi espada"
Naruto sólo miró al mestizó que no sabe su lugar, pasando su vista a los soldados que mantenían a los elfos cálculo cuanto tomaría para llevarlos abajo. Levantó su mano derecha a un lado al nivel de su cabeza, el capitán notó esto y lo tomó como resistencia.
"No te muevas! O los elfos mueren!" grito como un idiota.
Naruto sonrió un poco ante su patética amenaza, con un movimiento elegante bajo su brazo.
-zas!-
"Arg!"
"Ugh!"
"Ahh!"
Esos fueron los gritos ahogados de sorpresa y dolor de los soldados. El capitán rápidamente volteo su cabeza, lo que vio hizo que toda su confianza se esfumará, los elfos eran ahora libres pero sus soldados estaban todos muertos con diferentes tipos de dagas y espadas pequeñas clavadas en su cabeza perforando sin ningún problema sus cascos. Sintió un gran miedo cuando escuchó a alguien acercándose a él, ajustando lentamente su cabeza sus ojos se agrandaron de horror.
El rubio nuevamente tenía sus espadas de aspecto demoníaco pero a su alrededor hay diez ondas doradas y de ellas salían armas cada una apuntando a él, el capitán dejó caer su espada y levantó su manos con una sonrisa forzada.
"Espera se que podemos llegar a un acuerdo" dijo con desesperación. "Lord Melven te puede dar mucho dinero, incluso darte esta aldea para que te puedas cojer a todas las muje- urgh!"
No término su patética escusa ya que Naruto lo apuñaló con Agni, ahogándose con su propia sangré miró a su asesinó. "¿Qué eres?"
...
"No es tu incumbencia"
Con un pulso de energía Agni liberó sus llamas, quemando al capitán desde dentro, en menos de un segundó el hombre sólo era cenizas.
...
Todo estaba tranquilo pero después de un momento la mujeres corrieron hacia los hombres, abrazándolos lloraban de alivió mientras que los elfos las consolaban.
Naruto los miró convenciéndose que esto es lo que se tenía que hacer, aún con el vacío que sentía por haber acabado con tantas vidas. Tomando un gran respiró sus ojos otra vez eran azules, volvió sus espadas en brazaletes y desestimó las Puertas de babilonia. Buscó alrededor para la elfa que le dio valor para hacer todo esto pero no la veía entre la multitud.
Paró su búsqueda cuando sintió dos presencias, volteó para ver a la elfa que salvó de ser violada, caminando hacía el junto con su hermanó, deteniéndose un metro de él ambos hicieron una reverencia.
"Gracias por salvarnos" dijo la elfa sinceramente.
"Gracias señor por salvar a mi hermana" dijo él elfo joven.
Naruto fue tomado por sorpresa al ver a todos los elfos dándole una reverencia sintiendo un poco de vergüenza, claro el estaba acostumbrado a esto en Uruk, pero es la primera ves que lo recibe por agradecimiento. Tal vez es así como sus padres se sintieron cuando fueron recibidos por los ciudadanos de Uruk después de matar al Toro del cielo.
"Levantencen sólo hice lo correcto, más importante estas bien" dijo Naruto amablemente, aunque miró confundido cuando vio a la elfa con su cara un poco roja.
"Estoy bien gracias a usted" dijo la elfa a un sonrojada.
"Por cierto no se si la conozcas pero buscó a Helena, ¿la has visto?" preguntó él príncipe.
La elfa de pelo plateado reconoció el nombre pero luego bajó la mirada, los demás que oían la conversación también la bajaron.
Naruto notando el ambienté preguntó con seriedad. "¿Que paso?"
La elfa después de un momento de vacilación decidió contestarles. "Antes de que llegarás un grupo de esos hombres se llevaron a Helena juntó con otras jóvenes, no sabemos donde"
"Maldición" maldijo en voz baja Naruto por primera vez en su vida, si hubiera sabido eso hubiera dejado a uno de esos bastardos con vida para interrogaros y Todavía no era muy bueno con sus habilidades de sensor como para seguirlos. Apretó los puños pensando en lo que debía hacer.
"Hombre todo esta muy tranquilo crees que ya hallan términado de cojer con todas las elfas"
"Te dije que debimos darnos prisa, más vale que me dejaran una virgen"
Naruto reconoció esas voces desagradables son las mismas que escucho en la posada, mirando de donde venían vio a dos soldados barbudos saliendo de una de las casas, uno de ellos con marcas de uñas en la cara.
Cuando los soldados vieron el estado actual, sus camaradas muertos y los elfos libres, como los dos idiotas que eran sacaron sus espadas exigiéndo explicaciones.
"¿Que paso aquí?! Es mejor que nos digan malditos elfos o los corte con mi espa- Ahh!"
"Arghh!"
No llegaron a terminar ya que fueron empalados en cada una de sus extremidades por espadas que salieron de la nada.
Naruto se dirigió hacía esas basuras retorciéndose, las imágenes del elfo con sus tripas de fuera y la elfa violada se repetían en su mente, sus ojos rojos ardían como las llamas de infierno. Agarrando a uno por el pelo le dio un golpe el cual le rompió la nariz, al que tenía los arañasos lo tomó del cuello y aplicó fuerza ahogándo al bastardo, después de un momento lo soltó ahora no los mataría tenía que saber adonde se llevaron a las elfas.
"Ustedes mestizos a donde se llevaron a las demás mujeres" ordenó Naruto sin saber que estaba liberando intención de matar.
"T-te diremos pero por favor no nos mates" dijo el de la nariz rota. "Se las llevaron al castillo de lord Melven, ya que el quería las más jóvenes para él y sus amigos"
Naruto los miró un momento para luego alejarse de ellos, los soldados dieron suspiros de alivio pero no les duró mucho cuando lo escucharon.
"Estas escorias asesinaron a la pareja de la posada, hagan lo que quieran con ellos"
El hombre con el rasguño en la cara le gritó. "E-espera dijistes que nos dejarías vivir!"
"Yo nunca dije eso, Además..." contestó Naruto con frialdad mirando a cierta gente. "Yo no voy hacer él que haga justicia"
Los soldados voltearon a ver lo que miraba el rubio, sus ojos se abrieron de terror al ver a todos los elfos dándoles miradas oscuras.
Empezaron a sudar por todo el cuerpo, sus caras temblaban y tenían la boca abierta horrorizados al ver a todos los elfos tomando palos, piedras y hasta algunos con un hechizo en sus manos. hicieron lo único que podían hacer.
"Ahhhhhhhh!"
"Ahhhhhhhh!"
Chillar como cerdos.
...
Naruto dejó que los elfos hicieron justicia por su propia mano, él tenía que darse prisa para llegar al castillo de Melven.
"Espera!"
Naruto se detuvo al escuchar a la elfa peliplateada llamarlo, ella se detuvo en frente de él.
"¿Adonde vas?" preguntó la elfa.
"Al castillo de Melven mientras más tiempo pase, Helena y las demás corren más peligro" Naruto le contestó con seriedad.
"...¿porque?" la elfa murmuró con la cabeza agachada.
Naruto levantó una ceja ante su comportamiento.
La elfa levantó la cara con lágrimas en los ojos. "Por que nos ayudas cuando nadie más lo hizo, los de tu especie nos odia y sólo nos quieren utilizar como muñecas de carne!" gritó la elfa tomándolo un poco por sorpresa.
"Por que..." Naruto no sabía como contestarle hasta que recordó las palabras de su madre antes de que muriera.
Dándole a la elfa una sonrisa sincera e infantil de acuerdo a su verdadera edad le contestó.
"Es porque eso es lo que hacen los Héroes salvar a las damiselas en apuros, ¿no es así?"
La elfa fue tomada por sorpresa ante la respuesta. Vio como su salvador se dio la vuelta y desapareció en una falta de definición.
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(Rumbo al castillo Melven)
Naruto corría lo más rápido posible, recordando su conversación con Helena el castillo Melven se encuentra a sólo diez kilómetros de la aldea. Al parecer ésos bastardos se las llevaron un tiempo antes de que llegara.
Si las llevan caminando debe de alcanzarlos antes de que lleguen al castillo.
Si se las llevaron en algún transporte entonces ya están en el castillo, más razón para darse prisa.
En poco tiempo ya veía un gran castillo a lo lejos. El diseño diferente y menos impresionante de los que había en su casa, pero al menos ya estaba llegando.
(Cuidado!)
Los ojos de Naruto se agrandaron, saltó a un lado esquivando justo a tiempo una figura que calló desde arriba, notó que tenía su brazo izquierda extendido hacia donde él estaba antes. No hubiera Esquivado si sólo fuera eso pero tuvo que hacerlo ya que él extraño tenía una gran cantidad de electricidad canalizada en su manó.
Extrañamente el sonido que hacia solo podía compararlo como si un millar de aves cantarán al mismo tiempo.
Cuando el ataqué tocó el suelo ocurrió una explosión que liberó el rayó concentrado el cual se elevó por encima de los árboles carbonizando algunos de ellos.
Trasformó sus brazaletes nuevamente en espadas, las cruzó en forma de X para protegerse de la onda de choque junto con los escombros, cuando término vio a la figura encorvada en el cráter recién formado tomando nota de su apariencia.
Vestía un manto gris que le cubría del cuello para abajo, no podía ver su rostro ya que estaba ocultó por un sombrero plano de paja (igual al que usaban itachi y kisame), también notó que tenia una espada con su funda atada a su cadera la reconoció como una Nodashi (espada corta) el tipo de armas que forjan en el lugar de donde viene su nombre y actual apellido.
Otra cosa que debió notar desdé el principió es que... Era pequeño tal vez un poco más alto que él y según sabía no podía ser un enano ya que este tipo era muy delgado para ser uno. Negó con la cabeza nada de eso importaba.
Entrecerrando los ojos se preparo tenía que tratar con este tipo rápido para poder rescatar a Helena y las otras elfas. El tipo cortó también debió ver pensado en los mismo ya que desenfundó su Nodashi y tomó una postura.
Naruto fue el primero en atacar en un arranque de velocidad se encontró frente al tipo con Agni levantado para acabar de una vez.
-crack!-
Se sorprendió al ver que el sujeto detuvo su ataque con la Nodashi la cual estaba cubierta de electricidad por toda la hoja anulando las llamas de Agni. Rápidamente se defendió con Rundra cuando este empujó a Agni y lo atacó con un corte horizontal. Naruto dio varios pasos hacia atrás pero tuvo que bloquear con ambas espadas cuando su actual enemigo quiso partirlo en dos.
Hací se quedaron en un punto muerto cada uno con sus espadas bloqueadas intentando hacer a uno retroceder a tal punto que en el suelo empezaron aparecer grandes grietas.
Gotas de sudor se estaban formando en la frente de Naruto sin creer que alguien de casi su estatura realmente lo estaba igualando en fuerza física.
"Algo es diferente a las demás peleas que he tenido hasta ahora" pensó Naruto cuando él y su contrincante saltaron unos metros tomando distancia el uno del otro ambos jadeando un poco.
A diferencia de su pelea con Artemisa donde tuvo que utilizar su astucia más que nada o con la milicia de violadores en la que tuvo que probar su estado mental para tener el valor de acabar con las vidas de tantos. Pero esta lucha era diferente aquí realmente estaba utilizando sus habilidades de combate, no sabe porque pero este tipo de pelea lo estaba emocionando mucho.
Pero con cierto pesar (y un poco de enojó) tuvo que admitir que este tipo lo superaba ya que notó que hacía menos movimientos residuos a diferencia de él que tenía varios agujeros en su postura. "Pero algo a un se siente fuera, ¿pero qué?" Naruto se preguntaba así mismo.
Salió de su trance cuando tuvo que levantar sus espadas para defenderse de una serie de ataques dirigidos a su pecho. "Espera al pecho?"
Naruto dio un ataque con Rundra dirigido a la cabeza de su contrincante, como esperaba este lo esquivo dando un gran salto hacia atrás, dando el espacio que Naruto necesitaba para pensar mejor.
"No me había dado cuenta pero todos los ataques que ha hecho hasta ahora han ido directamente hacia mí" reflexiono internamente recordando que sus antiguos contrincantes siempre dirigían sus ataques por enzima de él gracias a la ilusión de su manto. "¿Entonces qué es diferente?"
Naruto lo miró con más detenimiento..(-_-).. Ambos se quedaron viendo el uno al otro como dos animales que disputaban su territorio, Naruto a un que no viera sus ojos, estaba seguro que su enemigo estaba mirando directamente a los suyos, y por alguna razón él mismo no estaba dispuesto a perder este concurso de miradas... Ahí se dio cuenta de algo.
Parpadeando descubrió la razón por la que esta pelea es diferente, ignorando el aire satisfecho que rodeo al tipo "este tipo puede verme!"
El nivel de amenaza incremento ya que al parecer este sujeto no se ve afectado por el poder de su manto el cual incluso engaño a una diosa. Concentrándose para sentir su energía no supo ni que era ya que emitía dos tipos de energía.
Una la reconoció como divina pero la otra energía era tan oscura y maligna como si un montón de pecados vivieran dentro de ese sujeto.
Negó con la cabeza, tenia que terminar con esto de una buena vez ya que este tipo lo igualaba en atributos físicos y su manejó con la espada era ligeramente superior a la suya, por el momento su mayor ventaja es que sus espadas son de mejor calidad que la Nodashi vieja que el tipo empuñaba, con eso decidió atacarlo con todo lo que tenía.
El tipo se sorprendió cuando de repente aparecí enfrenté de él ahora él siendo obligado a defenderse, mientras que Naruto no dio tregua dando ataques salvajes pero poderosos dominando la pelea ya que mis espadas son más largas dificultando que su enemigo se defienda con su nodashi, hasta que...
-trck!-
El arma de su enemigo se hizo añicos con el último ataque con Rundra.
El tipo parecía conmocionado dando unos pasos hacia atrás pero esto es justo lo que quería.
Tan distraído estaba él tipo que no vio una onda dorada la cual le salía un báculo de madera en el nivel de sus tobillos, dando como consecuencia que se tropezará y cayera al suelo, cuando hiba a levantarse rápidamente coloque el filo de Agni debajo de su cuello declarando su victoria.
Fue cuando note que el sombrero había caído de su cabeza, dejando ver su rostro. Me sorprendí al ver que era un niño de mi edad, su cabello era muy oscuro como una noche sin estrellas con su peinado de punta hacía un lado dando la impresión de un ala de cuervo extendida o un culo de pato... Sus ojos hacían complemento juego con su cabello ya que también eran tan negros como un vacío que no dejaba que nada se refleje, su piel era un poco pálida, actualmente pudo notar que su manto gris se habrío un poco viendo que vestía una camiseta azul oscuro y unos pantalones holgados cortos de color blanco, por último un par de sandalias de tela azul en sus pies.
Naruto mantuvo su espada en el cuello de su atacante, todavía impresionado de que un niño sea tan fuerte (bueno eso se oyó hipócrita). Mirándolo nuevamente se desconcertó un poco al ver al niño de pelo cuervo dándole una mirada de puro odio sin importar que tenía una espada muy cerca de su cuello, hiba a decir algo pero este habló primero.
"¿Qué esperas maldito ángel? Matame de una vez" dijo el niño oscuramente.
Naruto lo miró confundido, sin pensar le contestó. "Yo no soy un ángel"
Si es posible el chico oscuro se vio más molesto.
"No intentes engañarme! Porque otra razón venías a donde estaba ocultó, si no a matarme cuando te disté cuenta que vigilaba a tus compañeros ángeles!" gritó el chico con cara de emo, por alguna razón él rubio lo sacaba de sus casillas.
Naruto también se sintió muy irritado nunca nadie le había hablado de tú por tú, antes de darse cuenta también gritó sin pensar. "Maldito! En primer lugar yo no sabía que estabas ahí escondido hasta que me atacaste con tu truco chispita o lo que sea! En segundo lugar yo me dirijo al castillo Melven para rescatar a una amiga! En tercer lugar no soy un ángel! Y por último..."
Naruto se enderezó pareciendo imponente (bueno tanto como se vería en un niño de 6 años), incluso el niño de cabello cuervo entre cerro los ojos ante el ambiente serió que él provocó, tomó un gran respiró y lo miró, azul cielo reflejándose sobre negro vacío.
"...¿Qué es un ángel?"
Bueno esa pregunta se oía mejor en su mente.
El chico de pelo negro dejo caer su cara irritada y lo miró con sorpresa con ambas cejas levantadas.
"Éstas bromeando?" cuestionó él del cabello de pato.
Naruto sólo negó la cabeza, tenia curiosidad de que son éstos ángeles.
El niño de ojos negros siguió mirandolo buscando algún engaño, después de un rato este apartó la mirada, con su manó derecho tomó el filo de Agni y se lo quitó del cuello, algo que sorprendió a Naruto al ver que este niño no tenía ningún tipo de quemadura como si fuera inmune a la llamas demoníacas de su espada.
Vio como él tipo dio la vuelta y comenzó a alejarse.
"Hey! No sólo atacas a alguien y luego te vas como si nada" gritó con enojó al niño emo por dejarlo sin contestar su pregunta.
El niño de cabello negro sólo siguió caminando hacia la dirección del castillo. Naruto con los dientes apretados corrió para alcanzarlo, una vez que estuvo más cerca de él hiba a gritarle pero este habló.
"Hace una hora vi pasar por esta ruta a una docena de hombres armados, transportando en un carruaje con celda en la cual tenían una variedad de mujeres" dijo él niño sin dejar de caminar a pazo rápido.
Naruto lo miró con asombro, no pudo evitar preguntar. "¿Porqué me dices esto?"
En ves de contestarle este respondío. "Dime de casualidad la amiga que buscas es una elfa de cabello largo rubio"
El príncipe inmediatamente entre cerro los ojos. "¿Como sabes a quién es la buscó?!" gritó levantándo sus espadas.
Está vez él chico de cabello negro se detuvo y dio la vuelta para mirar al príncipe a los ojos. "Sólo lo dije porque creó que es la hermana de un contacto que tengo en el castillo Melven"
Naruto bajó sus espadas recordando que Helena mencionó tener una hermana que fue obligada a formar parte de las filas de actual señor Melven. Si ésa fueron sus circunstancias no le extraña que no sea leal a los Melven.
"Ya llegamos"
Naruto se detuvo cuando vio que el niño de ojos negros parado enfrenté de un gran árbol. Le hiba a preguntar por que se detenían cuándo aún falta para llegar al castillo pero no pudo hacerlo ya que éste dio un salto de 8 metros aterrizando en una rama para luego saltar otra vez hacia otra rama.
Él sólo vio como el otro niño desaparecía de su visión por las gruesas ramas y hojas. Al averiguar que probablemente quería que lo siguiera Naruto volvió sus espadas una vez más en brazaletes, se hincó un poco para luego saltar la misma distancia que el niño de negro, aterrizando en una rama repitió el proceso.
Por lo que pudo calcular este árbol tal vez era de 25 metros de largo por los constantes saltos que daba, pero por fin vio el final de éste por la luz de la luna que se filtraba de las hojas. Con un último saltó aterrizó en cuclillas con ambas manos agarrando la rama.
"Ya era hora"
Naruto volteo a la izquierda para ver al niño de ojos negros parado en una rama al otro lado con una mano apoyada en el árbol.
"Hubiera llegado antes si cierto alguien hubiera dicho que íbamos a escalar el árbol" contestó Naruto con el ceño fruncido.
"Mn" fue la respuesta del chico.
Naruto suspiro, se incorporó manteniendo sin problemas el balance, mirando enfrenté de él entendió inmediatamente el porque estaban en la sima de este árbol, ya que desde aquí se podía ver el castillo Melven, y a las afueras de él un montón de campamentos de armada, desde aquí no podía ver cuantos soldados había pero debían de ser unos cientos.
"Entonces como ibas a sacar las elfas de ahí, por lo que sé ellas deben de estar en los calabozos" dijo el chico de pelo negro mirándolo. "Son 900 Los soldados que están al servició de Valion Melven, más los otros cien que fueron a invadir"
Naruto miró al otro niño. "Esos soldados ya no lastimarán a nadien" dijo de forma seria.
El de los ojos oscuros comprendió inmediatamente lo que dijo. "Jee... Al parecer eres más de lo que aparentas" dijo con una pequeña sonrisa.
"¿Qué quieres decir?" preguntó Naruto mandándole una mirada molesta.
"Que cuando supe que no eras un ángel, pensé que eras un niño vanidoso noble que lloriquean cuando no tienen lo que quieren" contestó con una sonrisa.
Varias marcas aparecieron en la frente de Naruto, antes de sonreír. "Bueno yo pensé que eras un niño afeminado y oscuro con un cabello que parece el culo de un pato"
Era el turnó de otro niño de tener venas en la frente dejando de sonreír miró a nuestro rubio favorito, ambos mirándose con odió el uno al otro hasta que ambos rompieran el contactó con un resoplido.
El chico de cabello negro se calmó primero. "Sabes eres una persona muy irritante" dijo.
"Lo mismo digo" contestó Naruto.
"Volviendo al tema. ¿Como planes rescatar a las elfas?" pregunto el niño de negro.
"Ir al interior del castillo sin que nadie me vea, rescatar a Helena y a las demás, abrirme paso matando a todo quien se interponga, por último regresarlas al pueblo" contó su plan Naruto mirando al castillo.
...
...
Naruto notó el silencio volteando vio al otro niño dándole una mirada en blanco, este abrió la boca y dijo.
"Eres un idiota" como si fuera un hecho.
"¡Qué has dicho maldito?!" gritó Naruto agitando su puño.
El otro niño sólo lo siguió mirando como si fuera un idiota. "¿Cómo esperas pasar sin que te noten? Hay cientos de soldados rodeando el edificio" dijo lo obvió.
Naruto sólo agarró su manto y lo jaló un poco. "Tal vez no lo sabés pero mi manto es especial con el totalmente puesto soy casi invisible para los de más y sin la capucha ellos sólo ven a un adulto" dijo sus capacidades.
El otro niño sólo levantó una ceja. "Pero yo te veo como un niño bajito"
"Y que si soy de baja estatura tengo sólo 6 años! ¿tu cuantos años tienes?" preguntó cruzándose los brazos.
"7 años" dijo simplemente el otro niño.
"Oh eres mayor que yo"
...
Después de otro silencio, Naruto continuó. "Volviendo al tema no se porque me vez como soy, el poder de este manto incluso afecta a los dioses" dijo impresionando al otro niño.
"Tal ves eres altamente resistente a las ilusiones o inmunes a ellas" explicó Naruto.
El chico de pelo negro parecía reflexionar esto pero no dijo nada. Después de un momento habló. "Eso no importa ahora, digamos que puedes infiltrarte al castillo y liberar a las elfas, pero no creó que puedas vencer a todos los guardias"
Naruto se sintió un poco ofendido ante ese comentario. "Fácilmente asesiné a cien de esos soldados no creó otros cientos sean un problema" dijo un poco arrogante.
El otro chico sólo negó con la cabeza. "No me refería a los humanos sino a ellos" dijo apuntando en la sima del castillo.
Naruto vio adonde apuntaba, y agrandó un poco los ojos, lo que al principio pensó que eran pájaros se dio cuenta que eran otra cosa cuando los vio con más atención.
Eran... Personas.
Personas con alas gigantes de pájaro.
Alas negras como las de un cuervo.
"¿Qué son?" preguntó Naruto contando como diez de ésos seres, su energía era más grande que la de los elfos además que se sentía manchada.
"Ángeles" contestó el chico de ojos negros con frialdad. "Mejor dicho ángeles caídos"
"¿Ángeles caídos?"
El chico de cabello negro asintió. "Los ángeles son seres creados por él dios bíblico, cuando estos se alejan de sus enseñanzas caen en desgracia convirtiéndose en ángeles caídos" explicó más detalladamente.
Naruto asintió entendiendo. "Eso explica la sensación de mancha de ellos" dijo en voz baja.
"Es por eso que es arriesgado ir allí sin respaldo, olvidando al ejército humano, los ángeles caídos son por lo que debes preocuparte si ya has combatido contra seres sobrenaturales sabrás que no están sencillo como luchar contra humanos" dijo el niño de ojos negros.
Naruto hizo una mueca al recordar su encuentro con Artemisa y sus cazadoras, donde casi fue asesinado varias veces.
"Pero si no hacemos algo rápido Helena y las otras serán..." Naruto apretó los puños recordando a la pobre elfa en la posada.
El otro chico lo vio ya sabiendo lo que los hombres del castillo hacen a las prisioneras. "No te preocupes conozco una manera de entrar, es por eso que estamos aquí mi contacto ya debe de llegar"
Naruto le preguntaría a lo que se referencia pero no lo hizo ya que escuchó un sonido.
~silbido~
"Al parecer ya está aquí, vamos" dijo el niño de ojos negros saltando de la rama para dirigirse al suelo.
Naruto al ver que no tenía opción también salto, aterrizó en el suelo doblando su piernas para amortiguar su impacto, se incorporó sólo para encontrar una espada señalándolo... Un metro sobre su cabeza... Por lo menos sabe que la ilusión de su manto todavía funciona.
La que lo estaba amenazando (entre comillas) es una elfa que inmediatamente supo que es la hermana de Helena por su parecido pero con sus diferencias, ya que la elfa enfrenté de él tiene el cabello corto rubio, su piel era un poco bronceada, vestía una armadura para mujeres, aparte de eso su forma de la cara y color de ojos eran los mismos que los de Helena.
"Theodora baja la espada él no es un enemigo" escuchó decir a otro niño el cual estaba a unos metros de ellos.
"¿Quién es este hombre?" preguntó la ahora llamada Theodora con un tono duró todavía si bajar el arma que realmente no era una amenaza al estar señalando a un lugar equivocado.
"¿Hombre?" preguntó el chico que conocía su verdadera apariencia.
Naruto lo miró a los ojos dando al otro niño un mensaje que más o menos decía, [te dije que mi manto servía].
El chico al parecer entendido el mensaje, aún que la respuesta que dio a la elfa lo desconcertó.
"Él es mi hermano"
...
"EH" es lo único que pudo decir él rubio al no esperar esa respuesta.
"Hermanos" dijo la elfa bajando la espada que realmente no le estaba apuntando. "No se parecen en nada"
Naruto sólo resopló. "Madres diferentes" dijo siguiendo la corriente.
La elfa iba a preguntar otra cosa pero el niño de ojos negros habló primero.
"La razón por la que se presentó ahora es porque tiene noticias de tu pueblo natal" dijo el otro chico.
Los ojos de Theodora se ensancharon. "¿Qué paso?!" gritó mirando al hombre rubio.
Naruto tomó una expresión más sería y le dijo lo sucedido. "Hace unas horas la aldea Tualk fue atacada por los soldados Melven matando algunos habitantes" término.
La elfa se tapó la boca con las manos. "E-eentonces el pueblo fue destruido" dijo Theodora con voz rota.
Naruto sólo negó con la cabeza. "Hubo unas cuantas muertes pero la aldea esta relativamente bien junto con sus habitantes" dijo mirándola a los ojos.
"Pero los soldados!"
"Los maté a todos" dijo Naruto oscuramente.
La elfa parecía sorprendida pero su mirada se suavizó, asiendo una reverencia mostró su agradecimiento. "En ese casó gracias por salvar mi casa"
Naruto se rascó detrás de su cabeza un poco avergonzado todavía no se acostumbra a que le den la gracias tan sinceramente.
-tos-tos-
Ambos miraron al niño de pelo negro quien los estaba viendo. "Tal vez deberías decirle también la principal razón por la que viniste aquí" le recordó.
En ese momento Naruto se quiso golpearse así mismo por olvidarse de su principal razón por la que vino aquí. Miró a Theodora quien parecía confundida. "Tu eres la hermana de Helena verdad"
"¿Como sabés de mi hermana?" preguntó la elfa con cautela agarrando la empuñadura de su espada.
Naruto sólo levantó las manos para apaciguarla. "Tranquila sólo la conocí en su trabajo de camarera" contestó viendo como Theodora aflojó su agarre.
Al ver que estaba tranquila la miró deforma neutra. "La verdad es que tu hermana junto con otras mujeres fueron tomadas de rehenes y llevadas al castillo" dijo con seriedad.
Al escuchar esto la cara de Theodora se lleno de pavor e ira. "¡Maldito valiun me prometió que si me unía a su ejército dejaría en paz a mi pueblo y hermana!" gritó con odió.
"Theodara calmate" dijo él del pelo negro.
"¡Como quieres que me calme¡ ¿sabes lo que esos desgraciados les hacen a las mujeres?!" le gritó al otro niño.
El de los ojos negros sólo entre cerro los ojos. "Es por eso que necesitas calmarte, si queremos rescatar a tu hermana tenemos que usar la entrada secreta que me mencionaste" dijo con calma fría el otro niño.
Theodara tomó un gran respiró para calmarse. "Tienes razón, tenemos que ir inmediatamente para rescatar a todas y volver a la aldea, ese cerdo de Melven rompió el trató así que ya no tengo que ser parte de su jodido ejército" dijo apretando los puños.
Naruto se entusiasmo de que por fin iban a rescatar a Helena y las demás elfas, pero todavía tenía que preguntar. "¿De que entrada están hablando?"
Ambos lo miraron pero fue Theodara quien contestó. "Hay un río que pasa a través del castillo, no esta vigilado por fuera y está poco vigilado por dentro además de que esta cerca de los calabozos"
El niño de ojos negros continuó. "Hay una barrera que fue hecha por los ángeles que les avisará si hay un intruso, así que una ves estemos en el interior del castillo sólo tendremos poco tiempo para liberar a las elfas y salir. Una vez fuera usaré magia de teletransporte para ir devuelta a la aldea" explicó el plan.
Naruto cabeceó entendiendo todo pero se dio cuenta de algo. "Espera si sabés magia de teletransportación porque no la usas en el mismo instante que rescatemos a las demás"
El otro niño parecía irritado. "Porque como dije antes hay una barrerá en el castillo que no sólo sirve como alarma sino que también interfiere con los círculos de transportación" contestó de forma clara.
"Ah... Bien mi error" Naruto reconoció con un puchero, diciéndose así mismo que no era su culpa de no saber eso ya que sabe muy poco de los fundamentos avanzados de la magia. Tendría que leer las anécdotas y tabletas que están en su bodega.
Theodara al ver que ya todo quedo claro se preparó para correr al castillo. "El castillo está a un kilómetro de aquí si corremos llegaremos en poco tiempo, debemos aprovechar la oscuridad de la noche para no ser vistos. En marcha" dijo para luego correr a una velocidad sobrehumana gracias a su herencia elfica y su propio entrenamiento.
Los dos niños se miraron antes de ir tras la elfa igualando fácilmente su ritmo.
...
(5 minutos después)
Los tres llegaron rápidamente en la parte trasera del castillo, tal como dijo Theodara hay un arrolló como de 8 metros de profundidad pero no veía por donde entrarían ya que el agua chocaba con la portón de madera.
"Bueno... Como entramos?" preguntó el rubio.
"Hay una apertura en el fondo así que tendremos que sumergirnos y nadar por debajo" contestó Theodara.
"Sólo los ángeles caídos nos detectarán una vez entremos, por lo que hay que hacer esto lo más rápido posible" dijo el otro niño.
Theodara tomó la iniciativa y se lanzó al agua, luego los niños le siguieron.
Aguantando la respiración Naruto siguió a la elfa. Vio que el portón no cerraba por completo dejando una apertura en donde podían pasar. Nadando más profundo pasaron por la apertura una vez dentro se dirigieron a la superficie y tomaron un gran respiró.
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(Castillo Melven)
Naruto miró a su alrededor viendo paredes rocosas y piedras afiladas en el techó además de que es muy estrecho el lugar parecía más una cueva.
"Vamos, las mazmorras están más adelante" dijo Theodara nadando derecho mientras que los otros dos la seguían.
Cuando dieron vuelta en una curva vieron unos escalones que llevaban a un pasillo de ladrillos con antorchas en las paredes iluminando el pasillo, una vez salieron del agua con sus ropas mojadas empezaron a caminar, Theodara tomó una antorcha para iluminar mejor el camino (aún que los dos niños no lo necesitan ya que pueden ver perfectamente en la oscuridad).
Siguieron caminando en el calabozo hasta que tuvieron que cruzar lo que parecía las cámaras de tortura donde vieron diferentes dispositivos para causar dolor extremó hasta la muerte literalmente ya que vieron una pila de cadáveres recientes, pasaron al lado de ellos los tres ya se habían ello la idea de que podrían ver algo como esto.
"No se porque el señor Melven deja que ésos elfos deformes hagan de las suyas con las prisioneras"
Rápidamente los tres intrusos se escondieron detrás de la salida de la cámara al escuchar unos guardias acercarse.
"Me dijeron que ellos abrieron las puertas de la aldea de elfos de donde vinieron asegurando la invasión"
"Ha! Sólo unos traidores que vendieron a su especie"
"Callate, como si tú no hubieras hecho lo mismo sólo por la oportunidad de romperles el himen a esas elfas jajaja!"
Los soldados estaban tan distraídos que cuando pasaron por la cámara de torturas no notaron a dos figuras salir y colocándose de tras de ellos hasta que ambos sintieron un horrible dolor en el pecho, bajaron la cabeza para ver una espada normal y otra demoníaca traspasando el pecho de cada uno luego calleron muertos.
Naruto y Theodara sacaron su respectiva espada del pecho del guardia que mataron.
"Hay que darse prisa ya tengo una idea de quienes son esos elfos traidores" dijo Theodara oscuramente dirigiéndose a donde tenían a su hermana.
Naruto estaba por seguirla pero se detuvo un momento para ver al chico de pelo negro acercarse a uno de los guardias muertos, lo vio quitarle la espada al cadáver. Él chico la sacó de su funda y la meneo un par de veces, parecía decepcionado ya que según recuerde la Nodashi se adaptaba a su tamaño, pero aún así la enfundó y la acomodó en su espalda ya que era demasiado grande como para tenerla en su cadera.
Bueno ahora se siente un poco mal por haber roto la antigua arma del otro chico, luego le pagara pero primero tiene que rescatar a las elfas, su puso al día con Theodara junto con el otro niño.
Llegaron a un pasillo anchó con muchas puertas en las paredes. Vio a Theodara empezar a buscar a su hermana asomándose en las ventanillas con barrotes que tienen cada puerta.
Se dio cuenta que buscar en puerta en puerta tomaría demasiado tiempo, por lo que cerró los ojos para concentrarse en detectar la firma de energía de las elfas. Fue cuándo sintió pequeñas cantidades de magia más adelante, también encontró la de Helena pero con su capacidad hepática pudo sentir la emociones negativas que ella estaba sintiendo ahora.
Desesperación, asco y miedo.
Salio corriendo a la dirección donde se encontraba Helena cuando sintió otras dos presencias pasando a sus dos camaradas temporales, adentrándose más en el calabozo vio la habitación en donde se encuentra su amiga, de una patada abrió la puerta la cual casi se destroza. Lo que vio hizo que su sangré hirviera.
Primero notó que las dos presencias malvadas eran dos elfos pero éstos a diferencia de los que había visto, se podría decir que son las ovejas negras de su especie.
Uno era delgado hasta los huesos, con sus ojos pequeños y muy separados, tenía una navaja en su manó.
El otro es un elfo grandulon y musculoso, pero se notaba que carecía de inteligencia por su mirada pérdida.
Lo que enfureció a Naruto es que el elfo retrasado sostenía a Helena por los hombros obligándola a arrodillarse, su amiga tenía su manos atadas, con sus pechos libres de su vestido exponiéndolos, mientras que el otro elfo la sostenía de la barbilla con su horrible cosa de fuera intentando meterla por su boca, mientras que la elfa tenía los ojos y boca cerrados.
"Vamos Helena no te resistas ya que ahora eres nuestra put- URGH!" no término ya que algo lo golpeó en la cara, si se pudiera ver en cámara lenta verían como un pequeño pié con sandalias doradas golpeó su mejilla obligando todo su rostro a voltear a la dirección contraria por la fuerza a tal punto de que tres dientes ensangrentados salieron volando, pero en tiempo normal sólo se vio una mancha negra atacó al elfo escuálido el cuál se estrelló contra la pared donde se hundió por la fuerza.
El otro elfo no pudo actuar lo su suficientemente rápido antes de que recibiera un golpe en el pecho obligando a soltar a Helena y caer al suelo fuertemente con su cuerpo temblando por el shock.
Naruto después de tratar con la basura se acercó a Helena, ya que la elfa estaba arrodillada no tuvo problemas en acomodarle su vestido para cubrir sus pechos.
"Helena estas bien"
Helena al oír la voz familiar abrió lentamente los ojos, para ver el amigo que apenas había hecho la tarde de ayer.
"N-Naruto..." dijo la elfa con esperanza.
"Si Helena soy yo, vinimos a rescatarte" dijo Naruto amablemente con una sonrisa cálida.
Helena con lágrimas en los ojos abrazó a Naruto y...
"UAAAA!...UAAAA!" empezó a llorar tan afectada por su casi violacion que no notó que la figura de su amigo se sentía más pequeña y delgada de lo que aparenta.
Naruto al no esperar que su amiga lo abrazará sólo le golpeó ligeramente la espada con torpeza para consolarla.
"¡Helena!" gritó Theodara entrando en la habitación de rehenes.
"Hermana!" gritó Helena con sorpresa al ver a su hermana, liberando de su abrazó, se levantó y también abrazó a su hermana.
Se separaron un poco después de un momento, ambas hermanas se miraron a los ojos.
"¿Estas bien Helena?" preguntó Theodara a su hermana menor.
"Estoy bien, Naruto llegó a tiempo" contestó Helena con una pequeña sonrisa.
Theodara volteó a ver al rubio parado a unos metros. "Gracias nuevamente, si no fuera por ti hubiera tardado en encontrarla" dijo suavemente acariciando el cabello de su hermana.
Naruto sonría ante la escena. "No me agradezca sólo hice lo correcto" dijo pero dejó de sonreír al ver que los dos elfos todavía viven.
Debió de ver sabido que los elfos son más resistentes que los humanos. "¿Conoces a ésas basuras?" preguntó Naruto con frialdad al ver que los dos bastardos recuperaban la conciencia.
Theodara miró a los elfos ya despiertos, inmediatamente sus ojos se estrecharon en reconocimiento. "Calk y Kotl, ésos bastardos nunca trabajaron e intentaban intimidar a todos en el pueblo antes de que fueran desterrados. ¿Que hacen aquí?"
"Ellos intentaron violar a Helena" no quiso decirlo de esa forma ya que Helena se tembló ante el recuerdo, pero su hermana tenía que saber.
"!Que!" gritó Theodara con irá.
Los elfos que ya se habían levantado sólo podían mirar horrorizados como Helena desenfundaba su espada.
"¡Espera se supone que no debes de esta- arg!" el elfo flacucho dio un gritó ahogado cuando Theodara le clavó la espada en el pecho.
El elfo más grande intento golpearla pero la elfa dio un giró esquivando y con el impuso utilizó la espada para decapitarlo.
"Escorias" escupió Theodara a los cadáveres.
Naruto sólo tenía una mirada apática mientras que Helena apartó la vista de los cadáveres ya que estaban liberando mucha sangré.
"Ya terminaron"
Los tres voltearon para ver al niño de ojos negros parado afuera de la celda juntó con cinco elfas. Ella parecían estar bien un poco sucias pero sus vestidos están intactos así que no les hicieron nada.
"¿Son todas las que hay?" preguntó Naruto.
"S-si, sólo nos trajeron a nosotras seis" Helena fue la que contestó un poco vacilante.
"Debemos irnos los ángeles caídos ya deben de dirigirse a nuestra ubicación y los otros guardias ya debieron de haber descubierto los cuerpos de los anteriores" dijo él niño de pelo negro.
Theodara se adelantó para hablar con las elfas. "Bien, vamos a irnos de aquí, estén cerca de nosotros tres, volveremos al pueblo cuando salgamos al castillo" les dijo, al ser de la misma aldea las elfas parecieron confiar en sus palabras.
Todos empezaron a correr. Naruto, Theodara y el chico de cabello negro lideraban el camino mientras que Helena y la otras cinco elfas las seguían de cerca.
De repente Naruto se detuvo levantando la mano para que los demás también se detuviera, concentrándose sintió las emociones negativas de los soldados muchos de ellos bloqueando su salida, fácilmente podía junto con los otros dos que sabían pelear tratar con ellos. Pero también captó la energía manchada de tres de ésos ángeles caídos.
Nunca a enfrentado a uno de ésos pero esta seguro que puede con ellos, el problema es que mientras luche con ellos los soldados humanos pueden lastimar a las elfas que no saben pelear.
"¿Que sucede?" preguntó el niño de ojos negros.
"Nos han bloqueado la salida" contestó Naruto.
"No voy a preguntar como es que sabés, ya se que eres un tipo raro" contestó ignorando el resplandor que Naruto le dio. "Pero si es cierto necesitamos otra vía de escape"
Theodara también decidió confiar en él rubio mayor (menor), así que tomó otra dirección para que los demás la siguieran. "En ese casó no nos quedá más opción que subir. Tendremos que escapar por la salida de sirvientes"
Helena siguió a su hermana mayor sin replicar, seguida por las elfas y finalmente los más jóvenes del grupo ya que Theodara es la quien conoce mejor el castillo.
El grupo de siete elfas y dos niños avanzaron lo más rápido posible cuando llegaron a los grandes pasillos con alfombra roja y todo tipo de decoraciones en las paredes, no prestaron atención a ninguna de esas baratijas (pensamientos de Naruto) hasta que llegaron a un enorme salón con una gran mesa rectangular con muchas sillas.
"Bien, ya llegamos al comedor, ahora sólo necesitamos ir a la cosina y salir por la puerta de sirvientes" Theodara dijo con esperanza, pero esta se esfumó cuando se vio obligada a detenerse junto con los demás al ver que veinte soldados bloqueaban el acceso a la cocina, voltearon para ver la misma cantidad de soldados bloqueando el corredor de donde vinieron.
-aplauso-aplauso-
De entré los soldados salió un hombre vestido con ropas nobles, sus ojos estaban medio abiertos y tenía una sonrisa irritantemente arrogante en su rostro.
Theodara inmediatamente lo reconoció. "Valiun Melven" dijo con los dientes apretados y sosteniendo con fuerza su espada.
"Mí, mi, Theodara nunca pensé que en fueras a traicionar así después de todo lo que hice por ti" dijo Valiun con su inquietante sonrisa acercándose al grupo.
"¡Tu no has hecho nada por mí!" Theodara gritó con irá. "Rompiste tu parte del trató tus soldados atacaron mí aldea y secuestraron a mi hermana"
La sonrisa de Valiun nunca dejó tu rostro. "No se a que te refieres nunca di la orden para que atacaran, además tú hermana y esas elfas vinieron aquí por propia voluntad para prestar sus 'servicios' a mis hombres" término obteniendo una risas de sus soldados mientras que las elfas cautivas temblaban de miedo.
"Que tal si llegamos a un acuerdo dejaré que tus amigas se vayan, si tú te conviertes en mi concubina, te he estado observando y ese cuerpo tuyo me satisfacería muy bien" propuso acercándose más.
Theodara estaba en conflicto su orgullo nunca permitiría que un hombre así la toqué, pero si no aceptaba sería su hermana quien sufriría ese destino. "Y-yo es-"
Se detuvo de aceptar ya que él hombre joven de cabello rubio se colocó delante de ella, con sus espadas desenfundadas (aún que no tiene vaina) señalando a Valiun con la espada que libera llamas.
Valiun perdió su sonrisa al ver al joven de pelo rubio y ojos azules, interponiéndose. "¿Quién demonios eres tu?" preguntó con irá apenas disimulada.
Naruto había estado pensando como liquidar a los soldados hasta que llegó el jefe de ellos. Inmediatamente no le agrado, no por su arrogancia sino porque actúa como si todos fueran inferiores sin tener poder o carisma para respaldarlo. Cuando le preguntó su nombre de forma tan grosera decidió que él no tenía derecho a saberlo.
"Mí nombre no es de tu incumbencia, mestizo"
La cara del actual señor Melven se puso roja de ira. "Mestizo... ¡Mestizo! Acaso sabés quien soy yo" gritó en absoluta ira (berinche).
"Sólo un bastardo delirante" se burló Naruto.
Valiun apretó los dientes miró a sus soldados y señaló a Naruto. "Que esperan? Corten la cabeza de ese insolente"
Los soldados dieron un grito y cargaron hacia Naruto, el cual estaba completamente tranquilo.
"Theodara" llamó obteniendo la atención de la elfa. "Voy a tratar con ellos, tú protege a las demás de cualquier soldado que intenté atacarlas" dijo de forma seria.
Theodara miró con sorpresa al rubio, ella estaba apuntó de desechar su honor para salvarlos. Pero como pudo pensar en aceptar sin ni si quiera pelear, sonriendo suavemente asintió y se puso de manera protectora junto a su hermana quien estaba intentando consolar a las elfas aterradas.
Satisfecho Naruto se digirió al otro niño para decir lo que debe hacer, sólo para parpadear ya que no esta donde lo vio antes.
"Arghh!"
Todos incluyendo los soldados que hiban contra Naruto se detuvieron para ver de donde venía ese grito ahogado, miraron que todos los veinte soldados que obstruían la salida ahora estaban muertos, algunos ahogándose en su propia sangre, otros por pérdida de sangré por tener un miembro amputado o otros que simplemente están decapitados.
Su asesino. El niño de ojos negros que caminaba tranquilamente como si no le importaba la cantidad de vidas que había acabado, hasta que se detuvo al lado de Naruto.
"Si ya terminaste con tu teatro, hay que acabar rápido con esto para poder salir de aquí" dijo el niño de pelo negro apático.
Naruto lo miró por el comentario de teatro, al final sólo suspiro sabiendo que este niño era un culo. Poniéndose serió abrió los ojos ahora rojos y levantó sus espadas cada una liberando su respectivo elemento. El otro niño también sostuvo su espada robada y levantando su mano izquierda la cual estaba concentrando una gran cantidad de rayos.
Los soldados una ves confiados sólo pudieron temblar ante la vista de sus oponentes, no pudieron huir ya que esos dos los atacaron.
Masacre.
No era una pelea sino una masacre total de dos niños pequeños contra veinte hombres adultos más los que seguían llegando... Y eran los niños quienes estaban ganando.
Valiun sólo podía mirar horrorizado de como sus soldados eran derrotados fácilmente, y a los que se les ocurría atacar a las mujeres eran tratados rápidamente por Theodara. Al final sólo 8 soldados quedaban los cuales dejaron sus espadas sin atreverse a atacar.
Valiun miró a los hombres que le quedaban. "¡Vamos matenlos!" grito pero los soldados no se atrevieron.
"Envés de mandar a otros, ¿porqué no Tomás tu espada y lo haces tu mismo?"
Valiun miró con terror a Naruto dando un paso hacia atrás cuando los vio a los dos parados sobre los cuerpos de los soldados.
Naruto hiba a decir otra cosa pero se detuvo al sentir diez presencias de luz manchadas. "Maldicion nos olvidamos de los ángeles caídos" dijo entre dientes el príncipe de babilonia, pero el otro niño lo escuchó quien miró alrededor con cautela.
"Miren que desastre han hecho en el comedor" dijo una voz masculina desconocida.
De la nada aparecieron los ángeles caídos aterrizando diez metros de Naruto y el otro niño rodeando a los dos, eran seis ángeles varones mientras que las otras son mujeres.
Los varones vestían togas negras que revelaba la mitad de su pecho. Y las mujeres caídas sólo usaban tiras de cuero negro que mostraban casi toda su piel.
Todos tenía un par de alas a excepción del que tenía más músculo y más cicatrices en su cuerpo ya que aparecer este tenía dos pares dándole un total de cuatro alas negras.
Valiun al ver a los ángeles vuelve a tener una apariencia de superioridad junto con una mirada psicótica. "Llegas justo a tiempo Dariel estos tipos me han insultado, te ordenó que los elimines!" le ordenó mientras se acercó al ángel de cuatro alas.
El ángel caído cuyo nombre paresia ser Dariel, no parecía seguir el comandó de Melven. Sólo se quedó ahí parado con los brazos cruzados sin apartar la vista de los intrusos o mejor dicho sin dejar de mirar a Naruto y él chico de cabello negro.
"¡Vamos, acaba con ellos!" gritó Valiun irritado de que el ángel no haga lo que él ordena, pero para su absoluta sorpresa fue agarrado del cuello. Como Dariel era medio metro más alto que Melven éste lo levando sin ningún problema del piso y lo puso al nivel de sus ojos.
"Y dime humano, ¿quién te crees que eres para mandar a un ángel?" dijo Dariel con absoluto desprecio mirando el miedo del humano, apretando un poco el cuello del humano luego lo soltó ocasionándo que valiun callera al suelo tosiendo para respirar nuevamente.
El ángel de cuatro alas miró otra vez a los dos niños. "Olvidense de las elfas. Sólo deben concentrarse en capturar al tipo de cabello rubio y al niño. usando fuerza letal" ordenó a los demás ángeles, estos mostraron sonrisas sedientas de sangre ante el comandó.
"Espera!" Valiun al parecer era demasiado estúpido como para no mantenerse en silencio. "Ésas elfas son mías, no sólo las pueden dejar ir!" gritó pero se calló cuando una lanza hecha de luz lo señalaba.
"Los humanos no tienen derecho a meterse en nuestros asuntos" Dariel lo amenazaba con su lanza. "Así que vete maldita cucaracha." Para enfatizar su punto lo hirió un poco en el hombro.
"¡Ahhhh!" Valiun grito como una pequeña niña y huyó despavorido saliendo del comedor.
"Cobarde" murmuró Theodara ante la escena patética que hizo el señor de estas tierras.
Naruto tuvo que admitir que presenciar eso fue vergonzoso aunque no debía de sorprenderlo viniendo de un mestizo. Pero tuvo que tomar su atención a los ángeles ya que él líder claramente los tomó como objetivos a él y al otro niño que parecía ya listo para la batalla.
Dando unos pocos pasos se puso espalda con espalda con él otro chico. "Algo que deba saber sobre estos ángeles?" preguntó esperando que los ángeles hagan el primer movimiento.
"Sólo no dejes que te atraviesen esas lanzas de luz", dijo el chico apático.
"Ho! Gracias, es bueno saber!" Respondió con sarcasmo el hijo de Gilgamesh.
Las bromas acabaron cuando tuvieron que saltar a un lado ya que tres lanzas de luz se incrustaron donde antes estaban parados, vieron como tres ángeles ahora estaban volando alrededor del gran comedor.
Naruto inmediatamente levantó a Rundra para bloquear una espada de luz en las manos de un ángel femenino rápidamente dio un corte horizontal con Agni pero la mujer desplegó sus alas dando unos aleteos para poner distancia del rubio.
Los pelos microscópico en el cuello de Naruto se pararon en advertencia, siguiendo su instinto doblo sus rodillas esquivando dos lanzas las cuales pasaron cerca de su cabeza, pero todavía no acaba se levantó girando todo su cuerpo a su izquierda y levantó su brazo derecho con un corte destruyó una tercera lanza cuando hizo contacto con Agni. Todo eso en tres segundos.
(Mm hace mucho que no combato con estos pajarracos de la luz)
Naruto ignoró la voz de Agni dentro de su cabeza para tomar un respiró. Por lo que pudo evaluar hasta ahora estos ángeles superan por creces a los soldados humanos con Dariel superando a sus compañeros pero... Estos ángeles son mucho más débiles que las cazadoras de Artemisa.
La razón por la que hizo todos esos movimientos extravagantes es porque no quiere usar las puertas de babilonia, él esta bastante seguro que si las usa esta batalla estará asegurada, pero quiere ser fuerte por sus propios méritos. Él sabe que desde que su padre le entregó la Llave del Rey esté poder se convirtió en parte de su existencia. Pero él siente que si sólo usa de ese modo éste poder y no pelear directamente sus batalla... Entonces no merece tener el título de Rey de Héroes.
Dando un vistazo al otro niño lo vio combatiendo a dos ángeles, estos atacaban pero el niño sabía aprovechar su pequeño tamaño esquivando todos sus ataques, aún que parecía tener problemas con dos ángeles flotando en lo alto ya que estos lo atacaban con lanzas de luz cada vez que tenían la oportunidad.
Dariel estaba en el mismo lugar junto con un ángel femenino, ni si quiera parecían tomarlos en serio... Bueno hay que mostrarles por que con un Rey no se juega.
La mujer otra vez lo ataco pero esta vez con su espada dirigida a su 'pecho'... Perfecto.
No me moví para tomar el ataque, vi como la mujer ángel sonreía como loca mientras me atravesaba el 'pecho'. Escuché un gritó de terror de las elfas mientras que la ángel empezó a carcajear, levante la cabeza para ver la espada de luz junto con dos montículos de carne blanda.
"Me preguntó porqué estos ángeles caídos sólo visten cuerdas", reflexiono Naruto antes de desechar ese pensamiento. Apretó su agarre en Rundra y aprovechó esta oportunidad.
-zas-
El ángel dejó de reír histericamente, miró abajo en su cintura como esta se separaba limpiamente, su última expresión fue una de incrédulidad antes de que su mitad superior callera aún lado y la inferior hacia atrás.
De un azote despide la sangre que allá manchado su espada.
(Ja! La primera muerte es para mi Agni)
(Shut! No te creas tanto Rundra)
Solo los ignoró ya acostumbrandose a que esos dos hablen en su mente.
Miró como los ángeles de dos alas se detuvieron un momento estupefactos de que uno de ellos haya muerto. Los que estaban combatiendo con él otro chico cometieron el error de no enfocarse en él, por lo que este aprovechó saltando para otorgar una patada en él rostro de un ángel mandándolo al piso, en un movimiento fluido volteo aún en el aire hacia él otro ángel, recubrió su espada con rayos y lo apuñalo en el corazón matándolo. Aún que su espada se hizo trizas un momento después al no poder soportar esa cantidad de poder.
Luego corrió hacia Naruto y se se puso detrás de él.
Naruto levantó una ceja, pero no dijo nada ya que sintió un instinto asesinó, rápidamente invocó un escudo negro incrustado con diamantes para protegerse de una lanza de luz más fuerte juntó con otras más débiles, cuando el aluvión término. Fue cuando entendió el porque el otro niño se cubrió detrás de él.
"Hibas a sacrificarme" declaró Naruto con incredulidad.
"Si" declaró él otro niño sin ninguna vergüenza.
"Teme" apretó los dientes Naruto.
"Patéticos" los dos niños miraron al ángel de cuatro alas. "Morir de una forma tan humillante y aún así se hacían llamar ángeles caídos. Al principio los hiba dejar vivir ya que me interesaban su habilidades pero ahora veo que es mucha molestia"
Dariel desplegó por completo sus alas negras. "Los ángeles somos la mayor existencia entre todas las razas y yo que estoy apunto de tener mí tercer par de alas soy superior a los que acaban de enfrentar. Sientance honrados de que caerán ante mí poder" término con una mirada y sonrisa altiva liberando su poder Santo caído.
"Shit! Y yo que pensaban que mí padre era arrogante" chasqueo su lengua Naruto, es cierto tiene más poder que los otros siete ángeles caídos que quedan pero nada como Artemisa, la diferencia es demasiado grande es como comparar un gatito con un enorme lobo.
"Hey dope" Naruto frunció el ceño volteo para ver él niño que lo llamó así.
"¿Qué?" preguntó con molestia.
"Tenemos que terminar con esto rápido antes de que ese noble cobarde vuelva para complicar más las cosas" informó tranquilamente él niño de ojos negros.
Naruto tuvo que admitir que tenía razón, tal vez ya es hora de empalarlos con una lluvia literal de espadas.
"¿Cuantos escudos tienes?" preguntó el chico de cabello negro.
Naruto lo miró con extrañeza pero contestó de todos modos. "Muchos"
Él niño asintió. "Entonces te recomiendo que los uses" dijo como este levantó la mano izquierda liberando una gran cantidad de rayos y la bajo azotándolo al suelo, increíblemente toda la electricidad viajó hasta el ángel y lo electrocuto pero este sólo sonrió.
"Ja! Crees que esto me puede matar!" grito con una sonrisa confiada.
"Idiota, eso sólo era para que no te movieras" en un instante el niño de cabello negro estaba frente a él lo pateo en las piernas para obligarlo a arrodillarse y tomó su cabeza con su mano derecha, mirándolo con una expresión oscura.
"Ahora convierte en cenizas..."
En ese momento Naruto sintió el poder oscuro saliendo del cuerpo del niño y el sentimiento que desprendía era la Ira, con el aumento de temperatura. Sin pensarlo dos veces corrió hacia las elfas, tomó la mano de Theodara que había estado en guardia durante todo el combate para acercarlas con las otras rápidamente invocó suficientes escudos para hacer una cúpula, todos ellos con atributo Anti-fuego.
Antes de que colocará él último escudo vio a todos los ángeles incluyendo a Dariel mirando horrorizados al niño de pelo negro, y lo escuchó decir.
"... Satán"
Lo último que vio fue una gran llamarada de fuego azúl que consumió a todos los ángeles incluso los que estaban lejos, cuando la llama azul se dirigió hacia a ellos rápidamente colocó el último escudo.
Estuvieron en oscuridad durante unos segundos, aún con las propiedades contra el fuego de sus escudos se sentían el calor de esas llamas azules. En poco tiempo sintió que la energía de los ángeles caídos dejaron de existir y las llamas desaparecieron, con una orden mental los escudos volvieron a su bodega en motas doradas.
Vio que el piso estaba relativamente bien ya que el ataqué se dirigió por encima, pero los muebles y decoraciones no tuvieron tanta suerte ya que no quedaban rastro de ellas, las paredes tampoco tuvieron suerte ya que estaban calcinadas y parecía que en cualquier momento se derrumbarían. Las elfas sólo podían mirar con asombro toda la destrucción.
Incluso él estaba un poco impresionado. vio al niño en el mismo lugar pero los ocho ángeles ahora sólo son cenizas.
(Impresionante. Eso claramente era fuego demoníaco casi al par con las llamas de Agni)
(Casi Rundra casi)
Después de enterarse de esto Naruto entendía más la magnitud del poder de este niño. De la historia básica que sabe de sus espadas, Agni cuando todavía era un demonio era considerado uno de los más fuertes de tipo fuego al par con Belial.
-correr-correr-
Salió de sus pensamientos al escuchar un montón de pisadas dirigiéndose a su ubicación, al parecer él mestizo que se creé superior a traído todo su ejército.
"Rápido tenemos que salir de aquí" dijo Theodara una vez salió de su asombro.
"Ya no hay necesidad Theodara, con los ángeles caídos muertos ya no debe de haber nada que nos detenga" dijo él chico de cabello negro.
Bueno eso tiene sentido sin los ángeles para alimentar la barrera esta dejaría de existir. "Entonces puedes llevarnos a la aldea?"
El chico asintió dirigiéndose a las elfas yo también me acerqué, pude sentir como las cinco elfas que no conocía nos tenían miedo. Realmente no puedo culparlas ya que entre nosotros dos acabamos fácilmente con cuarenta soldados humanos y diez ángeles caídos.
Afortunadamente Theodara y Helena las calmaron diciendo les que somos buenas personas, yo no sé si el otro niño es bueno, pero como aspirante a Héroe.. No!.. Como rey de Héroes rescatar damiselas es mi trabajó.
(Una lógica demasiado infantil en mi opinión)
(Bueno que esperabas Agni, todavía es un niño)
"Callensen!" gritó Naruto en su mente, volviendo sus espadas una vez más brazaletes las chocó una con la otra.
(¡Argh!)
Antes de llegar con las elfas sus ojos cambiaron a su color natural, para no asustarlas más. "Bueno estamos listos"
El niño de pelo negro asintió, asiendo unos movimientos de manos y conjurando unas palabras en voz baja empezó el hechizo de transportación.
Alrededor nuestro un gran círculo que desprendía energía oscura apareció, tenía dibujada una estrella de cinco puntas con muchos garabatos que gracias a mi anillo puede entender, decían al azar como, salto, dimensión, lugar, mundo, etc. Pero lo que más llamó la atención fue el cráneo de cabra con enormes cuernos curvados dibujado en medio del círculo.
No pude verlo con más atención ya que después de un resplandor desaparecimos.
Aún que le hubiera gustado ver la expresión del ese mestizo una vez vea el estado de su comedor y sus valiosas posesiones destruidas.
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(Aldea Tualk)
Cerca del amanecer
En el centro de la aldea todos los elfos empacaban sus cosas, en ese momento energía negra apareció en medió de la plaza asustando a muchos pensando que otra cosa mala les va a ocurrir.
Grande fue su sorpresa cuando aparecieron 9 personas, él primero fue su Salvador, luego un niño de apariencia oscura, por último la mayor sorpresa ya que pensaron que nunca volverían a ver a las 7 elfas que se había llevado ese maldito de Valiun Melven.
Las cinco elfas después de orientarse un poco miraron alrededor dándose cuenta que estaban en casa, rápidamente buscaron a sus familiares y corrieron a ellos llorando de felicidad mientras eran recibidas con la mismas emoción.
Naruto observó como una elfa mayor pero con un gran parecido a Helena y Theodara corrió hacia ellos, la reconoció como la elfa que preparó su comida, por lo que es la madre de estas dos. Cuando llegó inmediatamente abrazó a las dos hermanas, Helena juntó con su madre empezaron a llorar de alivio, Theodara no lloró pero disfruto del abrazó.
"Realmente lo hicistes, rescataste a todas"
Una vos dijo con asombro, Naruto volteo para ver a la elfa de cabello plateado mirándolo con admiración. El sólo sonrió y le contesta.
"Te lo dije no? Es el trabajo del héroe salvar a las damiselas"
La elfa sólo sonríe y niega con la cabeza.
Naruto quita su mirada de la elfa de pelo plateado y miró alrededor dándose cuenta de las caretas donde estaban cargando sus pertenencias.
"¿Adónde van?" pregunto él príncipe.
"Desgraciadamente tenemos que irnos ya que esta aldea no es segura no sólo por Melven sino también por bandidos y otras criaturas, una vez que se ataca un pueblo elfico es señal de que será atacado hasta que se destruido" contestó un elfo quien se acercaba a ellos.
Naruto observó que este elfo tenía la apariencia de un adulto pero la mirada sabía en sus ojos decía que tenía muchos más años de lo que aparentaba. Este debe de ser el líder de la aldea.
Naruto se dirigió al líder. "¿Pero no será peligroso irse sin saber a dónde ir?"
El líder de la aldea asintió. "Lo será, no podemos ir con otros de nuestras especies ya que adoptamos las costumbres humanos y las pocas aldeas que son como nosotros están demasiado lejos, todo lo que podemos hacer es buscar un lugar para comenzar de nuevo, tal vez algunos no sobrevivan pero es nuestra única opción" contestó el elfo líder con tristeza, ser honesto con su salvador es lo único que puede hacer.
Naruto miró como todos los aldeanos bajaron la cabeza con tristeza aceptando su destino, Helena y su madre miraban su casa con tristeza absoluta, incluso Theodara aún que no pudiera ver su expresión ya que su pelo la ensombrecía vio que estaba sufriendo si los puños fuertemente cerrados y su cuerpo temblando ligeramente era cualquier indicación.
Para los elfos les es difícil dejar permanenteme un lugar que a sido su hogar durante generaciones, algo en lo que puede relacionarse ya que Uruk ya no existe y sus padres murieron hace mucho tiempo aún si para él fue apenas ayer. Miró como el niño de cabello negro fue a un callejón oscuro y se recargó en la pared cruzando los brazos como si esperará en ver lo que hiba hacer.
Naruto cerró los ojos él sabe que no siempre se puede salvar a todos y es imposible que todos sean felices, pero si está en su poder ayudar aún si es un poco lo hará.
Abrió los ojos con determinación, por el momento seguirá las decisiones que tomé su corazón hasta que la crueldad del mundo lo obligué a tomar desiciones difíciles.
Miró al elfo líder quién comenzó a ordenar que suban lo que falta a las carrozas.
"Y si te dijera que hay una manera en la que puedan quedarse" dijo lo suficientemente alto para que todos lo escuchen.
No sólo él elfo líder se detuvo sino también los demás miraron a su Salvador, Helena miraba a su amigo con esperanza.
Él elfo líder miró al rubio, tragando un poco la saliva le contestó. "Si hay tal manera, no sólo yo sino toda la aldea estaremos eternamente agradecidos... Si nos la...dijeras"
Naruto asintió, sin decir nada se dirigió al centro de la plaza, la cual es lo su eficiente ancha para lo que está a punto de hacer.
Una onda dorada apareció junto a él maravillando a los que no la habían visto tanto como a los que ya la presenciaron ya que sigue siendo un espectáculo para la vista. El chico de ojos negros miró la onda dorada con interés.
Naruto metió la mano en la onda para sorpresa de los elfos ya que se ve como si su brazo hubiera desaparecido. Luego empezó a sacarlo poco a poco, la onda desapareció después de que su mano era libre, vieron que ahora sostenía una piedra de 5 pulgadas la cual resplandecía de un color verde místico.
"Seguro piensan que es una piedra, pero no los es" pensó Naruto.
Lo que en verdad sostenía en su manó es una semilla de Gaea. Cuando Cronos fue engañado por su esposa Rea en devorar una piedra en vez de su hijo, un bebé Zeus fue enviado en águila a las islas de Creta donde su abuela Gaea lo cuidaría hasta que fuera mayor para descoronar a su padre. Pero en ese tiempo se corría peligro de que las oráculos del titán del tiempo captaran la energía de un dios que debería de estar en el estómago de su padre. Para que eso no ocurriera Gaea plantó varias semillas especiales alrededor de la isla de éstas crecerían árboles que ocultarían la presencia del joven Zeus.
Una de esas semillas es lo que el príncipe de babilonia sostenía en su mano, de ella crecerá un 'Árbol sagrado de Creta' justamente lo que necesitan estos elfos.
Naruto escarbó un pequeño agujero en donde puso la semilla luego la cubrió de tierra colocó ambas manos en el pequeño montículo, cerró los ojos y se concentró para recolectar la energía natural para enviarla a la semilla.
Pero sintió algo extraño en la naturaleza, una gran cantidad de odió que quiere que mate a todos... Así que la desestimó y siguió con lo que hacía (hey! Si Gilgamesh cepillo como si nada a la personificación de todos los males del mundo porque no su hijo con la ira de la naturaleza).
Los elfos tienen cierta afinidad a la naturaleza por lo que pudieron sentir como Naruto la atraía pero se preocuparon ya que también atrajo el odio del mundo pero se sorprendieron de como su Salvador se encogió de hombros al igual que si todo ese odio sólo era una mosca molesta.
Naruto al sentir que la semilla absorbió suficiente energía natural se alejó rápidamente, al principio no sucedió nada pero luego comenzó a temblar.
Los elfos se asustaron por la sacudida, pero vieron con fascinación como ramas de madera salieron disparadas de la tierra formando un árbol que empezó a crecer rápidamente, cuando dejo de crecer se colocó un gran árbol de 30 metros de altura y 8 metros de ancho, pero no termino ahí los árboles en el pueblo también maduraron, muchos de frutas, a las afueras de la aldea a 3 kilómetros, árboles de 15 metros crecieron rodeando la aldea dando la ilusión de que es un bosque.
Cuándo todo término sólo pudieron mirar con asombro al árbol giganta que tapaba con su copa de hojas casi todo el pueblo mientras desprendía de sus hojas luciérnagas de energía verde además de que la aldea emanaba energía natural limpia.
"¿Qué es esto?" preguntó él elfo con incredulidad la aldea ahora se sentía más viva como si este es el lugar al que realmente pertenecen.
Naruto se acercó al árbol y puso su mano en la corteza volteo para ver a los elfos. "Éste es un árbol sagrado, ahora mismo está protegiendo su aldea. Todo aquel que quiera hacerles daño nunca encontrarán la aldea y sólo lo aquellos viajeros de buen corazón podrán entrar, además de que sus tierras serán más fértiles y cuando tengan que salir esté árbol los bendecira para que vuelvan seguros" término Naruto de explicar las propiedades pero la forma en que lo dijo salió más como un mandamiento.
Así que no fue una sorpresa que los elfos...
-arrodillarse-arrodillarse-arrodillarse-arrodillarse-arrodillarse-arrodillarse-arrodillarse-
... Se postrarán a él y si no fuera suficiente.
"¡Es un milagro!"
"¡Lo sabía es un Apóstol de la diosa de la tierra!"
"¡Si! fue enviado por la madre tierra en nuestros momento de necesidad!"
Varios elfos declaraban suposiciones erróneas.
Naruto sólo mostró una cara en blanco ante esta escena. Miró a Helena que también estaba arrodilla, ella lo vio y tan solo le envió una sonrisa incómoda como diciendo 'tan sólo sigue la corriente'. Theodara por otro lado...
Se cubría la boca intentando no estallar a carcajadas.
Naruto se tapó la cara con la mano y dio un suspiro.
(Medio día)
En la tarde los aldeanos con el estado de humor más feliz de su vida organizaron una fiesta en su honor, había mesas llenas de comida, un grupo de elfos tocaban arpas y pequeños tambores, los elfos jóvenes bailaban al ritmó de la música, todo parecía más un carnaval, no sería extraño que ellos celebren este día cada año.
Naruto actualmente estaba en una gran mesa, sentado con los elfos adultos... Era un poco incómodo, él preferiría ir a jugar con los demás niños pero por culpa de su manto no era posible, además de que estaba confundido de como las elfas continuamente le guiñaban un ojo con sus caras ligeramente Rojas.
(Es obvio que quieren tu-)
(Callate Agni! Espera unos años para tener la 'pratica')
(Shut! No eres divertido Rundra)
Al escuchar a esos dos, se preguntó cuándo dejarían de hablar dentro de su mente. Sólo lo dejó pasar fue cuando se dio cuenta que faltaba alguien.
"Hey! Theodara" llamó a la elfa guerrera quien estaba comiendo en su lado izquierdo. "¿Donde esta él niño de pelo negro?"
Theodara término de tomar una bebida antes de contestarle. "Él ya se fue, dijo que las fiestas no son lo suyo...en serió ya me esperaba esto de él" contestó un poco molesta al final.
"Mmnn" Naruto tarareo, al parecer ese otro niño tiene un estiló de vida similar al suyo. "Creo que ya es tiempo que yo también siga mi camino"
"Te vas tan pronto"
Naruto volteo a su derecha para ver a Helena pero su expresión era como la de un cachorro abandonado.
"Si, tengo muchas cosas que hacer" Naruto dijo a su primera amiga.
El líder de la aldea inmediatamente entendió (no, no lo hace). "Exactamente como un apóstol es su deber viajar para ayudar a otros" dijo.
Naruto se palmeó la cara, no importa cuántas veces diga que no es un apóstol pero esta gente no escucha.
Helena aún se veía deprimida, levantó su manó y le dio un pequeño golpe en la frente. Inmediatamente la elfa se cubrió la frente con lágrimas en los ojos, le dio una cálida sonrisa.
"No te deprimas no es como si ya nunca nos volvamos a ver, en algún momento vendré a visitarte" le dijo a la elfa rubia.
Helena lo miró fijamente. "En serio lo prometes" al verlo asentir inmediata una gran sonrisa estalló en su cara.
(Dos horas después)
Naruto se encontraba saliendo del pueblo con todos los habitantes despidiéndolo deseándole bien viaje, él también agito su mano diciendo adiós.
Estando más lejos del pueblo empezó a correr, en poco tiempo llegó a los árboles que crecieron gracias al árbol de Creta, se detuvo y miró fijamente a uno en especial.
"Se que éstas ahí, ya no tiene caso ocultarse"
Detrás del árbol con toda la tranquilidad del mundo fue él niño de cabello negro, este se detuvo unos metros delante de él.
"Impresionante me encontraste, a diferencia de la última vez" dijo él niño.
"La verdad no sabía si estabas ahí, sólo tuve un presentimiento" admitió él príncipe.
"Mn"
Un momento de silencio después, Naruto le preguntó. "¿Porqué me estás siguiendo?"
El otro chico cerró los ojos un momento luego los abrió. "En el tiempo que llevó viajando es la primera vez que me encuentro en una situación como ésta, cuando me encuentro a un grupo de ángeles caídos normalmente los acabó uno por uno" el chico tomó un respiro. "Pero tu hiciste que me enfrentará a todos ellos a la vez, esa situación hizo que lograra usar más de mí poder oculto" cerró los ojos.
Al abrirlos se dio cuenta que Naruto ya lo había pasado y seguía caminando, una marca apareció en su frente.
"Hey idiota!" gritó el chico de pelo negro.
Naruto se detuvo ante el insulto. "¡¿A quien llamas idiota? tú maldito!" gritó mirando al otro chico.
"¡A ti idiota, no sabes que es peligroso darle la espalda aún posible enemigo!" gritó el otro chico.
"¡Ha, con que eres un enemigo!" Naruto sacó sus espadas.
"¡Acabare contigo!" él otro niño levantó sus manos canalizando rayos.
...
...
...
-suspiro-
Naruto dejó sus espadas. "Por alguna razón siempre tengo la necesidad de pelear contigo"
El otro niño bajo sus manos. "Lo mismo conmigo, eres la primera persona que hace que pierda la calma"
...
"Entonces llega al punto" Naruto dijo cruzándose de brazos.
El otro niño lo miró. "En resumen eres un imán de problemas. Si viajo contigo puede que situaciones similares ocurran. Yo quiero volverme fuerte y luchando continuamente es él único medió que conozco para ser fuerte" término.
Naruto ignoró el leve insulto. "Pero eres fuerte tu solo mataste a casi todos los ángeles"
El niño negó con la cabeza. "Esos sólo eran bacterias, hay seres que fácilmente hubieran sobrevivido a ese ataque que hice"
"Entiendo es por eso que quieres que viajemos juntos" dijo Naruto asintiendo.
"Además de que todavía me debes una espada" dijo él niño para terminar
Naruto sólo le dio una cara en blanco. "Deberías agradecer que fue la espada y no tu vida"
Él niño no se vio afectado por recordarle su derrota. "Sólo fue suerte, además sabes lo difícil que es conseguir una Nodashi o una katana en esta parte del mundo" argumento.
Naruto sacudió la cabeza este tipo es tan terco (como él) empezó a caminar nuevamente. "Esta bien viajaremos juntos" dijo aceptando que viniera, además de que parecía conocer varias cosas de estos ángeles.
El chico asintió caminado junto a él.
Naruto sacó la Brújula de Calypso y buscó su nuevo destino.
"Entonces ¿a donde nos dirigimos?" preguntó él niño de pelo negro.
Naruto lo miró antes de volver a la brújula. "Al igual que tu, yo también quiero ser fuerte es por eso que voy a ir con los mejores para que me entrenen" dijo guardando la brújula.
"Vas a pedir ayuda"
"No hay nada de malo que alguien con mayor experiencia te ayudé hacer fuerte, además de que sirve tener todo él poder del mundo si no sabes cómo usarlo" dijo Naruto dando otro punto.
El otro niño parecía pensarlo, a él nunca le enseñaron, pero debe de admitir que sería beneficioso aprender a manejar mejor la espada. "Entonces, ¿quienes son esos mejores?" preguntó.
Naruto se detuvo un momento antes de seguir caminando. "Es una sociedad fundada por él Rey más grande, para formar a los mejores guerreros sin distinción de raza, ellos son..."
"Assassin's Creed"
Él niño de ojos negros se interesó. "¿Gremio de asesinos?"
Naruto asintió, sería un viaje largo a su base principal si van a pie, pero cree que es mejor hací para conocer mejor el mundo.
Miró al otro niño dándose cuenta que ya no viajaría sólo por lo que decidió presentarse.
"Por cierto me llamó Naruto Namikaze"
Él otro niño parecía pensarlo un momento, con un suspiro él también se presentó.
"Uchiha Sasuke"
Fin del cuarto capítulo.
La verdad estaba por dejar el fanfic, ya que mi hermana formateo la computadora, eliminando este capítulo junto con el de mi otra historia. Este capítulo me tomo cuatro semanas en terminarlo. Cuando decidí continuar.
Volviendo a la historia la razón la razón por la que introduje a Sasuke aún cuando a muchos no le gusta fue porque me gusta que los protagonistas tengan un rival que iguale su poder y que se su opuesto, también ya tengo los orígenes de Sasuke.
Digan me si está bien los capítulos hací de largos o más cortos pero que se actualicen más rápido.
Gracias por leer.
