Ammm si escribí alguna incoherencia por ahí o algo no se entiende claramente, o hay muchas palabras repetidas de ante mano me disculpo esto lo escribí en la madrugada y estaba que me moría de sueño.

Capítulo 3.

El cariño hacia el capitán y un regalo.

Era otro día en el Thousand sunny, nuestra querida tripulación ya había partido de aquella isla, la cuál probablemente sería su última oportunidad de tener un descanso digno, dado que de ahora en adelante se estaban adentrando aún más en el Nuevo Mundo donde seguramente les estarían esperando muchos peligros, el barco se encontraba en curso, Nami revisaba el rumbo asegurándose de que no se desviara de dirección el barco, daba ordenes a la tripulación pirata debido a que se encontraban en media tormenta, el viento soplaba ferozmente y la lluvia los tenía empapados pero eso no era lo más importante por el momento, tenían que asegurar que una ola no los volteara; Ah, como había extrañado la navegante esa sensación de adrenalina después de tanto tiempo, el olor del mar, su cabello húmedo siendo llevado en la dirección de las corrientes de aire, ese momento en el que ninguno de sus nakamas le replicaba, simplemente obedecían lo que ésta mandara confiando en sus conocimientos por más arrogante que fueran algunos, y con algunos se refería exclusivamente a Roronoa Zoro, con el cual llevaba una relación de amistad basada más en insultos y peleas que en otra cosa.

Cuando la tormenta por fin hubo cesado todos se encontraban exhaustos tirados en la cubierta del Sunny tratando de recuperar el aire perdido a excepción de Franky quién se encontraba en el timón.

-Vamos, no se duerman - Hablaba en tono autoritario Nami dando dos aplausos para que regresaran en sí - Estamos en el Nuevo Mundo, no pueden darse el lujo de confiarse, en cualquier momento podría comenzar otra tormenta, o podría empezar a nevar.

-Cállate bruja, danos un respiro. - Replicó Zoro algo fastidiado de que no los dejara ni unos segundos de tranquilidad.

Nami volteo a verlo con la mirada afilada por la rabia dispuesta a golpear al peli verde quien poco le importo la reacción de ésta puesto que se había quedado dormido. ¿Cómo era posible que se quedara dormido en tan poco tiempo?, ¿Acaso era otra de sus habilidades monstruosas?, no tuvo que mover ni un solo dedo puesto que el cejas de espiral reacciono mucho antes pateando el rostro del espadachín lo que ocasiono que éste despertara con el rostro enrojecido debido al impacto y un humor de los perros, sin dudarlo desenfundo una de sus espadas e intento rebanar a Sanji como si de un marine se tratara, el cual sintiendo el instinto asesino de su compañero no dudo en esquivarlo en lugar de intentar detenerlo.

-¡¿Acaso intentas matarme?!

-Pff... Lo esquivo - Reclamo por lo bajo.

-¡Te voy a matar maldito! - Grito nuevamente con la expresión deformada debido a la ira.

Mano derecha e izquierda del futuro rey de los piratas comenzaron a pelear nuevamente, por supuesto que Zoro no había intentado matar a Sanji incluso después de haber querido dar a entender que ése había sido su objetivo, no hubiera hecho ése ataque si el rubio no fuera capaz de esquivarlo, simplemente era parte de la rutina el discutir, y, debido a que no habían tenido nada de acción en los últimos días después de la isla gyojin comenzaban a aburrirse así que un poco de "entrenamiento" no estaba de más.

Mugiwara no Luffy por su parte se había levantado del piso y al notar que todos se encontraban distraídos debido al alboroto no dudo ni un instante en escabullirse a la cocina para buscar una botana, aunque con "botana" se refería a una comida completa para cualquier persona normal. Al entrar saco algo de carne, acompañado con un spaghetti con albóndigas, pan y un poco de sake, fue lo único que pudo comer antes de que el cocinero se diera cuenta de la desaparición del chico y fuera a buscarlo adivinando donde estaría, lo pilló justo cuando éste había sacado de la nevera un pastel de tres leches con fresas y pequeños pedazos de trufas de chocolate esparcidos que había preparado exclusivamente para sus bellas damas.

-No... Te atrevas - Amenazó su nakama con la voz terriblemente ronca, y sus ojos empezando a tomar un color rojizo.

Luffy por su parte, se le quedo viendo dudando si proseguir, después de todo sabía que él no recibiría ni una rebanada de esa delicia, lo cual era una completa injusticia, después de todo él era el capitán de la tripulación de los sombreros de paja, sí, él y nadie más era el capitán de ése barco, así que ¿Por qué tenía que estarse peleando siempre por Sanji por la comida?, él era su cocinero, sin embargo siempre le daba los mejores platillos a Robin y Nami.

-Luffy... Baja eso - Repitió Sanji.

-¡No! - Se revelo contra el rubio haciendo que éste se sorprendiera ya que, a pesar de todo su atolondrado y glotón capitán nunca le llevaba la contraria cuando de tomar sus platillos se trataba, simplemente aceptaba el regaño callado, eso solo le indicaba cuanto deseaba ése pastel que se encontraba en sus manos.

Por su parte el resto de la tripulación observaba la escena bastante divertidos parecía una escena novelesca de un chico intentando evitar que el protagonista y su amada pudieran estar juntos, y éste se negara rotundamente a dejarla ir, después de mucho tiempo de estar reprimiendo su amor.

-¡Luffy!

-¡No! - Repitió éste - Sanji eres mi cocinero y aún así siempre le preparas las cosas más deliciosas a Nami y a Robin, pues te tengo que aclarar que ¡Soy el capitán!, así que tengo derecho a comer esto.

El rubio abrió la boca haciendo que su mandíbula llegara hasta el piso debido a la sorpresa e incredulidad del suceso, ¿En serio mugiwara podía llegar a hacer tanto drama por un miserable pastel?, es cierto que a sus queridas chicas siempre las estaba complaciendo, preparándoles postres, bebidas y demás sin que éstas siquiera lo pidieran pero enserio no pensó que algo tan sencillo e insignificante como ése detalle pudiera molestar al peli negro, él era demasiado orgulloso, había dicho que la única razón para unirse a esa tripulación de alocados piratas era por su bella Nami pero estaba más que claro que era una vil mentira, si se había unido era porque la actitud de Luffy lo había inspirado y le había regresado sus ganas de seguir luchando por su sueño. Aún recordaba aquel día en el que Nami enfermo y tenía una horrible calentura cuando intentaban dirigirse hacia Arabasta pero tuvieron que desviarse para buscar a un doctor en donde conocieron a Chopper.

Flash Back.

Nami se encontraba tendida en cama con una terrible fiebre, respirando dificultosamente, Vivi la revisaba, e hizo una observación acerca del cambio climático en el grand line que era lo que probablemente había causado su condición.

-¡Pero se pondrá bien si come un poco de carne!, ¿Verdad Sanji? - Decía Luffy con una gan sonrisa dibujada en su rostro.

-Bueno, preparare comida que la ayude a recuperarse pero... Pero solo es una ayuda a su cuidado. Sólo con darle comida correcta no será suficiente. A parte, cuando estamos en el mar... Hago la comida de Nami-san y Vivi-chan con cien veces más cuidado que la de ustedes. Les doy los vegetales y carne más frescos, Y luego... Toda la mierda restante... Es lo que ustedes comen - Señalándonos.

-¡Hey! - Se quejo ruidosamente Usopp.

-¡Pero si sabe rico! - Apoyo el capitán.

Fin de Flash Back

De acuerdo, era cierto que preparaba la comida de las chicas con mayor cuidado que la de los demás, después de todo ellas no tenían un estomago de hierro como las bestias que tenía como nakamas, sin embargo había una pequeña mentirilla blanca en lo que había afirmado aquél día y, es que a parte de la comida de ellas, hacia con especial cuidado la de su capitán, tal vez lo hacía de forma inconsciente pero es que realmente le estaba agradecido, además de tenerle un tremendo cariño como todos los que llegaban a tener la suerte de conocer a ése peculiar niño, que por alguna razón parecía hacer magia, teniendo una habilidad innata para cambiar la vida de las personas y de ésta forma ganarse el respeto de las personas que le rodeaban. Sin embargo el torpe chico no se daba cuenta de los pequeños detalles en los que el cocinero le favorecía, era demasiado caprichoso y quería aún más atención. Después de todo, ¿En qué momento se había negado a alguno de los caprichos de Luffy?, aunque lo regañaba e insultaba siempre terminaba alimentándolo.

-Ahhh... - Suspiro el rubio encendiendo un cigarrillo para después llevarlo a su boca - Está bien, te preparare un pastel solo para ti de lo que quieras pero baja eso que es para las chicas, me lo habían pedido la ocasión pasada... Y para que lo sepas si quieres algo deberías de pedirlo en lugar de andar robando de mi nevera.

El chico de goma al recibir tal respuesta le brillaron los ojos como nunca, dejo el postre de vuelta en su lugar y se fue feliz de la cocina no sin antes gritar que quería un pastel de chocolate con fresas y durazno.

Terminado el peculiar espectáculo todos salieron de la cocina riendo dejando al cocinero solo, el cual después de soltar un suspiro cansado comenzó con su labor, bueno, no todo era malo, después de todo si Luffy le pedía tan arduamente platillos era porque realmente le gustaba y apreciaba su comida lo cual lo alagaba, a diferencia de sus compañeros del Baratie el capitán le reconocía ampliamente sus habilidades como chef, lo cual aumentaba su ego, además, no era tan malo complacerlo de vez en cuando, y para evitar más escenitas como esas comenzaría a preparar un platillo extra de cada cosa que le ofreciera a las chicas, servicio especial solo por ser Luffy.

Mugiwara después de salir contento de la cocina por haber conseguido que otro de sus caprichos se cumpliera se fue a observar el mar, Franky lo veía un poco curioso ya que al estar llevando el curso del barco se había perdido del espectáculo preguntándose porque el chico se encontraba tan feliz. Luffy volteo a la derecha al sentir la presencia de alguien cerca encontrándose con Nami quien al verlo no pudo evitar ponerse totalmente roja para después salir huyendo a su habitación, al ver eso su estado de animo bajo un poco, la chica había estado actuando extraño desde esa ocasión en la isla veraniega, él no entendía porque Nami estaba enojada con él, o eso es lo que él creía, así que solo pudo culparse ya que seguramente había hecho algo mal.

Trato de recordar en que momento había metido la pata pero no lograba entenderlo, de cualquier manera no quería que su navegante siguiera ignorándolo por lo que decidido se dirigió hacia su querida amiga Robin, la persona a quién siempre le pedía ayuda cuando no entendía algo.

-¿Qué sucede?

-Robin, ¿Por qué Nami está enojada conmigo?

La arqueóloga lo miró con ojos curiosos sin captar al principio pero al recordar lo sucedido en aquella ocasión que pudo enterarse gracias a que los siguió. no pudo hacer más que soltar una leve y cálida risa característica de ella.

-No está enojada, simplemente avergonzada.

-¿Avergonzada, por qué?

La oji azul no pudo evitar sentir ternura y felicidad al comprobar que su querido capitán no había cambiado mucho, seguía siendo el mismo chico despistado, ignorante del amor que recordaba, era obvio que Nami estaba terriblemente avergonzada después de haber posado sin pensar en ropa interior frente al chico que amaba, eso no es algo que pasaba normalmente, digo, incluso ella se había sonrojado cuando vio hasta que punto estaba dispuesta a llegar su amiga.

-¿Por qué no le regalas algo? - Continuo la arqueóloga intentando incitar al chico - Harías muy feliz a Nami si le obsequias algo, seguro se le pasaría el enojo de inmediato.

Luffy no dudo demasiado en asentir con la cabeza y agradecer por el consejo, el único problema es que no tenía nada para obsequiar de modo que iría a su habitación para intentar buscar algo que fuera de utilidad.


Cuando el capitán se retiro no se dio cuenta de que todo el tiempo fue perseguido por una mirada curiosa y seria, se trataba nada más ni nada menos que del vice-capitán el cual realmente no entendía del todo bien pero últimamente había estado muy atento a todas las acciones de Nico Robin, cuando volvió a encontrar a todos en Shabondy no pudo evitar voltear a ver a la mujer que lo observaba con una sincera sonrisa, sus ojos azules brillaban junto a su negro y largo cabello, verla le causo una extraña sensación en el pecho, era algo extraño, la única vez que experimento algo parecido fue en su niñez con su querida amiga Kuina, pero después de eso no había vuelto a sentir nada parecido, no entendía a que se debía la razón de eso, digo, Kuina y Robin eran totalmente distintas, ¿Qué podría hacer que tuviera sensaciones parecidas con ambas?, No quiso pensar mucho en eso ya que pensar en Kuina lo ponía sentimental en ocasiones, era el único tema que lo podía poner de esa manera.Al estar concentrado no noto cuando la arqueóloga se sentó frente a él y le tocó la frente.

-¿Qué... ¿Qué haces mujer? - Refunfuño molesto apartando la mano de ésta.

-Ah... Lo siento, es que tenía una expresión muy difícil de descifrar en su rostro y pensé que tal vez estaba enfermo.

-¡Yo no me enfermo!

-Fufufu, es cierto.

Robin se sentó a su lado mientras acariciaba suavemente su cabello apartándolo de su rostro al mismo tiempo que miraba hacia el cielo, Zoro simplemente la miraba de reojo sin entender que es lo que quería, él estaba a punto de echar su cuarta siesta pero viendo la situación no era el mejor momento para hacerlo.

-¿De qué hablabas con Luffy? - Dijo intentando romper el hielo.

-Oh... Nada en especial, cree que Nami está enojado con él.

-Pero si la bruja siempre está enojada - Reclamo Zoro como si nada.

-No deberías llamarle así a tu nakama - Regaño, sin embargo el peli verde levanto levemente los hombros demostrando que eso no le importaba en lo más mínimo.

Nuevamente hubo silencio, Zoro no tenía nada que agregar y Robin, aunque no lo demostrara estaba nerviosa, siempre que había oportunidad se le acercaba al chico ya sea para conversar un poco o simplemente poder estar a su lado, incluso verlo dormir era gratificante, de ésa manera podía ver todas sus facciones sin preocuparse. Nami había comenzado a andar su camino y había decidido esforzarse para estar con el capitán así que ella tenía que hacer lo mismo sin embargo no estaba segura de como hacerlo, así que optó por intentar sacar un poco de información.

-Zoro-san - Hablo con voz tenue y un poco temblorosa llamando así la atención de éste - ¿Alguna vez se ha enamorado? - Bueno, ya está lo había preguntado, y la cara de desconcierto total por parte de él no era para nada placentero, parecía verla como si estuviera loca.

-¿Ahhh?, ¿De qué hablas?

La chica simplemente bajo un poco la mirada avergonzada permitiendo que algunos mechones de su cabello cubrieran sus ojos para que el ex-cazador de piratas no viera su vergüenza, él por su parte pensó que había sido demasiado duro al contestar de esa manera así que después de un suspiro pesado contesto.

-No sé como se sienta eso, desde que tengo memoria mi único objetivo ha sido volverme más fuerte.

-¿Entonces nunca ha sentido algo especial por una chica? - Dijo con un tono un poco decepcionado.

-Mmmm... -Estaba un poco incomodo con esas preguntas - Supongo que Kuina - Contesto por lo bajo - Aunque ella murió hace mucho tiempo, es la única mujer a la que he sido realmente cercano - Contesto sin saber porque estaba siendo tan sincero, él era Roronoa Zoro, él no hablaba de su pasado, sin embargo con esa mujer se sentía cómodo. - ¿Por qué la pregunta, no me digas qué te gusta alguien? - Dijo a manera de burla sin embargo al ver la reacción de la chica su sonrisa se borro.

Ella no había contestado simplemente se sonrojo lo que fue suficiente respuesta para él, inmediatamente recordó como el día anterior ella había regresado tomando la mano de su capitán, ¿Podría ser Luffy quien le gustara?, no la culparía, no cualquier hombre en el mundo estaría dispuesto a pelear contra el mundo entero por ti y quemaría la bandera del gobierno mundial declarándole la guerra, además de pelear contra el líder del CP9. Por alguna razón sintió como algo en su pecho se oprimía al pensar en esa idea pero no quiso darle mucha importancia, si a Robin le gustaba su capitán y si éste alguna vez dejaba de ser asexual, si algún día cuando ya fuera rey pirata o cuando fuera más maduro, terminara correspondiendo los sentimientos de la arqueóloga, él simplemente los felicitaría, algo en su cabeza ya captaba aunque sea mínimamente que él sentía algo especial por esa mujer, sin embargo el respeto por su capitán estaba por encima de todo. Si era Luffy, solo si era él, todo estaba bien.


Luffy se encontraba aventando objetos por toda la habitación la cual se encontraba ya totalmente echa un desastre, no encontraba nada que valiera la pena, y claro que darle su querido sombrero no era una opción, para nada era una opción, ése era el regalo de Shanks, arto miro nuevamente alrededor, tal vez no habría nada bonito que pudiera regalarle a una chica. Makino le había hablado de cosas parecidas cuando él era un niño, platicas sobre collares pulseras y demás cosas que podrían hacer feliz a una chica en caso de que algún día tuviera la duda de que regalarle a una, él no entendía porque rayos tendría que querer regalarle algo a una chica, pero tal vez Makino era adivina y sabía que en algún momento él tendría que disculparse con Nami, si, eso debía de ser.

-Escucha Luffy - Se escucho la dulce voz de Makino resonando en su cabeza - Puedes darle mil obsequios a una chica y eso no es lo importante - Hizo una pausa - Lo que importa es que le des algo que venga de aquí - Con su dedo índice toco el pecho del niño señalando el lugar donde se encontraba su corazón. - Un regalo que venga del corazón es mucho más importante que cualquier joya.

Algo del corazón eso no respondía a su duda de que regalarle, esas cosas eran demasiado complicadas, él era feliz con un pedazo de carne, o cualquier cosa que tuviera que ver con comida, no entendía porque las mujeres tenían que ser tan complicadas.

Viendo a lo lejos entre todo el escombro que había dejado en la habitación pudo notar algo destellante por lo que sin dudarlo se acerco, ahí en el piso pudo ver un delgado collar de oro con un hermoso dije de corazón y unos cuantos centímetros más lejos una caja de madera con más objetos esparcidos en el piso, aquella caja era propiedad de Usopp.

-Woooow, que bonito, seguro que le fascina - Dijo alegremente saliendo de la habitación sin importarle en lo más mínimo si eso le pertenecía a alguien.


En la habitación de las chicas se encontraba Nami diseñando un mapa tratando de esa manera de despejar su mente, realmente no había tenido porque posar en ropa interior frente a un tonto chico que terminaría comparándola con Boa Hancock, eso realmente había sido algo estúpido, pero el que la comparara no era lo más estúpido sino el que ella, siento tan hermosa e inteligente no se hubiera dado cuenta de que hacer semejante cosa era realmente penoso, si se deja llevar tanto por su instinto las cosas realmente terminaran mal, muy mal; Si no fuera Luffy quien le gustara, cualquier otra persona no hubiera reaccionado tan tranquilo ante esa clara insinuación, y definitivamente lo que ella quería no era eso.

Escucho unos ruidosos pasos acercarse a su habitación y no tardó en adivinar de quien se trataba, no estaba de humor para tratar con él en ése momento así que en cuanto entrara se aseguraría de echarlo de su habitación poniendo como excusa que se encontraba ocupada, aunque realmente su mapa no había avanzado gran cosa debido a que se la pasaba pensando en cosas fuera de lugar en lugar de trazar líneas.

-Namiiiiiiiiiiiiiiii - Gritó eufórico el chico.

-Luffy, vete de aquí, estoy...

-¡Toma! - Dijo extendiendo su mano para ofrecerle el hermoso collar a lo que ella enmudeció, mirándolo con ojos interrogantes - Robin dijo que si quería que ya no estuvieras molesta conmigo tenía que regalarte algo y... El collar ahora te pertenece.

Ella enterneció su mirada al darse cuenta de que todo ése tiempo él estuvo preocupado, era obvio, si comenzaba a ignorarlo después de golpearlo no se iba a quedar tranquilo fingiendo que nada había pasado. Pudo ver como él la miraba fijamente esperando su contestación así que en lugar de palabras simplemente lo abrazo dándole a entender que todo estaba perfectamente.


Volviendo a la conversación con el espadachín y la arqueóloga estos se miraban fijamente sin saber muy bien como continuar con su conversación, ésta se había vuelto extraña desde que la mujer había hecho semejante pregunta. Ella más que por vergüenza estaba realmente apenada por hacer recordar al chico acerca de su amiga fallecida, ella no pensó que podría obtener tal respuesta.

-Lo siento - Se disculpo.

-¿Mmmm?, ¿Por qué?

-Por hacerte recordar cosas que no querías...

-¿Hablas de Kuina?, bueno... Eso ya paso, pero es por eso que estoy aquí, en éste barco, me aseguraré de cumplir el sueño de Kuina y el mío. - Apretó fuertemente la espada de su amiga mientras su mirada se tornaba totalmente seria. Robin al notar esto pudo comprender a la perfección que esa persona era realmente importante, al grado de haber hecho que Roronoa Zoro se lanzara al mar, al grado de hacer que éste decidiera ser el mejor espadachín del mundo, al grado de que éste decidiera renunciar a su vida y exponerse al peligro, un nivel muy distinto al que ella probablemente nunca podría alcanzar.

-Debió ser duro. - Dijo por lo bajo.

Zoro la miró de reojo viendo esa expresión llena de soledad y tristeza ocasionada por su situación lo cual lo fastidio un poco, claro que no querían que lo compadecieran pero ésa no era la razón en ése momento si no algo mucho más importante.

-No deberías preocuparte por los demás cuando tú haz pasado por cosas aún más terribles - Recordando cuando tuvieron que ir a salvarla del CP9, el lugar donde les revelaron que el hogar de Robin había sido totalmente aniquilado por la Buster Call. - Como sea - Continuo - Suerte - Dijo regresando al tema del "enamoramiento" de Robin hacia el capitán, después de todo la necesitaría mucho si quería conquistar a ése asexual.

La arqueóloga arqueó una ceja confundida sin comprender porque le estaba deseando suerte, sin embargo no puedo preguntar debido a que el peli verde se fue del lugar.

Por otro lado el narizón Usopp silbaba alegremente paseando por el barco, no encontraba nada peculiar por hacer, estaba bastante aburrido así que había pensado en sembrar más de sus extrañas semillas solo por si acaso por lo que tenía que ir a buscar algunas herramientas a su cuarto, el cual se sorprendió cuando entro al encontrar todo el lugar completamente desordenado, suspirando pesadamente decidió limpiar un poco, después de todo si él no lo hacía era seguro que nadie más lo haría. Pesadamente comenzó a levantar los objetos esparcidos, a barrer un poco la basura y el polvo, y, después de un rato entre tantas cosas tiradas pudo distinguir su caja especial regada en una esquina de la habitación, se apresuro a levantarla y asegurar que todo estuviera en su lugar sin embargo, mayor fue su sorpresa al descubrir que el collar para Kaya, ése collar por el que lo habían extorsionado se encontraba ausente, asustado empezó a buscar en cada rincón del cuarto sin obtener resultados. Salió prácticamente corriendo del lugar para preguntar a los demás si habían visto el dichoso objeto, no tuvo que buscar demasiado ya que todos estaban en cubierta nuevamente recibiendo instrucciones de la navegante de nuevo debido a que otra tormenta ya estaba presente.

-¡¿Dónde demonios estabas Usopp?! - Grito ésta furiosa - ¡Rápido, ve a tu puesto!

Ahí, colocado perfectamente en su cuello estaba SU collar, ¿Cómo había llegado ahí?, es es precisamente lo que se estaba preguntando el tirador, no era lógico que Nami hubiera decidido entrar a la habitación, desordenar todo y robar su... ¡Espera un momento!, era perfectamente coherente, después de todo ella era una ladrona.

-¡Nami, dónde conseguiste ése collar!

La chica sin poder disimular su felicidad se le borro en un instante el enojo y simplemente contesto.

-Regalo de Luffy.

¿Luffy?, ¿Por qué Luffy había tomado sus pertenencias?, furioso volteo a verlo, él se encontraba en la cabeza del sunny sin ayudar en absolutamente nada, claro, tenía a la gata ladrona completamente complacida como para reprocharle algo.

-Luffyyyy - Corrió hacia el chico - ¿Por qué le diste MI collar a Nami?

-¿De qué hablas?, ese collar estaba botado en la habitación - Dijo olvidando por completo que era él quien la había desordenado.

-Pues déjame informarte que ése collar iba a regalarselo a...

-Bueno... No importa, ahora es de Nami - Dijo con una gran sonrisa ignorándolo por completo.

-Pe... Pero

El narizón no pudo hacer más que ponerse a llorar, después de todo no podría ganarle en una batalla verbal a alguien sumamente terco y despreocupado como él, tendría que aceptar que había sido error suyo no esconderlo mejor, así que, después de ser regañado nuevamente por Nami se fue a ayudar con lagrimas de cocodrilo en los ojos mientras recordaba el rostro de su querida Kaya.

Continuara...

Bueno hasta aquí el capítulo, aquí no hay mucho NaLu como pueden observar y es más comedia que nada, pero decidí tomármelo con calma, las cosas irán surgiendo poco a poco, en éste capítulo quise marcar mucho el cariño que le tienen TODOS sus nakamas a Luffy, sé que está de más mencionarlo y que ya todo el mundo lo sabe pero es que es algo que me gusta mucho y no está de más remarcarlo, por eso la razón del título.

Agradecimientos.

Luffy Ketchum: Que bueno que te gustara y gracias por comentar, amm debido a tú consejo no esto y segura de poder hacerlo debido a qué Luffy SI es un idiota, es cierto que ha madurado pero para mí es un niño en el cuerpo de un hombre aunque, como dije en el primer cap de vez en cuando le salen sus momentos de brillantez, en algunos temas puede ser muy inteligente y uno de sus fuertes es saber leer las emociones de la gente, o eso es lo que creo yo. De todas maneras pensaré si puedo agregar de alguna manera tu idea.

FalknerZero: Si, a decir verdad ni siquiera sabía si iba a subir esta historia aquí pero fue más bien un impulso que algo bien pensado, ya veré como me las arreglo y me esforzaré por publicar rápido.

Roronoalau: No hay problema, me gusta contestar, después de todo me encanta cuando me comentan es lo que me motiva a actualizar, y respecto al ZoRo, tranquila, también lo iré agregando poco a poco, después de todo Zoro también es un poco torpe.

Ishurii: La parte de la comparación también me pareció muy divertida a mí xD

Karen D. Daichi: Que bueno que te haya gustado :3