Nota de la aurora:
Perdón adelantado por horrores ortográficos y la redacción media rara que tengo.
"Los personajes que aquí aparecen no me pertenecen, son de autoría de J.K. Rowling, sólo los presto, para escribir esta historia paralela a los libros."
CAPÍTULO 3. – Y NUESTRA NUEVA ESCUELA ES HOGWARTS
Si bien Mark Delacour no pudo comprar en el mundo muggle la gargantilla tan ansiada de su pequeña hija Fleur, pues su influencia en el mundo muggle era recién, y el apellido L'Enfat causaba respeto en los altos círculos sociales en los que ambas familias se desenvolvían; el mundo mágico era otra cosa, pues la familia Delacour una familia aristocrática, ancestral y millonaria, en la sociedad Francesa, respetada y conocida por la sencillez a pesar de la fortuna que poseían, razón por la cual acudió a una famosa casa joyera mágica para que le elaboren una copia exacta de la gargantilla. Conseguida la réplica regresó a su mansión para dar la enhorabuena sobre la nueva Institución a la cual su hijas asistirían este año, pensado en expandir sus horizontes, pues la escuela Hogwarts de Magia y Hechicería, era la más antigua y prestigiosa de Europa; ya que el tiempo era mínimo y no podían seguir retrasando la decisión sobre el cambio inminente de escuela, pues lo cartas de aceptación las había recibido a principios a mediados del verano, así como, la carta del traslado exitoso tramitado por la Directora de la Academia Beauxbotons, Madame Máxime, gran amiga de la familia, muy a su pesar, al dejar ir a dos grandes estudiantes.
A la hora de la cena, en el comedor la familia Delacour completa, reían de las anécdotas de Gabrielle, sobre las bromas realizadas en sus compañeras de curso, de las cuales había salido airosa, pues su sonrisa inocente y su rostro angelical la habían salvado infinidad de veces. Después de tanto reírse la seriedad regreso al rostro del matrimonio Delacour, se aclaró la garganta Mark y habló:
— Voy ser franco con ustedes, sé que aman su escuela y han vivido momento muy importantes en sus vida — viendo fijamente a sus hija — pero también quiero que sepan que nosotros, su madre y yo siempre hemos querido lo mejor para ustedes, queremos que conozcan otro tipo de instrucción mágica de otra escuela Europea, una de las mejores Hogwarts, esta decisión la teníamos planeada, para hace algunos años, si recuerdan el torneo de los tres magos de años atrás. — ahora continua la plática Apolline la madre de Fleur y Gabrielle —solo por los sucesos respecto a la muerte del uno de los participantes y el supuesto regreso de ese mago tenebroso no lo hicimos, por su seguridad, mas ahora Hogwarts ha sido reconstruida y reina la paz en Inglaterra, por ello su padre y yo hemos decidido trasladarla para terminar este último año escolar.
— Mamá, papá cono nos dicen eso — replicó indignada Gabrielle, — Beauxbotons es nuestra alma mater, no pueden hacernos esto a Fleur y a mí.
— Coincido con Gaby, es nuestro último año, nuestras amigas, no pueden nada más cambiarnos así, porque sí. — habló Fleur.
— No les estamos pidiendo permiso, les estamos notificando, además esta decisión la había tomado tiempo atrás y es por su bien, queremos que tengas un criterio amplio del mundo, para cuando ustedes se encarguen de los negocios familiares, ser un Delacour no es tener todo, sino luchar por merecer lo que tienes. — contestó Mark
— Además quiero que tengan en cuenta, la oportunidad de relacionarse con otras personas, conocer otro ambiente y sus costumbres, será una experiencia gratificante enfrentarse a lo desconocido y salar victoriosa. Gabrielle tu siempre que has quejado de tus compañeras y lo aburridas que son. Esta es la oportunidad para descubrir nuevos horizontes, nuevas experiencias, nuevas personas, y porque no nuevos blancos para tus bromas, pequeña diablilla. — dijo Apolline pensado convencer primero a Gabrielle, pues su personalidad relajada, bromista y media bohemia era más susceptible de aceptar el cambio, una vez aceptado era un buen aliciente no para convencer a Fleur cuya personalidad de líder, centrada y preocupada por la familia en especial por su hermana pequeña.
— Pensándolo de esa forma me parece interesante nuevos aires, nuevas bromas, nuevos blancos, aunque también he escuchado que debido a la guerra muchos alumnos recusaran y sería interesante conocer a los valientes héroes y tal vez no se puede ser una que otra bromita inofensiva para contra ellos. — dijo Gabrielle con ojos brillantes y una sonrisa que causo escalofríos en el cuerpo de su familia, esa sonrisa no presagiaba nada bueno para las futuras víctimas. — También conocer un sistema educativo diferente y el reto de vivir y convivir con el idioma inglés, Fleur ¿no tu querías nuevos retos académico? Pues me acuerdo que comentaste que en Beauxbotons ya se te hacia simple ser la alumna sobresaliente. — Concluyó dando una razón de peso, ya que antes de su primer encuentro con Hermione, Fleur comentaba la falta de competencia académica.
— Ahora que lo menciona Gaby, — dijo Apolline, — tu Fleur si te quejabas de ser la número uno en Beauxbotons acepta este nuevo reto que la vida te ofrece.
— No creo que sea justo, si los héroes van serán favorecidos, ya sabes cómo me molesta que no se reciba un trato justo para todos, odio la discriminación, además deben de ser unos creídos, con suerte. — dijo Fleur en voz alta y haciendo señas con las mano, como gesto exasperado, aunque mentalmente la idea de ir reto académico se le hacía interesante. Luego se quedó callada por un minuto y se cara reflejo diversos sentimientos desde felicidad, miedo tristeza, tristeza por saberse alejada de Francia país donde se encontraba su pintora, ahora que sabía que era una mujer la dueña de su vida y corazón. — Sé que ustedes no cambiarán de idea porque ya lo tienen decidido, pero quiero hacer mención que por el respeto que les tengo acepto ir, más mi corazón siempre estará en Francia. — Lo último fue entendido por tres mujeres que sabían del predicamento de Fleur sobre su compañera y la gran tristeza que en sus ojos se reflejaba cada vez que recordaba los momentos vividos.
— Pasando a temas más interesantes – dijo Mark, ya que sus hijas habían aceptado rápidamente y cambio de Academia y no tuvo que escuchar lamentos y llantos de sus hijas, pues de las únicas cosas que lo devastaban eran el sufrimiento de su familia, su mujer aquella que lo enamoró hace tantos años, con su mirada azul tan parecida a la de sus hijas, su belleza lo cautivó; sus hijas tan parecidas y tan diferentes. — Porque papi siempre cumple lo que promete — dirigió su mirada a Fleur — te tengo lo que me pediste una joya para otra joya, — sacando un estuche de color negro del bolsillo interior de su túnica, para abrirlo y revelar la copia de la gargantilla diseñada por Hermione. — Ahora es toda tuya mi pequeña, ten tómala. — Fleur se había quedado estática admirando la gargantilla, sus sentidos reaccionaron, pero su veela no, y eso le pareció raro, no sintió el llamado desesperado por tomarla, por poseerla, por reclamarla como suya, pareciera que no le importara su compañero. Se levantó con lentitud y camino hasta situarse al costado derecho de su padre, fue acercando su mano al estuche, lo tomó en sus manos, tocó la gargantilla, y sintió un rastro de magia en los componentes a la hora de la creación, sintió el aura mágica de los duendes. Y en su corazón sintió el vacío, pues no era la gargantilla que su pintora había tocado, que su pintora había forjado. Dirigió su mirada a su padre y vio que no podía quejarse y reprocharle, todavía estaba sentido por sus peleas durante el verano.
— Gracias papi. — dijo Fleur con una sonrisa que no reflejó la alegría que quería expresar y el único que pareció no notarle fue Mark, pues las otras tres mujeres intercalaron miradas cómplices con Fleur.
— Lo mejor de lo mejor para mis amores. — contestó Mark.
— ¿Puedo retirarme a mi habitación? — preguntó Fleur. — Necesito empacar mis cosas al ser un lugar más lejano al que partiremos Gabrielle y yo necesito otras cosas para no sentirme tan alejada de mi país, de mis raíces. — dijo haciendo el mayor esfuerzo para no echarse a llorar ahí mismo.
— Anda, ve hija. — Dijo Apolline sintiendo la tristeza de su hija. Fleur se puso de pie y se despidió de todos con un beso y abandonó el comedor a paso lento, una vez que se había perdido de la vista de su familia, dejó de hacerse la fuerte y las lágrimas surcaron su rostro y corrió a su cuarto necesitaba estar sola.
— Yo también me retiro.- dijo Gabrielle, se despidió de sus padre y se encamino a la habitación de Fleur, intuía su sentir, pero no iba a dejar que se desmoronara, la apoyaría en lo que pudiese, su hermana era una guerrera, se había enfrentado a muchos retos en su vida, en Beauxbotons, el peso de su apellido les habría muchas puertas, pero ellas las rechazó y eligió el camino largo para demostrar que ajena a su apellido ella era una persona, valiente y capaz de brillar por méritos propios, por eso Gabrielle se enorgullecía de su hermana, la que siempre la defendía y ayudaba aun en contra de sus valores, pues Fleur no era muy adepta de hacer bromas. Estando al frente de la puerta de la habitación de Fleur, respiro hondo y tocó tres veces, esperando contestación que nunca llegó.
— Fleur soy yo Gaby, ábreme la puerta por favor, necesito hablar contigo, — al no recibir nuevamente contestación, trato de abrir la puerta, pero se encontraba cerrada mágicamente. — quieras o no entraré no debes estar sola en estos momentos. — Gabrielle sacó su varita de la bolsa trasera de su pantalón y susurró un el hechizo para desbloquear la puerta, se dio cuenta antes de entrar que su hermana se encontraba mal, pues casi siempre los hechizos de Fleur eran difíciles de romper. Entró sigilosamente y vio a su hermana recostada en su cama en posición fetal y la gargantilla tirada en una cerca de la puerta, la recogió y la colocó en su estuche, no entendía a su hermana tanto que quería esa gargantilla y ahora la avienta como si nada. Asentó la estuche en la mesita cercana a la cama y se acostó junto a Fleur la abrazó por la espalda y empezó a acariciarle y cabello suavemente, necesitaba que se calmase para saber que la tenía hasta ese grado de sufrimiento, pues ver a su valiente y sabia hermana tan indefensa le dolía.
— Tranquila, todo estará bien, yo estoy contigo siempre, juntas hasta el fin y más haya, descansa, te quiero hermana. — le decía Gabrielle cerca del oído de Fleur, siguiendo acariciándole el cabello. Cerca de una hora después se dio cuenta de que al fin Fleur se había dormido, pero que no podía irse, pues la tenía agarrado fuertemente y en realidad no tenía ganas de irse.
A la mañana siguiente la primera en levantarse fue Fleur, ya más tranquila y se sintió feliz de tener cerca a Gabrielle en esos momentos, necesitaba a su hermana menor, se soltó suavemente de los brazos de su hermana tratando de no despertarla y quedó acostada frente a su Gabrielle, en la espera de que se levantare. Veía en los rasgos de su hermana alguno propios, ser hermanas en las buenas y en las mala, juntas hasta el final un lema entre ellas, hasta hoy no se había dado cuenta de lo madura que era su hermana, pues siempre la que la ayudaba de los castigos era Fleur, ese pensamiento le sacó una sonrisa y esa sonrisa fue lo primero que vio Gabrielle cuando despertó.
— Buenos días Gaby. Dijo Fleur abrazando su Gaby.
— Ya te encuentra mejor, no me gusta verte triste; ahora dime porque la gargantilla por la que tanto luchaste estaba tirada. — preguntó Gabrielle
— No sentiste la magia de los duendes cuando la tomaste por lo que veo. — Dijo Fleur — No es la de ella, papa no me la compró y optó por una réplica, sigo estando tan lejos de ella. — esto último lo dijo más como para ella.
— Por algo será, pero ¿por qué no me preguntaste? — inquirió Gabrielle
— Ya no quiero tener enfrentamientos con él, sigue sentido por lo de mi compañera. — le contestó Fleur encogiéndose de hombros.
— Me resulta un poco graciosa pues de vagabundo mal vestido, pasó a gran mujer de sociedad, sí que tienes uno gusto por lo extravagante mujer. — dijo Gabrielle entre risas, recibiendo un pequeño golpe en el brazo por parte de Fleur.
— Ya te quiero ver a ti con tu compañero, a saber qué harás para atraerlo capaz que lo encierras en una torre por siempre. — le contestó Fleur.
— Por lo memos nuestra relación será muy divertida. — replicó Gabrielle
— Solo espero que el destino te cobre todas tus burlas, tendrás por compañero a un aburrido de lo peor ya lo veras. — dijo Fleur, riéndose de la cara de terror de Gabrielle ante la mención de un compañero aburrido.
— Ni Merlín y los grandes mago lo permitan, mi compañero será amante de la diversión o me dejo de llamar Gabrielle Delacour. — Ahora pasando a temas más importantes, no creo que Hogwarts sea tan malo como piensas, los grandiosos héroes son jóvenes como nosotros y deben saber divertirse, lo de las preferencias es otra cosa, pero tú eres inteligente no tienes por qué preocuparte. ¿Qué sabes de ellos?
— Pues lo que dicen los revistas y reportajes especiales. El trio Dorado conformado por el elegido y salvador del mundo mágico Harry Potter, su fiel e inseparable amigo Ronald Weasley y la única mujer y cerebro del mismo Hermione Granger, creo esta última fue novia durante el torneo de los tres magos de Potter y anduvo con Viktor Krum el otro campeón de Durmstrang, no se eso creo.
— Realmente no sabemos nada de ellos, las revistas dicen lo que les perezca para vender o me equivoco, ¿Cuántas veces nuestra familia la han involucrado en tonterías y media? Debemos darle el beneficio de la duda por lo menos y si esa Hermione Granger es tan inteligente como dice sería una buena competencia para ti en lo académico, nuevos retos como dicen mamá y papá a lo mejor y hasta amigas se hacen o por lo menos compañeras de estudio o buenas rivales, jajajajaja el destino nadie lo sabe pueden pasar muchas cosas. — dijo Gabrielle.
— Tienes razón aunque este lejos de mi pintora, por un año, sé que el destino se encargará de reunirnos nuevamente.
La mente de Gabrielle trabajada a marchas forzadas de donde le sonada el apellido Granger, sintiendo que ese apellido tenía mucha importancia pero no podía ubicar el por qué.
Agradecimiento a todo aquel por leer mi historio y una disculpa por no contestar los comentarios es que me encuentro sin tiempo y aprovechando rápidamente el internet. El capitulo lo acorte pero tenía que publicar este capítulo. Una pregunta a cual casa creen que pertenecerán las hermanas Delacour.
Comenten por favor serán tomadas en cuenta sus opiniones.
