He aquí la segunda colaboración de la fabulosa TsugiriNana, esta vez con un aftermath de igual manera pero de uno de los episodios más tiernos de la serie, teniendo de protagonista a la pareja favorita de todos: 3/4


Operación AMOR

Writnig operative

TsugiriNana


—¿Sabes qué? Si tienes tele ahí te ves —dijo el niño rubio, hastiado y sumamente arrepentido de lo que estaba haciendo solamente para no ver llorar a la niña que tanto quería en silencio.

—¿Qué? —reaccionó ella parando de bailar en el escenario—, pero si sigue la parte mas linda—. Yendo tras él—. Anda, ¡eres adorable!

—Ay, no sé por qué siempre hago esas cosas tontas —Caminaba delante de ella a un paso más rápido hasta que la escuchó decir eso, lo que le hizo girar—. ¡Deja de decir cursilerías!—, le dijo él provocando en ella una mirada triste a lo que Wally solamente desvió su mirada—, vámonos mejor.

Kuki caminó a paso lento atrás de él, mirándolo siempre fijamente, Wally podía sentir esa mirada como una lanza o cuchillas que se clavaban en su interior, no sabía por qué pero de verdad le ponía sumamente nervioso que lo hiciera, lo desesperaba, estaba más callada de lo normal, no parecía ser ella.

—"¿Por qué no me reclama? ¿por qué no me dice nada?, normalmente ya me estaría gritando o reclamando pero no, no lo hace" —pensaba dentro suyo, eso le molestaba, le molestaba mucho el tener pensamientos inservibles en su mente, tanto que apretaba los puños dentro de los bolsillos de su chamarra y apretaba los dientes.

Kuki notó la rigidez con la que Wally caminaba, ella siempre fue muy perceptiva, no solamente con lo que hay a su alrededor, no solamente con los simios arcoíris que tanto quería, no, ella estaba atenta siempre a Wally, porque lo quería, lo quería muchísimo. Lo quería en silencio porque sabía que a él no le gustaban esas cosas, no le gustaban los abrazos, los cariños, no le gustaban las cosas "sentimentales" de niñas y ella respetaba eso, aunque a veces lo hiciera por impulso, ella respetaba esa parte de él porque a ella le gustaba eso de él.

(…)

Wally paró en seco tras unas calles recorridas en completo silencio.

—Ya dime ¿qué te pasa? —Se giró observando a su compañera con el ceño fruncido en señal de reclamo, estaba hastiado de la actitud nueva de Kuki—. Si estás molesta puedes decírmelo, siempre lo haces.

Ella le miró sorprendida por sus palabras, esas no eran las palabras comunes del chico frente a sus ojos, normalmente le diría esas cosas con un acento y tono diferente de voz, o simplemente le gritaría que dejara de hacerse la tonta o la dolida, pero no, esta vez era diferente y eso la conmovió un poco.

—No pasa nada —Sonrió alegremente, dejando salir toda su tristeza en un par de lágrimas llevadas por el viento, para después saltar corriendo delante de él—. Vamos, llegaremos tarde a la fiesta—. Le miró juguetona, girando y sonriéndole.

Wally la miró un poco perplejo de su cambio de actitud pero feliz de volver a verla sonreír.

—Sí, vámonos —Caminó hasta ella para después acelerar el paso—. Una carrera a ver quién gana.

—¡Oye! —Kuki no se esperaba eso pero riendo feliz corrió tras él—. Ya verás, Wally.

Ambos se amaban pero lo hacían en silencio, eran dos niños creciendo y experimentando emociones que ahora no podían llegar a comprender, era lindo jugar a tomarse de las manos, jugar a bailar juntos, a pasear juntos e incluso a quererse al punto de besarse, era lindo, porque era un amor puro e inocente, un amor de esos que solamente se guardaba en el corazón. Él, un chico rudo y rebelde que jamás le diría lo que sentía y ella, una chica tierna y sensible, con un corazón fuerte que a pesar de todo lo esperaría por siempre.

Fin de la transmisión…


N.A: Éste capítulo me encanta y siempre me imaginaba qué pasaba después de que ambos salieran del escenario, como verán, mi redacción y visión es un poco madura, como de esas historias clásicas de amor, igual espero les guste porque intenté lo más posible plasmar ese amor que se tienen, sin ser cursis.