Bueno, antes que nada quiero agradecerle a todos los que me comentan, enserio me alegro cuando recibo la opinión de ustedes y me alegra que les esté gustando, aquí les traigo el capítulo 4 que espero sea de su agrado esperando que el capítulo 5 se me ocurra lo antes posible.
Por otra parte siento si resumo demasiado algunas escenas es que pues ustedes ya lo saben, ya paso en el anime, por eso no me detengo mucho a contar a detalle.
Todos los personajes le pertenecen a Oda-sama.
Capítulo 4.
Llegando a Punk Hazard.
¿Qué significaba todo eso?, Habían llegado a una extraña isla cubierta en fuego la cual por cierto no se veía para nada segura, su capitán ya estaba más que dispuesto a lanzarse para investigar sin siquiera razonar como demonios planeaba entrar sin quemarse. Lo extraño no era en sí el clima tan problemático del lugar, si no, ¿Por qué el log pose no marcaba esa isla?, su rumbo anterior seguía siendo marcado por el aparato ignorando por completo la isla que tenían enfrente.
Ahora bien, había un segundo problema, los miedosos de la tripulación conformados por Nami, Usopp, Brook y Chopper, definitivamente estaban más que aterrados, en especial después de recibir esa extraña llamada de emergencia en la que al parecer habían asesinado a alguien. Eso podría ser suficiente razón para no quedarse en ése lugar pero con alguien como el chico de goma definitivamente solo significaba más problemas, así que alguien tendría que acompañarlo si o si, porque no era para nada bueno dejar a Luffy correteando por todo el lugar.
Tendrían que desembarcar en Punk Hazard, los que irían a investigar serían decididos por un sencillo juego donde tenías que tomar trozos de papel y si salía marcado significaba que eras el elegido, obviamente ese juego de elección jamás se le aplicaba al capitán de los mugiwara porque, aunque no le tocara papel marcado, él ya había decidido que iría. Al final los elegidos fueron Luffy, Zoro, Robin y el pobre Usopp.
La navegante sabía que pudo hacer trampa para acompañarlos y esa manera pasar más tiempo con su Luffy pero su sentido de alerta estaba al máximo, por lo que prefería acobardarse y quedarse en el barco.
De ésta forma los elegidos se dirigieron a Punk Hazard en mini merry por un camino formado de nubes que Nami había hecho para ellos, llegando al lugar lo primero que vieron fue una gran puerta de metal con el nombre de la isla, símbolos de la marina, y miles de letreros de "prohibido". ¡Genial!, ¡Un tercer problema, eso era lo que faltaba! tenía que decir prohibido, pensó el narizón, claro, poner eso alrededor de la isla para alguien como Luffy es como si dejaras una gran paleta de caramelo en una mesa frente a un niño, lo dejarás solo en la habitación y le dijeras que no puede comerla, ¡Estaba claro que nada más salieras de la habitación el caramelo ya habría desaparecido!, ¿Por qué mugiwara, y su familia tenían que tener ésa extraña atracción para dirigirse al peligro?; Cuando conocieron a Portgas D. Ace pudieron darse cuenta de que ambos eran unos completos dementes, "puño de fuego" los sorprendió diciendo ser el hermano de Luffy y después resulto que eran hermanos simplemente de palabra, claro el estar enlazados con sangre no era lo que realmente importaba en una familia, si no la unión de esta, y sin duda alguna esos dos eran muy unidos, se pudo notar desde kilómetros que el chico tenía a su hermano mayor encima de un pedestal.
Claro, no bastaba con enterarse de que el chico fuera hermano adoptivo de el comandante de la segunda división de los piratas de Shirohige, ¡Ja!, ¡Para nada eso bastaba!, si no que después resultaría que el chico es nieto del "Héroe de la marina" Garp, además de hijo de Dragon "El revolucionario" y mayor criminal del mundo. Era una familia de locos, definitivamente una familia de locos.
Usopp al estar pensando en tontería y media no se dio cuenta que lo estaban dejando atrás, así que sin más se apresuró a seguirlos, Luffy y Zoro no habían esperado absolutamente nada en deshacerse de las prendas extras debido al calor, al igual que Robin que se quito su vestido dando una vista demasiado sensual, en especial para el ex cazador de piratas que sin poder evitarlo volteo a verla sonrojándose de inmediato por el acto, deseando con todas sus fuerzas que ella no lo hubiera notado, y para suerte del espadachín, la arqueóloga no se había dado cuenta en lo más mínimo. ¿Quién se estaría fijando en el rostro de Zoro cuando estaba mucho más interesante ver su abdomen perfectamente formado debido al excesivo ejercicio que hacía a diario el cuál estaba perlado con pequeñas y sensuales gotas de sudor?
Roronoa por su parte se andaba maldiciendo mentalmente, sabía ya de esos sentimientos reprimidos que había tenido desde hace algún tiempo, estaba consciente de ellos pero siempre los había negado rotundamente. Cuando la vio por primera vez no pudo más que sentir total desprecio y desconfianza hacia ella, no lograba sentirse cómodo frente a esa mujer, era más que obvio que ocultaba algo, él en ése entonces estaba dispuesto a matarla si ella siquiera intentaba tocar a alguno de sus nakamas, pero Luffy, ése tonto niño no dudo ni un instante en meterla a la tripulación, no dudo ni un instante en ella, ni siquiera cuando supuestamente los había traicionado, más que desconfiar de ella lo que lo distrajo en su primer enfrentamiento con Rob Lucci fue la tristeza de que su nakama los dejara, o el no entender con su pequeño cerebro del tamaño de una ciruela porque la chica estaba comportándose de ésa manera. En ése momento Zoro se sintió tremendamente herido y enojado a la vez, si bien nunca confió en ella a medida que fueron pasando tiempo juntos él pudo sentirse a gusto en ocasiones, cuando la chica se acercaba hacia donde él estaba entrenando y se ponía a leer o lo invitaba a tomar café, siempre siendo cruelmente apartada, no es que su compañía le desagradara, si no que como vice-capitán tenía que mantener la compostura ya que su idiota capitán era jodidamente confiado, además, siempre que aquella inteligente y seductora mujer se le acercaba él no podía calmarse, se sentía bastante inquieto; Aún así cuando God Enel la ataco, el enfureció, al igual que lo estaba en ése momento con absolutamente todo el CP9, el gobierno mundial y la misma Robin por irse con ellos.
Afortunadamente no se tardo demasiado en revelar sus motivos, la bruja loca les había dicho que la arqueóloga se había sacrificado por ellos, eso fue suficiente para seguirla y exigirle explicaciones, después de un rato de insistir ella por fin revelo sus motivos; El ataque que había destruido a su aldea completa, la Buster Call el cual le había dejado un trauma profundo los estaba amenazando en ése momento, además de su miedo a ser traicionada, en ése momento pudo darse cuenta de que él y ella eran parecidos, él todo el tiempo se alejo por desconfianza pero no se había dado cuenta que ella era igual de desconfiada, prueba de eso están los apodos con los solía referirse a todos para evitar usar nombres y de esa manera no encariñarse con nadie. Fue cuando se enteró de la verdad cuando probablemente sus sentimientos comenzaron a trastornarse, ya no desconfía de ella, aunque le sigue molestando la facilidad de Robin para ponerlo nervioso o para burlarse de él, por su orgullo como hombre y espadachín, seguía mostrando indiferencia pero eso no era todo. Esos dos años lejos que sirvieron para hacerse más fuerte por Luffy le sirvieron también para darse cuenta de lo que extrañaba a la peli negra, sin embargo él tenía que ser fuerte, tenía que reprimir esos obscuros sentimientos, tenía que suprimirlos, olvidarlos, él estaba completamente convencido de que Robin estaba enamorada de mugiwara, después de todo, fue él quien no desconfió en ningún momento de su persona, fue él quien le dio la bienvenida inmediatamente, quien le salvo la vida, quien desafío al gobierno mundial solo para salvarla, quien peleo contra el líder del CP9 en una batalla donde al terminar quedo tan mal que ya no podía ni moverse, fue él quien la saco de su obscuridad y le mostró lo que son de verdad los nakamas, fue él quien le devolvió su deseo de vivir.
Así que todo estaba bien... Todo estaba perfectamente... Ya lo había mencionado con anterioridad y no se cansaría de decirlo, si es Luffy todo está bien, ése chico era la octava maravilla del mundo ya que a él también le había salvado la vida, lo invito unirse a su aventura saliendo así de su soledad, de los constantes recuerdos de Kuina que lo atormentaban de vez en cuando, él le demostró ser alguien de confianza, fiel y de palabra, él salvó absolutamente a todas las personas que ahora forman parte de su tripulación, él tiene esa capacidad de hacer que todos lo aprecien, para devolverle su sueño a los demás. Luffy era sobre todas las cosas su capitán y su mejor amigo, era como el hermano que nunca tuvo, así que de ninguna manera haría algo en contra de él, incluso si eso significaba renunciar a Robin, esa era la principal razón por la que negaba sus sentimientos, así que si tenía que ayudar a la oji azul a que su estúpido capitán se fijara en ella, podría apoyarla.
Claro Zoro no esperaba que sus pensamientos estaban completamente erróneos, Robin sí apreciaba de sobremanera al capitán, y lo quería con locura por todo lo que le había entregado, sin embargo sus sentimientos eran como los del marimo, lo respetaba mucho, pero era eso, lo quería como a un hermano de igual manera.
Mientras Robin se comía con la mirada al espadachín, y éste se estuviera comiendo los sesos, Luffy simplemente corría por todo el lugar agitando los brazos, examinando todo el lugar sin parar de sorprenderse de hasta la mosca que pasaba por el lugar, Usopp estaba comiendo el almuerzo que Sanji les había preparado, el cuál se había negado a comer antes con los demás pero ahora no podía evitarlo debido a los nervios que sentía. Los problemas no se hicieron esperar cuando tras de ellos apareció un dragón, eso fue suficiente para que todos salieran de su mundo y enfocaran su vista en el nuevo enemigo. No pasaron ni cinco minutos cuando la bestia se encontraba en el piso y de una extraña manera Luffy hubiera terminado con unas piernas parlantes pegadas en su espalda, si, la situación era muy extraña pero bueno, eran los mugiwara, ellos no eran tipos normales.
-Enserio es extraño - Decía Nami observando con un telescopio las nubes.
El cielo parecía estar dividido en un punto, mostrando nubes de invierno, ¿Cómo podía haber nubes de invierno en una isla cubierta de llamas?, bueno más que eso la tenía preocupada la explosión que habían apreciado hace u nos momentos atrás, sin duda habían sido ellos, por lo tanto había algo o alguien en ése lugar, eso solo indicaba problemas, tenía la esperanza de que no hubiera nada y simplemente pudieran salir de ése lugar pacíficamente pero vaya desgracia.
Estaba comiendo un helado que Sanji les había preparado para intentar calmar el calor. Franky tomaba cola, Chopper parecía un helado derretido tumbado en el piso, pobrecillo, con todo ése pelaje tenía que estarlo pasando muy mal, Brook estaba haciendo chistes realmente malos acerca del clima. En ése momento recibió una llamada al den den mushi pequeño que ella llevaba, nadie se dio cuenta por estar en sus rollos así que simplemente contesto y era Robin.
- Mmm, ¿Sucedió algo?
- Nada interesante, nos ataco un dragón y Luffy tiene unas piernas pegadas en la espalda pero todo normal.
- ¿Qué Luffy tiene que? - Preguntó desconcertada.
-Bueno realmente no te llamé por eso, ¿Hay alguien más ahí escuchando?
La navegante miró alrededor para asegurarse de que no estuviera nadie husmeando y luego se dirigió a su habitación para tener más privacidad.
-Ya, estoy sola, ¿Qué sucedió?
-Nada en realidad, fufufufu... Simplemente quería invitarte a ser más valiente, para que la próxima vez que vayamos a una isla tan caliente como ésta te animes a acompañarnos.
-… ¿Por qué lo dices?
-La vista aquí es estupenda, Luffy se anda paseando en pantalones solamente, vaya que está sudando, fufufufu...
La chica no pudo evitar ponerse cual tomate al imaginar la vista, lo había visto ya en tantas ocasiones así, y bueno, realmente no era mucha diferencia el estar sin camisa a estar con ése chaleco que no le cubría casi nada, pero aún así deseaba ver, maldijo a Robin por llamarle con el único propósito de fastidiarla.
-¡Por qué me dices eso! - Reclamó - ¡Eso no me importa! - Mintió.
-Pues eso espero porque el capitán vaya que marcó más su cuerpo en 2 años, fufufu... - La arqueóloga al ver que su amiga no contestaba decidió que era suficiente - Aunque realmente prefiero observar a alguien más - Dijo un poco avergonzada. - Pero bueno, es hora de informarte de los nuevos acontecimientos, en ésta isla si hay personas, al parecer unas cuantas están tras nosotros, Luffy-san se hizo amigo de uno de forma muy extraña.
-Geniaaaaaaaaaaaaaaaaal, ¡Tienes piernas! - Se escuchó el grito del chico de fondo - ¡Los centauros molan mucho!
-Seguiremos investigando y nos contactaremos de nuevo. - Cortó la llamada evitando que ella le preguntara a que rayos se refería Luffy con los centauros.
Bueno, ya que, no había entendido absolutamente nada de lo último, lo único que comprendía es que Robin quiso burlarse un rato de ella, lo cuál ya vería como haría que se las pagara más adelante. Volvió a la cubierta donde Sanji ya la estaba buscando para darle el siguiente aperitivo, lo miró un momento mientras se acercaba a ella con corazones en los ojos y sus extraños bailes.
- Gracias Sanji-kun - Dijo cuando recibió una bebida fría de mandarinas.
- No hay de qué Nami-san
Ella observo un buen rato al rubio mientras comenzaba a disfrutar de su bebida, su rubio cabello lacio, era muy bonito, y esas cejas en forma de espiral eran de lo más gracioso, su facciones se habían endurecido y esa barba lo hacía ver más maduro, aunque, seguía siendo un mujeriego, pensó un momento tratando de comprender la extraña mentalidad del cocinero con respecto a las chicas, nunca lo había visto realmente fijo en una sola, siempre iba corriendo tras cualquier chica de piernas bonitas que encontrará en el camino, lástima, si no fuera un mujeriego estaba segura que él tendría mucho más suerte encontrando a alguien.
- Sanji-kun - Lo llamó antes de que él bajara las escaleras para entregar su bebida a los demás.
- ¿Ocurre algo? - Pregunto aterrado de que la bebida no le haya gustado a su hermosa dama.
- ¿Alguna vez te has enamorado? - Pregunto seria.
- Clarooo yo naci para amar a las...
- No... Hablo enserio... ¿Te haz enamorado de una sola chica?, ¿O siempre haz sido así, fijándote en todas?
El cejas de espiral miró extrañado a su querida Nami, ¿Acaso estaba celosa?, ohhh, que maravilloso sería si ése fuera el caso, él había nacido para amar a las mujeres claro está, siempre lo decía, estaba a punto de entrar en su milésimo sueño con chicas pero el rostro serio de su compañera lo regreso a la realidad, ¿Por qué de pronto le preguntaba esas cosas?, Sin más, encendió un cigarrillo, se lo llevo a los labios y contesto.
-Así fue Nami-san, una vez me fijé en una linda jovencita que entro al Baratie, cuando yo era más joven, sin embargo... Las cosas no resultaron del todo bien. - Soltó el humo de cigarro que estaba fumando - Ella nunca me hizo caso, era mayor que yo, fuimos amigos pero no paso de ahí, y pues, no paso a mayor grado, pero eso ya no importa... Porque tengo a Nami-swaaaaaaaaaaaaaaaan y Robin-chwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan - Dijo alegre volviendo a hacer sus danzas raras.
La peli naranja por su parte suspiro cansada y solo lo alejo ignorándolo completamente, no podía adivinar cuando ése hombre hablaba realmente enserio, pero solo esperaba a ver como sería la reacción de éste cuando se enterara de lo que siente por Luffy o de lo que Robin siente por Zoro, estaba completamente que sería un caos total, en especial por Zoro, si ya se peleaban siempre, no imaginaba como sería. El hombre por su parte volvió a la cocina y afuera un extraño humo comenzó a rodear todo el sunny, haciendo que cada uno comenzara a caer desmayado al piso.
-Luffy, deja de jugar y larguémonos de aquí - Dijo fastidiado el espadachín mientras miraba como el chico hacia competencias con un extraño centauro, aunque fue ignorado olímpicamente, lo cual lo fastidio. Al mismo tiempo el narizotas se acerco corriendo hacia él llorando diciendo que había visto una arpía, rayos que molesto era hacer de niñera, esos inmaduros no podían tomarse nada en serio.
Ignorando por completo los lloriqueos de Usopp vio como Luffy iba a ser atacado por la espalda por aquella extraña criatura y desenfundo su espada pero antes de que hiciera nada el chico ya había esquivado y ahora le daba una paliza al hombre por agarrarlo desprevenido.
Continuaron con su ruta hasta toparse con un lago que dividía la isla de fuego con una ¿Isla de invierno?, vaya eso era una de las cosas más extrañas que habían visto con respecto a los cambios climáticos desde que habían entrado al Nuevo Mundo, definitivamente era muy divertido navegar por esas aguas.
-¡Que cool!
Siguieron caminando dirigiéndose como si nada al lugar, tenían que caminar un buen tramo antes de llegar al lago. Usopp seguía hablando incoherencias acerca de una terrorífica mujer pájaro, nadie le estaba prestando mucha atención, después de todo lo más probable es que solo se tratara de otra de sus tantas mentiras, el niño con el sombrero de paja se encontraba correteando por el lugar con los brazos extendidos aún festejando sus nuevas extremidades, Robin lo observo y no pudo evitar reír dulcemente como acostumbraba, no había duda de que Luffy era demasiado mono, tenía una ternura que le recordaba al pequeño Chopper, ella a pesar de sus siniestros pensamientos que a veces solía expresar abiertamente debía admitir que tenía una pequeña (gran) debilidad por los/las personas tiernas (o renos xD).
El peli verde por su parte noto éste gesto y no pudo más que afirmar erróneamente sus sospechas. Estaba tan distraído que no noto cuando Luffy corrió hacia él para mostrarle un extraño objeto que había encontrado entre los escombros y lo llamaba pero no lograba obtener su atención lo cuál molestó un poco al capitán inflando sus mejillas nuevamente a manera de reproche. Sin más fue corriendo hacia Robin para ver si ésta si le prestaba atención quien por supuesto era incapaz de ignorarle.
Ah... Esa vista... Para Rorona el ver a esos dos juntos hablando tan animadamente hacía que se formara un sentimiento extraño en su estomago, como si tuviera un nudo dentro, su respiración comenzaba a tornarse pesada, y un pinchazo comenzaba a sentirse en su pecho, la nostalgia lo invadía, junto con demasiadas confusiones en su interior. Pensar que eso era lo que tendría que soportar si esos dos se juntaban, él tendría que sonreír y desearle la mejor de las suertes, observando desde lejos, callando sus sentimientos, fingiendo que está feliz por ellos. ¿Era eso realmente lo que quería?, no, definitivamente no quería eso pero por su orgullo, por su deuda y gran afecto con Luffy no decía nada.
El chico de goma regreso su mirada hacía su segundo al mando pudiendo notar por unos instantes como sus ojos perdían brillo, los miraba fijamente y en sus labios se formaba una pequeña sonrisa repleta de nostalgia, cuando éste se dio cuenta de que lo observaba cambio su expresión, le sonrió y luego sin nada que agregar camino, adelantándose.
-Caminen de una vez o nunca llegaremos.
Con eso dicho comenzó a dejarlos atrás, haciendo que Luffy dejara de jugar y lo observara fijamente, ¿Qué había sido eso?, era la primera vez que le veía a Zoro esos ojos sin vida, que, a pesar de que fue solo un instante fue demasiado impactante para él, no le gustaba que ninguno de sus amigos pusieran esas expresiones, que se sintieran angustiados o perturbados por algo, sin duda lo único que mugiwara había deseado siempre para sus nakamas es que fueran felices. Pero lo que más lo tenía intrigado era el intentar averiguar porqué el chico estaba así. Mmmmm... Tal vez había visto mal, o tal vez Zoro se había quedado con hambre, cuando volvieran al Sunny le diría a Sanji que le preparara algo de comer, seguramente así recuperaría los ánimos.
De todas maneras, la curiosidad no sé le iría a ése terco niño hasta saber porque el ex cazador de piratas se comportaba extraño los últimos días. Ya lo había notado con anterioridad, había veces en las que el peli verde se perdía su cabeza pensando en quien sabe que, definitivamente tenía que saber que es lo que le preocupaba, así que, de ahora en adelante él se convertiría en un chico aún más molesto y pesado de lo que ya acostumbraba a ser por naturaleza, de ahora en adelante hostigaría al espadachín hasta que éste se dignara a confesarle a su capitán sus problemas.
Teniendo esto en mente no dudo en lanzarse ayudándose de su habilidad de goma hacía su compañero logrando con esto golpearlo haciendo como consecuencia que ambos cayeran al piso.
- ¡Qué demonios te pasa de repente Luffy! - Gruño fastidiado Zoro después de soltarle un golpe en la cabeza al chico.
- En éste instante me dirás que rayos te sucede - Lo apuntó acusadoramente con el dedo índice.
- ¿Ahhhh?, ¿De qué demonios estás hablando?
- ¡No te hagas el tonto! - Algo te ha estado preocupando últimamente y me lo vas a decir. - Exigió.
Bueno... Eso si no se lo esperaba, quien hubiera pensado que ése distraído niño se diera cuenta de que algo no estaba bien con su cabeza en esos últimos días. Ahora que lo pensaba se había olvidado completamente de ésa extraña habilidad de Luffy para leer las emociones de la gente.
- No se de que me hablas, seguro te lo imaginas - Dijo molesto tratando de desviar el tema.
- De nada te servirá hacerte el inocente, si yo no pudiera identificar cuando MIS nakamas se sienten aturdidos entonces no podría llamarme a mí mismo capitán.
- … Pues... - Nervioso - No tengo porque hablar.
- Claro que sí - Dijo inflando el pecho después de inhalar algo de aire, alejarse un poco de Zoro y exigir con voz autoritaria - ¡Es una orden!
-"¡Mierda, mierda, mierda!" - Pensaba el peli verde realmente aterrado comenzando a sudar frío, nunca pensó que Luffy usaría su autoridad como capitán para ordenarle algo así, sin duda no era tan idiota como pensaba, el nunca había desobedecido a una de sus ordenes. - Ammm... Yo...
Pero pero pero pero pero... Pero pero pero pero pero... Pero pero pero pero pero...
De pronto se escucho el sonido del Den Den mushi pequeño que por el lugar provocando que ambos chicos salieran de su incomoda conversación y voltearan a ver a Robin quien tenía el aparato.
Tenía que agradecer al cielo que Luffy tuviera ése déficit de atención tan marcado porque no dudo en dejarlo ahí para ir a enterarse de la conversación, y la llamada no era para menos, resulta que era Brook informando de la situación en la que se encontraban, al parecer habían secuestrado a los demás, el esqueleto estaba en ése momento en la parte congelada de la isla, se les informó que había una construcción y barcos con las iniciales CC.
Zoro, por su parte no estaba del todo contento de enterarse que sus nakamas habían sido secuestrados pero en parte estaba aliviado porque con eso en menté Luffy estaría molesto y no se preocuparía por seguirle exigiendo respuestas.
Una vez terminada la llamada todos se enfocaron nuevamente, dejando sus distracciones para después y apuraron el paso estando ya bastante cerca del lago.
En otra parte, a bordo de un gran barco de la marina repleta de hombres que eran considerados la escoria de la marina o G-5, se encontraba el Vicealmirante de la marina Smoker, fumando dos puros intentando, estaba sentado cómodamente encima de su silla recargando sus botas mugrientas en una mesita que tenía enfrente, en la mano tenía un Den Den Mushi, a su lado, se encontraba una hermosa mujer de cabello largo y azulado reportándose ante el llamado de su superior, ella era Tashigi quien tenía ahora el rango de capitán.
-¿Sucede algo?, Smoker-san.
EL albino después de soltar una gran bocanada de humo volteo a verla y le extendió el aparato de comunicación a la mujer mostrándole una llamada que habían interceptado en donde se escuchaba claramente la voz de Monkey D. Luffy haciendo contacto con algún desconocido el cual al parecer fue asesinado, en la grabación se decía claramente que se dirigirían a Punk Hazard.Ya tenían rumbo fijo, después de todo atrapar a la tripulación de los mugiwaras era uno de sus principales objetivos.
-Tashigi, avísale a todos el rumbo que deben tomar, llegaremos lo antes posible.
Smoker no pudo evitar sonreír levemente, los había estado esperando por 2 años, sin alguien a quien perseguir estar en la marina se volvía un tanto aburrido, cada vez que se encontraba con esa particular tripulación de piratas era seguro que algo interesante sucedería.
La peli azul respondió a la orden de Smoker con un saludo de respeto y sin más obedeció, ella estaba igualmente emocionada, volvería el juego de persecución, ya estaba ansiando llegar y enfrentarse de nuevo a ellos, comprobar cuanto habían mejorado los mugiwaras en ése tiempo, en especial él, tenía que lograr arrebatarle la Wado Ichimonji.
-Roronoa... Zoro - Susurro mientras en sus manos sostenía su cartel de se busca, recordando la primera vez que lo vio y como la había "engañado", observo fijamente el cartel con mirada de determinación, tenía que realizar su revancha en ésa ocasión. Lo que ni ella misma noto es que aquella mirada no era simplemente por su sentimiento de rivalidad con el espadachín, si no que... En el fondo ella estaba ansiosa por volverle a ver. - Te capturaré... Zoro - Habló nuevamente sin darse cuenta cuando su tono de voz se suavizo y una dulce sonrisa se dibujo en su rostro.
Continuara...
Bueeeeno, ya empiezo con mis tan amados triángulos amorosos, espero que les haya gustado, nos vemos en el próximo capítulo, y nuevamente les agradezco a todos los que leen, y muchas gracias a los que comentan. n.n
