Una disculpa por éste capitulo en especial en donde tuve que resumir demasiado los hechos, realmente no tengo ganas de entrar en detalles en Punk Hazard porque son acontecimientos que ya se vieron en la serie por eso estoy tratando de resumirlo lo más que puedo, aunque aún así, debido a la gran cantidad de historia que contiene siguen quedando ciertos espacios largos. De cualquier manera éste capítulo iba a quedar más largo pero decidí mejor cortarlo y poner lo que tenía planeado para éste capítulo en el que sigue.
Capítulo 5.
Sospechoso, ¿El capitán oculta otra personalidad?
Bueno, ahí frente a ellos se encontraba un enorme grupo de centauros que bien podría ser estupendo para Monkey D. Luffy de no ser porque estos los estuvieran apuntando con sus armas, eso era una enorme decepción después de todo él ya estaba pensando en invitarlos a unirse a su tripulación pirata de manera tan irresponsable como solía hacerlo siempre, gracias a Oda, Zoro y Usopp rápidamente le dieron su merecido coscorrón para que dejara de soltar idioteces.
Volviendo al problema, se encontraban encima de un barco creado a base de una de las extrañas plantas del narizón, les estaban disparando apuntando hacia el agua con el único objetivo de tirarlos, esto estaba mal, realmente mal. Había 2 usuarios de la Akuma no mi abordo, intentaban esquivar lo más posible haciéndolo de manera estupenda al principio, sin embargo el plan del enemigo termino dando efecto debido a que los superaban en número de personas, y si a eso le sumabas que Luffy no estaba ayudando a remar ni un poquito pues el resultado era de esperarse.
Fue una sensación horripilante el contacto de su piel semidesnuda con el agua helada, un frío endemoniado comenzó a recorrer sus sentidos, el respirar se hacia pesado, su cuerpo no tardo en entumecerse al momento que sentían un punzante dolor, lo único que querían era salir de ése lugar, aunque, como respuesta a sus desesperados intentos de salir, además del hecho de que los usuarios de la fruta se estaban hundiendo tuvieron la desgracia de ser rodeado por enormes tiburones.
Usopp como siempre se la pasaba gritando, fastidiando a Zoro quien tenía unas tremendas ganas de molerlo a golpes ahí mismo pero dado que sus nakamas se encontraban en peligro decidió dejar el asunto para después, sin más se apresuro a sumergirse buscando con la mirada a alguno de los usuarios, pudo ver a Nico Robin hundiéndose a unos cuantos metros, estaba a punto de ir en su auxilio pero no pudo continuar al ver como Usopp ya la tenía en brazos, después de todo él estaba más cerca, de modo que no le quedo opción más que rescatar a Luffy al cual jaló del cuello sin mucho esfuerzo y sin preocuparse por estarlo asfixiando.
La navegante no podía apartar su mirada de lo que estaba viendo, la sensual imagen de su capitán sin camisa tenía su completa atención, no podía creer lo bien que había marcado su perfecto abdomen, ooh, como le hubiera gustado ver el momento en que su cuerpo empezaba a marcarse de ésa manera, tenía tantas ganas de besar esa enorme cicatriz en forma de cruz, aunque al momento se sentía avergonzada por tener pensamientos tan impropios.
El niño de goma la observaba, su cabello estaba empapado en sudor por lo que se pegaba a su rostro, ella estaba de la misma manera, tenía su largo cabello atado en una coleta alta, vaya calor tan feroz impregnaba aquella isla... Y claro, no lo decía solo por el clima. Pudo observar en Luffy cuando un hermoso brillo se formo en sus ojos al momento de verla, él le extendió la mano para ayudarla a bajar unos escalones de piedra que se encontraban en el camino, ella por supuesto acepto pero no se fijo en la irregularidad del piso cayendo de ésta manera encima de él quedando sus rostros a escasos centímetros de distancia, él simplemente sonrió con esa blanca dentadura sin mostrarse incomodo en lo absoluto y ella no podía evitar que el latido de su corazón estuviera sumamente agitado.
-Fufufufu - Pudo escuchar resonando en su cabeza la risa traviesa de Robin lo que hizo que volviera en sus sentidos y despertará de su agradable sueño, dándose cuenta de que para nada hacia calor, ¡Estaba helando!
Al abrir los ojos se encontró tirada en una habitación, estaba mareada y muy confundida, no sabía como había llegado a ése lugar. Inmediatamente comenzó a mirar a su alrededor buscando a sus amigos, encontrándose con Franky quien se encontraba sentado pensando, Chopper estaba corriendo en círculos lleno de pavor y Sanji aún se encontraba inconsciente. Recordó entonces aquél extraño humo que había emergido en el barco, al principio había pensado que era a causa de gases naturales de la isla pero dada la situación estaba claro de que alguien les había tendido una trampa.
- "Vaya apenas habían entrado al Nuevo Mundo y ya los habían secuestrado." - Pensó la chica.
Bueno, eso no era lo más importante en ése momento, tenían que ver como salir de ése lugar, no era nada agradable la sensación de sentirse perdidos, en un lugar donde no sabían que clase de enemigo los tenía cautivos. En ése momento Sanji despertó y sin pensarlo dos veces comenzó a patear constantemente la puerta para salir pero no parecía surgir efecto, aquél material del que estaba hecha era más dura que el acero.
En un momento de silencio se pudo escuchar una voz llamándolos, lo cual era realmente extraño ya que supuestamente los únicos presos en el lugar eran ellos, Nami volvió a examinar la habitación lo cuál hizo que un escalofrío recorriera su espalda, no había nadie, o por lo menos eso es lo que creía. Dio una ojeada por segunda ocasión encontrando con la mirada unos extraños pedazos de... ¿Un rostro? Esparcidos en el piso.
Sanji, Franky, Chopper y Nami enmudecieron al ver aquello, luego empezaron a reír con nerviosismo pensando que era causa de su imaginación pero esa cosa seguía hablándoles consiguiendo que la peli naranja y el reno gritaran asustados, mientras los otros dos lo miraban curioso.
Aquél rostro estaba dividido en diferentes fragmentos, por lo que les había explicado un espadachín lo había cortado en varios fragmentos pero por alguna razón seguía vivo, eso, según él era una enorme deshonra, el nombre de esa cabeza parlante era Kinemon así que después de jugar un buen rato intentando armarlo lograron hacer algo que parecía humano.
Kinemon estaba buscando a su hijo Momonosuke, y al ser solo un pobre rostro no podía moverse por su cuenta por lo que les estaba pidiendo ayuda para salir del lugar, sin embargo, cuando ellos mencionaron ser piratas la reacción del espadachín cambio por completo a una de desprecio total, comenzó a actuar de manera orgullosa e engreída diciendo que no aceptaría la ayuda de escoria como lo eran los piratas.
El cyborg por su parte estaba más que arto de seguir en ése lugar por lo que no dudo en destruir la puerta que los mantenía cautivos con un extraño rayo láser que había salido de sus manos provocando la emoción del pequeño reno, quien ya empezaba a babear. Ya no tenían razón para quedarse ahí, además de que una alarma había comenzado a sonar al instante lo que indicaba que no tardarían mucho en comenzar a buscarlos, debían darse prisa pero por alguna razón el cejas de espiral no parecía estar dispuesto a dejar la habitación, seguía observando a la cabeza parlante.
- Sanji-kun, ¡De prisa!
El rubio parecía haber notado la determinación de Kinemon cuando éste dijo querer buscar a su hijo, bueno, Nami lo entendía de cierta manera, aún recordaba cuando conoció a Luffy, ella no paraba de decir que detestaba a los piratas de la misma manera que ése hombre lo estaba haciendo en ése momento, tal vez había tenido una mala experiencia con alguno de ellos al igual que ella lo tuvo con Arlong. Sin embargo, ése no era el momento para ponerse a recordar esa clase de cosas, tenían que irse pero ya.
Sanji, por su parte decidió traerse al sujeto, tomando la responsabilidad de éste como consecuencia. Franky le reclamo un poco por traérselo pero el ruio simplemente le ignoro.
No tardo demasiado cuando unos sujetos que llevaban puesto unos trajes de gas muy extraños comenzaran a perseguirlos, la chica no pudo evitar gritar aumentando la velocidad, mientras corría podía escuchar el sonido metálico de algo tintineando, bajo la mirada hacía su pecho pudiendo ver el hermoso collar que le había regalado su capitán unos días atrás, sin poder evitarlo sonrió. Tal vez no estaría tan contenta si supiera que el moreno se lo había robado al pobre mentiroso, pero gracias a la ignorancia ella estaba de buen humor ahora.
Sanji la tomo de la mano jalándola hacia él mientras con un movimiento rápido pateaba ágilmente por encima de Nami a un hombre que había estado a punto de capturarla, haciéndola volver a la realidad.
Continuaron su camino, alejándose cada vez más del lugar, pero en las sombras, en un pasillo obscuro había unos ojos apagados color rojizo observándolos de manera fría, una sonrisa macabra se formo en su rostro, desapareciendo segundos después.
Por otra parte a las afueras de la guarida del enemigo se encontraba un esqueleto muy concentrado en ¿Hacer muñecos de nieve?, ¿Enserio?, corría de un lado a otro riendo mientras juntaba la nieve para hacer la cabeza de su creación. Ése hombre... si es que así se le podía llamar a un esqueleto, realmente no tenía sentido del peligro, se encontraba solo en una isla desconocida, la mitad de sus nakamas habían sido secuestrados, y la otra mitad estaba quien sabe donde dirigiéndose a salvarlos, sin embargo eso no parecía afectarle en lo más mínimo al tipo del afro. Tal vez porque confiaba plenamente en ellos, tal vez porque sabía que Luffy y los demás los rescatarían, o tal vez solo era idiota.
Estar tanto tiempo completamente solo definitivamente lo habían dejado algo loco, se reía de todo, jugaba y hacia chistes malos de esqueletos sin nadie que los escuchara, corría en círculos, entre más cosas extrañas.
De pronto Brook se detuvo al sentir una presencia que le observaba, se puso en posición de ataque dispuesto a cortar lo que fuera. El contrincante se abalanzo sobre su persona, chocando espada con espada, sin embargo el hecho de que quien lo atacara fuera un torso era bastante repugnante.
-No puedo creer lo que mis ojos están viendo... Oh pero yo no tengo ojos Yohohohohoho
Sip, definitivamente ése tiempo a solas lo había dejado loco, incluso en situaciones de peligro no podía dejar de hacer chistes malos. (PD: Naaa no es cierto, amo sus chistes de esqueletos xDD). De ésa manera comenzó una ferviente batalla entre dos fenómenos.
Chahige era un hombre sumamente robusto con barba roja, él reía engreídamente, era el líder de los tipos con extremidades de animales.
-Eso les pasa por meterse con el gran Chahige - Decía con un tono rencoroso recordando cuando el hombre con el sombrero de paja se burlo de él... Espera un momento... ¿Sombrero de paja?... Mmmmm naaaaa no podía ser él.
El hombre iba volver a reír cuando se dio cuenta de que los tiburones que habían estado rodeando a los intrusos estaban totalmente noqueados. Miro hacia todos lados sorprendido encontrándolos parados encima de un iceberg totalmente empapados, congelándose. No tardo demasiado cuando al ver el rostro del niño pudo comprobar que lo que le pareció un chiste anteriormente era realmente verdad, el peor novato de los supernovas que participo en la pelea de Shirohige, el nieto de Garp e hijo de Dragon se encontraba frente a ellos y parecía furioso.
-Maldito el día en el que hice enojar a mugiwara. - Pensó cuando todos sus compañeros se encontraban en el piso, cuando estos hubieron robado sus abrigos y lo más humillante de todo, cuando, por medio de golpes lo habían obligado a llevarlos en su lomo hacia la guarida de su master. Bueno, no era del todo malo después de todo si se dirigía hacia ahí lo rescatarían.
Luffy se encontraba tarareando una canción mientras seguían su camino, Zoro tomaba una siesta, Robin leía y Usopp miraba entretenido el paisaje. Eso no hizo más que enojar aún más a Chahige, ¡Parecía como si estuvieran de vacaciones! Mientras él, lastimado por su culpa, tenía que estar llevándolos, bueno no era que se les hicieran pesados, era más bien cuestión de orgullo, pero ya se las cobraría.
Habían llegado a una habitación en donde encontraron niños enormes, parecían gigantes, cabe destacar que estaban impresionados, ése lugar parecía ser una guardería con niños de diferentes razas ya que su tamaño variaba.
Los "pequeñines" los miraron entre asustados y dudosos, nunca habían visto a esas personas pero eran bastante peculiares, la chica de cabello largo resultaba ser bastante hermosa, un ejemplo a seguir para las niñas, además de ése lindo peluche de mapache; A los niños sin embargo parecía interesarles mucho más el robot, era tan genial, ¡El romanticismo de un hombre estaba en los robots!, también ése chico con cejas de espiral molaba.
Sin hacerse esperar los rodearon y empezaron a juguetear con ellos. A Nami eso le había parecido algo tan tierno, aunque bueno, tampoco era momento para estar jugando con ellos.
La cabeza parlante arruino el ambiente al preguntar por Momonosuke, los niños gritaron aterrados, ése hombre era demasiado brusco al preguntar las cosas, el que no tuviera torso ni piernas no tenía nada que ver, no señor, por supuesto que no. Recibió una buena tunda por asustarlos, pero la comedia tuvo que parar al ser encontrados y tener que reanudar la persecución. Sin embargo, no se esperaban que los niños comenzaran a seguirlos, pedían a gritos que los sacaran del lugar.
- ¡Ya no estamos enfermos! - Gritaron desesperados llamando la atención del doctor.
- ¿Enfermos?, ¿Qué enfermedad?
Ellos hacían su mayor esfuerzo para ignorarlos, tenían que salir de ése lugar, no podían estar prestando caridad a cualquiera que se les pusiera enfrente, sin embargo resultaba bastante doloroso dejar a unos niños, llorando por ayuda.
A quienes más les destrozaba el corazón era a Nami y a Chopper, seguían corriendo, los sujetos con extraños trajes se abstenían de disparar porque no querían hacerle daño a los pequeños, habían mencionado algo sobre que el master se enojaría
¿Quién era el master?, ¿Por qué los niños estaban tan desesperados?, ¿Qué clase de enfermedad tenían? Todas esas dudas y preocupaciones invadían la cabeza de la peli naranja, no pudo evitar regresar la mirada viendo como los niños seguían llorando, sus rostros llenos de angustia fue lo que hizo que se detuviera, no podía soportar eso.
- ¡Nami-san! - Grito Sanji deteniéndose.
- Hay que ayudar a estos niños.
- ¡No podemos ayudar a todo mundo! - Respondió.
- Lo sé... Lo sé pero - Volteo a verlo con mirada decidida - ¡No puedo ignorar a un niño que llora por ayuda!
Esas eran las palabras mágicas para encender el corazón del cocinero, malditos críos, mira que llevarse el amor de su navegante, bueno, ya que, si eso es lo que su dama quería el no dudaría en apoyarla. Al parecer Franky pensaba de la misma manera... Bueno... Similar. De ésa forma comenzaron a defender a los críos mientras Nami y Chopper los guiaban a la salida.
La marina ya se encontraba en Punk Hazard, momentos antes los había tapado una gran montaña de hielo pero gracias a los conocimientos del cazador blanco pudieron continuar con éxito, gracias a eso pudieron darse cuenta que si habitaba alguien en ése lugar y era su misión descubrir los secretos que ésta guardaba.
Smoker estaba impaciente, los años en que su rival había desaparecido se le habían hecho eternos, como ya habíamos mencionado con anterioridad, no es divertido ser parte de la marina si no tienes a alguien fuerte para perseguir. Hace 2 años en Logetown él pudo sentir algo distinto en mugiwara, ése chiquillo se le acerco para preguntarle la dirección de la plataforma de ejecución en donde había muerto Roger, al principio no le tomo importancia pero al notar como la mirada de aquél sujeto se iluminaba, seguido de un extraña sensación de peligro latente, despertó en él la intriga. ¿Qué tan lejos podría llegar aquél individuo en el Grand Line?, ¿Qué destino le deparaba?, ¿Ésa sensación de intriga se debía a que ése hombre se convertiría en una amenaza en el futuro?, todas esas dudas habían pasado por su cabeza, misma razón por la que había comenzado con la cacería del mismo. Efectivamente mugiwara se había convertido en una verdadera amenaza, acabo con Crocodile, derroto al CP9, a Moria, sobrevivió al ataque de Kuma, además de escapar de un Almirante en Shabondy, no conforme con eso libero a los presos de Impel Down y participo en la guerra, sangre maldita corría por sus venas, estaba completamente seguro que él en ése momento ya era consciente de los usos del haki, además de que el haki del rey que había demostrado tener en Marine Ford no era poca cosa.
Por otra parte la capitana Tashigi estaba igualmente perdida en su cabeza pero por razones diferentes, por alguna razón no paraba de pensar en el cabeza de alga quien la había engañado según ella cuando le vio por primera vez. Como le había molestado enterarse de que era un pirata después de haber pasado un rato agradable a su lado y ver como le restregaba en la cara aquellas espadas tan maravillosas que tenía en posesión. Sin embargo, lo que más molesto a la peli azul fue el ser comparada con la amiga de la infancia del Ex-cazador de piratas. ¡Llamarla mujer copiona era de lo peor!, ella no era una copia de nadie, le importaba poco lo que ése hombre pensara o los recuerdos que pudiera traerle.
Bueno... Por lo menos eso es lo que ella pensaba, en cuanto Zoro hablo de su amiga de la infancia pudo notar como la situación en la que se encontraban se volvía aún más tensa de lo que de por sí ya estaba. Los ojos del chico se obscurecieron al momento que un brillo lleno de frialdad cruzaba de manera intrigante a través de sus ojos haciendo que ella por escasos segundos sintiera un escalofrío, al instante que su cuerpo comenzaba a temblar. Esa aura asesina solo duró milésimas de segundos pero eso basto para darle a entender la importancia que esa chica tenía en la vida del espadachín, eso era lo que realmente molestaba a Tashigi sin que ésta se diera cuenta.
Cuando tocaron tierra pudieron darse cuenta que la isla no era la causante del gas venenoso que había comenzado a surgir con anterioridad el cual pudieron eludir exitosamente gracias a mascarillas, rápidamente el cazador blanco comenzó a tocar la puerta amenazando con romperla mientras los integrantes del G-5 gritaban de manera escandalosa. No se hizo esperar demasiado cuando un hombre alto de buen físico, piel morocha, ojos fríos de color gris con unas pronunciadas ojeras adornándolos y un singular sombrero se asomara a atender a sus molestos invitados, lo cuales definitivamente no tenían nada que hacer ahí.
Trafalgar Law o "Cirujano de la muerte" como solían llamarle se encontraba recargado en la entrada de la puerta mirando a todo ser con vida que tuviera el descaro de ponerse enfrente de su persona con un odio prominente.
Eso sí había tomado a la marina por sorpresa, no se esperaban que se encontrarían a un shichibukai viviendo en los alrededores, y mucho menos que ésa persona fuera el hombre que entrego una enorme cantidad de corazones pertenecientes a piratas con el cuál se gano sí titulo.
El G-5 como los machos que eran no pudieron más que empezar a temblar cuando éste hizo muestra de presencia, quien al notarlo no pudo evitar soltar una sonrisa burlona, ver como los hombres que supuestamente buscaban justicia se aterraban así solo por su presencia no podía ser más que patético, de modo que para Trafalgar los únicos marines con algo de orgullo por el trabajo que ejercían eran la capitana y el Vice-Almirante Smoker, por tanto su atención se centro solo en ellos.
Por supuesto que al Shichibukai le sorprendió escuchar que los mugiwara se encontraban en el lugar, no había escuchado ni una sola palabra de ése inepto de Ceasar, simplemente los llamo "intrusos", ahora por culpa de su idiotez tenía que asegurarse de deshacerse de la marina de la manera más rápida posible ya que estaba 100% seguro de que la celda en donde los encerraron no sería más que un chiste para ellos. Tener a esa loca tripulación correteando por todo el lugar no debía de ser bueno.
Law empezó a argumentar que se encontraba completamente solo y que ésa era su casa de verano, así que debían marcharse, se mantuvo calmado como de costumbre, ya estaba acostumbrado a las situaciones de estrés, aunque la situación se notaba a leguas que iba para largo.
Justo en ése instante como si hubieran leído su mente, se escucharon los gritos de personas tras de él apareciendo una chica de cabello naranja, un tipo con cejas de espiral, un extraño robot y un mapache corriendo en su dirección junto a los niños. El robot hacia un extraño baile mientras cantaba algo acerca de tanques.
Una gota de sudor cayo por su sien al darse cuenta por segunda vez que ésa no era una tripulación normal en ningún sentido, ahora todas sus esperanzas de alejar a la marina se habían desvanecido, su plan podría verse en riesgo. No tuvo opción más que usar la habilidad de la fruta del diablo del que era poseedora contra los nakamas del sombrero de paja para hacer que estos intercambiaran de cuerpo, de ésa manera se aseguraba de que no escaparan como lo estaban haciendo en ése momento en cuanto vieron a la marina fuera.
-Ahh... - Suspiro el ojeroso cansado - Ahora tendré que arreglármelas - Susurro mientras veía al cazador blanco preparado para la batalla que ya se podía palpar.
Los niños por su parte seguían a sus salvadores extrañados al ver que estos huían de la marina a pesar de que supuestamente los buenos son ellos. Aunque bueno... Tampoco es que tuvieran muchas ganas de negarles algo o irse con aquellas personas que más que héroes parecían maleantes.
Tal sorpresa se llevaron cuando aquellas personas intercambiaron personalidad, el robot tenía voz de niña, el mapache voz de viejo, el cejas de espiral hablaba como niño mientras que la chica peli naranja... Bueno... Hacía expresiones insanas. Sin embargo estos no parecieron notarlo de inmediato, seguían su camino como si nada malo hubiera pasado causando gran confusión a los pequeños.
No fue hasta que se escucho un enorme grito femenino lleno de terror que amenazo con romperles los tímpanos que se decidieron a detenerse, el robot tocaba su pecho como si se le hubiera perdido algo... Y vaya que sí era una gran perdida.
El pánico no se hizo esperar por parte de casi todos los integrantes presentes, habían sufrido un cambio de cuerpo, ¡Qué locura!, ¿Cómo había sucedido?, ¿En qué momento?, era un misterio y en ése momento no querían pararse a pensar demasiado en el asunto, debían salir de ahí lo más rápido posible, sin embargo primero tenían que asegurarse que todos los involucrados estuvieran presentes por lo que rápidamente Nami-Franky paso lista.
Ya de por sí era malo que ella estuviera en el cuerpo deforme del cyborg, no le importaba demasiado que éste estuviera en el cuerpo de Chopper, o que el reno estuviera en el cuerpo de Sanji, no, no, eso no era importante, lo que sí le molestaba y mucho, es que entre todas las posibilidades su hermoso y esbelto cuerpo hubiera caído en manos del hombre más pervertido de la tripulación de los mugiwaras.
-Sanjiii-kuuun - Bramó molesta al ver como el cocinero observaba con una mirada lasciva todo su cuerpo. - ¡Deja de mirarme! - Lo golpeo en la cabeza causándole aún más daño del normal debido a su ahora cuerpo metálico.
Continuaron con su camino, ya tendrían tiempo para pensar después, cuando encontraran algún refugio, lo único que la gata ladrona suplicaba es que pudiera regresar a su cuerpo antes de que Luffy los viera en ése estado lamentable.
-Heeeeeeeey Trafal... Trafal... ¡Torao! - Gritaba alegremente el capitán moviendo frenéticamente los brazos para llamar la atención del susodicho - ¡Cuánto tiempo! - Se bajó del hombre con piernas de lagarto para correr a hablar con él.
- Mugiwara-ya - El cirujano de la muerte volteo a ver al crío que se le acercaba regalándole un rostro de fastidio al escuchar como éste lo llamaba de una manera tan denigrante para su persona. Pero es que el medico no se había tomado suficiente tiempo aún para conocer a Luffy, cosa que más adelante se daría cuenta de que debió haber hecho. - Es Trafalgar.
-¡Eso dije!, ¡Torao!
¡Trafalgar!, ¿Qué tan difícil podía ser de pronunciar eso?, definitivamente ése niño era un idiota, un total idiota, ya era pública la imprudencia de Mugiwara no Luffy el hombre de 400,000,000 millones Berries de recompensa por su cabeza, desde que empezó a ganarse fama, le había quedado claro que ése hombre estaba completamente loco, siempre hacía enfurecer a la marina. Pero era precisamente su imprudencia lo que podría resultar beneficioso. Si bien era cierto que ése niño no parecía una amenaza a primera vista, lo cierto es que es un total demonio con una fuerza latente que nadie podía negar, y lo era aún más después de haber estado desaparecido, nadie sabía cuanto había progresado en ése tiempo.
Law pudo ver al lagarto que llevaba en su lomo a los nakamas del morocho, comprendiendo al momento que había sido penosamente derrotado; Eso demostraba lo lamentable que era el ejército de Ceasar... Aunque en realidad no le importaba.
El chico de goma seguía hablando y hablando sin callarse. Law no había puesto atención ni a la mitad de la charla pero había podido comprender el contexto general, le estaba agradeciendo por su ayuda en la guerra.
- Solo lo hice por el calor del momento - Dijo aún cuando su verdadero objetivo era cobrarle el favor después - Pero solo fue eso, no olvides que somos piratas.
- Shishishi, sí, lo sé... Ambos somos rivales en busca del One Piece.
Ahora que lo pensaba, la primera vez que vio a ése chico también había mencionado el One Piece, eso había provocado que el idiota pelirrojo de Kid se pusiera serio en la batalla, aunque para él no era tan importante aquél tesoro legendario, tenía mejores cosas por las cuales preocuparte.
- Si sigues por ése camino te encontrarás con tus nakamas. - Con su dedo índice señalo una dirección para que Luffy por fin se largara del lugar.
- Oh ya veo, gracias.
Pudo ver como desaparecían aquellos sujetos, además de la mirada desconfiada y punzante que el dirigía Nico Robin, al parecer esta no se sentía muy a gusto con su presencia, pareciera como si con los ojos le amenazara para que no se acercara a ellos, vaya que era una mujer de la cual tener cuidado. Tal vez Roronoa hubiera hecho lo mismo de no ser porque seguía profundamente dormido.
Law volteo nuevamente apreciando su trabajo por última vez. Smoker en el piso completamente derrotado... Era de esperarse, aunque la batalla había sido entretenida, para ser sincero le tenía sus respetos a ése hombre, por ser uno de los pocos que mantenían dignidad dentro de la marina, aunque no podía decir lo mismo de la chica ya que después de todo había visto lo débil que era.
- Y ahora, ¿Qué haré con esto? - Dijo al aire mientras miraba el corazón del albino entre sus manos.
Siguiendo el camino marcado por el shichibukai pudieron encontrar rápidamente a sus compañeros, parecían estar completamente sanos, eso era un alivio. Aunque no se esperaban que los vieran acompañados con unos mocosos. Estos cuando los vieron a lo lejos no se contuvieron, empezaron a hacer señas saludándoles pero de una manera bastante extraña.
Sanji hacia unos extraños bailes moviendo los brazos cual tallarines lo cual hizo que Zoro lo mirará algo asqueado, por otra parte Chopper estaba serio cruzado de brazos, y Nami estaba... ¿Tocándose?, era bien sabido que la navegante era una persona que gustaba de hacer notorio su atractivo sexual, usaba ropa que apenas cubrían pequeñas porciones de piel, faldas, shorts cortos, tacones y demás ropa provocativa, sin embargo no era lo suficientemente degenerada como para andar toqueteando sus propios pechos frente a todos.
Eso pudo haber sido lo más extraño hasta el momento pero no fue así, de un momento a otro estaba Franky tras de la mujer, mirándola con una expresión bastante extraña en el rostro, parecía una mezcla de odio interno, vergüenza y rencor él tenía el puño levantado dispuesto a golpear a la chica. Los recién llegados miraron la peligrosa escena sin comprender absolutamente nada. Luffy quien sonreía alegre hasta hace tan solo unos segundos cambio por completo su expresión a una llena de preocupación y alerta, no estaba bien visto que ése hombre tan robusto estuviera amenazando a una chica tan frágil como lo era su navegante. ¡Él estaba hecho de metal!, la lastimaría demasiado.
-¡Espera... Franky!, ¡Qué estás haciendo!, ¡Detente! - Grito de forma autoritaria cuando vio que el cyborg estaba por golpearla pero fue demasiado tarde y él aún no estaba lo suficientemente cerca como para poder detenerle.
Estaba hecho, la chica estaba tirada en el piso con espirales en los ojos murmurando incoherencias mientras el robot echaba humo por la cabeza debido a la ira y la fuerza con la que había atacado. No tardó mucho en reaccionar y darse cuenta de que al golpear a Sanji estaba lastimando su propio cuerpo.
Luffy por otra parte quien no tenía idea del cambio de identidad que habían tenido, no pudo reaccionar de otra manera diferente a la ira, él se puso de pie mirando a su lado como Usopp y Zoro tenían una expresión de desconcierto total, Robin por su parte también estaba sorprendida y miraba al cyborg con incredulidad. Él era el capitán y definitivamente algo que no toleraría era la agresión hacia el genero contrario. Makino-san le había hablado mucho de eso cuando él era apenas un niño y aún seguía en la villa Fucsia, a las mujeres se les debía respetar, estas no tenían la resistencia ni la fuerza con la que un hombre nacía, puede que él mismo hubiera golpeado a una que otra mujer en alguna batalla pero él tenía razones mucho más profundas como por ejemplo, hacer que Vivi no desperdiciara su vida inútilmente, pero siempre había intentado obedecer a la linda de Makino quien fue siempre tan amable con él. A Dadán tal vez la había insultado en demasiadas ocasiones pero es que ella era demasiado varonil y a su corta edad no entendía como la grotesca Dadán y la frágil Makino pudieran ser iguales.
Como sea él estaba furioso, solo un instante en el que vio a su navegante en peligro fue suficiente para que ése hombre enfureciera y todas sus alarmas de sobre protección se vieran activadas, y es que... Tal vez él no lo hubiera notado pero él era especialmente cuidadoso con Nami, no por nada dejaba que ésta le reclamara y lo golpeara todo el tiempo y jamás le hubiera reprochado de más. Tal vez fue desde esa ocasión, hace mucho tiempo, cuando conocieron al payaso de Buggy quien fue el que atravesó su preciado sombrero con unas navajas, ése sombrero que tanto amaba, en ése momento se sintió lastimado, sintió que no había cuidado de su tesoro como debió de haber sido, pensó en Shanks, en qué le diría cuando éste le devolviera el sombrero. Definitivamente se sintió demasiado decaído, él quería de manera exagerada al pelirrojo, él le había salvado la vida y no solo eso, si no que renuncio a un brazo con tal de verlo a salvo. Pero ya estaba hecho, no podía cambiar lo que había pasado, solo quedaba esperar que Shanks no se enojara con él lo cual le dolería mucho si pasaba. Él no pudo describir la sensación de alivio, agradecimiento y emoción cuando la gata ladrona le dijo que no se preocupara, que ella se lo repararía.
Tal vez fue por esa pequeña y desinteresada acción de buena fé que Luffy trataba a la chica de manera especial, a ella era a la única que le había dejado colocarse su sombrero en más de una ocasión, después de todo él sabía que las manos de ella eran para reparar y no para destruir.
El capitán se puso de pie con la mirada obscurecida, no soportaba que alguien pusiera un dedo sobre sus compañeros, podía entender la agresividad entre varones, como la rivalidad de Zoro y Sanji, pero Nami... No dejaría que nadie le hiciera daño, eso incluía a sus propios amigos.
El narizón seguía en estado de shock tratando de procesar la información sin embargo no pudo estar mucho tiempo en ése estado debido al aura asesina que sentía al lado,miró al chico de goma, pero al hacerlo sintió un escalofrió recorrer toda su espalda, él tenía una mirada opaca debido a la sombra de su sombrero, sus pupila se había dilatado levemente mientras un brillo asesino se asomaba por estos, sus labios estaban tensos y se la pasaba tronando los dedos de sus manos como preparándose para una batalla.
-Hey... Franky - Dijo con una voz completamente cortante y seca lo que llamó la atención de todos. Zoro le observo sin mucha importancia bostezando, para él no era ninguna sorpresa que Luffy reaccionara así, después de todo era quien mejor le conocía dentro de la tripulación, de modo que era de esperarse que ése hombre enfureciera si tocaban a una de sus compañeras.
Ella aún estaba enojada, al principio no había reaccionado a los llamados del capitán, estaba en otra onda pensando en la vergüenza que el estúpido de Sanji le había hecho pasar enfrente de Luffy, la había hecho parecer una mujer descarada.
- Franky... - Repitió.
La navegante se dio cuenta de que en ése momento se encontraba dentro del cuerpo del cyborg por lo que enfoco su mirada en el peli negro que le llamaba dándose cuenta de la mirada intimidante que éste desprendía.
- No puedo creer que hayas sido capaz de hacerle eso a Nami. - Levantó uno de sus puños a manera de amenaza logrando que todos los presentes tragaran seco, no era normal ver que Luffy se exaltara contra un camarada. - Creo que te enseñaré que es lo que pasa cuando abusas de tu poder contra alguien débil.
Nami-Franky se aterro ante esas palabras, era un completo mal entendido, pero ahí estaba ése peligroso hombre dispuesto a darle una lección y todo por lastimar su propio cuerpo.
- ¡Espera, espera, espera, espera!... ¡Luffy, yo soy Nami! - Grito Franky totalmente aterrado mientras veía como el chico ya se había lanzado en su dirección deteniéndose a escasos centímetros de su rostro lo que hizo que palideciera.
- ¿Qué?
-T... T... T... Trafalgar cambió nuestros cuerpos con su habilidad.
-… ¿Ah? - Exclamo sin comprender.
-¡Idiota de goma!, ¡Por poco le pegas a Nami-san! - Grito Sanji en el cuerpo de la chica mientras lo pateaba.
Ése golpe fue suficiente para que Luffy volviera en sí, se dio cuenta de inmediato que ésa eran las técnicas de batalla de Sanji por lo que confundido volteo a verle exigiendo explicaciones más claras. Cuando se hubo aclarado la situación no pudo evitar soltarse a carcajadas, provocando el sonrojo de un cyborg y la molestia de los demás afectados.
-¡Y casi golpeas mi cuerpo! - Grito el reno molesto sabiendo que la dureza de su cuerpo no hubiera sido de mucha ayuda en contra de ése oponente.
-Lo siento, lo siento, ¿Cómo iba a saberlo?, Todo fue demasiado extraño, me alegra saber que Franky no golpearía a Nami... Oh... Aunque lo hizo... ¿Eso cuenta?, después de todo fue su cuerpo quien lo hizo.
-¡Claro que no cuenta! - Gritaron todos.
Chahige estaba amarrado mientras Sanji... quiero decir Chopper comenzaba a analizar a los niños, dispuesto a averiguar que clase de enfermedad era la que estos tenían. El hombre lagarto no paraba de fanfarronear hablando de un tal "Master", comenzó a platicar acerca de la bondad de aquél individuo, que tarde o temprano irían a salvarlo, entre otras cosas. Al parecer a Luffy la historia de Chahige con ése hombre no le importaba, muestra de eso estaba en que se había quedado dormido al instante.
Nami por otra parte se encontraba algo más alejada del lugar pensando. Era bastante bochornoso que el chico que quería la viera en ése cuerpo, y es que Franky era... Mmmm, no del todo atractivo, aunque ése no era el problema, ya tener la figura de un hombre era bastante repugnante para ella, además que tuvo que ver como Luffy la miro cual cucaracha por unos instantes, eso había sido terrorífico, aunque a decir verdad también le había alegrado, después de todo la razón por la que él se había puesto así fue para defenderla, lo cual era un gesto demasiado lindo. Aunque tal vez fue su imaginación pero sintió como si ése chico despistado, inmaduro y asexual se transformara por un momento en alguien... ¿Posesivo?
Pensó un momento en eso pero descarto la idea de inmediato, seguramente su cabeza le estaba jugando bromas de mal gusto, era imposible que él fuera posesivo... ¿O tal vez lo era? (Imitación de Ivancov)
Continuara...
Bueno hasta aquí el capítulo de hoy, enserio lo siento porque la mayoría es recapitulación y pensamientos de los personajes, lo acorté lo más que pude y pues éste fue el resultado, además de que ya quería publicar el capítulo porque ya me estaba retrasando y también quiero subir lo antes posible "Mugiwara Boys", pero no se desesperen en el próximo capítulo me las arreglaré para introducir algo más de LuNa.
Agradecimientos:
Rinmika Utaumine 21: Muchas gracias por comentarme, jajaja, sí ya te había enseñado el borrador del capítulo 1, espero que te esté gustando.
Luffy Ketchum: Muchas gracias por comentarme en todos mis capítulos, me alegra que te guste mi historia, tus comentarios me animan a seguir. :3
Tomoyo: Holiiiiiiiiiii... xDD ya lo hice, tú querías que te saludara en los agradecimientos, pues cumpli, y espero que te guste el cap.
