Perdón, perdón, perdón por la tardanza TT-TT no saben el trabajo que me costó terminar éste capítulo, ya sé que me tarde demasiado en actualizar pero he estado con estados de ánimo un poco inestables por lo que luego no me dan ganas de escribir y sin inspiración se me hace imposible poner mis ideas en orden, pero pude acabarlo, eso es lo que importa y no quiero dejar este fanfic inconcluso. Por cierto los invito a leer mi otro fanfic se titula Mugiwara Boy´s, para los fans de las parejas Luffy x Hancock y Zoro x Perona creo que será una buena noticia, sin más los dejo leer.
Capítulo 6.
Posesividad.
Nami se había dedicado a ayudar a Chopper a sacar una muestra de sudor de los niños para que éste pudiera analizarlas y de ahí diagnosticar su enfermedad. Lejos de ahí se encontraba Luffy de rodillas en el piso con un aura de depresión rodeándole debido a que sus piernas de centauro que estaban pegadas en su espalda ya no se encontraban en su lugar debido a que estas pertenecían al samurai quien se encontraba bastante feliz por haber recuperado partes de sus extremidades faltando solamente su torso.
Usopp por su parte acababa de terminar unas figuritas hechas de cartón las cuales tenían los rostros pintados de las personas que habían sufrido el cambio de cuerpo para que estas pudieran colocarse en la cabeza de los afectados y de ésta manera no pudiera haber confusiones, los cuales por cierto estaban bastante disgustados por aquella "humillación".
Sanji no tardó en darse cuenta de Kinemon había desaparecido, resulta que éste había salido corriendo del lugar en dirección al lago al escuchar por Brook que había visto un torso andante dirigirse hacia ése lugar. Eso solo significaba una cosa... Molestias... Ahora tenía que perseguir al extraño samurai ya que había sido él quien tomo la responsabilidad al haberlo sacado de su encierro.
El esqueleto andante por su parte quiso acompañarlo por lo que ya estaban poniéndose en marcha sin embargo no pudieron avanzar lo suficiente cuando Nami los había golpeado fuertemente al escuchar como ambos pervertidos estaban planeado tomarle fotos a su cuerpo cuando ella estuviera ausente, de modo que le ordeno a Zoro que los acompañara ya que de éste modo Sanji estaría todo el camino peleando como para permitirse tener pensamientos pecaminosos.
Robin por su parte estaba leyendo un libro sentada en el piso ya que su única diversión se había ido junto al esqueleto y el cejas de espiral, además de que viendo la situación en la que se encontraban había concluido que tenía que darle un pequeño empujón a su amiga. Chopper se encontraba bastante ocupado como para andarse fijando en alguna cosa que no fuera su trabajo mientras que Usopp y Franky se encontraban escuchando otras de las historias de Chahige quien desde hace más de 20 minutos no paraba de hablar de su master.
Nami ya había terminado su tarea de ayudar a Chopper en lo que le fuera posible de modo que estaba libre al igual que Luffy a quien nada le importaba la historia del extraño hombre con piernas de reptil, era la oportunidad perfecta para que pudieran compartir algo de tiempo juntos de modo que Robin la observo por unos segundos incitándola con la mirada a acercarse al capitán.
La navegante no tardo en captar la señal por lo que se quedo observando a Luffy por unos segundos que parecieron minutos para ella, estaba nerviosa, sus manos sudaban un poco y su corazón latia frenéticamente, después de soltar un suspiro se decidió a acercarse aún estaba algo apenada por el incidente que había ocurrido en la isla anterior pero conociendo al chico de goma no le abría tomado demasiada atención por lo que no debería haber problema. Sin tardarse demasiado se sentó al lado del morocho quien la observo de reojo y luego con una amplia sonrisa la volteo a ver un poco divertido por su nueva apariencia lo cual no hizo más que molestarle, definitivamente si veía a ése shichibukai le diría un par de cosas... O mejor no... Después de todo ése hombre tenía la capacidad para matarla en un instante aunque sabía que Luffy no se lo permitiría.
Ambos estaban sentados sin decir una sola palabra, simplemente observando a sus compañeros y disfrutando de la extraña tranquilidad que rara vez se podía palpar en el aire por lo que la chica le hacía formularse miles de preguntas, no era normal que su capitán estuviera tan tranquilo y pensando en lo que sea que tuviera en mente, eso no hacía más que tensarla aún más ya que había pensado que sería él quien sacaría algún tema de conversación como siempre pero dado que ése no era el caso no le quedaba opción más que iniciar ella.
- No esperaba que fueras a reaccionar así cuando golpee mi propio cuerpo - Dijo mientras soltaba una suave risa.
El menor la miro con un brillo de curiosidad en esos enormes ojos color chocolate mientras procesaba la información para después empezar a reír junto a ella y responder.
- Vamos... Desde nuestro punto de vista fue de lo más extraño... Franky golpeando a Nami, tienes que admitir que eso no es algo normal.
- Bueno... Tienes razón. - Y ahora se sentía estúpida por preguntarle lo primero que se le había venido a la cabeza.
- Es obvio que me enojaría si algúno de los chicos golpea a las mujeres, después de todo Makino-san me enseño que a las mujeres se les debe respetar.
- ¿Makino - San?, ¿Quién es ella? - Preguntó ahora un tanto celosa.
-Oh... Ella es como una madre para Ace para mí e incluso para Sabo - Respondió con algo de melancolía.
Aquella respuesta lo único que había provocado es que la curiosidad de la chica aumentara en gran medida, ¿Quién era Sabo?, era la primera vez que escuchaba ése nombre salir de los labios del menor, había estado a punto de preguntarle de no ser porque vió la mirada llena de nostalgia y dolor que al pequeño se le había formado en el rostro. Entonces recordó que había mencionado también a Ace, el hermano que había perdido en la guerra y al que no había podido salvar a pesar de que puso todo su esfuerzo en ello y en donde no habían estado sus compañeros para apoyarle de modo que sintió una punzada de culpa atravesarle el pecho y decidió que la mejor opción era cambiar de tema.
- ¿Alguna vez has sentido algo por una chica?
Nuevamente el rostro del chico se había deformado pero ésta vez en una expresión de desconcierto debido a que no entendía el sentido de la pregunta además de que aquél cambio de tema tan drástico lo había descolocado. Ella pudo entenderlo por lo que de inmediato aclaró.
- Algo especial por una chica... Algo diferente a lo que sientes por esa chica Makino-san, o por Robin, o por mí o... Por Hancock - Escupió el nombre de ésa mujer molesta - ¿Alguna vez has sentido especial por alguna chica?, Algo diferente a lo que sientes por las demás.
Nuevamente había silencio en el lugar, a lo lejos se podía escuchar las carcajadas de Usopp o alguno que otro ruido, la peli naranja había tomado paciencia para que su capitán pudiera procesar toda la nueva información sin embargo después de tanto tiempo sin respuesta había volteado a su izquierda en donde estaba el chico observando como el pequeño tenía un rostro casi indescifrable en el cual parecía estar peleándose con sus voces internas por lo cual no pudo evitar comenzar a carcajearse entendiendo que el pobre no había captado ni una sola palabra de lo que había dicho.
- No te agobies con eso Luffy... Te darás cuenta tú solo.
Sin decir más se levantó del piso, iba a sacudirse la tierra pero al notar que seguía en el cuerpo del cyborg le causo algo de repulsión por lo que simplemente se fue así con un sonrojo en las mejillas lo cuál se veía extremadamente extraño en el cuerpo de Franky.
Brook y Zoro se encontraban corriendo en dirección al lago en donde habían visto el torso del samurai, el peli verde se la pasaba quejándose del rubio ya que por su culpa había tenido que acompañarlos.
- ¡Qué pesados! - Se escucho el grito del cejas espiral con un tono algo afeminado tras ambos hombres por lo que voltearon a ver que sucedía - Cuando corró mi pecho se siente realmente pesado. - Decía Sanji con sus ojos en forma de corazón lo cuál causo que al marimo se le formara una vena en la cabeza por la molestia.
-¡Creí que querías ayudar al samurai! - Gritó eufórico mientras sus dientes se afilaban asimilando a un tiburón.
De pronto Sanji quien estaba en el cuerpo de Nami se resbalo con la nieve y Zoro como un impulso por proteger a las mujeres lo agarro de la muñeca para evitar que se hiciera daño pero al darse cuenta segundos después de que aquella persona no era Nami si no una molestia no dudo en lanzarlo al piso nuevamente lo que ocasiono una nueva pelea entre ambos, sin embargo tuvieron que detenerse ya que el esqueleto los estaba llamando ya que había encontrado unas marcas de huellas gigantes en la nieve, después algo o alguien los había atacado.
El ambiente estaba tenso... Todos escuchaban lo que el doctor de los mugiwara tenía que decir, no muchas veces se podía ver al reno de tan mal humor, en ése momento se encontraba gritándole a Chahige.
- ¡Qué rayos le daba tu master a estos niños!
- ¿Tienes algún problema con él? - Gritaba igual de molesto.
- C... Chopper ¿Qué sucede? - Preguntaba Nami preocupada.
La expresión de los presentes cambio al instante que él mencionaba la sustancia que había encontrado en los niños, su nombre era NHC10 la cual era una droga altamente adictiva que él conocía porque la doctora Kureha la tenía también en su poder pero la diferencia estaba en que ella la usaba simplemente con fines médicos ya que en grandes cantidades y de manera periódica era bastante peligrosa. Ahora con este descubrimiento de ninguna manera dejarían que los niños regresaran con aquella bestia, tal vez habían llegado ahí por casualidad o por obra del destino pero cualquiera que tuviera un poco de humanidad no podría simplemente abandonar a esos pequeños.
No se hizo tardar el periodo de abstinencia de los niños quienes ya empezaban a sentir dolor y euforia debido a que la hora en la que recibían la dosis diariamente ya estaba pasando, resulta que se las administraban por medio de dulces.
Desde que habían conocido a Luffy habían visto de todo a través de su viaje, desde rebeliones, matanzas, discriminación, corrupción y demás cosas, pero ahora se había tocado el tema de las drogas y sin lugar a dudas era lo peor que habían visto hasta ahora. Usar a unos pobre niños como ratas de laboratorio para intentar poner a prueba un experimento que ya se había probado anteriormente por Vegapunk como un verdadero fracaso.
Chahige por su parte se encontraba escéptico, ya que él confiaba plenamente en el hombre que le había salvado la vida a ellos y a sus compañeros después de que el hombre con la mayor inteligencia del mundo pusiera a prueba la isla entera en la que se encontraban como prueba para un arma de destrucción masiva.
Sanji se encontraba pateando a sus compañeros habían caído desmayados después de que una extraña substancia les fuera lanzada, a los lejos pudieron ver unos gigantes con cuerpos peludos riéndose de ellos mientras explicaban que aquello que les habían lanzado era un gas que podía emborrachar al instante hasta a la persona más resistente al alcohol, después de eso los habían lanzado a un acantilado en donde el piso estaba lleno de pinchos de hielo que terminarían por tomar su vida. Sin embargo gracias a que Roronoa era la persona más resistente a los efectos del alcohol pudo romper la superficie peligrosa logrando con un corte limpio crear una pequeña rampa de nieve evitando de ésta manera que salieran lastimados. Y para buena o mala suerte los desconocidos no se habían dado cuenta de que se habían librado de la muerte, eso estaba perfecto... De no ser porque ahora se dirigían hacia sus nakamas.
Misma razón por la que el rubio seguía con sus insistentes patadas hacia el marimo y el esqueleto quienes seguían inconscientes, ya había terminado con los invasores que habían mandado a recoger sus cuerpos.
El pervertido que ahora tenía el hermoso cuerpo de la navegante de los mugiwara se encontraba tan distraído en su asunto que no había notado que alguien más se encontraba en la escena mirándolo con ojos fríos y atentos como si le estuviera analizando. No fue hasta que sintió un horripilante escalofrío recorrer su espalda y con ayuda del haki de observación noto que alguien se le acercaba por la espalda.
En un ágil movimiento salto dando una marometa en el aire hacia atrás quedando a espaldas del enemigo, con la misma velocidad y precisión arqueo su espalda hacia atrás y levantando su pierna derecha le soltó una patada en la nuca dejándolo inconsciente.
Respirando un poco agitado por el pequeño instinto asesino que sintió por segundos volteo al hombre que lo había atacado, no era la gran cosa, rostro tosco, cabello obscuro, piel morena y espirales en los ojos, estaba completamente seguro de que aquél presentimiento de peligro que había sentido no lo había emanado aquél individuo, por otra parte lo que llamó su atención era que no vestía como los demás habitantes del lugar, no tenía aquél extraño traje color amarillo.
Zoro y Brook ya habían despertado lo cual lo saco de sus pensamientos y decidió dejar de darle vueltas al asunto, pudo haber soltado algo de haki para asegurarse de que no había nadie más por los alrededores sin embargo no le tomo mayor importancia, seguramente solo le estaba dando demasiadas vueltas al asunto y solo se trataba de un simple subordinado más.
Se había escuchado un fuerte ataque a las afueras del escondite donde se encontraba el resto de aquella inusual tripulación pirata, los primeros en reaccionar fueron Luffy, Robin y Franky quienes ya se encontraban en posición de ataque, estos sin esperar demasiado salieron pero al no encontrarse a nadie corrieron hacia la dirección en la que se había escuchado la explosión en donde se encontraron unas enormes huellas en la nieve, sin detenerse a pensar demasiado fueron en busca del atacante sin embargo cuando estuvieron lo suficientemente lejos del escondite pudieron escuchar una segunda explosión pero ahora hacia la dirección en donde estaba Nami, Chopper y Usopp.
- Maldición... ¡Una trampa! - Exclamo mugiwara ofendido por haber caído tan fácilmente.
Dentro de la cueva había aparecido dos "hombres" si así se le podía decir a aquellas cosas que más bien parecían ser los hijos de pie grande o algo por el estilo. Cabe mencionar que los únicos que se habían quedado en el lugar eran precisamente los cobardes de la banda por lo que estaban completamente pasmados, temblando sin saber precisamente que es lo que debían de hacer.
Nami estaba aterrorizada, ¿Por qué siempre les sucedían cosas espantosas cuando su Luffy se encontraba fuera?, como la vez que Absalom la secuestro para intentar casarse con ella, o igualmente en Thriller Bark cuando se separo de los demás y entraron en la isla llena de zombies las personas que la acompañaban era esos dos cobardes. Casi parecía como si el destino quisiera ponerlos siempre juntos en situaciones de ése tipo solamente para burlarse en su cara al observar con palomitas de maíz como corrían por sus vidas. Aunque nunca se le ocurrió pensar que la razón por la que siempre se quedaban ellos 3 de ésa manera era precisamente por su cobardía al no querer arriesgarse a buscar al enemigo cayendo fácilmente en trampas de ése tipo.
El hombre lagarto no se callaba desde hace unos minutos llamando a aquellas extrañas criaturas, según él los habían mandado para rescatarlo de "las manos del mal", ¡Genial!, de ser esa la razón lo mejor hubiera sido que lo dejaran tirado por ahí, aunque obviamente ese no era el objetivo de esos tipos, claramente estaban tras los niños quienes se encontraban durmiendo gracias a que Usopp había lanzado unos extraños polvos de una de sus tantas semillas de plantas que había traído consigo del archipiélago Boin. Esa acción había sido necesaria debido a que por la abstinencia de la droga los niños en algún punto se habían vuelto espantosamente agresivos, habían tratado de herirlos y debido a que no podían usar la fuerza bruta contra esos pequeños rivales la mejor opción había sido precisamente esa.
Lo que no se esperaban es que los Yeti Cool Brothers (Manera en como los llamaba el lagarto) atacaran a su propio aliado, estos sin piedad alguna habían colocado la enorme pistola que llevaban consigo y le habían disparado a Chahige el cuál grito lleno de dolor y desesperación exigiendo una explicación a sus acciones los cuales no tuvieron ningún inconveniente en revelarle que el Master les había ordenado matarlo en aquél lugar.
- ¡Eso no puede ser cierto! - Gritaba fuertemente negándose a aceptar la realidad.
No le quedó más opción más que creerles cuando escucharon la grabación de la llamada que habían tenido con el jefe del lugar en el cual claramente se escuchaba la voz burlona de éste, diciendo que ya no le era de utilidad aquél subordinado estúpido y que se deshicieran de él.
Nami, Chopper y Usopp veían aquella violenta situación con las quijadas desencajadas por la impresión, si había algo despreciable en el mundo era precisamente la gente que usaba a sus subordinados como si de mera basura se tratara, ésa era la clase de persona que su capitán más odiaba en el mundo, misma razón por la que ellos le seguían, misma razón... Por la que despreciaban al mismo tipo de personas que Luffy odiaba. Por tanto ya tenían otra buena razón para odiar a aquél despreciable hombre del cual aún no tenían idea de cual pudiera ser su desagradable nombre, pero debía ser igual de despreciable que su cara o que su actitud.
Intentaron atacar a los hermanos Yeti en un intento fallido de que dejaran al pobre subordinado tranquilo pero esto solo logró que los hijos de pie grande se acordarán de su objetivo. Sin embargo ya habían perdido demasiado tiempo y Mugiwara no tardaría mucho en regresar, sabían perfectamente de las capacidades combativas que aquél chiquillo poseía. No por nada su cabeza valía 400 000 000 millones de Berries, así que la mejor opción era tomar a alguien como rehén, así que siguiendo las ordenes de su jefe tomaron al extraño cyborg pervertido en posesión, ya que su Master estaba interesado en el cuerpo robótico de éste que tenía las capacidades de los pacifistas.
Cuando Luffy y los demás llegaron a escena el lugar se encontraba bastante desordenado, Chahige se encontraba derramando enormes lágrimas de cocodrilo por alguna razón que el pequeño desconocía, él sin pensarlo le hubiera preguntado la razón de su tristeza pero ése no era el momento indicado, con la mirada busco a sus nakamas encontrando a Usopp y Chopper con el rostro totalmente pálido.
-Oi.. ¡Chicos!.. ¡Qué ocurrió!
-É... Éllos... ¡Tienen a Nami! - Grito Usopp con voz temblorosa.
Por un momento el mundo del chico del sombrero de paja se detuvo, todo a su alrededor se puso negro y un extraño dolor en su pecho comenzó a surgir. ¡Era la segunda vez en el día que secuestraban a su navegante!, eso no estaba bien, ¿Por qué siempre querían arrebatarle a su navegante?, el Thriller Bark y también en el caso de Shiki (Película "Strong World" de One Piece), siempre querían arrebatarle a su nakama y eso por alguna razón llenaba de cólera a Luffy.
Estaba dispuesto a salir corriendo nuevamente en busca de quienes habían tenido el descaro de tocar a su compañera pero Franky quien aún seguía en el cuerpo de Chopper le detuvo. Él también quería ir a patear traseros.
El capitán lo miró con las cejas arqueadas ya que en el estado en el que actualmente se encontraba dudaba que pudiera serle de mucha ayuda, sin embargo era demasiado amable como para negarse a algún deseo de sus amigos de manera que solo asintió con la cabeza. Franky rápidamente se acerco a Sanji... Mejor dicho a Chopper y comenzó a exigir que le diera aquellas píldoras que lo transformaban en monstruo, aquél renito se había negado rotundamente ya que no podría controlarlas pero por la situación y la mirada desesperada que le dedicaba Luffy en señal de que se apresurara después de un suspiro accedió. De las bolsas del cyborg saco las píldoras y solo le dejó una lo cuál hizo que Franky se sintiera como un completo idiota al no haber notado que estas estaban en su abrigo que realmente le pertenecía al reno.
Chopper le estaba dando las indicaciones para poder controlar las transformaciones de la Akuma no mi, además de que le indicaba que solo podía mantener la transformación por un mínimo de tiempo de... No pudo continuar cuando Franky ya se había tragado la píldora.
-¡Eso fue muy rápido! - Reclamó molesto mientras observaba como su cuerpo del cuál en ése momento no tenía control iba tomando su forma de Monster Point, lo cuál por unos segundos hizo que se llenara de emoción, era la primera y posiblemente última ocasión en la que podría ver su propia transformación desde la vista de un tercero.
-Franky, ¡Vámonos! - Ordenó el capitán sin embargo éste empezó a correr desesperadamente cuando su nakama comenzó a atacarlo obviamente sin haber podido controlar aquella transformación. - ¡¿Por qué me atacas a mí?! - Reclamó siendo seguido por las miradas de Chopper, Robin y Usopp que con una gota de sudor en la frente miraban la cómica escena.
Nami se la pasaba gritando escandalosamente mientras pedía con desesperación la ayuda de su amado Luffy quien por obvias razones no se encontraba en aquél momento pero sabía que tarde o temprano lo vería perseguir como loco a aquellos repugnantes seres. Ella había concluído que la razón de su rapto era por ser tan increíblemente atractiva para los hombres y se la pasaba hablando incoherencias acerca de que jamás les entregaría su cuerpo, o que ella solo pertenecía a un solo hombre (Ya sabemos a quién se refiere), y que ella no trabajaba su sensual cuerpo para que ellos pudieran aprovecharse.
Los Yeti Cool Brothers por su parte al escuchar salir aquellas palabras tan fuera de contexto y no entender porque un hombre decía cosas tan repugnantes habían concluido que habían raptado a nada más ni nada menos que un extraño okama.
Habían llegado a su guarida colgando inmediatamente el cuerpo del rehén a manera de que pareciera ser la carnada perfecta para atraer al capitán, habían dejado sus huellas a propósito en la nieve sabiendo que éste las seguiría y de esa manera podría caer en el acantilado que estaba enfrente en donde nuevamente había pinchos de hielo que podrían matarlo en un instante, todo estaba perfectamente planeado, solo cuestión de esperar.
Luffy por su parte se encontraba siguiendo los rastros que los Yetis habían dejado al mismo tiempo que esquivaba los ataques constantes de su nakama que su única función al acompañarle había sido estorbarle. Mientras corría no podía evitar traer a su mente innumerables recuerdos de momentos que había pasado junto a la chica de cabello color naranja. Recordó el momento en que la conoció, lo primero que había pensado es que era una chica demasiado avara y con pocos modales, pero realmente no le había importado demasiado que fuera una ladrona, después de todo él era un pirata, sin embargo al estar juntos pudo notar al instante que el corazón de ella era puro sin embargo escondido por una extraña barrera de obscuridad que él en ése momento aún no sabía la razón de su existencia.
Además de que le había agarrado un cariño especial por reparar su sombrero cuando Buggy lo había atravesado con cuchillas, en ése momento había sentido unas ganas enormes de ponerse a llorar en ése lugar sin embargo por su orgullo y su posición como capitán había decidido a aguantarse hasta el momento en que estuviera completamente solo, sin embargo cuando la Nami le había dicho que no se angustiara, que ella se lo repararía pudo sentir una inmensa felicidad correr por su cuerpo y unas ganas casi irresistibles de lanzarse a sus brazos a manera de agradecimiento más no lo hizo.
Recordó fugazmente la conversación que habían tenido momentos atrás en donde ella le había preguntado si alguna vez había sentido algo especial por alguna chica. Realmente él no era el tipo de chico que se parara a pensar demasiado en las cosas sentimentales, sabía perfectamente el amor que le tenía a todos sus compañeros, pero las palabras no eran necesarias para que ellos supieran lo mucho que les quería, él era un hombre de acciones, con mucho esfuerzo y sangre se había ganado el respeto a la posición que ocupaba en la tripulación. Pero... Si se ponía a pensar en aquello se empezaban a formular un montón de incógnitas sin resolver en su cabeza lo cuál no hacía más que torturarlo, sin embargo no pudo intentar resolverlas en ése momento porque el estúpido cyborg seguía atacándolo.
- ¡Detente Franky! - Se escuchó un grito perderse entre la nada.
Nami pudo observar como su preciado chico de goma se encontraba corriendo hacia ella, por un momento su mente se fue a algún lugar recóndito de su mente, observaba a Luffy y nada más, todo a su alrededor desaparecía, veía la escena en cámara lenta y activando la "sexy visión" de Hancock se imaginaba al pequeño corriendo a sus brazos dispuesto a salvarla del malvado que había tenido el descaro de alejarla de su lado.
Él la llamaba por su nombre, dándole palabras de aliento, con un hermoso y detallado traje de Rey Pirata, se veía tan varonil y apuesto, derrotaba con facilidad a los enemigos para después liberarla de las cuerdas que la tenían cautiva. Con una cara completamente estilizada totalmente contrario a sus rasgos aniñados y una voz más gruesa de lo demás le declara su amor y estaba a punto de besarla...
Todo era perfecto, tan pero tan perfecto... Él, su heroísmo, su sensualidad, pero todo abría podido mejorar en gran medida de no ser porque... ¡Estaba en el cuerpo del maldito pervertido de Franky!, lo cuál no era para nada una idea grata, es más, eso era lo que había roto su burbuja mental ocasionándole por unos instantes ganas enormes de vomitar al imaginarse una escena tan poco atractiva de Franky y Luffy a punto de besarse.
- ¡Luffy, es una trampa! - Gritó al regresar a la normalidad pero ya era demasiado tarde.
El chico de goma cayo al vacío seguido de aquél monstruo que no paraba de seguirlo desde que salió de la guarida, pudo observar con claridad como iba a caer en una superficie bastante peligrosa de modo que uso uno de sus ataques poderosos para aplanar la superficie, no le costó absolutamente nada caer al piso con total normalidad haciendo calentamientos mientras se preparaba para la batalla, con la mirada rápidamente busco a su navegante para asegurarse de que no le hubieran tocado ni un solo cabello pero lo único que encontró fue a un pervertido en tanga.
- ¿Franky?... ¿Qué no se habían llevado a Nami?
- ¡Yo soy Nami! - Gritó exasperada y con las mejillas rojas debido a la vergüenza.
- Ah... Cierto...
Los enemigos comenzaron a atacar al pequeño niño de goma quien sin mayor esfuerzo los esquivaba, tal vez la situación hubiera sido mucho más sencilla si no tuviera a un estorbo acompañándolo.
-¡¿Por qué lo atacas a él?! - Gritaba la chica con expresión molesta viendo como su nakama más que ayuda solo empeoraba las cosas.
Al final después de alargar un momento la batalla resulta que el pervertido de la tanga había logrado ser de ayuda ya que por pura suerte había dejado noqueado a uno de los enemigos tras un potente golpe, sin embargo después volvió a su papel de renegado causando la molestia de mugiwara quien ya sin paciencia alguna activo la tercera marcha para después soltarle un golpe de lleno con la intensión de aplacarlo.
El otro Yeti por su parte aprovecho la distracción para tomar nuevamente a su rehén y de esa manera comenzó a escalar la montaña sabiendo que en eso él tendría la ventaja. Luffy comenzó a seguirlo sin dudar ni un momento mientras sus ojos se afilaban nuevamente al ver como se llevaban a SU navegante. Su expresión había cambiado por completo de un momento a otro y el enemigo quien estaba dispuesto a burlarse de él al voltear pudo ver la cara de asesino que el chiquillo poseía y pudo sentir un escalofrío recorrerle la espalda de modo que comenzó a escalar con mayor entusiasmo, no entendía para nada a que se debía tanta molestia.
-"¿Es que acaso a ese niño le gustan los okamas?... !Qué gustos tan raros!" - Pensó asqueado pero eso no quitaba el terror que sentía.
Al llegar a la cima se encontró con Trafalgar Law quien lo observaba con ese semblante terrorífico que lo acompañaba desde siempre. Sonrió al sentirse a salvo por fin, le pidió ayuda para escapar pero lo que no se esperaba es que el shichibukai desenvainara su espada para partirlo perfectamente por la mitad.
El chico morocho de 26 años esperaba tranquilamente a que el chico de goma llegara a la cima, cuando pudo divisarlo se sorprendió un poco al ver aquella expresión de molestia que traía consigo, no era la primera vez que la veía. En Shabondy, en la casa de subastas, cuando golpeo an tenryuubito había podido verlo, aún así no le intereso demasiado después de todo aún no conocía lo suficiente al menor como para saber que era lo normal en él.
-¡Torao! - Exclamó entre feliz y decepcionado ya que él quería ser quien le diera su merecido a ése tipo.
Ambos hombres se quedaron observando unos instantes, la mirada de Law parecía completamente decidida, estaba a punto de preguntarle algo importante y el menor se había dado cuenta por lo que simplemente ladeo la cabeza a un lado dudoso esperando a que éste hablara.
- Mugiwara-ya... Tengo una propuesta que hacerte.
Continuara...
NadiaRodriguez50159: Gracias por leer n.n que bueno que te haya gustado.
Tomo-chan02: Como quisiste hice a Luffy posesivo xDDD espero que te haya gustado.
Luffy Ketchum: Gracias por comentar siempre, enserio que me alegra que te guste, y tus comentarios me animan demasiado, espero seguir contando con tu apoyo. :3
