Y aquí les traigo el siguiente capítulo, si les soy sincera hasta yo me emocione mientras lo escribía xD así que espero que ustedes lo disfruten, por cierto estoy muy contenta por obtener nuevos fans que siguen la historia, los amo. :3
Capítulo 7.
Celos.
Ahí estaba frente a ellos, un poderoso shichibukai de cabellos obscuros y piel morocha mirándolos de manera seria, aquél hombre que le había salvado la vida a Luffy en marineford, era "El cirujano de la muerte", Trafalgar Law, el poderoso pirata que era parte de los afamados super novas a quien habían visto por primera vez en shabondy.
- ¿Una propuesta? - Pregunto mugiwara causando que a Nami le corriera un escalofrío por la espalda ya que era definitivo que nada bueno podía estar a punto de ocurrir.
Nami en un intento patético de desviar el tema se apresuró a exigirle a aquél hombre de la manera más descortés que pudo que la regresara a su cuerpo original. Éste sin embargo la había callado simplemente con una mirada llena de desprecio que le heló la sangre, ese gesto fue suficiente para que ella captara que no tenía que meter sus narices cuando él estaba intentando de hablar. ¡Qué hombre tan fastidioso!, había tenido ganas de lanzarle una serie de insultos, después de todo su querido Luffy estaba con ella y él de ninguna manera permitiría que Trafalgar le tocara ni un solo cabello, sin embargo seguía siendo el amigo de su capitán, además de que la idea de ganarse el desprecio de aquél sombrío hombre no estaba entre sus planes, así que prefirió guardar silencio deseando con todas sus fuerzas que la propuesta que quería hacer no fuera tan peligrosa.
- Hagamos una alianza. - Soltó por fin.
La chica abrió los ojos cuan grandes eran, no se esperaba aquello. En un impulso miro a su lado para ver que es lo que pensaba su amado capitán, pero éste simplemente estaba ladeando la cabeza de un lado a otro confundido lo cual hizo que a ella se le formara una gotita de sudor en la sien.
Trafalgar al notar aquello soltó un pesado suspiro para continuar con la explicación; Peor fue la sorpresa cuando éste comenzó a explicar que la razón por la que quería formar la alianza era nada más ni nada menos para derrotar a uno de los poderosos Yonkou que controlan el Nuevo Mundo. ¡Eso estaba mal!, ¡Era una locura!, ¡Aquél hombre estaba loco de remate!, de ninguna forma podrían derrotar a un yonkou, es cierto que habían entrenado esos dos años para volverse más fuertes y aún no conocía que tan fuerte se había vuelto Luffy, pero era demasiado pronto para intentar derrotar a uno, es como si estuvieran corriendo directo a su tumba. Sin embargo lo que más preocupaba a la chica era el saber que eso a el chico de goma no le importaría en lo más mínimo.
- ¿A cuál de los yonkou quieres derrotar? - Preguntó mugiwara.
Tanto como Trafalgar como Nami se sorprendieron ante aquella pregunta, ¿Acaso importaba eso?, estaba segura de que eso no es lo que debería de preocupar, iba a reclamarle por sus preguntas idiotas sin embargo cuando le vio noto aquellos ojos llenos de seriedad con aquél brillo indescriptible en sus ojos, esos que ponía cuando dejaba de jugar, cuando se tomaba la situación enserio y se comportaba de acuerdo a la edad que tenía, en donde dejaba en claro que era el capitán a pesar de su actitud despreocupada la mayoría del tiempo, cuando daba a respetar su puesto y nadie le reclamaba nada.
Law también pudo notar claramente como la actitud del menor había cambiado por completo, cosa que por unos instantes lo había desconcertado provocando que su semblante siempre serio se distorsionara un breve momento. Sin embargo, después soltó una sonrisa torcida y algo complacida, definitivamente aquél chiquillo era interesante, la razón por la que había querido formar una alianza con él era por su fama de busca pleitos, por lo loco que estaba. Desafiar al gobierno mundial, atacar a un tenryuubito, derroto a Crocodile, fue a Impel Down y luego a Marine Ford sin inmutarse en ningún momento, aquella determinación era lo que él necesitaba para realizar a cabo su plan, necesitaba personas fuertes que no le tuvieran miedo a la muerte, personas con la determinación para no seguir las reglas sin importar que las demás personas los llamaran idiotas.
- Su nombre es... Hyakujū no Kaidō.
- Huuuummm... - Respondió despreocupadamente para luego soltar una radiante sonrisa - Mientras no tenga que pelear con Shanks no hay problema.
Nuevamente aquél niño lo impresionaba, ¿Pelear con Shanks?, ¿Que relación tenía mugiwara con Akagami?, se lo había preguntado desde esa ocasión en la que aquél yonkou pelirrojo había ido a detener la guerra, en el momento en que éste le devolvió el sombrero de paja al menor, no era necesario ser muy listo para notar que aquellos dos se conocían y ahora que escuchaba aquél nombre salir de los labios del menor no hacía más que aumentar su curiosidad, estaba a punto de preguntarle sobre aquello pero Luffy nuevamente volvió a hablar provocando por tercera vez sorprenderlo.
- Entonces... ¡Derrotaré a todos los yonkou! - Dijo mientras levantaba tres dedos, claramente ignorando por completo al pelirrojo.
- ¿Derrotar a todos los yonkou?, ¡Los estás subestimando! - Se apresuró a contestar algo descolocado. - Nuestra alianza solamente durará hasta que derrotemos a Kaido. "Tampoco quiero meterme en tu misión suicida, niño idiota" - Pensó lo último.
- Bueno... De todas maneras los derrotaré - Comenzó a reír.
Un grito femenino hizo que ambos hombres se dieran cuenta de la otra persona que los acompañaba, se habían olvidado por completo que estaba ahí escuchando a pesar de que ella le estuviera repitiendo mil veces a su capitán que no aceptara una proposición tan temeraria él simplemente la ignoraba demostrando su siempre presente personalidad caprichosa que solía traerles tantos problemas.
Regresando al escondite todos sus compañeros reaccionaron de la misma manera, algunos lloraban, otros gritaban de manera exagerada sin embargo una hermosa chica de cabellos obscuros era la única que se mantenía tranquila. Law la vio por unos instantes, debía admitir que la chica era atractiva pero realmente eso no le interesaba demasiado.
- ¡Luffy, reconsidéralo, no voy a poder dormir tranquilo si formamos una alianza con un tipo tan escalofriante! - Lloraba un hombre narizón mientras agitaba al menor.
Su nuevo aliado simplemente se dedicaba a analizarlos a todos con la mirada notando de inmediato que el "trio monstruoso", no se encontraba completo en aquél momento, Roronoa Zoro y Kuroashi no Sanji estaban en algún lugar de la isla haciendo quien sabe que, él claramente los conocía por ser las principales fuerza de mugiwara. Cuando hubo dejado de pensar pudo ver como aún seguían reclamándole al chico por haber formado una alianza sin consultarles nada lo que hizo que se diera cuenta que de verdad no eran para nada una tripulación normal ya que él siendo el capitán de los piratas de corazón jamás permitiría que sus subordinados le llevaran la contraría, lo que él ordenaba era absoluto, no había momentos para quejas, todos le respetaban como para negar alguna de sus exigencias. Lo cuál lo hacía pensar si realmente sus nakamas lo respetaban como era debido, después de todo cuando vio su cartel de "se busca" por primera vez se había sorprendido de que un crío tuviera una recompensa tan grande, había comprobado su fuerza en shabondy pero aún faltaba mucho para que pudiera conocerlo bien, aunque... No es como si quisiera conocerlo, él simplemente era movido por sus propias ambiciones e intentaba cumplir sus propios objetivos, aquella tripulación pirata no era más que un peldaño para que pudiera cumplir su cometido.
- Luffy... - La arqueóloga de la tripulación habló con voz calmada teniendo la atención del pequeño de inmediato - Acepto tu decisión pero... Las alianzas piratas siempre terminan en traición... Tal vez no te des cuenta porque eres demasiado confiado.
- Oye... ¿Vas a traicionarme? - Escuchó al menor preguntarle inocentemente y tras contestarle un simple "no" el rostro de aquél chiquillo se iluminó rápidamente mientras sonreía de oreja a oreja con una expresión demasiado deslumbrante para su gusto.
- ¡Oye por lo menos duda un poco! - Reclamó Usopp y Trafalgar no podía estar más que de acuerdo, ahora podía darse cuenta de que aquél chiquillo era bastante idiota y confiado.
- Bueno... Yo creo que Torao es una buena persona - Nuevamente lo llamaba Torao... Eso enserio lo irritaba demasiado - Pero si no lo es... No se preocupen, todo está bien. - Sus nakamas lo observaron con curiosidad - Porque los tengo a ustedes que entrenaron por dos años.
¿Esa era una forma de chantaje?, ¿Enserio pensaba que sólo por alagarlos sus nakamas se olvidarían por completo del asunto y le harían caso?, Law no tardó en obtener la respuesta cuando todos se pusieron felices alagados por los cumplidos de su capitán lo cuál hizo que el cambiara de opinión, Mugiwara no Luffy no era el único idiota... Tras otro pesado suspiro activo su habilidad de la fruta del diablo para regresar a las personas que había cambiado de cuerpo al original.
-¡Oigan!... ¡Qué le paso a mi cuerpo!, ¿Por qué no puedo moverme? - Reclamó Chopper a Luffy y Franky.
-Ah... Lo siento es su culpa. - Dijeron los dos al uniso. - ¿Qué?, ¡Fuiste tú quien me ataco en el cuerpo de Chopper!
- ¡Pero no tenías que atacarme con lo mismo con lo que derrotaste al kraken!
- ¡Es culpa de los dos!
- Lo... Lo sentimos - Se disculparon ambos.
Un segundo grito se escucho en el lugar, provenía de nada más ni nada menos que de Nami quien había obtenido ahora el cuerpo de Sanji ya que al no estar éste presente había resultado imposible realizar el cambio. Si ya había sido humillada por haber tomado el cuerpo de Franky ahora lo estaba al doble por tener el de aquél pervertido.
-¿Tú eres... Nami? - Preguntó Luffy mientras sin poder evitarlo comenzaba a carcajearse mientras se tiraba al piso agarrando su estomago lo cuál hizo que la chica se sintiera morir, quería que la tierra simplemente se la tragara, nuevamente intentó desquitar su odio con el shichibukai pero éste simplemente la ignoro.
Más adelante se enteró de que la navegante y el doctor del barco querían rescatar a los niños de la isla. Si no mal recordaba Ceasar le había dicho acerca de los experimentos tan crueles que le realizaban a los pequeños pero él no era precisamente una persona sensible, además de que ese era un asunto que no tenía nada que ver con su alianza de manera que no había tardado en rechazar la oferta de ayudar pero el capitán de aquellos locos era muy caprichoso y había comenzado a exigirle que debía de ayudarlos por ser "amigos", ¿Desde que momento eran amigos?, Simplemente eran aliados hasta que sus objetivos pudieran cumplirse, entonces no tenía ninguna razón para aceptar aquellas ordenes, sin embargo al ver que el menor no se callaría por más que lo negara no tuvo opción más que aceptar, era demasiado fastidioso tener que aguantarlo. Había quedado en que investigaría la droga que le daban a los niños pero necesitaba al doctor de ellos para que le ayudara a robar los datos mientras distraía a Ceasar y a Monet. Sin embargo no se esperaba que aquella banda de idiotas amarraran a un extraño reno parlante a su sombrero y no conformes con eso empezaran a burlarse de él... Los mataría... En serio los mataría, no llevaba tanto tiempo con esas personas y ya habían encontrado mil maneras de exasperarlos, empezaba a arrepentirse de haber querido formar una alianza con esas personas.
A continuación comenzó a explicarle el plan a Luffy sobre secuestrar a Ceasar Clown quien era el jefe de Punk Hazard, el responsable de esas atrocidades, el menor solo asentía con la cabeza repetidamente indicándole al morocho que continuara y cuando por fin hubo terminado su explicación éste contesto.
- Ok... ¡Solo debo patearle el trasero!
- ¡Te dije que lo secuestres!
- ¡Por eso!... ¡Patear su trasero!
- Ah... Sí eso - Contesto resignado.
En alguna otra parte de aquella isla se encontraba el Vicealmirante Smoker, el cual se comportaba de una manera bastante extraña, como... ¿Afeminada?, tal había sido la sorpresa del G-5 cuando se enteraran de que él y su querida Tashigi-chan habían sufrido un cambio de cuerpo. Al principio estaban escépticos pero al ver a la chica peli azul con aquél semblante tan terrorífico había sido suficiente para que se confirmara aquello.
La chica por su parte se encontraba bastante ofendida por haber sido derrotada de manera tan fácil por un sucio pirata, además de que el ver a Smoker en su cuerpo con la camisa abierta de una manera bastante atrevida no hacía más que alterarle los nervios de sobre manera, tenía tantas ganas de decirle que cerrara la camisa, que respetara su cuerpo y no fuera pervertido pero era su superior a quien respetaba de sobre manera, no había forma en la que ella pudiera hablarle de aquella manera. Un pensamiento fugaz pasó por su cabeza, el rostro de el ex-cazador de piratas pasó por su cabeza provocando que se sonrojara, inmediatamente pensó en que es lo que éste diría si la viera en aquél cuerpo ajeno. Inmediatamente formulo un pensamiento de Roronoa burlándose de ella con aquella sonrisa altanera que siempre lo acompañaba y eso hizo que su enojo regresara multiplicado causando que su rostro se ensombreciera por unos momentos, sin embargo tuvo que regresar a la normalidad cuando escucho la voz de Smoker.
El siguiente movimiento era regresar a la entrada principal, ya sabían que aquella isla no estaba deshabitada, además de haber confirmado la presencia de los mugiwaras, así que su objetivo principal era rescatarlos y averiguar de donde venían aquellos niños... Niños... ¡Eso era!, hace algún tiempo se había presentado un caso de desaparición de niños el cual se había dejado zancado debido a que habían concluido que los pequeños habían muerto, eso estaba mal... Si aquél caso había resultado inconcluso hasta ahora solo podía significar que alguien dentro del G-5 se encontraba cubriendo aquellos crímenes, de modo que tardó unos segundos pero por fin le comentó sus pensamientos a Smoker quien se sorprendió un poco y de igual manera comenzó a pensar en aquella posibilidad que era más bien una realidad. La única pregunta era, ¿Quién?, lo único que era seguro ahora es que debían de regresar para entrar a la fuerza, además "El cazador Blanco" tenía cuentas pendientes con aquél shichibukai, necesitaba de vuelta su cuerpo y su corazón. (Eso último sonó un poco gay pero les aseguro que no xDD)
Trafalgar había metido al pequeño Chopper en una mochila que había amarrado a la funda de su espada para llevarlo colgando de ésta, tenía cara de pocos amigos lo cuál hacía que el pequeño reno bajara la mirada un poco intimidado por haber provocado la molestia del hombre. Salieron rápido del lugar no sin antes el cirujano le recordará al chico del sombrero de paja acerca de su misión quien confirmaba que había comprendido pero sin prestarle realmente atención al hombre lo cuál no hacían más que al mayor le dieran unas ganas tremendas de golpearlo pero dada la situación simplemente siguió su camino, en cuanto salió pudo escuchar al chiquillo hablando con Franky acerca de algún plan que se le había ocurrido pero eso ya no era de su incumbencia.
Usando su habilidad de la fruta del diablo no fue realmente difícil llegar a la guarida, era bastante útil poder transportarse de un lado a otro en tan solo un instante, cosa que el reno no dejaba de admirar. Llegando a la puerta trasera de la guarida pudieron observar a lo lejos como la marina nuevamente ya estaba en el lugar intentando infiltrarse, así que tenían que ir con cuidado para que no les vieran. A continuación Law comenzó a reparar una vez más en el plan, el entraría a la guarida dejaría la mochila con el reno dentro de ésta en algún lugar y después distraería a los presentes para que éste pudiera moverse con facilidad para buscar información acerca de la droga además de los instrumentos necesarios.
Chopper asentía, había comprendido a la perfección el plan desde la primera vez que éste lo dijera pero al parecer aquél hombre era demasiado metódico, eso hizo que se riera un poco ya que un hombre tan apegado a los planes como él había tenido la desgracia de aliarse con alguien tan espontáneo como Luffy lo cual significaba que el pobre tendría que soportar algunos ataques de estrés.
Como si el cielo estuviera esperando alguna señal acerca del último pensamiento del reno había visto como del cielo se acercaba un objeto extraño que parecía ser algo parecido a una pelota gigante, pero no era para nada eso, era nada más ni nada menos que Luffy volando por los aires junto a el pervertido en tanga y la arqueóloga. Aterrizaron directo en el centro en donde estaban todos los marinos con una aparición bastante llamativa lo que hizo que la sangre de Law comenzara a hervir debido a la rabia.
- ¡Ceasar, sal de ahí, voy a patearte el trasero y a secuestrarte!
- Luffy... Se supone que eso era un secreto - Dijo Robin riendo.
Definitivamente iba a matar a ése maldito mocoso, nadie le había dicho que hiciera un ataque frontal, además por si fuera poco había gritado a todo pulmón el plan que habían ideado, era un verdadero cabeza hueca, ya se estaba arrepintiendo de salvarle la vida hace dos años, en ése momento su mente maquiavélica comenzaba a trabajar de manera más rápida de lo normal, formulando un montón de maneras de tortura hacia aquél ser desesperante.
Chopper se la pasaba animándolo entre susurros, él decidió dejar su enojo para después, ya encontraría la manera de vengarse después por el momento terminar con esa fastidiosa misión era mucho más importante, así que de inmediato entró a la habitación en donde se encontró con una hermosa mujer de figura preciosa, cabello ondulado largo color verde y ojos miel que respondía al nombre de Monet. Comenzó con una charla despreocupada con aquella mujer mientras dejaba la mochila en un sillón, después le dijo a aquella arpía que tenía algo que mostrarle y que la acompañara, ésta no tardo ni un instante en aceptar, después de todo estaba aburrida.
Cuando se hubieron marchado el pequeño doctor se apresuró a salir de su escondite y comenzó a buscar lo que le había encargado, en ése momento el rescatar a esos pequeños era la primer cosa en su lista de prioridades.
Fuera del laboratorio de Ceasar un chico de cabello negro alborotado con una característica cicatriz bajo su mejilla se encontraba esquivando los ataques del cazador blanco los cuales eran demasiado decepcionantes, en esos 2 años lo único que había hecho era disminuir su fuerza.
- ¿Qué te sucede humitos?, Deja de jugar conmigo - Dijo mientras en un rápido movimiento tomaba el brazo del fornido hombre y lo tiraba al piso.
- Ey... Ey... ¡No dejes que te derrote en mí cuerpo!
De pronto la chica de cabello largo color azul quien siempre se la pasaba acosando a su segundo al mando comenzó a atacarle, sus ataques eran certeros, rápidos y su agilidad había aumentado, lo cual sorprendió a Luffy, no esperaba que ella hubiera mejorado tanto en ése tiempo, con un poco de esfuerzo quiso poner a su cabeza a trabajar intentando recordar el nombre de la mujer, sin embargo nada venía, después de todo a quien ella seguía era a Zoro, nunca le había prestado atención.
- Vaya la chica de lentes se volvió realmente fuerte...
- Yo soy Smoker. - Luffy se quedo un momento en silencio mientras Robin le decía que seguro debía ser obra de Law.
-Tú eres... ¿Humitos? Pfff... - Empezó a soltarse a carcajadas con más fuerza que cuando se burlo de Nami.
-¡Qué es tan gracioso! - Reclamó aquél hombre mientras un leve sonrojo se formaba en sus mejillas debido a la vergüenza, era una desgracia que su rival tuviera que verlo en esa forma.
El chico de goma esquivo uno de los ataques que su rival de la marina intento darle, estaba feliz ahora que sabía que humitos no se había vuelto más débil, después de todo era un oponente digno con quien disfrutaba demasiado pelear además de que a pesar de todo le agradaba, era uno de los pocos marinos que tenían dignidad y ahora que sabía con quien se estaba enfrentando no dudo en activar la segunda marcha.
- Gia... Sekando - Su cuerpo empezó a colorearse de un color rojizo a la vez que sacaba un poco de humo. Al instante que hizo eso su velocidad aumentó por lo que esquivaba los ataques de su oponente con verdadera facilidad.
Al poco tiempo apareció frente a ellos Ceasar Clown de manera que tenía que dejar su batalla para otro momento, así que ignorando por completo al hombre albino se dirigió al extraño sujeto que se la pasaba riéndose de manera un tanto fastidiosa. No tardó nada en sujetarlo por medio de haki lo cual sorprendió a Franky y a Robin, aquella habilidad de poder sujetar a los usuarios de Logia era bastante útil.
La chica marine por su parte estaba algo distraída, si bien era cierto que era interesante ver una pelea entre mugiwara con cualquier otro sujeto (Debido a la fuerza de éste), su mente seguía divagando en algún otro lado, desde ésa mañana no había podido tranquilizarse, desde que había detectado aquella llamada por parte de la tripulación y que esta dijera su dirección se había sentido inusualmente emocionada. Había supuesto en un principio que se trataba de la misma emoción que Smoker debía de sentir al enfrentarse después de tanto tiempo a los piratas que ansiaba capturar más que nada, a los cuales había estado siguiendo desde Loguetown. Pero no... Había algo, algo que le intrigaba.
Mientras los demás presente miraban hacia el cielo observando como Luffy estaba siendo rodeado por algún extraño humo que no lo dejaba tranquilo el cual parecía ser veneno, ella volteaba hacia los lados, parecía como si estuviera buscando algo.
Nuevamente la imagen de aquél cabeza de musgo cruzó por su cabeza haciendo que ésta se avergonzara de sobre manera. Roronoa Zoro... Siempre Zoro, siempre tenía a aquél hombre rondándole los pensamientos, desde la primera vez que lo vio, a decir verdad en ningún momento se había imaginado que aquél hombre pudiera ser alguien malvado, nunca pensó que pudiera tratarse de un pirata y ¿Para qué negarlo?, le había parecido un hombre bastante atractivo, sin embargo cuando se hubo enterado de la verdad no pudo más que sentir una decepción y tristeza enorme, ¿Por qué?, ella no estaba del todo segura, se había sentido traicionada, se había sentido herida. Aunque sabía que lo que él había dicho en ése entonces era cierto, el peli verde en ningún momento le había negado que fuera pirata simplemente no había dicho su nombre, y ella como idiota se había dejado llevar, eso era algo que la fastidiaba en gran medida.
Ahora... Después de dos años por fin estaban cerca, en la misma isla, de nuevo juntos para poder cumplir con su "venganza". Pero... Eso estaba mal, ella tenía que dejar de mentirse a sí misma, después de todo ella no era ninguna idiota, solamente era algo testaruda, tan testaruda que no quería admitir que desde el momento que lo había visto en Loguetown había comenzado a sentir una enorme atracción por aquél hombre, y de todas maneras ¿Quién podría juzgarla?, aquél chico era demasiado atractivo, esa figura, esos músculos tan bien trabajados que demostraban la gran cantidad de ejercicio que hacía a diario, aquél cabello de ése inusual color, aquellos aretes de oro que colgaban de su oreja no hacían más que incitarla a querer tocarlos, además era demasiado alto y tenía un rostro demasiado varonil al igual que su actitud, es cierto que ésta también resultaba ser un tanto fastidiosa, engreída, además de que detestaba el hecho de que subestimara a las mujeres pero... Eso no quitaba el hecho de que la tenía como una adolescente enamorada.
Mirando alrededor pudo ver que Nico Robin la estaba mirando fijamente, lo cual hizo que volviera a la realidad e inmediatamente se pusiera en guardia preparada para cualquier ataque. La mujer sonrió un poco y se dirigió hacia ella.
Luffy había inhalado todo el humo venenoso que lo tenía preso y lo había expulsado por sus oídos, ya habían escuchado por parte de Chopper que al parecer el cuerpo del chico se había hecho inmune al veneno, de manera que la arqueóloga no estaba preocupada, confiaba plenamente en que su capitán derrotaría a aquél hombre de apariencia extraña. Misma razón por la que se había permitido desviar su atención cuando sintió la mirada penetrante de alguien sobre ella, encontrándose con los ojos de Tashigi quien parecía estar analizándola, aunque resultaba bastante gracioso ver aquellos ojos en el cuerpo del Vice Almirante.
Robin ya había escuchado por parte de Nami acerca de ésa chica marine, acerca de la primera vez que se encontraron con el cazador blanco, y la razón por la que había comenzado a seguirlos. Según había entendido esa chica tenía una extraña obsesión con su querido espadachín, ella al ser una mujer con tanta experiencia y tan inteligente no había tardado nada en entender que aquella persona la veía con ojos empapados en sentimientos de celos; Razón suficiente para que la mujer le dedicara una sonrisa, ella podía ser alguien bastante amable pero si debía ser sincera era al igual que su capitán, una persona bastante posesiva con lo que deseaba.
Mientras se iba acercando pudo notar como la chica desenvainaba de un solo movimiento su espada, dispuesta a atacarla. Todos los presentes se encontraban demasiado distraídos en la batalla que se estaba desarrollando por lo que nadie notaba siquiera sus presencias.
- Así que te gusta nuestro querido espadachín, ¿No? - Dijo de manera tranquila.
- Q.. Q... ¡Qué! - Tashigi no pudo evitar ponerse cual tomate ante aquella afirmación - ¡Claro que no!, ¡Roronoa es mi rival! - Excusó.
- Oh... Ya veo - Continuo la chica aún con ése semblante tranquilo. - Eso es bueno... Después de todo. - De pronto su mirada se obscureció, provocando que la chica espadachín sintiera su instinto asesino salir a flote - Zoro es mío.
La chica de lentes se sorprendió ante la seriedad y frialdad con la que la arqueóloga pronunciaba aquello, con tanta seguridad, no pudo evitar sentir una serie de celos encontrados de pronto en su interior y ahora más que nunca tenía unas ganas insaciables de rebanar a esa mujer a la mitad.
- ¡Ja!.. ¡Cómo si Zoro quisiera tener algo contigo! - Contestó igual de enojada para su sorpresa. - Para tu información parece que yo tengo ventaja, después de todo soy idéntica a su amiga de la infancia, él mismo me lo dijo.
Eso hizo que la mayor se callara unos momentos, nunca había escuchado nada acerca de la infancia de Zoro, ni nada acerca de una amiga. Después de todo aquél hombre era un hielo, no hablaba para nada acerca de sus cosas, todo lo guardaba para sí mismo, era la primera vez que escuchaba aquello lo cual la incomodaba, ella deseaba fervientemente conocer más sobre el chico.
- Ah... Por tu expresión puedo atinar que ni siquiera sabías que el tuviera una amiga así... Se nota que son muy unidos.
Una chispa de odio nueva nació en el interior de Robin y ambas mujeres comenzaron a verse con aquella expresión asesina, sus miradas chocaban formando chispas, estaban preparadas para comenzar una pelea en cualquier momento de no ser porque un fuerte sonido de algo explotando llamó su atención.
- ¡Luffy! - Escuchó a Franky gritar desesperado.
La arqueóloga se olvido por completo de lo que estaba haciendo al ver la situación, con la mirada comenzó a buscar de manera frenética a su queridísimo capitán, en ése momento todo se puso en blanco, después de todo Luffy era su todo, su luz, la persona que la salvó de su propia obscuridad, la persona a la que amaba como a un hermano menor. No podía localizarlo por ninguna parte, solo había supuesto que había sido alcanzado por aquella explosión lo cual hacía que por su cuerpo recorriera una sensación de completa preocupación deformando de ésta manera su rostro.
Tashigi no tardó en darse cuenta de aquello lo cuál hizo que se molestara un poco, después de tanto que hablo, ahora se encontraba de ésa manera por mugiwara. ¿Acaso era una mujer de dos hombres?, ¡Eso era imperdonable!, ella quería a Zoro con todo su corazón y no iba a permitir que alguien jugara con sus sentimientos, tenía que hacer algo para ganarse al chico. En aquél momento a la chica dejo de importarle el hecho de que fuera una marine, el amor que sentía por el chico superaba ése sentimiento, no quería perderlo sin pelear.
Franky y Robin pudieron respirar tranquilos una vez que vieron que el pequeño capitán había logrado esquivar exitosamente el ataque por lo que se encontraba a salvo. La pelea continuo pero no duró demasiado, de pronto Luffy cayo al piso, se había desmayado de manera que la preocupación latente se había vuelto a sentir, logrando así de ésta manera actuar de inmediato en un plan para salvar al capitán. Sin embargo cuando se acercaron al cuerpo del chiquillo pudieron notar la razón por la que éste estaba inconsciente, en aquél lugar no había nada de oxigeno. Smoker y Tashigi de igual manera se acercaron al lugar pensando que era la oportunidad perfecta para capturarlos pero lo único que lograron es terminar en el mismo estado de inconsciencia terminando tirados sobre la nieve mientras Ceasar no dejaba de reírse a carcajadas por haber caído tan fácil en la trampa.
Continuara...
Agradecimientos.
Anonima-Traumada: Quebueno que te gustara y gracias por comentarme, ya tengo una nueva lectora :3 eso me hace muy feliz, espero seguir contando con tu apoyo.
Kaoru likes One Piece: Wow... Por lo que puedo ver te leíste todos los capítulos de jalón xD, espero hayan sido de tu agrado.
LuffyKetchum: Nuevamente gracias por tus comentarios en cada capítulo, me alegras el día y yo también me estaba riendo mientras exribía el beso entre Luffy y "Franky"
nadia rodríguez.: Lo de Luffy posesivo lo saque porque una amiga me lo pidió, que bueno que te haya gustado, yo también disfruté escribiendolo jeje.
Y a todos los demás que leen mi historia pero no se animan a comentar, de todas maneras se los agradezco, es bonito saber que mi historia es bien recibida.
