Nota de la aurora:

Tanto tiempo sin actualizar hasta vergüenza tengo de hacer este comentario. NO tengo perdón dije actualizar pronto y me desaparezco, en mi defensa no tengo computadora para dar los últimos retoques al capítulo y en mi casa es imposible trabajar en los capítulos porque me gruñen por no hacer algo provechoso.

Perdón adelantado por horrores ortográficos y la redacción media rara que tengo.

"Los personajes que aquí aparecen no me pertenecen, son de autoría de J.K. Rowling, sólo los presto, para escribir esta historia paralela a los libros."

CAPÍTULO 9. – TE VEO HASTA EN EL BOUILLABAISSE

El paso de los segundos da paso a los minutos, Hermione consulta su reloj de pulsera para darse cuenta que va tarde a su siguiente clase, la cual desconoce por lo que respira profundamente, tranquiliza su agitado corazón, busca dentro de su bolso hasta encontrar su horario de clases, hasta encontrar el pergamino, lo desenrolla y examina concienzudamente, frunce el ceño, guarda el pergamino en el seguridad de su bolso y se encamina a su siguiente clase, atraviesa los largo y desolados pasillos del castillo, optando por conducirse por atajos desconocidos para simples estudiantes, no para personas que saben de la existencia del legendario mapa del Merodeador y lo han utilizado en múltiples ocasiones para escurrirse por los pasillos en horas prohibidas después del toque de queda.

Mientras tanto una enamorada rubia caminaba sobre nubes de azúcar, con una resplandeciente sonrisa en sus labios, acariciando suavemente su mano recordando el tacto de Hermione en su piel, tan vivido es el recuerdo que su piel se estremece y su imaginación se dispara a pensamientos nada puritanos, su veela se encuentra tan tranquila y extasiada, tan satisfecha con un primer roce intencional de su pareja, escucha una voz lejana pero no le da importancia y sigue viviendo en sus recuerdos.

– Fleeeeeeur, mujer despierta. – gritó Gabrielle. Tocando el hombro se su hermana para sacudirla y hacerse notar, pues a su parecer su hermana estaba en otro mundo en el planeta Hermione, donde una simple mortal como ella no podía osar acceder. – entonces decidió cantar en francés desentonadamente a propósito para sacar de su letargo a Fleur.

Le ciel bleu sur nous peut s'effondrer
Et la terre peut bien s'écrouler
Peu m'importe si tu m'aimes
Je me fous du monde entier
Tant qu'l'amour inond'ra mes matins
Tant que mon corps frémira sous tes mains
Peu m'importe les problèmes
Mon amour puisque tu m'aimes

J'irais jusqu'au bout du monde
Je me ferais teindre en blonde
Si tu me le demandais
J'irais décrocher la lune
J'irais voler la fortune
Si tu me le demandais

El cielo azul sobre nosotros puede colapsar
Y la tierra bien puede abrirse
Poco me importa si me amas
Paso del mundo entero
Siempre que el amor inunde mis mañanas
Siempre que mi cuerpo tiemble bajo tus caricias
Poco me importan los problemas
Amor mío porque me amas

Yo iría hasta el fin del mundo
Yo me teñiría de rubio
Si tú me lo pidieras
Yo bajaría la luna
Me gustaría robar la fortuna
Si tú me lo pidieras

Ambas hermanas seguían caminando rumbo a sus siguientes clases. Gabrielle continuaba cantando o mejor dicho gritando atrayendo la atención se cuánto estudiando rondara los pasillo y más de un profesor se acercó para ver a la persona causante del alboroto.

Je renierais ma patrie
Je renierais mes amis
Si tu me le demandais
On peut bien rire de moi
Je ferais n'importe quoi
Si tu me le demandais

Renegaría de patria
Regaría de mis amigos
Si tú me lo pidieras
Puede que se rían de mí
Yo haría cualquier cosa
Si tú me lo pidieras

Hasta ese momento los profesores entendieron las palabras de su nueva Directora "necesito que estos niño y jóvenes estén en el rol que les pertenece, necesito que vuelvan a reír a carcajadas, que estén en paz, que se preocupen por su verdadero deber, aprobar sus materias, y no sea el mantenerse con viva, que tengan buenos recuerdos de sus años en Hogwarts", vieron a sus alumnos reír de los exagerados gestos de faciales y los movimientos de los brazos de Gabrielle. En verdad esa alumna estaba regresando la vida al colegio. Fleur seguía en su mundo de ensueño sin percatarse de las locuras que su hermana menor desataba a su costa en medio de los pasillos.

Si un jour la vie t'arrache à– moi
Si tu meurs que tu sois loin de moi
Peu m'importe si tu m'aimes
Car moi je mourrais aussi
Nous aurons pour nous l'éternité
Dans le bleu de toute l'immensité
Dans le ciel plus de problèmes
Mon amour crois– tu qu'on s'aime
Dieu réunit ceux qui s'aiment

Si un día la vida te separa de mí
Si te mueres que sea lejos de mí
Poco me importa si me amas
Así pues, yo moriría también
Tendremos toda la eternidad para nosotros
En el azul de la inmensidad
En el cielo no hay más problemas
Mi amor créeme que así nos amamos
Dios junta a los que se aman

La actuación de Gabrielle cada vez era mayor, al contar una historia de amor, donde ella interpretaba el papel de la pareja de enamorados, de una pareja dispuesta a luchar contra todos los obstáculos por el amor. Gabrielle concluyó la canción postrándose de rodillas delante de Fleur entregándole, una rosa blanca que había transfigurado de un trozo de pergamino que no utilizó en la su clase anterior. Una gran lluvia de aplausos acompañada de gritos recibió Gabrielle al término de su improvisada actuación de pasillo.

– Gracias, gracias querido público. – Decía Gabrielle haciendo reverencias a la multitud de personas. – Yo me debo a mi público y si el público lo pide el Show continua, al cabo cuento con un extenso repertorio de canciones en francés, español, inglés, y un poco de italiano. Si desean declamo, bailo y actuó, contrataciones son personalmente por el momento no tengo instalado una oficina, así que quienes deseen contratarme para serenatas, mañanitas, eventos privados, acudan a las afueras de la sala común de Gryffindor.

– Gabrielle que pretendes. Y ustedes si no tienen nada mejor que hacer retírense. – Gritó Fleur para hacerse notar entra la multitud enloquecida del nuevo club de Fans de Gabrielle.

– Pero Fleur. No estoy haciendo nada malo, sólo demuestro mis dotes artísticos. Tú siempre me alientas a no reprimir mi vena artística. Sólo sigo tus consejos. – contestó Gabrielle haciendo los pucheros más tierno posibles para ablandar a su hermana y librarse de una buena reprimenda.

– Pero nada Gabrielle. Estas haciendo un circo en los pasillos y eso no puede estar permitido por el reglamento. – replicó Fleur. Una voz autoritaria rompió el momento de algarabía del pasillo.

– Concuerdo con ambas señoritas Delacour. Ahora bien creo que la próxima clase de todos ustedes ya está por comenzar. – dijo la Directora McGonagall, haciendo gestos con las manos señalando a los estudiantes que se encontraban en el pasillo. – y no queremos infringir normas del reglamento, así que los exhorto a encaminarse a sus correspondientes aulas de clases, donde los profesores los esperan para impartir sus respectivas cátedras. Dando por concluida la intervención musical de Gabrielle.

– Tú y yo tenemos una plática pendiente, no te me escapas Fleur. Y respondiendo a tu pregunta no formulada, todo el show fue tu culpa, yo veía muy tranquilamente por los pasillos de nuestra nueva escuela, de pronto te vi y me deje a mí misma "Tengo que preguntarle a mi hermana favorita sobre su día", así que me acerqué a ti y venias con una cara de estar en las nubes, te saludé y me ignoraste, y por la cara de enamorada que tenías me entraron una inmensas ganas de cantarle al amor en tributo a ti. Por conclusión todo esto fue tu culpa. – dijo Gabrielle. – con una resplandeciente sonrisa en su rostro encaminándose presurosamente a su siguiente clases tratando de huir de una paralizada Fleur.

– Detente jovencita, que no he terminado contigo. – Gritó Fleur. – corriendo a paso veloz para alcanzar a su escurridiza hermana menor. Vio que Gabrielle corría por los pasillos agitando los brazos como una posesa. Los pensamientos de Fleur "no tiene remedio".

Ambas Delacour jadeantes llegaron a la puerta que las separaba de la clase de Historia de la Magia a la cual llegaban retrasadas. Respiraron profundamente para tranquilizar su respiración se irguieron y Fleur tomo delicadamente la puerta, no obtuvieron respuesta, nuevamente Fleur golpeo la puerta con mayor fuerza, sin embargo, no obtuvieron respuesta. Gabrielle cansada de esperar abrió lentamente la puerta y asomó la cabeza, observó al profesor fantasma hablando monótonamente sobre la revolución de año 1715 de los duendes, mientras flotaba a la parte delantera del aula, decidida jaló del brazo a su hermana, ambas entraron lentamente y tratando de no hacer ruido alguno sentándose en los únicos asientos disponibles en la parte trasera del aula. Fleur miró reprobatoriamente a su hermana menor, más no pudo continuar con sus reclamos, pues la maravillosa voz de Hermione resonó en el aula atontando su cerebro y produciendo al instante una enorme felicidad en su corazón regresando al mundo de las nubes. Gabrielle aprovecho el atontamiento de su hermana para relajarse.

Gabrielle levantó la mirada y vio a sus nuevos amigos los Gryffindors, así como, a otros estudiantes que había visto en sus clases de la semana pasada ninguno tan importante de recordar. Salvo por la compañera de su hermana, Hermione, ella es una buena persona y agradece al destino la suerte de su hermana, de igual forma siente temor por la condición post– traumática que con el paso de los días ve en Hermione, tal vez sus amigos se encuentren en la misma situación para no darse cuenta del desgaste de su amiga, tiene la confianza de la castaña pero sabe que es muy delgado el lazo de su amistad para tratar temas como la guerra. Regresa su vista a su hermana y se da cuenta que Fleur no presta atención a su clases y sabe de antemano que su hermana se lamentará más tarde no haber atendido a la clases así que la codea varia veces hasta que Fleur reacciona, y le dirige una mirada congelante que no obtiene los resultados deseados.

Fleur con todo el dolor de su alma y corazón prestó atención a la aburrida clase, salvo cuando Hermione intervenía y con solo el escuchar su voz, el embrujo de parte veela la hacía perderse en el mundo de las ensoñaciones. Momento que Gabrielle disfrutaba codeando a su hermana para después recibir la mirada de hielo, para después Gabrielle hacerse la dolida con la actitud de su hermana mayor, con poses dramáticas y diciendo "solo quiero lo mejor para ti".

La clase terminó sin mayores incidentes, los alumnos salieron del aula para dirigirse al Gran Comedor para disfrutar de los alimentos merecidos. Las hermanas Delacour caminaron juntas, Gabrielle con pose altiva fingiendo enojo con Fleur por su comportamiento, Fleur tratando de disculparse con su hermana menor. Gabrielle no aguanto más y presurosa se aventó sobre la otra rubia derribándola cayendo al suelo ambas, besando ambas mejillas de Fleur. Después de ellos ambas rieron y disfrutaron eso momentos de plena libertad. Ambas se levantaron sonrientes, se sacudieron el uniforme y tomadas de la mano continuaron su camino al Gran Comedor. Cada una se dirigió a su mesa.

En la mesa de los leones Gabrielle se sentó en su acostumbrado lugar junta al grupo de los héroes de guerra. La comida la pasaron comentando los sucesos de la primera semana en Hogwarts, observó que Hermione se relajaba y reía despreocupadamente, observó los gestos amorosos de Harry y Ginny; a Neville platicar con otros compañeros de casa los cueles lo veían como un líder nato, a Ronald devorar cual troglodita sin el menor atisbo de las mínimas normas de etiqueta, siendo regañado constantemente por su amigos. En fin era una rutina que había establecido desde su incorporación a ese círculo de amigos. Había momentos en los cuales se asombrada de Harry y Neville de ser capaces de estar en su presencia sin que su herencia veela los hipnotizara, contario al pelirrojo que no podía quitarle los ojos de encima, no soportaba su presencia la mayoría de las veces, todo un sacrificio por la felicidad de su hermana.

La realidad volvió en forma de pregunta otro compañero de casa que si mal no recordaba respondía al nombre de Seamus, sobre los recientes hechos del pasillo antes de la clase de historia de la magia. Gabrielle no tuvo más remedio que contar sobre los dotes como cantante. Cosa que causo gracia en sus amigos. A causa de ese tema, las hipótesis sobre los nuevos bromistas hicieron eco en los miembros de la casa de los leones. Todos coincidían que los bromistas eran sin duda dignos Gryffindors como desde tiempos remotos. Es cuando a oídos de llegaron los nombres de dos grupos de bromistas renombrados:

– Los Merodeadores y los gemelos Weasley son sin dudas los mayores e ingeniosos bromistas de toda la historia de Hogwarts, sin duda la broma de bienvenida fue divertida pero no llegó a la gloria de lo que estamos acostumbrados. – dijo la voz de Ron. Y este comentario es lo causo un golpe en el orgullo de Gabrielle que solo se limitó a sonreír y apretar los puños con fuerza hasta dejar los nudillos blancos.

– Yo no sé quién sean los Merodeadores y tus hermanos, pero a mí me pareció muy graciosa e ingeniosa la broma. – replicó Gabrielle con voz tranquila y pensando "quien se cree este tonto pelirrojo, ellos eran equipo".

– Gabrielle tiene razón la broma fue muy ingeniosa. – dijo Hermione apoyando a Gabrielle.

– Vamos Hermione, sabes bien como yo que esos intentos de bromistas son unos simples aficionados, nada como George y… –dijo Ron, dejando inconclusa la oración.

– Fred, su nombre era Fred, Ron debemos superarlo, era mi hermano como el tuyo. Lo quiero y extraño, el hecho de haber muerto no significa que no convierte su nombre en tabú. – Dijo Ginny. – Además reconozcamos que fue divertido vernos multicoloridos. – concluyó Ginny

– ¿Y los Merodeadores quiénes son? – nuevamente pregunto Gabrielle.

– Fueron Lunático, Canuto, la maldita rata traicionera de colagusanos y Cornamenta, este último mi padre. – respondió Harry. – Durante su época escolar se encargaron de hacer muchas travesuras especialmente a los Slytherings, tuvieron el record de detenciones sólo igualado por los gemelos. Gabrielle sabia la historia de Harry Potter sobre la muerte de sus padres con la traición de Sirius Black que años más tarde fue aclarada y recibió honores como héroe caído en batalla después de su muerte, siendo el verdadero culpable un tal Peter algo.

– Discúlpame Harry no quise ser inoportuna. – Dijo Gabrielle.

– Todavía duele y seguirá doliendo pero no existe mayor tributo para ellos que sean recordados por siempre. Lunático era el profesor de Defensa contra las Artes Oscuras Remus Lupin, Canuto fue mi padrino Siruis Black y Cornamenta mi padre James Potter todos difuntos. Grandes hombre. – Dijo Harry dando por finalizada la conversación sobre sus familiares difuntos. Gabrielle quería saber más pero no quería incomodar y el tiempo del almuerzo había concluido.

Todos los alumnos se retiraron ya sea a sus clases o a los extensos jardines y muy pocas personas entre ellas Fleur Delacour y Hermione Granger a la biblioteca por tener una hora libre.

La paz que en la biblioteca se respiraba era tan tranquilizante para Hermione, podía pasar el tiempo, las Guerras pero los libros se mantenía con ella sin causar dolor. Procedió a sentarse en su acostumbrado lugar desde su comienzo en Hogwarts, aspiro el olor de los libros, se sintió en paz, recorrió los altos estantes repletos de conocimiento, acaricio los lomos de los libros y eligió un libro al azar; se sentó en su acostumbrado lugar, abrió el libro de herbología y leyó la primera línea, sin embargo, su mente se negaba a entender y regresaba a lo que sintió por la rubia en la clase de pociones. Su piel era suave, su olor embriagante, sus ojos cálidos. Cálidos de donde salió esa idea tan loca se recriminó, ella te insultó sin conocerte, ella es cruel con su propia hermana, ella utiliza a su antojo, se abofeteo mentalmente, sacudió su cabeza estiro su cabeza despejando ideas tan locas, cerró los ojos y apoyó su cabeza contra la mesa para descansar. Durmiendo casi de inmediato.

Una sombra surgió de entre los estantes, había observado cada movimiento de la castaña hasta que respiración acompasada le indicó que la castaña se había dormido, permitiéndole acercarse hasta el lugar y contemplarla mientras dormía, resultaba adorable y tierna a los ojos de la rubia, su cabello parecía tan suave, su piel cremosa le invitaba a recorrerla, sus labios tan perfectos y besables, en resumen era su tentación personificada. Fleur tomó asiento frente a Hermione para observarla dormir, los minutos se le hicieron tan rápidos en la silenciosa y prácticamente desierta biblioteca.

Un estruendoso ruido causo que Hermione se removiera incómoda en su asiento, Fleur se apresuró a levantarse, y acariciar levemente las manos que hace unas cuentas hora la había tocado.

– Hasta pronto mi amor, duerme tranquila, yo siempre velaré por ti (en francés). – Dijo Fleur tan bajo mientras se alejaba de ese lugar. Hermione levanto la mirada buscando el origen de la voz más melodiosa que había escuchado, descubriéndose sola, y como auto reflejo frunció el ceño. Y dijo: – creo me estoy volviendo loca.

Consultó su reloj, se levantó rápidamente ocasionando un leve mareo que la trastabilló yendo a parar al suelo golpeándose la frente. Se levantó lo más dignamente posible, cargó su bolsa y salió de la biblioteca saludando a Madame Prince. Consultó su horario y veo que su próxima clase era Cuidado de las Creaturas Mágicas en los terrenos del Castillo, apurando el paso se dirigió a su destino, donde el destino le tenía preparado otra sorpresa.

El día de Fleur cada vez pintaba mejor, dos clases dobles en la misma aula que Hermione era una deseo hecho realidad, su veela interior disfrutaba enormemente la cercanía de su compañero, por lo tanto no tenía que escuchar gritos de mujer histérica.

Ambas mujeres caminaban por diferentes pasillos rumbo a un mismo destino. La clase paso sin mayores contratiempos salvo con una castaña con un enorme chichón en la frente y una muy preocupada y distraída Fleur, pues la última vez que vio a Hermione en la biblioteca dormía de lo más tranquilla. Trato de pasar por alto, pero su sentido de protección con su compañero sobrepasó y tomando a la castaña del brazo la jalo en su dirección y la condujo a la enfermería del colegio, Hermione caminó dócilmente detrás de la rubia que la conducía. Cuando estuvieron frente a las puertas de la enfermería Hermione reaccionó y se soltó del agarre de Fleur.

– Sabia el camino a la enfermería llevo más de seis años en esta escuela. De todos modos gracias por preocuparte por mi Fleur Delacour. – dijo Hermione dándose la vuelta entrando a la enfermería y cerrando la puerta en las narices de una muy preocupada francesa. Fleur se retiró un poco decepcionada por la brusquedad de su compañera, aunque se alegraba de que por lo menos supiera su nombre.

Mientras tanto en la enfermería, Hermione buscada a Madame Pomfrey en su oficina, inusualmente la enfermería se encontraba vacía de alumnos.

– Buenas tardes Madame, vengo por una consulta. – Dijo Hermione

– Buenas tardes querida, estoy muy enojada contigo no has venido a visitarme. – decía Madame Pomfrey mientras se daba la vuelta para encarar a una sonriente castaña. – Santo Merlín niña quien te lastimo. – grito la mujer.

– Bueno tuve un encuentro no grato con el piso de la biblioteca, me quede dormida, cuando me levanté rápidamente caí y es muy visible el resultado. – dijo Hermione encogiéndose de hombros restándole importancia a su accidente y omitiendo algunos detalles que no venían al caso como la voz angelical que la despertó, pues creía que su subconsciente le estaba comenzando a traicionar.

La enfermera la condujo a una de las camas vacías, le pidió que se recostara y le dio una poción para desinflamar el golpe, mientras le hacía un chequeo completo. Los resultados que obtuvo no eran muy favorables los niveles de magia de Hermione eran bajos e inestable, para una persona de su edad, le dio varias pociones revitalizantes, le aconsejó descanso y no estresarse, también le dio pociones para dormir sin sueños, así como, una orden para venir semanalmente a un chequeo hasta que su magia se restableciera óptimamente.

La castaña se sentía cansada y durmió en la enfermería el resto de la tarde faltando a sus últimas dos clases. Ninguno de sus amigos se enteró pues ninguno compartía clases con ella. Cuando Hermione se despertó era hora de la cena, se despidió de Madame Pomfrey prometiendo cumplir al pie de la letra con las pociones recetadas y los otros consejos de salud.

Durante la cena el cambio más drástico de su rutina significó sentarse con vista a la mesa de las Águilas, donde una rubia la observada descaradamente, bajo la mirada y la concentro en su cena olvidando a todos, esa rubia tenía algo que no sabía cómo explicarlo, era inteligente, hermosa, odiosa, amable. Los ojos de Gabrielle habían visto el intercambio de miradas y sonreía gratamente. Tal vez el día que su hermana y su compañera no fuera tan lejano como en un principio había supuesto. Una plática la sacó de sus pensamientos.

– Hermione yo te quiero, y sé que he sido un tonto, pero creo que no debemos la oportunidad de redescubrir que sentimos el uno por el otro. Ese beso que nos dimos fue increíble, nunca en mi vida en sentido lo que sentí ese día, dame la oportunidad de intentar enmendar el daño que te he causado, dame la oportunidad de ser lo que necesitas, de apoyarnos y descubrir el amor que ha estado latente desde cuarto año, por favor Hermione dame la oportunidad de cortejarte como mi novia. – dijo Ron, de rodillas frente a Hermione con una brillante sonrisa y una pequeña rosa blanca.

– No sé qué decirte Ron, pensé que estabas molesto conmigo por los de mi familia, que te parece si nos damos un tiempo para salir, solos tu y yo, pero sin llegar a nada más saber de nuestros gustos y planes futuros, ver si podemos ser compatibles. Eso es lo más que te puedo ofrecer. – contestó Hermione.

– Gracias Hermione. – Se levantó de un salto y abrazó a la castaña como a una muñeca. – La risa de ambos héroes de guerra inundó el Gran Comedor, contagiando a los compañeros de mesa, tres rubias permanecían estoicas. Gabrielle quería golpearse la cabeza con la mesa pues momentos antes pensaba en la relación de su hermana con su compañera y ahora Hermione casi se hacía novia del neandertal pelirrojo. Fleur simplemente abría y cerraba la boca como pez, no comprendía a Hermione, podía jurar que en su clase de pociones ella sintió la conexión de sus almas y magia. Ahora está de novia del pelirrojo a pesar de no escuchar las palabras, todo indicaba eso, sus amigos los abrazaban y les daban palmadas en la espalda, la pelirrojo gritaba y saltaba de emoción y con ello su mundo se hundía en un pozo de desolación, Luna vio la desolación en los ojos de su nueva amiga y la toma la mano y la apretó dando a entender que la apoyaba.

– Vamos al cuarto necesitas descansar. Mañana veras que no es tan malo como piensas. – Dijo Luna poniéndose de pie y brindándole la mano a Fleur para que la acompañe. Ambas rubias abandonan el Gran Comedor, no sin antes Fleur dirigirle una última mirada de tristeza que Hermione ve y le hace sentir dolor. "esa mirada, donde la he visto antes" piensa Hermione.

Después de que una pareja de rubias abandonarán el Gran Comedor, los eufóricos leones seguían celebrando efusivamente a la nueva pareja, una pareja que desde hace años ya se veía venir; Gabrielle por otra parte no sabía que pensar y sentir, su mente no quería asimilar la situación "Hermione y Ron" juntos como pareja, amor, matrimonio, hijos, donde quedaban Fleur, y el pensamiento de Fleur la dejo helada como estaría su hermana en estos momentos; entonces su cuerpo se levantó en automático. Escaneo la mesa de Ravenclaw en busca de Fleur y no la encontró; con paso firme salió del Gran Comedor, una vez con el cuerpo fuera se echó a correr con rumbo incierto en busca de su hermana. El castillo era enorme y albergaba escondrijos desconocidos para ella, en esos momentos maldecía la terquedad de Fleur, por su cabezonería estaban en casas separadas. Y como iluminación divina dedujo que su hermana debía encontrarse en su cuarto. Ahora su deber era descubrir en que parte del castillo estaba la sede de su casa.

Con toda la inteligencia que la caracteriza Gabrielle recordó lo dicho por los miembros del famoso trio dorado. Los slytherings su casa en las mazmorras, los Ravenclaws en una torre opuesta a la de Gryffindor. Gabrielle corrió con todas sus fuerzas hacia la torre en cuestión. Maldecía al enorme Castillo, las escaleras móviles y el todo que la separaba de Fleur.

Corrió y corrió hasta estar exhausta y jadeante por la carrera recorrida. La torre era grande y espaciosa. Muchos cuadros colgaban en las paredes. Cuadros vacíos y cuadros de paisajes. Ninguno con apariencia de resguardar la entrada a una sala común. Un ruido lejano la sacó de sus pensamientos. El cuchicheo de una conversación, lo más probable de alumnos de Ravenclaw. Eso era bueno la oportunidad de ver a Fleur.

Ágilmente se escondió detrás de una armadura, al momento que las voces se hacían más fuertes a medida que se acercaban. Como supuso un cuarteto de Ravenclaws de primer curso venían charlando y riendo ajenos a la tormenta que la vida de las hermanas Delacour era esa noche. Bajo el cobijo de la oscuridad avanzó siguiendo al cuarteto hasta una pared cubierta por un cuadro con una mujer, la cual portaba un largo vestido azul cielo sentada en lo que parecía una biblioteca. La mujer del cuadro les sonrió a los alumnos de su casa, ellos murmuraron la contraseña, otra vez la mujer del cuadro les sonrió y el cuadro se corrió para dar paso a la entrada de la Sala común, Gabrielle vio su mejor oportunidad, petrificó a los pequeños alumnos, y se adentró a la sala común, a todo pulmón comenzó a gritar el nombre de Fleur, otros alumnos advertidos por los gritos bajaron y vieron en el centro de su sala común a una intrusa y varitas en mano, se acercaron dispuestos a atacar. Pasos apresurados descendieron de las escaleras, una agitada Fleur corrió a refugiarse en los brazos de Gabrielle y las lágrimas volvieron inundar sus ojos.

Los alumnos que presenciaron la escena se sintieron fuera de lugar, uno a uno se fueron retirando dejando sola a las rubias en medio de la sala común.

– ¿Cómo estás? – pregunto Gabrielle

– Siento morir, me duele el corazón, duele mucho. – contestó Fleur entre sollozos, mientras Gabrielle le sobaba la espalda en círculos.

– Tranquila yo estoy contigo.

– Que hago, sin ella no quiero vivir.

– Fleur Delacour, estas escuchando lo quiero dices, donde quedó la mujer fuerte y decidida. Hoy haz perdido una batalla más no la guerra.

– Que hago, si a ella no le gusta, ya sabes

– Sabes que dice la abuela, cuando una veela encuentra a su compañero no existe en el mundo persona más perfecta para su elegido ahora tenemos que hacer que Hermione se dé cuenta de lo que realmente quiere. – dijo Gabrielle en susurros al oído de Fleur para evitar que alguien escúchese esa conversación así como el idioma elegido para su plática fue el francés. Además no son novios solo le dio una oportunidad para conocerse si pueden funcionar como pareja y por lo que hemos convivido no tiene la más mínima oportunidad.

– Sólo lo dices para hacerme sentir mejor

– Por Merlín, Fleur escúchate, cuando te he metido

– Bueno... – dijo Fleur siendo interrumpida por Gabrielle

– En un tema tan serio como este, soy la personificación de la seriedad. – dijo Gabrielle. Causando un estallidos de carcajadas en Fleur. – Ahora más calmada quiero que descanses este ha sido un día complicado para ti, muchas emociones fuertes has pasado, descansa yo te acompañare hoy y siempre y cuando quieras que yo este contigo, velare tus sueños.

– Gracias Gaby, te quiero. – contesto Fleur más tranquila y reconfortada en los brazos de Gabrielle.

– Ven conmigo en sillón parece muy cómodo. – Gabrielle se acostó primero e invitó a la rubia mayor a acomodarse en un lado de ella, Fleur posicionó su cabeza sobre el pecho de su hermana menor, para seguir disfrutando de las caricias tranquilizantes. Pronto el dolor disminuyó pero el vacío en su corazón permaneció. Gabrielle observó el rostro de su hermana, restos de lágrimas, le pareció la imagen viva del dolor, un dolor que los magos no creen que una creatura mágica como las soberbias veelas puedan experimentar. Vio a su hermana mayor, frágil y delicada, la vio derrotado y eso no le pareció correcto, ella debía ser feliz, debía ser amada. Y como su nombre es y será siendo Gabrielle Delacour, logaría que su hermana sea amada por su pareja, no importa que Hermione sea una Heroína de Guerra, ella lograría que la castaña vea lo que verdaderamente es su hermana, una luz en su oscuridad, una faro en el mar, un hombro para apoyarse en cualquier momento, una persona que sabe dar y recibir amor, una persona caritativa y generosa. Gabrielle continuaba acariciando los cabellos de su hermana con la mano izquierda y con la derecha se aferraba a la mano de Fleur.

No existía poder mágico que la hiciera abandonar esa sala común, ella permanecería fiel a su hermana y no la abandonaría en esos momentos difíciles donde su fortaleza flaquea. Los compañeros de casa de Fleur. No vieron con buenos ojos que una extraña estuviera en su territorio, pero para sorpresa de los presentes Luna demostró, que los años de amistad con Ginny Weasley le habían servido de mucho a la hora de hechizar a una de pelinegra compañera de habitación por tratar de despertar una durmiente y ajena Fleur. Tal demostración de poder mágico cayó a los compañeros de casa y dejaron a las rubias extranjeras descansar sin mayor complicación.

La noche transcurrió lenta para Gabrielle, puesto que Fleur parecía tener pesadillas, porque temblada y lloraba entre sueños, llamaba a su compañera, por ese motivo no durmió, sino que se dedicó a calmar a su hermana cuando ocurrían los lapso de pesadillas, le cantaba una suave nana en francés que su madre les cantaba en su casa en Francia en las noches de tormenta cuando eran muy pequeñas y le tenían miedo a los relámpago, al calor de los brazos de los progenitores en la cama matrimonial del cuarto principal de la mansión. A medida que crecían las visitas nocturnas a sus padres disminuyeron, más las hermanas Delacour siempre se acompañaban para dormir abrazas cuando una, otra o ambas tenía miedo por la razón que fuera.

A temprana hora del día Gabrielle despertó sorprendida por los gemidos de placer que Fleur emitía, por los visto las pesadillas la había abandonado, y los sueños muy pero muy placenteros había alegrado a su hermana por la mueca de placer que en su bello rostro se dibujaba. Gabrielle disfrutó de los lindo, pues tenía materia para molestar a su hermana por mucho tiempo y hacer que se sonrojara. Mas lo que no esperaba es que Fleur sintiendo un cuerpo cálido que la tenía abrazada intentó propasarse más de la cuenta de lo que las relaciones entre hermanas era permitido, pues una dormida Fleur deslizó su mano entra la blusa de Gabrielle para acariciar en su plano vientre, mientras acercaba sus labios al cuello de Gabrielle y lo mordió cual vampiresa, del susto Gabrielle gritó y resbaló del sofá para aterrizar en el suelo muerta de miedo por lo que Fleur había hecho inconscientemente. Fleur a raíz de un grito para nada sensual como los que Hermione en sus sueños emitía despertó, para ver la cara de terror de Gabrielle mientras se tocaba la zona del cuello donde una muy visible marca rojiza comenzaba a pintarse en la cual se distinguía la marca de los dientes de Fleur.

– Te has vuelto loca Fleur, sabes la definición de incesto. – Gritó a todo pulmón una enfurecida Gaby.

– Ga Ga Ga Gaby te encuentras bien, no sé lo que me pasó.

– Yo te puedo decir que paso, me mordiste, y me metiste mano, porque déjame decirte que tu traviesa mano estaba en mi vientre, Fleur no eres mi tipo, el incesto no es bien visto.

– Lo siento, no sé qué me paso. Yo no soy así pero, desde que estoy en Hogwarts no he podido sacarme de la cabeza a Hermione, además la veela no coopera, porque subconscientemente me envía imágenes. – Fleur cierra los ojos tratando de relajarse después de un sueño matutino donde tenía a Hermione gritando de placer después de darle el mejor orgasmo de su vida con su lengua, inconscientemente se relamió los labios, pues creía tener en ellos el sabor de Hermione.

– Vez lo que digo estas enferma. No te preocupes teóricamente ya se lo que te paso, pero no pude evitarlo te vez con cara de placer puro. – dijo Gabrielle provocando en Fleur un sonrojo inmediato.

– Como lo sabes yo no te he dicho nada a menos que tú ya, Gabrielle quien es que emoción, que puedo hacer por ti para que ambos estén juntos. – Gritó Fleur dando brincos de emoción

– Tranquila no es lo que estás pensando, no he encontrado a mi compañero todavía.

– Entonces como sabes lo de mis sueños.

– Simple y sencillamente la Abuela, cuando recibimos correspondencia me envió un paquete y una carta donde me explicaba que no te dejare, aunque yo nunca te dejaría sola. El caso es que me explico que la veela mientras esté más lejos de su compañero de una relación, trata de consolarse creando escenarios mentales donde por fin están juntos y pueden amarse, y esos escenarios no son tan infantiles por decirlo de una manera, pero creo que tú sabes de qué hablo, picarona. – dijo Gabrielle levantando las cejas de forma sugerente, provocando que Fleur se convierta en un rojo tomate. – Es temprano aún tenemos tiempo antes del desayuno, iré a mi torre para ducharme, nos vemos en el desayuno. Síguete divirtiéndote suertuda. – concluyó Gabrielle mientras corría lejos de Fleur riéndose a carcajadas.

Mientras Gabrielle corría por los tranquilos pasillos de Hogwarts, en la Torre de los Premio Anuales, torre que por este año es ocupado únicamente por Hermione Granger, la castaña se removía inquieta en sus sabanas color rojo sangre con bordes dorados, muy Gryffindor de su parte, en su amplia cama adoselada cuyas cortinas estaban corridas, pues a raíz de la guerra había tomado la manía de tenerle miedo a los espacios pequeños, estar libre, vivir la vida, además la comodidad de una torre propia y evitar compañeras de habitación incomodas, y que ellas se enterasen de sus recientes pesadillas nocturnas, de que descubran por un error las marcas de su cuerpo, y más recientemente los sueños con tres mujeres, llamándola para que se juntasen, y aunque lo más extraño del caso es que nuca podía ver los rostros de las tres diferentes mujeres, una pelinegra, una pelirroja y una rubia que muy a su pesar guardaba cierta semejanza con una rubia extranjera muy inteligente que le había hablado no muy cortésmente aunque si con lógica pensaba tenía razón, la posición de Premio Anual es un reconocimiento no exclusivo para una persona, es una reconocimiento para un alumno sobresaliente de cada casa; si bien era cierto, que su promedio era estratosféricamente distante de la media general de los alumnos, no era motivo para hacer ser una única Premio Anual, y tal vez debería hablar con la Directora y hacérselo ver.

Una vez despierta Hermione se levantó e hizo su ritual matutino, se bañó y vistió con su uniforme, se esmeró en su arreglo personal, pues ya era tiempo de dar un cambio radical, comenzar a vivir el resto de su vida, este sería su último año escolar, pues el próximo tendría que decidir realmente qué hacer con su vida. Ahora resultaba que en sus mundos llámese muggle y mágico era una persona de renombre, ahora no tendría una vía de escape de responsabilidades, ahora tendría que ser en verdad Hermione Jean Granger L'Enfat una heroína de guerra para el mundo mágico y una gran diseñadora y poseedora de una inmensa fortuna en acciones de deferentes empresas en el mundo muggles. Además con un cuasi novio como Ron su pequeño secreto ya no fue tan secreto. Para finalizar colocándose los hechizos Glamour en su cuerpo, una vez terminado se vio en el espejo de cuerpo entero de su habitación, la persona que se reflejaba se veía, tal de un poco triste pero bien, viva, con eso pensamientos en mente una sonrisa de instaló en si rostro y esa reflejo que vio se avivó una llama en el corazón y alma que hace tiempo no sentía.

Aun tardando en su arregle personal, tenía tiempo disponible y hoy por primera vez en su vida no se le antojaba leer un libro. Vio papel y se dispuso a pintar, quería ser libre de presiones y la pintura siempre fue una vía de escape, cerró los ojos y se concentró en una imagen en su musa de cabellos oscuros, en ese cuerpo de tentación que por las noches inundaba sus sueños y alejaba las pesadillas. Transfiguro un florero de la sala común de los Premio Anuales en carboncillo y dibujo como con la misma o mayor pasión al día que por única vez esa mujer y ella coincidieron en un mismo espacio, dibujo como si la tuviera enfrente y solo fuera su musa, dibujo entregándose y olvidando, el tiempo, del desayuno, de sus clases, de su amigos, de Ron, de ella misma, pues solo era una esclava dedicada en cuerpo y alma a su musa. Hasta que no quedo satisfecha de su dibujo no pudo desprenderse del carboncillo de sus manos, y sonrió grata a su dibujo a su musa, decidió enmarcarla nuevamente transfiguro un cojín del sillón en un marco mientras adquiría una marco apropiado para su arte y decidió colgarlo en su cuarto, el cual lo sello con magia si por algún motivo algún día sus amigos iban de visita. Consulto su reloj y se dio cuenta que iba tarde, tenía diez minutos para el comienzo de su primera clase del día y tenía que atravesar medio castillo.

El día pintaba bien por el momento, la clase de transformaciones le había agradado siempre a Hermione, salvo que este año difería de los anteriores por la falta de la profesora McGonagall, ahora sustituida por una nueva profesora, cuyo método y técnica eran buenos , pero sin duda extrañaba a la Directora en plan de profesora. La nueva adquisición de la planta académica era más relajada en lo concerniente a los trabajos escolares, y estar en un mismo salón lleno de héroes y heroínas de guerra la hacían más blanda, no había trabajos extenuantes de ensayos sobre transformaciones así como la exigencia de las clases era menor. Otro cosas desesperantes de la nueva profesora de transformaciones era la extraña manía de compararla con Fleur Delacour, que si ambas son inteligentes, que si ambas son muy dotadas para el arte de la transfiguración, que si Fleur hubiera estudiado en Hogwarts desde el principio ambas hubieran sido Premio Anales, en fin pareciera que la las dos horas de transfiguraciones paso en halagos tras halagos para la rubia, por si fuera poco su pretendiente Ron parecía que el día de hoy también se levantó con ganas de elogiar a la rubia al igual que la mayoría del sector masculino, y fue a así como el buen humor de Hermione fue disminuyendo al igual que su paciencia. En punto máximo de su enojo recayó al momento de explicar la teoría inglesa de la transfiguración avanzado de objetos inanimados en objetos animales de tamaños pequeños por un tiempo determinado. Hasta que la estridente voz de la profesora Von Hort interrumpiendo su exposición para explicar que la teoría inglesa es errada y anticuada a comparación de la teoría francesa, Hermione rechinó los dientes debido a la interrupción así como a una nueva mención de lo francés, acompañado al nombre de Fleur Delacour pues como supuesto de que si la rubia hubiera compartido esta clase ella hubiera hecho una gran exposición de la anteriormente mencionada teoría. Hermione respiró profundamente y asintió con la cabeza y con su mejor sonrisa aceptó la nueva información sobre de dichosa teoría, de todas formas el conocimiento es el mayor bien para la humanidad.

El resto del día el humor de Hermione empeoraba donde mirara, era Fleur esto, Fleur aquello, que si es inteligente, hermosa, divertida, rubia, alta, que si sus ojos son de un hermoso color azul, que si tenía buen cuerpo, que si su acento era sexy, en fin el tema Fleur la estaba desquiciando y quería tener un momento de paz y tranquilidad, en su refugio libre de indeseados, la biblioteca.

Al adentrarse en la estancia rodeado de grandes estanterías repletas de conocimiento, fue lo que le hacía falta para que una brillante sonrisa iluminara su rostro y su humor de perros disminuyera, la paz y la tranquilidad inundara su cuerpo; recorrió las estantería en busca de una lectura ligera escogió un libro al azar un libro pequeño de aproximadamente cien hojas con tapas en color rojo escarlata sin letras en el lomo que indiquen el nombre y autor del libro, llamado su atención al misterioso, extrajo el libro del estante, lo abrió y lo primero que se percato es que estaba escrito en inglés.

– No puede estar pasándome esto a mí. – grito Hermione exasperada, aporreando el libro sobre la mesa.

– Señorita Granger lo veo y no lo creo, veinte puntos menos para Gryffindor por maltratar los libros y le prohíbo la entrada a este recinto por el resto de la semana no lo puedo creer de usted quien es la persona más respetuosas de este santuario de conocimiento. – dijo Madame Prince, sorprendiendo a Hermione, la que cual cachorro regañada bajo la mirada recogió sus pertenencias de la mesa y abandono a la biblioteca triste y cabizbaja. En su apresurada caminata a la salida vio a lo lejos un destello de cabello rubio. La sombra escondida en los estantes de deslizó sigilosamente hasta la mesa que anteriormente ocupada Hermione, recogió el libro, lo abrió para descubrir que el destino confabula en su favor, pues el libro era un tomo francés sobre el reconocimiento de almas gemelas entra la comunidad Veela, cuyo información era parcialmente cierta.

El resto de la semana para Hermione no tuvo mejoría alguna despertaba temprano, por extraños sueños con sus misteriosas mujeres, cada día dibujaba alguna escena de sus sueños, se saltaba el desayuno por dedicarse al dibujo a carboncillo, corría como posesa por los pasillos para evitar llegar tarde a sus primeras clases, los elogio a cierta rubia aumentaban, tanto de los profesores como de los alumnos, su nombre era dicho en los pasillos, cual estrella de cine, durante las comidas Gabrielle tenía la costumbre de hablar y hablar de su vida en Francia, de su antigua Academia Beauxbotons, de Fleur Delacour, el no poder escaparse a su ligar favorito la biblioteca para liberar tensión hacia que el humor de Hermione se vuelva más volátil.

Pero lo que fue la cereza del pastel fue cuando ella y Ron paseaban a las orillas del Lago, en un intento de plan romántico y Ron la quiso besar, no pudo corresponder pues, al ver los ojos azules de Ron lo que su mente vio fue otros ojos azules de una rubia que la traía tan destanteada.

La semana escolar concluyó con problemas en las clases, pues como había pensado al no tener un grupo definido había lecciones que se repetían, o lecciones que se saltaba, trabajo dobles, o su falta de trabajo y eso para Hermione Granger era motivo de preocupación. Razón por la cual, decidió hacer una vista a la Dirección para tratar de resolver ese problema, pero al parecer no fue la única alumna con esas preocupaciones y Fleur Delacour se encontraba en la Oficina de la Directora McGonagall exponiendo se queja por el método de enseñanza. Al término de la reunión con la profesora se concluyó regresar al anterior método de clases, las materias de tronco común seria compartidas por dos casas y las especializadas por los alumnos que las hubieran escogido.

El anuncio sobre la decisión de regresar al método antigua de clases en post de perfeccionar el método de mayor integración de clases fue durante la cena del sábado donde la Directora elogio a dos alumnas preocupadas que tuvieron la valentía de compartir sus preocupaciones escolares, la primera no fue sorpresa la Premio Anual Hermione Granger y la segunda Fleur Delacour, ambas recibieron aplausos por parte de los alumnos. Al termino del discurso la Directora McGonagall ordeno la aparición de la cena que en honor a los méritos de Fleur fuera comida francesa, apareciendo en los mesas de los cuatro casas platillos franceses, entre ellos el bouillabaisse, cosa que para Hermione fue la cereza del pastel de lo que fue una semana pésima, se levantó abruptamente de su silla y abandono el Gran Comedor mascullando "no puede ser la veo hasta en el bouillabaisse" haciendo caso omiso al llamado de sus amigos.

Que les pareció el capítulo del día. Hace mucho pero mucho tiempo que no actualizo, pero he regresado, sigo viva.

Agradecimientos a todo aquel que lea mi fic y especialmente a las lindas y bellas personas que me alegran la vida un comentario:

SoDamnBeautiful1: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, la estructura del capitulo fue diferente falto amor pero todavía falta un poco para derramar miel sobre hojuelas, lo del beso faltan creo dos capítulos más para ellos, ya tengo pensado el concepto, falta aterrizarlo, escribirlo. Saludos espero sigas comentando a lo largo de la historia, acepto sugerencias.

Allen-Walket: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, conincido contigo que la Fleur es muy tierna pero este capítulo sabemos más de la veela, mi pregunta ¿te sigue pareciendo tierna o cambias de adjetivos para describirla?, me encanta que te encante el capítulo, siento haberme tardado tanto el publicar el capítulo y espero de todo corazón seguir contando con tus comentarios. Te envía un saludo, besos y abrazos, chau nos vemos hasta la próxima.

VSATGPFAN88: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, tus comentarios como siempre son muy bien recibidos, me alientas a seguir escribiendo con tal de recibir tus comentrarios. Contrario al capitulo anterior este fue falto de ternurita, la sanadora Hermione todavía no cae en las redes de una veela enamorada y Fleur esta empeorando con los síntomas del Hermionitis Aguditis. Los sueños de Hermione son un secreto todavía. Sé que existe el traductor pero corta la emoción a la hora de leer el comentario. Nos vemos hasta el próximo capítulo.

Guest (Michiru89): Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector. Los encantos de Fleur saldrán muy pronto, en este capítulo lo importante es que Hermione ya vea a Fleur diferente, la ve hasta donde y cuando no quiere. El tan esperado capítulo llegará. Aprovecho en comentario para quitarme el sombrero por el término de tu historia, creeme que Hermione de Asesina y Gabrielle de super hermana no me lo esperaba soy muy mala para las pistas.

Celestana: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, cada comentario tuyo tiene más palabras que el anterior. Me encanta que te guste la historia, lamento la tardanza pero creo que el tiempo ha valido la pena. Saludos

Lunazul22: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, un placer contar con tu comentario, la verdad espero no ser asesina y matarte con mis capítulos jajaja, mala broma, estoy muy agradecida con tu comentario, nunca pensé que alguien se desesperar por leer mis capítulos y la hiciera feliz. Saludos, besos y abrazo.

Harukichiru: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, me alegra sobremanera descubrir que tengo un nuevo lector, a mi también me ha pasado que descubres una historia y la lees toda y comenta, y como dices cada capítulo le dices al autor lo que más te agrada, espero contar con tus contigo en el futuro.

Thestral212: Un saludo primeramente, he regresado con un capítulo nuevo y espero seguir contándote como lector, mi egocentrismo está más que feliz de tus mensajes, NUNCA ABANDONARÉ ESTA HISTORIA salvo por mi muerte es un compromiso, para con los lectores y conmigo misma, mi problema es la falta de computadora y tiempo, pero siempre al pie del cañón, estaré. Los líos hacen la historia sin líos no hay trama de donde escribir, Hermione es tan cabezota y por eso tendrá que descubrir poco a poco lo que Fleur significa en su vida.

Saludos a los lectores anónimos, no sean malos un comentario para quejas, sugerencias, amenazas, aportaciones y lo que ustedes quieran.

Así como ideas que quieran que incluya en el fic y Bromas que Gabrielle lleve a cabo.

Me despido por hoy.