¡Anuncio antes de comenzar!
Hola chicoos, enserio, perdón, perdón, por la tardanza, últimamente no he podido estar mucho tiempo en mi computadora, y se me va a dificultar un poco de ahora en adelante seguir publicando los capitulos de manera más seguida, pero les prometo continuar, y actualizar tan pronto como me sea posible. Oh, y también, podrán notar que ya casi terminando el capítulo me apresuré demasiado a cortarlo por fin, porque la verdad ya estaba ansiando, con todas mis fuerzas poder terminar con Punk Hazard para comenzar a escribir el arco final de la historia, con mayor libertad. No estoy segura de cuantos capítulos queden de aquí en adelante, eso ya será de como la vaya alargando, según vaya escribiendo.
El ejemplo claro de ésto es que Punk Hazard me quedó mucho más largo de lo que yo hubiera querido, pero bueno... Por fin lo terminé, y ya el final no era demasiado relevante, por lo que lo resumí lo más que pude, ahora, sin más, espero que disfruten el capítulo, y a partir del siguiente ya todo va a ser, de acuerdo a ideas originales, en donde me desviaré de la historia original de Oda, para comenzar con lo que yo tenía planeado desde como el capítulo 4.
PD: Si tengo algún error ortográfico, o me fallo demasiado la gramática en partes me disculpo de ante mano, esto lo escribí en la madrugada, y pude haber cometido fallos debido a eso, pero, ya me encargaré de revisarlo más tarde y corregir errores. De hecho, ahorita con las 4:15 de la madrugada. (Siempre encuentro algunos xD)
Capítulo 10.
Adiós Punk Hazard.
Luffy estaba furioso, después de que aquél dragón Momonosuke le contara a detalle todo lo que Ceasar hacía con los niños, no había podido evitar que su sangre comenzara a hervir. Definitivamente algo estaba mal, demasiado mal con ése podrido mundo, había gente que de verdad se merecía una buena paliza, él no comprendía como podía haber personas con tanta obscuridad dentro de sí mismos.; Y, es que él, era un ser bastante tolerante y alegre que era incapaz de guardar rencores. Incluso con ése infeliz de Kurohige, o con Akainu, era cierto que solo recordar a ésas dos personas lograba que empezara a sentir una enorme frustración, tristeza y rabia, pero ni aún con todo eso se sentía capaz de odiar.
Momonosuke había quedado inconsciente hace tan solo unos instantes, por lo que él había comenzado a escalar la pared haciendo hoyos en la misma para formar apoyo y poder subir, mientras al dragón lo había puesto sobre sus hombros como si de una bufanda rosada se tratara. Mientras subía, recordó la cara de Law, quien le había dicho que su objetivo en ésa isla era la de secuestrar a Ceasar, pero en ése momento a él se le había ido todo deseo de cumplir con aquello, lo único que quería hacer era poder patearle el trasero.
Zoro caminaba a pasos lentos detrás de la arqueóloga, no sabía porque ella estaba actuando de ésa manera con él. Sabía que Robin era una mujer muy seria y callada, sin embargo en ésa ocasión podía sentirla mucho más cortante de lo usual. Ésta normalmente se divertía fastidiándolo con algún comentario sarcástico que pudiera venirse a su cabeza, pero en ésa ocasión no quería ni hacer eso.
Tashigi ya se había puesto de pie, caminaba por su cuenta a tan solo unos pasos de distancia del peli verde, ella podía notar a la perfección, la preocupación latente en el rostro del espadachín, cosa que la fastidiaba demasiado, porque entendía cual era la razón por la que éste estuviera de ésa manera. Ella había sido rechazada hace tan solo unos instantes, y lo peor es que no podía echarse a llorar debido a su propio orgullo, o tal vez había algo más, algo que la obligaba a no rendirse, y eso, era tal vez su esperanza de que Robin sentía atracción por mugiwara, o por lo menos eso es la impresión que a ella se le había quedado.
El peli verde le había dejado muy en claro, que el ya sospechaba que ella se hubiera fijado en su capitán, de modo, que si realmente era cierto, entonces los dos estaban arriba del mismo barco, el cuál iba en la dirección a la isla del "corazón roto". Era probable que después de un tiempo Zoro por fin pudiera olvidar ése amor no correspondido y en ése momento pudiera verla de alguna otra manera... No... Eso no era cierto, quizás solo se estaba haciendo demasiadas ilusiones, eso no cambiaba para nada la realidad, un marine y un pirata no podían estar juntos. Él era un hombre cuya cabeza valía 120 000 000 millones de Berries, ésa era una cantidad extremadamente alta, la cual ya le quedaba corta, comparada con lo extremadamente poderoso que debía de ser actualmente, a comparación de hace dos años; Y ella... Pues ella era una marine, y si realmente quería estar junto al cabeza de alga, eso significaba que tendría que renunciar a su puesto en la marina, ya que estar relacionada con el segundo al mando del temible mugiwara, no era bien visto por la sociedad.
Ella incluso, tenía aquél anhelo inminente naciente en su pecho de poder capturar a aquella loca tripulación, que venía siguiendo desde Loghetown junto a su superior Smoker, porque ella al igual que el albino, sentía una enorme rivalidad con ellos, y para que negarlo. Aunque al principio se había negado rotundamente, a la idea de tomar alguna clase de cariño con piratas, conforme fue avanzando el tiempo, les fue tomando respeto. Después de todo fueron ellos los que ayudaron a la princesa Nefertari Vivi a detener la rebelión que se había formado en Arabasta, ella en ése momento no pudo ser de ayuda debido a su debilidad, había sido frustrante... Demasiado frustrante, el no poder haber tomado una elección más que darles soporte, en no haber podido derrotar a Crocodile, ni haber detenido la bomba que los amenazaba. Al final la marina se había llevado el crédito de una batalla que nunca gano, demostrando lo arrogante que eran los hombres que estaban al mando, ése día ni ella, ni Smoker, aplicaron su justicia. En aquél momento quien hizo ésa justicia fue la tripulación de los mugiwara, fueron ellos quienes se estuvieron enfrentando con Baroque Works todo ése tiempo, quienes descubrieron la verdadera identidad de Mr. 0.
En ése entonces Roronoa salvó al "cazador blanco" de morir ahogado, aunque claro, éste simplemente había seguido las ordenes del capitán. Esa era una de las cosas, con las que, aunque le costara admitirlo, estaba agradecida con aquél hombre.
Y ahora, se encontraban en Punk Hazard, después de todo ése tiempo de no verse, peleando contra Ceasar Clown, quien era culpable del secuestro de los niños. Gracias a que los habían seguido hasta ahí, se habían dado cuenta de que su capitán Vergo, se trataba de un maldito pirata que se había infiltrado en la marina desde hace ya bastantes años. Gracias a "Kuroashi", sus subordinados estaban a salvo, a salvo de morir de Vergo, a salvo de morir por el veneno mortal. Y gracias a Zoro... Ella no había perdido el brazo, por la mordida que Monet le había dado.
Al principio no había entendido la razón por la cual Smoker había decidido seguir con tanto esfuerzo a ésa tripulación pirata en especial, cuando normalmente prefería quedarse en Loguetown, limpiando el lugar de los principiantes que querían salir al Grand Line. Pero, ahora lo comprendía, ellos eran bastante peculiares, además de que efectivamente, se habían convertido en un verdadero "peligro", tenían compañeros extremadamente fuerte, en especial, el ya tan famoso "trío monstruoso", pero aún así, aún con toda su fama de busca pleitos, había algo en ellos que te impedía odiarlos, no sentía que en ellos hubiera realmente maldad, simplemente un deseo enorme por la libertad.
Tashigi miró nuevamente al marimo, quien tenía el humor bastante bajo, debido a la arqueóloga, y dado que su superior no se encontraba cerca, aprovechó para acercarse más al hombre, lo miraba de reojo mientras corrían. Miró a su derecha, tenía unas ganas enormes de prendarse al brazo del chico, pero sabía que ése no era momento para andarse con tonterías, sus vidas estaban en peligro y tenían que ir rápidamente al edificio R, además... Era demasiado vergonzoso, y más frente a sus subordinados.
A Sanji, sin embargo, eso no parecía molestarle para nada, ya que al momento, la levantó en brazos al estilo nupcial. Ella se sonrojo un poco, ya que nuevamente estaba siendo avergonzada, ella no era una mujer delicada para que la tuvieran que andar cargando, era una luchadora, había entrenado fuertemente prácticamente toda su vida, y aunque estuviera lastimada, ella no lo consideraba como un impedimento para nada. Sin embargo no dijo nada, porque, muy en el fondo, tenía el deseo de que el espadachín se pusiera, aunque sea mínimamente celoso de aquello. Pero éste ni siquiera le estaba prestando atención, de manera que se molesto, y en un rápido impulso golpeo al rubio en el rostro para que la soltara, logrando que la nariz de éste comenzara a sangrar, pero no se veía nada molesto, eso se podía saber gracias a sus ojos que estaban en forma de enormes corazones. A continuación se bajó, y se abalanzó a la espalda de Zoro, sujetándose fuertemente con sus piernas rodeando la cintura masculina, y ahorcándolo literalmente, ya que para no caer se había aferrado fuertemente a su cuello en un, muy incómodo abrazo.
- ¡Qué demonios haces, mujer!
- ¡Maldito Roronoa, te haré pagar por todo lo que me has hecho!, ¡Mentiroso!, ¡Estafador!, ¡Criminal! - Ella lanzaba una enorme serie de insultos mientras aferraba el agarre, estrujando al pobre hombre quien ya comenzaba a ponerse azul, desquitando de ésa manera, todos los sentimientos mezclados que estaba sintiendo.
Los subordinados de la marine, se sorprendieron un poco ante aquello, pero no dijeron nada, ya que ellos sabían de la rivalidad que existía entre ella y el Ex-cazador de piratas. Robin, sin embargo estaba que le ardía la sangre, los celos y el enojo eran claramente visibles en ella, su respiración se había hecho demasiado pesada, y aquella punzada de dolor no dejaba de atravesar su pecho, tenía unas ganas enormes de ir a ése lugar para decirle una serie de cosas a ésa atrevida, sobre las reglas que tenía que acatar para acercarse a SU, espadachín, pero... En eso recordaba aquél beso, lo cual le hacía pensar si Zoro realmente sentía atracción por esa mujer.
No sería tan extraño, ya que ella también era una espadachín, lo cual era una muy buena ventaja tratándose del peli verde, quien se volvía loco cuando se tocaba cualquiera de esos temas. Además, a ella la conocía de antes, aunque eso no significara demasiado, ya que si hablábamos de tiempo, las ocasiones en las que se habían topado frente a frente eran demasiadas pocas, a comparación al tiempo en el que ellos habían viajado juntos diariamente, desde que se uniera a la tripulación. Aunque, eso en ése momento, ella no podía razonar claramente, debido las otras tantas emociones que la estaban volviendo loca.
Su cabeza no dejaba de formular uno y mil pensamientos acerca de él... Pensaba que si realmente, él sentía algo por ésa mujer, entonces no podría ir a reclamarle, porque se enojaría con ella, y por muy posesiva que fuera, no podía aclamar algo que aún no le pertenecía, por mucho que deseara poder hacerlo. Miró hacia atrás con expresión dolida, sin embargo tuvo que volver a su expresión de poker cuando sintió la mirada preocupada del marimo, quien había notado aquello.
Luffy había hecho explotar el depósito de basura, cuando por fin pudo salir de aquél obscuro lugar, había unos cuantos subordinados de Ceasar alrededor, apuntándolo con armas de manera que según ellos parecía "amenazante", sin embargo, solo hizo falta que soltara una pequeña porción de haki para que todos cayeran al suelo inconscientes, sacando espuma de sus bocas como si de perros rabiosos se trataran.
Solamente dejó a una persona consciente, al cual se acerco con pasos lentos, mientras lo fulminaba con la mirada, logrando que aquél hombre robusto, comenzara a temblar. Podía sentir como si estuviera siendo presa de alguna clase de animal salvaje, aquél poder que el morocho había dejado salir, le había dejado un tremendo escalofrío en la espalda, que aún sentía fresco. Se sentía como un pobre cordero a disposición de un lobo hambriento. Quería huir, quería escapar en ése maldito instante de ahí, pero el mismo miedo lo había paralizado por completo. Además, sentía que si se movía aunque fuera un milímetro, aquella bestia se lo comería entero, de manera aún más dolorosa. De manera que solo esperó hasta que éste se pusiera frente a él.
- ¿Y Ceasar?
- Yo-yo-yo... ¡Yo no sé nada!
Pudo notar como el capitán de aquella tripulación de locos soltaba un pesado suspiro, para guardar silencio por unos instantes, él no pudo evitar tragar duro, al sentir aquella tención en el aire, la mirada de aquél hombre se encontraba tapada por aquél distintivo sombrero de paja que siempre le acompañaba a todos lados. De pronto lo agarro por la ropa, de manera brusca. Con la mano derecha lo acerco a su rostro pegando frente con frente, mientras lo fulminaba con la mirada, sus ojos estaban desorbitados por la ira, no tenía paciencia en ése momento y todo mundo sabía que no debías hacer enojar a Mugiwara no Luffy. Aquél subordinado pudo sentir como por momentos había dejado de tocar el piso. Se encontraba suspendido levemente en el aire, Luffy lo había levantado como si se tratara de la persona más ligera del universo, aún cuando era una persona bastante robusta, dándole una mínima idea de cuanta fuerza física tenía aquél mocoso.
- ¿Y Ceasar? - Volvió a preguntar ésta vez con voz más ronca dejando al hombre helado.
- Si... Si... Sigue todo derecho y te encontraras con el sector "R".
- Ya veo... - Abrió su puño dejando caer al hombre, para después comenzar a caminar en la dirección indicada. - Comprendo...
Smoker se encontraba tirado en el piso, estaba ensangrentado y tenía el cuerpo bastante mallugado. Había pasado ya algún tiempo en el que había comenzado a pelear con Vergo, pero él era demasiado fuerte, le estaba costando demasiado trabajo hacerle frente. Además de que, le estaba costando mayor trabajo enfrentarse contra alguien que él en algún momento había respetado, razón por la cual, no podía dar el 100% de sí mismo.
Trafalgar Law se encontraba en alguna rincón de aquella habitación respirando de manera agitada, él también había peleado hace tan solo unos momentos, sin embargo no podía hacer gran cosa debido a que su oponente tenía en posesión su corazón. Ése era el verdadero problema, tenía que encontrar alguna manera de recuperarlo, tenía plena confianza en sus habilidades, él había entrenado como un loco en todo ése tiempo después de la derrota total en Shabondy, aunque claro, su esfuerzo se veía claramente en su cuerpo, el cual a comparación de antes, estaba más marcado y esculpido.
Él podía derrotar a ése farsante de marine, pero lo primero que tenía que hacer era recuperar su maldito corazón. De manera que en ése momento solo se encontraba observando al cazador blanco, pelear como un pobre loco, éste se había enfurecido cuando su "superior", le había dicho que había lastimado a algunos de sus subordinados.
Smoker había comenzado a esparcir humo por todas partes, él moreno por su parte, había bufado un tanto molesto. Era obvio que esparcir su habilidad de la fruta del diablo de aquella manera contra un usuario de haki, no era la opción más inteligente de todas, pero no podía hacer mucho, ya que en ése momento dependía de ése hombre. Sin embargo, su mala impresión se había visto obligada a desaparecer en el mismo momento en el que se dio cuenta de que su corazón estaba devuelta en sus manos, dándole a entender a Law que el objetivo del albino desde un principio había sido ése.
Trafalgar soltó una sonrisa de lado mientras se ponía de pie, había escuchado claramente el grito de aquél marine que le había prestado su ayuda, exigiéndole que acabara con ésa absurda batalla de una vez por todas, y él por supuesto estaba dispuesto a obedecer aquella petición. Él sabía que joker, mejor conocido como Donquixote Doflamingo, uno de los shichibukai, estaba escuchando absolutamente todo a través de un Den Den Mushi, después de todo ése hombre loco, nunca se perdería la oportunidad de escuchar como asesinaban a alguien, ¿Por qué se "perdería" de la diversión?
Su objetivo en ése lugar era destruir la fábrica de SAD, la cual era una substancia líquida que el maldito de Ceasar creaba, la cual era la fórmula para crear Akuma no mi, artificiales de tipo Zoan, que Doflamingo vendía a través de todo el Nuevo Mundo, él tenía toda la intención de armar una completa revolución, para vengarse de ése mal nacido.
Después de dar un amplio discurso, del porque en ésa ocasión lo único que obtendrían sería la derrota, en un solo corte cortó a Vergo quien, por cierto tenía el cuerpo completamente cubierto del "haki de armadura". Pero no conforme con eso, hizo un corte limpio que atravesó todo el edificio, logrando así romper el primer engranaje que necesitaba para llevar a cabo su plan.
Luffy, había llegado ya al edificio "R", había visto con claridad como aquél maldito de humo estaba golpeando a uno de sus subordinados, acción que no hizo más que echarle leña al fuego. Momo ya había despertado, por lo cual él le había pedido que se apartara, para que pudiera estar a salvo. A continuación, atacó al hombre con uno de sus ataques poderosos, logrando que éste saliera volando del lugar.
Ceasar había ordenado a sus subordinados, quienes lo estaban observando desde la sala de control, que dejaran entrar el gas a aquella habitación para continuar con el experimento en vivo, el cual estaba siendo grabado y presentado a algunas de las personas más importantes en el bajo mundo, como presentación para armas. Y claro, los pobres hombres, quienes tenían a su master, encima de un pedestal, ya que éste había fingido ser su salvador, cuando realmente fue él quien ocasiono el incidente de hace algunos años, en el cual culpo de todo a Vegapunk, habían dejado entrar el gas, confiando plenamente en que el master no dejaría que nadie muriera.
Gran error cometieron, cuando aquél hombre al que tanto respetaban, empezara a convertir a todos en unas extrañas figurillas, que parecían echas de cera, en aquél momento, cuando absorbió el gas venenoso y su cuerpo comenzara a convertirse en un tono purpura, en aquél momento en el que su figura se deformó a la de un monstruo. Fue cuando éste demostró su verdadera naturaleza, gritando a todo pulmón que él solo había usado a sus subordinados como peones, que no los consideraba más que como unos simples perros, unos sujetos de experimentación que el podía usar a su gusto.
Luffy estaba más que arto de escuchar a ése hombre hablar, de manera que comenzó a correr hacia uno de los pasillos, con el objetivo de tomar impulso para el ataque que realizaría. Había tenido mucha paciencia considerando que Ceasar no se había callado la boca desde que él apareció. Primero se había burlado de él, luego lo había subestimado, pensando que él se acobardaría solo porque estuviera siendo protegido por un shichibukai y un yonkou, ¡A la mierda los yonkou!, el siempre, todo su viaje había luchado con personas así, con personas que en muchas ocasiones lo habían superado en fuerza, pero que él pudo derrotar gracias a su perseverancia, a su fuerza de voluntad, dando todo de sí, desperdiciando sudor y sangre ¿Y todo por qué?, pues claro, por sus amados nakamas, siempre por ellos. Ellos eran su preciada familia, y él no permitiría que nadie dañara a su familia. Es por ésa razón que no podía perdonar a tipos como él, personas que jugaban con los demás, que trataban a la gente como si se tratara de objetos. Él se encargaría de patearle el trasero, para enseñarle una buena lección.
Usopp había entrado a una habitación, que había resultado ser la sala de control, en el momento se había ocultado, pero al ver como aquellos hombres habían sido traicionados, ya no le había importado nada y había mostrado la cara. Ahora se encontraba exigiendo, que le entregaran las esposas de kairouseki, y que le dijeran como usar los controles, ya que sus amigos necesitaban su ayuda para encontrar ése lugar.
Los subordinados de Ceasar, quienes estaban demasiado lastimados, no hacían más que apuntarle con sus armas al narizón, buscando de ésa manera desquitar su tristeza con alguien más, y, en un intento de hacer sentir a otra persona igual de miserable, comenzaron a burlarse de Luffy, diciendo que éste los había abandonado, que se había echado a correr, dejándolos atrás. Logrando que Usopp se enojara.
- Oye... Oye... ¿Te atreves a insultar a mi capitán frente a mí?
El chico de goma en ése momento había dado la media vuelta, mientras comenzaba a inflar ambos brazos activando la tercera marcha, para después echarse correr de vuelta a donde estaba su objetivo, mientras reforzaba sus manos con haki de armadura.
- Si él fuera el tipo de persona que huye... Las cosas serían mucho más fáciles para mí. - La voz del narizón se escuchaba alrededor de toda la habitación, de manera seria y profunda, logrando llegar a los presentes de alguna manera inexplicable, que los llenaba de esperanza por alguna razón. ¿Y quién no sentiría esperanza, cuando ve a un hombre frente a él con aquella mirada llena de decisión y confianza plena?, alguien que no tuviera una confianza ciega en una persona jamás sería capaz de poder verse tan varonil. - Hubiera escapado mucho antes que él... Pero... Pero, sin importar la situación, Luffy siempre cree en nuestro poder... - Levantó la mirada mientras los apuntaba con su arma. - ¡Y es por eso que estamos dispuestos a responderle con nuestras vidas!
Luffy ya había lanzado su feroz ataque contra Ceasar, quien ahora era un enorme monstruo de humo purpura, con cara de asesino. Las manos de ambos habían chocado, logrando que una ráfaga de aire se esparciera por el lugar debido al impacto. Las manos del capitán se estaban volviendo blanquecinas debido al veneno, sin embargo en ningún momento su expresión se veía distorsionada, seguía igual de decidido que siempre. Aunque el pensamiento de que el chico de goma perdiera había vuelto a causar temor en los subordinados.
- ¿Qué vamos a hacer ahora?, no podemos ganar...
- ¡Sí, ganaremos! - Continuó Usopp. - Ustedes... Ustedes también tienen que confiar en nuestro capitán... Ceasar es el tipo de persona que él más odia.
Justo en ése instante el cuerpo de Ceasar Clown salió volando, rompiendo puerta tras puerta en el trayecto. Lo más patético es que segundos antes de la derrota, había comenzado a llorar cual niña, aterrorizada por el enorme poder de su oponente y había intentado que él se uniera como su subordinado. ¡Vaya chiste!, ¡Luffy no era subordinado de nadie!, ¡Luffy quería ser Rey Pirata, para ser libre!, nunca le serviría a nadie.
Con aquél hombre derrotado, el monito de goma por fin pudo respirar tranquilo de nuevo, aquél golpe había sido más que suficiente para descargar su ira, sabía que debió de haberle dolido demasiado. Minutos después llegaron los miembros de la marina junto a Nami, Zoro, Robin y Sanji al lugar, guiados por las instrucciones del tirador, quien los estaba guiando gracias a las cámaras.
Momentos después había llegado Smoker junto a Law, para el alivio de Tashigi, quien desde que el albino se había marchado, se encontraba tremendamente preocupada... Bueno, por lo menos cuando su cabeza no estaba divagando en alguna otra parte. Los únicos que faltaban ahora era, Brook y Chopper.
El pequeño reno ya había terminado de darle tratamiento a Mocha, ya hora estaban corriendo hacia el edificio "R", junto al esqueleto a quien se habían encontrado en el camino, éste estaba gritando como desquiciado totalmente asustado debido a que Kinemon se había convertido en cera, al ir corriendo de vuelta al humo debido a que quería rescatar a su hijo.
No pudieron preocuparse demasiado por aquello debido a que el humo comenzaba a alcanzarlos. Los niños, los subordinados de Ceasar, el G-5, y casi todos ya se encontraban dentro de un enorme recipiente metálico, que sería lo que usarían como vía de escape. Los únicos que faltaban de abordar eran los mugiwara.
Trafalgar por su parte estaba más que desesperado, por salir de ahí de una buena vez, no entendía porque estaban perdiendo el tiempo, hasta que se dio cuenta de que estos estaban esperando fielmente a que todos los integrantes de su tripulación regresaran sanos y salvo. Eso logró que, aunque no lo quisiera admitir, se asombrara por unos instantes, y ¿Por qué no?, admirara la confianza plena que esas personas se tenían mutuamente.
Claramente, estos llegaron justo un instante antes de que el humo pudiera alcanzarlos, junto con el equipo médico de la marina faltante. Y, sin hacerse esperar se dio el escape, Law estaba de muy mal humor, no porque la tripulación de los sombrero de paja los hubiera retrasado unos minutos, si no porque el idiota del capitán, había mandado a volar a la persona que se supone debía de secuestrar. Ése paso era clave, y si Ceasar llegaba a escapar, de verdad que no dejaría que ése mocoso saliera ileso.
Lo que vino a continuación fue realmente rápido, que ya no hace falta extenderse más con la narración para que quede claro.
Monet había sobrevivido al ataque de Tashigi y se había contactado con Doflamingo para avisar de la situación. Éste le había ordenado a la mujer arpía que presionara el botón de auto destrucción, para que ésos piratas murieran junto con ella, y por supuesto, la mujer había aceptado gustosa, ya que el respeto que le tenía a Joker llegaba a niveles inimaginables. A la vez Ceasar Clown quien estaba tirado en alguna parte de la isla todo golpeado y con la nariz rota, había realizado un último esfuerzo para vengarse de alguien, de manera que había sacado el corazón de Smoker, el cual le había entregado Trafalgar hace unas horas atrás. Y sin más, lo había acuchillado, dispuesto a por lo menos matarlo a él, pero lo que no se esperaba es que el "Cirujano de la muerte" hubiera intercambiado el corazón de Smoker por el de Monet. De manera que a quien termino asesinando el hombre de humo fue a la peli verde, mientras que el shichibukai ya le había entregado su corazón al albino.
Cuando estaban cerca e salir a la superficie, Nami se coloco enfrente para poder provocar una ráfaga de viento que pudiera apartar el humo venenoso, abriéndoles paso de ésa manera. Afuera se encontraron con Franky quien estaba dentro de un robot gigante que tenía su forma, éste había derrotado a dos personas que habían llegado a atacarlo, los cuales habían resultado ser Buffalo y Baby 5, quienes al parecer eran también parte de la familia de Joker.
Estos habían realizado un último esfuerzo para escapar con Ceasar, sin embargo Nami y Usopp, fueron quienes los detuvieron, recuperando al secuestrado, a quien a continuación le colocaron las esposas de kairouseki, que los subordinados traicionados del master le habían entregado al narizón.
Después de eso, una paz momentánea se había vuelto a formar en el ambiente. Law se encontraba dándole tratamiento a los niños, para sacarle cualquier substancia tóxica que tuvieran en sus diminutos cuerpos, utilizando la habilidad de su fruta del diablo a la perfección. Sanji por su parte estaba cocinando un rico estofado para realizar un festín, como los que siempre tenían después de haber ganado alguna batalla.
Brook, accidentalmente había roto el cuerpo de cera de Kinemon, el cual por el impacto había logrado que el samurai recuperara la consciencia, todo ése tiempo había estado vivo, pero inmovilizado. La marina a su vez se dio cuenta de que sus compañeros, que habían sido alcanzados por el veneno tenían salvación por lo que regresaron a la isla para rescatarlos, usando unos trajes especiales contra el gas.
Momonosuke por la impresión de ver a su padre había recuperado su forma humana, logrando así un encuentro bastante conmovedor, como era de esperarse una fiesta al estilo de los mugiwaras, no se hizo esperar. Todos bailaban, cantaba, comían y Law... Aunque no lo aceptaba, estaba disfrutando de ser parte de aquellos maniáticos con los que se había aliado. Nami había llegado a un acuerdo con Tashigi para que ella se llevara a los niños, y aunque al principio la peli naranja, se había negado rotundamente a aceptar, había terminado por hacerlo al darse cuenta de que la peli azul era una noble marine, justo como su madre Bellemere lo había sido cuando estaba con vida.
Los piratas se despidieron de los niños, quienes se fueron primero en uno de los barcos que eran parte de la isla, el cual Franky había ayudado a arreglar, los pequeños le agradecieron a sus salvadores de todo corazón, entre lágrimas y mocos tendidos. El G-5 también había comenzado a llorar, debido a que después de todo eso, les resultaría imposible odiar a los mugiwara, ya que sorpresivamente, en aquél viaje, se habían dado cuenta de que ellos no eran tan malos como los rumores decían.
Antes de que la mujer marine se marchara, se había quedado de ver con Zoro por una última ocasión, no había sido nada serio, simplemente había sido un breve encuentro, que la peli azul había querido, para poder poner sus sentimientos en orden, quería que la volviera a rechazar, para que ella pudiera olvidar todo eso que había empezado a sentir por él. Quería comenzar de nuevo, quería enamorarse de alguien más, ya que sabía que su amor por el espadachín era imposible, y no lo decía por Robin. Simplemente... No podía ser de ésa manera. Claro que la arqueóloga solo vio ése encuentro como otro acontecimiento, más el cuál sumaría a su lista de cosas en las que le guardaría rencor a el despistado hombre.
De ésa manera la tripulación de los sombrero de paja, junto con Trafalgar Law, zarparon de nuevo, para continuar con su aventura, mientras Smoker sólo los miraba a distancia, jurando que algún día los atraparía, dando así por terminada por fin Punk Hazard.
Continuara...
Agradecimientos:
Tomoyo: Siento haberte hecho esperar demasiado, pero ya sabes... Yo y los resumenes, ¡Pero soy feliz!, ya por fin termine Punk Hazard.
Anonima-Traumada: Bueno, pues la buena noticia es que ya no voy a tener que seguir redactando resumenes porque ya por fin termine con éste arco de historia, y solo falta redactar el siguiente arco completo, el cual se compondrá ahora sí, meramente de puras ideas mías.
Luffy Ketchum: Sí, xDD, así es él, siempre olvidándose de lo principal, por eso lo amo tanto. Y tranquila, que Mocha está sana y salva, gracias al tratamiento de Chopper y Law.
LucyNamiKagome: Muchas gracias por preocuparte, pero no te angusties, no le tomo importancia a lo que ésa persona pueda comentar sobre lo que escribo, porque es gracias a los lectores que me apoyan que yo sigo haciendo lo que hago, es lo que verdaderamente importa. :)
Kaoru likes One Piece: Perona la tardanza TT-TT, enserio, no tienes idea de como me ha costado terminar éste capitulo, pero lo hice. :D, soy feliz.
nami: Tranquila, al principio sus comentarios me molestaban, pero después deje de darle importancia, y pues así las cosas son mejores, porque no te afectan en lo más mínimo, oh y lo de darle celos a Luffy con Law. Tranquila, tenía pensado hacerlo desde un principio. xDD Y acerca de lo que dijiste del lemmon... Mmmm, la verdad no estoy segura, yo no tenía planeado escribir algo así, a decir verdad nunca en mi vida he escrito lemmon, así que siento que si lo hiciera, me quedaría un total desastre, pero no estoy segura. ¿Quieres leerlo?, si realmente lo quieres, en el próximo capítulo puedo anunciarlo, antes de comenzar, para pedir su opinion a mis demás lectores, y si muchas personas lo quieren, podría intentar escribirlo, pero sería ya hasta el final de la historia obviamente.
luna: Perdón por la tardanza, actualice tan pronto como me fue posible, pero por fin lo hice, espero que éste capítulo haya valido la pena, por lo que esperaste. Y si no es así, espero compensarte con lo que sigue.
