De acuerdo, compañeros y compañeras esto ya se está acercando a la recta final. Damos muchas gracias a todos los que nos han apoyado regalando un poco de su talento para adornar este maravilloso proyecto. Esta historia es la tercera colaboración de Nana, un songfic acerca de una pareja muy realista, especial y que además es canon. Disfruten la lectura.
Disclaimer: Todo es propiedad de Mr. Warburton por encargo de Cartoon Network Studios.
Don't want an ending.
Writing operativo:
TsugiriNana
Aquellos días se hacían cada vez más y más pesados, no había ni un solo momento en que los chicos no desearan que esto jamás terminara, pero los cuatro agentes sabían perfectamente que mañana tendrían que decir adiós, todos, exceptuando a uno.
Un joven chico que no dejaba de mirar por la ventana de su habitación, esa noche todos decidieron reunirse en la casa del árbol una vez que los adultos se fueran a dormir pero él, que parecía rendirse al hecho de no hacerlo, no quería tener que enfrentarse a una despedida, no deseaba decirle adiós.
"No quiero que esto termine"
Repetía constantemente en su mente y a pesar de todo, deseaba poder jugar con ella una vez más, antes de que todo tuviera que desaparecer, no dejaba de pensar en ella, en esa chica de piel morena y ojos profundos.
"¿Cuándo fue que me enamoré de ti?"
Suspiraba con mucha resignación y anhelo, dentro suyo deseaba que la mañana no llegara jamás, que el tiempo se congelara solamente para poder pasar un rato más en su compañía, deseaba poder salir de su casa, correr a la suya y decirle todo pero no, tenía miedo, miedo de no ser correspondido.
"Si eso pasa lo olvidaré"
Se repetía solamente para darse el consuelo de algo que quizá no podría nunca hacer, Hoagie sabía perfectamente lo que su compañera sentía hacia su exlíder y no la culpaba, después de todo él era grandioso y por algo fue elegido para pertenecer a Los Chicos del Barrio Galácticos, sin embargo, estaba molesto, cansado de ser siempre el Número Dos.
"Quiero ser el número uno en tu corazón"
Aquellas palabras que resonaban en su corazón se fundían ahora con la letra de una canción que sonaba en la radio esa noche, era una canción diferente a la habitual programación, resonaba en la mente y alma del joven agente que tirado en su cama ahora, solamente miraba al techo soñando con la letra de esa melodía.
Agarró suficiente aire y fuerza para levantarse de donde estaba, con el puño aferrado a su alma se cambió de ropa, se puso su gorra y lentes de aviador que le caracterizaban, se miró al espejo notando cómo aquella ropa que antes le quedaba justa ahora parecía sobrarle de algunos ángulos, sí, había cambiado, ya no sería más "el número dos".
Escuchando el timbre de su casa supo de inmediato de quién se trataba.
"Pasaré por ti para ir a la casa juntos, así dejamos a los tórtolos solos"
Recordó el mensaje que le envió esa mañana, la chica de la cual ahora estaba enamorado, su líder y su inspiración, aquella que lloró mil noches por alguien que no volvería jamás, y que él solamente se dedicó a ser su hombro, su amigo, su consuelo y ya.
"Nunca más"
Se dijo con fuerza para sus adentros y con paso firme caminó hasta la puerta de su casa, sabiendo que cuando la abriera ahí estaría ella, ¿qué haría cuando la viera?, ¿qué le diría?, todo estaba siendo apresurado, pero como aquella letra le dijo "estamos fuera de tiempo" y eso era, debía aprovechar ahora o jamás volvería a tener una oportunidad.
"Mañana tú ya no estarás"
A cada paso que daba solamente recordaba todo, todas las aventuras vividas a su lado y cuantas veces pensó que no podría quererla más de lo que la quería, de cómo fue tan tonto en no darse cuenta antes, en no decírselo antes y dejar callar a su corazón. La canción resonaba en su cabeza junto a aquellas imágenes como una película en cámara lenta.
"Al menos dime que no me olvidarás"
Sí, cada paso y cada palabra eran como si viviera dentro de él, como si lo proyectara y caminara dentro de un set de grabación, su propia canción, su propia película de un final que él no quería que llegara, pero si habría que llegar entonces, no sería un cobarde nunca más.
Llegando al clímax de la dichosa melodía, al umbral del principio del final, aquello que no podía evitarse pero que se atesoraría por siempre, abrió aquella puerta.
—Te tardaste, ¿qué estabas haciendo?...
Pero antes de siquiera dejarla continuar, dio el paso decisivo. Estaba consciente de que no habría forma de que ella no podría ser suya en una sola noche, lo estaba, pero aun así deseaba que ese instante se quedara en alto total, deseaba el tiempo parar y que las manecillas no caminaran más, recoger cada hoja del calendario solamente para tener más tiempo, y justo como empezó así terminó.
Ella se separó y le miró sonrojada y sorprendida, con ligeras lágrimas en los ojos, él solamente quieto, esperando su respuesta, esperando no ser lastimado pero si eso pasaba estaba listo quizá para poder decir adiós y si no, entonces simplemente no la podría soltar jamás.
—¿Qué haces? —Número Cinco soltó una risa nerviosa apartándolo de ella, cubriendo su rostro con la gorra.
—Yo, perdón…yo —Número Dos por fin reaccionó y a pesar de querer retroceder, su corazón dijo "no"—. Perdóname Abby pero esto es lo que siento, ya no quiero ser solamente tu amigo—, dijo quitándose los lentes para que ella pudiera ver su mirada sincera, aquella mirada valiente que le decía la verdad—. Te quiero Abby.
Ella le escuchó sorprendida, podía sentir y escuchar a su corazón latir a mil por hora y a pesar de su confusión se acercó nuevamente a él, tomándole del rostro.
—Te tardaste.
Como final de película romántica en el que ambos protagonistas finalmente declaraban su amor abiertamente al mundo entero, sonaba en coro bajo una canción que sería parte de ellos y de su última noche juntos, una canción para decir adiós aunque dentro suyo las lágrimas ya no aguantaran más.
Ambos se besaron y abrazaron con fuerza, esta vez volvía a tenerla cerca, sentía sus lágrimas resbalar en su pecho pero ahora no era solamente su pañuelo, era algo más, algo que quizá al amanecer no recuerde jamás pero, el joven le sostuvo, recordando esa última canción.
"No importa si me pierdo, buscaré la manera de volver a esta noche junto a ti"
Tras calmarse y hacerla reír con sus chistes tontos, alegre de verla sonreír, tomó su mano y juntos caminaron a la casa del árbol, a paso lento, medido y mirando las estrellas que pronto se desvanecerían, ella le apretaba fuerte y él la tranquilizaba, sí, era un adiós, pero, no para siempre.
Fin.
N.A: ¡Aaah! Chicos realmente la idea de hacer un songfic para este reto de aniversario me llegó con las historias de Hinagy-sama, y sí, use una canción de Sam Tsui para esta hermosa historia, sé muy bien que la ship no es de las favoritas pero igual quise hacer algo de ellos ya que no hay mucho material, que a pesar de que sí, son canon y sí, yo sé que lo canon es un poco aburrido, igual se me hace genial hacer una mención especial y más porque la canción definitivamente me inspiro a escribir sobre este par, espero que a ustedes les guste y por favor, léanla escuchándola, les gustara. La canción se llama "Don't want an ending" de Sam Tsui, y ¡feliz aniversario!
