Aquí estoy yo nuevamente... TT-TT Estoy segura de que ya nadie me recuerda. Bueno... Aquí van mis explicaciones, en primer lugar he estado ocupada con la escuela, he tenido que leer varios libros, entre tareas y la búsqueda de una actividad extra para realizar por lo que me he tardado tanto en actualizar y ahora siento como si hubiera pasado una eternidad desde que publiqué el capítulo anterior. También... Debo de admitir que últimamente he estado con muy poca imaginación, simplemente no me ha llegado nada a la cabeza por más que he intentado pensar lo cuál es una verdadera tortura.
Éste capítulo lo he redactado a cachos, con mucho esfuerzo para poner a trabajar a mi cabeza la cuál suele ponerse a divagar hasta porque la mosca se pone a volar a mi lado.. (Casi casi xD), bueno... En fin, aquí les traigo el capítulo, el cual siento que me quedó bastante corto pero bueno... En todo caso no tenía planeado que fuera demasiado largo.
Por cierto tengo que avisar que el final de ésta historia se aproxima. Y una vez finalizada, es muy probable que suba un pequeño especial que tratara de nuestro querido Portgas D. Ace.
Capítulo 15.
Frente a frente.
Parados en la cubierta del Sunny los Mugiwara se habían quedado en completo silencio tras aquél extraño suceso del que habían terminado siendo testigos. En primer lugar había aparecido un completo desconocido y había raptado a su amiga delante de sus narices, lo cual significaba una gran deshonra tanto para los piratas del sombrero de paja, como para el capitán de los piratas de corazón. En segundo, estaban completamente desconcertados ya que ése individuo había recibido de lleno uno de los golpes de Luffy junto con una herida mortal por parte de Zoro, ambos cargados de haki de armamento, pero al parecer no había surgido efecto, lo cual era el acontecimiento más extraño y esa era la razón por la que cada uno estaba perdido en su cabeza intentando analizar lo sucedido una y otra vez.
El único que como siempre, se había negado a pensar, era nuestro querido capitán Mugiwara no Luffy quien al dejar ir al enemigo por una segunda ocasión junto con su navegante se encontraba totalmente furioso consigo mismo. Después de todo tras ver a Nami... O el cuerpo de ésta por lo menos, había podido dar un respiro de aire fresco, sus músculos se habían relajado, porque sabía al menos que ella estaba de vuelta, la única preocupación que había tenido era el regresarla a la normalidad pero eso se podría arreglar ya después tras estar a su lado, y sin embargo de nuevo había ocurrido; Se la habían arrebatado frente a sus ojos, y él se sentía un completo estúpido por haberlo permitido.
-¡Ése maldito! - Gritaba a todo pulmón al momento que caminaba en círculos cual león enjaulado. - Waaaaaa, le voy a patear el trasero, ¿Quién se cree que es para llevarse a mi navegante?
-Tranquilo Luffy. - Respondió Zoro quien estaba igual de irritado por haber dejado escapar a la presa. - Tenemos que adentrarnos una vez más al bosque y recuperarla así que...
-¡Bien!, ¡Haya voy! - Estaba a punto de echar a correr cuando Trafalgar lo tomó por el cuello de su chaleco evitando que se marchara. - ¿Cuántas veces tengo que decirte que tenemos que formular un plan?
-¿A quién le importa? - Contestó con tono un de voz de reproche. - De todos modos tienes prisa porque tenemos que ir con Mingo.
-Bueno sí... Pero...
-Bien, lo he decidido. - Se apresuró a interrumpirlo causando una enorme molestia en Trafalgar quien siempre sufría de la indiferencia del capitán de los mugiwaras. - No quiero que ninguno de ustedes se entrometa. Es mi navegante, es mi pelea y yo seré quien le patee el trasero.
Law estaba apunto de volver a replicar ante aquello, diciendo que tenían prisa y que no podían tomarse las comodidades de dejarle solo al enemigo, pero tras soltar un pesado suspiro decidió dejarlo por la buena, ya que en todo caso, en el poco tiempo que había estado junto a ellos, había podido comprender que ése idiota de goma, nunca le haría caso a nadie, y mucho menos cuando una idea se había metido en su cabeza, por lo que aunque replicara, simplemente terminaría haciendo el ridículo por seguir intentándolo.
Zoro por otra parte también había querido replicar, no porque no estuviera de acuerdo con las decisiones de su capitán, ya que era bien sabido que si algo tenía Roronoa, era fidelidad y respeto hacia Luffy. Pero el problema es que él había tenido las claras intenciones de vengarse de ése endemoniado sujeto, quien había tenido el descaro de humillarlo; Pero nada podía hacer más que resignarse.
Llegando de vuelta a la lúgubre mansión, Dante por fin se digno a soltar a la mujer, quien en ése momento se apresuró a quitarse el polvo de su vestido al momento que fulminaba con la mirada al hombre por haber esperado justo el último momento para hacer su aparición. Ella realmente había entrado en estado de pánico cuando vio a ése hombre morocho de ojos grises con aquella expresión sádica que había logrado helarle la sangre acercarse para intentar quitarle el collar. También estaba aquella mujer de cabello negro y ojos azules, junto al hombre de extraño cabello color verde. Estaba 100% segura de que esos tres fueron los individuos que descubrieron el truco usado en tan solo unos instantes.
-Dante, ya saben lo del collar. - Dijo de manera fría mientras tomaba el dije entre sus manos.
-Ya lo sé, y es por eso que ahora no quiero que salgas de la mansión bajo ningún concepto. - Atino a contestar mientras con una de sus pálidas manos se acomodaba su largo y espeso cabello color negro el cual estaba un tanto desordenado debido a que estuvo corriendo. - Me encargaré de ellos solo.
Lydia bajo la mirada hacia el pecho del hombre el cual tenía tanto la ropa como la piel rasgada debido al ataque del espadachín. Observaba con detenimiento cada detalle de aquél corte, el cual era suficiente para haber dejado inconsciente a una persona normal. No estaba segura si era mortal o no, pero sin duda era dolorosa y profunda.
-No te preocupes, esto no es nada. - Intentó consolar el hombre.
La mirada de Lydia se obscureció de pronto, su ceño fruncido, junto con aquellos ojos carentes de calor, daba como resultado una expresión de odio profundo. Tenía ambos puños apretados, a tal grado que se enterraba las uñas en las palmas amenazando con comenzar a sangrar si continuaba haciéndolo.
Dante ante aquello se quedo en silencio, observándola de manera atenta, con una expresión empapada de melancolía, culpa, dolor y muchas otras emociones mezcladas. Tras soltar un profundo suspiro se acerco a la mujer, colocándose tras de ella para poder recargar su barbilla en el hombro femenino, a la vez que la rodeaba por la cintura. Podía sentir claramente como el cuerpo de la mujer estaba temblado levemente, de manera que ante aquello se aferró mucho más a ella en un abrazo posesivo.
-Lo siento. - Susurro por lo bajo
Tras unos momentos de silencio, el tomó la mano de Lydia entre las suyas para después colocarle un pequeño anillo de plata en el dedo anular. Ella bajó la mirada para observar con mayor detalle aquél objeto el cual se le hacía tan familiar y había adorado la primera vez que se le otorgo después de una galante propuesta de matrimonio. Cuando miró nuevamente a los ojos rojizos de Dante, éste tenía una tierna mirada cargada de amor, la cual en lugar de conmoverla, le había causado un tanto de repulsión, pero contrario a sus pensamientos ella le había regalado una enorme sonrisa.
-Bienvenida.
Tras aquél acto, ingresaron a una de las habitaciones de la mansión para que Dante pudiera cambiarse aquella ropa rasgada por una nueva. Lydia mientras tanto se dedico a subir las escaleras dirigiéndose directo a su habitación para después cerrar la puerta con seguro tras de sí, y sentarse en una pequeña silla frente a una cómoda con espejo, tomando el cepillo para cabello que se encontraba encima, para a continuación comenzar a desenredarse el mismo de una manera un tanto brusca en donde intentaba sacar todas sus frustraciones.
Al no tener resultado dejó el objeto de nuevo en su lugar para después golpear el mueble con ambos puños cerrados a la vez que pegaba su frente en éste cerrando los ojos con la mayor fuerza que le fuera posible. Su cuerpo seguía temblando debido a la ira que corría por sus venas; Apretaba fuertemente la mandíbula comenzando a rechinar los dientes mientras soltaba maldiciones por lo bajo.
Mordiendo su labio inferior hasta el punto de sangrar, decidió levantarse y regresar nuevamente al espejo de cuerpo completo, en donde observó la silueta de la muchacha de la cual había tomado posesión. Se miraba fijamente con una expresión indescifrable. El coraje, junto con la tristeza, la decepción y la lástima se entremezclaban, para al final desaparecer por completo.
Tras unos instantes comenzó a sentir un fuerte ardor en el pecho tan insoportable que cayó al piso de rodillas, podía sentir como sus fuerza empezaba a salir desprendida de su cuerpo, sentía un dolor punzante que la oprimía por dentro, más sin embargo... Aún con todo eso no soltó ni un solo grito de agonía, ni una sola lágrima, simplemente soportaba en silencio intentando reprimir todos sus sentidos.
Por otra parte, Nami quien se encontraba dormida en alguna parte dentro de Lydia, contraria a ella no dejaba de gritar invadida de agonía, ¿Qué es lo que estaba pasando?, ¿Por qué estaba sintiendo aquella agonía?, sentía que su cuerpo iba a estallar en cualquier momento, su cabeza le dolía, todas sus extremidades se sentían pesadas, de pronto la había invadido un frío invernal y tras tan solo unos segundos había caído desmayada debido al dolor.
Luffy había sido cuidadosamente tratado gracias a las insistencias del pequeño reno quien no quería dejar que se marchara antes de haber revisado, desinfectado y vendado la herida de su abdomen, y a él por supuesto... Le parecía una exageración que le dieran tanta importancia a un minúsculo rasguño, cuando en el transcurso de su viaje había recibido heridas mucho peores que estuvieron a punto de arrebatarle la vida. Un ejemplo claro de aquello, fue aquella ocasión en Impel Down cuando fue envenenado por Magellan, en donde se curó gracias a las hormonas que Iva-chan le inyectó además de su fuerza de voluntad. En ése momento, aún cuando estaba debilitado y medio inconsciente debido a la fatiga, podía recordar con claridad aquél dolor insoportable que lo carcomía por dentro, podía recordar de manera vaga, los gritos de su querido amigo Bon-chan quien se había sacrificado para que él pudiera salvar a... Bueno... Eso ya estaba en el pasado, y de nada servía recordar los traumas que ya había superado.
Sin hacerse esperar más de lo necesario volvió a salir el grupo de exploración acompañados ésta vez por el pequeño Chopper, quien como siempre demostraba su preocupación extrema por sus nakamas y ya no quería quedarse en la comodidad del Sunny después de ver como su amado capitán había regresado herido. Liderando al grupo estaba el muchacho de goma quien había regresado a aquella extraña seriedad que para nada lo caracterizaba, pero que era comprensible debido a la situación.
Trafalgar Law era quien le seguía los pasos de cerca, éste se encontraba sudando frío debido a que tenían el tiempo contado para dirigirse hacia Dressrosa, serían alrededor de las 8 de la mañana, en cuanto viera la noticia de renuncia al trono de Dofflamingo tenía que ponerse en contacto con el por medio de un Den Den Mushi para la continuación de las negociaciones. Pero claro, cuando el momento propicio se diera, tendría que asegurarse de estar en completa soledad, ya que de otra manera, alguno de los mugiwara terminaría hablando de más, y ése hombre no tenía que enterarse de que se encontraban en aprietos. Mirando al mocoso con el cuál había decidido formar una alianza suspiró cansado. Lo había escogido por la "D" en su nombre, pero no había duda de que era un verdadero reto tener que tratarlo.
Atrás de Law, se encontraban Chopper junto con Usopp, quien se encontraba mucho más tranquilo al tener una compañía mucho más "humana" entre comillas, ya que después de todo era un reno. Pero ése reno, era mucho más razonable en cuestión de fuerza, no como los otros monstruos que tenía alrededor. Entre ellos realizaban pequeñas bromas intentando tranquilizar el pesado ambiente que estaba ocasionando Luffy al estar de mal humor, y de cierta manera habían logrado encerrarse en su propia burbuja.
Hasta atrás se encontraba Zoro quien se encontraba perdido en sus propios pensamientos mientras que Robin le brindaba compañía cuidando que éste no se fuera por el camino equivocado. El marimo por su parte la veía de vez en cuando, para después dirigir su atención al capitán.
- "¿Quién diría que a Luffy le gustara la bruja?" - Pensó arqueando una ceja para después regresar su mirada hacia la arqueóloga. - "¿Ella estará bien?" - No pudo evitar su impresión al ver que ésta tenía una sonrisa complacida, cosa que le extrañó demasiado. - "¿No debería estar triste?"
Robin al sentir la mirada persistente del hombre, volteó a verlo curiosa, dándose cuenta del momento exacto en que éste la observaba como si de un bicho raro se tratara, cosa que de cierta manera la fastidio. Sin duda no podía llegar a descifrar lo que ése sujeto pensaba.
-Así que tú y ésa espadachín se llevan bien, ¿No es así?
-¿Ah? - Cuestionó Zoro confuso al momento que ladeaba la cabeza, gracias a la pregúnta fuera de lugar. - ¿De qué hablas?
-De ti y Tashigi-chan.
-Oye... ¿No deberías estar más preocupada por la bruja?
Robin frunció el seño ante aquello, ¡Por supuesto que estaba preocupada por Nami!, pero confiaba plenamente en que su capitán la traería de vuelta, además... Ahora que se sabía que para recuperarla solo hacía falta arrebatarle ése dichoso collar, las cosas resultaban mucho más sencillas. Pero, por otra parte, ¡Seguía intrigada por aquella mujer marine!, no podía reprocharle nada ya que era su culpa que estuviera en ése estado. Zoro por su parte, como si fuera capaz de leer los pensamientos de aquella mujer se apresuró a contestar.
-No sé de qué hablas... Realmente no nos hemos encontrado lo suficiente, además... Se supone que ella me odia, juró capturarme desde loguetown.
-Y vaya que logró su objetivo... Por lo menos capturó tus labios.
-¡¿Qué?! - Gritó a todo pulmón mientras su rostro se coloreaba de un intenso color rojo.
Ante aquello todos regresaron la mirada extrañados, ocasionando que la vergüenza del peli verde aumentara. Usopp había querido empezar a molestarlo con sus típicos chistes malos, y lo hubiera hecho de no ser porque éste lo fulminó con la mirada. Tras decir que todo estaba bajo control cada uno regresó a sus respectivas tareas a la vez que él regresaba la mirada hacia la arqueóloga ahora fastidiado y susurraba.
-¿Cómo sabes tú eso?
-Lo vi de casualidad.
-Fue ella la que se abalanzó sobre mí. - Se apresuró a excusar.
-Ah... ¿Enserio?, yo te vi muy a gusto correspondiendo.
Ante eso último no supo responder, ya que después de todo había sido culpa suya por haber dejado a su mente comenzar a divagar. Se puso aún más rojo, pero no por el dichoso beso con Tashigi... Sino por el hecho de haber pensado en Kuina en un momento como ése. Es cierto que desde que era tan solo un mocoso se había sentido atraído por su querida amiga/rival de la infancia, pero en ése entonces nunca había sabido interpretarlo. No fue hasta que creció que se dio cuenta de que había estado enamorado de ella, y se había sentido estúpido por no haberse dado cuenta antes. Después de todo, Kuina era la razón de su ambición, lo cual indicaba cuan importante era ella en su vida.
Por otra parte se sentía estúpido por haber pensado en ella cuando ésa alocada mujer de lentes se le había abalanzado. Después de todo era una falta de respeto tanto para Kuina, como para Tashigi. Pero ya no podía cambiar lo sucedido, había terminado lastimándola por culpa de aquella breve debilidad mostrada, y para colmo ahora llegaba ésa arqueóloga no solo a decirle que lo había visto en ése embarazoso momento, sino que además le recordaba su error... Y ahora que lo pensaba, ¿Por qué le importaba eso a ella?, ¿Qué no estaba enamorada de Luffy?, tal vez solo era una mujer chismosa... Si, eso debía de ser.
Tan adentrado estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta del momento en que Robin lo había dejado atrás sin darle oportunidad de explicarle la vergonzosa razón de su comportamiento. ¿Y por qué debía de darle explicaciones a ella?, ¿Era acaso porque le gustaba que sentía la necesidad de hacerlo?, a todo eso sólo podía sacar a relucir una conclusión... El amor apesta.
El llamado del capitán hizo que apresurara los pasos, ya que de otra manera terminaría perdiéndose como siempre, y de ninguna manera quería que ése jodido Trafalgar comenzara a regañarlo como si pudiera ejercer alguna clase de poder sobre su persona. En todo caso la actitud autoritaria de ése sujeto le molestaba de sobre manera, apenas lo había conocido hace unos días en Punk Hazard, pero éste ya se tomaba la confianza como para intentar dar las órdenes. Aunque bueno... Había cosas en las que no podía replicarle nada, ya que la idea de la alianza había sido de él, y quien sabía que es lo que se quería realizar en ésta, era Law; Lo cuál lo llevaba a su segunda conclusión... Luffy siempre será un idiota fácil de convencer y dado que era el capitán no le quedaba más opción que aceptarlo. Aunque eso sí... El que obedeciera las órdenes de su capitán no significaba que iba a dejar que lo usaran, si veía comportamientos sospechosos por parte del "cirujano de la muerte" se encargaría de cortarlo a la mitad.
Ahora que recordaba, ¿En dónde demonios se había metido Robin?, se supone que iba ir a explicarle sus razones por muy tontas que le parecieran. Mirando alrededor la observó charlando con el reno y el narizón, de manera que no le quedó opción más que resignarse, ya que no podía ir a explicarle aquello frente a ése par... Y con ése par se refería principalmente a Usopp, quien era un chismoso de primera.
A lo lejos podía observarse un amplio terreno careciente de árboles, y recargado contra una pared de rocas se encontraba Dante observándolos, por lo cual apresuraron los pasos dispuestos a hacerle frente. Grande fue su sorpresa al descubrir que éste se encontraba completamente solo. Ellos habían pensado que tendría cierta cantidad de subordinados a su mando, pero al no ser así resultaba de cierta manera decepcionante, ya que un solo sujeto no sería capaz de hacerles frente.
Law había levantado la mano dispuesto a formar un "room" lo suficientemente grande como para partirlo en trocitos y terminar de una buena vez con la batalla, pero como era de esperarse Luffy lo detuvo declarando nuevamente que quien lo enfrentaría sería él.
-Ah... - Suspiró cansado. - De acuerdo... ¡Pero apúrate!
Luffy no dudo en obedecerlo, rápidamente activo la segunda marcha, para después desaparecer y reaparecer frente a Dante a quien le plantó un golpe de lleno cargado de haki de armamento que logró mandarlo a volar. Éste choco contra las mismas rocas en las cuales estuvo recargado hace tan solo unos instantes, al impactar soltó un leve quejido pero se apresuró en recuperar la compostura.
-No está nada mal. - Halagó él mientras veía a su oponente. - Pero no es suficiente.
El pelinegro se apresuró a contrarrestar asestando una patada en el costado izquierdo de Luffy, justo en la herida que había sido ocasionado anteriormente por Lydia. Éste sonrió de manera burlesca, pensando que con eso lograría hacerlo retroceder, pero tal fue su sorpresa al descubrir que ése mocoso tenía una expresión imperturbable. Cómo si se tratara de la picadura de un mosquito, sin hacer ni una sola mueca de dolor tomó el tobillo de su oponente para después comenzar a girar sobre su propio eje y estamparlo nuevamente contra el mismo muro, el cual por cierto ya tenía unas grietas.
-¿Es todo lo que tienes?, ¡Qué aburrido! - Reclamó Luffy.
-Ya veo... - Susurro al momento que se colocaba de pie nuevamente sobándose la cabeza. - Fue muy tonto de mi parte subestimarte.
Ambos se miraban fijamente a los ojos, retándose con la mirada; Luffy lo veía cual rata de alcantarilla, con aquella determinación e ira que había estado conteniendo desde el mismo instante en que lo separaron de la peli naranja. Dante por su parte, se veía también bastante fastidiado y un tanto desesperado, como si quisiera terminar con aquella batalla de manera rápida.
En un instante ambos sujetos desaparecieron de la vista de las personas "normales", Chopper y Usopp asombrados intentaban buscar con la mirada de manera desesperada a su capitán, pero lo único que se alcanzaba a percibir eran leves choques de energía, junto con los sonidos secos de golpes. Robin con trabajo podía seguir sus movimientos, mientras que Zoro y Law podían observar la batalla en todo su esplendor.
Tanto Luffy como Dante lograban acertar golpes en los respectivos puntos vitales del oponente contrario. Ambos podían usar en plenitud el haki de armamento, o de observación en general. El pequeño mugiwara se había sorprendido levemente al notar que podía seguir su velocidad, pero fuera de eso no era la gran cosa. Podía estar al nivel de un capitán... No... Probablemente a la de un Vicealmirante de la marina por lo que había analizado en el breve lapso que llevaban intercambiando golpes, pero él había entrenado fuertemente por 2 años, así que no era la gran cosa. Arto cerró el puño con todas sus fuerzas, quería terminar rápido con todo eso tal como Law lo había querido.
-Bosou... Kouka - Susurro a la vez que ambos puños se teñían de negro. - Gomu gomu no... - Empezó a lanzar una serie de golpes, agitando los brazos hasta alcanzar una alta velocidad para después golpear el abdomen de Dante con ambas manos. - ¡Cannon! - Tras lanzar ése último ataque su oponente escupió sangre tras retroceder bastante debido al impacto y caer al piso de rodillas siendo observado atentamente por Luffy quien no parecía tener ni un solo rasguño.
-Es un debilucho. - Se quejó Zoro fastidiado y aún más humillado por haber dejado a un ser tan inferior escapar. - Luffy, déjalo... No es necesario que te enfrentes a alguien tan débil... Usopp podría enfrentarlo.
-Oii... Yo no quiero hacerlo. - Se excuso asustado.
-¿Puedo cortarlo de una vez? - Dijo Law tras soltar un pesado bostezo. - Tenemos que encontrar a Nami-ya y largarnos de aquí.
-Ahhh... Que aburrido, que aburrido. - Luffy se metió las manos dentro de los bolsillos de su pantalón y comenzó a caminar recto con la clara intención de irse a buscar a su navegante pero ése sujeto lo detuvo de nuevo. - ¿Y ahora qué quieres? - Arqueó las cejas fastidiado.
-Esto solo fue calentamiento. - Se levantó nuevamente completamente recuperado de lo anterior. - Vamos... El show acaba de empezar.
Contrario a lo que en un principio mostró, su fuerza y velocidad aumentaron de manera sorprendente. A tal grado que a Luffy incluso comenzaba a costarle trabajo mantener la guardia, pero en lugar de molestarle su sorpresivo aumento de nivel, estaba emocionado, él no quería una batalla aburrida con un inútil, quería a un enemigo formidable para poder patearle el trasero a gusto.
Luffy estiró uno de sus brazos para intentar darle un golpe en la mandíbula pero Dante pudo capturar su muñeca, al momento que sacaba una pequeña Kodachi ante la mirada expectante de Zoro, a quién le salió un pequeño brillo en los ojos debido a su espíritu de lucha. Éste tenía la clara intención de cortar a mugiwra con ésta pero él, con el impulso de su habilidad de la fruta del diablo apareció enfrente de Dante en un instante intentando propinarle una patada que éste logro esquivar.
-Que fastidio. - Exclamó el chico de goma cuando vio a éste sacar una segunda kodachi y colocarse en posición de ataque.
-Si se trata de armas, déjamelo a mí. - Dijo Zoro, curioso por comprobar que tan bueno era.
-Cállate... - Dijo en tono de reproché logrando molestar al peli verde. - ¿Así que esa es tu verdadera habilidad?
-Mmmm... Digamos que una parte.
De manera rápida comenzó a lanzar ataques simultáneos con una maravillosa técnica *nitoryuu, sus movimientos pulidos mostraban los resultados de haberlo estado practicando de manera constante. Zoro, quien era quien tenía los conocimientos sobre espadas junto con Law, eran quienes analizaban sus movimientos más a detalle. Por otra parte el marimo estaba más preocupado por otra cuestión.
Desde hace ya unos instantes había estado intentando ver el pecho de aquél sujeto para comprobar la profundidad del corte que le había realizado, él estaba completamente seguro de que éste había sido lo suficientemente letal como para que éste dejara de moverse, y sin embargo se encontraba ahí con total tranquilidad como si no hubiera pasado nada. Tras enfocar aún más la mirada por fin estuvo en su línea de visión aquella parte de su cuerpo, pero... Su cabeza no podía encontrar una explicación lógica para lo que estaba presenciando, y es que ahí, ¡No había absolutamente nada!, no había señales de corte, ni hinchazón, ni moretones o contusiones, estaba en perfecto estado.
¿Qué significaba eso?, lo único que podía llegar a suponer es que tenía una akuma no mi de sanación y ésa era la razón por la que se encontraba renovado, de otra manera no podría llegar a entender un acontecimiento de naturaleza tan extraña. Dante, quien estaba presionando a Luffy con aquellas armas letales, pudo presenciar como estaba siendo observado así que, tras voltear la mirada levemente observó al espadachín mirándolo con aquella expresión de incógnita que no hizo más que causarle gracia.
-¡No te distraigas!
-Ups... - Apenas tuvo oportunidad de detener el impacto con una de sus armas.
Tanto Luffy como Dante dieron un salto hacia atrás mirándose fijamente como lo habían estado haciendo desde el principio de aquella batalla. Ahora el chiquillo de goma estaba comenzando a tomarlo más enserio. El hombre de ojos rojizos sonreía ampliamente, tenia una expresión despreocupada impregnada en su rostro.
-La verdad es que hace mucho que no me divertía tanto. - Dijo el enemigo con tono relajado. - A decir verdad, me gustaría alargar mucho más la batalla pero, hace mucho tiempo que no estoy junto a Lydia, y quiero regresar junto a ella cuanto antes... Después de todo es mi querida esposa.
Los primeros en reaccionar por supuesto fueron los cobardes del grupo, Usopp y Chopper quienes soltaron un fuerte grito de impresión a la vez que sus ojos salían desorbitados de su lugar, sus mandíbulas habían caído hasta el piso. Robin había comenzado a reír por lo bajo un tanto entretenida con toda ésa situación novelesca, mientras que los dos espadachines tenían un rostro indiferente como era costumbre, sin verse afectados por aquellas niñerías. Luffy por su parte había ladeado la cabeza confuso, a la vez que un enorme signo de interrogación se formaba encima de su cabeza.
-¿Esposa?, ¿Qué es eso? - Ante aquello, todos los presentes cayeron al piso. Ése chico siempre salía con cualquier estupidez.
-Significa que es mía. - Respondió el sujeto, después de soltar un pesado suspiro y verse obligado a responder, dado que aparte de todo le encantaba presumir.
-¿Ahhh? - En un instante su rostro obscureció, al momento que comenzaba a tronarse los dedos de la mano. - Repite eso de nuevo. - Retó en tono tajante.
El enemigo tras soltar una enorme carcajada, comenzó a caminar a pasos tranquilos rodeando a su oponente, mientras lo analizaba con ojos fríos, logrando descifrar aquella chispa de amor escondida en ésos enormes ojos achocolatados, entendiendo con eso a la perfección la razón por la cuál estaba tan desesperado por recuperar a la dichosa navegante. Y dado a ésas circunstancias pudo entenderlo de cierta manera ya que él estaba igual o peor por su querida Lydia, y debido a eso, mostraría sus respetos peleando enserio.
-Te mostraré algo bueno... - Enterró su espada en la tierra al momento que una onda color púrpura se desprendía rodeando todo el lugar. - Nightmare... - Dijo con un tono de voz grueso y con una pequeña pisca de maldad.
Continuara...
*Kodachi: Espada japonesa demasiado corta como para considerarla una espada larga y demasiado larga para considerarla una daga o tantō japonés.
*Nitoryuu: Como la mayoría sabrá.. Es el estilo de pelea con dos espadas, o en éste caso con kodachis.
Agradecimientos:
Tomo-chan: :( ¿No cubre la entrada VIP?, okay... Vamos, vamos a mí no me engañas, ¡Yo sé que amas al guapetón de Dante!, no te quieras hacer la del rogar que no engañas a nadie... Ok no. Y no te preocupes habrá sangre... Aunque es probable que no de la manera que esperas.
LuffyKetchum: Tranquilidad, tranquilidad... Es muy probable que lo explique o en el capítulo siguiente o en el 16, todo será cuestión de como me vaya respondiendo mi inspiración.
solitario196: Jajajaja Debe estar muerto... Aquello me dio risa, pero digamos que, ¿No vas por mal camino?, bueno... Ya se verá más adelante, solo es cuestión de esperar un poco más. (Que espero no sea mucho), jajajaja y ya sabes que todos son muy tontos, los que se dieron cuenta fueron Law, Zoro y Robin, pero pues... Tuve que hacer que Dante interrumpiera antes para fastidiarlos un rato... Ok no. Y sobre lo de Dressrosa... Yo también lo espero... xDD a veces comienzo a tener problemas con eso, pero creo que lograré que lleguen a tiempo.
LucyNamiKagome: ¡Yo también ame la reacción de Luffy cuando lo besa!, y más porque el pobre no sabe ni lo que siente, ni lo que son los besos... Y se me hizo mucho más lindo que después se arrepintiera porque sabe que no es la verdadera Nami, ¡Es tan lindo! (notese mi fanatismo loco por Luffy)
