Nota de la aurora:
Perdón adelantado por horrores ortográficos y la redacción media rara que tengo.
Una idea de unas horas esto salió. "Los personajes que aquí aparecen no me pertenecen, son de autoría de J.K. Rowling, sólo los presto, para escribir esta historia paralela a los libros."
Perdón por no haber publicado antes, exámenes, trabajos escolares, exposiciones, compañeros holgazanes, en fin para que hacer más largo el cuento, la Universidad puso mi vida de cabeza.
Simplemente un enorme bloqueo para escribir la idea la tenía, pero no lo podía plasmar. Mil y una disculpas.
CAPÍTULO 5. – Enloqueciendo a Hermione Granger.
Al despertar del día siguiente Hermione se sentí rara, en el sentido de que se sentía saludable, pues en los últimos días y semanas, su cuerpo y mente estaban cansados, aunado a su falta de horas de sueño en las noches, ya le habían pasado factura. Hoy al contrario se sentía bien, trató de recordar el día anterior después de ser hechizada, pero sólo llegaban a su mente imágenes desconcertantes, cada una más loca que la anterior, así como voces que hablaban en algún extraño idioma, igual sentía casi palpable la magia al grado de ser visible, pero sin duda lo más insólito fue recordar una declaración de Amor, y para una mente tan lógica como la suya, la explicación más viable era que las imágenes que recordaba fueron resultado del golpe sufrido, un sueño al fin y al cabo. Sin embargo pensar que fue en sueño hacía doler su pecho, hacía sentir un vacío y una inmensa soledad.
Fleur al igual que Hermione se despertó sintiéndose descansada y relajada, para ella lo vivido el día anterior, fue el cielo y el infierno, tener a su castaña tan cerca y tan lejos a la vez. Sin embargo se sentía más unida a Hermione con una conexión más íntima, en una cercanía más profunda, su gran anhelo.
Gabrielle por el contrario, se había mantenido con un comportamiento tranquilo para una persona bromista como ella, esperaba la oportunidad perfecta para hacer una de las suyas, una tarde cuando estaba en su sala común, observó al grupo de Harry Potter, Ron y Ginny Weasley secreteándose, con todo el sigilo posible se acercó y escuchó una conversación muy interesante sobre un mapa, por lo que se acercó lo máximo que pudo y escuchó como Ron le pedía prestado el mapa del Merodeador al pelinegro de ojos verdes, a fin de evadir a los prefectos que harían sus rondas habituales ya que en la noche tenía una reunión muy importante, a regañadientes Harry accedió a prestarle el mapa para que lo usara y en la mañana lo devolviera intacto. Gabrielle valiéndose de sus encantos veela consiguió el mapa de propias manos del pelirrojo y le explicó el funcionamiento a grandes rasgos.
Una vez con el mapa en mano Gabrielle decidió hacer uso del mismo y se llevó una gran sorpresa al ver el nombre de su hermana en dicho mapa llevándose una enorme sorpresa, por lo cual, salió corriendo en busca de su hermana que según el mapa estaba en la biblioteca; en tiempo record llegó a su destino y entró cautelosamente, pues en ocasiones anteriores la bibliotecaria la había reprendido por su comportamiento y comenzó su búsqueda estantería tras estantería, recorriendo las mesas, sillas y personas hasta que vio una cabellera rubia platinada similar a la suya escondida en la penumbra, con paso lento y evitando hacer ruido Gabrielle se acercó hacia la rubia mayor, para no dar a conocer su presencia a su presa, posicionándose de espaldas a Fleur y con varita en mano la llamó por su nombre cerca de su oído derecho y después la cuestionó en su idioma natal
- Eres una mala Hermana mayor, ¿cómo pudiste hacerlo sin avisarme?- con voz baja y presionando su varita en la espalda de su hermana.
- Gaby baja tu varita por favor, me puedes lastimar.- respondió Fleur levantando sus brazos en señal de rendición.- Y no sé de qué hablas.-
- Mala hermana, siempre me prometiste que yo sería tu dama de honor y tú la mí, pero no sabes cumplir tus promesas ya no te quiero.- dijo Gabrielle bajando su varita para después guardarla en la bolsa interior de su túnica, Fleur al no sentir la presión de la varita de su hermana se giró lentamente para no asustarla y cuando pudo ver el rostro de Gabrielle le llamó la atención ver la tristeza, la decepción y el dolor en los siempre vivaces ojos de su pequeña hermana así como el gran esfuerzo que la rubia menor hacía para evitar que las lágrimas fluyeran de los ojos color zafiro, hicieron que Fleur se sintiera mal por herir sin saber la razón por la que su pequeña hermana, para después abrazarla y apretar el cuerpo tembloroso y sollozante de Gabrielle entre sus brazos, la cual al sentir el abrazo de su hermana se removió inquieta para liberarse y alejarse de Fleur, ésta última se sorprendió del extraño comportamiento de su hermana ya que nunca evitaba ser abrazada. Ajenas las hermanas Delacour, los ojos de Hermione observaban la interacción de las extranjeras, preocupada por su nueva compañera de casa.
- De que hablas Gaby?- alcanzó a decir Fleur siendo interrumpida por la voz de Gabrielle.
- Te casaste en secreto y no fui tu dama de Honor, eres mala Fleur.- Gritó Gabrielle atrayendo la atención de los estudiantes que estaban congregados en la biblioteca a esa hora, que sorprendidos por la discusión de las hermanas francesas tan unidas desde su arribo a pesar de estar en diferentes casas.
- Yo no he hecho tal cosa, de donde has sacado semejante idea.- replicó de inmediato Fleur.
- No te hagas la que no sabes conmigo.- se apresuró a contestar Gabrielle.- Espera que se lo diga a nuestra madre.- concluyó para después salir corriendo apresuradamente de la biblioteca sin importarle romper algunas reglas, Fleur corrió tras la rubia menor para evitar que ésta alertase semejante disparate a su madre. Hermione por un lado se sorprendió por lo sucedido minutos antes con las rubias, y por el otro se sintió un malestar en su pecho que ignoró y continuó con sus estudios sin embargo no pudo concentrarse ya que la imagen de Fleur acompañada por otra persona persistía en su mente, enfadada consigo misma procedió a empacar sus útiles escolares en su mochila y salió rumbo a sus habitaciones privadas en busca de paz y tranquilidad.
Mientras tanto Fleur le dio alcance a Gabrielle y a empujones y gruñidos las encerró en un armario de escobas del cuarto piso, una vez dentro la rubia mayor hechizó la puerta e insonorizó el lugar para evitar otra escena como la protagonizada en la biblioteca, finalmente iluminó la estancia con su varita para ver el rostro enojado de su hermana menor.
- Ahora que estamos en un lugar más íntimo, serias tan amable de contarme ¿de dónde has sacado la idea de que me he casado en secreto? Por favor. Estás de acuerdo que Hermione sigue siendo novia del tonto pelirrojo y por eso ni caso me hace. Contéstame Gabrielle.- Exigió Fleur con gritos mientras con sus manos se revolvía en cabello irritada.
- Por Merlín Fleur de seguro en este armario has pasado muchos momentos íntimos, eres una pervertida.- respondió altanera Gabrielle levantando el mentón.
- No estoy para tus jueguitos tontos responde lo que te he preguntado Gabrielle.- nuevamente gritó Fleur al no obtener la respuesta solicitada.
- No son ideas mías, sabes que cuando una veela realiza el ritual de matrimonio con sus compañero, sus nombres se vinculan en todos los documentos, es magia antigua y esta no se puede engañar, ni evitar y tu estas casada con Hermione, no te hagas la que no sabes, cuando nuestra madre y abuela se enteren... – decía Gabrielle con voz altanera sabiendo que tenía el sartén por el mango con la información que poseía, antes de que Fleur la interrumpiera ante la mención de su progenitora y abuela, pues de antemano sabía la gran reprimida que se llevaría, con el grito de terror escalofriante que brotó de sus boca. Ante eso Gabrielle rio pues no era común que Fleur gritara atemorizada.
- No me he casado, no me he casado, no porque yo no quiera pero no me he casado, lo juro de verdad no me he casado.- repetía Fleur como un mantra mientras retorcía sus manos nerviosamente. Tal vez fue la cara de susto, los movimientos nerviosos de las manos de Fleur, pero Gabrielle le creyó así que procedió a contarle lo que descubrió en el mapa y como obtuvo dicho mapa y los fines para el citado mapa.
- Déjame ver si entendí bien Gabrielle, hurtaste un mapa al tonto pelirrojo propiedad de Harry Potter que muestra todos los lugares del castillo así como a las personas que estamos dentro y por si fuera poco esa cosa dice que mi nombre es Fleur Delacour-Granger, por lo que supones que estoy casada. – Aseveró Fleur para después soltarse a reír nerviosamente por varios minutos hasta que pudo contralarse y continuar su plática con su hermana.- Si tus suposiciones con correctas Hermione es mi esposa, eso no puede ser. Yo nunca me he practicado el ritual de matrimonio, sólo uno de sanación a menos de que…
- Dime Fleur, que hiciste.- preguntó interesada Gabrielle
- Mendiga mujer la voy a matar.- rugió con furia en su voz Fleur.
- ¿De que hablas?- brincó de emoción contenida Gabrielle, mientras se mordía las uñas de antelación por lo que su hermana le pudiera decir.
- De Caroline Moulian, esa maldita bruja, me las va a pagar la próxima vez que me la encuentre, lo va a lamentar haberse metido conmigo… -decía Fleur antes de ser interrumpida
- Por si no te has dado cuenta, tú también eres una bruja.- dijo Gabrielle con voz seria y aspecto filosófico
- La voy a matar. Y ahora como le digo a Hermione que estamos casadas.- dijo Fleur toda devastada.
- Seamos sinceras lo que a ti te molesta no es estar casada sino que hasta la fecha no has tenido tu luna de miel, tu noche de bodas salvaje.- dijo Gabrielle mientras hacía gestos con las manos haciendo referencia al acto sexual que según ella la mente pervertida de Fleur recrearía al pensar en hacer el amor con la castaña.
- Mmm.- exclamó Fleur intentando formular alguna frase coherente.
- Vamos Fleur que Hermione y tu hacen buena pareja, además he visto cómo te mira, te desea y sus ojos viajan muy seguido a tu trasero cuando caminas.- Dijo Gabrielle haciendo que Fleur se mordiera el labio en señal de nerviosismo.- Tengo un plan que no fallará para hacer que Hermione mi futura cuñada, no pueda dejar de pensar en ti, sólo necesito de tu total cooperación.- terminó de hablar la rubia mayor esbozando un sonrisa de cocodrilo, poniendo nerviosa a Fleur al recodar los múltiples planes de su hermana y sus desastrosos resultados.
Fleur recordaba las palabras de su hermana menor, mientras estaba sentada delante de la Directora esperando que ésta se desocupara. Minerva McGonagall estaba contestando una carta para el Ministro de Magia cuando una persona llamó a la puerta solicitando una audiencia, como siempre ella dispuesta a ayudar concedió la entrada y le pidió paciencia mientras terminaba la carta, los pensamientos de Minerva iban respecto de lo que la estudiante de traslado le pidiera. Una vez terminada la carta, la firmó y selló para enviarla y esperar no surja otro problema de emergencia que tuviera que resolver.
- Dígame señorita Delacour en que puedo ayudarla.- preguntó Minerva centrándose en la joven rubia que retorcía las manos nerviosamente.
- Necesito un favor de usted Directora.- respondió valiente Fleur.- Paro para eso tengo que tener su palabra de lo que yo le revele en unos instantes será confidencial.
- Primero tengo que saber de qué se trata, no puedo permitir comportamiento inadecuado en esta institución.- aseveró Minerva.
- Sino fuera un asunto de vital importancia no estuviera aquí señora.- dijo Fleur tragándose su orgullo.- Yo suelo luchar mis propias batallas.
- Entiendo señorita, pero aun así no me especifica una razón de peso, tendré que recordarle quien soy y cuál es mi lugar y el suyo.- vociferó la Directora.
- Hermione Granger.- respondió, haciendo que la máscara de serenidad de Minerva se resquebrajara y la preocupación por su alumna favorita se hiciera visible, la rubia relajó la tensión acumulada en su cuerpo, pues para ambas mujeres escuchar ese nombra las debilitaba, dejando salir su lado sensible.
- Tienes toda mi atención.- respondió la mujer mayor con evidente preocupación en su voz.
- Para eso necesitamos a una tercera persona, si me permite iré por ella.- Dijo Fleur mientras se levantaba de la silla para ir a la puerta y llamar a Gabrielle que esperaba cerca de la puerta de la Dirección, el momento de su llamada. Una vez dentro de la oficina principal de Hogwarts, ambas hermanas Delacour tomaron asiento. Minerva haciendo un movimiento de manos para que hablasen una vez.
- Directora usted es una excelente bruja, con un enorme sentido de la responsabilidad, apelando a este le solicitó que realicemos un juramento de compromiso.- dijo Gabrielle recordando que cuando ideó el plan en un principio pensó en solicitar un juramento inquebrantable sin embargo este era un poco extremo como bien le recordó Fleur.
- No creen que es un poco extrema su solicitud señorita Gabrielle Delacour.- inquirió Minerva dispuesta a obtener toda la información que pudiera antes de comprometerse con magia.
- No. Cuando se comprometa tendrá la información que desea saber, antes de tener su palabra con magia nada, compréndanos Directora.- respondió Gabrielle con su menor sonrisa retando a que la bruja mayor le contestara.
- No sea soberbia señorita, puedo hacerle perder muchos puntos a su casa, así como castigarla hasta que el curso termine por hablarme en ese tono, tenga en cuenta que todavía faltan muchos meses por delante.- fue el turno de minerva de sonreír con prepotencia, sabiéndose ganadora en ese sentido.
- No haría eso Directora, ambas somos Gryffindor y debemos apoyarnos.- dijo Gabrielle dejando en jaque a una muy experimentada y habilidosa jugadora.
- Quien me garantiza que lo que propondrán no me resultará contraproducente.- respondió Minerva con menos ímpetu.
- Por favor Directora comprenda, no recurriría a usted sino fura algo de vital importancia, algo de vida o muerte.- rogó Fleur.
- Minerva meditó, si bien Gabrielle Delacour era una bromista por excelencia, era bien sabido su prudencia ya que sus bromas nunca han herido a estudiantes. Fleur Delacour por el contrario una estudiante modelo con calificaciones impecables. Tal más tarde se arrepentiría pero interiormente sentía que debía ayudar a estas estudiantes y sus instintos nunca le han fallado a lo largo de su vida, pues había sobrevivido a tres guerras, cuando otros magos y bruja igual o mayor calificados murieron.
Después de la extensa charla con la Directora, Fleur y Gabrielle se dirigieron a sus respectivas salas comunes, la rubia mayor meditaba el alocado plan de su hermana menor. Cual primer paso ya cumplido era tener el apoyo de la estricta Directora, el cual no fue sencillo conseguir ya que tuvo que contar parte de su vida íntima unida a la de Hermione después de haber terminado su relato la Directora le dio su completo apoyo y le prometió que por el momento su secreto seguiría de esa forma y no se tuviera que preocupar porque en todo documento mágico su nombre seguiría como Fleur Delacour y esperaba que hiciera feliz a la castaña que por mucho era su alumna favorita.
Al día siguiente Fleur se levantó temprano para prepararse con esmero en su apariencia, se duchó hasta que a su parecer brillada de limpia, hidrató su piel para que sea suave y tersa, se vistió con su nada favorecedor uniforme escolar, se maquilló haciendo énfasis en el área de los ojos y en sus labios para hacerlos deseables a la vista de Hermione, aplicó perfume en zonas estratégicas de su cuerpo y cuando se miró en el espejo de cuerpo entero su reflejo le encantó pues se sentía hermosa. Aun habiendo realizado su ritual de belleza era temprano cuando terminó para ir a desayunar, lo primero que se le ocurrió para matar el tiempo fue ir a la biblioteca por un libro, para saciar su sed de conocimiento y para relajarse.
Una vez en la biblioteca, Fleur recorrió los estantes en busca de algún libro que llamase su atención, hasta que se topó con uno de tamaño mediano con cubierta en color verde oscuro y de apariencia antigua, carecía de tituló y autor a la vista y tal vez fue eso que la hizo estirar su mano para cogerlo, sin embargo otra mano se le adelantó, Fleur asombrada de que otra persona compartiera su afición tempranera por la lectura, se giró para quedar de frente a la mismísima Hermione Granger, la causante de sus sueños y desvelos. La castaña tenía una hermosa sonrisa en sus labios y un brillo especial en su mirada, Fleur automáticamente correspondió a la sonrisa.
- Hola Hermione, un gusto verte.- dijo la rubia con evidente alegría en su voz.
- Hola Fleur, espero no te importe que te haya prácticamente arrebatado el libro de tus manos.- preguntó Hermione moviendo la mano donde tenía el libro fuertemente agarrado.
- Sólo si lo lees para mí.- respondió la rubia guiñando el ojo derecho y mordiéndose el labio, lo que causó que la castaña se ruborizara tenue, sin amedrentarse contestó.
- Entonces tendrás que estar cerca mío, ya que estamos en una biblioteca.- rebatió Hermione sin tener en cuenta que Fleur buscaba su cercanía, en su fuero interno la rubia bailaba de la felicidad.
- Tenemos un trato, ahora yo escojo el lugar.- dijo Fleur mientras arrastraba a Hermione hasta la zona más alejado de la biblioteca para tener intimidad y evitar interrupciones.- lee para mí, tienes toda mi atención.- decía Fleur mientras se acomodaba frente a la castaña. Hermione leía sin percatarse de la mirada de Fleur centrada en el movimiento de su boca, así como de su lengua cuando se humedecía los labios. En un momento dado Fleur se levantó y se sentó junto a Hermione, pues el libro cubría la boca de la castaña y así no tenía gracia, ya que todo el rato que la castaña estuvo leyendo ella no escuchó, pues estaba tan distraída con el sensual movimiento de los labios de la castaña, aprovechando su cercanía Fleur decidió poner el marcha el plan, alegando calor la rubia se desató la corbata, y abrió los primeros botones de su ropa, dejando a la vista parte de sus atributos frontales.
Hermione miraba embotada como la rubia se despojaba de su túnica y corbata, para después abrir los primeros botones de su blusa, Fleur miraba con satisfacción el comportamiento de la castaña, se sentía orgullosa de las reacciones provocadas, haciéndose la desentendida la rubia chasqueo los dedos para atraer la atención de su compañera y esta saliera del letargo.
- Si prefieres puedo continuar con la lectura.- dijo la rubia sonriente.
- claro.- expresó Hermione tendiendo el libro hacia su compañera, Fleur sabiéndose ignorante respecto a la lectura, provocó que el libro cayera a la mesa y la página se perdiera, por lo que Hermione se apresuró a tomarlo y ubicar la página donde momentos antes leía, cuando las manos de las jóvenes se rozaron una corriente eléctrica atravesó sus cuerpos, sus miradas se conectaron, el tiempo se ralentizó y el mundo de alrededor se detuvo, la paz llegó a sus almas, una y otra sintieron irremediablemente las ganas de besarse, ambas acercaron sus rostros observándose, sin embargo a último momento Fleur giró su cabeza y acercó sus labios al oído de la castaña para preguntarle sobre la línea a leer rompiendo el momento, Hermione estupefacta balbuceo algo inentendible y señaló la línea. Largo rato continuaron en la biblioteca sin que Fleur intentara otro movimiento, tiempo después se fueron al Gran Comedor para desayunar, prometiendo reunirse otro día.
Con el paso de los días Fleur intentó varia situaciones para que Hermione no la pudiera olvidar, durante las clases en común, lograba ocupar el asiento contiguo a la castaña, para rozar sus brazos y piernas provocando algunas circunstancias embarazosas, pues la castaña brincaba sorprendida por las acciones inocentes de la rubia, a causa de esto Hermione perdió muchos puntos para su casa, que recuperaba posteriormente. De igual forma cuando vagaba por los pasillos más recónditos del Castillo buscando estar sola, Fleur aparecía de la nada con su mirada inocente y su sonrisa de ensueño, causándole ternura. Había días que sentía el olor de Fleur por todos lados, lo que no sabía Hermione, es que las rubias francesas la seguían por todos lados perfumando los pasillos y estancia, ocultas con encantos desilusorios.
La segunda parte del plan "Enloquecer a Hermione Granger" comenzaba este día sábado, por la mañana Fleur estaba nerviosa por cuanto esta parte del plan es un poco más extrema que lo que hasta hace unos pocos días ha estado realizando, por una vez el Plan de Gabrielle estaba funcionando según lo planeado, nada de problemas y complicaciones, sin embargo la segunda parte no era tan sencilla, requería de gran planificación por parte de todos los partes involucradas, gran talento para hechizos el cual lo tenía, un gran conocimiento del castillo que gracias al mapa de Harry Potter, la capacidad innata de Gabrielle para las bromas y lo más importante mucha suerte para salir bien libradas.
Cuando esa mañana bajó al Gran Comedor, se sentó en su habitual lugar en la mesa de las Águilas, con vista hacia la mesa de Gryffindor en la espera de que la dueña de sus sueños apareciera y le iluminara el día con su belleza, no transcurrió mucho tiempo cuando Hermione atravesó las puertas del Gran Comedor, el único problema es que llegó de la mano de su novio ambos muy sonrientes, Fleur instintivamente tensó la quijada, apretó el puño de su mano izquierda y apuñaló su desayuno. Gabrielle simplemente negaba con la cabeza ante el comportamiento de su compañera de casa pues después de todo lo que ha observado es evidente que Hermione no va por el lado de los hombres. Cuando la pareja llegó a la mesa las pláticas se reanudaron y todo parecía tranquilo, más a la francesa gryffindoriana tan observadora como siempre, se dio cuenta de que la castaña miraba de reojo a su hermana cuando creía que nadie la veía. Conforme el desayuno concluyó los alumnos salían para realizar sus actividades habituales de un sábado por la mañana.
Fleur y Gabrielle pasaron gran parte de la mañana observando el mapa del merodeador, conforme el tiempo pasaba ambas rubias se desesperaban, pues la castaña siempre estaba acompañada o en lugares muy públicos y por ende no podían poner en marcha su plan.
- ¿No crees es que es un poco extremo para un primer acercamiento?- preguntó Fleur, mordiéndose el labio nerviosa.
- No.- respondió Gabrielle concentrándose en el mapa.
- Además estarás tu acompañándome y no se me hace correcto.- replicó Fleur.
- Te he visto muchas veces no hay nada nuevo.- respondió Gabrielle restándole importancia al asunto encogiéndose de hombros sin despegar su mirada del mapa.
- Insisto no es correcto eres mi hermana menor ella la mujer de mi vida y… - divagaba la rubia mayor.
- Vamos ya es hora.- gritó Gabrielle alertando a Fleur.- Podemos emboscarla en el cuarto piso si sigue el patrón de viaje habitual por los pasillos menos transitados y solitarios hacia su habitación, no tenemos tiempo que perder Fleur, mujer apresúrate.- terminó de decir Gabrielle mientras con un movimiento de varita empacaba sus pertenencias en su bolso escolar.
Ambas rubias presurosas corrían por los pasillos, eligiendo cuanto atajo pudieren, Gabrielle a cada instante consultaba el mapa del merodeador para vigilar los pasos de su futura cuñada.
- En el próximo pasillo a la izquierda, de ahí esperamos a que ella nos de alcance. Por amor a Merlín Fleur, actúa como si nada, todo tiene que resultar natural.- dijo Gabrielle con voz baja echando un último vistazo al mapa del merodeador e inmediatamente guardarlo dentro de su túnica para después asomar la cabeza por el pasillo. Fleur en vista de no tener otra salida se resignó a seguir en plan. De pronto la castaña se asomó por el pasillo y Gabrielle hizo la señal para entrar en acción.
Hermione ajena a los planes de las rubias pensaba en lo extraño de su día, pues no se había topado con Fleur Delacour, no como los días anteriores que la vía hasta en la sopa, pues como si fuera chiste el menú escolar cambio drásticamente de comida inglesa y Francesa, de igual forma los lugares o los olores la hacían relacionarla con la rubia que poco a poco entraba en su vida en un lugar especial, distraída la castaña no se dio cuenta hasta que chocó con un cuerpo cálido y debido a la fuerza del impacto la castaña cayó de bruces al suelo, enojada por la persona tan descuidada levantó la mirada a decirle a esa persona unas no tan agradables palabras hasta que su mirada se topó con una azul que simplemente le alegró el día, como reflejo de su cambio de humor sonrió hasta que su mirada bajo, y vio el cuerpo prácticamente desnudo de la rubia salvo por la pequeñísima pieza de tela que intentaba cubrir su parte más íntima, Hermione enrojeció al darse cuenta de la vestimenta do la falta de esta por parte de la rubia, Fleur fue la primera e reaccionar y haciendo todo lo posible para evitar sonrojarse por la insistente mirada de la castaña sobre su cuerpo, le tendió la mano para ayudarla a ponerse en pie.
- Por Merlín lo siento mucho Hermione, espero no te hayas lastimado, venía distraída platicando con Gaby y no te hemos visto.- se apresuró Fleur a decir el ensayado monólogo, mientras ayudaba a la estupefacta castaña, la cual se aclaró la garganta para recuperar el habla ante la presencia de la rubia que al terminar de hablar se mordió el labio con una sensualidad felina y rogaba que no existiera un charco de baba, pues sentía salivar al ver el cuerpo cuasi desnudo de la rubia y cuando las palabra desnudo hizo clic en su cerebro Hermione desvió la mirada hacia el suelo.
- Fleur.- tartamudeó Hermione señalando el cuerpo de la rubia sin levantar la mirada.
- Lo sé. Odio las túnicas de esta escuela.- contestó Fleur antes de que Hermione completara la oración. Lo que hizo que la castaña levantara la mirada y esta observó como la rubia se palpaba el área de los hombros para bajar lentamente a los pechos, causando que la mirada de la castaña se oscureciera.
- Son tan incomodas las túnicas.- dijo Gabrielle que esta ese momento estuvo en silencio observando la interacción de su hermana y compañera, rompiendo el silencio incómodo y disipando la pesada atmosfera creada con tensión sexual indiscutible y abrumadora que rodeaba el pequeño pasillo, que causaría que cualquier otro mago y bruja sucumbiera, más no otra persona con sangre veela.- Bueno tú no puedes saber Hermione porque siempre has utilizado este uniforme.- Para hacer énfasis de su dicho Gabrielle sujetó una de las manos de la que en poco tiempo esperaba sería su cuñada y la acercó al cuerpo de su hermana posicionándola en su vientre, satisfecha de que su plan estuviera funcionando, vio la reacción de la castaña que de nueva cuenta tragó grueso y su cara al sentir la textura de la tela y no de la piel, pues aunque la castaña estuviera viendo la piel expuesta del cuerpo de Fleur, lo que acariciaba eran las hebras de la túnica escolar de Fleur que eran invisibles por un hechizo.
Después de otra pequeña charla inusual entre las tres estudiantes de séptimo curso, y tras despedirse las rubias emprendieron camino en sentido contrario al de Hermione que después de ver los encantos frontales de Fleur pensó que nada la sorprendería más cuando esta se dio la vuelta y vio la espalda y el trasero con una pequeña hilo que escondido entre los glúteos de la rubio casi la hizo sangrar de la nariz, y se sintió afiebrada.
Una vez fuera de la vista de la castaña Fleur levantó el hechizo que pesaba sobre sus túnicas para evitar que cualquier lujurioso la viera pues la única que la debería ver era su compañera. Mientras tanto Gabrielle extrajo el mapa del merodeador de su túnica y vio en el que el punto que representaba a Hermione seguía estático en el pasillo de su encuentro, por lo cual procedieron a regresar para que la castaña viera a Fleur con su uniforme correcto.
Cuando llegaron vieron a una Hermione tan sonrojada que Fleur temió por su salud, cautelosa tocó su frente y la sintió afiebrada, preocupada la llamó.
- Hermione, Hermione.- golpeando el hombro con suavidad para atraer la atención de la castaña.-
- Mmm.- murmuró
- ¿Te sientes bien? – preguntó sumamente preocupada la rubia.
- Si estoy bien, me tengo que ir.- dijo la castaña para después encaminarse a su habitación en piloto automático, sin reparar en la mirada preocupada de la rubia mayor y el la gran sonrisa de su compañera de casa. Cuando estuvo fuera del alcance auditivo de la castaña Gabrielle no aguantó y soltó sendas carcajadas
- Eso estuvo genial.- decía Gabrielle entre carcajadas sonoras, sosteniéndose el estómago y con lágrimas en los ojos.
- No es gracioso.- la reprendió Fleur.-
Ambas rubias observaron el mapa del merodeador, a petición de Fleur preocupada porque Hermione llegara sana y salva a su cuarto.
Los siguientes días Hermione rehuía a Fleur como si esta tuviere peste, pues cada vez que la miraba enrojecía recordando lo acontecido en el pasillo del cuarto piso. Mientras Fleur tratada de hacer todo lo posible para estar cerca de la castaña.
El viernes siguiente al inicio de la segunda parte del plan de "Enloquecer a Hermione Granger", Fleur y Gabrielle estaba más que dispuesta a afrontar el reto de colarse en las habitaciones privadas de la Premio Anual.
Para ello montaron guardia en la entrada a la espera de que cuando la castaña se dispusiera a entrar ellas crearían una distracción para colarse antes de Hermione, tal y como lo planearon después de montar guardia por varias horas y de muchas quejas por parte de la veela menor de que si esperara por más tiempo el mundo perdería de ver su hermoso y perfecto trasero en traje de baño, pues como llevaban sentadas en el frio y duro piso de piedra del castillo, se volvería plano, Fleur acostumbrada a las quejas de su hermana menor esperaba con ansias el momento de la aparición de Hermione sin prestarle atención a sus quejas.
Cuando la castaña doblo por el pasillo de la esquina, las dos rubias invisibles para el ojo humano esperaron pacientemente y que Hermione dijera la contraseña de su habitación para causar una distracción momentánea y colarse a la habitación, momentos después Hermione entró y se recostó en el sofá, dispuesta a descansar de su ajetreado día de estudio.
Con el paso de las horas Gabrielle, estaba que no aguantaba por más tiempo quedarse sentada en un rincón esperando que su compañera de casa dejase de estudiar, pues después de una muy pequeña siesta Hermione no había hecho más que extraer libro de su bolso escolar para estudiar y adelantar en sus trabajos escolares, Fleur por otro lado miraba maravillada cada gesto de su compañera; Gabrielle rodaba los ojos cuando su hermana suspiraba con la mirada rebosante de amor, y rogaba no tener la mirada de borrego tierno cuando ella estaba con su pareja. Como si sus ruegos fueran escuchado, Hermione se encaminó rumbo para dormir, después de una tarde productiva y después de la mirada de muerte que Fleur le echó cuando quería irse al con ellas a lo que creía ser el cuarto de baño.
Una vez que la castaña realizó su ritual nocturno previo a irse a la cama y dormida como tronco luego de ingerir su poción para dormir sin sueño. Fleur decidió iniciar la segunda parte de su plan, realizó un hechizo para que el destinatario tuviera una unión con los sueños del invocador, creando una realidad alterna que ambas recordarían al día siguiente, el único inconveniente tendría que para que surta efectos tanto el invocador como el destinatario tendrían que estar a una distancia no mayor de dos metros, en donde Gabrielle entraba, ya que el tiempo en los sueños transcurría diferente a la realidad, la rubia veela menor tendría que despertar a Fleur antes de que la castaña lo hiciera.
Ya en el mundo de los sueños Hermione miraba maravillada el paraíso donde estaba, enormes árboles en el paisaje, cielo azul, mucha luz, el sol calentando el ambiente, el murmullo de los pájaros, hacía del lugar el pasaje de fantasía, por ello se dedicó a disfrutar del entorno, de la nada una persona emergió de las profundidades de las aguas del lago, la castaña se fascinó con la visión de la mujer, que lentamente emergía totalmente y se dirigía a su lugar donde estaba recostada, conforme la mujer se acercaba podía distinguir con claridad las facciones y no se sorprendió de descubrir que la mujer era Fleur Delacour. Cuando la rubia se plantó de frente sonriendo supo que ese no era una pesadilla, ni sueño era un anhelo exteriorizado. La rubia se sentó de frente unió sus mano, durante el sueño ambas hablaron de muchos temas y discutieron teorías de magia, las grandes diferencias entre los mundos, los lugares visitados y muchos temas varios. Al pasar del tiempo las chicas se relajaban y se acercaban buscando el contacto entre ambas que les resultaba placentero, cuando llegó un momento en que ambas fijaron sus miradas en la otras y la atracción se hizo irresistible y lentamente acercaban sus cabezas para que sus labios se besaran, el momento fue roto cuando Fleur de repente fue despertada por Gabrielle que viendo que la hora de despertar se hacía inminente la zarandeó, Fleur lamentándose y maldiciendo se levantó para irse antes de que la castaña se despertara y la hechizara por estar donde no debía.
Ambas hermana Delacour huyeron despavoridas, puesto que Hermione daba signos de despertar, ya haciéndose costumbre se encerraron en un aula vacía, donde Fleur relató a su hermana todo los vivido con su compañera, por su parte Gabrielle le contó algo de suma importancia que podía facilitar que Hermione dejase a Ron.
Dos semanas después y tras estudiar el comportamiento del pelirrojo Fleur y Gabrielle decidieron poner el marcha el plan desenmascarando a la comadreja como ahora lo llamaban ambas veelas después de escuchas como los alumnos de la casa de las serpientes lo llamaban.
Hoy Gabrielle tendría que lograr que Hermione la siguiera y haciéndose la que no sabe nada llevarla a un lugar olvidado del castillo. Como su fuera regalo de Merlín la castaña a eso del medio día tenía un periodo libre a causa de la enfermedad de uno de sus profesores de clases avanzadas, Gabrielle la arrastró hasta donde sabia gracias al mapa del merodeador donde Ronald se reunía con su amante, una cabeza hueca de su propia casa. Hermione después del curioso sueño con Fleur había decidido poner fin a su relación con Ron sabía de antemano que eso causaría el enojo del mismo y tal vez un distanciamiento con la familia Weasley a los cuales apreciaba mucho, por ello tratada de idear una manera en que el pelirrojo no sintiera personal la separación. Cuando paseaba tranquilamente por los corredores rumbo a la biblioteca fue interceptada por una rubia francesa, no la que quería que fuera, sino Gaby como la misma le sugirió, y arrastrada a una parte lejana del Castillo, aparentemente Gabrielle quería aprovechar y hacer de turista y como no tenía el corazón para negarse la acompañó y uno a uno fueron recorriendo pasillos y aulas, hasta que llegaron a una de la cual se emitían ruidos extraños, y como su sentido de las normas no le permitía no hace nada al respecto, sobre todo después de que escuchó un claro grito de pasión, dispuesta a restarle punto y castigar a los amantes, abrió la puerta con varita en manó y la voz se le fue cuando vio a Ron montado sobre una Lavander. El ruido de la puerta al azotarse causó que los amantes se separan y trataran de cubrirse, sin embargó Hermione simplemente se dio la vuelta y se alejó del que es o fue su novio. Ron apurado se vistió y corrió para alcanzar a Hermione, no quería engañarla, pero ella como novia no lo procuraba y el tenia necesidades.
Cuando logró darle alcance se encontraban en las puertas del gran Comedor, dispuesto a aclarar lo sucedido la agarró del brazo, pero la castaña no lo permitió al forcejear y liberarse del agarre del pelirrojo, sin pensarlo comenzó a gritarle echándole la culpa de que la engañara, delante de todo el alumnado y cuerpo académico, Hermione esperó paciente a que terminara de gritarle y con voz calmada dio por terminada su relación. Ron no contentó le volvió a gritar que a una persona como ella no encontraría a alguien mejor, creyéndose triunfador y esperando que la castaña suplicara por su relación con una sonrisa de autosuficiencia en el rostro, no esperó el puñetazo en el rostro y ver después que la castaña caminaba a paso seguro a la mesa de las Águilas donde se plantó de frente a Fleur que dé pie vio todo el espectáculo creado por el pelirrojo, sin esperar más unió sus labios en un besos feroz que causó los gritó sorprendidos de los alumnos.
- Hace tiempo que quería hacer esto.- dijo Hermione después del beso más feroz experimentado en su vida. Sin más volvió a besar a la rubia.
Que les pareció el capítulo del día. Hace mucho pero mucho tiempo que no actualizo, pero he regresado, sigo viva.
Agradecimientos a todo aquel que lea mi fic y especialmente a las lindas y bellas personas que me alegran la vida un comentario:
Stef-cullen: gracias por tu comentarios y como habras leído la castaña tuvo su encuentro cercano del tercer tipo con la rubia en más de un sentido. Espero que te haya gustado el capítulo.
AngelCaido20: gracias por tu comentario. Yo igual morí de risa al escribir las situaciones y me es muy grato recibir comentarios positivos como el tuyo sobre como escribo y mi loca imaginación. Espero que te haya gustado el capítulo.
Michiru89: gracias por tu comentario. Y mi Fleur es extrema en todo lo que hace, ama con gran pasión y es celosa al extremo. Sigo al pie con este y mi otro fic. Espero que te haya gustado el capítulo.
Lelenz23: Gracias por tu comentario. Y te agradezco tus palabras y soy feliz cuando alguien me dice sobre que le gusta mi fic. Tus deseos fueron ordenes Hermione y Ron TERMINARON, TERMINARON. Espero que te haya gustado el capítulo.
