Ok, matenme, aceptaré lo que sea, creo que cada vez me estoy tardando más, pero debo decirles que en éste capítulo en especial me tarde mucho más porque no me decidía a que hacer para que Ussopp liberara a los chicos del ataque de Dante, es algo en lo que me quemé el coco, y la verdad espero poder llenar sus expectativas y que el tiempo de espera haya valido la pena. Ah también quiero recordarles que muy probablemente al finalizar éste fanfic les voy a regalar un especial referente a Ace, que espero les pueda sacar una sonrisa.
Por otra parte... No sé si debería mencionarlo, pero la verdad es que quiero desahogarme un rato con ustedes por un incidente que me sucedió hace unas semanas. Esto claramente no es con el objetivo de perjudicar a nadie, simplemente quería compartirles mi enojo con una persona que quiso pasarse de lista.
Hace unos años atrás, yo escribí un fanfic del juego Corazón de melón, ése fanfic está completo y lo subí en la página respectiva del juego, en donde muchas personas me dejaron sus comentarios. De hecho, aquí viene una curiosidad... Como ustedes sabrán mi nick en ésta página es byAlyss... La razón por la que me puse ése nombre es porque se lo copie a mi Sucrette (Mi personaje en el juego de Corazón de melón), realmente quería nombrar a mi personaje Alyss... Pero ése nombre ya estaba ocupado así que lo intercambie por byAlyss, y de ahí tomé ése mismo nombre para la protagonista de mi fanfic del juego, que estaba basado en mi Sucrette... De ahí decidí usar el nick de byAlyss para cada una de mis historias con el objetivo de tener una marca por así llamarlo, y que cuando ése nick se viera, se supiera que es una de esas historias. En fin... Para no alargarlo más, hace unas semanas entré a google con el objetivo de buscar aquél fanfic viejo, y ver si de casualidad había obtenido más comentarios, y lo que encontré fue con que una persona había robado el primer capitulo de mi historia y lo había publicado en otra página con otro seudónimo. Ésa persona ni siquiera se tomó la molestia de cambiar el nombre de la protagonista, dejando el nombre de byAlyss, ¡Mi marca!, y no conforme con eso, y lo que más me molestó es que esa persona puso una imagen de portada con mi Sucrette, y dos de los chicos del juego... Ésa imagen no la edite yo... De hecho, una de mis lectoras en ése tiempo, me había hecho ésa imagen, con MI Sucrette, y los personajes con los que la junto en la historia, de manera que era un regalo que ella me dio, ¡Un regalo!, eso fue lo que verdaderamente me enojo.
En fin... Eso fue lo que sucedió... Como dije, sólo quería compartirles mi indignación, sin más que agregar los dejaré leer tranquilos.
Capítulo 18.
El valor del mentiroso.
La noticia le había llegado sin previo aviso, de la nada había llegado Dogra corriendo y sudando al momento que les decía a todos que Sabo había muerto. Los dos hermanos habían quedado petrificados debido a la impresión, no podían creerlo ni tampoco querían aceptarlo... Es decir, se supone que Sabo se encontraría mejor en su casa, se supone que era por su bien, y sin embargo él no era feliz.
Había zarpado hacia el mar de manera apresurada, buscando huir de todo lo que le rodeaba, ansiando la libertad sobre cualquier cosa, intentando adelantar un sueño que apenas empezaba, y el cual le habían arrebatado de manera cruel. El cuerpo de Luffy había empezado a temblar, las lágrimas nacían y resbalaban por sus mejillas cual cascada, sus gritos eran altos desgarradores e intentaban calmar aquella sensación dolorosa de que le estrujaban el corazón.
Todo a su alrededor se había vuelto negro, todo se había rodeado de llamas ardientes que le quemaban con fervor, mirando alrededor no podía encontrar ninguna salida, se sentía atrapado, abrumado y tenía miedo... Hace mucho que no sentía tanto miedo... ¿Hace mucho?, ése último pensamiento le había traído cierto grado de confusión, puesto él normalmente se la pasaba llorando por cualquier cosa... Pero entonces, ¿Por qué sentía como si hubiera pasado mucho tiempo desde que había llorado tanto?
De pronto había aparecido en la mitad de una extraña isla, a su alrededor un montón de piratas y marines batallaban a muerte, muchas personas caían desmayadas o terminaban muertas y en el piso había una considerable cantidad de cuerpos tirados. El olor a pólvora provocaba que su nariz cosquilleara de una manera desagradable, mirando en los alrededores no podía ver más que desesperación y sangre derramada. Confundido vio sus manos nuevamente dándose cuenta de que ya no eran las de un niño... No, si no las de un chico de 17 años que se encontraba en medio de una guerra.
-¡Ace! - Gritó al recordar rápidamente que se encontraba en Marineford.
Levantando la mirada había visto el cuerpo de su hermano mayor atravesado por el puño de un Almirante de la marina, él había acabado herido por cubrirlo... Por su culpa Ace había caído tendido en sus brazos desgastado, débil y casi sin poder hablar. Abrazando a su hermano se había llenado ambas manos de sangre, podía sentir el calor corporal ajeno perdiéndose gradualmente.
-Perdón... Luffy
¿Por qué se disculpaba?, ¿Por qué su hermano se estaba disculpando con él?, había sido él quien le salvo la vida, fue él quien le dio fuerzas para seguir adelante en aquél tiempo en el que solo se la pasaba siguiendo su espalda de un lado para otro. Y es que Luffy siempre había sido un mocoso consentido, sus hermanos se habían encargado de no dejarlo sentirse solo ni en un solo momento, se habían encargado de brindarle un hogar, de brindarle una familia, de no dejarlo enfrentarse a la soledad que tanto miedo le tenía... Y ahora, ahora sus hermanos ya no estaban, Sabo había muerto por razones que en ése entonces no había llegado a entender, y ahora su hermano Ace se estaba muriendo en sus brazos.
Es cierto... No era ya un niño, era un adolescente que se había convertido en pirata para cumplir su sueño, era alguien que se había puesto a entrenar para no perder nunca a nadie más, y sin embargo ahí estaba... Sin poder hacer nada para salvar al pecoso, por mucho que gritaba por un doctor, y por mucho que le suplicaba ayuda a Ivancov, nada podían hacer, era inevitable la muerte que se aproximaba.
-¿Lo prometiste no es así?, tú... Dijiste que no morirías... ¡Lo dijiste no es así! - Gritó a todo pulmón comenzando a llorar nuevamente recordando aquella ocasión en la que la promesa se hizo.
Estaba recostado boca abajo con su sombrero de paja tapando su rostro para ocultar su llanto por la muerte de Sabo. A su lado estaba Ace quien al momento le decía que tenía que dejar de llorar y recuperarse. La brisa fría del aire tocaba su piel y el pasto mojado le provocaba un leve cosquilleo, pero nada le importaba en ése momento.
-Ace... Quiero ser más fuerte... - Decía el pequeño Luffy con voz entre cortada. - Más, más... Más y más... Más y más... Más... Más, y más... Más y más, ¡Quiero ser más fuerte!, entonces podré defender lo que sea, no tendré que perder a nadie nuevamente... Por favor... Ace, ¡No mueras!
-¡No digas tonterías! - Gritó el pecoso al momento que le golpeaba la cabeza al menor. - No necesito que un debilucho como tú se preocupé por mí... Escucha Luffy, recuerda esto, ¡Yo no moriré!, es una promesa. Definitivamente no moriré, no puedo dejar a un hermano débil como tú solo.
Esas palabras que en aquél momento le habían provocado consuelo, ahora mismo lo estaban desgarrando por dentro. Nadie podía predecir lo que sucedería en un futuro, Ace siempre había sido un muchacho impulsivo que nunca huía de una batalla, y ahora eso mismo le provocaba la muerte.
-Es mentira, ¡Mentiroso!
En un instante el cuerpo sin vida de su hermano se había desplomado en el piso, y aunque él había querido capturarlo no lo había logrado a tiempo. El viento era aún más frío, una soledad enorme había nacido en su interior, ésa misma soledad a la cual siempre le había temido tanto, su cuerpo temblaba y no podía hablar siquiera. De pronto su cordura se había roto por completo y había comenzado a soltar gritos que lograban desgarrarle la garganta, se había vuelto loco...
Ussop se había movido con cautela por los alrededores, era cierto que debía apresurarse pero no podía actuar a lo estúpido o terminaría atrapado al igual que sus nakamas. Su visión se veía un tanto acortada gracias a la neblina que había provocado Dante, y la cual suponía era la razón por la que sus amigos habían entrado en ése trance.
Afortunadamente siempre llevaba consigo los Dial que había obtenido en la isla del cielo, puesto que eran bastante útiles para su estilo de batalla. Había colocado varios Dial de viento en el terreno con el objetivo de que éstos disiparan el humo y ahora lo único que faltaba era activarlos. En cada Dial había pegado un fragmento pequeño de un espejo, el cual solía traer en ocasiones como el cobarde que era para ver a sus enemigos desde una distancia segura.
Rompiendo el espejo, había atado los fragmentos con cinta adhesiva a los Dial, con el objetivo de que al alejarse éstos pudieran verse con facilidad gracias a la reflexión de la luz. A continuación se coloco en medio, en un punto que le permitía tener a la vista todos los aparatos y se colocó sus gafas para poder ver mejor. Rápidamente apunto a cada una de las conchas tirando una munición para cada uno de los Dial obteniendo un tiro perfecto en el ápice provocando que el viento se activara lo cual permitió que todo saliera como esperaba y el humo de disipó.
Dante confundido se había levantado de su lugar, buscando en los alrededores a quien quiera que se le estuviera oponiendo, pero a simple vista no había nadie cosa que lo fastidio. Tanto Luffy, como Zoro, Robin, Chopper y Law seguían dentro de aquellas ramificaciones, por lo cual aún no habían sido liberados.
Debido a la distancia suponía que se estaba enfrentando a un francotirador, y haciendo memoria, había recordado a aquél narizón al cuál había pasado por alto al no considerarlo una amenaza. Había hablado con Lydia al respecto justo cuando la tuvo de regreso, ella le había contado un poco de los recuerdos de aquella muchacha llamada Nami. Era cierto que la cara el narizón no aparecía en ninguno de los carteles de recompensa, pero había que ser idiota para no darse cuenta de que él y el dichoso Sogeking eran la misma persona.
Dante decidió poner especial atención en mugiwara, ya que suponía que la mayor prioridad de aquél individuo sería la de liberar a su capitán por sobre los demás. De pronto pequeñas municiones se dirigía hacia él, por lo que fastidiado se aseguro de rebanarlas en dos partes iguales, pero lo que no se esperaba es que aquellas municiones tuvieran una especie de líquido dentro que irremediablemente mojaron sus prendas.
-Hi no tori boshi… - Se escuchó un murmuró hacia las espaldas de Dante lo cual lo obligó a voltearse, y al hacerlo pudo observar a un fénix de fuego dirigirse hacia él.
Una enorme explosión se produjo debido al ataque combinado que había utilizado el narizón, en donde había llenado las primeras municiones con líquido inflamable. Sus piernas temblaban debido al miedo, pero aún así no se retractaba de nada, después de todo él era un increíble guerrero del mar, y tenía que demostrarle a sus nakamas que él también había estado entrenando arduamente durante esos dos años.
-Ése fue un buen intento. – Escuchó una voz profunda tras de él, lo cual provoco que poco a poco empezara a voltear con el cuerpo temblando, y con sudor frío resbalando de su rostro.
Atrás de él se encontraba Dante con una sonrisa burlesca, éste se había quitado su enorme y elegante abrigo color negro el cuál había desechado y utilizado como carnada al momento de que el fuego hiciera contacto con el líquido, lo cual provoco que pudiera escapar de manera fácil. Ahora tenía solamente una sencilla camisa del mismo color negro pegada, que remarcaba su ejercitado cuerpo del cual debía de admitir estaba muy orgulloso.
En un instante golpeó al narizón con el mango de su espada lo cual ocasionó que éste saliera volando en la dirección en donde se encontraban sus amigos aún inconscientes. Rápidamente se levantó poniendo la guardia arriba al momento que buscaba con la vista a su contrincante el cual se había ocultado en la espesura del bosque y lo vigilaba desde algún punto desconocido, cosa que le ponía los nervios de punta.
Los Dial de viento aún se encontraban encendidos y durarían por al menos unos 10 minutos, antes de vaciarse, de manera que tenía que actuar rápido. Mirando tras de sí se acercó a su capitán intentando quitar con sus manos desnudas aquellas molestas ramificaciones que lo tenían cubierto excepto por su rostro, el cual por cierto estaba empapado en desesperación.
-¿Qué le estarán haciendo? – Pensó preocupado, antes de poder percibir un destello entre el bosque el cual le obligo a saltar hacia el piso.
Cuando se hubo levantado se dio cuenta que tras de sí, había sido removida una buena porción de tierra debido a un ataque, que si no hubiera esquivado a tiempo, definitivamente estaría muerto. Aún cuando podía mantenerse a salvo de su misterioso ataque debido a los Dial, eso no le daba ventaja alguna, debido a que su oponente parecía tener una habilidad sorprendente en manejar sus kotachi, y eso lo sabía con certeza debido a que se había dado cuenta el brillo en los ojos de cierto sádico espadachín peli verde, que demostraba que estaba ansioso por pelear.
-Shuriken Ryuuseigun – Gritó el muchacho a la vez que disparaba innumerables shuriken, o estrellas de metal hacia el bosque, las cuales se esparcieron por un enorme terreno, esto con el objetivo de hallar su ubicación.
El sonido de un pequeño choque metálico fue lo que le indico a Ussop, que Dante había utilizado su espada para defenderse del filo de las estrellas metálicas, de manera que ya ubicado comenzó a lanzar todo tipo de municiones que pudiera tener en su posesión. Esto, con el objetivo de acabar de una buena vez con todas con ése desagradable individuo, el cual de ninguna manera le dejaría liberar a sus amigos a no ser que fuera derrotado.
En nada, su enemigo ya se encontraba enfrente de él, había esquivado con éxito todo aquél ataque que el narizón le había mandado y ahora era su momento de actuar. En un rápido movimiento utilizo ambas kotachis para rebanar a Ussop de manera uniforme, dejándole una "X" marcada en el pecho, esto con la tonta idea de hacerlo parecer un poco más a su querido capitán al cual respetaba tanto.
Ussop cayó al piso revolcándose de dolor, a la vez que gritaba tan fuerte como su garganta le permitía, para él estaba más que claro que no importaba lo que hiciera, con su nivel actual no sería capaz de derrotar a Dante, ése era un enemigo al nivel de Lu…. No, Tal vez del nivel de Franky, ya que sería demasiado engreído de su parte decir que estaba a la altura de su capitán, o los otros miembros del trío monstruoso, cuando a Luffy no le había costado ningún trabajo en el principio.
Aunque no podía asegurar nada, debido a que cuando su capitán peleó con él, éste no estaba utilizando ni sus armas ni su molesta habilidad de la fruta del diablo, por lo cual podía concluir, que por lo menos sería un oponente digno de entretenimiento para el trío monstruoso.
Bajando la mirada hacia su lastimado pecho, pudo observar los cortes de las pequeñas espadas, los cuales estaban sangrando sin piedad alguna, lo cual provocaba que su cuerpo empezara a debilitarse, y a marearse, pero no por eso se iba a dar por vencido. Con mucho esfuerzo se puso de pie, al momento que retaba a Dante con la mirada, y nuevamente lo apuntaba con su resortera.
-Deja eso… - Dijo el oji rojo con un rostro de aburrimiento. – Si te mueves mucho morirás, mejor vete de la isla con tus amigos restantes. – Sonrió un poco. – Les perdonaré la vida, pero por supuesto, a ellos no. – Dijo mirando a sus rehenes. – Parecen ser las principales fuentes de batalla, y sería muy molesto que regresaran a fastidiarme nuevamente… Y, claro, tampoco de devolveré a tu nakama.
-¿Me estás pidiendo que huya? – Preguntó el narizón a la vez que apretaba fuertemente la boca, haciendo rechinar sus dientes.
-Sí, sí, Lydia me dijo que en la tripulación había un hombre narizón que siempre se la pasaba escapando. – Dijo en tono burlesco. – Vamos, te lo permito.
Justo en ése momento pudo escuchar claramente la voz de cierto monito, quien estaba balbuceando cosas que no entendía. Dante lo miró de manera despreocupada, para después regresar su mirada a Usopp quien no dejaba de ver a Luffy angustiado.
-¿Qué les estás haciendo?
-¿El nombre Nightmare, no te da una idea?
-Les… ¿Les estás ocasionando una pesadilla? – Preguntó Ussop no muy convencido, debido a que sabía que... A excepción de Chopper, los demás eran unos huesos duros de roer, y no se perturbarían por una simple pesadilla.
-Ése es sólo el nombre que yo le puse a ésta técnica. – Dijo mirando nuevamente a sus víctimas. – En realidad estoy trayendo a flote todos los traumas que han tenido en su vida, aquellos pensamientos obscuros dentro de su mente, aquello que más les carcome la consciencia, aquello que no pudieron lograr, que les fue arrebatado, todo su dolor sale a flote y se materializa en un sueño bastante realista. En éste momento están reviviendo todo aquello que los perturba.
¡Eso era cruel!, ¡Era despiadado!, obligar a las personas a encarnar sus traumas nuevamente, definitivamente debía ser una de las peores frutas del diablo existentes. No estaba seguro de todas las cualidades de aquella fruta, pero ahora que sabía por el dolor que sus amigos estaban pasando en ése momento estaba mucho más decidido a liberarlos.
Sin embargo Usopp era golpeado una y otra vez, caía continuamente a los ataques de Dante, quien ya ni siquiera se preocupaba por utilizar sus espadas, simplemente le soltaba golpes limpios y certeros, que lo obligaban a retroceder. Parecía estar bastante aburrido, además de que no lo tomaba enserio, y eso no hacía más que traerle más frustración consigo mismo, ya que a pesar de haber estado entrenando durante dos largos años, no había cambiado gran cosa. Incluso su enemigo se apiadaba de él, y le pedía que huyera, lo cual resultaba bastante vergonzoso para él.
-No… - Una nueva queja por parte de Luffy provocó que Ussop regresara la mirada hacia su nakama. – A… Ace. – Susurro el chiquillo a la vez que unas gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas de manera lastimera.
Los ojos del narizón se abrieron enormemente, su cuerpo temblaba pero ahora el miedo había sido remplazado por rabia pura, su corazón había empezado a bombear mucho más sangre, la cual sentía hervir, su pupila se había dilatado, ¡Estaba furioso!, todo ese tiempo, esos dos años tanto él y el resto de sus amigos se habían sentido como una completa mierda por no haber podido estar al lado de su capitán. Se sentían impotentes, culpables, y miserables al no saber cómo estaría Luffy solo, en pensar cómo es que él había reaccionado, ¿Qué tanto había sufrido?, ¿Qué tanto había llorado?, ¿Qué tanto no había llorado?, ¿Por cuánto tiempo habría estado intentado hacerse el fuerte?, ¿Había comido adecuadamente?, ¿Podía dormir en las noches?, ¿Qué tanto tiempo le había costado superar la muerte de su hermano?, ¿La había superado acaso?, todas ésas series de preguntas se las había hecho una y otra vez, siempre odiándose a sí mismo por no estar al lado de Luffy cuando éste los necesito, siendo que él siempre estuvo con todos ellos, siendo que él siempre les brindo una mano, que siempre les regaló una sonrisa y los ayudo a ponerse de pie.
Absolutamente todos habían querido disculparse con Luffy por no poder estar a su lado, y sin embargo éste sólo les sonreía como una manera de tranquilizarlos e indicarles que él se encontraba bien, que no guardaba rencores, que no los culpaba de absolutamente nada, que los entendía, y que no había necesidad de disculpas, pero eso en lugar de tranquilizarlos, simplemente los hacía sentir aún más culpables. Y ahora resultaba, que después de todo lo que él tuvo que soportar en la guerra, de todo lo que se esforzó para ayudar de su hermano, de todo su sufrimiento al ver morir a Ace frente a sus ojos… Después de todo eso… Ése desgraciado le estaba haciendo revivir ése horripilante trauma, ¡Eso no se lo permitiría!
Nuevamente se puso en pie, y apuntando hacia Dante por milésima vez en el día, su respiración era agitada, le dolía todo el cuerpo, se sentía cansado, mareado, apenas si podía enfocar la mirada, sentía un dolor punzante en la cabeza, perdía más sangre a medida que pasaba el tiempo, y los 10 minutos de ventaja del Dial estaban a punto de agotarse, pero en ése momento ya nada le importaba.
-Hisatsu Midoriboshi Platanus – Una munición se dirigía hacia Dante quien ya tenía preparada su espada para recibirla - ¡Shuriken! - La munición explotó y se dividió en dos estrellas como las anteriores con la peculiaridad de que estaban hechas de plantas.
Intrigado, el enemigo se dio cuenta de que el objetivo de Ussop no era atacarlo, sino liberar a sus nakamas. Al darse cuenta de eso, se apresuró a cubrir a mugiwara para intentar arruinarle su plan al narizón.
-Lo siento. – Dijo Ussop sonriendo. – No le apuntaba a él. – Al momento las cuchillas rompieron las ataduras que rodeaban a Law liberándolo al momento justo en el instante que los Dial dejaron de funcionar y el cayó al piso desgastado, no sin antes gritar. - ¡Trafalgar, libéralos a todos!
El cirujano de la muerte, tardó tan solo unos instantes en darse cuenta de la situación en la que se encontraba, por lo que en tan sólo un instante realizó un room, enorme que rodeo todo el área y se deshizo fácilmente de las ataduras de sus colegas, con su habilidad de modificación de espacios. A continuación los intercambió a un área alejada del oponente con el objetivo de darles un momento para recuperarse.
-¡Doctor, Doctorine! – Gritaba Chopper llorando amargamente, antes de darse cuenta de que estaba a mitad del bosque. - ¿He?, ¿Qué sucedió?
Robin respiraba agitada, su cuerpo temblaba levemente al recordar la Buster Call, que destruyó su isla completa, sin embargo ésa angustia rápidamente se fue desvaneciendo al darse cuenta de que se encontraba al lado de sus queridos nakamas. Zoro estaba refunfuñando por dentro por dejar que lo engañaran con la imagen de su amiga de la infancia crecida, mientras que Law también se encontraba fastidiado porque le hicieran recordar a Lammy y a Cora-san, fuera de eso todos se encontrabas sanos y a salvo.
-¡Ah ̴! – Luffy soltó un enorme gritó cargado de rabia. - ¡Ése desgraciado! – Él aún tenía rastros de lágrimas cayendo por su rostro pero se apresuró a limpiárselas, le habían provocado un enorme dolor, pero no se dejaría vencer por eso, ya que él ya había superado la muerte de sus hermanos. - ¡Ussop! – Gritó preocupado al darse cuenta del narizón que estaba recostado en el piso con la respiración cortada.
-¡Un médico!, ¡Necesitamos un médico! – Gritaba Chopper corriendo en círculos. – Ah… Soy yo. – Dijo al momento que empezaba a revisarlo.
-Ussop, ¿Tú nos liberaste? – Preguntó Luffy preocupado, obteniendo una respuesta silenciosa por parte del narizón, quien solamente asintió con la cabeza. – Gracias. – Respondió al momento que chocaba sus nudillos con los de su nakama en señal de apoyo. – Déjanos el resto a nosotros, no volveremos a permitir que nos agarre con ése fastidioso poder. ¡Chopper! – Dijo en tono autoritario. – Llévate a Ussop de vuelta al barco y trátalo de inmediato, nosotros le daremos una paliza a ése sujeto.
-Yo ayudaré. – Se ofreció Robin quien saco unas manos en el piso con las cuales transportarían al chico.
Mientras que esos tres se alejaron, el resto giró la mirada hacia el lugar en donde se encontraba su adversario, con el cual ahora estaban más que furiosos. A pasos rápidos y seguros regresaban al centro de la pista de batalla. Dante los esperaba pacientemente, a decir verdad estaba bastante humillado por haber caído en la trampa de aquél narizón, pero ahora que había pasado ya no importaba, ni siquiera se había tomado la molestia de irlos a buscar ya que sabía que ellos volverían por cuenta propia.
Luffy apareció corriendo a gran velocidad hacia Dante soltando una patada la cual fue detenida por el brazo izquierdo de su oponente, después apareció Roronoa utilizando dos de sus espadas que de igual manera fueron detenidas con las kotachis del oji rojo. Inmediatamente una roca gigante había aparecido de la nada sobre ellos y había caído con una velocidad y fuerza impresionante, pero los 3 individuos lograron esquivarla a tiempo.
-¡¿Acaso quieres matarnos?! - Gritaron furiosos Luffy y Zoro en reclamación a la imprudencia de Law.
El moreno de ojos grises en contestación se encogió de hombros en muestra de indiferencia a la vez que una sonrisa ladina se pintaba en su rostro. Los ataques continuaron por parte de los tres, a la vez que Dante esquivaba con dificultad sin tener oportunidad de contraatacar. Tener a dos capitanes y un segundo al mando en su contra no resultaba en una tarea sencilla.
Fastidiado había vuelto a dejar caer su espada al piso con el objetivo de activar "Nightmare" una vez más, sin embargo cuando aquella nubosidad estaba saliendo, desapareció de la nada. Extrañado había comenzado a ver a su alrededor dándose cuenta de que Trafalgar tenía su mano derecha levantada a la vez que formaba un room lo suficientemente grande para cubrir la extensión de tierra que estaban pisando.
-Mientras estés dentro de mi espacio no te permitiré usar ése molesto ataque de nuevo. - Dijo el doctor con voz divertida.
Dante había continuado esquivando cada uno de los ataques que sus adversarios le lanzaban, pero a decir verdad no podía esquivarlos todos, se estaba cansado y además la habilidad de Trafalgar era bastante molesta, por lo cual había decidido cambiar un poco de planes. Normalmente no se dejaba guiar demasiado por los poderes de la fruta del diablo que poseía, ya que a él le gustaba pelear frente a frente para entrenar de manera adecuada su cuerpo, y sus poderes solo los utilizaba cuando realmente eran necesarios.
-¿Saben porque estoy yo solo en ésta isla protegiendo a Lydia cuando muchos hombres vienen a enfrentarme con deseos de venganza?, ¿Saben por qué no tengo ningún subordinado a pesar de que me ganan en número?
-Porque eres un patético tipo que secuestra mujeres. - Respondió Zoro.
-Porque das asco. - Dijo al mismo tiempo Luffy al momento que se hurgaba la nariz.
Law no había podido evitar soltar una leve risa por lo bajo, mientras que Dante sentía la cólera nacer dentro de su cuerpo. Era increíble que la banda de los mugiwara estuviera llena de personajes estúpidos, aún cuando tenían fama de personajes peligrosos, y desastrosos que perturbaban la paz del mundo. Law por su parte ya se estaba acostumbrando un poco a la inusual manera de comportarse de sus aliados, y sobre todo la del capitán de éstos, y era cierto que mientras la víctima de la estupidez de Luffy no fuera él, era bastante entretenido de ver.
-Es porque no los necesito. - Continuó Dante con una vena marcada en su cabeza intentando ocultar su enojo.
Justo cuando terminó ésa última frase frente a ellos aparecieron siluetas que a continuación tomaron la forma de sus seres queridos nuevamente. Enfrente de ellos estaba Akagami no Shanks, Donquixote Rosinante y la misma Kuina. Extrañados habían volteado a ver a Law para culparlo por no mantener apagada la habilidad del enemigo, pero éste parecía igual de sorprendido que ellos. Todo indicaba que se trataba de una habilidad diferente a la que los había perturbado minutos antes.
A continuación aparecieron Ace, Sabo, los papás de Law y su hermana, el maestro de Zoro y sus amigos de la infancia junto a un montón de marinos, piratas y diversos oponentes a los cuales se habían enfrentado en el pasado. Zoro fastidiado había intentado cortar una de las figuras que habían aparecido frente a él pensando que se trataría de una mera ilusión, pero el marine al que había atacado se había logrado defender, lo cual indicaba que era real... O por lo menos eso parecía.
-Bienvenidos al verdadero juego. - Dijo Dante aplaudiendo la mano. - Tendrán que pelear con sus seres amados y odiados, mátense entre ustedes mientras yo los observo, ¡Entreténganme un rato! - Reía a carcajadas. - Estaba dispuesto a dejar ir a la mitad de sus amigos, pero su estúpido amigo desaprovecho su oportunidad y me hizo enojar, así que ahora no dejaré escapar a ninguno de ustedes.
En ése mismo instante más apariciones empezaron a salir alrededor de toda la isla, llegando inclusive al Thousand Sunny Go, en donde Franky y Brook se sorprendieron al ver el rostro de sus conocidos muertos de una manera tan inesperada. Tanto hombre como esqueleto se habían echado a llorar, pero tuvieron que dejar de sufrir al ver que éstos los atacaban junto a una ola de marines furiosos.
Ellos sin entender nada, tuvieron que iniciar el ataque debido a que tenían que proteger a Ceasar por mandato de Trafalgar, ya que si permitían que si algo le pasara a ése científico loco, seguramente el cirujano de la muerte se encargaría de degollarlos. Sólo había una cosa segura... Y eso era que si ése tal Dante era capaz de tomar el cuerpo de su amiga Nami y meterle el alma de otra persona dentro... Entonces el que sus conocidos estuvieran frente a ellos sólo podía significar que era otro truco del enemigo, y no se dejarían engañar.
Robin y Chopper habían quedado a mitad del camino hacia el Sunny antes de verse rodeado de enemigos, por lo que habían tenido que detenerse dejando a Ussop en el piso. Chopper por suerte llevaba consigo la mochila en la que llevaba sus aparatos básicos de medicina con los que podría tratar al narizón, por lo cual Robin le había dicho al renito que se encargara de darle tratamiento de emergencia mientras ella lo cubría de los enemigos.
-Ahora intenten llegar a mí. - Concluyó Dante mientras se sentaba sobre una roca recargando su cabeza en su mano observando la escena entretenido.
Continuara…
Agradecimientos:
solitario196: Si, de hecho cuando pensé en ése capítulo tenía muy claro dejar marcado la caballerosidad de Sanji, ya que eso es el mejor atributo que tiene, y pues... ¡Todo mundo ama a un caballero!, realmente no creo que el final sea tan indescifrable... Espero hacerlo inesperado, pero quien sabe, hago lo que puedo, y eso de alguna manera termina gustando. En fin, espero que la espera haya valido la pena, y espero tu comentario... Espero no me lances tomatazos por la tardanza, enserio estoy muy avergonzada.T-T
Luffy Ketchum: ¡Bien!, ¡Logré lo que quería, demostrar la caballerosidad de Sanji!, aunque a decir verdad me he estado preguntando si debería haber dejado ése capitulo para una de las peleas finales... Pero al final no pude resistirme jajajaja, y muchas gracias por comprender mi tardanza, la verdad es que eso es algo que me averguenza demasiado TT-TT, ya que siento que cada vez me estoy tardando más y más en actualizar, pero enserio... Yo te prometo que haré mi mayor esfuerzo para continuar con la historia ya que de ninguna manera me gustaría dejarla incompleta... Porque al fin y al cabo son ustedes los que me dan ánimos para continuar escribiendo con sus comentarios, y sé que siguen la historia y la esperan, es por eso que me esfuerzo por continuarlo pese a todo.
nico robin piscis: Jajajaja lo sé, soy una desgraciada por hacer sufrir a Luffy y a Law, pero bueno... Es necesario para hacer cosillas chidas como las de éste capitulo con Usopp, estoy orgullosa de dejar ver su lado varoníl, jeje, al igual que lo que hice con Sanji, y es que ¡Vamos!, todos amamos que sea un caballero con las mujeres, y no mencionar éso en el fanfic lo consideraría una falta de respeto, tengo que hacer ver su lado bueno a cualquier manera, y más porque últimamente Sanji ha sido muy ignorado en el manga. Bueno... Era, porque ahorita todos andan con sus teorías sobre él jajaja, muchas gracias por continuar con mi historia a pesar de que me tardo siglos en actualizar, la verdad es que ustedes me animan mucho.
LucyNamiKagome: Creo que por fin cumplí con tu deseo de acabar de una vez por todas con el poder de Nightmare...(Voz interna: ¡Ya era hora!) Pero ahora entraron en otro jajajaja, yo y mis líos, y no te preocupes que ya no falta demasiado para que les cuente el pasado de Lydia... Es más, es probable que al final del capitulo que sigue de la introducción al pasado de Dante y de Lydia, y el que sigue será especialmente de ellos dos... Eso si no se me ocurre alguna otra cosa para seguir alargando la batalla... Jejeje, aunque no creo que dure demasiado, de por sí me está costando demasiado trabajo planear las peleas. Ésa es una de las razones por las que me tardé en escribir éste capítulo, y es que no me decidía a como hacer que Ussop los liberara del ataque de Dante, la verdad me quemé los sesos planeandolo.
Tomoyo: Bueno... Primero que nada perdón por tardarme demasiado, sé que te hago sufrir demasiado por mi tardanza en actualizar en éste fic en específico, pero sabes que amo cada una de mis historias, y te aseguro que lo terminaré, sería ridículo dejar la historia estando tan cerca del final, no te preocupes que daré mi mejor esfuerzo en cada uno de los capítulos que quedan, y lo haré intentando dejarles dejar un buen sabor de boca con el final. Además de que como ya les he mencionado al final les tendré preparado un especial de Ace. :)
