Hola nuevamente~
He aquí traigo un nuevo capítulo de este FanFic que, espero que les guste. Intentaré hacerlos más largo y más entretenidos (:
Cualquier sugerencia, díganmela.
¡One Piece! ¿El nuevo Mugiwara? – Capítulo 2
-¡No está!- Dijo el muy asustado de Luffy, para luego llevarse las manos a la cabeza. Su sombrero no estaba. ¡NO ESTABA!
-¡¿Pero cómo es posible si hace unos momentos lo tenías?! ¡Luffy, te hemos dicho varias veces que cuides de tus cosas!- Exclamó Ussop.
-Oi, tranquilo, lo vamos a encontrar. No hay necesidad de alterarse- Dijo el espadachín manteniendo la calma. La seguridad de este calmó un poco las cosas.
-¡Yosh! Iremos a buscarlo- Un cambio brusco de actitud se vio en la mente de Luffy. Frunció el ceño y golpeó el puño de su mano contra la palma de la otra, para luego caminar así sin más.
-¡Espera, Luffy!- Exclamó la peli-naranja -¡Dividámonos en grupos, así será más fácil encontrarlo!-. Ussop y Chopper asintieron con la cabeza al comentario de la navegante.
-¡Nami-swan siempre tiene la razón~!- Dijo el cocinero haciendo su bailecito ese, con los ojos en forma de corazón. Se puso nuevamente serio y volteo a ver a su capitán –Eh, tú Luffy, será mejor que le hagas caso a nuestra hermosa navegante-. Exhaló algo de humo debido a su cigarrillo.
-Arghh- Luffy hizo cara de disgusto, pues ya quería en ese mismo momento ir a por su preciado tesoro, el sombrero. Se detuvo y se dio la vuelta para mirarlos.
-Veamos. Chopper, Brook y Ussop serán el primer grupo; Luffy, Sanji y yo el segundo; y por último serán Zoro y Robín- Dijo Nami, cruzándose de brazos.
-Tss, al menos no me tocó con ese cocinerucho- Dijo Zoro, quizás sólo para molestar al cocinero.
-¡¿Has dicho algo, maldito marimo?!- Exclamó el rubio, molesto. Y así, fue como comenzaron a pelear… Nuevamente, a no ser de Nami que les propinó una paliza a ambos para calmarlos. Robín rio divertida, Ussop y Chopper sólo retrocedieron pues cabía decir que a veces la navegante daba miedo.
Sanji repartió los bentos con todos, entregándole unos especiales a Nami como Robín.
Después de aquello, se fueron en grupos tal y como había dicho la chica para la búsqueda del sombrero. Todo normal después de cierto tiempo, hasta ahora, aunque…
(En el grupo de Ussop, Brook y Chopper)
-Oi, Chopper- Comentó el nariz larga. El reno volteó a verlo, aunque parecía estar preocupado, su rostro lo decía todo. -¿No te parece que algo nos está siguiendo?-.
-Si… Desde hace rato parece haber algo…- Comentó el pequeño médico, acto seguido miró al esqueleto -¿Verdad Brook?- Este sólo asintió, para luego decir una de sus bromas –He escuchado algunos pasos de más, aunque... ¡No tengo oídos, Yohoho!- Brook alzó demasiado la voz tanto que le cayó una roca de la nada... Aún no sé el porqué de desmayarse, puesto que sólo es huesos…
-¡BROOK!- Exclamaron tanto el francotirador como el médico al unísono, y rápidamente se acercaron a su compañero caído. Chopper le hizo un chequeo rápido, asegurándose de que se encontrara bien; en cambio Ussop miraba alerta a su alrededor, ya comenzaba a tener miedo.
Unos ojos amarillescos y grandes los observaban desde la vegetación con suma atención, en especial al esqueleto con afro. Sabía perfectamente que había causado aquello, aunque la pregunta era, ¿Qué los observaba? Ussop se percató de ello. Volteó a ver lentamente hacia donde la criatura, y…
Un grito se extendió por toda la selva, aquél grito provenía de Ussop. Este logró asustar al pobre reno también, y sin más los dos salieron despavoridos de allí con el esqueleto a rastras. Ambos tenían una expresión asustada; los ojos fuera de sus orbitas acompañados de lágrimas y los dientes en pico.
La criatura salió de entre unos arbustos dejando ver su apariencia, al parecer era un dragón chino de color azul cobalto y unos toques turquesas. Este, simplemente observó por donde se habían ido y al notar que se dirigían justamente a donde quería, se fue a por el siguiente grupo…
(En el grupo de Zoro y Robín)
El espadachín se encontraba alerta tras percibir que algo caminaba justo detrás de ellos, aunque claro, manteniendo distancia y teniendo cautela. Robín se mantenía callada, igual a Zoro, había notado aquello, pero no decía nada al respecto.
Un rugido se logró escuchar, y en un abrir y cerrar de ojos se encontraba un gran dragón chino que les impedía seguir avanzando. El ver al espadachín desenvainar sus espadas le hizo gruñir de manera notable, mostrando sus punzantes colmillos. Zoro se quedó quieto con las manos aferradas al mango de dos de sus espadas, apretando un poco los dientes. En cambio Robín estaba anonada con aquella figura que de alguna manera le parecía bonita.
La criatura dejó de gruñir y dilató levemente sus pupilas. Observaba fijamente las espadas de Zoro, como si estas le atrajeran. Evidentemente lo hacían.
-Tch… ¿Qué miras, maldita lagartija?- Dijo Zoro, sin apartarle la vista. –E-es... Bonito…- Comentó Robín, con una expresión de sorpresa.
El dragón en un movimiento rápido se aproximó al peli-verde y le arrebató las tres espadas, con la intención de que este le siguiera y por si acaso no se perdiera. Al parecer el animal conocía bastante bien a los Sombrero de Paja. Zoro, seguido tras Robín, se fueron tras el dragón.
-¡Oi, dragón!- Exclamó Zoro, muy molesto por aquella acción.
El dragón los llevo hasta un lugar algo extraño, pero había un sendero hacia quién sabe dónde. El animal desapareció misteriosamente. Zoro se estaba quejando a causa de sus espadas.
Antes de que el espadachín se fuera tras el dragón, la arqueóloga lo detuvo tomándolo del brazo –Zoro, espera- Comentó Robín. Zoro sólo la miró algo extrañado -¿Uh?-. –Hay un sendero, quizás debamos seguirlo- Dijo nuevamente la peli-negra, acto seguido lo soltó y comenzó a caminar por el sendero. El chico la siguió…
(Y por último, en el grupo de Luffy, Nami y Sanji)
Luffy se encontraba caminando al frente, tenía los puños cerrados, con el ceño fruncido y una mirada seria, parecía bastante centrado en lo que hacía. Por lo tanto, Nami miraba atentamente a su alrededor; Sanji mantenía ambas manos en los bolsillos de su pantalón, seguía con un cigarro en la boca, fumando.
El silencio se rompió tras escuchar los gruñidos de las tripas de Luffy.
-Mneh~ Tengo hambre, ¡Sanji, hazme de comer!- Exclamó a forma de capricho a su cocinero, que sólo lo miro seriamente.
-¡Te has comido todos tus bentos, ¿Qué quieres que haga?!- Replicó Sanji. El peli-negro se encorvó, e inflo las mejillas denotando molestia.
El silencio volvió.
Minutos más tarde, unas pisadas se escucharon cerca. Las hojas que habían en el suelo crujían, dejando aún más expuesta la presencia de alguien.
Luffy se detuvo en seco seguido de Nami y Sanji. Esa presencia era la misma del dragón.
El reptil llegó bruscamente hasta donde ellos, parándose detrás de estos. No tenía malas intenciones pero por su apariencia parecía que sí.
-¡Waah!- Gritó la peli-naranja, acto seguido se ocultó detrás de Luffy y Sanji asustada por el animal. Sanji apretó los dientes mientras miraba de manera fija al dragón, sin saber que decir.
-…- Luffy se quedó callado por unos segundos, aunque más tarde reaccionó -¡Sugooi!- Exclamó el chico de goma bastante asombrado, con ojos de estrella.
El dragón los miraba fijo, al parecer los analizaba. Su mirada se detuvo en Sanji, que, por alguna razón le hizo retroceder; contrajo las pupilas. Volvió a la normalidad luego de pensárselo un poco.
-¡Yosh, voy a domarlo!- Comentó Luffy, para luego dirigirse al animal. Este gruñó levemente, y se encarreró hacia el chico. Se estampó contra él y se fue corriendo a algún lugar, con el capitán en sus narices, literalmente.
-¡Luffy!- Nami y Sanji gritaron al unísono. Se fueron tras ellos pensando que quizás aquél animal quería hacerle algo malo, o simplemente para evitar alguna tontería del peli-negro.
Mientras tanto, Luffy intentaba quitarse del rostro del dragón, aunque iba tan rápido que no podía hacer nada. Ante esto, simplemente soltó una carcajada. Luego de cierto tiempo, el reptil se frenó en seco y tiró a Luffy en el suelo, al parecer habían llegado a una especie de ruinas. Unas ruinas que tenían muchos años de antigüedad…
