Disfruten del 3er capítulo~
¡Saludos!
¡One Piece! ¿El nuevo Mugiwara? – Capítulo 3
Luffy y aquél dragón misterioso al parecer habían llegado a una especie de ruinas. Unas ruinas que, por su estado, se notaba que tenían muchos años de antigüedad…
-¡Oi!- Exclamó el capitán en un tono molesto hacia el reptil. Se levantó y palmeó sus bermudas quitándose la poca tierra que había agarrado tras darse un sentón en el suelo. El dragón tomó algo de por allí con sumo cuidado y se acercó al chico. Dejó el preciado sombrero frente a este.
-¿Uh?... ¡Mi sombrero!- De un movimiento rápido, Luffy tomó su sombrero pero al revisarlo... Notó unos pequeños huecos en el borde de este. Se colocó el sombrero sobre la cabeza, y su mirada se tornó seria; sus ojos no se lograban ver debido al objeto.
-Tú…- Ante la reacción de Luffy, el dragón ladeó ligeramente la cabeza, denotando confusión, ¿Qué ocurría ahora? Muy pronto lo sabría, y quizás no de un bonito modo.
-¡No vuelvas a tocar mi sombrero!- Gritó furiosamente el capitán, propinándole un buen golpe al pobre animal, que este al estar distraído no lo logró esquivar.
-¡Gragh!- Retrocedió, bajando la cabeza y luego sacudiéndola un poco, aturdido. -¡¿P-pero qué demonios te sucede? Te devolví el sombrero!- Exclamó el reptil. Un momento, ese reptil había hablado, y al parecer su voz era femenina.
-¿Ah, dijiste algo?- Luffy volteó a verlo-… Que diga, verla.
-…- Hubo un silencio un tanto incomodo por unos cuantos segundos, hasta que… -¡Sugooi! ¡Hablaste!- Dijo con estrellitas en los ojos, tan sorprendido estaba tanto que olvidó lo de su sombrero… Luffy era Luffy.
-Ah…- Quizo decir algo el dragón, aunque cortó. ¿Cómo es que era tan idiota? Bueno, sabía que lo era pero, ¡Eso sobrepasaba lo que ella creía! Después de todo necesitaba saber más de aquella tripulación del sombrero de paja.
-¡Oi, dragón, ¿Tu cagas?!- Dijo el chico con toda la inocencia del mundo. La pregunta había sacado de sus casillas al reptil, se molestó ante tal pregunta.
-¡¿Cómo que si cago?!- Contestó con enojo. Sus colmillos se habían puesto más filosos y sus ojos blancos -¡Esa no es una pregunta!- Finalizó.
-¡Sólo es una pregunta! ¡No debería molestarte, bigotudo!- (Lo de "Bigotudo" va a que es un dragón chino, y ellos tienen 2 "bigotes" a ambos costados del hocico) Exclamó Luffy. Ambos comenzaron a discutir un harto de idioteces.
Minutos después aparecieron Sanji y Nami. La peli-naranja estaba algo cansada, así que se detuvo un poco más antes a tomar algo de aire inclinándose un poco y posando sus manos sobre sus rodillas. Sanji sólo se quedó mirándolos pelear.
El rubio sacó otro cigarrillo de su cajetilla que se encontraba en uno de los bolsillos de su pantalón y lo encendió con un chisquero que acto seguido lo guardó en el mismo bolsillo junto con la cajetilla. El cigarro se lo llevó a los labios y comenzó a fumar.
-Tch, no tienes remedio- Comentó el cocinero.
La navegante recobró la postura y los miró. Notó que Luffy ya tenía su sombrero puesto. –Al parecer ya lo encontraste- Comentó.
-Ahora que lo veo, es cierto- Rápidamente también lo vio Sanji.
Los dos dejaron de pelear y voltearon a verlos. El capitán sólo ladeó la cabeza y dijo -¿Qué cosa?- De verdad que era muy torpe para darse cuenta de las cosas.
-El sombrero, ¿Qué más podría ser?- Contestó Nami con cierta resignación.
-Ghgh… Algún día me arrepentiré de esto- Dijo el reptil, para luego desviar la mirada hacia otro punto para evitar algún contacto visual.
Sanji y Nami se quedaron anonados al escucharla. ¿Había hablado? Pensaban que quizás se trataba de algún truco de magia o algo similar. Aunque el cocinero reaccionó al notar que se trataba de una voz de mujer e instantáneamente se aproximó a ella.
-¿Ah?- Al ver que el rubio se le acercaba, sólo retrocedió al recordar algo. Contrajo notablemente sus pupilas. –No- Contestó secamente –Quiero decir… Olvídalo- Se sonrojó levemente. Sanji se detuvo, estaba confuso ante su actitud.
-¡A que es un dragón muy divertido, ¿No?!- Dijo Luffy, con una gran sonrisa dibujada en su rostro.
-¿Dragón? No, no, en realidad… No lo soy- Contestó, acto seguido volvió a su forma original. Una chica joven de cabellos azul cobalto, piel clara y unos ojos color miel muy claros, casi amarillos podría decirse; vestía de una chaqueta turquesa, una remera celeste, unos pantalones negros algo ajustados y unos zapatos grises. Acomodó su cabello y prosiguió –Comí una fruta del diablo, una Zoan mitológica. La Ryu Ryu No Mi, modelo: dragón chino-.
Luffy se quedó boquiabierto aún con estrellitas en los ojos, cada vez más asombrado. Nami estaba confusa, aunque trataba de analizar la situación, ¿De dónde había salido? ¿Qué quería hacer con ellos? ¿Era de fiar? Quién sabe. En cambio Sanji, estupefacto ante la "hermosa" figura ante sus ojos, dejó caer su cigarrillo al suelo. Rápidamente se arrodilló ante la chica y comenzó a decirle un harto de cosas para elogiarle. Ella sólo se sonrojó.
El momento se vio interrumpido cuando llegaron tres figuras hasta donde ellos, al parecer eran Ussop, Chopper y Robín, Brook aún permanecía inconsciente y por lo tanto era cargado por unos pies fleur pertenecientes a la habilidad de la peli-negra… Aunque faltaba Zoro.
Luffy inmediatamente notó la presencia de sus compañeros acercarse y volteó a verles. -¡Minna!- Sonrió y se fue corriendo hacia ellos, pero no vio a su compañero peli-verde. -¿Y Zoro?- preguntó.
Nami los miró e instantáneamente se acercó. Sanji, tras sólo ver a Robín rápidamente se aproximó hacia donde ellos, diciendo "Robín-Chwan~". La chica se quedó en silencio y los observó.
-Perdí a Zoro en el camino- Comentó Robín con toda la naturalidad –Espero que no caiga por un acantilado y muera- Finalizó.
-¡No digas esas cosas, Robín!- Exclamó Ussop. El reno que se encontraba a su lado sólo asintió con la cabeza.
-¡Shishishi!- Rio el capitán, divertido por los comentarios de sus compañeros.
-Déjenlo, seguramente más tarde no los encontramos- Dijo la navegante sin preocupación alguna.
-Apoyo a Nami, dejemos solo a ese maldito marimo- Dijo el cocinero.
Poco tiempo después vieron la presencia de la peli-azul. Ussop se mostró desconfiado, pues pensaba que podría tener malas intenciones. Chopper se "escondió" detrás del francotirador y Robín simplemente la miró de manera neutral.
-¡¿Q-q-quién es ella?!- Dijo el nariz larga, apuntándole con un dedo.
-Se más cortés, narigudo- Gruñó el rubio, brindándole una mirada amenazante por la forma en la que este se había dirigido hacia la chica.
-Siento no haberme presentado antes- Se inclinó levemente ante ellos a forma de disculpa, luego recuperó la postura –Mi nombre es Hanon, encantada- Sonrío algo forzada.
-¡Mucho gusto! ¡Yo soy…!- El chico de goma, quien iba a hablar, se vio interrumpido por Hanon.
-Monkey D. Luffy, el hombre que se convertirá en el Rey de los Piratas, ¿No es así?- Contestó la chica.
-¡Ah…!- El capitán se quedó boquiabierto, no supo que contestar, los demás sólo la miraron curiosos y sorprendidos.
-Los conozco a todos ustedes, así que no es necesario presentarse… Después de todo, son una tripulación muy reconocida- Continuó la peli-azul. –Y si algo tengo que aclararles, es que desde que pusieron pie en esta isla mi propósito siempre fue guiarlos hasta acá, pero por lo que veo uno de ustedes se perdió- Rio un poco, pues de alguna manera sabía que el peli-verde se perdería tarde o temprano. Finalizó. Lo penúltimo que dijo dejó a casi todos con las mandíbulas hasta el suelo. ¿Guiarlos hasta aquellas ruinas siempre fue su objetivo?
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